15.ª Entrega (diciembre de 2023)
Versión del 25/06/2025
Equipo Real Academia Española
Familia Ver familia de palabras
flabel s. (1891-1914)
flabel
Etimología. De flabelo. Cfr., no obstante, inglés flabel, 'abanico', sustantivo documentado al menos desde 1552 (véase OED, s. v. flabel).
Resumen

Se documenta por primera vez con la acepción 'instrumento de gran tamaño y un largo mango que se agita para combatir el calor', en 1891, en el cuento La muerte de Salomé, de Rubén Darío, autor que lo emplea en repetidas ocasiones. Posteriormente se documenta muy esporádicamente y siempre en textos poéticos, lo que demuestra la más que probable influencia del poeta modernista.

  1. >flabelo
    s. m. Lit. Instrumento, generalmente de gran tamaño y con un mango largo, elaborado con diversos materiales, que sirve para dar aire.
    Sinónimo: flabelo
    docs. (1891-1914) 6 ejemplos:
    • 1891 Rubén Darío Salomé [1950] Cuentos Ni (CDH )
      Sonriente, y mientras sentía un blando soplo de flabeles, contemplaba, no lejos de ella, la cabeza pálida de Juan, que en un plato áureo, estaba colocada sobre un trípode. De pronto, sufriendo extraña sofocación, ordenó que se le quitasen las ajorcas y brazaletes, de los tobillos y de los brazos. Fué obedecida. Llevaba al cuello a guisa de collar, una serpiente de oro, símbolo del tiempo, y cuyos ojos eran dos rubíes sangrientos y brillantes. Era su joya favorita; regalo de un pretor, que la había adquirido de un artífice romano.
    • 1914 Guerrero, F. M.ª Crisálidas p. 38 Fi (BD)
      Ilang-ilang de los huertos filipinos, / donde aroman aurinegras mariposas / sus dos alas de colores vespertinos / cual flabeles para reinas voluptuosas; Ilang-ilang de ramaje desmayado / — varillaje de verdosos parasoles — / tú eres fuerte por el beso que han dejado / en tu copa melodiosa muchos soles.
    • 1891 Rubén Darío Salomé [1950] Cuentos Ni (CDH )
      Sonriente, y mientras sentía un blando soplo de flabeles, contemplaba, no lejos de ella, la cabeza pálida de Juan, que en un plato áureo, estaba colocada sobre un trípode. De pronto, sufriendo extraña sofocación, ordenó que se le quitasen las ajorcas y brazaletes, de los tobillos y de los brazos. Fué obedecida. Llevaba al cuello a guisa de collar, una serpiente de oro, símbolo del tiempo, y cuyos ojos eran dos rubíes sangrientos y brillantes. Era su joya favorita; regalo de un pretor, que la había adquirido de un artífice romano.
    • 1892 Rubén Darío "Regalos Puck versos año nuevo" [01-01-1892] p. 81 Poesía: Revista Ilustrada de Información Poética (Madrid) Esp (HD)
      Compra un collar de coral, / que sobre una hortensia brilla, / y compra una gargantilla / de cristal, / que cuenta a cuenta se enreda / al borde de una hoja fina; / y compra a un gusano, seda / de la China. / Adquiere, de un moscardón, / una ala limpia y hermosa, / flabel que dará a la esposa / de Oberón.
    • 1896-1905 Rubén Darío Los raros p. 249 Obras completas, VI Ni (BD)
      Al solo nombrar a la reina de Saba sentiréis como un soplo perfumado de ungüentos bíblicos, miraréis en vuestra imaginación un espectáculo suntuoso de poderío oriental; tiendas regias, camellos enjaezados de oro, desnudas negras adolescentes con flabeles de plumas de pavos-reales; piedras preciosas y telas de incomparable riqueza.
    • 1909 Rubén Darío [Félix Rubén García Sarmiento] Viaje Nicaragua Intermezzo tropical p. 33 Ni (BD)
      El bananero erige su ramillete de estandartes, de tafetanes verdes, sobre los cuales, cuando llueve, vibra el agua redobles sonoros; y las palmeras varias despliegan, unas, bajas, como pavos reales, anchos esmeraldinos abanicos; otras, más altas, airosos flabeles; las otras son como altísimos plumeros, orgullosas bajo el penacho, ya entreabierta la colosal y oleosa y dorada flor del "coroso", ya colgante la copiosa carga de cocos, cuya agua fresca y sabrosa es la delicia de las canículas.
    • 1911 Recto Mayo, C. M.ª Bajo cocoteros p. 97 Fi (BD)
      En las mañanas tibias, cuando las mariposas / abrían cual flabeles sus alas de rubí; / con mil ansias cogía sampaguitas y rosas, / y luego, transformándolas en sartas olorosas, / las besaba en un rapto de loco frenesí / Y después regresaba con mis quimeras solas / al verde bosque, nido de mi felicidad.
    • 1914 Guerrero, F. M.ª Crisálidas p. 38 Fi (BD)
      Ilang-ilang de los huertos filipinos, / donde aroman aurinegras mariposas / sus dos alas de colores vespertinos / cual flabeles para reinas voluptuosas; Ilang-ilang de ramaje desmayado / — varillaje de verdosos parasoles — / tú eres fuerte por el beso que han dejado / en tu copa melodiosa muchos soles.

Diccionario histórico de la lengua española
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