14.ª Entrega (julio de 2023)
Versión del 15/10/2025
Equipo Real Academia Española
Familia Ver familia de palabras
martilleo s. (1793-)
martilleo
Etimología. Derivado de martillear y -o.
Resumen

Se documenta por primera vez, con la acepción 'sonido constante, y por lo general molesto, semejante al que produce el golpe de un martillo', en 1793, en la tragedia de Sófocles, Edipo tirano, traducida al español por P. Estala. Se consigna por vez primera en el Diccionario nacional (1847), de Domínguez, con la definición "cualquier sonido áspero y cortado, parecido á las martilladas" y en la tradición académica se registra por primera vez en el DRAE de 1899. En ambos repertorios a este valor se le atribuye la marca de sentido figurado. Con la acepción 'repetición insistente de algo', se atestigua en 1806, en el artículo titulado "Crítica. Estado actual de nuestra literatura, ó la guerra de los diosezuelos del moderno parnaso español" y publicado en el diario Minerva o El Revisor General (Madrid). Como 'sonido que produce el golpe dado con un martillo', se documenta en 1834, en uno de los artículos de M. J. de Larra titulado "Representación de 'Tanto vales cuanto tienes' comedia original en tres actos y en verso, de don Ángel Saavedra" y recogido en la antología Fígaro. Colección de artículos dramáticos, literarios y de costumbres. Se consigna por vez primera en el Diccionario nacional (1847), de Domínguez, con la definición "ruido causado por los sucesivos golpes del martillo". Con el significado 'sensación molesta, intensa o desagradable en una parte del cuerpo', se atestigua en 1835, en el segundo tomo del Tratado de materia médica ó de la acción pura de los medicamentos homeopáticos, de S. Hannemann, traducido del alemán al español por R. López-Pinciano. Las primeras documentaciones del sustantivo martilleo con este valor se circunscriben al ámbito médico; no obstante, a finales de la centuria decimonónica, su uso se extiende a obras literarias. Como 'latido acelerado del corazón', se registra en 1837, en una pieza periodística titulada "Todos son locos" y publicada en el Observatorio Pintoresco (Madrid). Con la acepción 'golpe dado con el martillo', se documenta en 1847, en el artículo titulado "Crónica de Madrid [...] Ayer dieron principio las ferias de Madrid" y publicado en El Faro (Madrid). Se consigna por vez primera en el DRAE de 1899 con la definición "acción y efecto de martillar". En ocasiones, resulta difícil distinguir entre el significado recto del sustantivo deverbal martilleo 'golpe dado con un martillo' y el significado metafórico 'sonido que produce el golpe dado con un martillo'. Por ello, para trazar la línea entre estos dos usos, se ha tenido en cuenta la combinatoria sintáctica de este sustantivo deverbal, de modo que se propone una lectura metafórica para aquellos casos en los que martilleo constituye el complemento directo de verbos que seleccionan sustantivos que designan sonidos o ruidos y para aquellos en los que se acompañe de adjetivos que denotan cualidades aplicables al sonido. Con el valor 'sonido que se produce al poner un arma de fuego en posición de disparo', se atestigua en 1864, en una noticia, incluida en el apartado de sucesos, publicada en el Diario de Córdoba de Comercio, Industria, Administración, Noticias y Avisos. Con la acepción 'golpe dado reiteradamente sobre algo produciendo un sonido', se documenta en 1910, en la obra Elementos de Física general, de D. R. Sanjurjo. Desde entonces, se localiza en composiciones literarias. Con el valor, 'jugada o lanzamiento que se repite con insistencia para marcar un tanto', se registra en 1921, en una crónica deportiva titulada "Futbolismo. En la Bien Aparecida se discutieron dos copas" y publicada en el Diario de la Marina (La Habana). Como muestran los testimonios acopiados, desde su primera documentación hasta la actualidad, su uso se circunscribe al ámbito del deporte. En el ámbito de la música, se atestigua en 1997, con el significado 'serie de golpes que se dan con las yemas de los dedos sobre el bongo para crear un efecto rítmico constante', en la obra Orígenes de la música cubana. Los amores de las cuerdas y el tambor, de T. Évora.

En los repertorios lexicográficos, se consignan las siguientes acepciones: 'arte de pegar a la placa de una sierra sobre un yunque, usando un martillo, a fin de alargar el acero al punto que se desea para contrarrestar las tensiones producidas al aserrar. Tambien incluye la nivelación de la sierra' (1987, Glosario práctico de términos forestales, de Padilla García); en Nicaragua, República Dominicana y Venezuela 'petición insistente e incómoda de dinero o de alguna otra cosa' (2010, Diccionario de americanismos, de la ASALE) y, en el ámbito de la música, 'insistencia monótona y machacona en la ejecución musical' (1943, "Cédula académica [Fichero general, s. v. martilleo, ficha 31]", Léxico de música y danza, de Subirá).

  1. s. m. Sonido constante, y por lo general molesto, semejante al que produce el golpe de un martillo.
    docs. (1793-2020) 34 ejemplos:
    • 1793 Estala, P. Trad Edipo, Sófocles p. 47 Esp (BD)
      ¿Pero quien podrá sufrir aquel continuo martilleo de los pareados Alexandrinos, que invariablemente han de marchar de dos en dos qual yunta de bueyes, sino los oidos mas que Batavos, que ya han hecho callo á tan insufrible monotonia? Nuestro romance, ya el endecasílabo para la Tragedia, ya el octosílabo para la Comedia, tiene una armonía siempre varia y muy grata al oido, no ofende con el artificio manifiesto de la rima, no obliga á violentar ó estropear los conceptos, y admite todas las gracias y sublimidad de la poesía mas artificiosa.
    • 2020 Zurutuza, K. "Balcón mil guerras" Jot Down Cultural Magazine Esp (CORPES)
      Desde el templo de Roma y Augusto se escucha hip hop libanés. Llega del teléfono de un adolescente que hace parkour, a pocos metros una repisa contra la que rompen las olas. Libios poco mayores que él estaban en ese preciso momento luchando contra el Estado Islámico a tres horas de coche hacia el este. Costaba creerlo. Únicamente el martilleo sobre nuestras cabezas de los helicópteros evacuando a los heridos más graves a Trípoli nos recordaba que había una guerra en curso.
    • 1793 Estala, P. Trad Edipo, Sófocles p. 47 Esp (BD)
      ¿Pero quien podrá sufrir aquel continuo martilleo de los pareados Alexandrinos, que invariablemente han de marchar de dos en dos qual yunta de bueyes, sino los oidos mas que Batavos, que ya han hecho callo á tan insufrible monotonia? Nuestro romance, ya el endecasílabo para la Tragedia, ya el octosílabo para la Comedia, tiene una armonía siempre varia y muy grata al oido, no ofende con el artificio manifiesto de la rima, no obliga á violentar ó estropear los conceptos, y admite todas las gracias y sublimidad de la poesía mas artificiosa.
    • 1796 Anónimo (P. Z.) "Apologia carta Lidoro" [29-03-1796] Semanario de Salamanca (Salamanca) Esp (HD)
      [...] esto es cabalmente lo que dice el Censor: la rima era una ventaja in illo tempore, hoy es una traba, un sonsonete, un agrio martilleo. ¡Qué disparate!
    • c1788-c1796 Forner, J. P. Exequias Leng cast [2000] Esp (CDH )
      Uniéronse después, agregándola (para mayor belleza) la erudición impertinente y farraginosa de las polianteas, el martilleo uniforme y cadencioso de las terminaciones de los períodos y, a veces, la misma mensuración poética; en lo cual se logró, a lo menos, la ventaja grandísima de que, con no leer la mayor parte de los libros de este siglo, se acierte con el camino que lleva al verdadero término de la propiedad y elegancia castellana.
    • 1799 Glz del Castillo, J. Numa [1845] p. 265 Sainetes (BD)
      Las repentinas voces, i los dardos / que silvando por cima de los yelmos / cayeron en la yerba, nos sorprenden; / pero desesperados i resueltos, / apretando en las manos las espadas / corremos como fieras á su encuentro. / Resuena el martilleo de las armas / en torno de la selva, i por el viento / vuelan en leves piezas los plumages.
    • 1802 García Villanueva Hugalde Parra, M. Origen teatro español p. 210 Esp (BD)
      Robedino, dotado de una fisionomia marcante y de una alta estatura, tenia una voz análoga á su estructura, es decir, el tenor baxo fuerte, de una pronunciacion clara y expedita, y el tenor alto mas ingrato al oido: á los principios no se podian acostumbrar los expectadores á la especie de martilleo acompasado que producian los sonidos graves y aun duros que causaba Robedino; pero bien pronto, midiendo él mismo el uso de sus medios, se puso en tono, y contribuyó á perfeccionar la execucion de los tonos mixtos; y aun hay memoria del efecto que produxo en los finales del Rey Teodoro, y del Barbero de Sevilla.
    • 1827 Bello, A. "Rima asonante" 511 Estudios gramaticales Ve (CDH )
      Lejos de complacerse en ello el oído, es para él un verdadero tormento ese perdurable martilleo de una misma asonancia, en que no se percibe siquiera el mérito de la dificultad, pues la hay mucho mayor en una artificiosa sucesión de asonantes varios, que en mantener eternamente uno mismo apelando a ciertas terminaciones inagotables, de que jamás se atreven a salir los observadores de esta monótona uniformidad.
    • 1871 Pereda, J. M.ª Tipos paisajes [1989] Esp (CDH )

      Óyese el canto melancólico del remero, y el ruido lejano del mar, y el acompasado martilleo del molinete, y el susurro de las aguas; y como complemento de este panorama sublime y animado, mira una diadema de nubes de oro y escarlata sobre el azul purísimo del cielo, pugnando inútilmente por ceñir más de cerca el disco luminoso de la luna...

