Se documenta por primera vez, con la acepción 'animal mitológico con figura de serpiente, alas y cabeza de dragón', en dos artículos publicados en 1862: con la variante cuelebre, en "Apuntes sobre las tradiciones mitológicas y supersticiosas de Asturias", de J. Arias Miranda, en La Revista Española (Madrid); y, con la variante cuélebre, en "Mitología asturiana", de G. Laverde Ruiz, en El Museo Universal (Madrid). Se consigna por vez primera en el DRAE de 1899, con la definición siguiente: "dragón, 1.a acep. [| animal fabuloso, á que se atribuye la figura de serpiente muy corpulenta, con pies y alas, y de extraña fiereza y voracidad]". Se trata de una voz que parece atestiguarse con más frecuencia en el occidente español, relacionada con el folclore asturiano, leonés y cántabro, y en prensa, aunque no exclusivamente.
Vid. también cuélebre (DH Inéd. 1933-1936).
- s. m. Esp. occ Animal mitológico con figura de serpiente, alas y cabeza de dragón. docs. (1862-2022) 21 ejemplos:
- 1862 Arias Miranda, J. "Tradiciones Mitológicas Supersticiosas Asturias" [01-11-1862] La Revista Española (Madrid) Esp (HD)En su interior existen magníficos alcázares de cristal y nacar, ornados con riquísimas preseas de oro, rosicler y aljofar, cuya guarda está encomendada á cuelebres y jayanes, que vedan la entrada á todo mortal que se atreve á penetrar en aquellos laberintos, á no ir prevenido con el conjuro especial que se necesita para que se le abran las ferradas puertas. Rara vez dejan las xanas su ostentosa mansion, porque evitan con el mayor cuidado ser vistas.
- 2022 Muñoz Ávila, G. "Regenerar Mieres" [22-06-2022] La Nueva España (Oviedo) Esp (HD)Cada solsticio celebramos la llegada del verano, la noche más corta es también la más mágica, la noche en la que los ritos del agua y el fuego son utilizados para purificar, el momento en que los cuélebres pierden los poderes y se liberan las cautivas. Las leyendas nos hablan de la magia de una noche, saber aprovecharla supone el beneficio de la cosecha, la fortuna de la vida.
- 1862 Arias Miranda, J. "Tradiciones Mitológicas Supersticiosas Asturias" [01-11-1862] La Revista Española (Madrid) Esp (HD)En su interior existen magníficos alcázares de cristal y nacar, ornados con riquísimas preseas de oro, rosicler y aljofar, cuya guarda está encomendada á cuelebres y jayanes, que vedan la entrada á todo mortal que se atreve á penetrar en aquellos laberintos, á no ir prevenido con el conjuro especial que se necesita para que se le abran las ferradas puertas. Rara vez dejan las xanas su ostentosa mansion, porque evitan con el mayor cuidado ser vistas.
- 1862 Laverde Ruiz, G. "Mitología asturiana" [02-11-1862] El Museo Universal (Madrid) Esp (HD)No menos hermosas que las Xanas, aunque mas benévolas, son las Ayalgas, mujeres encantadas que custodian fabulosas riquezas en sus incógnitos palacios, cuyo acceso impiden cuélebres (1 [| Culebrones con alas]) sin número, escondidos entre las zarzosas ruinas de vetusto solitario torreon ó en el fondo de simas cubiertas de matorrales y llenas de estraños ruidos.
- 1880 Costa, J. "Poesía didáctica religiosa" [01-01-1880] p. 84 Revista de España (Madrid) Esp (HD)No es otro el origen del famoso "tributo de las cien doncellas", tan popular en las leyendas asturianas, portuguesas y catalanas, y que dio argumento al famoso romance O figueiral figueiredo y á otros muchos: aquí desaparece el dragon, y en su lugar se subrogan los enemigos de la pátria; pero ese dragon reaparece en las leyendas de moras encantadas, y en la sierpe de la batalla de Hacinas segun la versión del poema de Fernán González, y persiste en el cuélebre ó dragón volante que custodia tesoros, tan popular en los cuentos de toda la Península, principalmente de Astúrias, idéntico á la serpiente Fafnir de los Niebelungen, á quien Sigurd dá muerte á fin de apoderarse del famoso tesoro; —donde la luz y las aguas de la primitiva leyenda arya se han trasformado, sin llegar á personificarse.
