15.ª Entrega (diciembre de 2023)
Versión del 01/04/2026
Equipo Real Academia Española
Familia Ver familia de palabras
bungalow s. (1837-)
bungalow, búngalow
Etimología. Préstamo del inglés bungalow, atestiguada en esta lengua al menos desde 1676 con el significado de 'casa de una planta con techo de paja' y, posteriormente, por extensión semántica, como 'casa de descanso o de verano'; y esta, a su vez, del hindi banglā (véase OED, s. v. bungalow).
Resumen

Se documenta por primera vez, con la acepción 'casa sencilla de una planta hecha de madera y techo de paja, característica de la India', en 1837, en el tercer tomo de la obra Elementos de Física ó de Filosofía natural, general y médica de N. Arnott, traducida del inglés al español por M. M. Sáenz de Buruaga. En este primer testimonio, la voz bungalow aparece en una nota a pie de página con la que el traductor pretende dejar constancia de la palabra con la que el autor de la obra designa una realidad que todavía no existe en España. Desde entonces, se localiza en diferentes artículos periodísticos y relatos de viajes sobre la India. Por extensión de significado, ya en el siglo XX ha pasado a denominar a una 'casa de madera situada en una zona turística o de vacaciones, generalmente de una sola planta y con porche', como se atestigua, en 1910, en un artículo de V. Muzás titulado "Casita para dos" y publicado en el diario La Ciudad Lineal (Madrid). Se consigna por vez primera en el Diccionario de anglicismos (1950), de Alfaro. También en los repertorios lexicográficos se recoge la grafía búngalow, concretamente, en Voces de San Juan (que el Diccionario de la Academia no consigna) (1986), de Aguilar, en el que se da cuenta de la pronunciación esdrújula de esta voz en algunos países americanos, México y Argentina.

