Se documenta por primera vez con la variante flabello y la acepción 'instrumento, generalmente de gran tamaño y con un mango largo, elaborado de diversos materiales, que sirve para dar aire o para espantar los insectos', en Los Milagros de Nuestra Señora (1246-1252), de G. Berceo. Como la historiografía crítica ha demostrado desde Dutton, la obra de Berceo tiene muy presente la tradición de los libros de miracula marianos, escritos en latín, que circularon por Europa en los siglos XII y XIII; de especial interés para el estudio de esta voz es la obra Miracula Beate Marie Virginis que se conserva en el manuscrito Thott 128 de la Biblioteca Real de Copenhague. En el estudio de D. Ynduráin titulado "Algunas notas sobre Gonzalo de Berceo y su obra" (Berceo, 90, 1976, pp. 3-67), en el apartado que se dedica a los Milagros de Nuestra Señora, introduce pasajes de este manuscrito dedicados al milagro de "la imagen respetada por el fuego", que pone de manifiesto la cercanía de este texto con el milagro homónimo de Berceo, en el que, además, puede leerse el término latino flabellum que será castellanizado por el autor riojano ("Evasit eciam ab igne alia una scopa de pennis pavonis iuxta flabellum dependens, quoniam erat innixum ipsi ymagini"). Después de este uso, la voz no se vuelve a documentar hasta 1589, en los Diálogos familiares de la agricultura cristiana de J. de Pineda. Se consigna por vez primera en A new Spanish and English Dictionary (1706) de Stevens. Como 'inflorescencia en forma de abanico en la que las ramas laterales unifloras están dispuestas de manera alterna a derecha e izquierda' se consigna por vez primera en el Diccionario de Botánica (1953), de Font Quer. Se documenta por primera vez en 1980, en la tercera entrega de Historia natural, de R. Alvarado Ballester.
En diversos repertorios lexicográficos se consignan varias acepciones: 'género de celentéreos de la clase de los antozoos, orden de los zoantarios, familia de los turbinólidos, subfamilia de los turbinolinos' (1917, Diccionario de la Lengua Española, de Alemany Bolufer); 'organo o parte en forma de abanico' (1976, Diccionario Porrúa de la lengua española, de Raluy Poudevida); 'lóbulo transparente en forma de cuchara, en el ápice de la glosa de abejas' (2001, Diccionario entomológico, de Monteresino y Brewer).
- ac. etim.s. m. Instrumento, generalmente de gran tamaño y con un mango largo, elaborado de diversos materiales, que sirve para dar aire o para espantar los insectos.Sinónimo: flabeldocs. (1252-2015) 36 ejemplos:
- 1246-1252 Berceo, G. Milagros Nuestra Señora [1971] 116 Esp (CDH
)Ardieron los armarios e todos los frontales, / las vigas, las gateras, los cabrios, los cumbrales, / ardieron las ampollas, cálizes e ciriales, / sufrió Dios essa cosa como faz otras tales. / Maguer qe fue el fuego tan fuert e tan qemant, / nin plegó a la duenna nin plegó al ifant, / nin plegó al flabello qe colgava delant, / ni li fizo de danno un dinero pesant. / Nin ardió la imagen nin ardió el flabello, / nin prisieron de danno quanto val un cabello; / solamientre el fumo non se llegó a ello, / nil nució más qe nuzo yo al bispo don Tello. / - 2015 Cabanas, A. Camino dioses p. 52 Esp (BD)Por fin llegó la hora de la despedida, algo que Abdú agradeció en grado sumo, pues temía que de continuar la conversación no saldría de allí bien parado. Las despedidas se hicieron en los mejores términos, y la señora prometió hacerle ver a su esposo la necesidad de llevar a cabo el enlace si los jóvenes tanto se amaban. Prometió que, de celebrarse la boda, el esclavo asistiría con un flabelo tras ella, para abanicarla.
