16.ª Entrega (julio de 2024)
Versión del 25/06/2025
Equipo Real Academia Española
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celerífero s. (1840-)
celerífero
Etimología. Voz tomada del francés célérifère, palabra atestiguada en esta lengua al menos desde 1816 como 'vehículo antiguo de transporte público muy rápido, el cual competía con el velocífero', y desde 1868 como 'instrumento de locomoción constituido por dos ruedas unidas por una pieza de madera sobre la que se podía sentar a horcajadas y que se desplazaba hacia delante mediante un movimiento alterno de los pies que golpeaban el suelo'. Este vocablo procede, a su vez, del francés célér- e -ifère. Según se indica en el TLF-Étym, el término célérifère se registra por primera vez el 27 de octubre de 1816 en una carta firmada por J. H. Sievrac, publicada en el Journal des débats. En la misma obra se explica que la acepción referida a un 'instrumento de locomoción [...]' define a un vehículo que nunca existió de forma real, tratándose de un error promovido por su relación con el velocífero, con el cual compartía sentido en algunas ocasiones y del que se consideraba un antecesor en otras (Muller, C. et al., "Célérifère", TLF-Étym).
Resumen

Se documenta por primera vez, con la acepción 'carruaje tirado por caballos y usado para el transporte público', en 1840, en el primer tomo de la traducción de las Impresiones de viaje, de Alejandro Dumas. El primer testimonio en español se corresponde perfectamente con la obra original en francés, las Impressions de voyage (1833-1834), de Alexandre Dumas, que se publica originalmente por partes en la Revue des Deux Mondes: "Le Rhône, qui descend de la Furca où il prend sa source, passe à une demi-heure du chemin de ce petit bourg, marque les limites du canton de Vaux, qui, s'avançant en pointe, s'étend encore cinq lieues au-delà, et sépare le canton de Vaux du pays valaisan. Un célérifère, qui attend les passagers du bateau à vapeaur, les conduit le même soir à Bex, où l'on couche ordinairement" (Paris, Mauroy y Ségur-Dupeyron, t. 1). También se registra como 'vehículo de dos ruedas, dispuestas una detrás de otra en un tablón de madera, que se impulsa en línea recta por el empuje con los pies del propio conductor', en 1890, en el artículo titulado "El velocípedo", publicado en El Papa-Moscas: Periódico Satírico (Burgos). Esta acepción se consigna por vez primera en el apéndice del Diccionario enciclopédico hispano-americano de literatura, ciencias y artes (1898), dirigido por Pagés. Si atendemos a las autoridades registradas en esta acepción, se puede observar que todas ellas documentan este vehículo desde un punto de vista histórico, generalmente, como uno de los posibles orígenes de los velocípedos. Sin embargo, desde la mitad del siglo XX, varios estudios dudan de la existencia real de este vehículo. A. J. Herráez Pindado refuerza esta hipótesis al señalar que los únicos vehículos que existían realmente en el siglo XVIII con los nombres de celerífero y velocífero eran coches ligeros que nada tenían que ver con los velocípedos, a pesar de que haya autores como Baudry de Saunier que los mencionen como una especie de antecesores de estos, dando lugar a una invención o confusión perpetrada a lo largo de la historia (La lengua del ciclismo en francés: análisis semántico y lexicológico, 2002, pp. 5-6).

    Acepción en desuso
  1. ac. etim.
    s. m. Carruaje tirado por caballos y usado para el transporte público.
    Sinónimo: velocífero
    docs. (1840-1852) 3 ejemplos:
    • 1840 Anónimo Trad Impresiones viaje, Dumas, I p. 73 Esp (BD)
      El Ródano, que baja de la Furca en donde tiene su oríjen, pasa á una media hora de distancia del camino de este pueblecillo, marca los límites del canton de Vaux, que adelantándose en punta se estiende todavía cinco legua más allá, y le separa del Vallés. Un celerífero aguarda á los pasajeros que llegan en el vapor, y les conduce la misma tarde á Bex, en donde regularmente se hace noche.
    • 1842 Anónimo "Mulhausen atencion cuadro curioso" [26-01-1842] Eco del Comercio (Madrid) Esp (HD)
      En Mulhausen llama la atencion un cuadro curioso. En el primer plan se ve á la izquierda la ciudad de Basilea y á la derecha la de Strasburgo. Año de 1500.—Se ve un pobre peaton que camina lentamente: no se sabe cuánto; tardaria en llegar de Basilea á Strasburgo. Año de 1550.—Primeros coches, tardaban ocho dias. Año 1600.—Diligencias que empleaban seis dias [...]. Año de 1800.—Por medio de celeríferos ya no empleaban mas que dos dias y medio.