- 1880-1881 Menéndez Pelayo, M. HHeterodoxos [1946-1948] I, 399 Esp (CDH
)Subsiste por de contado la creencia en brujasy en el mal de ojo; pero se conocen además los siguientes personajes, casi todos de origen céltico: los nuberos, rectores y agentes de las tronadas, que corresponden a los tempestariide las Galias, citados por San Agobardo y por las Capitulares de Carlo-Magno; la huesteo buena xente, procesión nocturna de almas en pena, común a todos los pueblos del Norte; los moros encantados, que guardan tesoros, tradición asimismo germánica; el cuélebre o serpiente voladora, encargada de la misma custodia (este mito puede ser clásico y se asemeja al del dragón de Jolcos o al del huerto de las Hespérides); las xanas, ninfas de las fuentes, malignas y traidoras, que roban y encantan niños.
- 1887 Pidal Mon, A. Artículos literarios p. 353 Esp (BD)Allí sentó sus reales, creando en la pintoresca aldea de Corao aquella casa modesta, con su jardín primorosamente cultivado y su cueva, aquella cueva habitada, según la tradición, por el Cuelebre fantástico y sanguinario, y de la que salía al obscurecer para vagar por su jardín la gigantesca lechuza domesticada por el sabio alemán, para reflejar en sus anchas alas los plateados rayos de la luna.
- 1919 Cabal, C. "Libro Caravia" [22-09-1919] Diario de la Marina (La Habana) Esp (HD)Pero llegó el café, se abrió la mina se encendió la luz eléctrica, y el hogar se desgartó; el recuerdo del pasado comenzó a languidecer; la generación actual comenzó a renegar de sus raíces. Y a poco, en muchos lugares del paraíso de Asturias, murieron el Nuberu y el Cuélebre y el Sumiciu, el Trasgu y la Xana; y señaló sus sepulcros una lápida negra de carbón, arrancada de la entraña de sus montes...!
- 1926 Glz-Nuevo Zarracina, D. "Pozo Chago" [13-02-1926] Región (Oviedo) Esp (HD)El último rey moro que habitó este encantado palacio dejó sus inmensos tesoros ocultos en un secreto lugar custodiados por un terrible cuélebre de siete cabezas y ocho bellísimas xanas. Dentro de una piel de buey pinto ―el toro jilvo de la mitología ária― perfectamente cosida, hay una fabulosa cantidad de monedas de oro.
- 1947 Carbón, F. "Socampo" [01-01-1947] p. 196 Revista de Arqueología y Etnología (La Habana) Cu (HD)Mi salida fué bastante difícil, mi traje se llenó de lodo rojo, y muchas desgarraduras en mis manos eran el pago de esta pequeña aventura. Del pueblo ya habían empezado a venir algunos desocupados para ver el suceso; algunos creían que me había tragado la tierra, las viejas hablaban de sus "xanas" y de sus "inxanos" así como de "cuélebres" y animales raros, comedores de la carne que sus pastores echaban por su boca exterior y que su profunda y amplia base recibía, ya fuesen carneros, vacas, bueyes o cerdos muertos por aquellos contornos, todo iba a parar a lo que llamaban "la cueva del raposo".
- 1983 Alfonso, P. "Maldición Víctor" [19-05-1983] Mediterráneo: Prensa y Radio del Movimiento (Castellón de la Plana) Esp (HD)Víctor le cantaba entonces al fracaso. Y de la mano del fracaso ―paradojas― vino el éxito. Cantó al cuélebre, a Cabiria, a la Luna (siempre triste), a Pablo y Juana. Supo también de aquel hombre rubio al que cantaba, dicen, doña Concha Piquer.
- 1993 Argüelles, F. Letanías [1993] Esp (CDH
)— ¿Y son buenas las xanas,abuela?