- 1246-1252 Berceo, G. Milagros Nuestra Señora [1971] 116 Esp (CDH
)Ardieron los armarios e todos los frontales, / las vigas, las gateras, los cabrios, los cumbrales, / ardieron las ampollas, cálizes e ciriales, / sufrió Dios essa cosa como faz otras tales. / Maguer qe fue el fuego tan fuert e tan qemant, / nin plegó a la duenna nin plegó al ifant, / nin plegó al flabello qe colgava delant, / ni li fizo de danno un dinero pesant. / Nin ardió la imagen nin ardió el flabello, / nin prisieron de danno quanto val un cabello; / solamientre el fumo non se llegó a ello, / nil nució más qe nuzo yo al bispo don Tello. / - 1589 Pineda, J. Diálogos agricultura cristiana [1963-1964] Esp (CDH
)Algunos, que celan mucho el absoluto principado del corazón, dicen que si el hígado es principio de la sangre, no es más de en cuanto la prepara y perfeciona para servir al corazón con ella, como él es servido del ventrículo con el quilo nutrimental; mas éstos dan en tierra con la verdad por no entender que los miembros que merecen ser llamados preparatorios no tienen alguna dispensación sobre lo ansí preparado, sino que totalmente sirven con ello a aquellos para cuyo servicio lo prepararon (como los oficiales que hacen algo para otros), y desta manera son el pulmón para el corazón, refrigerándole como flabelo o ventalle por un solo camino que dél sale y da en el corazón, para cuyo servicio fue hecho.
- 1649 Manrique, S. Itinerario misiones orientales Padre Manrique p. 374 Esp (BD)Tanto que llegó toda esta compañia a la entrada del preparado hospicio, empeçaron luego a tocar de las vezinas, y correspondientes estancias muchos, y diversos instrumentos, y tanto que estuuo sentado el Padchá en la mesa en medio de los coxines, que tengo dicho, teniendo a las espaldas dos veneradas matronas, que con riquissimos flabelos estaban en pié para apartaren las importunas moscas; subitamente se pusieron de rodillas ansí los suegros, como los hijos, delante de aquella Grandeza [...]
- 1706 Stevens, J. Spanish English dictionary (NTLLE)Flabelo, a fan, a flap for flies.
- 1728 Pastor, F. Catecismo sacerdotal p. 378 Esp (BD)[...] y luego sube á la parte del Evangelio donde está el Libro, para bolver las hojas, y registrar las oraciones; y acabadas de dezir, y registrado el Prefacio, haze inclinacion, y se baxa á su pueblo. En tiempo de calor tendrá el flabelo en la mano, para aventar las moscas del Altar, y librar al Sacerdote de su molestia.
- 1846 Domínguez, R. J. Dicc nacional, I (BD)Flabelo, s. m. Hist. Abanico de grandes dimensiones que usaron los romanos en la época de su engrandecimiento y poderío.
- 1846 Salvá, V. Nuevo diccionario lengua castellana (NTLLE)FLABELO. m. ant. MOSQUEADOR. Flabellum.
- 1854 Colina Rubio, C. M.ª Pastorales Obispo Chiapas, I p. 48 Mx (BD)Monseñores Patriarcas, Arzobispos y Obispos, como también los Colegios de los Prelados, el Exmo. Senado Romano, y demas personajes que es costumbre asistan á los públicos Consistorios, y Su Santidad habiendo tomado allí las Sagradas Vestiduras y siendo conducido en seguida en la Silla gestatoria, en medio de los flabelos ó plumeros, precedido y seguido de todos los mencionados personajes, llegó a la Aula Real, en donde debia dar principio la solemne ceremonia.
- 1867 Manjarrés, J. Nociones arqueología cristiana p. 232 Esp (BD)Flabelo. Para concluir este artículo harémos algunas indicaciones relativas á un utensilio introducido en la liturgia desde la mas remota antigüedad, y que sin género alguno de duda es de procedencia oriental. Queremos hablar del flabellum, abanico de grandes dimensiones, cuyo objeto material fue infestas abigere muscas, y mitigare aestum; sin que dejase de tener por esto significados místicos sumamente notables.
- 1891 Mélida, J. R. "Historia abanico" [15-02-1891] La Ilustración Española y Americana (Madrid) Esp (HD)El flabelo consiste en un semicírculo formado por hojas secas ó por plumas de ave, de vistosos colores, que arrancan, á modo de radios, de un pie de madera ó metal que va montado en la caña ó vara, la cual suele medir en las pinturas vez y media la altura de una persona; le llevan los cortesanos de inferior categoría para prestar sombra y abanicar á Faraón.
- 1902 Anónimo "Lenguaje abanico" [01-03-1902] Por Esos Mundos (Madrid) Esp (HD)No solamente en Oriente ha obtenido el abanico honores de tal naturaleza. Dice un tratado referente á aquellos artefactos que hemos consultado para la confección del presente artículo, que en la Edad Media los abanicos eran verdaderos flabelos de plumas de pavo real, de avestruz, de papagayo ó de faisán, sujetas á mango de oro, plata ó marfil.