    • 1884 López, L. V. Gran aldea [2003] 305 Ar (CDH )
      Volvió a gritar con un acento de desesperación, que desgarraba el alma, pero todo fue en vano, nadie le contestó tampoco: se incorporó de nuevo y arrastrándose con trabajo tanteó las paredes, buscando el botón de la campanilla eléctrica: después de unos minutos lo encontró y lo hundió con desesperación: el silencio era tan profundo que oyó el martilleo peculiar del timbre en el fondo de la casa; esperó, pero nadie vino: llamó de nuevo y siguió llamando incesantemente; la casa estaba sola, nadie le respondía.
    • 1900 Magón (Manuel González Zeledón) Episodios [1947] Cuentos CR (CDH )
      A mis oídos llega de pronto un tenue martilleo como de lejano galope. Suenan enseguida el cuerno del jinete, el quién vive del centinela y el choque metálico de las bayonetas que calan. Es un correo del General en jefe; ya dió el santo y seña (Bernardo Soto) y la contraseña (Alfaro); quiere hablar con el General Vargas y se encierra con él en la tienda. Un cuarto de hora después retorna a su cuartel.
    • 1908 Larreta, E. Gloria Ramiro [1908] Ar (CDH )
      Sin embargo, su flexible cuerpo conservaba los resabios de la tentación y de la danza, y sus pies desnudos se movían cadenciosos como si hicieran oir todavía el martilleo de las ajorcas. La palidez de su rostro daba terror y sus labios enseñaban los dientes con esa sonrisa incomprensible que suele asomar á la boca de los cadáveres.
    • 1924-1928 Parra, T. Ifigenia [1991] Ve (CDH )
      Pero de pronto, no sé por qué, el martilleo sonoro de mis tacones al andar sobre el entablado, me pareció que era algo material que me perseguía, y por el miedo consciente de ir a tener miedo, me quité a toda prisa los zapatos, me puse otros de gamuza blanca, con tacones de goma, que no se oyen al andar...
    • 1940 Herrera Petere, J. Niebla cuernos [2002] Esp (CDH )

      Hasta las mismas ventanas de la casa llegaba el olor a tierra mojada y humedad que salía de él. Se escuchaba también como un suavísimo martilleo o rumor: eran las goteras que continuamente caían de la bóveda, sobre el suelo encharcado.

    • 1967 García Márquez, G. Cien años [2007] 76 Co (CDH )
      Una mañana, sin abrir la puerta, sin convocar a ningún testigo del milagro, colocó el primer rollo en la pianola, y el martilleo atormentador y el estrépito constante de los listones de madera cesaron en un silencio de asombro, ante el orden y la limpieza de la música. Todos se precipitaron a la sala. José Arcadio Buendía pareció fulminado no por la belleza de la melodía, sino por el tecleo autónomo de la pianola, e instaló en la sala la cámara de Melquíades con la esperanza de obtener el daguerrotipo del ejecutante invisible.
    • 1985 Valladares, A. Contra toda esperanza [1987] Cu (CDH )
      El martilleo del motor de un helicóptero se escuchó. El aparato descendió al otro lado de la cerca. Se bajaron unos oficiales. No saludaron siquiera. Hoscos y prepotentes se acercaron a Ulises, el que estaba más próximo a ellos y le levantaron el cuello de la camisa por la parte posterior, volteándolo. Allí vieron las etiquetas con la marca de fábrica que nosotros habíamos olvidado retirar.
    • 2004 Anónimo "MUJERES RÍTMICAMENTE FUERTES" El Tiempo Co (CORPES)
      Enérgicas bailarinas armadas de un rugiente martilleo de tacones, gritos y palmas dejan fluir su sabor y cadencia cubana en un espectáculo de danza que ha deslumbrado al mundo. Se trata del Ballet Litz Alfonso, una compañía conformada por 18 mujeres que, con una gran destreza, mezclan el flamenco con ritmos afrocubanos, tango y algo de jazz. Este grupo sorprende por la fuerza y la perfecta sincronización que se percibe en los cuadros de la coreografía y en la elegancia que lo caracteriza.
    • 2010 Torre, W. Manzana Mx (CORPES)
      En relativamente pocos años, considerando su inexperiencia como bailarín, Limón entendió mejor que nadie la búsqueda de nuevos movimientos que obsesionaba a Humphrey, y pudo crear un estilo de baile basado en su presencia muscular pesada y las acciones que podía desarrollar su cuerpo: la cabeza, los hombros o el tórax inclinados; giros fuera de centro y súbitas caídas al piso. Uno de sus movimientos favoritos consistía en llevar la parte alta del brazo hacia el pecho, cruzándolo, lo que provocaba un movimiento natural cuando el hombro rotaba y se elevaba. Mantenía los muslos paralelos, o los giraba hacia fuera, como en el ballet. Sus pies permanecían la mayor parte del tiempo en el piso y su baile creaba un martilleo rítmico y sonoro sobre la duela.
    • 2020 Zurutuza, K. "Balcón mil guerras" Jot Down Cultural Magazine Esp (CORPES)
      Desde el templo de Roma y Augusto se escucha hip hop libanés. Llega del teléfono de un adolescente que hace parkour, a pocos metros una repisa contra la que rompen las olas. Libios poco mayores que él estaban en ese preciso momento luchando contra el Estado Islámico a tres horas de coche hacia el este. Costaba creerlo. Únicamente el martilleo sobre nuestras cabezas de los helicópteros evacuando a los heridos más graves a Trípoli nos recordaba que había una guerra en curso.
    • 1793 Estala, P. Trad Edipo, Sófocles p. 47 Esp (BD)
      ¿Pero quien podrá sufrir aquel continuo martilleo de los pareados Alexandrinos, que invariablemente han de marchar de dos en dos qual yunta de bueyes, sino los oidos mas que Batavos, que ya han hecho callo á tan insufrible monotonia? Nuestro romance, ya el endecasílabo para la Tragedia, ya el octosílabo para la Comedia, tiene una armonía siempre varia y muy grata al oido, no ofende con el artificio manifiesto de la rima, no obliga á violentar ó estropear los conceptos, y admite todas las gracias y sublimidad de la poesía mas artificiosa.
    • 1796 Anónimo (P. Z.) "Apologia carta Lidoro" [29-03-1796] Semanario de Salamanca (Salamanca) Esp (HD)
      [...] esto es cabalmente lo que dice el Censor: la rima era una ventaja in illo tempore, hoy es una traba, un sonsonete, un agrio martilleo. ¡Qué disparate!
    • c1788-c1796 Forner, J. P. Exequias Leng cast [2000] Esp (CDH )
      Uniéronse después, agregándola (para mayor belleza) la erudición impertinente y farraginosa de las polianteas, el martilleo uniforme y cadencioso de las terminaciones de los períodos y, a veces, la misma mensuración poética; en lo cual se logró, a lo menos, la ventaja grandísima de que, con no leer la mayor parte de los libros de este siglo, se acierte con el camino que lleva al verdadero término de la propiedad y elegancia castellana.
    • 1799 Glz del Castillo, J. Numa [1845] p. 265 Sainetes (BD)
      Las repentinas voces, i los dardos / que silvando por cima de los yelmos / cayeron en la yerba, nos sorprenden; / pero desesperados i resueltos, / apretando en las manos las espadas / corremos como fieras á su encuentro. / Resuena el martilleo de las armas / en torno de la selva, i por el viento / vuelan en leves piezas los plumages.
    • 1802 García Villanueva Hugalde Parra, M. Origen teatro español p. 210 Esp (BD)
      Robedino, dotado de una fisionomia marcante y de una alta estatura, tenia una voz análoga á su estructura, es decir, el tenor baxo fuerte, de una pronunciacion clara y expedita, y el tenor alto mas ingrato al oido: á los principios no se podian acostumbrar los expectadores á la especie de martilleo acompasado que producian los sonidos graves y aun duros que causaba Robedino; pero bien pronto, midiendo él mismo el uso de sus medios, se puso en tono, y contribuyó á perfeccionar la execucion de los tonos mixtos; y aun hay memoria del efecto que produxo en los finales del Rey Teodoro, y del Barbero de Sevilla.
    • c1806 Jovellanos, G. M. Descripción castillo Bellver [1970] Esp (CDH )
      Porque entretanto que el zumbido de las campanas, el murmullo de plazas y calles, y el incesante rumor de coches, carros e instrumentos fabriles, anuncian la activa agitación que reina en el interior de la ciudad, y que el estrépito y continuo martilleo del astillero, y el ruido y bullicio de la gente que hierve en las avenidas del muelle y en los buques, llaman la atención hacia el puerto, el perenne movimiento de los molinos, que, colocados a derecha e izquierda, preparan el diario alimento a tanta y tan varia muchedumbre de habitantes, forma un conjunto de ideas sentimentales tan sublime y sabroso que no hay alma por dura y fría que sea, que se resista a su efecto.
    • 1778-1822 Fdz Moratín, L. Poesías [1995] 327 Esp (CDH )
      / Fueron sin duda / cosas de ver / las artimañas, / la pesadez, / los argumentos / que toleré, / el martilleo / de somatén * / y las mentiras / de tres en tres.
    • 1827 Bello, A. "Rima asonante" 511 Estudios gramaticales Ve (CDH )
      Lejos de complacerse en ello el oído, es para él un verdadero tormento ese perdurable martilleo de una misma asonancia, en que no se percibe siquiera el mérito de la dificultad, pues la hay mucho mayor en una artificiosa sucesión de asonantes varios, que en mantener eternamente uno mismo apelando a ciertas terminaciones inagotables, de que jamás se atreven a salir los observadores de esta monótona uniformidad.
    • 1844 Gil Carrasco, E. Señor Bembibre [1989] Esp (CDH )
      Por último las voces y la confusión y estruendo, se oyeron en los patios interiores de la fortaleza y don Álvaro que creyendo trabado el combate, iba ya a echar mano a sus armas, se mantuvo a raya no poco sorprendido de no oír el martilleo de las armas, los lamentos e imprecaciones del combate y aquella clase de desorden temeroso y terrible que nunca deja de introducirse en un puesto ganado por asalto.
    • 1847 Domínguez, R. J. Dicc nacional (2.ª ed.) (BD)
      Martilleo, s. m. […] Fig. Cualquier sonido áspero y cortado, parecido á las martilladas.
    • 1847-1849 Alcalá Galiano, A. Memorias [1886] II, 118 Esp (CDH )
      Habíase compuesto en Cádiz una cancion necia y soez, cuyo tenor y fin era insultar á la parcialidad vencida, amante de la monarquía antigua; composicion de bárbara intolerancia, en que se presentaba la Constitucion como un trago amargo, dado á beber por fuerza; á lo que se agregaba dar el nada atento nombre de perros á los mismos á quienes se amenazaba con violentarles la voluntad. Acomodóse la cancion nueva á una tonada antigua, cuyo estribillo tenía un sonsonete ó martilleo muy propio para aumentar lo desagradable del insulto. Este cantar, apellidado el Trágala, despues tan malamente famoso, fué el que recomendó Riego á la concurrencia, á la cual habló en voz alta desde su palco; pero como no hubiese en Madrid muchos que supiesen la letra ó la música de la tal composicion, mandó el general á sus ayudantes que la entonasen.
    • 1851-1855 Mármol, J. Amalia [2000] Ar (CDH )
      El monótono ruido de nuestras pesadas carretas dirigiéndose a los mercados públicos, el paso del trabajador, el canto del lechero, la campanilla del aguador, el martilleo del pan entre las árganas; todos estos ruidos especiales y característicos de la ciudad de Buenos Aires, al venir el día, hacía ya cuatro o cinco que no se escuchaban. Era una ciudad desierta; un cementerio de vivos cuyas almas estaban, unas en el cielo de la esperanza aguardando el triunfo de Lavalle, otras en el infierno del crimen esperando el de Rosas.
    • 1871 Pereda, J. M.ª Tipos paisajes [1989] Esp (CDH )

      Óyese el canto melancólico del remero, y el ruido lejano del mar, y el acompasado martilleo del molinete, y el susurro de las aguas; y como complemento de este panorama sublime y animado, mira una diadema de nubes de oro y escarlata sobre el azul purísimo del cielo, pugnando inútilmente por ceñir más de cerca el disco luminoso de la luna...