— Son, Aida, como los sentimientos. Algunas, enardecidas con el calor de la danza, se tornan generosas y salen a prender su amor en algunos corazones apacibles. Otras, pérfidas y maliciosas, recorren caseríos y poblados buscando a los niños más hermosos, transformándose en cuélebres (si su enfado es grande), pregonándoles el futuro infausto a las gentes, tornándose lavanderas para, mezcladas entre las jóvenes vírgenes, chapotear en el agua y acabar así confundiendo sus quereres.
- 2003 Álvz Peña, A. "Autorretrato" [01-01-2003] Cuadernos de Literatura Infantil y Juvenil (Barcelona) Esp (HD)En mi mente aún conservo frescas las leyendas del cuélebre de Corao (Cangas d'Onís), una especie de dragón serpentiforme que, una vez muerto, su calavera dio sombra y cobijo a las vacas que pacían tranquilamente. O la del cuélebre de Villasimpliz (Llena) con cuya osamenta construyeron el armazón de una capilla. Y así tantas otras que nada tienen que envidiar a los universos mágicos de Tolkien.
- 2015 González, J. G. Guía mágica Canarias Esp (CORPES)[...] se permite el acceso a grutas, castillos y palacios encantados; se liberan de sus prisiones y ataduras las reinas moras, las princesas y las infantas cautivas merced a un embrujo, ensalmo o maldición; braman los cuélebres y vuelan los "caballucos del diablo"; salen a dar un vespertino paseo a la luz de la luna seres femeninos misteriosos en torno a sus infranqueables moradas [...].
- 2022 Muñoz Ávila, G. "Regenerar Mieres" [22-06-2022] La Nueva España (Oviedo) Esp (HD)Cada solsticio celebramos la llegada del verano, la noche más corta es también la más mágica, la noche en la que los ritos del agua y el fuego son utilizados para purificar, el momento en que los cuélebres pierden los poderes y se liberan las cautivas. Las leyendas nos hablan de la magia de una noche, saber aprovecharla supone el beneficio de la cosecha, la fortuna de la vida.
- 1862 Arias Miranda, J. "Tradiciones Mitológicas Supersticiosas Asturias" [01-11-1862] La Revista Española (Madrid) Esp (HD)En su interior existen magníficos alcázares de cristal y nacar, ornados con riquísimas preseas de oro, rosicler y aljofar, cuya guarda está encomendada á cuelebres y jayanes, que vedan la entrada á todo mortal que se atreve á penetrar en aquellos laberintos, á no ir prevenido con el conjuro especial que se necesita para que se le abran las ferradas puertas. Rara vez dejan las xanas su ostentosa mansion, porque evitan con el mayor cuidado ser vistas.
- 1862 Laverde Ruiz, G. "Mitología asturiana" [02-11-1862] El Museo Universal (Madrid) Esp (HD)No menos hermosas que las Xanas, aunque mas benévolas, son las Ayalgas, mujeres encantadas que custodian fabulosas riquezas en sus incógnitos palacios, cuyo acceso impiden cuélebres (1 [| Culebrones con alas]) sin número, escondidos entre las zarzosas ruinas de vetusto solitario torreon ó en el fondo de simas cubiertas de matorrales y llenas de estraños ruidos.
- 1880 Costa, J. "Poesía didáctica religiosa" [01-01-1880] p. 84 Revista de España (Madrid) Esp (HD)No es otro el origen del famoso "tributo de las cien doncellas", tan popular en las leyendas asturianas, portuguesas y catalanas, y que dio argumento al famoso romance O figueiral figueiredo y á otros muchos: aquí desaparece el dragon, y en su lugar se subrogan los enemigos de la pátria; pero ese dragon reaparece en las leyendas de moras encantadas, y en la sierpe de la batalla de Hacinas segun la versión del poema de Fernán González, y persiste en el cuélebre ó dragón volante que custodia tesoros, tan popular en los cuentos de toda la Península, principalmente de Astúrias, idéntico á la serpiente Fafnir de los Niebelungen, á quien Sigurd dá muerte á fin de apoderarse del famoso tesoro; —donde la luz y las aguas de la primitiva leyenda arya se han trasformado, sin llegar á personificarse.
