Se documenta por primera vez, con la acepción 'cadena colgante con que se sujeta el reloj de bolsillo a un chaleco u otra prenda de vestir', en 1847, en el Catalogo de los objetos que presentaron en la esposicion publica, de los productos de la industria cubana en 1847, por orden de secciones, en que se han dividido los diversos ramos de artes y manufacturas. Se consigna por vez primera en Vicios del lenguaje y provincialismos de Guatemala (1892) de Batres Jáuregui, y, en la tradición académica, en el DMILE (1927). En las autoridades se observa que en la mayoría de los casos es de oro o de plata y que, en ocasiones, sirve para sujetar llaves u otros objetos. Es voz de uso común en todo el ámbito hispanohablante.
En diversos repertorios lexicográficos se consignan otros valores: 'cierta clase de reloj de oro para señora' (1925, Cuatro mil palabras y algunas más, de uso frecuente no incluidas en el Diccionario de la Real Academia Española, de Vergara Martín); 'faltriquera pequeña de reloj' (1953, Vocabulario español de Texas, de Cerda, Cabaza y Farias), y propio de El Salvador y en ambientes carcelarios, 'grillete' (2003, Diccionario de salvadoreñismos, de Romero).
- ac. etim.s. f. Cadena colgante con que se sujeta el reloj de bolsillo a un chaleco u otra prenda de vestir.docs. (1847-2022) 58 ejemplos:
- 1847 Anónimo Catalogo industria cubana p. 25 (BD)25 [...] Tres bastones de bambú, con muleta de plata cinceladas. 26 Una leontina de oro, figurando una cadena de buque con su ancla. Un puño de oro cincelado.
- 2022 Díez, L. M. Delitos animal compañía Esp (CORPES)Cuando subí al tren, en el apeadero de Collado, a donde llegué andando por la vía y sintiendo que entre las traviesas quedaban los tramos de un tiempo sin soldadura que pudo afectarme en una juventud desatada, bajó el único pasajero, un señor con bigote y leontina que me dio la mano como si me conociera.
- 1847 Anónimo Catalogo industria cubana p. 25 (BD)25 [...] Tres bastones de bambú, con muleta de plata cinceladas. 26 Una leontina de oro, figurando una cadena de buque con su ancla. Un puño de oro cincelado.
- 1848 Anónimo "Plumadas" [01-01-1848] p. 71 La Semana Literaria (La Habana) Cu (HD)Recréase hoy el que lo visita á la vista de los suntuosos y elegantes aderezos de rubies, granates, venturinas, perlas, amatistes &c; de las sortijas de oro y piedras ó esmalte de las mas caprichosas figuras; de las leontinas de nueva forma en sus variados eslabones, de los perfumes, guantes, efectos de matemáticas, carteras y mil y mil otros artículos que pueden llenar por su finura, baratez y gusto las mayores exigencias.
- 1878 Pereda, J. M. "Infancias" 285 Esbozos rasguños Esp (CDH
)Cuando me cansé de dibujar, dí en el ánsia de reparar en los transeuntes; si eran rubios ó trigueños, sí altos ó bajos, si pobres ó ricos; en qué iria pensando el de la cara hosca y encorvada cerviz; de dónde vendria la que á tales horas tan menudito pisaba, y con empeño recataba la faz; adónde iría á comer, qué comería, qué habría cenado, en qué lecho dormiría aquel infeliz de rostro macilento, mal calzado y peor vestido, en cuya mirada triste y angustiosa parecia reflejarse el deseo de trocar la memoria de pasadas abundancias por un mendrugo de pan y una camisa; cómo y de qué viviría el exótico chulo de ceñidos pantalones, charolada bota, rizada pechera, relumbrante leontina y exagerado chambergo [...].
- 1891 Pardo Bazán, E. Piedra angular [2002] Esp (CDH
)Su vestir era el vestir sórdido y fúnebre de la mesocracia más modesta, cuando se funde con el pueblo propiamente dicho: hongo sucio y maltratado, terno de un negro ala de mosca, compuesto de mal cortada cazadora y angosto pantalón, corbata de seda negra, lustrosa y anudada al descuido, camisa de tres o cuatro días de fecha, leontina de plata, borceguíes de becerro resquebrajado sin embetunar, y en las manos nada absolutamente: ni paraguas, ni bastón. No suelen andar así los ricos, a quienes por obra y gracia de Dios les caen del cielo las hogazas.
- 1896 Magón (Manuel González Zeledón) Empleo [1947] Cuentos CR (CDH
)Componía el lazo de la corbata a Octavio Béeche, Melico Echeverría, con hermosa leontina de oro asomando entre dos ojales de la pechera azul; y hacía cosquillas en las orejas y nuca, con aire disimulado, a Alberto Gallegos, Jenaro Gutiérrez, mofletudo y gozoso, con risa de asmático. - 1916 Ambrogi, A. LTrópico II [1916] 24 ES (CDH
)Es todo un respetable ciudadano. Vive rodeado de consideraciones. Ha sido más de una vez Regidor municipal. Siempre viste trajes de dril de cáñamo, pulcremente aplanchados, y del ojal de la solapa, pende una leontina con morrocotudo dollar coruscante. - 1947 Yáñez, A. Filo Agua [1992] Mx (CDH
)Tosió don Inocencio y fue a reunírsele doña Lola.
— Déjala mejor; el capricho tiene que pasársele y no hay que darle contra; solo le pasará. Tiró de la leontina.
— Caray, son las dos y media de la mañana. Vámonos a acostar.
- 1958 Fuentes, C. Región [1968] Mx (CDH
)Don Lucas de Ovando se pasea por el vestidor con un dedo en la leontina roja que le cuelga del chaleco.Con la otra mano, da forma a la barbilla entrecana que se dispara de su mentón exagerado y firme, como sus ojos metálicos, como los dos surcos de las mejillas, la compacta rigidez de su escasa estatura.
- 1981 García Márquez, G. Crón muerte [1981] 56 Co (CDH
)Llevaba un traje de lienzo color de trigo, botines de cordobán con los cordones cruzados, y unos espejuelos de oro prendidos con pinzas en la cruz de la nariz y sostenidos con una leontina en el ojal del chaleco. Llevaba la medalla del valor en la solapa y un bastón con el escudo nacional esculpido en el pomo. - 1986 Bryce Echenique, A. Magdalena [1986] 93 Pe (CDH
)Pero Guido no armó nada y más bien el resto de su vida fue un exhaustivo e intenso andar desarmándose. A Lima llegó ya sin sotana y explotando al máximo su gran parecido a Caruso. Bastón, zapatos de charol, chaleco de fantasía, corbata de lazo y seda azul, enorme y gruesa leontina de oro, clavel en el ojal, sombrero exacto al de Caruso y ladeado como Caruso.
- 2002 García Márquez, G. Vivir [2002] 100 Co (CDH
)Usó por poco tiempo un parche de pirata sobre la cuenca nublada hasta que el oculista se lo cambió por unos espejuelos bien graduados y le recetó un bastón de carreto que terminó por ser una seña de identidad, como el relojito de chaleco con leontina de oro, cuya tapa se abría con un sobresalto musical. Siempre fue del dominio público que las perfidias de los años que empezaban a inquietarlo no afectaron para nada sus mañas de seductor secreto y buen amante. - 2006 Vargas Llosa, M. Travesuras Pe (CORPES)Vestía de negro, con un chaleco gris, un cuello duro que parecía postizo, y, en lugar de corbata, una cinta doblada en cuatro a la que sujetaba un prendedor bermellón. Tenía un reloj de bolsillo, con leontina dorada.
- 2022 Díez, L. M. Delitos animal compañía Esp (CORPES)Cuando subí al tren, en el apeadero de Collado, a donde llegué andando por la vía y sintiendo que entre las traviesas quedaban los tramos de un tiempo sin soldadura que pudo afectarme en una juventud desatada, bajó el único pasajero, un señor con bigote y leontina que me dio la mano como si me conociera.
- 1847 Anónimo Catalogo industria cubana p. 25 (BD)25 [...] Tres bastones de bambú, con muleta de plata cinceladas. 26 Una leontina de oro, figurando una cadena de buque con su ancla. Un puño de oro cincelado.