    • 1880-1881 Menéndez Pelayo, M. HHeterodoxos [1946-1948] V, 411 Esp (CDH )
      ¡Gran progreso hacer retroceder nuestra métrica a la quaderna vía de Gonzalo de Berceo y al martilleo acompasado del mester de clerecía! Por entonces nadie siguió a Trigueros, pero como no hay extravagancia que no tenga eco, las parejas de alejandrinos han resucitado en nuestros días por torpe imitación francesa, sobre todo en Portugal, donde Antonio Feliciano del Castilho y su hijo y sus amigos los han vuelto a poner en moda.
    • 1884 López, L. V. Gran aldea [2003] 305 Ar (CDH )
      Volvió a gritar con un acento de desesperación, que desgarraba el alma, pero todo fue en vano, nadie le contestó tampoco: se incorporó de nuevo y arrastrándose con trabajo tanteó las paredes, buscando el botón de la campanilla eléctrica: después de unos minutos lo encontró y lo hundió con desesperación: el silencio era tan profundo que oyó el martilleo peculiar del timbre en el fondo de la casa; esperó, pero nadie vino: llamó de nuevo y siguió llamando incesantemente; la casa estaba sola, nadie le respondía.
    • 1887 Rabasa, E. Bola [2003] Mx (CDH )

      Al alba los chicos saltaron del lecho, merced al estruendo de los cohetes voladores en que el Ayuntamiento había extendido la franqueza hasta el despilfarro; los ancianos, prendados de la novedad, soportaban la interrupción del sueño, y escuchaban con cierta animación nerviosa el martilleo de la diana,malditamente aporreada por el tambor Atanasio en la calle única de San Martín [...].

    • 1898 Montúfar, L. Memorias autobiográficas [1988] Gu (CDH )

      Sostiene que Cervantes y Bretón de los Herreros emplean, como Cerna, voces de una misma terminación, y que nadie hasta ahora se ha atrevido a censurar a tan célebres hablistas. A esto respondemos: que los adverbios oficialmente, posteriormente, desgraciadamentey gratuitamente, juntos como están en el mensaje, y sin ninguna de las preparaciones oratorias de hábil coordinación, producen un martilleo insoportable; un sonsonete que sólo se puede dispensar en el colibeto de un estudiante, pero no en un discurso oficial del jefe de un estado cuyos prohombres tienen tantas aspiraciones.

    • 1899 RAE DRAE (13.ª ed.) (NTLLE)
      Martilleo. m. […] fig. Cualquier ruido parecido al que producen los golpes del martillo.
    • 1900 Magón (Manuel González Zeledón) Episodios [1947] Cuentos CR (CDH )
      A mis oídos llega de pronto un tenue martilleo como de lejano galope. Suenan enseguida el cuerno del jinete, el quién vive del centinela y el choque metálico de las bayonetas que calan. Es un correo del General en jefe; ya dió el santo y seña (Bernardo Soto) y la contraseña (Alfaro); quiere hablar con el General Vargas y se encierra con él en la tienda. Un cuarto de hora después retorna a su cuartel.
    • 1904 Blest Gana, A. Transplantados [1904] Ch (CDH )
      Desde adentro, los dos amigos oyeron alejarse poco á poco el áspero martilleo del esfuerzo sobre los bronquios del mocito, y vieron correr alegres hacia los carruajes á las tres semimundanas seguidas de sus amiguitos, tres galeotes del placer, arrastrados sin entusiasmo á continuar la embriaguez de la cena de Paillard.
    • 1904 Blest Gana, A. Transplantados [1904] Ch (CDH )

      — Oiga usted, mi buen señor de Canalejas...

      Con esta introducción y un martilleo cadencioso que se iba afirmando á medida que hablaba, la condesa expuso su modo de pensar.

      — Permítame decirle que yo no me he encargado de discutir con usted lo del régimen que se adoptaría para el contrato. Este punto es más propiamente del resorte de los notarios de ambas partes.

    • 1907 Lillo, B. Sub Sole [2001] Ch (CDH )

      Mas, terminado un acceso, empezaba otro más violento y prolongado. Me refugié bajo los cobertores, metí la cabeza debajo de la almohada; todo inútil. Aquella tos, seca, vibrante, resonaba en mis oídos con un martilleo ensordecedor.

    • 1908 Larreta, E. Gloria Ramiro [1908] Ar (CDH )
      Sin embargo, su flexible cuerpo conservaba los resabios de la tentación y de la danza, y sus pies desnudos se movían cadenciosos como si hicieran oir todavía el martilleo de las ajorcas. La palidez de su rostro daba terror y sus labios enseñaban los dientes con esa sonrisa incomprensible que suele asomar á la boca de los cadáveres.
    • 1924-1928 Parra, T. Ifigenia [1991] Ve (CDH )

      Pero yo continué callada, y ella, luego de terminar, volvió a santiguarse y sin decir más nada, recogió la ropa y las medias; las dobló; las metióen la cesta; se fue taconeando; y cuando el rítmico martilleo se perdió ahora también más allá del comedor y del segundo patio, entre Abuelita y yo se interpuso definitivamente un silencio penoso.

    • 1924-1928 Parra, T. Ifigenia [1991] Ve (CDH )
      Pero de pronto, se escucharon unos pasos, unos pasos terribles que se acercaban... se acercaban... y, al martilleo de los tacones, me pareció que la casa entera se estremecía, porque el pisar de aquellos pasos, era el pisar de los pasos... los pasos... los pasos... ¡los pasos de Leal!...
    • 1924-1928 Parra, T. Ifigenia [1991] Ve (CDH )
      Pero de pronto, no sé por qué, el martilleo sonoro de mis tacones al andar sobre el entablado, me pareció que era algo material que me perseguía, y por el miedo consciente de ir a tener miedo, me quité a toda prisa los zapatos, me puse otros de gamuza blanca, con tacones de goma, que no se oyen al andar...
    • 1940 Herrera Petere, J. Niebla cuernos [2002] Esp (CDH )

      Hasta las mismas ventanas de la casa llegaba el olor a tierra mojada y humedad que salía de él. Se escuchaba también como un suavísimo martilleo o rumor: eran las goteras que continuamente caían de la bóveda, sobre el suelo encharcado.

    • 1952 Casaccia, G. Babosa [1991] Py (CDH )

      En tanto hacía antesala, distraía su ansiedad con el ir y venir de los empleados y visitantes; con el martilleo de las máquinas de escribir, y recapacitando lo que diría y contestaría a Eudorito si se mostraba petulante y lo recibía con tiesura; se pondría el sombrero en su presencia, le volvería las espaldas y saldría del despacho sin saludarle. A todo esto, pasó una hora y media. Un ordenanza se le había acercado tres veces ya para decirle que no tardaría en ser recibido.