- 1921 Pellerano Alfau, A. "Biografía abanico" [14-09-1921] Mundo Gráfico (Madrid) Esp (HD)■ Durante el Renacimiento, como pecador arrepentido y harto de carne, se acogió á la Iglesia, y servía humildemente, con el nombre de flabelo, para librar de la incomodidad y porquería de las moscas los vasos sagrados en la celebración de la misa.
- 1960 Anónimo (Mayte) "Historia abanico" [22-10-1960] Diario de Burgos (Burgos) Esp (HD)■ El abanico rígido fue conocido de los latinos, que lo llamaban "flabelo", y las matronas romanas no los tenían en menos estimación que las griegas, aunque no eran manejados por ellas sino por sus esclavas. Hasta el emperador Augusto tenía un esclavo cuya único función era abanicarle mientras dormía, costumbre que se da actualmente en algunos pueblos orientales. En la Edad Media los abanicos estaban hechos de plumas de pavo real, de avestruz, papagayo, faisán, etcétera, sujetas a un mango de oro, plata o marfil, y eran tan estimados que solo ellos constituían uno de los más lucrativos comercios de los mercados de Levante, de donde eran exportados a Venecia y a otras ciudades italianas.
- 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] 47 Ar (CDH
)Afuera tendría principio, bajo una vasta tienda, el fúnebre banquete habitual, mas yo nada oí; terminado éste y su algazara, el Faraón y los comensales regresarían a Tebas. Una vez por año, cuando el dios Amón de Karnak cruza el río en una barca de madera del Líbano, para visitar la necrópolis, Ramsés vendría al Valle, agitando un incensario; lo escoltarían el Visir, con el flabelo, y el Escriba Real, quien traería un ramo de papiros. Año a año vendrían, el décimo mes. Ahora la Oscuridad y el Silencio eran los faraones; el Desierto también, su enorme aliado.
- 1997 Monreal, J. R. Trad Amores faraónico Vanoyeke [1998] p. 149 Esp (BD)—Que todos los dioses egipcios sean felices, pues retomo, en el día de hoy, el cetro y el flabelo. En este cofre se guarda el papiro en el que hay escrito que los dioses Set y Horus me han concedido el poder. ¡Y están relacionados también en él todos los títulos que el dios Tot me concediera!
- 2003 Ajón León, A. Ancora Cu (CORPES)La muchacha sonríe entonces, y en su dentadura se esparce una mañana aromada de panes y azucenas. «Muy gentil, muy gentil; guíame, por favor», dice ella aceptando el tú. La conduzco hasta la pecera donde los auratus se contonean insinuantes, como si acariciasen el agua con flabelos de tul. Y mientras permanece inclinada en la contemplación de las colas doradas, yo anhelo la claridad de su piel bajo el escote, en el triángulo breve que desliza la cúspide invertida entre los senos.
- 2003 Villena, L. A. La nave de los muchachos griegos Esp (CORPES)Presumía, en lo más ardiente del verano, de no ver -ni siquiera un instante- el sol. Se levantaba al atardecer (y aún los cortinones estaban del todo cerrados y los esclavos se turnaban en abanicarle con flabelos de plumas exóticas) y se acostaba al filo del alba, en el momento del máximo y más exquisito frescor. Al acostarse, y entonces, hacía abrir un melón maduro y aromático que hubiera permanecido la jornada entera en agua fría.
- 2009 Barrios Valle, J. A. Reino sueño cuerda tensa punto romperse Ve (CORPES)El miedo ha derruido la grandeza y trabado las puertas y ventanas de su vivienda lúcida. Un jinete de máscara inmóvil retorna fielmente de un viaje irreal, en medio de la oscuridad, sobre un caballo de mole espesa, y descansa en un vergel inviolable, asiento del hastío. Las flores de un azul siniestro y semejantes a los flabelos de una liturgia remota, ofuscan el aire, infiltran el delirio.