  1. ac. etim.
    s. m. Casa sencilla de una sola planta hecha de madera y techo de paja, característica de la India.
    docs. (1837-1908) 10 ejemplos:
    • 1837 Sáenz Buruaga, M. M. Trad Elementos Física, Arnott, III p. 124 Esp (BD)
      Pocos contrastes hay en la naturaleza mas chocantes que los observados entre las consecuencias de la diversa intensidad del influjo del sol: por ejemplo, los moradores de la India, al medio dia, con el termómetro en 112º, se apresuran á meterse en la sombra de sus encierros*, tapando sus ventanas, colgando esteras mojadas en las paredes y techos, regando los suelos, abanicándose sin cesar con aventadores de continuo movimiento, y sintiendo en demasia cualquiera cobertor ó ropa y el menor ejercicio […]. *Bungalows, los llama el autor. Dejo al lector la libertad de que les acomode el nombre que guste, porque en España no le tienen.
    • 1908 Anónimo (Argo) "Veraneo neoyorquinos" [04-08-1908] La Almudaina (Palma de Mallorca) Esp (HD)
      La clase media yanqui solventa de un modo más práctico el problema del veraneo. Antes el padre de familia acomodaba á los suyos durante las semanas de más calor en una casa de huéspedes, en la playa ó en el monte. Pero luego, considerando las muchas molestias que semejante sistema trae consigo, prefirió pasar unas semanas junto con la familia en la espesura de un bosque, bajo el abrigo de una tienda de campaña, ó en una lancha sobre algún rio ó lago, alimentándose todos de lo que el rio y el bosque ofrecen para alimento. A este sistema del íntimo contacto del hombre de la naturaleza, obedece la reciente innovación de reemplazar la tienda de campaña por un “bungalow” (vivienda india), que asi y todo ofrece mayor comodidad que la primitiva tienda de campaña.
    • 1837 Sáenz Buruaga, M. M. Trad Elementos Física, Arnott, III p. 124 Esp (BD)
      Pocos contrastes hay en la naturaleza mas chocantes que los observados entre las consecuencias de la diversa intensidad del influjo del sol: por ejemplo, los moradores de la India, al medio dia, con el termómetro en 112º, se apresuran á meterse en la sombra de sus encierros*, tapando sus ventanas, colgando esteras mojadas en las paredes y techos, regando los suelos, abanicándose sin cesar con aventadores de continuo movimiento, y sintiendo en demasia cualquiera cobertor ó ropa y el menor ejercicio […]. *Bungalows, los llama el autor. Dejo al lector la libertad de que les acomode el nombre que guste, porque en España no le tienen.
    • 1857 Pz Cossio, L. "Palabras lujo" [13-11-1857] El Mallorquín (Palma de Mallorca) Esp (HD)
      Podria preguntarse qué es lo que quiere decir el cheh panah de una ciudad. Estas dos palabras persas, que significan proteccion de la ciudad, designan simplemente los barrios y petatth se aplica mas especialmente á los barrios de una plaza fuerte. Tenemos tambien una palabra que encontramos á cada instante en las cartas; es bungalow, corrupción del indio bengala. Los ingleses llaman asi á las casitas, ordinariamente muy elegantes, que sirven de habitacion á los oficiales de las estaciones militares. El bungalow está casi siempre adornado por delante con una galería abierta ó balcon, llamado por los ingleses virander, por los franceses varangue y por los indígenas verandah.
    • 1868 Anónimo (F. N.) Trad Aventuras Linden Ásia, Maine-Reid, I p. 201 Esp (BD)
      Los servicios que presta para la limpieza pública le han hecho una salvaguardia en la India, donde no solamente se le tolera, sino que se le pone alicientes para que se familiarice, aunque á veces se permite indiscreciones de mal género con los pollos y pichones de los corrales. No contenta con lo que encuentra en el esterior, la argala penetra en el bungalow (casa india), se apodera de la carne que humea sobre la mesa y la hace desaparecer antes de que el criado pueda arrebatársela.
    • 1874 Maldonado Macanaz, J. "Guerra cipayos India" [01-08-1874] p. 40 Revista de España (Madrid) Esp (HD)
      “Invencion tan terrible, dice el autor de la Sepoy war in India, Mr. Kaye, que si los enemigos más malignos del gobierno británico se hubiesen reunido en cónclave durante años para fraguar un proyecto que alarmase á los cipayos de uno á otro extremo de la India, no hubiesen discurrido una mentira más al propósito”. Celebráronse entonces reuniones nocturnas para discutir el asunto; comenzaron á arder las casas de madera ó bungalows de los oficiales y otros edificios, y se pusieron en comunicacion unos con otros cuerpos.
    • 1887 Gaspar, E. Anacronópete p. 263 Esp (BD)
      Hong-Kong es una maravilla. Edificada en anfiteatro sobre una peña que hace cuarenta años no tenía ni una planta, asombra el ver lo que los ingleses han hecho de ella en tan corto espacio. Calles paralelas y escalonadas, abiertas á lo largo de la isla, te ofrecen por doquiera la grata sombra de sus amenos, elegantes y caprichosos jardines; porque es de notar que, aprovechando los accidentes del terreno, han edificado sus avenidas de modo que las calles no parecen calles; al lado de un templo ves una esbelta escalinata que conduce á la casa contigua, levantada sobre un terraplén con árboles; junto al graderío que te hizo subir, se abre una cuesta con artística ornamentación, que te hace bajar al bungalow vecino […].
    • 1901 Anónimo "Trad China. Usos, costumbres, Von Hesse-Wartegg" [25-03-1901] La Ilustración Artística (Barcelona) Esp (HD)