    • 1967 García Márquez, G. Cien años [2007] 76 Co (CDH )
      Una mañana, sin abrir la puerta, sin convocar a ningún testigo del milagro, colocó el primer rollo en la pianola, y el martilleo atormentador y el estrépito constante de los listones de madera cesaron en un silencio de asombro, ante el orden y la limpieza de la música. Todos se precipitaron a la sala. José Arcadio Buendía pareció fulminado no por la belleza de la melodía, sino por el tecleo autónomo de la pianola, e instaló en la sala la cámara de Melquíades con la esperanza de obtener el daguerrotipo del ejecutante invisible.
    • 1985 Valladares, A. Contra toda esperanza [1987] Cu (CDH )
      El martilleo del motor de un helicóptero se escuchó. El aparato descendió al otro lado de la cerca. Se bajaron unos oficiales. No saludaron siquiera. Hoscos y prepotentes se acercaron a Ulises, el que estaba más próximo a ellos y le levantaron el cuello de la camisa por la parte posterior, volteándolo. Allí vieron las etiquetas con la marca de fábrica que nosotros habíamos olvidado retirar.
    • 2004 Anónimo "MUJERES RÍTMICAMENTE FUERTES" El Tiempo Co (CORPES)
      Enérgicas bailarinas armadas de un rugiente martilleo de tacones, gritos y palmas dejan fluir su sabor y cadencia cubana en un espectáculo de danza que ha deslumbrado al mundo. Se trata del Ballet Litz Alfonso, una compañía conformada por 18 mujeres que, con una gran destreza, mezclan el flamenco con ritmos afrocubanos, tango y algo de jazz. Este grupo sorprende por la fuerza y la perfecta sincronización que se percibe en los cuadros de la coreografía y en la elegancia que lo caracteriza.
    • 2010 Torre, W. Manzana Mx (CORPES)
      En relativamente pocos años, considerando su inexperiencia como bailarín, Limón entendió mejor que nadie la búsqueda de nuevos movimientos que obsesionaba a Humphrey, y pudo crear un estilo de baile basado en su presencia muscular pesada y las acciones que podía desarrollar su cuerpo: la cabeza, los hombros o el tórax inclinados; giros fuera de centro y súbitas caídas al piso. Uno de sus movimientos favoritos consistía en llevar la parte alta del brazo hacia el pecho, cruzándolo, lo que provocaba un movimiento natural cuando el hombro rotaba y se elevaba. Mantenía los muslos paralelos, o los giraba hacia fuera, como en el ballet. Sus pies permanecían la mayor parte del tiempo en el piso y su baile creaba un martilleo rítmico y sonoro sobre la duela.
    • 2014 RAE DLE (NTLLE)
      martilleo. [...] m. Ruido parecido al que producen los golpes repetidos del martillo.
    • 2020 Zurutuza, K. "Balcón mil guerras" Jot Down Cultural Magazine Esp (CORPES)
      Desde el templo de Roma y Augusto se escucha hip hop libanés. Llega del teléfono de un adolescente que hace parkour, a pocos metros una repisa contra la que rompen las olas. Libios poco mayores que él estaban en ese preciso momento luchando contra el Estado Islámico a tres horas de coche hacia el este. Costaba creerlo. Únicamente el martilleo sobre nuestras cabezas de los helicópteros evacuando a los heridos más graves a Trípoli nos recordaba que había una guerra en curso.
  2. s. m. Repetición insistente de algo.
    Sinónimo: macheteo
    docs. (1806-2024) 19 ejemplos:
    • 1806 Anónimo "Crítica. Estado literatura" [01-09-1806] p. 113 Minerva o El Revisor General (Madrid) Esp (HD)
      ¿Y un Villancico que ha hallado ahora enmedio de nuestra epopeya? ¿y las faltas gramaticales? ¿y el martilleo de los quees? ¿y lo de la prosa rimada? ¿y lo de saque vmd. la conseqüencia que guste? ¿y los equivocados seremos nosotros? Digo á vmd. que tienen á barrabás en el cuerpo estos memorialistas. Y luego dulces recuerdos de pasadas amistades.
    • 2024 Halfon, E. Tarántula Gu (CORPES)
      Mi madre, cuando se enfadaba conmigo, solía repetir una sola frase muchas veces, probablemente sin siquiera darse cuenta. Como un martillo dándole golpes a un mismo clavo. No olvido su frase de aquella tarde. Tampoco olvido la sensación de fracaso y perplejidad que el martilleo de esa frase me provocó. ¿Por qué un desperdicio? ¿Desperdicio de qué? ¿De tiempo? ¿De película 126? ¿De una cámara Instamatic? ¿De imaginación?
    • 1806 Anónimo "Crítica. Estado literatura" [01-09-1806] p. 113 Minerva o El Revisor General (Madrid) Esp (HD)
      ¿Y un Villancico que ha hallado ahora enmedio de nuestra epopeya? ¿y las faltas gramaticales? ¿y el martilleo de los quees? ¿y lo de la prosa rimada? ¿y lo de saque vmd. la conseqüencia que guste? ¿y los equivocados seremos nosotros? Digo á vmd. que tienen á barrabás en el cuerpo estos memorialistas. Y luego dulces recuerdos de pasadas amistades.
    • 1885 Anónimo "Vida madrileña" [22-11-1885] El Serpis (Alcoy) Esp (HD)
      En este punto la concurrencia rompe en aplausos. ¡Este es el hombre; este es nuestro hombre! —Al otro día, en los periódicos, grandísimo alboroto; el inventor fulano; el glorioso inventor; el inmortal inventor... La marea va subiendo, subiendo. El grande hombre menudea que es un gusto sus conferencias; discurso acá, discurso allá... Una campaña de un par de años. A los dos años ya el público se ha acostumbrado al martilleo diario de aquel nombre, y cuando se oye hablar de globos, involuntariamente viene al pensamiento...
    • 1889 Anónimo "Contra chinos" [23-07-1889] Diario de Manila (Manila) (HD)
      Ni hay que creer, como afirman algunos, que todo quedó hecho, cuando hace dos años se elevó al Gobierno de la Metrópoli aquella memorable exposicion por miles de firmas suscrita; es forzoso siempre para el logro de victorias en todos los órdenes de la actividad, la repeticion, el martilleo, y la insistencia. No basta pedir, solicitar y aún reclamar una vez sola; hay que tener la constancia de la accion y la pesadez de la renovada queja.
    • 1898 Blasco Ibáñez, V. Barraca [1997] Esp (CDH )

      Libros, apenas si se veían tres en la escuela: una misma cartilla servía a todos. ¿Para qué más...? Allí imperaba el método moruno: canto y repetición, hasta meter las cosas con un continuo martilleo en las duras cabezas.

    • 1900 Blasco Ibáñez, V. Entre naranjos [1997] Esp (CDH )
      Muchas tardes, en el Congreso, oyendo al jefe, que desde el banco azul contestaba con voz incisiva a los cargos de las oposiciones, su cerebro, como abrumado por el incesante martilleo de palabras, comenzaba a dormirse. Ante sus ojos entornados desarrollábase una neblina parda, como si espesara la penumbra húmeda de bodega en que está siempre el salón de Sesiones, y sobre este telón destacábanse como visión cinematográfica las filas de naranjos, la casa azul con sus ventanas abiertas, y por una de ellas salía un chorro de notas, una voz velada y dulcísima cantando lieders y romanzas que servían de acompañamiento a los duros y sonoros párrafos del jefe del gobierno. De repente, Rafael despertaba con los aplausos y el barullo.
    • 1961 Gironella, J. M.ª Muertos [1989] Esp (CDH )

      Llegados a Burgos, al filo del mediodía, Mateo consultó las señas que llevaba en un papel: calle de la Piedra, 12. ¿Por qué de la Piedra? Un barrio apartado, solitario. Se dirigió a él, notando en la frente el constante martilleo de la palabra «Alvear». ¿Cómo sería la familia Alvear, de Burgos, del misterioso Burgos? ¡Matías le había hablado tanto de su «hermano de Burgos», también telegrafista! Jefe, o poco menos, de la UGT...

    • 1967 García Márquez, G. Cien años [2007] 89 Co (CDH )
      Aureliano terminó por olvidarse de él, absorto en la redacción de sus versos, pero en cierta ocasión creyó entender algo de lo que decía en sus bordoneantes monólogos, y le prestó atención. En realidad, lo único que pudo aislar en las parrafadas pedregosas, fue el insistente martilleo de la palabra equinoccio equinoccio equinoccio, y el nombre de Alexander Von Humboldt.
    • 1982 Alviz Arroyo, J. Son danza [1982] Esp (CDH )
      ¿Qué?, ¿quién?, ¿por qué?... el eterno martilleo... (Se ha ido a sentar con la cabeza entre las manos, retorciéndose de impotencia). / (Simultáneamente a Fernando, y, a partir de: el peso de la costumbre me sella los labios).
    • 1983 Beltrán Pons, B. Guía embarazada [1992] Esp (CDH )
      Sobre todo porque los médicos asistimos cada día a un martilleo repetitivo de preguntas conocidas que son claves para la curiosidad o angustia de nuestras pacientes. En este instante deja de ser una pregunta para convertirse en "la pregunta" o "su pregunta", la que preocupa e intranquiliza a la paciente. Los tocólogos, con las menos palabras posibles, resumimos en expresiones tipificadas un cúmulo de conocimientos muy elaborados y manejados en nuestra práctica diaria que no conforman a las pacientes. En las antesalas de las consultas se oye la queja de la falta de información que emiten ciertos especialistas. En cambio, se ensalza a otros por las explicaciones que deparan a las gestantes.
    • 1995 Prensa La Vanguardia, 16/05/1995 [1995] Esp (CDH )
      Pero la publicidad, el martilleo de las radios y la propaganda de las compañías de discos les ha convencido de que Eric Clapton es el Dios del blues, pues no lo es y es una sangrienta ironía que un gran artista como Clarence "Gatemouth" Brown le haya servido de telonero.
    • 2011 Yanes, J. Nunca despertar Esp (CORPES)
      Una vez en el hospital, yo pensaba que me mirarían la garganta para mandarme una medicina que me aliviara aquel dolor, pero no fue así. En lugar de eso, el médico se limitó a hacerme mil preguntas sobre cuestiones absurdas, mientras mi madre esperaba pacientemente sentada junto a mí sin interrumpir la perorata del doctor, a la que yo apenas sabía cómo replicar. Tuve la sensación de estar pasando un examen sin que previamente me hubieran informado sobre qué tenía que haberme estudiado. Me sentí muy nervioso, hasta que por fin el médico detuvo su martilleo de preguntas y me invitó a relajarme. No podía. Estaba seguro de haber suspendido el examen.
    • 2023 González, O. L. "Campañas electorales sí publicidad" La Silla Vacía Co (CORPES)
      Las cosas pueden ser de otra manera. Las elecciones no tienen que ser ese martilleo publicitario, a sabiendas además de que el exceso de publicidad no favorece la deliberación, más bien aumenta la cacofonía. Con seguridad, no serán los más favorecidos con el actual sistema (es decir, lo que invierten más en publicidad) los que cambiarán estas reglas. Nos corresponde a los ciudadanos abrir el debate.
    • 2024 Halfon, E. Tarántula Gu (CORPES)
      Mi madre, cuando se enfadaba conmigo, solía repetir una sola frase muchas veces, probablemente sin siquiera darse cuenta. Como un martillo dándole golpes a un mismo clavo. No olvido su frase de aquella tarde. Tampoco olvido la sensación de fracaso y perplejidad que el martilleo de esa frase me provocó. ¿Por qué un desperdicio? ¿Desperdicio de qué? ¿De tiempo? ¿De película 126? ¿De una cámara Instamatic? ¿De imaginación?
    • 1806 Anónimo "Crítica. Estado literatura" [01-09-1806] p. 113 Minerva o El Revisor General (Madrid) Esp (HD)
      ¿Y un Villancico que ha hallado ahora enmedio de nuestra epopeya? ¿y las faltas gramaticales? ¿y el martilleo de los quees? ¿y lo de la prosa rimada? ¿y lo de saque vmd. la conseqüencia que guste? ¿y los equivocados seremos nosotros? Digo á vmd. que tienen á barrabás en el cuerpo estos memorialistas. Y luego dulces recuerdos de pasadas amistades.
    • 1841 Anónimo "Marchas" [11-05-1841] Fray Gerundio (León) Esp (HD)
      ¡Desgraciado el viagero que pase un dia en Granada sin haber visto la Alhambra! En sus oidos estará resonando siempre el contínuo martilléo; "¿no ha visto vd. todavia la Alhambra?" Y con razon á fé, pues con dificultad habrá en pueblo alguno un monumento de mas bellezas, de mas pintorescas vistas, y de mas recuerdos históricos.
    • 1883 Anónimo (H.) "Carta Madrid" [10-04-1883] La Verdad (Santander) Esp (HD)
      Más interés han despertado en el Congreso las discusiones sobre el juramento en los últimos dias, á pesar de la repeticion de los temas y del conocido martilleo de las opiniones de los contendientes. Habiendo saltado al palenque el Sr. Canalejas, porta-estandarte de la política de Martos, prestó alguna animación á la pelea dando á conocer las opiniones del director de la compañía sobre el juramento, contra el cual se pronuncia decididamente el Sr. Martos, si bien lo hace con cariñosa benevolencia, templando el rigorismo de su oposicion.
    • 1885 Anónimo "Vida madrileña" [22-11-1885] El Serpis (Alcoy) Esp (HD)
      En este punto la concurrencia rompe en aplausos. ¡Este es el hombre; este es nuestro hombre! —Al otro día, en los periódicos, grandísimo alboroto; el inventor fulano; el glorioso inventor; el inmortal inventor... La marea va subiendo, subiendo. El grande hombre menudea que es un gusto sus conferencias; discurso acá, discurso allá... Una campaña de un par de años. A los dos años ya el público se ha acostumbrado al martilleo diario de aquel nombre, y cuando se oye hablar de globos, involuntariamente viene al pensamiento...
    • 1889 Anónimo "Contra chinos" [23-07-1889] Diario de Manila (Manila) (HD)
      Ni hay que creer, como afirman algunos, que todo quedó hecho, cuando hace dos años se elevó al Gobierno de la Metrópoli aquella memorable exposicion por miles de firmas suscrita; es forzoso siempre para el logro de victorias en todos los órdenes de la actividad, la repeticion, el martilleo, y la insistencia. No basta pedir, solicitar y aún reclamar una vez sola; hay que tener la constancia de la accion y la pesadez de la renovada queja.
    • 1898 Blasco Ibáñez, V. Barraca [1997] Esp (CDH )