- 1848 Anónimo "Plumadas" [01-01-1848] p. 71 La Semana Literaria (La Habana) Cu (HD)Recréase hoy el que lo visita á la vista de los suntuosos y elegantes aderezos de rubies, granates, venturinas, perlas, amatistes &c; de las sortijas de oro y piedras ó esmalte de las mas caprichosas figuras; de las leontinas de nueva forma en sus variados eslabones, de los perfumes, guantes, efectos de matemáticas, carteras y mil y mil otros artículos que pueden llenar por su finura, baratez y gusto las mayores exigencias.
- 1861 Anónimo Cartilla uniformidad cuerpo infanteria s. n. Cu (BD)14.— Queda prohibido á los Jefes, Oficiales é individuos de tropa usar sobre el uniforme de modo que se vean, cadenas de oro leontinas y demás dijes.
- 1878 Pereda, J. M. "Infancias" 285 Esbozos rasguños Esp (CDH
)Cuando me cansé de dibujar, dí en el ánsia de reparar en los transeuntes; si eran rubios ó trigueños, sí altos ó bajos, si pobres ó ricos; en qué iria pensando el de la cara hosca y encorvada cerviz; de dónde vendria la que á tales horas tan menudito pisaba, y con empeño recataba la faz; adónde iría á comer, qué comería, qué habría cenado, en qué lecho dormiría aquel infeliz de rostro macilento, mal calzado y peor vestido, en cuya mirada triste y angustiosa parecia reflejarse el deseo de trocar la memoria de pasadas abundancias por un mendrugo de pan y una camisa; cómo y de qué viviría el exótico chulo de ceñidos pantalones, charolada bota, rizada pechera, relumbrante leontina y exagerado chambergo [...].
- 1879 Pereda, J. M. Gonzalo Glz Gonzalera [2003] Esp (CDH
)No los desairaban, por cierto, los donceles del salón, un si es no es atrasadillos también de moda, según lo que culebreaban y se retorcían entre las damas, se afilaban los bigotes, o tecleaban en el sospechoso metal de la leontina, mientras sus ojos fruncidos o sus rientes labios lanzaban saetas de amor o ternezas de romance. - 1888 Pereda, J. M. Montálvez [1888] Esp (CDH
)En la penumbra del salón, donde aguardaba, parecía el hombre una noche de verano: de tal modo relucían y titilaban sobre él verdaderas constelaciones de pedrería, hasta con su caminito de Santiago; que bien podía desempeñar este papel allí la enorme leontina de oro entretejido que trepaba por el hemisferio de su estómago.
- 1889 Martí, J. Edad Oro [1995] Cu (CDH
)Con los ojos cerrados, él piensa: él se acuerda de todo. ¡Qué largo, qué largo el tío de mamá, como los palos del telégrafo! ¡Qué leontina tan grande y tan suelta, como la cuerda de saltar! ¡Qué pedrote tan feo como un pedazo de vidrio, el pedrote de la corbata!
- 1891 Pardo Bazán, E. Piedra angular [2002] Esp (CDH
)Su vestir era el vestir sórdido y fúnebre de la mesocracia más modesta, cuando se funde con el pueblo propiamente dicho: hongo sucio y maltratado, terno de un negro ala de mosca, compuesto de mal cortada cazadora y angosto pantalón, corbata de seda negra, lustrosa y anudada al descuido, camisa de tres o cuatro días de fecha, leontina de plata, borceguíes de becerro resquebrajado sin embetunar, y en las manos nada absolutamente: ni paraguas, ni bastón. No suelen andar así los ricos, a quienes por obra y gracia de Dios les caen del cielo las hogazas.
- 1892 Batres Jáuregui, A. Vicios lenguaje Guatemala Gu (BD)Liontina. Los que presumen de cultos pronuncian leontina; pero ello es que liontina ó leontina llaman á la cadena del reloj; y ninguna de esas palabras, ni con i, ni con e, figura en el Diccionario.
- 1895 Zerolo, E. Dicc enciclopédico lengua castellana (NTLLE)LEONTINA. f. Cadena corta de reloj, generalmente de metal precioso.
- 1896 Carrasquilla, T. Frutos tierra [1952] Co (CDH
)Del escotado chaleco pende, en majestuosa onda, la leontina, que le costó a Agustín trescientos pesos. - 1896 Magón (Manuel González Zeledón) Empleo [1947] Cuentos CR (CDH
)Componía el lazo de la corbata a Octavio Béeche, Melico Echeverría, con hermosa leontina de oro asomando entre dos ojales de la pechera azul; y hacía cosquillas en las orejas y nuca, con aire disimulado, a Alberto Gallegos, Jenaro Gutiérrez, mofletudo y gozoso, con risa de asmático. - 1896 Magón (Manuel González Zeledón) Taquilla [1947] 46 Cuentos CR (CDH
)Sobre el mostrador de cedro lleno de cortaduras, raspaduras y entrerrenglonaduras, la urna de feísimo estilo con sus varillas barnizadas y sus vidrios cubiertos de goterones y polvo, repleta de tiliches, como gargantillas, sortijas de plaqué, caballitos, gacillas, alfileres, pañuelos con "Te amo"y "Tuyo hasta la muerte"; papel de cartas "Congress", sobres amarillos, betún de Masón, jabón de Windsor, leontinas de cobre, cintas de papelillos, pomadas "Filocome"y perfumes de todos los colores del arco iris y de los olores de todos los almizcles, sin exceptuar el pachulí apestosísimo.
- 1889-1909 Echeverría, A. J. "Poesías" [1953] 222 Concherías CR (CDH
)Confórmate con saber / que igual camino siguieron / la leontina y el anillo / y cuanto tuve de bueno. / - 1916 Ambrogi, A. LTrópico II [1916] 24 ES (CDH
)Es todo un respetable ciudadano. Vive rodeado de consideraciones. Ha sido más de una vez Regidor municipal. Siempre viste trajes de dril de cáñamo, pulcremente aplanchados, y del ojal de la solapa, pende una leontina con morrocotudo dollar coruscante. - 1918 Pocaterra, J. R. Tierra [1991] 140 Ve (CDH
)Lo único que allí no hacen es quedarse en mangas de camisa como en sus casas, como en sus reuniones y paseos, haya o no damas. Son uniformes: la gruesa leontina de oro sobre el chaleco que abulta un vientre feliz; casi todos son gordos, corpulentos o del tipo largo, desairado, sarmentoso, aplastado de cráneo del pomeranio; los cogotes con roscas, los rostros congestionados, la mirada infantil y azul. - 1921 Miró, G. San Daniel [1988] 102 Esp (CDH
)siete arquillas de arracadas, brazaletes, relojes, anillos, camafeos, rosarios, cadenas, sartales, leontinas, * esmaltes, brinquiños * y dijes. Cinco planchas de oro labradas a martillo para guarnecer el púlpito, y no se aplican porque falta una. Dos copas de Venecia que desbordan de aljófares, * de ámbar, de turquesas y granates. Un San Gregorio de setenta kilos de plata y veintidós carbunclos. * Un cuerpo de un mártir, donación de un noble pontificio que murió en la huerta de Murcia. - 1927 RAE DMILE (1.ª ed.) (NTLLE)LEONTINA. f. Cadena del reloj. Es galicismo.
- 1927 Valle-Inclán, R. M.ª Tirano [1993] Esp (CDH
)En un tácito acuerdo, los gachupines jugaron con las brasileñas leontinas de sus relojes. - 1928 Lpz Albújar, E. Matalaché [1978] Pe (CDH
)Sólo el dorado de las bocamangas del frac, la albura del ceñido calzón y las dos medallas de las leontinas que asomaban sobre los falcones del verde chaleco, lograban atenuar un poco tanta solemnidad.
- 1935-1936 Carrasquilla, T. Hace tiempos [1951] Co (CDH
)Lleva sacolevita, chaleco de fantasía con botones en triángulo, gran leontina, pantalones claros y botines trompa de puerco, de marroquí, combinados con el mismo paño, medio plomizo, de los pantalones de campana.
- 1940 Cabral, M. Compadre Mon [2003] RD (CDH
)Entonces, ¿quiere decir, Jonás, / que aquel pétalo loco... / que el papá de Juanita está tranquilo / como están tu reloj y tu leontina que condecoran / otra tranquilidad: la de tu vientre? / - 1944 Saz, A. Panamá [1944] 35 Pa (CDH
)Todo va vestido de negro; pero su chaleco y sus botines son blancos. Usa sombrero de grandes alas y monóculo, del que cuelga una cinta también negra. De bolsillo a bolsillo de su chaleco una gruesa cadena y pendiente de ella una leontina. El enorme redondel de su reloj, tal vez por el tiempo, ha dejado marcado su tamaño desmedido que sobresale de chaleco y chaqueta. De uno de sus bolsillos asoman las puntas de unos guantes blancos.