- 1246-1252 Berceo, G. Milagros Nuestra Señora [1971] 116 Esp (CDH
)Ardieron los armarios e todos los frontales, / las vigas, las gateras, los cabrios, los cumbrales, / ardieron las ampollas, cálizes e ciriales, / sufrió Dios essa cosa como faz otras tales. / Maguer qe fue el fuego tan fuert e tan qemant, / nin plegó a la duenna nin plegó al ifant, / nin plegó al flabello qe colgava delant, / ni li fizo de danno un dinero pesant. / Nin ardió la imagen nin ardió el flabello, / nin prisieron de danno quanto val un cabello; / solamientre el fumo non se llegó a ello, / nil nució más qe nuzo yo al bispo don Tello. / - 1246-1252 Berceo, G. Milagros Nuestra Señora [1971] 116 Esp (CDH
)Maguer qe fue el fuego tan fuert e tan qemant, / nin plegó a la duenna nin plegó al ifant, / nin plegó al flabello qe colgava delant, / ni li fizo de danno un dinero pesant. / Nin ardió la imagen nin ardió el flabello, / nin prisieron de danno quanto val un cabello; / solamientre el fumo non se llegó a ello, / nil nució más qe nuzo yo al bispo don Tello. / Continens et contentum fue todo astragado, / tornó todo carbones, fo todo asolado, / mas redor la imagen, quanto es un estado, / non fizo mal el fuego ca non era osado. / - 1246-1252 Berceo, G. Milagros Nuestra Señora [1971] 116 Esp (CDH
)Continens et contentum fue todo astragado, / tornó todo carbones, fo todo asolado, / mas redor la imagen, quanto es un estado, / non fizo mal el fuego ca non era osado. / Esto tovieron todos por fiera maravella, / qe nin fumo nin fuego non se llegó a ella, / qe sedié el flabello más claro qe estrella, / el ninno muy fermoso, fermosa la ponzella. / El precioso miraclo non cadió en oblido, / fue luego bien dictado, en escripto metido; / mientre el mundo sea será él retraído; / algún malo por ello fo a bien combertido. / - 1589 Pineda, J. Diálogos agricultura cristiana [1963-1964] Esp (CDH
)Algunos, que celan mucho el absoluto principado del corazón, dicen que si el hígado es principio de la sangre, no es más de en cuanto la prepara y perfeciona para servir al corazón con ella, como él es servido del ventrículo con el quilo nutrimental; mas éstos dan en tierra con la verdad por no entender que los miembros que merecen ser llamados preparatorios no tienen alguna dispensación sobre lo ansí preparado, sino que totalmente sirven con ello a aquellos para cuyo servicio lo prepararon (como los oficiales que hacen algo para otros), y desta manera son el pulmón para el corazón, refrigerándole como flabelo o ventalle por un solo camino que dél sale y da en el corazón, para cuyo servicio fue hecho.
- 1649 Manrique, S. Itinerario misiones orientales Padre Manrique p. 374 Esp (BD)Tanto que llegó toda esta compañia a la entrada del preparado hospicio, empeçaron luego a tocar de las vezinas, y correspondientes estancias muchos, y diversos instrumentos, y tanto que estuuo sentado el Padchá en la mesa en medio de los coxines, que tengo dicho, teniendo a las espaldas dos veneradas matronas, que con riquissimos flabelos estaban en pié para apartaren las importunas moscas; subitamente se pusieron de rodillas ansí los suegros, como los hijos, delante de aquella Grandeza [...]
- 1706 Stevens, J. Spanish English dictionary (NTLLE)Flabelo, a fan, a flap for flies.
- 1728 Pastor, F. Catecismo sacerdotal p. 378 Esp (BD)[...] y luego sube á la parte del Evangelio donde está el Libro, para bolver las hojas, y registrar las oraciones; y acabadas de dezir, y registrado el Prefacio, haze inclinacion, y se baxa á su pueblo. En tiempo de calor tendrá el flabelo en la mano, para aventar las moscas del Altar, y librar al Sacerdote de su molestia.
- 1846 Domínguez, R. J. Dicc nacional, I (BD)Flabelo, s. m. Hist. Abanico de grandes dimensiones que usaron los romanos en la época de su engrandecimiento y poderío.
- 1846 Salvá, V. Nuevo diccionario lengua castellana (NTLLE)FLABELO. m. ant. MOSQUEADOR. Flabellum.
- 1854 Colina Rubio, C. M.ª Pastorales Obispo Chiapas, I p. 48 Mx (BD)Monseñores Patriarcas, Arzobispos y Obispos, como también los Colegios de los Prelados, el Exmo. Senado Romano, y demas personajes que es costumbre asistan á los públicos Consistorios, y Su Santidad habiendo tomado allí las Sagradas Vestiduras y siendo conducido en seguida en la Silla gestatoria, en medio de los flabelos ó plumeros, precedido y seguido de todos los mencionados personajes, llegó a la Aula Real, en donde debia dar principio la solemne ceremonia.