    • 1852 Anónimo "Corazón niña" [25-12-1852] La Ilustración (Madrid) Esp (HD)
      Me había hecho parroquiano del camino de hierro de San German, pero habia en la preferencia que yo daba al impetuoso wagon sobre el pacífico celerífero, otro motivo mas influyente que el deseo imperioso de llegar con velocidad á todas partes, que es la enfermedad epidémica incurable de nuestra época. Era una jóven de diez y siete años que desempeñaba en Nanterre las funciones de cobradora.
  2. ac. etim.
    s. m. Vehículo de dos ruedas, dispuestas una detrás de otra en un tablón de madera, que se impulsa en línea recta por el empuje con los pies del propio conductor.
    Sinónimo: velocífero
    docs. (1890-2009) 16 ejemplos:
    • 1890 Anónimo "Velocípedo" [22-06-1890] El Papa-Moscas: Periódico Satírico (Burgos) Esp (HD)
      En 1816, el barón Drais de Sombrun inventó una máquina que fué llamada "Celerífero ó Drasiniano." "El Drasiniano" se componía de dos ruedas muy bajas, de igual diámetro, en las que los ejes soportaban dos horquillas de madera unidas por una plancha, sobre la que montaba el ginete. Para poner tal máquina en movimiento se hacía uso de la planta de los pies, que tocaban al suelo y daban el impulso.
    • 2009 García Montero, L. Mañana Esp (CORPES)
      En 1790 Sivrac dio a conocer un aparato llamado con el nombre de celerífero, del cual se derivó luego la drasina, en la que la rueda anterior es dirigible. Ambos se movían gracias a la acción de los pies que alternativamente se apoyaban en el suelo y ejercían de propulsores. En 1865 se le ocurrió a Michaux disponer en la rueda delantera dos pedales, resultando el velocípedo.
    • 1890 Anónimo "Velocípedo" [22-06-1890] El Papa-Moscas: Periódico Satírico (Burgos) Esp (HD)
      En 1816, el barón Drais de Sombrun inventó una máquina que fué llamada "Celerífero ó Drasiniano." "El Drasiniano" se componía de dos ruedas muy bajas, de igual diámetro, en las que los ejes soportaban dos horquillas de madera unidas por una plancha, sobre la que montaba el ginete. Para poner tal máquina en movimiento se hacía uso de la planta de los pies, que tocaban al suelo y daban el impulso.
    • 1893 Codina Castellví, J. Velocípedo aplicaciones higiénicas terapéuticas [2010] p. 42 Esp (BD)
      [...] las únicas aspiraciones que tenían los que con entusiasta afán buscaban los medios de realizarlas y que por fin dieron con la invención del velocípedo. Sólo tienen el valor de curiosidad histórica todas las máquinas que se inventaron con este objeto, desde la primera que se recuerda, debida á Richard, médico de la Rochelle, por el año 1600, llamada coche mecánico, hasta el celerífero ó drasiana, llamada así del nombre de su inventor, el barón Drais de Savesbrun, en 1816.
    • 1896 Anónimo (Celerífero) "Ciclismo Filipinas" [12-01-1896] Diario de Manila: Informaciones, Artículos y Noticia de Nuestros Corresponsales y Colaboradores de Madrid. Suplemento (Madrid) Esp (HD)
      Olvidemos el celerífero, armatoste pesado é incómodo, que fué pasajero capricho de algunos incroyables de la Revolución: dos ruedas fijas, sobre ellas un travesaño ó eje, en el cual cabalgaba el primitivo ciclista, dando impulso y dirección al artefacto con los piés, que apoyaba en el suelo; olvidemos también la draysiana, invención ulterior por el baron de Drayss, que introdujo el movimiento de dirección en la rueda delantera y el guía, manejando con las manos para imprimirlo [...].
    • 1896 Anónimo "Curiosidades bicicleta tiempos" [25-10-1896] El Mundo (Ciudad de México) Mx (HD)
      El instrumento que imaginó Mr. Sivrac, el celerífero [...] se componía de tres elementos de madera: una vigueta sólida y dos ruedas [...]. En 1818, un barón, agricultor, ingeniero, el Sr. Drais, de Sauerbon, modificó así el celerífero: la parte delantera no estaba montada directamente sobre la vigueta de soporte del caballero; se articulaba sobre esta vigueta con ayuda de un soporte que le permitía oscilar á derecha y á izquierda.