- 1947 El Caballero Audaz (José María Carretero) Libro toreros [1998] Esp (CDH
)Imagen de mi infancia es la figura de Guerrita, paseando por la cordobesa calle de Gondomar, lento y garboso, con su chaquetilla corta, de alpaca negra o gris, su camisa de cuatro botones, una gruesa leontina con largo dije cruzándole el chaleco y el sombrero de ala ancha sombreándole las mejillas... - 1947 Yáñez, A. Filo Agua [1992] Mx (CDH
)Tosió don Inocencio y fue a reunírsele doña Lola.
— Déjala mejor; el capricho tiene que pasársele y no hay que darle contra; solo le pasará. Tiró de la leontina.
— Caray, son las dos y media de la mañana. Vámonos a acostar.
- 1956 Cela, C. J. Judíos moros cristianos [1989] 204 Esp (CDH
)Unos chacineros de la Cañada —el ancho cinturón de gruesa hebilla sobre el vientre poderoso, la leontina sujetando el reloj, la color del buen alimento brillándoles en la faz— celebraban, vaso va, vaso viene, un fasto bullidor y bienaventurado. En un rincón, tres mujerucas de Hoyocasero —la abuela, la casada y la moza—, la alta gorra de paja sobre el tirante pelo negro, vaciaban, yema va, yema viene, una caja de yemas de Santa Teresa. La gorra de las mujeres de Hoyocasero lleva un espejillo en forma de corazón sobre la frente; el de la abuela con una orla negra, signo de su viudez; el de la casada con un arcén colorado, muestra de su connubio; el de la moza con un vivo verde, aviso de su soltería. Al vagabundo le gustó la moza de Hoyocasero, que no era bella, ni airosa, ni gentil, pero que lucía unos pendientes muy bonitos, de bisutería fina. El vagabundo, ¡qué remedio!, es hombre de buen conformar y, ante las damas y a falta de otras prendas que las decoren, siempre encuentra un adorno al que agarrarse: un escote bien dibujado, una colonia olorosa, unos andares gráciles, unos pendientes de gruesas cuentas azules. El vagabundo, en las ciudades, suele hacerse muy fino. - 1958 Fuentes, C. Región [1968] Mx (CDH
)Don Lucas de Ovando se pasea por el vestidor con un dedo en la leontina roja que le cuelga del chaleco.Con la otra mano, da forma a la barbilla entrecana que se dispara de su mentón exagerado y firme, como sus ojos metálicos, como los dos surcos de las mejillas, la compacta rigidez de su escasa estatura.
- 1962 Caballero Bonald, J. M. Días septiembre [1962] Esp (CDH
)Ayuso se sacó un reloj plateado con doble leontina del bolsillo del pantalón, atolondrándose con la copa en la mano. - 1962 Carpentier, A. Siglo luces [1979] 79 Cu (CDH
)Martínez de Ballesteros arrancó una llave de hierro que llevaba cosida en la leontina del reloj y la arrojo al agua con gesto rabioso. - 1967 García Márquez, G. Cien años [2007] 239 Co (CDH
)Su padre, don Fernando, vestido de negro, con un cuello laminado y una leontina de oro atravesada en el pecho, le daba los lunes una moneda de plata para los gastos domésticos, y se llevaba las coronas fúnebres terminadas la semana anterior. - 1951-1969 Cela, C. J. Colmena [1986] Esp (CDH
)En la pared lucen, en sus tres marcos dorados iguales, una reproducción en alpaca de la sagrada cena, una litografía representando una purísima de Murillo, y un retrato de boda con la Paulina de velo blanco, sonrisa y traje negro, y el señor Ramón de sombrero flexible, enhiesto mostacho y leontina de oro. - 1972 Zamora Vicente, A. Traque barraque [1972] 84 Esp (CDH
)Y dos niños que no sé cuándo habían subido, no sé con quién iban, a mí no me gusta hacer amistad con los niños en los viajes, ¿sabe?, siempre se les antoja la ventanilla, y quieren comer, y tiene sed, y se le suben a uno por el pantalón, y yo, ya lo adivina usted, llevaba mi mejor terno con leontina y todo, fíjese, de oro, con un dije donde llevo todavía el retrato del abuelo Crisóstomo, que me dejó mejorado en cien duros, y el primer diente que se me cayó. - 1976 Uslar Pietri, A. Oficio difuntos [1976] Ve (CDH
)Eran aquellas gentes de carne y hueso, de gruesas leontinas y barbas rubias, que había tratado en San Sebastián, cuando iba a vender el café. Gente correcta que lo había tratado bien.
- 1976 Uslar Pietri, A. Oficio difuntos [1976] 265 Ve (CDH
)ERA OBESO, rubicundo y rozagante. Cabello rubio, cuidado bigote corto, andar oscilante, gran vientre cubierto de ancho chaleco y gruesas leontinas. Cara sonriente y voz cantarina.
- 1977 Vargas Llosa, M. Tía Julia [1996] Pe (CDH
)Se pintaba el pelo, usaba reloj de bolsillo con leontina plateada y se lo podía ver a diario, en las esquinas del jirón de la Unión, a las seis de la tarde, piropeando a las oficinistas. - 1981 García Márquez, G. Crón muerte [1981] 56 Co (CDH
)Llevaba un traje de lienzo color de trigo, botines de cordobán con los cordones cruzados, y unos espejuelos de oro prendidos con pinzas en la cruz de la nariz y sostenidos con una leontina en el ojal del chaleco. Llevaba la medalla del valor en la solapa y un bastón con el escudo nacional esculpido en el pomo. - 1982 Allende, I. Casa espíritus [1995] 266 Ch (CDH
)Puso llave a la puerta y andaba con ella colgando de una leontina de oro, precaución del todo inútil, porque su mujer no tenía prácticamente ningún interés en lo que la rodeaba y mucho menos en el arte de la fotografía. - 1984 RAE DRAE (20.ª ed.) (NTLLE)leontina [...] f. Cinta o cadena colgante de reloj de bolsillo.
- 1985 Alatriste, S. Por vivir [1985] Mx (CDH
)Tendría unos cincuenta años, llevaba traje beige con chaleco, leontina de oro colgada del bolsillo, sombrero, y un bigotito, finamente cortado sobre el labio, sombreándole una sonrisa temerosa. - 1985 Alatriste, S. Por vivir [1985] Mx (CDH
)El llevaba anteojos oscuros, su traje negro con chaleco y una leontina de oro (que se dice fue de un abuelo nuestro, diputado en tiempo de don Porfirio y liberal rabioso) que le atravesaba de lado a lado su cintura; en una mano sostenía un sombrero panamá blanco.
- 1985 Cardoza Aragón, L. Guatemala [1985] Gu (CDH
)De los retratos de las esquineras han crecido hasta sus portes habituales y han cobrado carnes dentro de los pantalones angostos, las levitas, los cuellos increíbles, los corbatines, las botas y el chaleco de seda floreado con la leontina de oro que cruza la panza respetable y da solemnidad concordante con los bigotes, con las barbas como costillas de carnero. - 1985 García Márquez, G. Amor [1987] Co (CDH
)El doctor Urbino se puso los lentes de media luna con montura de oro, y consultó el relojito de la leontina que era cuadrado y fino, y su tapa se abría con un resorte: estaba a punto de perder la misa de Pentecostés. - 1986 Bryce Echenique, A. Magdalena [1986] 93 Pe (CDH
)Pero Guido no armó nada y más bien el resto de su vida fue un exhaustivo e intenso andar desarmándose. A Lima llegó ya sin sotana y explotando al máximo su gran parecido a Caruso. Bastón, zapatos de charol, chaleco de fantasía, corbata de lazo y seda azul, enorme y gruesa leontina de oro, clavel en el ojal, sombrero exacto al de Caruso y ladeado como Caruso.