      En aquel parque está la concesión europea, la residencia del puñado de extranjeros que han hecho de Hankau lo que es en la actualidad, la metrópoli del comercio del te. El que visita aquella pequeña colonia europea no ve al pronto nada en ella que indique un gran tráfico comercial. Las casas son espaciosas y consisten en villas de un solo piso con anchos miradores y galerías, al estilo de los bungalows indios que se encuentran en los barrios distinguidos de Bombay y Singapore, rodeadas de bien cuidados jardines.
    • 1906 Anónimo "Coger lagartos" [15-12-1906] La Última Hora (Palma de Mallorca) Esp (HD)
      Un autor que se ha ocupado de la historia natural de la India indica el medio que empleó para tener en su nuevo bungalow unos cuantos lagartos verdes y encarnados que destinaba á destruir los mosquitos.
    • 1908 Anónimo (Argo) "Veraneo neoyorquinos" [04-08-1908] La Almudaina (Palma de Mallorca) Esp (HD)
      La clase media yanqui solventa de un modo más práctico el problema del veraneo. Antes el padre de familia acomodaba á los suyos durante las semanas de más calor en una casa de huéspedes, en la playa ó en el monte. Pero luego, considerando las muchas molestias que semejante sistema trae consigo, prefirió pasar unas semanas junto con la familia en la espesura de un bosque, bajo el abrigo de una tienda de campaña, ó en una lancha sobre algún rio ó lago, alimentándose todos de lo que el rio y el bosque ofrecen para alimento. A este sistema del íntimo contacto del hombre de la naturaleza, obedece la reciente innovación de reemplazar la tienda de campaña por un “bungalow” (vivienda india), que asi y todo ofrece mayor comodidad que la primitiva tienda de campaña.
    • 1837 Sáenz Buruaga, M. M. Trad Elementos Física, Arnott, III p. 124 Esp (BD)
      Pocos contrastes hay en la naturaleza mas chocantes que los observados entre las consecuencias de la diversa intensidad del influjo del sol: por ejemplo, los moradores de la India, al medio dia, con el termómetro en 112º, se apresuran á meterse en la sombra de sus encierros*, tapando sus ventanas, colgando esteras mojadas en las paredes y techos, regando los suelos, abanicándose sin cesar con aventadores de continuo movimiento, y sintiendo en demasia cualquiera cobertor ó ropa y el menor ejercicio […]. *Bungalows, los llama el autor. Dejo al lector la libertad de que les acomode el nombre que guste, porque en España no le tienen.
    • 1841 Anónimo Trad Viaje pintoresco, D'Urville, I p. 133 Esp (BD)
      Durante mi permanencia en Calcuta, lord Bentinck, gobernador jeneral del imperio anglo-indio, moraba en Barrackpour. Su alojamiento es cómodo y espacioso, circundado de bungalows ó pabellones, destinados á los visitadores y á los ayudantes de campo que se hallan de servicio. Un parque de trescientos acres, dependiente de este palacio, reune los mas bellos macizos de árboles, y las praderas mas ricas que puedan concebirse.
    • 1857 Anónimo "Noticias India" [06-07-1857] El Mallorquín (Palma de Mallorca) Esp (HD)
      Ya sabeis que los indios consideran al tocino como un animal inmundo, y en su concepto el infeliz que come carne de cerdo y siquiera le toca, falta á su religion y deshonra á su casta. Para intimidar á esos soldados indóciles las autoridades inglesas mandaron prender á ochenta y cinco, dando órden de que fuesen juzgados en consejo de guerra. Semejante rigor exasperó á todo el regimiento, y en la noche del dia 5 del corriente mayo incendiaron dos ó tres bungalows (casas) en que vivían algunos oficiales.
    • 1857 Pz Cossio, L. "Palabras lujo" [13-11-1857] El Mallorquín (Palma de Mallorca) Esp (HD)
      Podria preguntarse qué es lo que quiere decir el cheh panah de una ciudad. Estas dos palabras persas, que significan proteccion de la ciudad, designan simplemente los barrios y petatth se aplica mas especialmente á los barrios de una plaza fuerte. Tenemos tambien una palabra que encontramos á cada instante en las cartas; es bungalow, corrupción del indio bengala. Los ingleses llaman asi á las casitas, ordinariamente muy elegantes, que sirven de habitacion á los oficiales de las estaciones militares. El bungalow está casi siempre adornado por delante con una galería abierta ó balcon, llamado por los ingleses virander, por los franceses varangue y por los indígenas verandah.
    • 1868 Anónimo (F. N.) Trad Aventuras Linden Ásia, Maine-Reid, I p. 201 Esp (BD)
      Los servicios que presta para la limpieza pública le han hecho una salvaguardia en la India, donde no solamente se le tolera, sino que se le pone alicientes para que se familiarice, aunque á veces se permite indiscreciones de mal género con los pollos y pichones de los corrales. No contenta con lo que encuentra en el esterior, la argala penetra en el bungalow (casa india), se apodera de la carne que humea sobre la mesa y la hace desaparecer antes de que el criado pueda arrebatársela.
    • 1874 Maldonado Macanaz, J. "Guerra cipayos India" [01-08-1874] p. 40 Revista de España (Madrid) Esp (HD)
      “Invencion tan terrible, dice el autor de la Sepoy war in India, Mr. Kaye, que si los enemigos más malignos del gobierno británico se hubiesen reunido en cónclave durante años para fraguar un proyecto que alarmase á los cipayos de uno á otro extremo de la India, no hubiesen discurrido una mentira más al propósito”. Celebráronse entonces reuniones nocturnas para discutir el asunto; comenzaron á arder las casas de madera ó bungalows de los oficiales y otros edificios, y se pusieron en comunicacion unos con otros cuerpos.
    • 1887 Gaspar, E. Anacronópete p. 263 Esp (BD)