    • 1900 Pardo Bazán, E. Cuarenta días exposición p. 144 Esp (BD)
      Aquí tenemos á la vista la breve historia del ciclo y la del automóvil. Nuestro siglo gasta pronto los inventos. El velocípedo es de ayer, y ya no se cuenta con él, en el sentido general de la palabra. Juguete empezó y acabará juguete, como son juguetes las cometas, aunque las utilice el material de guerra. ¡Qué candoroso el celerífero, el cual estuvo muy en favor, y la primera bicicleta, incómodo aparato, que construyó la casa Michaux en 1860!
    • 1907 Marvá Mayer, J. "Exposición automóviles" [15-05-1907] La Ilustración Española y Americana (Madrid) Esp (HD)
      La motocicleta, símbolo el más absoluto de la locomoción rápida individual, ha sustituído al extravagante celerífero de los tiempos del Directorio, de rígido armazón de madera, sin más agente motor que el muscular del currutaco que lo montaba y daba impulso y dirección apoyando sus pies en el suelo.
    • 1930 Anónimo (Neortico) "Ciclismo salon París" [26-10-1930] Gran Sport: Diario de Todos los Deportes (Madrid) Esp (HD)
      Es difícil, dentro de la sencillez mecánica de la "bici", encontrar renovaciones. Lo sabemos. Mas no hay duda que pudiera haberlas. Comprendemos que desde el celerífero de Sivac [sic] (1790) y la draisiana que le siguió, pasando por el biciclo de Michaux (1865) que derrotó ya a la "hoby-horse" hasta el neumático, la genial creación del veterinario irlandés Dunlop (1889) que nos dió ya la bicicleta actual, se ha caminado con fruto.
    • 1955 Anónimo "España primera productora bicicletas Mundo" [07-05-1955] Baleares: Órgano de Falange Española Tradicionalista y de las J.O.N.S. (Palma de Mallorca) Esp (HD)
      Von Drais introdujo cambios fundamentales en el "celerífero", la que cotó [sic] de dirección móvil y de mecanismos que despertaron gran sorpresa y admiración en el Jardín de Luxemburgo, de Paris, en unas pruebas efectuadas el 5 de abril de 1818. Desde entonces, la "draisiana" fue construida en cantidad considerable y la adquirieron todos los elegantes de la capital francesa.
    • 1971 Furon, O. "Ciclismo convertido Especialidad Universal" [13-09-1971] El Informador (Guadalajara) Mx (HD)
      Fue en 1800 cuando un francés, De Silvrac, inventó el celerífero [...]. En poco tiempo aparecieron muchas de estas máquinas en los áardines [sic] del Palais Royal, cuyos paseos eran transitados por los "Increbles" (los dandis de la época del Directorio) que rivalizaban en audacia y destreza sobre sus celeríferos. Fue un aleman de Baden, el barón Drais de Somerhov, quien tuvo la idea de una rueda delantera que sirviera para dirigir el vehículo (1818).
    • 1995 Mansilla, I. Ciclismo [1995] Esp (CDH )
      La máquina de Sivrac, que recibiría el nombre de "celerífero", era muy rudimentaria; era rígida y no tenía pedales ni dirección. El avance se producía en línea recta gracias al apoyo sucesivo de los pies en el suelo. Pese a estas limitaciones, el nuevo instrumento se convirtió pronto en el pasatiempo favorito de parte de la alta sociedad parisina.
    • 2002 Pedraza, A. "CIUDAD BICICLETAS" La Jiribilla Cu (CORPES)
      En 1894, ya después de que el celerífero de Sivrac (1790) había pasado por todas las etapas de una metamorfosis que finalizó en 1893, cuando el médico veterinario irlandés Dunlup creó las llantas metálicas y los neumáticos, un periodista escribía en la revista habanera El Fígaro: "Montar bicicletas es título de consideración en los círculos elegantes [...]".
    • 2003 Anónimo "Ciudad sobre dos ruedas" La Nación (Buenos Aires) lanacion.com.ar Ar (CORPES)
      Cuando en 1790 un señor de apellido Sivrac presentó en sociedad un curioso aparato llamado celerífero, el mundo no sabía que estaba asistiendo al lanzamiento de lo que más tarde sería una bicicleta, ese vehículo noble, económico, que no contamina el medio ambiente y que, además, ayuda a mantener sano el corazón: según los médicos, reduce en un 30% el riesgo cardíaco.