- 1988 Cela, C. J. Cristo [1993] 27 Esp (CDH
)le llaman La Zorrillera, también compra y vende y cambia caballos, Violet es hija de irlandés e india navajosa y lleva cuchillo a la cintura, Violet va de látigo, en la cantina es necesario para mantener el orden, los hombres pierden el pulso bebiendo y jugando a las cartas y es necesario mantener el orden, Bisbee es pueblito ordenado, el desierto de Chihuahua se mete por esta esquina de Arizona, al padre de mi madre lo ahorcaron en Pitiquito, ella no lo conoció, entonces era frecuente no conocer a los padres, era casi una costumbre al menos en la frontera, la madre de mi madre lavaba la ropa en casa de Búfalo Chamberino, el puesto era bueno, porque le daban de comer, la madre de mi madre murió de las fiebres, le atacaron las fiebres y se murió al poco tiempo, cuando mi madre y sus tres hermanos maricas se quedaron huérfanos el patrón Búfalo les dio unas monedas y los dejó en el camino, el mundo es ancho, por aquí se llega a todas partes, a Nueva York, a California, a Turquía, ojalá no os pique una serpiente ni os mate el sol, mi madre no recordaba si el caimán domado de mi padre tenía nombre o no, a Taco Mendes, otros le dicen Taco Lopes, le faltaba un ojo igual que a Francis Paco Nogales, se lo saltaron hace ya algún tiempo en la refriega de Sierra Vista, fue famosa en toda la frontera, murieron tres indios, tres mestizos y tres blancos, los indios eran navajos, los mestizos mejicanos de Vado de Fusiles y los blancos gringos, la cosa resultó bastante repartida y quedó mucho malestar, cualquier día se prende otra vez la mecha, el ojo de Taco Lopes, otros le dicen Taco Mendes, lo tiene guardado el tabernero Erskine en una botella de ginebra, dice que le da mucha energía, cada vez está más estropeado y deslucido, digo el ojo, allá cada cual con sus manías, cuando nos acostábamos juntos a mi madre le gustaba acariciarme y besarme la marca del culo, es una flor muy bonita, me decía, ¡qué lástima que no pueda encontrar las que me faltan!, después se echaba a llorar y tenía que distraerla cantándole canciones de pastores, yo no tengo mucho oído ni buena voz pero dicen que canto entretenido, la taberna del Oso Hormiguero tenía el techo bajo, muchos se agachaban para no darse con la cabeza en el techo, Pantaleo Clinton era alto y solía darse con la cabeza no en el techo pero sí en el dintel de la puerta, entraba distraído, Pantaleo Clinton quiso llevarse la soga con la que ahorcaron al droguero ambulante pero no se la dieron, esa soga pertenece al estado, Pantaleo Clinton olía las alimañas a más de una milla, con su olfato Pantaleo Clinton medía la distancia y precisaba si el coyote que aún no veía nadie era macho o hembra y estaba hambriento o ahíto, también distinguía un caballo de una mula y la raza de los hombres, los más fáciles son los negros que huelen a pescado, los indios que huelen a bisonte, los chinos que huelen a tapioca y los gringos que huelen a muerto, la negra Vicky Farley se fue a confesar y le dijo al cura, ave María purísima, tengo veinte años, a los once perdí la honra con el esposo de la tía que más quería, algunos de mi familia me odiaron y otros no, mi tía adoraba a su esposo, se fueron a Chicago y se reconciliaron, soy la persona más desgraciada por un problema que tengo, mi cuerpo es mitad mujer y mitad hombre, la negra Vicky Farley no bebía más que ron, no bebía whiskey ni tequila, sólo ron, la negra Vicky Farley era muy rápida con el revólver, le daba a una moneda en el aire y después sonreía, le dijo al cura, soy una mujer seria y respetable pero cuando salgo a la calle la gente hace comentarios y se ríe de mí en mi cara, el cura era un franciscano de la misión, el P. Douglas Roscommon, estaba siempre sudando y tenía el pelo color zanahoria, de mozo el P. Roscommon tuvo paperas y quedó medio resentido, hay a quienes no les cambia la voz y aprenden para sastre o para amanuense, la negra Vicky Farley siguió explicando, yo estaba en Little Rock, Arkansas, mi trabajo era de factoría y ya no quieren darme trabajo al verme el cuerpo, tengo defectos de la cabeza a los pies, el alimañero Pantaleo Clinton pensó robar la soga con la que ahorcaron al droguero Sunspot, no lo hizo para que no lo ahorcasen a él, robar al estado es un crimen que se castiga con dureza, Sam W. Lindo es inflexible, en otras cosas sí, puede que sí, pero en esto de la defensa de los bienes del estado no se casa con nadie, Sam W. Lindo es muy exigente, a los mestizos los lleva derechos como varas, los lleva a nivel y escuadra, él no es mestizo, debe ser cuarterón, madame Angelina, clarividente recién llegada de Agua Prieta, se echan las barajas, se predicen los destinos humanos, aceite bendito gratis, aceite para enamorados, sangre de murciélago, polvo de cementerio, muerte a mis enemigos, tenía amores con Sam W. Lindo, se veían en Sahuarita, en casa del güero García que se quitó de fumar, madame Angelina encontró al niño de nueve años conocido por Juanito Preguntón, estaba en Durango, Colorado, su atribulado padre el cantante Heriberto Espinosa la retribuyó con diez dólares, madame Angelina daba mucho gusto a Sam W. Lindo porque le hipnotizaba las partes, la letanía de Nuestra Señora es la coraza que nos preserva del pecado, yo digo Christe eleison y tú dices Christe eleison, ahora vuelvo a mi padre, hubiera sido glorioso, hubiera quedado heroico también muy llamativo pero no, a mi padre, cuando le dieron las viruelas y el capitán del carguero Fool's Wedding mandó tirarlo al mar, no se lo comieron vivo los tiburones, se lo comieron muerto, ya sé que el suceso es menos meritorio pero debe decirse siempre la verdad, los sábados dejábamos la herramienta a las siete y entonces yo y Gerard Ospino nos reíamos de Reginaldo Fairbank que como estaba cojo no podía beber cerveza, tampoco podía tomar el tren de Tanque Verde porque al pasar por el abarrote de Corralitos Hermanos era costumbre pegar patadas a los cojos, Erskine Aardvark Carlow, o sea Erskine Oso Hormiguero Carlow, Erskine había andado por Rhodesia, se abrigaba su único testículo con la funda de lana que le calcetó Ana Abanda, un punto al derecho y otro al revés, que fue monja y ahora vivía arrimada a Lucianito Rutter, el sacristán de la misión Santísima Trinidad, hay quien dice que hacía verdaderos milagros, tampoco puede decirse que no porque todos los milagros son verdaderos, no quiero que nadie vaya por ahí diciendo que se me enfrían las partes con la soledad, le explicaba el tabernero Erskine a Sam W. Lindo el jefe de la policía, es mejor que suden, más respetable, las partes deben estar siempre un poco sudadas, casi todos los indios del tren de Augustus Jonatás llegaron muertos a su destino, a Jeddito y a Oraibi, donde cayó el globo con un muerto dentro, en la reserva de los hopis que queda algo al norte más allá de Winslow, la negra Vicky Farley se siguió confesando, de mí se ha enamorado un chino que tiene la cara dañada de barros, él quiere casarse pero es blanco y yo soy negra aunque a él no le importa, vive en unos apartamentos donde todos son blancos, quiere que nos casemos y que me vaya a vivir allá, cosa que no haré para que toda esa gente no se ría de mí, el P. Douglas Roscommon tocaba el expresivo con buen gusto, él le llamaba harmonium, desde lo de las paperas se le habían educado los modales y el sentimiento, a lo mejor el chino de la negra Vicky Farley es pariente del chino al que le meábamos la puerta, en San Francisco, cuando la guerra europea, me lo contó el coronel McDeming antes de morir, habla el coronel McDeming, era mucha costumbre que los sábados por la noche saliéramos los muchachos en grupos, lo pasábamos muy bien y divertido, cantábamos, bebíamos cerveza, nos acostábamos con las polacas, tirábamos chinos a la bahía, ahora ya no es como antes, casi todo el mundo tiene algo en los testículos, Gerard Ospino, Erskine Carlow, el P. Roscommon, también Sam W. Lindo aunque se lo calle, un día empezó a salirme pus de los bordes de la flor del culo, mi madre me dijo, tienes mala la flor, puede que sea un grano, tu padre tenía siempre granos en el culo, cuando le reventaban ponía todo perdido de sangre y pus, entonces yo le contesté, también puede que sea castigo de Dios, un cáncer que Dios me manda como castigo por haber estado acostándome con mi madre sabiéndolo, Gerard Ospino