- 1880-1881 Menéndez Pelayo, M. HHeterodoxos [1946-1948] I, 399 Esp (CDH
)Subsiste por de contado la creencia en brujasy en el mal de ojo; pero se conocen además los siguientes personajes, casi todos de origen céltico: los nuberos, rectores y agentes de las tronadas, que corresponden a los tempestariide las Galias, citados por San Agobardo y por las Capitulares de Carlo-Magno; la huesteo buena xente, procesión nocturna de almas en pena, común a todos los pueblos del Norte; los moros encantados, que guardan tesoros, tradición asimismo germánica; el cuélebre o serpiente voladora, encargada de la misma custodia (este mito puede ser clásico y se asemeja al del dragón de Jolcos o al del huerto de las Hespérides); las xanas, ninfas de las fuentes, malignas y traidoras, que roban y encantan niños.
- 1887 Pidal Mon, A. Artículos literarios p. 353 Esp (BD)Allí sentó sus reales, creando en la pintoresca aldea de Corao aquella casa modesta, con su jardín primorosamente cultivado y su cueva, aquella cueva habitada, según la tradición, por el Cuelebre fantástico y sanguinario, y de la que salía al obscurecer para vagar por su jardín la gigantesca lechuza domesticada por el sabio alemán, para reflejar en sus anchas alas los plateados rayos de la luna.
- 1899 RAE DRAE (13.ª ed.) (NTLLE)Cuélebre. m. pr. Ast. Dragón, 1.a acep. [| Animal fabuloso, á que se atribuye la figura de serpiente muy corpulenta, con pies y alas, y de extraña fiereza y voracidad].
- 1904 Pagés, A. Gran diccionario lengua castellana (NTLLE)CUÉLEBRE: m. pr. Ast. Dragón, animal fabuloso, á que se atribuye la figura de serpiente muy corpulenta con pies y alas, y de extraña fiereza y voracidad.
- 1919 Cabal, C. "Libro Caravia" [22-09-1919] Diario de la Marina (La Habana) Esp (HD)Pero llegó el café, se abrió la mina se encendió la luz eléctrica, y el hogar se desgartó; el recuerdo del pasado comenzó a languidecer; la generación actual comenzó a renegar de sus raíces. Y a poco, en muchos lugares del paraíso de Asturias, murieron el Nuberu y el Cuélebre y el Sumiciu, el Trasgu y la Xana; y señaló sus sepulcros una lápida negra de carbón, arrancada de la entraña de sus montes...!
- 1926 Glz-Nuevo Zarracina, D. "Pozo Chago" [13-02-1926] Región (Oviedo) Esp (HD)El último rey moro que habitó este encantado palacio dejó sus inmensos tesoros ocultos en un secreto lugar custodiados por un terrible cuélebre de siete cabezas y ocho bellísimas xanas. Dentro de una piel de buey pinto ―el toro jilvo de la mitología ária― perfectamente cosida, hay una fabulosa cantidad de monedas de oro.
- 1947 Carbón, F. "Socampo" [01-01-1947] p. 196 Revista de Arqueología y Etnología (La Habana) Cu (HD)Mi salida fué bastante difícil, mi traje se llenó de lodo rojo, y muchas desgarraduras en mis manos eran el pago de esta pequeña aventura. Del pueblo ya habían empezado a venir algunos desocupados para ver el suceso; algunos creían que me había tragado la tierra, las viejas hablaban de sus "xanas" y de sus "inxanos" así como de "cuélebres" y animales raros, comedores de la carne que sus pastores echaban por su boca exterior y que su profunda y amplia base recibía, ya fuesen carneros, vacas, bueyes o cerdos muertos por aquellos contornos, todo iba a parar a lo que llamaban "la cueva del raposo".
- 1955 Neira Mtz, J. Habla Lena Esp (FG)cuélebre. Culebra muy grande, el dragón de la mitología asturiana.