    • 2009 García Montero, L. Mañana Esp (CORPES)
      En 1790 Sivrac dio a conocer un aparato llamado con el nombre de celerífero, del cual se derivó luego la drasina, en la que la rueda anterior es dirigible. Ambos se movían gracias a la acción de los pies que alternativamente se apoyaban en el suelo y ejercían de propulsores. En 1865 se le ocurrió a Michaux disponer en la rueda delantera dos pedales, resultando el velocípedo.
    • 1890 Anónimo "Velocípedo" [22-06-1890] El Papa-Moscas: Periódico Satírico (Burgos) Esp (HD)
      En 1816, el barón Drais de Sombrun inventó una máquina que fué llamada "Celerífero ó Drasiniano." "El Drasiniano" se componía de dos ruedas muy bajas, de igual diámetro, en las que los ejes soportaban dos horquillas de madera unidas por una plancha, sobre la que montaba el ginete. Para poner tal máquina en movimiento se hacía uso de la planta de los pies, que tocaban al suelo y daban el impulso.
    • 1893 Codina Castellví, J. Velocípedo aplicaciones higiénicas terapéuticas [2010] p. 42 Esp (BD)
      [...] las únicas aspiraciones que tenían los que con entusiasta afán buscaban los medios de realizarlas y que por fin dieron con la invención del velocípedo. Sólo tienen el valor de curiosidad histórica todas las máquinas que se inventaron con este objeto, desde la primera que se recuerda, debida á Richard, médico de la Rochelle, por el año 1600, llamada coche mecánico, hasta el celerífero ó drasiana, llamada así del nombre de su inventor, el barón Drais de Savesbrun, en 1816.
    • 1896 Anónimo (Celerífero) "Ciclismo Filipinas" [12-01-1896] Diario de Manila: Informaciones, Artículos y Noticia de Nuestros Corresponsales y Colaboradores de Madrid. Suplemento (Madrid) Esp (HD)
      Olvidemos el celerífero, armatoste pesado é incómodo, que fué pasajero capricho de algunos incroyables de la Revolución: dos ruedas fijas, sobre ellas un travesaño ó eje, en el cual cabalgaba el primitivo ciclista, dando impulso y dirección al artefacto con los piés, que apoyaba en el suelo; olvidemos también la draysiana, invención ulterior por el baron de Drayss, que introdujo el movimiento de dirección en la rueda delantera y el guía, manejando con las manos para imprimirlo [...].
    • 1896 Anónimo "Curiosidades bicicleta tiempos" [25-10-1896] El Mundo (Ciudad de México) Mx (HD)
      El instrumento que imaginó Mr. Sivrac, el celerífero [...] se componía de tres elementos de madera: una vigueta sólida y dos ruedas [...]. En 1818, un barón, agricultor, ingeniero, el Sr. Drais, de Sauerbon, modificó así el celerífero: la parte delantera no estaba montada directamente sobre la vigueta de soporte del caballero; se articulaba sobre esta vigueta con ayuda de un soporte que le permitía oscilar á derecha y á izquierda.
    • 1898 Pagés, A. (dir.) DiccEnciclopédico hispano-americano, XXIV apéndice Esp (BD)
      CELERÍFERO: m. Mec. Carruaje de dos ruedas en el mismo plano, movido por los pies. El celerífero ha sido el origen de la bicicleta [...]. Se le llama así por la rapidez de su marcha, y también draisana, del nombre de su inventor, Carlos Federico Drais de Sauerbroun [...]. Consistía en dos ruedas de madera colocadas una delante de otra [...], mientras otra barra colocada á cierta altura por delante servía para apoyar las manos y guiar el aparato [...].
    • 1900 Pardo Bazán, E. Cuarenta días exposición p. 144 Esp (BD)
      Aquí tenemos á la vista la breve historia del ciclo y la del automóvil. Nuestro siglo gasta pronto los inventos. El velocípedo es de ayer, y ya no se cuenta con él, en el sentido general de la palabra. Juguete empezó y acabará juguete, como son juguetes las cometas, aunque las utilice el material de guerra. ¡Qué candoroso el celerífero, el cual estuvo muy en favor, y la primera bicicleta, incómodo aparato, que construyó la casa Michaux en 1860!
    • 1907 Marvá Mayer, J. "Exposición automóviles" [15-05-1907] La Ilustración Española y Americana (Madrid) Esp (HD)
      La motocicleta, símbolo el más absoluto de la locomoción rápida individual, ha sustituído al extravagante celerífero de los tiempos del Directorio, de rígido armazón de madera, sin más agente motor que el muscular del currutaco que lo montaba y daba impulso y dirección apoyando sus pies en el suelo.