      Hong-Kong es una maravilla. Edificada en anfiteatro sobre una peña que hace cuarenta años no tenía ni una planta, asombra el ver lo que los ingleses han hecho de ella en tan corto espacio. Calles paralelas y escalonadas, abiertas á lo largo de la isla, te ofrecen por doquiera la grata sombra de sus amenos, elegantes y caprichosos jardines; porque es de notar que, aprovechando los accidentes del terreno, han edificado sus avenidas de modo que las calles no parecen calles; al lado de un templo ves una esbelta escalinata que conduce á la casa contigua, levantada sobre un terraplén con árboles; junto al graderío que te hizo subir, se abre una cuesta con artística ornamentación, que te hace bajar al bungalow vecino […].
    • 1901 Anónimo "Trad China. Usos, costumbres, Von Hesse-Wartegg" [25-03-1901] La Ilustración Artística (Barcelona) Esp (HD)
      En aquel parque está la concesión europea, la residencia del puñado de extranjeros que han hecho de Hankau lo que es en la actualidad, la metrópoli del comercio del te. El que visita aquella pequeña colonia europea no ve al pronto nada en ella que indique un gran tráfico comercial. Las casas son espaciosas y consisten en villas de un solo piso con anchos miradores y galerías, al estilo de los bungalows indios que se encuentran en los barrios distinguidos de Bombay y Singapore, rodeadas de bien cuidados jardines.
    • 1906 Anónimo "Coger lagartos" [15-12-1906] La Última Hora (Palma de Mallorca) Esp (HD)
      Un autor que se ha ocupado de la historia natural de la India indica el medio que empleó para tener en su nuevo bungalow unos cuantos lagartos verdes y encarnados que destinaba á destruir los mosquitos.
    • 1908 Anónimo (Argo) "Veraneo neoyorquinos" [04-08-1908] La Almudaina (Palma de Mallorca) Esp (HD)
      La clase media yanqui solventa de un modo más práctico el problema del veraneo. Antes el padre de familia acomodaba á los suyos durante las semanas de más calor en una casa de huéspedes, en la playa ó en el monte. Pero luego, considerando las muchas molestias que semejante sistema trae consigo, prefirió pasar unas semanas junto con la familia en la espesura de un bosque, bajo el abrigo de una tienda de campaña, ó en una lancha sobre algún rio ó lago, alimentándose todos de lo que el rio y el bosque ofrecen para alimento. A este sistema del íntimo contacto del hombre de la naturaleza, obedece la reciente innovación de reemplazar la tienda de campaña por un “bungalow” (vivienda india), que asi y todo ofrece mayor comodidad que la primitiva tienda de campaña.
  2. ac. etim.
    s. m. Casa de madera situada en una zona turística o de vacaciones, generalmente de una sola planta y con porche.
    docs. (1910-2021) 29 ejemplos:
    • 1910 Muzás, V. "Casita" [30-10-1910] La Ciudad Lineal (Madrid) Esp (HD)
      Esta casa es lo que se llama una monada. Es un lindo, coquetón nido de amor, muy a propósito para la luna de miel. Es también muy á propósito para quien, viviendo en Madrid, quiera venir á pasar los días de fiesta en nuestra Ciudad Lineal, ó la temporada de verano ó algunos deliciosos días del encantador otoño de Madrid. Este original y lindo bungalow, convenientemente rodeado de jardines y de arbolado que le sirvan de marco, edificado en un terreno elevado, inmediato á nuestra barriada de Chamartín, teniendo la vecindad del pinar y disfrutándose desde él la vista de la hermosa sierra del Guadarrama, luciría mucho en la Ciudad Lineal, donde es de esperar que en plazo breve sea reproducido con más o menos exactitud.
    • 2021 Bryce Echenique, A. Antimemorias, III Pe (CORPES)
      No bien llegamos hizo su aparición el gran Harry con un azafate de pisco sours de acogida y arrancó a darnos la bienvenida con una interminable saga de chistes de humor negros que jamás habíamos oído en la vida y que muy bien podían ser fruto de la exaltada imaginación de aquel joven y extravagante hotelero. Un buen rato más tarde nos fue enseñando el camino a nuestras habitaciones, que se extendían a todo un lado de la playa, en cuyo extremo vivía el propio Harry, en un bungalow a todo lujo, y en el que, por supuesto, no faltaba un gigantesco jacuzzi.
    • 1910 Muzás, V. "Casita" [30-10-1910] La Ciudad Lineal (Madrid) Esp (HD)
      Esta casa es lo que se llama una monada. Es un lindo, coquetón nido de amor, muy a propósito para la luna de miel. Es también muy á propósito para quien, viviendo en Madrid, quiera venir á pasar los días de fiesta en nuestra Ciudad Lineal, ó la temporada de verano ó algunos deliciosos días del encantador otoño de Madrid. Este original y lindo bungalow, convenientemente rodeado de jardines y de arbolado que le sirvan de marco, edificado en un terreno elevado, inmediato á nuestra barriada de Chamartín, teniendo la vecindad del pinar y disfrutándose desde él la vista de la hermosa sierra del Guadarrama, luciría mucho en la Ciudad Lineal, donde es de esperar que en plazo breve sea reproducido con más o menos exactitud.
    • 1949 Carlos Felipe (Carlos Fernández Santana) Jimmy [1978] Cu (CDH )
      A la derecha del escenario, fondo de una casa tipo bungalow de dos plantas, rodeada de un jardín, que está separado de la plaza por una cerca de piedra o madera, muy baja, con su puerta correspondiente. En el jardín, algunos árboles y plantas con flores. Mesa y dos sillas bajo un pabellón de jazmines. En la planta baja del bungalow, puerta y ventana que dan al jardín; en la alta, pequeña terraza que conduce a la habitación de Lila. Plantas trepadoras rodean esta terraza. Fuerte contraste entre la limpieza y modernidad del bungalow con la decrepitud y suciedad del edificio de la Aduana que tiene enfrente.
    • a1973 Neruda, P. Confieso [1993] Ch (CDH )