fue poco a poco dejando de acostarse con mi madre, me da asco, bueno, vergüenza, me da como aprensión, pues a mí no, a mí me da gusto, mi madre me da mucho gusto, es una cerda que sabe dar gusto a los hombres, a mí ahora lo que me asusta es este cáncer que me ha salido en el culo, mi madre me dice que la flor está llena de pus, si la flor se me acaba borrando a lo mejor me muero, me gustaría saber qué les pasó a mis hermanos, mi madre volvía siempre a lo mismo, tu padre me mandaba hacer las porquerías con el caimán, nos revolcábamos sobre el suelo en el que siempre se amasó la tierra con mucha sangre de bestia o de hombre eso no importa, eso es lo de menos, y el animalito me agarraba una pierna con la boca enorme pero muy suave, el corral sabe muchas historias verdaderas lo que nos salva es que no habla, después me recorría todo el cuerpo, me mordía la nuca sin apretar, si aprieta me mata con aquellos dientes, me lamía las partes, las dos partes, me daba la vuelta y me metía el mandado por donde entrara, lo mismo le era un sitio que otro, yo le guiaba con la mano para que no me hiciese otro agujero, las gallinas huían asustadas, el caballo rebufaba nervioso y la cabra se quedaba mirando con fijeza como si tal, como si no quisiera que la vieran mirando, tu padre se reía mucho, después encerraba al caimán en un arcón en el que lo tenía medio asfixiado, me tumbaba en la cama, me llamaba puta hija de puta, el enamorado insulta siempre porque cree que la amante es distinta y mejor, tu padre estaba muy enamorado de mí, puta hija de puta, me daba lo menos cien latigazos con el cinto, después me preguntaba que quién me había hecho las señales y me pegaba más, si no me hubiera querido tanto no me hubiera pegado tanto, y me tomaba a la brava y rompiéndome toda, así de fácil, parecía un bisonte, con nadie gocé tanto como con tu padre, no se puede gozar más, debajo de él yo no podía ni moverme, quedaba toda rendida, tampoco podía respirar, a tu padre le daba la calentura al cuerpo y la pinga era como un ascua afilada y ardiendo, cuando entraba me daban latidos en la cabeza y casi perdía el sentido, tu padre fue uno de los últimos hombres como Dios manda, uno de los últimos machos verdaderos que pisaron este territorio, Fidel Lucero Johnson no tenía un solo pelo en la cabeza, en vez de pelo tenía brillo, la mujer de Fidel Lucero Johnson se llamaba Chuchita Continental y tocaba la guitarra y el acordeón, también cantaba y bailaba, cuando el droguero Sunspot engañó a Fidel con el crecepelo, Chuchita le dijo a su marido, ¿por qué no lo matas?, no va a hacer falta, ya ves, a ese acabarán ahorcándolo los demás, Fidel Lucero Johnson era muy bravo y reidor, se reía siempre a carcajadas y a voces, a la gente se le encogía el ombligo cuando lo veían beber whiskey por la nariz, mi nombre es Wendell Liverpool Espana o Span o Aspen y todo lo que escribo es verdad aunque a veces no lo parezca, mi padre se llamaba Cecil Lambert Espana o Span o Aspen y era muy tenaz y habilidoso, sabía de doma, de cocina y de curtir pieles, mi padre vivió bien aunque no le sobrara la suerte, cuando le dieron las viruelas y lo tiraron al mar se ahogó en seguida, a los cinco minutos de llegar al agua, puede que antes, estaba ya en el infierno, el P. Douglas Roscommon dice que a lo mejor Dios le hizo la caridad de llevarlo al cielo, mi madre se llamó primero Mariana y después Matilda, Mariana es un nombre muy bonito pero parece extranjero, Lady Gay fue amiga de mi madre, a su marido lo mataron los apaches en los montes del Dragón y ella se hizo puta porque tenía que comer, nunca demostró mayor afición al oficio y en cuanto hizo unos ahorros se volvió a Rhode Island con su familia, de los tres hermanos maricas de mi madre sólo vive Ted, o sea Nancy, está ya viejo pero todavía vive, Ted lava platos en New Iberia, Louisiana, en casa de un negro comerciante de licores, Abraham Lincoln Loreauville, le llaman Parsley, muy rico y también sarasa, Parsley tiene muy delicado y mimoso el esfínter del ano o sea el ojete y cada vez que hace sus necesidades Nancy se lo limpia con un algodón mojado en agua boricada, en la riña de Sierra Vista hubo nueve muertos y una pila de heridos, no los contó nadie pero fueron muchos, a Taco Mendes, otros le dicen Taco Lopes, lo curaron en Cazador, la india Chabela Paradise le cosió el párpado con mucho aseo, entonces fue cuando le vendió a mi padre la mitad del caimán para comprarle un regalo a la india Chabela, un costurero de paja todo forrado de tela fina y dos onzas de tabaco de mascar, los hombres deben saber corresponder, si no te da reparo que te abrace un tuerto mañana te saco a bailar un vals, busco un músico, le pago un vals y lo bailamos, ya sé que hablan que crío animalitos en el cuerpo, pulgas, piojos, ladillas, caracoles no, pero si tú quieres me lavo bien lavado y me pongo la otra camisa, mi camisa de los domingos ya la quisieran muchos para mortaja, Taco Lopes, otros lo nombran Taco Mendes, le dijo a la india Chabela, el ojo se lo voy a obsequiar a Erskine Aardvark para que lo ponga de adorno en la taberna, Erskine es buen amigo y sabe apreciar los detalles, Zuro Millor, el cholo de la mierda que no hacía más cosa que toser y cascársela, parecía una oveja o un mono, una oveja y también un mono, murió por llevarle la contraria a los hombres, a mi padre lo tiraron al mar porque le dieron las viruelas, si no no lo mata nadie, todos hemos de morir algún día, eso es bien cierto, lo que no se sabe es la postura, si de pie o acostado, la muerte no ataca si se la ve venir y se le mira de frente, entonces se avergüenza y se va, si el hombre cierra los ojos la muerte aprovecha para tenderle la trampa, Sam W. Lindo no pagaba casi nunca pero tampoco bebía demasiado, ya supe lo de tu ojo, le dijo a Taco Lopes o sea Taco Mendes, eso te pasa por andar de bravero por todas partes, ¿no ves que ya pasó el tiempo?, Fermincito Guanajuato lo decía siempre, no se puede andar como el diablo de cabrón entre los muertos porque al final te dan, a Fermincito le dieron y a ti también, a él más, eso va en suertes, ¿sabes lo que me dijo Fermincito antes de morir?, ¿no?, pues me dijo que anduviera con cuidado, ¿lo ves?, Cristo no calza espuelas pero manda la muerte, Tachito Smith era el dueño del Smith's Motor Service, también tenían parte sus hermanos pero él administraba todo porque además de ser el mayor era el más listo y saludable, Tachito Smith era patizambo y gastaba patillas de bandolero y bigote a la borgoñona, los días de fiesta se adornaba el chaleco con leontina de oro y onza de oro de Fernando VII rey de España, Tachato Smith se la había cambiado por un revólver al indio Abel Tumacácori poco antes de que lo mataran en el malón de Dos Cabezas hace ya bastantes años, Zuro Millor, el cholo de la mierda a quien mató mi padre de una topada en el pecho, ¡Dios, qué topada, qué manera de topar, era como un bisonte!, mi madre contaba que cuando mi padre se ponía verriondo y la cogía era lo mismo que un bisonte, Zuro Millor solía meneársela en el excusado de la confitería, ¡sal de ahí, mestizo de la mierda!, ¡vete a hacer el marrano donde no te vea nadie!, Tachito no lo dejaba entrar en el excusado pero siempre se lo encontraba dentro, ¿ya estás otra vez ahí?, ¿por dónde te has metido?, un día te voy a escarmentar, cholo de la mierda, un día no vas a poder terminar de meneártela, el indio Abel Tumacácori mandaba en los montes de Dos Cabezas, en la aldea también le obedecían pero quizá no tanto, el indio Abel Tumacácori estaba casado con una blanca muy alta y desgarbada, Irma, de pelo rubio, que fabricaba un raro licor macerando flores de cardón en aguardiente mezclado con un poco de unto de coyote, le ponía especias variadas y dos pajas en forma de cruz y lo dejaba reposar durante una luna, es muy bueno para combatir la flojera del espíritu y la dejadez de las partes, si se le da a un joven puede ser más peligroso porque a veces le estalla la pinga, cobra más fuerza de la que aguanta y se desbarata y revienta, se rompe en cien pedazos, Irma tenía las tetas caídas y andaba siempre con un collar de turquesas que le había regalado el indio Abel, el collar de azabache no se lo ponía nunca, era un recuerdo algo confuso de Santiago Portosín, un patrón de Noya con el que estuvo en amores hace ya tiempo, el indio Abel