    • 1917 Alemany Bolufer, J. DiccLengua española (NTLLE)
      CELERÍFERO, RA. [...]. m. Carruaje de dos ruedas en el mismo plano, movido por los pies.
    • 1930 Anónimo (Neortico) "Ciclismo salon París" [26-10-1930] Gran Sport: Diario de Todos los Deportes (Madrid) Esp (HD)
      Es difícil, dentro de la sencillez mecánica de la "bici", encontrar renovaciones. Lo sabemos. Mas no hay duda que pudiera haberlas. Comprendemos que desde el celerífero de Sivac [sic] (1790) y la draisiana que le siguió, pasando por el biciclo de Michaux (1865) que derrotó ya a la "hoby-horse" hasta el neumático, la genial creación del veterinario irlandés Dunlop (1889) que nos dió ya la bicicleta actual, se ha caminado con fruto.
    • 1955 Anónimo "España primera productora bicicletas Mundo" [07-05-1955] Baleares: Órgano de Falange Española Tradicionalista y de las J.O.N.S. (Palma de Mallorca) Esp (HD)
      Von Drais introdujo cambios fundamentales en el "celerífero", la que cotó [sic] de dirección móvil y de mecanismos que despertaron gran sorpresa y admiración en el Jardín de Luxemburgo, de Paris, en unas pruebas efectuadas el 5 de abril de 1818. Desde entonces, la "draisiana" fue construida en cantidad considerable y la adquirieron todos los elegantes de la capital francesa.
    • 1971 Furon, O. "Ciclismo convertido Especialidad Universal" [13-09-1971] El Informador (Guadalajara) Mx (HD)
      Fue en 1800 cuando un francés, De Silvrac, inventó el celerífero [...]. En poco tiempo aparecieron muchas de estas máquinas en los áardines [sic] del Palais Royal, cuyos paseos eran transitados por los "Increbles" (los dandis de la época del Directorio) que rivalizaban en audacia y destreza sobre sus celeríferos. Fue un aleman de Baden, el barón Drais de Somerhov, quien tuvo la idea de una rueda delantera que sirviera para dirigir el vehículo (1818).
    • 1992 Prensa El Tiempo, 16/05/1992 [1992] Co (CDH )

      Al principio, el velocípedo no tuvo éxito. Incluso, despertó hostilidad entre los parisinos, quienes lo veían como la mejor forma de patrocinar la haraganería de algunos, sin encontrarle ninguna utilidad.

      Pero, poco a poco, el 'celerífero', adornado con toda clase de exóticos elementos, como fingidas cabezas de leones o caballos, despertó el interés de los europeos y lentamente fue rodando con éxito.
    • 1995 Mansilla, I. Ciclismo [1995] Esp (CDH )
      La máquina de Sivrac, que recibiría el nombre de "celerífero", era muy rudimentaria; era rígida y no tenía pedales ni dirección. El avance se producía en línea recta gracias al apoyo sucesivo de los pies en el suelo. Pese a estas limitaciones, el nuevo instrumento se convirtió pronto en el pasatiempo favorito de parte de la alta sociedad parisina.
    • 2002 Pedraza, A. "CIUDAD BICICLETAS" La Jiribilla Cu (CORPES)
      En 1894, ya después de que el celerífero de Sivrac (1790) había pasado por todas las etapas de una metamorfosis que finalizó en 1893, cuando el médico veterinario irlandés Dunlup creó las llantas metálicas y los neumáticos, un periodista escribía en la revista habanera El Fígaro: "Montar bicicletas es título de consideración en los círculos elegantes [...]".
    • 2003 Anónimo "Ciudad sobre dos ruedas" La Nación (Buenos Aires) lanacion.com.ar Ar (CORPES)
      Cuando en 1790 un señor de apellido Sivrac presentó en sociedad un curioso aparato llamado celerífero, el mundo no sabía que estaba asistiendo al lanzamiento de lo que más tarde sería una bicicleta, ese vehículo noble, económico, que no contamina el medio ambiente y que, además, ayuda a mantener sano el corazón: según los médicos, reduce en un 30% el riesgo cardíaco.
    • 2009 García Montero, L. Mañana Esp (CORPES)
      En 1790 Sivrac dio a conocer un aparato llamado con el nombre de celerífero, del cual se derivó luego la drasina, en la que la rueda anterior es dirigible. Ambos se movían gracias a la acción de los pies que alternativamente se apoyaban en el suelo y ejercían de propulsores. En 1865 se le ocurrió a Michaux disponer en la rueda delantera dos pedales, resultando el velocípedo.

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