      Entre los ingleses vestidos de smoking todas las noches, y los hindúes inalcanzables en su fabulosa inmensidad, yo no podía elegir sino la soledad, y de ese modo aquella época ha sido la más solitaria de mi vida. Pero la recuerdo igualmente como la más luminosa, como si un relámpago de fulgor extraordinario se hubiera detenido en mi ventana para iluminar mi destino por dentro y por fuera.

      Me fui a vivir a un pequeño bungalow, recién edificado en el suburbio de Wellawatha, junto al mar. Era una zona despoblada y el oleaje rompía contra los arrecifes. De noche crecía la música marina.

    • 1986 Aguilar, A. Voces SJuan Ar (BD)
      BÚNGALOW. Casa especial de campo.
    • 1991 Taibo, P. I. Difuntos [2006] Mx (CDH )

      Héctor contempló bajo estas nuevas luces a su prisionero, amarrado como taco al pie de la cama con seis o siete metros de cuerda para persianas, se compadeció de él y le ofreció un cigarrillo encendido. El otro adelantó la mandíbula para tomarlo entre los dientes y agradeció con la cabeza.

      Estaban en algún lugar en la costa oaxaqueña. Una urbanización con cabañitas y búngalows apoyados en el Pacífico. Héctor tenía sueño. Dormía mal con el muerto al lado. El difunto le recordaba otras muertes privadas, personales, enterradas en el final del arco iris de la memoria.