- c1941-1959 Díaz Díaz-Caneja, J. VocSayambriego Esp (FG)CUÉLEBRE. Culebrón monstruoso de leyenda. Culebra grande. Del cuélebre se cuenta que se traga las personas y los animales, atrayendo con su vista a todos los seres vivos que caen a su alcance o en su campo, y que habita en las más lóbregas, profundas y ocultas cavernas del bosque.
- 1983 Alfonso, P. "Maldición Víctor" [19-05-1983] Mediterráneo: Prensa y Radio del Movimiento (Castellón de la Plana) Esp (HD)Víctor le cantaba entonces al fracaso. Y de la mano del fracaso ―paradojas― vino el éxito. Cantó al cuélebre, a Cabiria, a la Luna (siempre triste), a Pablo y Juana. Supo también de aquel hombre rubio al que cantaba, dicen, doña Concha Piquer.
- 1993 Argüelles, F. Letanías [1993] Esp (CDH
)— ¿Y son buenas las xanas,abuela?
— Son, Aida, como los sentimientos. Algunas, enardecidas con el calor de la danza, se tornan generosas y salen a prender su amor en algunos corazones apacibles. Otras, pérfidas y maliciosas, recorren caseríos y poblados buscando a los niños más hermosos, transformándose en cuélebres (si su enfado es grande), pregonándoles el futuro infausto a las gentes, tornándose lavanderas para, mezcladas entre las jóvenes vírgenes, chapotear en el agua y acabar así confundiendo sus quereres.
- 1993 Argüelles, F. Letanías [1993] Esp (CDH
)Hay tres cosas que no soportan ni diaños ni cuélebres ni coruxashechizadas: el canto seguido de las Doce Palabras, un pan lleno de alfileres y ese incesante olor a pólvora que despiden mis candiles.
- 1998 Grosschmid, P. (ed.) Dicc regionalismos lengua española (BD)cuélebre Asturias Dragón, animal fabuloso.
- 2001 RAE DRAE (22.ª ed.) (NTLLE)cuélebre. [...] m. Ast. Dragón fabuloso de la mitología asturiana.
- 2003 Álvz Peña, A. "Autorretrato" [01-01-2003] Cuadernos de Literatura Infantil y Juvenil (Barcelona) Esp (HD)En mi mente aún conservo frescas las leyendas del cuélebre de Corao (Cangas d'Onís), una especie de dragón serpentiforme que, una vez muerto, su calavera dio sombra y cobijo a las vacas que pacían tranquilamente. O la del cuélebre de Villasimpliz (Llena) con cuya osamenta construyeron el armazón de una capilla. Y así tantas otras que nada tienen que envidiar a los universos mágicos de Tolkien.
- 2014 RAE DLE (NTLLE)cuélebre. [...] m. Ast. Dragón fabuloso de la mitología asturiana.
- 2015 González, J. G. Guía mágica Canarias Esp (CORPES)[...] se permite el acceso a grutas, castillos y palacios encantados; se liberan de sus prisiones y ataduras las reinas moras, las princesas y las infantas cautivas merced a un embrujo, ensalmo o maldición; braman los cuélebres y vuelan los "caballucos del diablo"; salen a dar un vespertino paseo a la luz de la luna seres femeninos misteriosos en torno a sus infranqueables moradas [...].
- 2022 Muñoz Ávila, G. "Regenerar Mieres" [22-06-2022] La Nueva España (Oviedo) Esp (HD)Cada solsticio celebramos la llegada del verano, la noche más corta es también la más mágica, la noche en la que los ritos del agua y el fuego son utilizados para purificar, el momento en que los cuélebres pierden los poderes y se liberan las cautivas. Las leyendas nos hablan de la magia de una noche, saber aprovecharla supone el beneficio de la cosecha, la fortuna de la vida.
- 1862 Arias Miranda, J. "Tradiciones Mitológicas Supersticiosas Asturias" [01-11-1862] La Revista Española (Madrid) Esp (HD)
Diccionario histórico de la lengua española
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