15.ª Entrega (diciembre de 2023)
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Equipo Real Academia Española
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ludita s., adj. (1891-)
ludita, luddita
Etimología. Calco del inglés luddite, voz atestiguada en esta lengua al menos desde 1813 como 'miembro de un grupo organizado de mecánicos ingleses y sus partidarios, que se propusieron destruir maquinaria de fabricación en la región central y el norte de Inglaterra' y desde 1970 como 'persona que se opone a la introducción de nuevas tecnologías. Como se indica en el OED (s. v. luddite), la voz se forma a partir del antropónimo Lud o Ludd; según se indica en algunas fuentes, Ned Lud, que vivió en un pueblo de Leicestershire alrededor de 1779, destruyó dos telares, por lo que su nombre pasó a ser un referente para los saboteadores o destructores de maquinaria.
Resumen

Se documenta por primera vez, con la variante luddita y la acepción 'persona partidaria o integrante del ludismo', en 1891, en "Las cuestiones sociales y el ideal cristiano", de J. Caldeira do Casal Ribeiro, publicado en la Revista de España (Madrid). Como 'perteneciente o relativo al ludismo', se atestigua en 1987, en "El porvenir del obrero. Eco de la agrupación Germinal", de M. Morillas Praena, incluido en la Revista de Menorca: Ciencias, Artes y Letras (Menorca). Esta voz ha extendido su uso desde finales del siglo XIX y, al ser de uso reciente, no aparece incluido en ningún repertorio lexicográfico.

  1. ac. etim.
    s. m. y f. Persona partidaria o integrante del ludismo.
    docs. (1891-2022) 9 ejemplos:
    • 1891 Caldeira Casal Ribeiro, J. M. (Conde Casal Ribeiro) "Cuestiones sociales ideal cristiano" [01-01-1891] p. 444 Revista de España (Madrid) Esp (HD)
      Los patronos, casi arruinados, mal podían entrar en el camino de las concesiones. De los conciliábulos nocturnos de las desesperaciones diarias, nació la insurrección que se propagó rápidamente por los candados vecinos, atacando, robando é incendiando fábricas, extendiendo el pavor en grandes extensiones de aquel industrioso país. A los insurrectos dióse el nombre de ludditas, nombre tomado de uno de los principales jefes. A las informaciones judiciales oponiase desde luego la falta de testimonios auténticos y el tenaz sigilo guardado por los conspiradores.
    • 2022 Baños, P. Encrucijada mundial Esp (CORPES)
      En este contexto, crece la sensación de que la tecnología gobierna nuestras vidas, por lo que también aumentan las corrientes que reniegan de su uso. Hay quien considera que, en el futuro, los enfrentamientos se darán entre las personas que vivan por y para la tecnología y las que la rechacen. A los que dan la espalda a los avances tecnológicos se los conocerá como «neoluditas», en referencia a los llamados «luditas», aquellos primeros artesanos ingleses que se resistieron a la llegada de las máquinas durante la Primera Revolución Industrial, destruyendo la maquinaria textil en señal de protesta por la degradación de sus condiciones laborales. Es más que obvio que la sofisticación y la capacidad de las máquinas y de los robots aumentan sin parar. El temor a la robotización y a la automatización dentro del mundo laboral puede provocar un importante aumento de los conflictos sociales, sobre todo entre aquella población que en la actualidad se encuentra desprotegida.
    • 1891 Caldeira Casal Ribeiro, J. M. (Conde Casal Ribeiro) "Cuestiones sociales ideal cristiano" [01-01-1891] p. 444 Revista de España (Madrid) Esp (HD)
      Los patronos, casi arruinados, mal podían entrar en el camino de las concesiones. De los conciliábulos nocturnos de las desesperaciones diarias, nació la insurrección que se propagó rápidamente por los candados vecinos, atacando, robando é incendiando fábricas, extendiendo el pavor en grandes extensiones de aquel industrioso país. A los insurrectos dióse el nombre de ludditas, nombre tomado de uno de los principales jefes. A las informaciones judiciales oponiase desde luego la falta de testimonios auténticos y el tenaz sigilo guardado por los conspiradores.
    • 1969 Rumiantsev, A. "Revolución científico-técnica" [01-07-1969] Nova Galicia: revista de cultura y política (Galicia) Esp (HD)
      En los primeros peldaños de los oficios y la manufactura, cuando el pequeño productor se convertía en proletario, fue justamente el atraso de la producción lo que impulsaba a los obreros a aplicar medios de lucha como fueron la destrucción de las máquinas, vivamente expresado en el movimiento de los "ludditas" en Inglaterra. Pero esas fueron "enfermedades infantiles" del movimiento obrero, superadas más tarde por el movimiento obrero organizado. La clase obrera vio que no eran las máquinas las culpables de su penosa situación, sino las relaciones capitalistas. Entonces se desplegó la lucha en todo el frente social.
    • 1973 Vallina, S. "Umbrales paraíso" [17-03-1973] Mediterráneo: Prensa y Radio del Movimiento (Castellón de la Plana) Esp (HD)
      Desde la matanza artesana, con el hacha de sílex, hasta la matanza industrial, con la bomba atómica, se ha recorrido un largo trecho por la ruta del progreso. Otro tanto sucede con los medios puestos en práctica para la consecución de la justicia, desde los más primitivos y rudimentarios al tajo del verdugo, la cruz, la pira y, ya con la técnica incorporada, la guillotina, el garrote, la silla eléctrica, la cámara de gas y demás ingenios de la ingeniería. El caso es que la máquina ha salvado al hombre de los trabajos más rudos y extenuantes. Y sin embargo Ned Lud y los luditas, destructores de maquinaria, quienes pensaron que iba a reducirlos al hambre, como Marx y los marxistas, quienes también pensaron que el maquinismo y su secuela, el capital, iban a traer la depauperación, no podían ni imaginarse que se hallaban a las puertas del paraíso soñado por Tomás Moro. Cuatro siglos después de publicarse la "Utopía" es un hecho irreversible, en las partes prósperas del mundo, la jornada laboral de seis horas y los puentes festivos.
    • 1979 Rodríguez, F. Introd Política social [1979] Esp (CDH )