    • 2002 Grandes, A. Aires difíciles Esp (CORPES)
      Conservo sin embargo las dos casas en las que Tamara había vivido con sus padres y en las que le parecía lógico pensar que ella pudiera llegar a vivir con sus hijos algún día. La casa de Estepona, una construcción de una sola planta, con un jardín pequeño y su propia, diminuta piscina, era poco más que un bungalow, pero valía mucho dinero porque formaba parte de una urbanización singular, una especie de club privado para millonarios con multitud de servicios que permitían veranear en una casa propia con todas las ventajas de un hotel. La empresa que se ocupaba de su administración funcionaba además como una agencia inmobiliaria, alquilando por semanas, meses o años enteros las casas cuyos propietarios no ocupaban.
    • 2013 Sánchez, C. Cielo Esp (CORPES)
      Decidí salir de casa y del jardín y me dirigí hacia un ruido de niños. Se trataba de una piscina en el centro de unos bungalows. Los niños se tiraban como salvajes, y no me miraban. No había padres, estarían echando la siesta o en la playa. La toalla chorreaba. Crucé las instalaciones y volví a salir a la calle por si pasaba algún adulto, pero pasaban demasiado lejos.
    • 2021 Bryce Echenique, A. Antimemorias, III Pe (CORPES)
      No bien llegamos hizo su aparición el gran Harry con un azafate de pisco sours de acogida y arrancó a darnos la bienvenida con una interminable saga de chistes de humor negros que jamás habíamos oído en la vida y que muy bien podían ser fruto de la exaltada imaginación de aquel joven y extravagante hotelero. Un buen rato más tarde nos fue enseñando el camino a nuestras habitaciones, que se extendían a todo un lado de la playa, en cuyo extremo vivía el propio Harry, en un bungalow a todo lujo, y en el que, por supuesto, no faltaba un gigantesco jacuzzi.
    • 1910 Muzás, V. "Casita" [30-10-1910] La Ciudad Lineal (Madrid) Esp (HD)
      Esta casa es lo que se llama una monada. Es un lindo, coquetón nido de amor, muy a propósito para la luna de miel. Es también muy á propósito para quien, viviendo en Madrid, quiera venir á pasar los días de fiesta en nuestra Ciudad Lineal, ó la temporada de verano ó algunos deliciosos días del encantador otoño de Madrid. Este original y lindo bungalow, convenientemente rodeado de jardines y de arbolado que le sirvan de marco, edificado en un terreno elevado, inmediato á nuestra barriada de Chamartín, teniendo la vecindad del pinar y disfrutándose desde él la vista de la hermosa sierra del Guadarrama, luciría mucho en la Ciudad Lineal, donde es de esperar que en plazo breve sea reproducido con más o menos exactitud.
    • 1912 Anónimo "Aviadora" [07-05-1912] Diario de la Marina (La Habana) Cu (HD)
      Miss Harriet Quimby, joven americana que ha sido la primera mujer que ha cruzado el canal inglés en aeroplano, ha sido obsequiada con un almuerzo por la sociedad “American Women”, establecida en Londres […]. Los vecinos de Hardelot, lugar donde aterrizó en Francia, le han anunciado que le regalarán un “bungalow” (casita de campo) con su correspondiente huerto y jardín.
    • a1936 Nogales Méndez, R. Memorias [1991] Ve (CDH )
      La ciudad, como los habitantes de Tonopah llamaban orgullosamente a su destartalado pueblo, surgía, o mejor, trepaba por la pendiente sur de la famosa colina Mispah. Sus numerosas casuchas de madera cubrían por un lado la montaña como un manto gris. Aquí y allá, entre techos cubiertos de nieve, dispersos bungalows y arquitecturas de consistencia masiva. Delgadas espirales de humo se levantaban hacia el límpido cielo azul del desierto.
    • 1938 Serpa, E. Contrabando [1973] Cu (CDH )
      Y el mar, bruscamente arbolado, hacía restallar sus olas contra el casco del vivero. Navegábamos frente a Guanabo. Un cutter aparejado de balandro penetró en el canal, abalizado, con postes pintados de albayalde. Un adolescente, sin más ropa que una trusa, llevaba el gobernalle. Y otro maniobraba junto al mástil, para arriar la escandalosa y el petifoque. En la playa habían anclado, como en un océano inmóvil y blanquecino, alegres bungalows, a la derecha, y oscuros bohíos siboneyes, de forma cónica, a la izquierda.
    • 1949 Carlos Felipe (Carlos Fernández Santana) Jimmy [1978] Cu (CDH )
      A la derecha del escenario, fondo de una casa tipo bungalow de dos plantas, rodeada de un jardín, que está separado de la plaza por una cerca de piedra o madera, muy baja, con su puerta correspondiente. En el jardín, algunos árboles y plantas con flores. Mesa y dos sillas bajo un pabellón de jazmines. En la planta baja del bungalow, puerta y ventana que dan al jardín; en la alta, pequeña terraza que conduce a la habitación de Lila. Plantas trepadoras rodean esta terraza. Fuerte contraste entre la limpieza y modernidad del bungalow con la decrepitud y suciedad del edificio de la Aduana que tiene enfrente.
    • 1950 Alfaro, R. J. Dicc Anglicismos Pa (FG)
      Bungalow. V. Bóngalo.
    • 1953 VV. AA. DiccEnciclopédico UTEHA (FG)
      bungalow. m. Casa sencilla y generalmente pequeña, rodeada de galerías, con todas las habitaciones en un solo piso, su tipo proviene de la India.
    • 1960 Benedetti, M. Tregua [2001] Ur (CDH )
      Le parece funesta la apatía de nuestra gente, su carencia de impulso social, su democrática tolerancia hacia el fraude, su reacción guaranga e inocua ante la mistificación. Le parece espantoso, por ejemplo, que exista un matutino con diecisiete editorialistas que escriben como un hobby, diecisiete rentistas que desde un bungalow de Punta del Este claman contra la horrible plaga del descanso, diecisiete pitucos que usan toda su inteligencia, toda su lucidez, para henchir de habilidosa convicción un tema en que no creen, una diatriba que en el fondo de sí mismos consideran injusta.
    • 1962 Bioy Casares, A. Serafín [1984] 192 Ar (CDH )
      Antes de ver la cruz, Álvarez entendió que se trataba de la capilla, pues como todo el mundo tenía el ojo acostumbrado al estilo llamado moderno, de rigor, por aquel entonces, para los ramos de administración pública, clero y banca. Siguiendo un albo sendero de conchillas penetraron en la arboleda —trémulos eucaliptos, algún sauce claro— y pronto encontraron un vasto bungalow de madera, pintado de color té con leche: la hostería El bucanero inglés, donde se hospedaría Álvarez.
    • 1966 Morínigo, M. A. DiccAmericanismos (NTLLE)
      BUNGALOW. m. Amér. Bóngalo (| casa pequeña de madera, de un solo piso, ubicada generalmente en las afueras de una ciudad).
    • a1973 Neruda, P. Confieso [1993] Ch (CDH )

      Entre los ingleses vestidos de smoking todas las noches, y los hindúes inalcanzables en su fabulosa inmensidad, yo no podía elegir sino la soledad, y de ese modo aquella época ha sido la más solitaria de mi vida. Pero la recuerdo igualmente como la más luminosa, como si un relámpago de fulgor extraordinario se hubiera detenido en mi ventana para iluminar mi destino por dentro y por fuera.

      Me fui a vivir a un pequeño bungalow, recién edificado en el suburbio de Wellawatha, junto al mar. Era una zona despoblada y el oleaje rompía contra los arrecifes. De noche crecía la música marina.