- 1867 Manjarrés, J. Nociones arqueología cristiana p. 232 Esp (BD)Flabelo. Para concluir este artículo harémos algunas indicaciones relativas á un utensilio introducido en la liturgia desde la mas remota antigüedad, y que sin género alguno de duda es de procedencia oriental. Queremos hablar del flabellum, abanico de grandes dimensiones, cuyo objeto material fue infestas abigere muscas, y mitigare aestum; sin que dejase de tener por esto significados místicos sumamente notables.
- 1891 Mélida, J. R. "Historia abanico" [15-02-1891] La Ilustración Española y Americana (Madrid) Esp (HD)El flabelo consiste en un semicírculo formado por hojas secas ó por plumas de ave, de vistosos colores, que arrancan, á modo de radios, de un pie de madera ó metal que va montado en la caña ó vara, la cual suele medir en las pinturas vez y media la altura de una persona; le llevan los cortesanos de inferior categoría para prestar sombra y abanicar á Faraón.
- 1902 Anónimo "Lenguaje abanico" [01-03-1902] Por Esos Mundos (Madrid) Esp (HD)No solamente en Oriente ha obtenido el abanico honores de tal naturaleza. Dice un tratado referente á aquellos artefactos que hemos consultado para la confección del presente artículo, que en la Edad Media los abanicos eran verdaderos flabelos de plumas de pavo real, de avestruz, de papagayo ó de faisán, sujetas á mango de oro, plata ó marfil.
- 1904 Dominici, P. C. Dionysos [1907] p. 349 Ve (BD)Salamis colocó sobre el lecho un flabelo tejido con plumas de ibis, Nausica una sombrilla, Lydia una diadema de metal; y otras amigas trajeron peines de carey, alfileres, cintas y pequeñas hidrias llenas de esencias. Los visitantes llegaban más numerosos cada día, los extranjeros pedían permiso para contemplar aquel rostro perfecto, mientras artistas anónimos seguían copiando las facciones célebres de la belleza extinta.
- 1917 Alemany Bolufer, J. DiccLengua española (NTLLE)FLABELO. [...] m. Liturg. Abanico grande, especie de ventilador o mosquero, usado en la antigüedad. Hoy solo se ve en ciertas ceremonias cortesanas o religiosas.
- 1919 Mata, E. "Religión Cristiana postulados" [06-03-1919] El Abogado Cristiano Ilustrado (Ciudad de México) Mx (HD)■ Subid un poco los ojos: dos colosos envueltos en una leyenda blanca duermen el sueño de los siglos. Esperad la hora del atardecer: las nubes se agrupan en un flabelo rojo que se torna violeta.
- 1920 Vargas Vila, J. M. Salomé p. 244 Co (BD)—Salomé... Salomé... la Princesa, oyó esa voz de vencimiento, y, desplegando el velo, en forma de un inmenso flabelo avanzó hacia el Profeta como si tuviera alas... llegada cerca, se detuvo; giró sobre sus pies, como tomada de vértigo... la danza desplegó más el manto, que giraba sobre la cabeza del Profeta, como una nube; era tan rápida, que aun viéndose el cuerpo desnudo, no se podían fijar los contornos de sus desnudeces [...]
- 1921 Pellerano Alfau, A. "Biografía abanico" [14-09-1921] Mundo Gráfico (Madrid) Esp (HD)■ Durante el Renacimiento, como pecador arrepentido y harto de carne, se acogió á la Iglesia, y servía humildemente, con el nombre de flabelo, para librar de la incomodidad y porquería de las moscas los vasos sagrados en la celebración de la misa.
- 1923 Anónimo "Divagaciones estío elogio abanico" [29-06-1923] Nuevo Mundo (Madrid) Esp (HD)■ A tanto parece que llegó en esta edad, que, como pecador arrepentido, se acogió á la iglesia y servía humildemente, con el nombre de flabelo, para librar de la incomodidad y porquería de las moscas los vasos sagrados durante la celebración de la misa. Al finar el siglo XIV cayó en desuso, y sólo ha quedado como ceremonioso objeto en las solemnidades pontificias.