dejaba que lo tuviese guardado pero no que se lo pusiese, si te lo pones te corto las orejas y los pezones y le echo todo a los perros, Zuro Millor el cholo de la mierda tenía suerte mirando para el suelo, como iba siempre mirando para el suelo se encontraba monedas y otras cosas aprovechables, en la cuneta de la carretera de Nogales, entre Tubac y Carmen, Zuro Millor encontró a la muñeca hinchable Jacqueline deshinchada y puerca y con dos pinchazos en las tetas, las muñecas son como los carneros, aguantan más que los seres humanos y ni se quejan ni marean ni piden, Zuro Millor le quitó un poco el polvo, le puso un parche en cada pinchazo y la hinchó soplando, la muñeca estuvo dándole gusto al cholo hasta que mi padre lo mató, Dios perdona casi todas las muertes, la letanía de Nuestra Señora es la coraza que nos preserva del pecado, yo digo kyrie eleison y tú dices kyrie eleison, al guapo Estrada le decían Pichulín y al guapo Oquendo le llamaban Pápiro, en el pueblo no cabían los dos y entonces uno tenía que morir, se encontraron a las pocas noches en Concepción St., Pápiro sacó el cuchillo de debajo de la camisa y le partió el hilo de la vida a Pichulín, se lo partió justo por la garganta, antes de morir Pichulín apretó el gatillo de su revólver y le partió el hilo de la vida a Pápiro, se lo partió justo por el ojo por el que le metió la bala, Sam W. Lindo lo celebró invitando a cerveza a los amigos, los interfectos llevaban algún dinero encima, lo más decente es que nos lo bebamos por la salvación de sus almas, tampoco es fácil que se salven, bueno a nosotros nos es igual, en el infierno no corre el dinero y además está prohibido beber cerveza, despachar cerveza, Pato Macario se entendía con niños y con animales mansos, gallinas, perros y cabras, también con un lego de la misión Santísima Trinidad que se llamaba Isabelo Florence, todos los indios de la reserva de Tanee tenían purgaciones, el microbio lo llevó el Rvdo. Jimmy Scottsdale que fue el que convirtió a Isabelo Florence al cristianismo, dicen que Pato Macario también llevaba la flor en el culo, mi madre no lo sabía, mi madre no se la pudo ver porque Pato Macario era muy vergonzoso, yo le dije un día al lego Isabelo Florence, si le miras el culo a Pato Macario a ver si tiene una flor como esta que tengo yo, a mí no me toques el culo que te pateo, tú mira no más, mira con atención, te regalo una botella de whiskey, no me engañes porque lo he de saber a los pocos días, Isabelo Florence me dijo que sí, que la flor que llevaba en el culo Pato Macario era igual, a mí no me gustó la noticia y no la hablé con mi madre que también era su madre, a Isabelo Florence le mandé callarse, tú te has quedado sin habla y hasta sin respiración, ¿te enteras?, tú no sabes cómo tiene el culo ni Pato Macario ni nadie, Sam W. Lindo venía de chinacos pobres, todos los chinacos lo son y cada pobrete lo que tiene mete, Sam W. Lindo puede que sea cuarterón, llegó a jefe de la policía porque es rápido con el revólver y tiene tres virtudes, es inflexible, es valeroso y sabe mirar para otro lado cuando la prudencia lo manda, el orden es el orden y a mí me pagan para defender el orden, Sam W. Lindo es casi tan rápido con el revólver como la negra Vicky Farley que es capaz de darle a una avispa volviéndole la espalda y tirando por debajo del sobaco, Sam W. Lindo anda empelotado con madame Angelina, la quiere de todo corazón, ya sé que un hombre no debe hablar de estas cosas pero lo de madame Angelina no tiene igual en el mundo, madame Angelina me sabe hipnotizar las partes, podría jurarlo, se pone muy seria, me las mira fijo y con mucha calma, me duerme los huevos y me gobierna la pinga a voluntad, no sé por qué cuento estos privados, a la taberna del Oso Hormiguero no solían ir mujeres, no era costumbre, la rubia Irma empezó a frecuentar la taberna cuando quedó viuda, también entonces se ponía el collar de azabache algunas tardes, las viudas se toman ciertas licencias cuando pierden el miedo, no todas pierden el miedo, las hay que mueren de viejas pensando en el látigo de la juventud, el ojo de Taco Mendes, otros le dicen Taco Lopes, lucía con mucho fundamento en la taberna de Erskine Aardvark, la india Chabela Paradise le dijo, ¿puedo ver el ojo?, y el tuerto Taco Lopes, como guste mandar, Taco Mendes, lo dejaron tuerto en la tunda de Sierra Vista, le dijo, bueno, una mañana bien temprano te llevaré, ya lo verás antes de que empiece a moverse el personal, a lo mejor nos tropezamos con el cura que va a administrar los sacramentos a un moribundo, ya le falta poco para llegar a finado, lo empacan en la funeraria Grau, esmerados servicios fúnebres individuales y colectivos donde se emborrachan las familias y donde también se la menea Zuro Millor, el cholo de la mierda, los perros no mean en las casas de quienes van a morir, tampoco beben agua ni comen pan sino que aúllan y pasan de largo, las mujeres tienen más raciocinio y son capaces de acostarse con un moribundo incluso con un condenado a muerte, a mi madre la apartaron de mi padre antes de tiempo, eso es el destino, a mi madre la hizo gozar mi padre muy verdaderamente, tal que una tea ardiendo apagándose en un cubo de sangre, los demás hombres no supimos jamás darle tanto gusto, los hombres son fáciles de amansar, decía mi madre, los que aman mucho son más duros pero de éstos hay pocos, a lo mejor una mujer no se tropieza más que con dos o tres en su vida, a las perras y a las serpientes no les pasa lo mismo con sus machos, es parecido pero no igual, hay quien usa más el pensamiento que el sentimiento y hay quien hace lo contrario, lo que no se sabe bien es la proporción, siempre hay una proporción, nunca se sabe si la idea puede con la costumbre o al revés, un coyote es capaz de cruzar el desierto en busca de la hembra, un perro sabe esperar moviendo el rabo a que otro perro acabe de montar a la perra y un hombre lo mismo puede matar con ira que sentarse con sosiego en una silla baja y cascársela o leer el periódico mientras un forastero se da un refocilo con su esposa, eres una puta pero a mí nada me importa porque al final sé que te gusta darme gusto, ¡ya verás cuando te dé sepultura y pise bien pisada la tierra de tu fosa!, Saturio dejó a sus hijos en el camino de Quito Baquito para que no pudieran desenterrar a la madre, la chola Azotea murió enterrada en sal y los hijos tardaron mucho en encontrar el cadáver y tuvieron que lavarlo tres veces antes de dejarlo en el camposanto, Sam W. Lindo le dijo a Saturio, eres un malvado y un homicida, también un cagón, escucha lo que quiero decir, te voy a estar pegando patadas hasta que me aburra y después te dejo en la frontera, ya te las arreglarás, no vuelvas hasta pasado un año, la gente pronto olvida pero por lo menos tarda un año, la chola Azotea tampoco se merece que nos gastemos demasiado en papel, dispensa, Saturio no se portaba con dignidad pero era bien mandado, bueno míreme por los hijos que aún son tiernos, un año pasa en un vuelo que todo lo va borrando, el jurado declaró culpables a los hermanos Earp y a Doc Holliday de la muerte de los hermanos McLaury y de Billy Clanton pero el juez Wells Spicer mandó soltarlos libres de todo cargo por entender que los hechos tuvieron plena justificación, a Miguel Tajitos, el lego de la misión de San Xavier le decían Fundillo Bravo porque no se dejaba palpar, no era vicioso y además le gustaban las mujeres, se lo callaba pero le gustaban mucho las mujeres, Miguel Tajitos fue buen amigo de mi padre, por eso sabía que el caimán domado se llamaba Jefferson y hablaba inglés y español de corrido, yo lo vi, Jefferson también imitaba el relincho del caballo y el aullido del coyote, recitaba poesías y cantaba canciones, yo lo vi, Zuro Millor el cholo de la mierda era un mentiroso, tu padre hizo bien en matarlo, lo malo es que Sam W. Lindo se sintió autoridad y se lo hizo pagar muy caro, yo creo que ahora que ya no tiene remedio le duele aunque no lo quiera decir, los lagartos presumen en la pelea, hinchan la papada y se ponen de lado para que el enemigo pueda ver su corpulencia y se asuste, a veces ni hay pelea siquiera, uno de los dos se raja y ni hay pelea siquiera, yo y Gerard Ospino lo pasábamos casi siempre bien, en el trabajo no había mayores dificultades y fuera del trabajo todo rodaba aseadamente y con orden, a