      Burghardt sostiene que el término fue utilizado por vez primera por el etnólogo Riehl en su compendio «Historia natural del pueblo alemán como base para una política social alemana»; pero la edición que cita Burghardt de esta obra es muy reciente. 1935, y el autor vivió entre 1823 y 1897; con lo que no tenemos ningún dato seguro que oponer a la afirmación de Zimmermann.

      Este entiende que los luditas ingleses, con su «lírica social», lanzarían la expresión al gran público, aludiendo a un conjunto de hechos, más o menos indeterminados, que constituirían lo que a partir de entonces comenzó a denominarse «cuestión social».
    • 1986 Prensa El País, 02/10/1986 [1986] Esp (CDH )

      En la Inglaterra del XIX, el movimiento rebelde liderado por Lud destruía la maquinaria industrial para defender el trabajo del obrero. En la sociedad posindustrial el ordenador amenaza competir también con burócratas y profesionales y plantea situaciones parecidas. Más de un ludita de nuestros días refuerza sus argumentos apelando a la experiencia del automóvil y la televisión. El coche, a pesar de sus ventajas, nos ha robado el espacio urbano: invade la calle, poluciona la atmósfera y no nos deja andar. La televisión, con toda su magia, deteriora la capacidad imaginativa y fomenta la pasividad.