- 1928 Lusarreta, P. "Límite imposible" [31-03-1928] Caras y Caretas (Buenos Aires) Ar (HD)■ El paisaje se agolpó en las bordas, porque "el espectáculo de la Bahía" está marcado con tres asteriscos en la "Guiede du Bresil". Una nube pomposa parecía aguardar sobre ella la llegada del vapor, inmensa y blanca, orlada de luz en sus caprichosos contornos. Las rocas altas mostraban, desde la lejanía azul, sus crestas soberanas, y a lo largo de la planicie agitábase el flabelo de las palmeras. La bahía centelleaba como un manto azul entretejido de oro, y cerca de tierra un rosario de varporcillos humeantes roncaba, presuroso y ridículo, con el ir y venir inconsecuente de los insectos.
- 1931 Llanos, A. "Estampa cordobesa clásicas barracas" [06-05-1931] El Avisador Numantino (Soria) Esp (HD)■ Para que el campo se esponje y adquiera lozanía ha de llover en seguida, muy pronto, cuanto antes. Si no lloviese pronto, el campo andaluz traería serios problemas, cuya solución acaso requiera medidas inesperadas. A través de la ventana de mi gabinete de trabajo y solo quebrado por el flabelo de enormes y airosas palmeras, que crecen en la paz sedentaria de un patio de viejas arcadas, veo el cielo teñido de azul, de un azul intenso, bello, bellísimo.
- 1932 Llanos, A. "Fumo cigarro ha salido Voz" [21-01-1932] La Correspondencia Militar (Madrid) Esp (HD)■ La bofetada helada del invierno provoca facilmente la evocación del verano; la dolencia nos hace recordar las excelencias de la salud; la visión de un pino dibuja en nuestra alma el flabelo de una palmera africana; los muros pardos y húmedos de un caserío norteño, nos ofrecen la perspectiva del enjalbegado de un cortijo andaluz.
- 1936 RAE DRAE (16.ª ed.) (NTLLE)Flabelo. m. Abanico grande con mango largo.
- 1960 Anónimo (Mayte) "Historia abanico" [22-10-1960] Diario de Burgos (Burgos) Esp (HD)■ El abanico rígido fue conocido de los latinos, que lo llamaban "flabelo", y las matronas romanas no los tenían en menos estimación que las griegas, aunque no eran manejados por ellas sino por sus esclavas. Hasta el emperador Augusto tenía un esclavo cuya único función era abanicarle mientras dormía, costumbre que se da actualmente en algunos pueblos orientales. En la Edad Media los abanicos estaban hechos de plumas de pavo real, de avestruz, papagayo, faisán, etcétera, sujetas a un mango de oro, plata o marfil, y eran tan estimados que solo ellos constituían uno de los más lucrativos comercios de los mercados de Levante, de donde eran exportados a Venecia y a otras ciudades italianas.
- 1978 Buesa Oliver, T. "Inventario siresiano 1266" [01-01-1978] p. 227 Berceo (Logroño) Esp (HD)■ Unos versos después, lo denomina también con el cultismo flabelo, que para el DRAE es un 'abanico grande con mango largo'; todavía hoy, en determinadas y solemnes ceremonias vaticanas, se ven cerca del Papa dos grandes, elegantes y rituales flabelos, cuyo uso tiene origen oriental.
- 1982 Morales Marín, J. L. Dicc términos artísticos [1982] Esp (FG)flabelo. s. XIII al XX. Abanico grande con mango largo.
- 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] 47 Ar (CDH
)Afuera tendría principio, bajo una vasta tienda, el fúnebre banquete habitual, mas yo nada oí; terminado éste y su algazara, el Faraón y los comensales regresarían a Tebas. Una vez por año, cuando el dios Amón de Karnak cruza el río en una barca de madera del Líbano, para visitar la necrópolis, Ramsés vendría al Valle, agitando un incensario; lo escoltarían el Visir, con el flabelo, y el Escriba Real, quien traería un ramo de papiros. Año a año vendrían, el décimo mes. Ahora la Oscuridad y el Silencio eran los faraones; el Desierto también, su enorme aliado.
- 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] 420 Ar (CDH
)El silencio gravitó sobre la escena, imponente. Cleopatra venía hacia Tarso, por el Cydnus, a encontrarse con el romano vencedor. Remolcaron el pobre esquife los tramoyistas. Madame desembarcó seguida por su confidenta, imprescindible para la comprensión del laberíntico argumento, además de dos soberbios esclavos nubios que movían a compás los flabelos de plumas de avestruz, y cuyos nombres hubieran buscado en vano en el programa, las norteamericanas. - 1988 Ocampo, E. Dicc Términos artísticos [1992] p. 98 Esp (BD)Flabelo: Abanico antiguo, de mango largo y cuerpo formado generalmente por largas y bellas plumas.