las mujeres les gustan los juramentos, eso no es malo pero puede resultar comprometido, yo no supe nunca lo que quieren decir algunas palabras, tampoco nadie sabe explicar bien lo de los eclipses pero no importa, es igual, Gerard Ospino tenía buena mano para la baraja, ganaba siempre, se conoce que sabía amaestrar el naipe, de haber tenido más agallas hubiera podido ir por los pueblos jugando al póker, sacándose ases de la manga y ganando dinero, Gerard Ospino tenía pocas agallas, en cuanto se quedaba solo se venía abajo, Gerard Ospino jugaba mejor que Cam Coyote Gonsales pero remataba peor, el hermano vivo de mi madre se llama Ted, le llaman Nancy, y dice que sueña en colores, la funeraria Grau celebró el finado número cien ofreciendo un cocktail a sus amistades, unidos por el destino y la voluntad de Dios Nuestro Señor brindo porque no tengan ustedes que recurrir a nuestros servicios durante largos años, estas fueron las palabras que pronunció Archibald M. Grau ante los presentes, eso de soñar en colores es algo que dicen mucho los maricas cuando no tienen de qué hablar, también explican que duermen poco y que padecen enfermedades curiosas y peculiares, cuando Búfalo Chamberino llegó a viejo sólo se entretenía si le contaban muertes, al cuatrero Bob Hannagan lo ahorcaron en Pitiquito poco antes que al padre de mi madre, no había más que un árbol y tuvieron que descolgarlo casi caliente, poco después mi madre hizo la primera comunión y Búfalo Chamberino la emborrachó, le subió las faldas y le quitó los pantalones, tú no te asustes y cógeme la pinga verás cómo se pone dura, tu papá murió con mucha decencia, la gente quería que gritase y patalease pero él ni gritó ni pataleó, cuando un hombre no quiere, no quiere, tú abre un poco las piernas y déjate palpar, después vendrá la merienda con las amiguitas, el día de la primera comunión es un día muy feliz, no te faltará nada, pan de chaucaca para chupar, tú abre un poco las piernas, a Búfalo Chamberino le gustaba que le contasen muertes, el penitente le dijo al P. Douglas Roscommon, ave María purísima, tengo dieciocho años y me llamo Paul, a los nueve perdí la inocencia con tía Alejandra que era la hermana mayor de mi mamá, después seguí mucho tiempo complaciéndola porque me gustaba y porque tía Alejandra, que también se acostaba con mi papá, me amenazó con acusarme, ahora me encuentro casado con una señora de treinta y seis años, me dobla el tiempo, en el año y medio que llevamos de matrimonio sólo ha habido martirio, me trata muy mal y siempre está fregando y peleando, le gusta la camorra y también faltar al respeto al hombre, los sábados volvíamos a la libertad a las siete y entonces hacíamos, yo y Gerard Ospino, las siete maniobras siguientes, silbar con los dedos en la boca para que lo escuchara todo el mundo, comer piñones y escupir las cáscaras a las chicas, solían molestarse, saltar por encima de las banquetas de la taberna, limpiar soplando las flores de trapo de la catequesis, amapolas, rositas y azucenas, lustrarnos las botas con betún, mearle la puerta al chino, el último sábado de mes también se la cagábamos, y acostarnos con mi madre primero yo, al final cuando me estaba ya poniendo los pantalones me pedía que le besara la frente y lloraba, siempre lo mismo, se planea muy bien el asalto a un banco y al final falla algo, se escapa algún detalle, no es fácil disparar en el momento justo, dos segundos de duda pueden dar por tierra con todo un plan madurado durante largos meses, si se te seca la garganta tienes que fabricar saliva, lo que no puedes es ir a asaltar bancos con la garganta seca, tampoco te debe bailar la voz, tiene que ser toda seguida, Paul se siguió confesando, yo le doy a mi esposa la mitad de mi salario y me porto bien, ella tiene nueve hijos todos en casa, ninguno es mío, el mayor cumplió ya diecinueve años y acaba de salir de la cárcel, me he dado cuenta de que mi esposa no me considera como esposo, se ha casado cinco veces, en los otros matrimonios tuvo hijos, el alimañero Pantaleo Clinton no pudo llevarse la soga de la que colgaron a Marco Saragosa el droguero ambulante, su verdadero nombre es Guillermo Bacalao Sunspot, el esposo Paul estaba al borde de matar a Betty que tal era como se llamaba su esposa, mire padre, yo me confieso de tener malos pensamientos, a veces lo que pienso es que es mejor matarla ahogada, estrangulada, envenenada, ahorcada, de un pinchazo, de un tiro, eso nunca se sabe, yo no quiero matarla porque tampoco quiero acabar en la silla eléctrica, aún soy joven, según la gente que conoce a Betty sus anteriores esposos la dejaron por las peleas, se pasa el día botándome del apartamento que es de ella, yo sólo tengo allí la ropa, en su cantina de Bisbee la india Violet, la viuda del maquinista Augustus Jonatás, limpia el cuchillo con arena para que el pincho pinche bien, el filo file bien y el contrafilo aguante y da grasa de coyote al látigo para que siga - 1988 Torrente Ballester, G. Filomeno [1993] 43 Esp (CDH
)Tampoco su explicación de la muerte me tranquilizó, porque yo no venía de la Tierra, sino del vientre de mi madre. Don Braulio le anunció un día, cuando estaba peor, que le dejaba heredero de sus libros y de su mesa de despacho, y que podía llevárselos antes de que él muriese, no fueran después a ponerle dificultades. Yo ayudé a Sotero a transportar grandes paquetes, uno tras otro, durante varias tardes; pero la mesa y los estantes hubo de llevarlos una carreta de bueyes, que le cobró a Sotero dos pesetas, y, como no las tenía, tuve que dárselas yo. Don Braulio se murió una tarde de mucha lluvia, después de pasar la noche en puras toses y ahogos, hasta quedar de repente callado y quieto, con la boca torcida, hacia el atardecer. Vinieron a amortajarlo y lo vistieron con su traje de siempre, hasta el chaleco. «Parece que está vivo —decían—. Parece que está hablando.» Pero a mí me resultaba extraña, entre grotesca y macabra, aquella figura metida en el ataúd, con la leontina en el chaleco y la mandíbula sujeta por un pañuelo amarillento del que emergía el bigote. Al día siguiente fuimos al entierro: poca gente, todos con paraguas abiertos, el féretro llevado a hombros por unos desconocidos. En el cementerio había pocas tumbas, ninguna de ellas con cruz. La de don Braulio estaba abierta, con un montón de tierra encharcada al lado. Antes de meter en ella el ataúd, alguien le puso encima una bandera colorada, y un hombre que salió de entre la gente pronunció unas palabras de las que nada entendí, pero de las que me quedó la frase «apóstol laico», quizá por ser las menos comprensibles. Después, cada cual se fue por su lado, y oí mentar a la policía. - 1992 Belli, G. Mujer habitada [1995] Ni (CDH
)Llevaba colgada, de una especie de leontina, una prodigiosa navaja conteniendo toda clase de instrumentos que acostumbraba usar para fabricar horquetas de madera, tiradoras con las que los muchachos cazaban pájaros o jugaban a la guerra. - 1994 Prensa El Mundo, 30/06/1994 [1995] Esp (CDH
)Todos de acuerdo en que el anciano se rila. La gente habla de «salir con los pies por delante». A uno siempre le ha parecido más significativo esto de seguir de pie, pero caminando con las rodillas por delante, como sin poder alcanzarlas. Rubio se rila parado y se rila en movimiento. Un señor que se rila es que lleva el alma en las rótulas y se deja el culo en anqueta. La España está hoy llena de hidalgos que se rilan por dentro, pero aguantan como husos, que la corrupción va por el chaleco, como la leontina. Rubio, en cambio, no tiene nada que hacer, confiesa andando, porque Rubio es que se rila. - 1996 Chase Brenes, A. Pavo real [1996] CR (CDH
)Ya es hora de salir para la Sastrería de Valenzuela, a ver si está allí Pío Víquez, y los otros, para hablar de lo que está pasando, se dijo don Ricardo Jiménez, acomodándose la leontina en el chaleco y viendo la hora: cinco y treinta de la tarde, alzando luego los ojos hacia el cielo para admirar el cachito de luna que se miraba apenas... - 2001 Gimferrer, P. Calle Guardia Prusiana Esp (CORPES)En la cervecería, por la tarde, Bárbara, la prostituta de ojos negros, con sus encajes y su mantón de Manila y su cigarro puro y su leontina dorada —los hombros desnudos, el nacimiento de los pechos, las medias negras, el liguero; porque había corrido los visillos [...].