    • a1973 Neruda, P. Confieso [1993] Ch (CDH )

      Mi amiga Patsy llegaba frecuentemente con algunas de sus compañeras, muchachas morenas y doradas, con sangre de boers, de ingleses, de dravidios. Se acostaban conmigo deportiva y desinteresadamente.

      Una de ellas me ilustró sobre sus visitas a las chummeries. Así se llamaban los bungalows en que grupos de jóvenes ingleses, pequeños empleados de tiendas y compañías, vivían en común para economizar alfileres y alimentos.

    • a1973 Neruda, P. Confieso [1993] Ch (CDH )

      Mi solitario y aislado bungalow estaba lejos de toda urbanización. Cuando yo lo alquilé traté de saber en donde se hallaba el excusado que no se veía por ninguna parte. En efecto, quedaba muy lejos de la ducha; hacia el fondo de la casa.

      Lo examiné con curiosidad. Era una caja de madera con un agujero al centro, muy similar al artefacto que conocí en mi infancia campesina, en mi país. Pero los nuestros se situaban sobre un pozo profundo o sobre una corriente de agua. Aquí el depósito era un simple cubo de metal bajo el agujero redondo.

    • 1986 Aguilar, A. Voces SJuan Ar (BD)
      BÚNGALOW. Casa especial de campo.
    • 1986 Soriano, O. Rendido león [1987] Ar (CDH )

      Con las partituras en la mano, absorto, el cónsul se paseó por su despacho y trató de recordar cuántas cartas le había escrito a Daisy en esos meses. Varias veces le había pedido que las quemara, pero en verdad se sentía orgulloso de que ella las guardara y las releyera cuando se sentía sola, a la hora de la siesta, mientras Mister Burnett se encerraba en su bungalow a armar los barriletes que copiaba del Kite Magazzine.

    • 1987 Edwards, J. Anfitrión [1987] 45 Ch (CDH )
      Llegamos a un bungalow moderno, de un piso, carente de toda gracia arquitectónica, que parecía construido en el lugar preciso donde había estado la casa de los antiguos propietarios, y nos abrió la puerta una señora de pelo blanco, de aspecto distinguido, pero vestida con un delantal de empleada doméstica, detalle que me desconcertó.
    • 1987 Edwards, J. Anfitrión [1987] 105 Ch (CDH )
      Viajamos de noche, en una noche clara, iluminada por la luna, que me pareció interminable y a la vez brevísima, como si los poderes de la Máquina de Apolinario no sólo abarcaran el espacio, sino también el tiempo, y aterrizamos, cuando despuntaba el día, en una cancha de tenis abandonada, junto a un bungalow de color blanco, de dos pisos, con mansardas en el techo de tejuela de alerce.
    • 1990 Vázquez Montalbán, M. Galíndez [1993] Esp (CDH )

      — ¿Qué le parece si buscamos un rincón relajante? Podríamos ir hacia el Long Wharf, en plena bahía o a la desembocadura del Mill. Si le gusta conducir puede ir con su coche, a mí me encanta ir de paquete, me relaja. Me encanta que otros conduzcan.

      — Tengo el coche en mi bungalow y tendría que dar explicaciones a Pat.

      — Entonces no he dicho nada. De hombre a hombre, cuantas menos explicaciones se den a la mujer propia, mejor.

    • 1990 Vázquez Montalbán, M. Galíndez [1993] 183 Esp (CDH )
      Conseguiste que te alejaran de aquella caverna poblada por desterrados de la ciudad de los santos, Salt Lake City, en un viaje desmitificador, a la inversa del que emprendiera Richard F. Burton en 1860. Tu amante gimoteaba por teléfono y acabó colgando los hábitos y dedicándose a vender bungalows en California. Luego el encuentro con Norman, primero en Nueva York, luego en Yale cuando te colocó bajo su protección y lejos de la desesperación de aquel fotógrafo chileno e inmaduro, fugitivo del terror de Pinochet.
    • 1990 Vázquez Montalbán, M. Galíndez [1993] 277 Esp (CDH )
      Por el borde de las tapias asoman las jacarandás, las plataneras y los flamboyanes, árboles de fuego coronados por flores como ascuas y entre las vegetaciones, las rejas historiadas, las tapias, al fondo bungalows o remedos de casas coloniales como una isla bien conservada entre la decrepitud que invade incluso el lujo en el trópico. Cierras los ojos, intentas conectar con la parte de ti misma que ya es Jesús Galíndez.
    • 1991 Taibo, P. I. Difuntos [2006] Mx (CDH )

      Héctor contempló bajo estas nuevas luces a su prisionero, amarrado como taco al pie de la cama con seis o siete metros de cuerda para persianas, se compadeció de él y le ofreció un cigarrillo encendido. El otro adelantó la mandíbula para tomarlo entre los dientes y agradeció con la cabeza.