- 1997 Monreal, J. R. Trad Amores faraónico Vanoyeke [1998] p. 149 Esp (BD)—Que todos los dioses egipcios sean felices, pues retomo, en el día de hoy, el cetro y el flabelo. En este cofre se guarda el papiro en el que hay escrito que los dioses Set y Horus me han concedido el poder. ¡Y están relacionados también en él todos los títulos que el dios Tot me concediera!
- 2003 Ajón León, A. Ancora Cu (CORPES)La muchacha sonríe entonces, y en su dentadura se esparce una mañana aromada de panes y azucenas. «Muy gentil, muy gentil; guíame, por favor», dice ella aceptando el tú. La conduzco hasta la pecera donde los auratus se contonean insinuantes, como si acariciasen el agua con flabelos de tul. Y mientras permanece inclinada en la contemplación de las colas doradas, yo anhelo la claridad de su piel bajo el escote, en el triángulo breve que desliza la cúspide invertida entre los senos.
- 2003 Villena, L. A. La nave de los muchachos griegos Esp (CORPES)Presumía, en lo más ardiente del verano, de no ver -ni siquiera un instante- el sol. Se levantaba al atardecer (y aún los cortinones estaban del todo cerrados y los esclavos se turnaban en abanicarle con flabelos de plumas exóticas) y se acostaba al filo del alba, en el momento del máximo y más exquisito frescor. Al acostarse, y entonces, hacía abrir un melón maduro y aromático que hubiera permanecido la jornada entera en agua fría.
- 2007 Negrete, J. Alejandro Magno Águilas Roma p. 14 Esp (BD)Las baldosas estaban tibias bajo sus pies: sólo empezarían a enfriarse en las últimas horas de la noche. Pasó al lado del hercúleo esclavo sordomudo que agitaba el flabelo para darles aire, tomó del velador una copa de vino muy aguado y se acercó a la ventana. Al hacerlo vio su propia sombra en la pared, proyectada por la llamas de la lámpara.
- 2009 Barrios Valle, J. A. Reino sueño cuerda tensa punto romperse Ve (CORPES)El miedo ha derruido la grandeza y trabado las puertas y ventanas de su vivienda lúcida. Un jinete de máscara inmóvil retorna fielmente de un viaje irreal, en medio de la oscuridad, sobre un caballo de mole espesa, y descansa en un vergel inviolable, asiento del hastío. Las flores de un azul siniestro y semejantes a los flabelos de una liturgia remota, ofuscan el aire, infiltran el delirio.
- 2014 RAE DLE (NTLLE)flabelo. m. Abanico grande con mango largo.
- 2015 Cabanas, A. Camino dioses p. 52 Esp (BD)Por fin llegó la hora de la despedida, algo que Abdú agradeció en grado sumo, pues temía que de continuar la conversación no saldría de allí bien parado. Las despedidas se hicieron en los mejores términos, y la señora prometió hacerle ver a su esposo la necesidad de llevar a cabo el enlace si los jóvenes tanto se amaban. Prometió que, de celebrarse la boda, el esclavo asistiría con un flabelo tras ella, para abanicarla.
- s. m.
En particular , instrumento que sirve para dar aire a alguien mediante movimientos de muñeca, y, en concreto, el formado por una serie de varillas unidas por un clavillo en su extremo inferior y por una banda de tela o papel en el superior, que se abre formando un semicírculo.docs. (2005-2006) 2 ejemplos:- 2005 Cobos Wilkins, J. "Señorita Paipay" Parejas solitario Esp (CORPES)O las voces de algunas mujeres que confundían misericordia con veneno y, a su paso, murmuraban, susurrantes tal el mismo flabelo al abrirse y cerrarse: — Mira, ahí va la Paipay... ¡pobrecilla, ésta se queda para vestir santos!
- 2006 Abascal Andrade, J. A. "Historia dueña enano aconteció espejo" Cuentos conjuros amanuenses demonios Mx (CORPES)La mujer sintió y vio distinto el mundo, su casa y su cuerpo. Incorporóse y vestida de viento tomó de la cómoda un flabelo. Asomóse por la ventana y precisa llamó a Fito que circulaba exacto por ahí. El enano subió raudo, ella lo esperaba de pie, cubriéndose falaz con las plumas del flabelo. En bullicioso silencio le donó, al perplejo ardiente, la custodia del enorme abanico y se tendió con las nalgas hacia él. Fito empezó a acariciar con dedos de plumas la espalda y las nalgas de la mujer que suspiraba hermosa.
