avestruzar v. (1781-)
avestruzar
Etimología. Derivado de avestruz y -a(r).
Resumen
Se documenta por primera vez, con la acepción 'hacer vil o despreciable [a alguien o a algo]', en las Cartas apologéticas en defensa del autor e Historia del famoso Predicador Fr. Gerundio de Campazas, contra el papel que dió á luz el Penitente del M.R.P.P. Marquina (a1781). En la acepción 'hacer que [algo] adquiera el estilo característico de un avestruz (| ave corredora de hasta 2,5 metros de altura, originaria de África)' se atestigua en 2017, en La sinfonía de la destrucción de P. Novoa, en lo que parece tratarse de una imagen literaria particular (recuérdese que este mismo autor emplea también el adjetivo avestruzado, a).
- >avestruz+–a(r)v. tr. Hacer vil o despreciable [a alguien o a algo].Esquema sintácticodocs. (1781) Ejemplo:
- a1781 Isla, J. F. Cartas apologéticas [1813] p. 93 Colección piezas obra Gerundio Campazas IV Esp (BD)De la misma especie son los que vmd. hace á lo que se dice en el núm. 3 del cap. 6. Redúcese á contar que un niño pidió la caca; añadiendo que no sabia arremangarse: miren que baxeza en un capítulo en que se trata de niños; como si no dixera el refrán: Quien con niños se acuesta, etc. Que no quiero me avestruce vmd. tambien á mí, si le acabo todo.
- a1781 Isla, J. F. Cartas apologéticas [1813] p. 93 Colección piezas obra Gerundio Campazas IV Esp (BD)
- v. tr. Hacer que [algo] adquiera el estilo característico de un avestruz. Esquema sintácticodocs. (2017) 2 ejemplos:
- 2017 Novoa, P. Sinfonía destrucción Pe (BD)El Monarca avestruzó su andar. Sus chancabuques perdieron distancia, pero ganaron estilo, caché. Y hasta hubiera pasado por natural, sino fuera por esa sutil cojera que había adoptado para diferenciarse y hacer sentir su caminar por la dura epidermis del suelo limeño.
- 2017 Novoa, P. Sinfonía destrucción Pe (BD)El Monarca asiente, a lo lejos el sol parece tambalear al final de la calle. Herido de muerte, arrastra una cola luminosa por las aceras y parques. Los niños corretean tras el resplandor, gritan, felices de alcanzarlo, de destrozarlo a patadas arremolinadas e incansables. La infancia gana al sol, la tarde y su reinado. Las caras sucias, sudorosas, siempre imponen su inocencia al mundo; parece pensar el Monarca mientras sonríe y avestruza aún más el paso, como si de pronto transcurriera por una superficie lunar. A Lima no la conoces, te la inoculas directo a las venas.
- 2017 Novoa, P. Sinfonía destrucción Pe (BD)

Diccionario histórico de la lengua española
Real Academia Española © Todos los derechos reservados