      Estaban en algún lugar en la costa oaxaqueña. Una urbanización con cabañitas y búngalows apoyados en el Pacífico. Héctor tenía sueño. Dormía mal con el muerto al lado. El difunto le recordaba otras muertes privadas, personales, enterradas en el final del arco iris de la memoria.

    • 1993 Feo, J. Años [1993] Esp (CDH )

      Al día siguiente de la visita a Christo, Papandreu me recibió por la tarde, en su casa. Vivía en las afueras de Atenas, en un barrio de chalets con jardines y pinares. El suyo tenía un gran jardín en el que habían construido un bungalow de madera, una casa canadiense. Me recibió allí. Era el lugar donde trabajaba: tenía una televisión, un sistema de alta fidelidad, sus libros —una importante biblioteca—, sus pipas y recuerdos personales.

    • 1995 Donoso, J. Morir elefantes [1995] Ch (CDH )

      Gustavo oyó a Nina tarareando Isabelle—había escrito su memoria de profesora de francés sobre Los elementos existencialistas en las canciones de Edith Piaf; los examinadores la consideraron brillante— en el minúsculo jardín de su bungalow, en el balneario de El Quisco, mientras plantaba almácigos de tomates y albahaca; la observaba, desde el cochecito de paseo, su hijo Nathanael, a punto ya de cumplir un año.

    • 1995 Donoso, J. Morir elefantes [1995] Ch (CDH )
      En cuanto terminaba de revisar las memorias de sus alumnos, de corregir sus trabajos de seminario y poner las notas finales del año, Gustavo se trasladaba con Nina —ahora con Nina y Nat— a su bungalow de El Quisco, en esa urbanización donde el gobierno había dado facilidades a un grupo de profesores para comprar viviendas. Era una cabaña de traza algo precaria, por no decir poblacional —su techo era una mediagua de fonolita—, y una pandereta de ladrillos demasiado colorados la separaba del idéntico bungalow vecino.
    • 1998 Gamboa, S. Páginas vuelta [1998] Co (CDH )

      El teléfono de la cafetería no funciona y la hacen pasar a una de las oficinas en el segundo piso. Marca varias veces el número mirando por la ventana las montañas verdes, el aire trasparente. Debajo de ella ve los bungalows del hotel que dan al campo de tenis.

      El número del hostal está ocupado y tiene que intentarlo varias veces. Entonces ve un Dodge Dart azul oscuro estacionado frente a un bungalow y piensa que es el mismo que había visto pasar en la carretera; una de las puertas se abre y sale una figura gorda, con pantaloneta y gafas de sol, que Natalia tarda en reconocer.

    • 2002 Grandes, A. Aires difíciles Esp (CORPES)
      Conservo sin embargo las dos casas en las que Tamara había vivido con sus padres y en las que le parecía lógico pensar que ella pudiera llegar a vivir con sus hijos algún día. La casa de Estepona, una construcción de una sola planta, con un jardín pequeño y su propia, diminuta piscina, era poco más que un bungalow, pero valía mucho dinero porque formaba parte de una urbanización singular, una especie de club privado para millonarios con multitud de servicios que permitían veranear en una casa propia con todas las ventajas de un hotel. La empresa que se ocupaba de su administración funcionaba además como una agencia inmobiliaria, alquilando por semanas, meses o años enteros las casas cuyos propietarios no ocupaban.
    • 2013 Sánchez, C. Cielo Esp (CORPES)
      Decidí salir de casa y del jardín y me dirigí hacia un ruido de niños. Se trataba de una piscina en el centro de unos bungalows. Los niños se tiraban como salvajes, y no me miraban. No había padres, estarían echando la siesta o en la playa. La toalla chorreaba. Crucé las instalaciones y volví a salir a la calle por si pasaba algún adulto, pero pasaban demasiado lejos.
    • 2014 RAE DLE (NTLLE)
      bungalow [...] m. bungaló (| casa pequeña de una sola planta que se suele construir en parajes destinados al descanso).
    • 2021 Bryce Echenique, A. Antimemorias, III Pe (CORPES)
      No bien llegamos hizo su aparición el gran Harry con un azafate de pisco sours de acogida y arrancó a darnos la bienvenida con una interminable saga de chistes de humor negros que jamás habíamos oído en la vida y que muy bien podían ser fruto de la exaltada imaginación de aquel joven y extravagante hotelero. Un buen rato más tarde nos fue enseñando el camino a nuestras habitaciones, que se extendían a todo un lado de la playa, en cuyo extremo vivía el propio Harry, en un bungalow a todo lujo, y en el que, por supuesto, no faltaba un gigantesco jacuzzi.

Diccionario histórico de la lengua española
Real Academia Española © Todos los derechos reservados

Con el apoyo de Inditex
cerrar

Buscador general de la RAE

cerrar

Diccionarios

Dudas rápidas