- 2005 Cobos Wilkins, J. "Señorita Paipay" Parejas solitario Esp (CORPES)
- 1246-1252 Berceo, G. Milagros Nuestra Señora [1971] 116 Esp (CDH
- s. m. Inflorescencia en forma de abanico en la que las ramas laterales unifloras están dispuestas de manera alterna a derecha e izquierda. docs. (1953-2004) 4 ejemplos:
- 1953 Font Quer, P. Dicc Botánica [1953] p. 481 Esp (BD)flabelo [...] m. Sin. de ripidio, que debe prevalecer por derecho de prioridad (| Inflorescencia cimosa unípara, cuyas ramitas caen todas en un mismo plano, y por detrás de sus ejes madres respectivos. Vista de lado, esta inflorescencia muestra sus ramitas sucesivas como naciendo alternativamente a derecha e izquierda. Es una cima helicoide con todas las ramas en un mismo plano |).
- 1980 Alvarado Ballester, R. (dir.) Historia natural, III Esp (FG)El monocasio puede considerarse derivado del dicasio por pérdida de una rama de cada orden; en este caso, puede desarrollarse alternativamente a derecha e izquierda una rama de cada orden. Se originan así el flabelo o ripidio, si las ramificaciones se efectúan en un plano, y el cincino, si lo hacen en las tres direcciones del espacio.
- 1980 Prieto Heraud, E. Glosario términos botánicos Esp (FG)flabelo [...] Sinónimo de ripidio (| Inflorescencia cimosa, unípara, cuyas ramitas caen todas en un mismo plano y al lado contrario de su eje-madre respectivo. Es una cima helicoide con todas las ramitas en un mismo plano. Si se las mira de lado, se ven sus ramitas naciendo, alternativamente a derecha e izquierda).
- 2004 Ramírez Padilla, B. R. / Goyes Acosta, R. I. Botánica p. 141 Co (BD)Ripidio o flabelo: Las ramitas se disponen todas en un mismo plano y por detrás de sus ejes madres respectivos.
- 1953 Font Quer, P. Dicc Botánica [1953] p. 481 Esp (BD)
- s. m. Zool. "Género de celentéreos de la clase de los antozoos, orden de los zoantarios, familia de los turbinólidos, subfamilia de los turbinolinos. Se ha reconocido fósil en los depósitos terciarios y aun perdura en nuestros mares; la especie más frecuente es el
Flabellum Roissyanum Edwards-Haime, del miocénico de Baden" (Anónimo,Enc univ europeo-americana, XXIII -1924).docs. (1917-1924) 2 ejemplos:- 1917 Alemany Bolufer, J. DiccLengua española (NTLLE)FLABELO [...] m. Zool. Género de celenterios antozoarios, madrepóridos, de las costas de Italia y Francia.
- 1924 Anónimo Enciclopedia universal europeo-americana, XXIII p. 1629 Esp (BD)FLABELO. Paleont. [...] Género de celentéreos de la clase de los antozoos, orden de los zoantarios, familia de los turbinólidos, subfamilia de los turbinolinos. Se ha reconocido fósil en los depósitos terciarios y aun perdura en nuestros mares; la especie más frecuente es el Flabellum Roissyanum Edwards-Haime, del miocénico de Baden.
- 1917 Alemany Bolufer, J. DiccLengua española (NTLLE)
- s. m. "Organo o parte en forma de abanico" (Raluy Poudevida,
Diccionario Porrúa (10.ª ed.) -1976).docs. (1976) Ejemplo:- 1976 Raluy Poudevida, A. R. Diccionario Porrúa (10.ª ed.) - Mx (BD)flabelo m. [...] Organo o parte en forma de abanico.
- 1976 Raluy Poudevida, A. R. Diccionario Porrúa (10.ª ed.) - Mx (BD)
- s. m. Zool. "Lóbulo transparente en forma de cuchara, en el ápice de la glosa de abejas" (Monteresino / Brewer,
DiccEntomológico -2001).docs. (2001) Ejemplo:- 2001 Monteresino, E. M. / Brewer, M. M. DiccEntomológico p. 59 Ar (BD)FLABELO. [...] Abanico; lóbulo transparente en forma de cuchara, en el ápice de la glosa de abejas, (fig. 5E, gl).
- 2001 Monteresino, E. M. / Brewer, M. M. DiccEntomológico p. 59 Ar (BD)



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