    • 2007 Kukso, F. Dedalo Tecnologia Etica Página/12. Futuro Ar (CORPES)
      Aunque se quiera con todas las fuerzas, es una época difícil para ser ludita: rodeados y perseguidos por la tecnología las 24 horas del día, los siete días de la semana, las máquinas y sus vástagos dejaron de ser una opción para volverse una necesidad, un camino que nadie ni por asomo puede darse el lujo de esquivar. El ludismo -o sea, aquella corriente que explotó a la par de la revolución industrial con los destructores de máquinas y sus líderes inexistentes- caducó como filosofía de vida; ahora es una pose: un discurso que sólo oficia de amparo o de paraguas del que se aferran quienes despotrican contra los artefactos técnicos como si fueran el mal mismo sobre la Tierra. Además de ofertas diarias de confort, la tecnología últimamente reproduce y amplifica miedos apocalípticos que siempre circularon y ahora se palpan en la superficie con una mayor notoriedad.
    • 2016 Barañao, J. Historia Universal Freak, II Ch (CORPES)
      Campearon las protestas contra aquellos demonios mecánicos que usurpaban los modos de vida tradicionales. Los cambios llegaron, pero con un nivel de energía más bien anémico. En 1802 el Reino Unido estableció que los niños podían trabajar hasta ocho horas diarias desde los nueve años de edad y doce horas desde los catorce, y que no podían dormir más de dos en la misma cama. Al menos un avance respecto a las ideas del eminente filósofo John Locke, quien en 1697 propusiera al Board of Trade que los niños fueran puestos a trabajar a los tres años de edad. Por supuesto, no todos quedaron felices y entre 1811 y 1817 ciertos artesanos denominados «luditas» se organizaron para llevar adelante el plan que estimaban más conducente con miras a salvaguardar sus intereses: atacar y destruir las máquinas productivas.
    • 2022 Baños, P. Encrucijada mundial Esp (CORPES)
      En este contexto, crece la sensación de que la tecnología gobierna nuestras vidas, por lo que también aumentan las corrientes que reniegan de su uso. Hay quien considera que, en el futuro, los enfrentamientos se darán entre las personas que vivan por y para la tecnología y las que la rechacen. A los que dan la espalda a los avances tecnológicos se los conocerá como «neoluditas», en referencia a los llamados «luditas», aquellos primeros artesanos ingleses que se resistieron a la llegada de las máquinas durante la Primera Revolución Industrial, destruyendo la maquinaria textil en señal de protesta por la degradación de sus condiciones laborales. Es más que obvio que la sofisticación y la capacidad de las máquinas y de los robots aumentan sin parar. El temor a la robotización y a la automatización dentro del mundo laboral puede provocar un importante aumento de los conflictos sociales, sobre todo entre aquella población que en la actualidad se encuentra desprotegida.
    • 1891 Caldeira Casal Ribeiro, J. M. (Conde Casal Ribeiro) "Cuestiones sociales ideal cristiano" [01-01-1891] p. 444 Revista de España (Madrid) Esp (HD)
      Los patronos, casi arruinados, mal podían entrar en el camino de las concesiones. De los conciliábulos nocturnos de las desesperaciones diarias, nació la insurrección que se propagó rápidamente por los candados vecinos, atacando, robando é incendiando fábricas, extendiendo el pavor en grandes extensiones de aquel industrioso país. A los insurrectos dióse el nombre de ludditas, nombre tomado de uno de los principales jefes. A las informaciones judiciales oponiase desde luego la falta de testimonios auténticos y el tenaz sigilo guardado por los conspiradores.
    • 1969 Rumiantsev, A. "Revolución científico-técnica" [01-07-1969] Nova Galicia: revista de cultura y política (Galicia) Esp (HD)
      En los primeros peldaños de los oficios y la manufactura, cuando el pequeño productor se convertía en proletario, fue justamente el atraso de la producción lo que impulsaba a los obreros a aplicar medios de lucha como fueron la destrucción de las máquinas, vivamente expresado en el movimiento de los "ludditas" en Inglaterra. Pero esas fueron "enfermedades infantiles" del movimiento obrero, superadas más tarde por el movimiento obrero organizado. La clase obrera vio que no eran las máquinas las culpables de su penosa situación, sino las relaciones capitalistas. Entonces se desplegó la lucha en todo el frente social.
    • 1973 Vallina, S. "Umbrales paraíso" [17-03-1973] Mediterráneo: Prensa y Radio del Movimiento (Castellón de la Plana) Esp (HD)
      Desde la matanza artesana, con el hacha de sílex, hasta la matanza industrial, con la bomba atómica, se ha recorrido un largo trecho por la ruta del progreso. Otro tanto sucede con los medios puestos en práctica para la consecución de la justicia, desde los más primitivos y rudimentarios al tajo del verdugo, la cruz, la pira y, ya con la técnica incorporada, la guillotina, el garrote, la silla eléctrica, la cámara de gas y demás ingenios de la ingeniería. El caso es que la máquina ha salvado al hombre de los trabajos más rudos y extenuantes. Y sin embargo Ned Lud y los luditas, destructores de maquinaria, quienes pensaron que iba a reducirlos al hambre, como Marx y los marxistas, quienes también pensaron que el maquinismo y su secuela, el capital, iban a traer la depauperación, no podían ni imaginarse que se hallaban a las puertas del paraíso soñado por Tomás Moro. Cuatro siglos después de publicarse la "Utopía" es un hecho irreversible, en las partes prósperas del mundo, la jornada laboral de seis horas y los puentes festivos.
    • 1979 Rodríguez, F. Introd Política social [1979] Esp (CDH )

      Burghardt sostiene que el término fue utilizado por vez primera por el etnólogo Riehl en su compendio «Historia natural del pueblo alemán como base para una política social alemana»; pero la edición que cita Burghardt de esta obra es muy reciente. 1935, y el autor vivió entre 1823 y 1897; con lo que no tenemos ningún dato seguro que oponer a la afirmación de Zimmermann.