- 2002 García Márquez, G. Vivir [2002] 100 Co (CDH
)Usó por poco tiempo un parche de pirata sobre la cuenca nublada hasta que el oculista se lo cambió por unos espejuelos bien graduados y le recetó un bastón de carreto que terminó por ser una seña de identidad, como el relojito de chaleco con leontina de oro, cuya tapa se abría con un sobresalto musical. Siempre fue del dominio público que las perfidias de los años que empezaban a inquietarlo no afectaron para nada sus mañas de seductor secreto y buen amante. - 2002 García Márquez, G. Vivir [2002] 311 Co (CDH
)Su atuendo no enmascaraba un ápice de su identidad: vestido entero de paño negro, camisa blanca con cuello de celuloide y corbata de rayas diagonales, chaleco con leontina, sombrero duro y espejuelos dorados.
- 2004 Correa, J. L. Muerte abril Esp (CORPES)En el vestíbulo había dos bancos bajo sendos retratos de familia en los que se podía contemplar a un señor impecable de bigote y perilla, ataviado con traje de gala y leontina, y a una dama, arrogante pero hermosa, emperifollada con mantilla canaria y el collar de perlas más grandes que he visto en mi vida [...].
- 2006 Molina Foix, V. Abrecartas Esp (CORPES)A Rosendo, un muchacho de Cariñena que estuvo en la batalla de Teruel con 15 años (ahora acaba de cumplir los 26), le regaló un precioso reloj chapado en oro con su leontina, a Pepe Rodrigo una armónica, a Juan Manuel Caneja el sombrero de paja [...].
- 2006 Vargas Llosa, M. Travesuras Pe (CORPES)Vestía de negro, con un chaleco gris, un cuello duro que parecía postizo, y, en lugar de corbata, una cinta doblada en cuatro a la que sujetaba un prendedor bermellón. Tenía un reloj de bolsillo, con leontina dorada.
- 2007 Cruz Ruiz, J. Ojalá octubre Esp (CORPES)Solo, sentado también en el banco de cemento, el hombre se guardó su leontina de plata, caminó un rato por la huerta, acarició el lomo de la cabra y se marchó.
- 2014 RAE DLE (NTLLE)leontina [...] f. Cinta o cadena colgante de reloj de bolsillo.
- 2020 Roche Rdz, M. Malasangre Ve (CORPES)A mi lado sonaron risas. Yo también reí. No podía ser menos "modesto" ese hombre, solo con detallar su indumentaria se le notaba. Usaba el levita verde Nilo con bocamangas bordadas de dorado y pantalones a lo Chamberlain. En la gruesa corbata llevaba prendida una madreperla. Una leontina brillaba entre un botón y un bolsillo del chaleco. Lo más "modesto" de su apariencia eran la elaborada empuñadura de su bastón y sus manos enguantadas en cuero marfil.
- 2022 Díez, L. M. Delitos animal compañía Esp (CORPES)Cuando subí al tren, en el apeadero de Collado, a donde llegué andando por la vía y sintiendo que entre las traviesas quedaban los tramos de un tiempo sin soldadura que pudo afectarme en una juventud desatada, bajó el único pasajero, un señor con bigote y leontina que me dio la mano como si me conociera.
- s.
En ocasiones, en un complemento con de de reloj. docs. (1967-2018) 7 ejemplos:- 1967 García Márquez, G. Cien años [2007] 187 Co (CDH
)El general Moncada se incorporó para limpiar los gruesos anteojos de carey con el faldón de la camisa. «Probablemente», dijo. «Pero lo que me preocupa no es que me fusiles, porque al fin y al cabo, para la gente como nosotros esto es la muerte natural». Puso los lentes en la cama y se quitó el reloj de leontina.
- 2018 Belli, G. Fiebres memoria Ni (CORPES)Eran las cuatro de la madrugada en mi reloj de leontina, el único objeto del pasado que aún conservaba.
- 1967 García Márquez, G. Cien años [2007] 187 Co (CDH
)El general Moncada se incorporó para limpiar los gruesos anteojos de carey con el faldón de la camisa. «Probablemente», dijo. «Pero lo que me preocupa no es que me fusiles, porque al fin y al cabo, para la gente como nosotros esto es la muerte natural». Puso los lentes en la cama y se quitó el reloj de leontina.
- 1985 García Márquez, G. Amor [1987] Co (CDH
)Le abrochó el reloj de leontina en el ojal del chaleco. Le remató el nudo de la corbata y le puso el prendedor de topacio.
- 1985 Herrera Luque, F. Casa pez [1985] 90 Ve (CDH
)—Y diciendo esto le entregó como regalo un reloj de leontina. Juan Corrales comprendió por este gesto que su jubilación era definitiva. - 1987 Fuentes, C. Cristóbal Nonato [1988] Mx (CDH
)Don Fernando Benítez usaba viborilla para guardar el dinero alrededor de la cintura, como todo aquel que salía a caminar por Makesicko City, pero no podía dejar de lucir el reloj de leontina que colgaba a la mitad de su chaleco, pues éste era un regalo de su más antigua a su más joven amante, que ésta le heredó a Benítez cuando murió, como todas, antes que él, subvirtiendo la regla de la supervivencia femenina y que él consideraba parte legítima de su cosecha vital histórica [...]. - 2001 Zaldívar, M. Luz roja CR (CORPES)A esa pinta se sumaba el raído sombrero de copa, el bastón, el reloj de leontina, los zapatos de dos colores, el corbatín de rombos amarillos y la loción de fuerte violeta.
- 2013 Castellanos Moya, H. Sueño retorno ES (CORPES)Entonces me despertó el ruido de la puerta por la que don Chente entraba, aunque permanecí en ese estado de levedad incluso cuando él me ordenó que abriera los ojos, lo cual de inmediato acaté, y me costó sólo unos segundos reconocer el objeto brillante que se movía pendularmente frente a mi rostro, un reloj de leontina plateado que colgaba de la mano de don Chente y en el cual me pidió que concentrara toda mi atención, tal como hice con facilidad, mientras él me hablaba como yo había visto en alguna película que el mago del circo le hablaba a un espontáneo que pronto comenzaba a actuar de acuerdo con las órdenes del mago [...].
- 2018 Belli, G. Fiebres memoria Ni (CORPES)Eran las cuatro de la madrugada en mi reloj de leontina, el único objeto del pasado que aún conservaba.
- 1967 García Márquez, G. Cien años [2007] 187 Co (CDH
- 1847 Anónimo Catalogo industria cubana p. 25 (BD)
- s. f. Cierta clase de reloj de oro para señora(Vergara Martín,
Cuatro mil palabras -1925).docs. (1925) Ejemplo:- 1925 Vergara Martín, G. M. Cuatro mil palabras [1925] (BD)LEONTINA [...] Tambien se llama leontina cierta clase de reloj de oro para señora.
- 1925 Vergara Martín, G. M. Cuatro mil palabras [1925] (BD)
- s. f. Faltriquera pequeña de reloj(Cerda / Cabaza / Farias,
VocEspTexas -1953).docs. (1953) Ejemplo:- 1953 Cerda, G. / Cabaza, B. / Farias, J. Vocabulario español Texas (NTLLE)leontina, f. Faltriquera pequeña de reloj.
- 1953 Cerda, G. / Cabaza, B. / Farias, J. Vocabulario español Texas (NTLLE)
- s. f. ES jerg. Grillete(ASALE,
DiccAmericanismos -2010).docs. (2003-2010) 2 ejemplos:- 2003 Romero Coto, M. Dicc salvadoreñismos ES (BD)leontina f. Cadena de hierro, grillos (Rev. Pol. Nac).
- 2010 ASALE Dicc americanismos (NTLLE)leontina [...] f. ES. Grillete. carc.
- 2003 Romero Coto, M. Dicc salvadoreñismos ES (BD)



Diccionario histórico de la lengua española
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