      Libros, apenas si se veían tres en la escuela: una misma cartilla servía a todos. ¿Para qué más...? Allí imperaba el método moruno: canto y repetición, hasta meter las cosas con un continuo martilleo en las duras cabezas.

    • 1900 Blasco Ibáñez, V. Entre naranjos [1997] Esp (CDH )
      Muchas tardes, en el Congreso, oyendo al jefe, que desde el banco azul contestaba con voz incisiva a los cargos de las oposiciones, su cerebro, como abrumado por el incesante martilleo de palabras, comenzaba a dormirse. Ante sus ojos entornados desarrollábase una neblina parda, como si espesara la penumbra húmeda de bodega en que está siempre el salón de Sesiones, y sobre este telón destacábanse como visión cinematográfica las filas de naranjos, la casa azul con sus ventanas abiertas, y por una de ellas salía un chorro de notas, una voz velada y dulcísima cantando lieders y romanzas que servían de acompañamiento a los duros y sonoros párrafos del jefe del gobierno. De repente, Rafael despertaba con los aplausos y el barullo.
    • 1904 Blest Gana, A. Transplantados [1904] Ch (CDH )
      Sin levantar la frente, Ignacio oía el martilleo de las frases, la voz punzante que se las enviaba como una comunicación. La lógica de su amarga experiencia se rendía á los razonamientos de esa desesperación femenil aferrada á su idea fija, encerrada en el dilema cruel de morir arrastrando la criatura al abismo, ó dejar á la madre morir sola, como él había querido hacerlo.
    • 1961 Gironella, J. M.ª Muertos [1989] Esp (CDH )

      Llegados a Burgos, al filo del mediodía, Mateo consultó las señas que llevaba en un papel: calle de la Piedra, 12. ¿Por qué de la Piedra? Un barrio apartado, solitario. Se dirigió a él, notando en la frente el constante martilleo de la palabra «Alvear». ¿Cómo sería la familia Alvear, de Burgos, del misterioso Burgos? ¡Matías le había hablado tanto de su «hermano de Burgos», también telegrafista! Jefe, o poco menos, de la UGT...

    • 1967 García Márquez, G. Cien años [2007] 89 Co (CDH )
      Aureliano terminó por olvidarse de él, absorto en la redacción de sus versos, pero en cierta ocasión creyó entender algo de lo que decía en sus bordoneantes monólogos, y le prestó atención. En realidad, lo único que pudo aislar en las parrafadas pedregosas, fue el insistente martilleo de la palabra equinoccio equinoccio equinoccio, y el nombre de Alexander Von Humboldt.
    • 1975 Sintes Pros, J. Colesterol [1975] 76 Esp (CDH )
      Además, el movimiento proporciona alguna distensión, una saludable pausa en ese continuo martilleo de estímulos nocivos que llegan constantemente a nuestro sistema nervioso. No se debe fumar en absoluto. Este es el consejo que los médicos son los primeros en dar, pero no en seguir. Se ha demostrado fuera de toda duda que la nicotina tiene un efecto sumamente perjudicial sobre las enfermedades del aparato circulatorio en general y, por lo tanto, una acción que predispone al infarto.
    • 1982 Alviz Arroyo, J. Son danza [1982] Esp (CDH )
      ¿Qué?, ¿quién?, ¿por qué?... el eterno martilleo... (Se ha ido a sentar con la cabeza entre las manos, retorciéndose de impotencia). / (Simultáneamente a Fernando, y, a partir de: el peso de la costumbre me sella los labios).
    • 1983 Beltrán Pons, B. Guía embarazada [1992] Esp (CDH )
      Sobre todo porque los médicos asistimos cada día a un martilleo repetitivo de preguntas conocidas que son claves para la curiosidad o angustia de nuestras pacientes. En este instante deja de ser una pregunta para convertirse en "la pregunta" o "su pregunta", la que preocupa e intranquiliza a la paciente. Los tocólogos, con las menos palabras posibles, resumimos en expresiones tipificadas un cúmulo de conocimientos muy elaborados y manejados en nuestra práctica diaria que no conforman a las pacientes. En las antesalas de las consultas se oye la queja de la falta de información que emiten ciertos especialistas. En cambio, se ensalza a otros por las explicaciones que deparan a las gestantes.
    • 1985 Arturo Álape (Carlos Arturo Ruiz) Paz violencia Co (CDH )
      En el caso del cual estamos hablando, nosotros logramos canalizar una gran parte del electo que surtió la acción en el movimiento popular, pero no fue suficiente, ya que el efecto contrario o sea la contra-propaganda de la burguesía consiguió atemorizar a mucha gente, evidenciando así nuestra falta de trabajo político en muchos lugares, porque ese es el problema del movimiento armado, su falta de vinculación con la masa y allí donde no estamos los revolucionarios, el martilleo propagandístico que efectúa la burguesía minuto a minuto es suficiente para frenar, apagar y aplastar el estímulo que crea una acción revolucionaria, por nuestra falta de capacidad para darle continuidad, educar, organizar y movilizar a las masas.
    • 1985 Marías, J. España inteligible [1993] Esp (CDH )
      A la inversa, la excesiva nivelación y homogeneización, que ahoga las tensiones y anula las «diferencias de potencial», el martilleo de ideas o pseudoideas uniformes en la docencia y en los medios de comunicación, el temor difuso, la ausencia de personalidades independientes y creadoras, puede llevar a una pasividad y desmoralización que, con estructuras excelentes, lleve a la anulación de la libertad.
    • 1995 Prensa La Vanguardia, 16/05/1995 [1995] Esp (CDH )
      Pero la publicidad, el martilleo de las radios y la propaganda de las compañías de discos les ha convencido de que Eric Clapton es el Dios del blues, pues no lo es y es una sangrienta ironía que un gran artista como Clarence "Gatemouth" Brown le haya servido de telonero.
    • 2011 Yanes, J. Nunca despertar Esp (CORPES)
      Una vez en el hospital, yo pensaba que me mirarían la garganta para mandarme una medicina que me aliviara aquel dolor, pero no fue así. En lugar de eso, el médico se limitó a hacerme mil preguntas sobre cuestiones absurdas, mientras mi madre esperaba pacientemente sentada junto a mí sin interrumpir la perorata del doctor, a la que yo apenas sabía cómo replicar. Tuve la sensación de estar pasando un examen sin que previamente me hubieran informado sobre qué tenía que haberme estudiado. Me sentí muy nervioso, hasta que por fin el médico detuvo su martilleo de preguntas y me invitó a relajarme. No podía. Estaba seguro de haber suspendido el examen.
    • 2023 González, O. L. "Campañas electorales sí publicidad" La Silla Vacía Co (CORPES)
      Las cosas pueden ser de otra manera. Las elecciones no tienen que ser ese martilleo publicitario, a sabiendas además de que el exceso de publicidad no favorece la deliberación, más bien aumenta la cacofonía. Con seguridad, no serán los más favorecidos con el actual sistema (es decir, lo que invierten más en publicidad) los que cambiarán estas reglas. Nos corresponde a los ciudadanos abrir el debate.
    • 2024 Halfon, E. Tarántula Gu (CORPES)
      Mi madre, cuando se enfadaba conmigo, solía repetir una sola frase muchas veces, probablemente sin siquiera darse cuenta. Como un martillo dándole golpes a un mismo clavo. No olvido su frase de aquella tarde. Tampoco olvido la sensación de fracaso y perplejidad que el martilleo de esa frase me provocó. ¿Por qué un desperdicio? ¿Desperdicio de qué? ¿De tiempo? ¿De película 126? ¿De una cámara Instamatic? ¿De imaginación?
  3. s. m. Sonido que produce el golpe dado con un martillo.
    docs. (1834-2022) 19 ejemplos:
    • 1834 Larra, M. J. Representación Tanto vales [2000] 221 Fígaro Esp (CDH )
      Pero manifestar lo ridículo de un ser racional y poético, como el hombre; de un ser espiritual, que se empeña en despojarse a sí mismo de su imaginación para limitar el círculo de sus goces; que se vuelve máquina él mismo a fuerza de hacer máquinas, y que no sabe dejar de creer en una divinidad, en un cielo, en una vida de gloria y de idealismo, sino para creer en lo que toca; de un ser siempre extremado que no puede abarcar en uno la imaginación y la habilidad; que ha de ser todo fanático en el siglo XIV, o todo despreocupado, árido y desnudo en el siglo XIX; de unos hombres que, como los israelitas, no saben dejar de creer en un Dios, de que son hechura, sino para creer en un becerro de oro, hechura suya; eso es lo que no está dicho, ni está hecho; eso es lo que nos atrevimos a esperar de Tanto vales cuanto tienes; y eso, en fin, lo que queda por hacer, si es que hay un ingenio que se salve de la irrupción de las artes y del martilleo de las fábricas.
    • 2022 Varea, F. G. "Juegos artificio" [20-03-2022] espacio cine: espaciocine.wordpress.com Ar (CORPES)
      En tanto, las situaciones supuestamente graciosas son de una insignificancia que defrauda, como lo demuestran las secuencias de los besos y las puteadas. La confusión de la pareja culta al escuchar un disco al mismo tiempo que los martilleos del vecino tiene su gracia, pero no puede decirse que sea un recurso cómico brillante. El hecho de que el empresario millonario (José Luis Gómez) no haya leído el libro cuyos derechos compró es una ironía tan obvia como las características del sótano donde el actor respetado (Oscar Martínez) da sus clases o la manera en que les habla a sus amedrentados alumnos. Innecesario e insensible, además, el regodearse con la supuesta enfermedad mortal de uno de los personajes como recurso para una sorpresa posterior.
    • 1834 Larra, M. J. Representación Tanto vales [2000] 221 Fígaro Esp (CDH )
      Pero manifestar lo ridículo de un ser racional y poético, como el hombre; de un ser espiritual, que se empeña en despojarse a sí mismo de su imaginación para limitar el círculo de sus goces; que se vuelve máquina él mismo a fuerza de hacer máquinas, y que no sabe dejar de creer en una divinidad, en un cielo, en una vida de gloria y de idealismo, sino para creer en lo que toca; de un ser siempre extremado que no puede abarcar en uno la imaginación y la habilidad; que ha de ser todo fanático en el siglo XIV, o todo despreocupado, árido y desnudo en el siglo XIX; de unos hombres que, como los israelitas, no saben dejar de creer en un Dios, de que son hechura, sino para creer en un becerro de oro, hechura suya; eso es lo que no está dicho, ni está hecho; eso es lo que nos atrevimos a esperar de Tanto vales cuanto tienes; y eso, en fin, lo que queda por hacer, si es que hay un ingenio que se salve de la irrupción de las artes y del martilleo de las fábricas.
    • 1862 Anónimo "Crónica general" [26-04-1862] El Reino (Madrid) Esp (HD)
      Es insufrible la algarabía y escándalo que con sus voces y gritos descompasados promueven, no solo los expendedores de periódicos y hojas sueltas, sino los cien mil chiquillos y mujeres que pregonan los billetes de lotería. Es imposible discurrir por las calles sin atolondrarse á los cinco minutos. ¿No es bastante verse precisados á tener que aguantar el ruido de los coches y carros y el martilleo de los talleres y fábricas, para que todavía se tolere una algarabía tan infernal?
    • 1868 Pirala, A. Historia guerra Civil, I [1984] Esp (CDH )