      Este entiende que los luditas ingleses, con su «lírica social», lanzarían la expresión al gran público, aludiendo a un conjunto de hechos, más o menos indeterminados, que constituirían lo que a partir de entonces comenzó a denominarse «cuestión social».
    • 1979 Rodríguez, F. Introd Política social [1979] Esp (CDH )

      En el siglo xixse usa ya esta palabra con contenidos más similares a los que nosotros la usamos; así, Roberto Owen escribe su «Sistema social»en 1820, proponiendo una nueva estructuración económico-social, al mismo tiempo que un nuevo orden moral. Y en esa misma línea, ya netamente reformista del orden social, aparecen los emocionados cantos de lamento y de lucha de luditas y cartistas ingleses, que pretendían ablandar los corazones ante la miseria de los pobres, dando a la revolución de los explotados un lenguaje ardiente. Los nombres de Shelley, Thomas Hood, Elizabeth Browning, en Inglaterra, con Herwegh, Freiligrath y otros, en Alemania, son significativos a este respecto.

    • 1986 Prensa El País, 02/10/1986 [1986] Esp (CDH )

      En la Inglaterra del XIX, el movimiento rebelde liderado por Lud destruía la maquinaria industrial para defender el trabajo del obrero. En la sociedad posindustrial el ordenador amenaza competir también con burócratas y profesionales y plantea situaciones parecidas. Más de un ludita de nuestros días refuerza sus argumentos apelando a la experiencia del automóvil y la televisión. El coche, a pesar de sus ventajas, nos ha robado el espacio urbano: invade la calle, poluciona la atmósfera y no nos deja andar. La televisión, con toda su magia, deteriora la capacidad imaginativa y fomenta la pasividad.