      De distinta índole y hasta enemigos son los habitantes de las ilustradas e industriosas poblaciones de la costa, de aquellos que conservan sus costumbres romanas entre las crestas de Monserrat, venerada mansión de la Madona milagrosa, en los valles a lo largo del Segre, del Cinca, en los manantiales del Llobregat y en los profundos abismos y barrancos del antiguo condado de Paillase. Ningún camino frecuentado conducía a estos sitios solitarios, cuyo perenne silencio interrumpía sólo el graznido de algunas aves salvajes o el ahogado martilleo de alguna herrería sepultada entre breñas.

    • 1877 Nanot Renart, P. "Marina mercante española" [11-02-1877] La Mañana: Diario Político (Madrid) Esp (HD)
      En nuestros astilleros, donde resonaba antes á todas horas el martilleo de los operarios, fabrícanse tan solo algunas lanchas y, de cuatro años á esta parte, no ha salido de ellos un solo buque de altura; que nuestra marina vése obligada a utilizar naves viejas construidas en el extranjero.
    • 1894 Anónimo "Ecos rural" [25-02-1894] La Liga Agraria (Madrid) Esp (HD)
      Ya no oyen los que pasan por aquellos caminos el martilleo de los herreros en la composición de herramientas, ni el alegre cantar de aquellos campesinos, que vivían felices y confiados al amparo de una ley protectora.
    • 1927 Eugenio Noel (Eugenio Muñoz Díaz) Siete cucas [1992] Esp (CDH )

      Jota y vino en bota y mañana... toros, unos toros como ese vino y esa jota. Y que no sabe bien, mi madre, estar bailando, bebiendo, manoseando a esta Cuca y a la otra y oír a lo lejos el martilleo carpinteril que levanta los tablados y estacas en la plaza para los toros.

    • 1945 Sanín Cano, B. "Pz Triana" Oficio lector Co (CDH )
      Frente a las ventanas de la casa trabajaba con empeño encomiástico un joven zapatero. Golpeaba con un martillo sobre un trozo de suela muy animadamente. Se percibía el ruido de tal actividad entre los que escuchaban a Santiago y a algunos el ruido les causaba molestia, si bien no era este parte a oscurecer la voz del que hablaba ni tampoco el sentido de las palabras. A Montejo el ruido le importunaba visiblemente. No pudiendo aguantar el martilleo por más tiempo, interrumpió a Pérez Triana para decirle que hiciera cerrar la ventana, porque el ruido le iba siendo insoportable.
    • 1962 Fuentes, C. Muerte Artemio Cruz [1962] Mx (CDH )

      Levantó la mirada y vio, por fin, lo que debía ver un ajusticiado al alba: la lejana línea de montañas, el cielo ya blanquecino, los muros de adobe del patio. Escuchó lo que debía escuchar un ajusticiado al alba: los chirríos de los pájaros escondidos, un grito agudo de niño hambriento, ese martilleo extraño de algún trabajador del pueblo, ajeno al estruendo invariable, monótono, perdido, del cañoneo y la fusilata que continuaban a sus espaldas.

    • 1983 Otero, L. Temporada ángeles [1986] Cu (CDH )
      La Sala misma era objeto de grandes transformaciones y el martilleo de los carpinteros se escuchaba incesante, mientras alzaban estrados, tribunas y doseles, colgaban tapices, tendían cortinas, fijaban alfombras y preparaban el decorado para el juicio del Rey.
    • 1996 Prensa El Mundo, 26/01/1996 [1996] Esp (CDH )
      Hay que meter mucho ruido patriótico en torno de Barrionuevo para que no oiga el martilleo de los carpinteros póstumos que le están levantando el patíbulo. Barrionuevo cree que el presidente le es muy fiel, pero el presidente no hace sino utilizar a Barrionuevo como una fregona, para tapar huecos.
    • 2011 Mestre, J. Komatsu Esp (CORPES)
      Cuando llegué, los dos madrileños en guerra contra el macroproyecto del Ayuntamiento y las grandes constructoras discutían con el veterano maestro de obra en nombre de un vecindario que, afirmaban, estaba harto del ruido y la contaminación de las obras, ¿sabe usted lo que son veinticuatro horas al día, los siete días de la semana, año tras año, de estruendo insoportable, de martilleo enloquecedor, y de nubes de ese asqueroso polvo amarillo que se cuela en casa? Si soportaban todo aquello, sólo faltaba que se echara a perder, delante de sus narices, el patrimonio histórico de su ciudad.
    • 2012 Loustaunau, D. V. Uruguay feliz Ur (CORPES)
      En todo caso, la casa Standard sólo procuraba adaptarse. ¿De qué manera? Sustituyendo a la letrina por el baño y construyendo el garaje. Como recuerda el escritor Carlos Maggi, durante toda la década del veinte —en que trascurrió su niñez— se oía el martilleo de los albañiles instalando los nuevos baños en sus interiores. La otra gran modificación era la construcción del garaje, en una de las habitaciones que daba hacia la vereda.
    • 2022 Varea, F. G. "Juegos artificio" [20-03-2022] espacio cine: espaciocine.wordpress.com Ar (CORPES)
      En tanto, las situaciones supuestamente graciosas son de una insignificancia que defrauda, como lo demuestran las secuencias de los besos y las puteadas. La confusión de la pareja culta al escuchar un disco al mismo tiempo que los martilleos del vecino tiene su gracia, pero no puede decirse que sea un recurso cómico brillante. El hecho de que el empresario millonario (José Luis Gómez) no haya leído el libro cuyos derechos compró es una ironía tan obvia como las características del sótano donde el actor respetado (Oscar Martínez) da sus clases o la manera en que les habla a sus amedrentados alumnos. Innecesario e insensible, además, el regodearse con la supuesta enfermedad mortal de uno de los personajes como recurso para una sorpresa posterior.
    • 1834 Larra, M. J. Representación Tanto vales [2000] 221 Fígaro Esp (CDH )
      Pero manifestar lo ridículo de un ser racional y poético, como el hombre; de un ser espiritual, que se empeña en despojarse a sí mismo de su imaginación para limitar el círculo de sus goces; que se vuelve máquina él mismo a fuerza de hacer máquinas, y que no sabe dejar de creer en una divinidad, en un cielo, en una vida de gloria y de idealismo, sino para creer en lo que toca; de un ser siempre extremado que no puede abarcar en uno la imaginación y la habilidad; que ha de ser todo fanático en el siglo XIV, o todo despreocupado, árido y desnudo en el siglo XIX; de unos hombres que, como los israelitas, no saben dejar de creer en un Dios, de que son hechura, sino para creer en un becerro de oro, hechura suya; eso es lo que no está dicho, ni está hecho; eso es lo que nos atrevimos a esperar de Tanto vales cuanto tienes; y eso, en fin, lo que queda por hacer, si es que hay un ingenio que se salve de la irrupción de las artes y del martilleo de las fábricas.
    • 1847 Domínguez, R. J. Dicc nacional (2.ª ed.) (BD)
      Martilleo, s. m. Ruido causado por los sucesivos golpes del martillo.
    • 1862 Anónimo "Crónica general" [26-04-1862] El Reino (Madrid) Esp (HD)
      Es insufrible la algarabía y escándalo que con sus voces y gritos descompasados promueven, no solo los expendedores de periódicos y hojas sueltas, sino los cien mil chiquillos y mujeres que pregonan los billetes de lotería. Es imposible discurrir por las calles sin atolondrarse á los cinco minutos. ¿No es bastante verse precisados á tener que aguantar el ruido de los coches y carros y el martilleo de los talleres y fábricas, para que todavía se tolere una algarabía tan infernal?
    • 1868 Pirala, A. Historia guerra Civil, I [1984] Esp (CDH )

      De distinta índole y hasta enemigos son los habitantes de las ilustradas e industriosas poblaciones de la costa, de aquellos que conservan sus costumbres romanas entre las crestas de Monserrat, venerada mansión de la Madona milagrosa, en los valles a lo largo del Segre, del Cinca, en los manantiales del Llobregat y en los profundos abismos y barrancos del antiguo condado de Paillase. Ningún camino frecuentado conducía a estos sitios solitarios, cuyo perenne silencio interrumpía sólo el graznido de algunas aves salvajes o el ahogado martilleo de alguna herrería sepultada entre breñas.

    • 1877 Nanot Renart, P. "Marina mercante española" [11-02-1877] La Mañana: Diario Político (Madrid) Esp (HD)
      En nuestros astilleros, donde resonaba antes á todas horas el martilleo de los operarios, fabrícanse tan solo algunas lanchas y, de cuatro años á esta parte, no ha salido de ellos un solo buque de altura; que nuestra marina vése obligada a utilizar naves viejas construidas en el extranjero.
    • 1894 Anónimo "Ecos rural" [25-02-1894] La Liga Agraria (Madrid) Esp (HD)
      Ya no oyen los que pasan por aquellos caminos el martilleo de los herreros en la composición de herramientas, ni el alegre cantar de aquellos campesinos, que vivían felices y confiados al amparo de una ley protectora.
    • 1906 Rdz Navas Carrasco, M. Dicc completo lengua española (BD)
      Martilleo m. fam. Ruido causado por los repetidos golpes del martillo.
    • 1927 Eugenio Noel (Eugenio Muñoz Díaz) Siete cucas [1992] Esp (CDH )

      Jota y vino en bota y mañana... toros, unos toros como ese vino y esa jota. Y que no sabe bien, mi madre, estar bailando, bebiendo, manoseando a esta Cuca y a la otra y oír a lo lejos el martilleo carpinteril que levanta los tablados y estacas en la plaza para los toros.

    • 1945 Sanín Cano, B. "Pz Triana" Oficio lector Co (CDH )
      Frente a las ventanas de la casa trabajaba con empeño encomiástico un joven zapatero. Golpeaba con un martillo sobre un trozo de suela muy animadamente. Se percibía el ruido de tal actividad entre los que escuchaban a Santiago y a algunos el ruido les causaba molestia, si bien no era este parte a oscurecer la voz del que hablaba ni tampoco el sentido de las palabras. A Montejo el ruido le importunaba visiblemente. No pudiendo aguantar el martilleo por más tiempo, interrumpió a Pérez Triana para decirle que hiciera cerrar la ventana, porque el ruido le iba siendo insoportable.
    • 1953 Carpentier, A. Pasos [1985] Cu (CDH )
      Era ese martilleo de sonido mate que me anunció la proximidad del herrero, aún atareado sobre sus yunques y fuelles, pintado en sombra, con su mandil de cuero, ante las llamas de la fragua. Era el bullir de la herradura al rojo apagado en el agua fría, y la canción que ritmaba la hincada de los clavos en el casco. Y era luego el gualdrapear nervioso del corcel con zapatos nuevos, aun temeroso de resbalar sobre las piedras, y los encabritamientos y resabios, logrados a brida, ante la joven asomada a su ventana, luciendo una cinta en el pelo.
    • 1961 Gironella, J. M.ª Muertos [1989] 321 Esp (CDH )
      Centenares de manos empuñando de la mañana a la noche toda suerte de utensilios abrieron zanjas, ¡zanjas de nuevo!, en el cinturón de la ciudad, levantaron parapetos de ladrillo, con sacos, e incluso con paquetes de periódicos invendidos, y emplazaron armas en todas las alturas y en todos los agujeros. El trabajo recordaba el rítmico martilleo de las canteras de Gerona, multiplicado hasta el infinito.
    • 1962 Fuentes, C. Muerte Artemio Cruz [1962] Mx (CDH )

      Levantó la mirada y vio, por fin, lo que debía ver un ajusticiado al alba: la lejana línea de montañas, el cielo ya blanquecino, los muros de adobe del patio. Escuchó lo que debía escuchar un ajusticiado al alba: los chirríos de los pájaros escondidos, un grito agudo de niño hambriento, ese martilleo extraño de algún trabajador del pueblo, ajeno al estruendo invariable, monótono, perdido, del cañoneo y la fusilata que continuaban a sus espaldas.

    • 1983 Otero, L. Temporada ángeles [1986] Cu (CDH )
      La Sala misma era objeto de grandes transformaciones y el martilleo de los carpinteros se escuchaba incesante, mientras alzaban estrados, tribunas y doseles, colgaban tapices, tendían cortinas, fijaban alfombras y preparaban el decorado para el juicio del Rey.
    • 1984 Olmo, L. Pablo Iglesias [1986] Esp (CDH )
      (Arrecia el enfrentamiento entre la campana y el yunque —«yunques, cantad; enmudeced, campanas», de A. Machado—, que irá ganando intensidad según el transcurso de la presente escena, hasta que al final quedará solo y vigoroso el martilleo del yunque. Las últimas palabras de Pablo quedan interrumpidas por una voz irritada que, como sucederá con otras, procede de entrebastidores o de otros lugares del teatro:)
    • 1986 Moix, T. No digas [1993] 366 Esp (CDH )

      Cuando llegaron a la zona de la ejecución, elevó los ojos al cielo y esperó una respuesta. Sólo oía los gemidos de las víctimas y el martilleo de los soldados, que empezaban a clavarlos en los maderos. El cielo continuaba mudo. Y otros soldados ya habían terminado de cavar los hoyos donde debían ser plantadas las cruces.