    • 2007 Kukso, F. Dedalo Tecnologia Etica Página/12. Futuro Ar (CORPES)
      Aunque se quiera con todas las fuerzas, es una época difícil para ser ludita: rodeados y perseguidos por la tecnología las 24 horas del día, los siete días de la semana, las máquinas y sus vástagos dejaron de ser una opción para volverse una necesidad, un camino que nadie ni por asomo puede darse el lujo de esquivar. El ludismo -o sea, aquella corriente que explotó a la par de la revolución industrial con los destructores de máquinas y sus líderes inexistentes- caducó como filosofía de vida; ahora es una pose: un discurso que sólo oficia de amparo o de paraguas del que se aferran quienes despotrican contra los artefactos técnicos como si fueran el mal mismo sobre la Tierra. Además de ofertas diarias de confort, la tecnología últimamente reproduce y amplifica miedos apocalípticos que siempre circularon y ahora se palpan en la superficie con una mayor notoriedad.
    • 2016 Barañao, J. Historia Universal Freak, II Ch (CORPES)
      Campearon las protestas contra aquellos demonios mecánicos que usurpaban los modos de vida tradicionales. Los cambios llegaron, pero con un nivel de energía más bien anémico. En 1802 el Reino Unido estableció que los niños podían trabajar hasta ocho horas diarias desde los nueve años de edad y doce horas desde los catorce, y que no podían dormir más de dos en la misma cama. Al menos un avance respecto a las ideas del eminente filósofo John Locke, quien en 1697 propusiera al Board of Trade que los niños fueran puestos a trabajar a los tres años de edad. Por supuesto, no todos quedaron felices y entre 1811 y 1817 ciertos artesanos denominados «luditas» se organizaron para llevar adelante el plan que estimaban más conducente con miras a salvaguardar sus intereses: atacar y destruir las máquinas productivas.
    • 2022 Baños, P. Encrucijada mundial Esp (CORPES)
      En este contexto, crece la sensación de que la tecnología gobierna nuestras vidas, por lo que también aumentan las corrientes que reniegan de su uso. Hay quien considera que, en el futuro, los enfrentamientos se darán entre las personas que vivan por y para la tecnología y las que la rechacen. A los que dan la espalda a los avances tecnológicos se los conocerá como «neoluditas», en referencia a los llamados «luditas», aquellos primeros artesanos ingleses que se resistieron a la llegada de las máquinas durante la Primera Revolución Industrial, destruyendo la maquinaria textil en señal de protesta por la degradación de sus condiciones laborales. Es más que obvio que la sofisticación y la capacidad de las máquinas y de los robots aumentan sin parar. El temor a la robotización y a la automatización dentro del mundo laboral puede provocar un importante aumento de los conflictos sociales, sobre todo entre aquella población que en la actualidad se encuentra desprotegida.
  2. ac. etim.
    adj. Perteneciente o relativo al ludismo.
    docs. (1994-2021) 4 ejemplos:
    • 1994 Fisac Seco, J. "Ruanda colonialismo" [30-04-1994] La Tribuna de Ciudad Real (Ciudad Real) Esp (HD)
      Incluso los excesos deberían ser analizados considerando que los poderes establecidos obstaculizaban la penetración occidental. A ellos no les interesaba, pero para los pueblos sometidos era una liberación y un beneficio a más o menos corto plazo. El complejo de tercermundismo, que nos trae a la memoria la reacción luddita y los orígenes ideológicos de la izquierda, nos impide ver que tras la difusión de los valores occidentales se estaban creando las condiciones materiales para que el Africa negra pasase del neolítico a la sociedad industrial.
    • 2009 Rodríguez Rivero, M. Olor futuro El País.com. Ciberpaís Esp (CORPES)
      Y de la misma manera que el automóvil convirtió a su antecesor en el coche "de caballos", o que ahora llamamos "mudo" al primer cine, es muy posible que en un par de generaciones los lectores precisen que han leído (o comprado) un libro "de papel". Bien, ¿y qué? Los cambios tecnológicos suceden. Y en todos ellos se pierden y se ganan cosas. No lamentemos en exceso lo que la historia pondrá en su sitio, como hizo con la protesta ludita. Algunos seguiremos pasando páginas y buscando en el libro ese olor "que nos devuelve las sensaciones que tuvimos al leerlo". Ya se sabe: Proust, la magdalena. Y lo haremos por la misma razón por la que leemos (todavía) periódicos en papel, aunque cada mañana crezca el número de quienes "ojeamos" prensa (y no sólo extranjera) en la pantalla: porque forman parte de nuestra vida, de nuestros hábitos. Para los que nos hicimos adultos en el siglo XX no importa que los nuevos "libros", sean más prácticos u ofrezcan más "prestaciones", incluso que en ellos quepan las 1.500 novelas que nos llevaríamos a la isla desierta en nuestro próximo naufragio.
    • 2012 Rdz Soria, A. J. Fresy Cool Esp (CORPES)
      Sabedor también de que el público objetivo para estos cursos suele ser en realidad de calado más bien conservador, esto es que se hacen llamar progresistas en lo político, aunque en verdad, ellos no lo saben, hay una bacteria en su interior que está acabando a mordiscos con su bazo como todos aquellos que sacralizan las artes y esconden manifiestos luditas en el mueble del baño que a su vez esconden mazas de juzgado con que partir impíos el LCD del libro electrónico, Ibrahim B. alquila un bajo en Tirso de Molina del que hace colgar un cartel avejentado y polvoriento en relieve de madera que dice, en tipografía modernista -o tipografía de Cuadernos Rubio-, Escuela de Escritores Abel Matutano. Formando Hidalgos de las Letras desde 1933».
    • 2021 Rothschuh Villanueva, G. "Chontaleños cambiaron caballo carro" Confidencial Ni (CORPES)
      No todo cambio resulta provechoso para las tradiciones populares, apearse del caballo para montarse al carro, era de esperarse que ocurriera más temprano que tarde. Un hecho inevitable. Vivimos una época donde predomina la velocidad. Las telecomunicaciones funcionan en tiempo real. Las nociones de tiempo y espacio cambiaron. La postmodernidad enseñó a valorar el tiempo. Una medida laxa en lugares donde todo camina a paso de tortuga. Nadie puede dar la espalda a los cambios. Sería incurrir en el despropósito del movimiento ludita, impulsado por los artesanos ingleses durante el siglo diecinueve. No eran los telares los que conspiraban contra los trabajadores. Aunque este movimiento fue uno de los primeros en alertarnos sobre los resultados adversos del uso indiscriminado de la tecnología.

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