    • 1996 Prensa El Mundo, 26/01/1996 [1996] Esp (CDH )
      Hay que meter mucho ruido patriótico en torno de Barrionuevo para que no oiga el martilleo de los carpinteros póstumos que le están levantando el patíbulo. Barrionuevo cree que el presidente le es muy fiel, pero el presidente no hace sino utilizar a Barrionuevo como una fregona, para tapar huecos.
    • 2011 Mestre, J. Komatsu Esp (CORPES)
      Cuando llegué, los dos madrileños en guerra contra el macroproyecto del Ayuntamiento y las grandes constructoras discutían con el veterano maestro de obra en nombre de un vecindario que, afirmaban, estaba harto del ruido y la contaminación de las obras, ¿sabe usted lo que son veinticuatro horas al día, los siete días de la semana, año tras año, de estruendo insoportable, de martilleo enloquecedor, y de nubes de ese asqueroso polvo amarillo que se cuela en casa? Si soportaban todo aquello, sólo faltaba que se echara a perder, delante de sus narices, el patrimonio histórico de su ciudad.
    • 2012 Loustaunau, D. V. Uruguay feliz Ur (CORPES)
      En todo caso, la casa Standard sólo procuraba adaptarse. ¿De qué manera? Sustituyendo a la letrina por el baño y construyendo el garaje. Como recuerda el escritor Carlos Maggi, durante toda la década del veinte —en que trascurrió su niñez— se oía el martilleo de los albañiles instalando los nuevos baños en sus interiores. La otra gran modificación era la construcción del garaje, en una de las habitaciones que daba hacia la vereda.
    • 2022 Varea, F. G. "Juegos artificio" [20-03-2022] espacio cine: espaciocine.wordpress.com Ar (CORPES)
      En tanto, las situaciones supuestamente graciosas son de una insignificancia que defrauda, como lo demuestran las secuencias de los besos y las puteadas. La confusión de la pareja culta al escuchar un disco al mismo tiempo que los martilleos del vecino tiene su gracia, pero no puede decirse que sea un recurso cómico brillante. El hecho de que el empresario millonario (José Luis Gómez) no haya leído el libro cuyos derechos compró es una ironía tan obvia como las características del sótano donde el actor respetado (Oscar Martínez) da sus clases o la manera en que les habla a sus amedrentados alumnos. Innecesario e insensible, además, el regodearse con la supuesta enfermedad mortal de uno de los personajes como recurso para una sorpresa posterior.
  4. s. m. Sensación molesta, intensa o desagradable en una parte del cuerpo.
    Sinónimo: taladro
    docs. (1835-2013) 13 ejemplos:
    • 1835 Lpz-Pinciano, R. Trad Tratado materia médica, Hannemann, II p. 121 Esp (BD)
      Martilleo de oidos, primeramente en el derecho, despues en el izquierdo, y seguidamente hipo (Kummer.) Presion desagradable en el conducto auditivo, como si se introdujera en él un dedo (Lehmann.)
    • 2013 Volpi, J. Engaño Mx (CORPES)
      Antes de culminar tu historia, madre, tengo algo que contarte. Hace unas horas sentí un martilleo en la frente, producto tal vez de la mañana bajo el sol y del bochorno, y me adentré en el búngalo a buscar una aspirina. Sobre la mesa descubrí una nota firmada por Vikram y las náuseas casi me hicieron derrumbarme. Corrí a la habitación y comprobé que faltaban su maleta y sus papeles.
    • 1835 Lpz-Pinciano, R. Trad Tratado materia médica, Hannemann, II p. 121 Esp (BD)
      Martilleo de oidos, primeramente en el derecho, despues en el izquierdo, y seguidamente hipo (Kummer.) Presion desagradable en el conducto auditivo, como si se introdujera en él un dedo (Lehmann.)
    • 1848 Merino Torija, A. / Hnz Espeso, P. Trad Nuevo manual medicina homeopática, Jhar, I p. 184 Esp (BD)
      166. —Phosphori acidum [...]. SINTOMAS GENERALES [...]. CABEZA [...] —Compresion en el cerebro. —Dolores de cabeza dislacerantes. —Punzadas en las sienes, ó por encima de los ojos. —Estremecimientos, sacudimientos, golpes y martilleo en la cabeza. —Dolores tractivos en los huesos del occipucio. —Cabellos grises, lasos, como estopa. —Alopecia.
    • 1873 Mateu Garín, J. Trad Formulario médico familias, Bruc p. 113 Esp (BD)
      El NATRUM MURIATICUM Ó SAL MARINA es uno de los medicamentos antipsóricos mas enérgicos, y desplega sobre todo sus virtudes curativas en los casos en que se encuentran los síntomas siguientes: [...]. Pesadez de la cabeza todos los dias. Dolor de cabeza como si esta fuera á estallar. Accesos de dolor de cabeza con náuseas y vómitos. Sacudimientos lancinantes al través de la cabeza. Latidos, pulsaciones y martilleo de la cabeza, sobre todo durante el movimiento.
    • 1888 Siles, J. "Corona abalorio" [01-01-1888] t. CXXIII, p. 229 Revista de España (Madrid) Esp (HD)
      No reparó en estos detalles Luisa; y cuando tuvo concluída su corona de abalorio, corrió á posarla en el hoyo donde yacía su madre. Iba por las calles apoyándose en las paredes, sentándose en las puertas, parándose en las esquinas para respirar una oleada de viento sano que le restituyera las fuerzas agotadas. A medida que se acercaba al cementerio, su debilidad era acrecentada por el cansancio. ¡Estaba tan lejos el camposanto! ¡Si no llegaría nunca! Su vista empezaba á percibir las cosas rodeadas del nimbo irisado del mareo. Vapores ardientes subían á su cabeza; las sienes tenían un martilleo doloroso. ¡Ah! ¿Dónde, dónde estaba el camposanto?... ¡Ay! ¡gracias a Dios!... ¡Ya llegó!
    • 1890 Picón, J. O. Honrada [2000] Esp (CDH )
      Tuvo que levantarse; se abrasaba, y el zumbido de oídos le era cada instante más molesto. En las sienes sentía el golpetear de un martilleo incesante, y comenzó a decir entre dientes: — «Como la otra vez, como la otra vez.» —Experimentaba exactamente los mismos síntomas que en la calle Mayor el día de la escena con Fulánez; pero todos más intensos y amenazadores.
    • 1912 Morales Torre, R. "Flor sombra" [11-09-1912] Ilustración Peruana (Lima) Pe (HD)
      Sentí que yo era un pobre niño sin madre, un triste huérfano perdido en un camino. Una sombra fría de obscuro desamparo envolvió mi conciencia. Yo no podía llorar, el corazón me latía, me latía hasta producirme un martilleo doloroso, insoportable. Me acosté sobre el cuerpo de la muerta, junté mi rostro con su rostro helado y así mudo, callado, solo sentí pasar las horas, mientras la lluvia lloraba en sus cristales, el reloj seguía su marcha monótona y cantaban á lo lejos los gallos distantes.
    • 1952 Laforet, C. Isla [1954] p. 145 Esp (BD)
      Marta, con la cabeza apoyada en el respaldo del asiento, vió de pronto, frente a ella, a Pablo y a Hones. Sintió un martilleo doloroso, vivísimo en el pecho. Pablo fumaba y bebía. Hones fumaba y bebía; estaban juntos, separados por un gran espacio de local, por la humareda de un centenar de cigarrillos, por el oleaje de las conversaciones.
    • 1960 Benedetti, M. Tregua [2001] 181 Ur (CDH )
      En el fondo, cada uno es un desconocido para los otros, porque en este tipo de relación superficial se habla de muchas cosas, pero nunca de las vitales, nunca de las verdaderamente importantes y decisivas. Yo creo que el trabajo es el que impide otra clase de confianza; el trabajo, esa especie de constante martilleo, o de morfina, o de gas tóxico. Alguna vez, uno de ellos (Muñoz especialmente) se me ha acercado para iniciar una conversación realmente comunicativa.
    • 1974 Europa Press "Dolores cabeza" [16-01-1974] El Diario de Ávila (Ávila) Esp (HD)
      La jaqueca ataca a la mujer más que al hombre, en una proporción doble. Se desconoce ciertamente el origen exacto de la jaqueca. Pero sus efectos en las personas pacientes, son siempre éstos: autoritarismo; adictos a perfeccionarlo todo; rigidez continua de todos sus actos y tendencia clara a la hostilidad. La jaqueca femenina, desaparece en general a los 50 años. Cesan sus molestias típicas e insoportables, que son los de todo dolor de cabeza también: violencia pulsátil, embotamiento general, martilleo en las sienes y en la nuca.
    • 1995 Britton, R. M. No pertenezco [1995] Pa (CDH )
      Graznidos de lechuzas golpeaban su ventana y el cuarto se fue enfriando. Cerca del amanecer lo rindió el cansancio, cuando los gallos comenzaban su jolgorio y los murciélagos regresaban a colgarse del tejado. Se despertó muy tarde, con la cabeza poblada de un martilleo que le recordó sus noches de champaña en casa de Madame Minou. Se vistió apresuradamente, y al llegar a la cocina encontró a Manuela sentada solita junto al fogón, contemplando las cenizas frías, como tratando de descifrar el misterio que no lograba entender.
    • 2002 Mtz Salguero, J. Combate místico [2002] 183 Bo (CDH )
      Entró, la penumbra lo recibió con el recogimiento propio de ese lugar. La luz del sagrario le guiñó de manera especial. Todo estaba en paz. Se sentó muy cerca del altar mayor. Mientras esperaba, los minutos transcurrieron arrastrando a la eternidad consigo. El ambiente del santuario fue aquietando el martilleo de sus sienes. Después de un largo rato, un hombre desconocido cruzó la nave, pasó muy cerca de él y fue a cerrar la puerta. Al volver se detuvo, acercándosele, le dijo: "Te estoy esperando". Entonces se dio cuenta que era su abuelo Aquilino. "Veo que estás preparado, añadió; sin embargo, recógete en tu corazón. La oración es un temblor interior; una vibración existencial; cuando está bien hecha, te desata de lo inferior y te conecta con Dios".
    • 2009 Abella, R. Amor esquivo [2009] Esp (CORPES)
      Flor cayó de rodillas. Aturdida por los puñetazos y la falta de visión, tanteó el suelo hasta dar con las gafas. Se puso en pie con dificultad. Apoyó una mano en la pared, para que el temblor no volviera a derribarla, y agachó la cabeza. Observó cómo las gotas de sangre surgían de su cara y se estrellaban contra una baldosa blanca, formando un charco amorfo, de contornos pulverizados. Cuando el martilleo de las sienes se hubo atenuado un poco, se volvió hacia don Orestes y, para su sorpresa, ya no vio al déspota temible y todopoderoso que regía su vida y la de los suyos, sino a una piltrafa impotente, un pobre hombre que fuera de su feudo anacrónico no tenía autoridad ni sobre sí mismo. Súbitamente liberada del miedo, le llamó la atención que un ser tan ridículo hubiera podido tenerla en jaque durante años.
    • 2013 Volpi, J. Engaño Mx (CORPES)
      Antes de culminar tu historia, madre, tengo algo que contarte. Hace unas horas sentí un martilleo en la frente, producto tal vez de la mañana bajo el sol y del bochorno, y me adentré en el búngalo a buscar una aspirina. Sobre la mesa descubrí una nota firmada por Vikram y las náuseas casi me hicieron derrumbarme. Corrí a la habitación y comprobé que faltaban su maleta y sus papeles.
  5. s. m. Latido acelerado del corazón.
    docs. (1837-2020) 15 ejemplos:
    • 1837 Anónimo (El Tío Pilili) "Locos" [20-09-1837] Observatorio Pintoresco (Madrid) Esp (HD)
      Maldicion á tus tiranos... no, tus verdugos no te separarán de mí otra vez sin hallarme cadáver, y aun entonces desde el fondo de la tumba levantaré la pesada losa para clavar el agudo puñal sobre su traido corazon... sí, que le vea yo palpitarse, y que azote con él la lengua maldiciente de nuestros enemigos... ¿Lloras bien mio...? Recuesta tu cabeza sobre mi seno y sentiras el martilleo de mi sensible corazon.
    • 2020 Morata, S. ADN diablo s. p. Esp (BD)
      Intentó gritar, pero algo obstruía su boca, invadiendo su garganta. Comenzó a absorber agitadamente el hilo de aire que podía controlar, y que no era suficiente, hasta que el pánico se apoderó de él. Sintió que se ahogaba y su corazón se volvió loco, golpeando su pecho a un ritmo y una potencia increíbles, hasta que en un instante y tras un estallido de dolor, todo se detuvo, el martilleo del corazón y el dolor, en un contraste tan doloroso como enervante. Volvió a experimentar la sensación de que moría, y durante un breve lapso, sentirse tranquilo antes de que la oscuridad le tragara como una boca negra y viscosa.
    • 1837 Anónimo (El Tío Pilili) "Locos" [20-09-1837] Observatorio Pintoresco (Madrid) Esp (HD)
      Maldicion á tus tiranos... no, tus verdugos no te separarán de mí otra vez sin hallarme cadáver, y aun entonces desde el fondo de la tumba levantaré la pesada losa para clavar el agudo puñal sobre su traido corazon... sí, que le vea yo palpitarse, y que azote con él la lengua maldiciente de nuestros enemigos... ¿Lloras bien mio...? Recuesta tu cabeza sobre mi seno y sentiras el martilleo de mi sensible corazon.
    • 1863 Anónimo (J. S.) "Variedades. El corazón" [30-07-1863] Crónica de Ambos Mundos (Madrid) Esp (HD)
      El padre hilvana una série de reflexiones profundas, y sostiene su idea con argumentos incontestables. La hija oye y calla. Realmente no tiene nada que contestar, y el padre se restriega mentalmente las manos celebrando el triunfo de su razon y la eficacia de su lógica. Entre tanto el corazon de la hija late apresuradamente, como si quisiera aturdirla con su continuo martilleo.
    • 1870 Sigüenza, J. "Leonello" [29-01-1870] La Patria (Madrid) Esp (HD)
      Y entonces, tu amor llenó mi corazon estropeado, deshecho... ¡Ah! Leonello... que horror!... ¿lo creerás?... Tu mismo amor me acusaba... Entre los gritos de desesperacion que me lanzára, las voces de perjura!... ingrata! llegaban en fiero torbellino hasta mi seno, que se inchaba y se oprimia al contínuo martilleo que daba en él mi corazon... Yo quedé allí, en aquel desierto de penalidades: todos huyeron... y al encontrarme sola y abismada en ellas, tu memoria olvidada era el último golpe que debia encargarse de poner fin á mi agonía!... Debí caer desvanecida, Leonello... No recuerdo lo que pasó despues...
    • 1887 Anónimo "Nuestros grabados" [01-10-1887] La Hormiga de Oro (Barcelona) Esp (HD)
      En lo que deja escrito, en su estilo, en sus obras, en fin, aparece ciertamente con mayor claridad la inefable vibracion del alma, que el ardiente martilleo del corazon. Tanto le asustaba la materia, que tendia siempre á lo espiritual, de tal manera que alcanzó á menudo el misticismo, dejando en este género obras de mucha valía, y notándose en él esta tendencia aún en el género profano.
    • 1890 Maestre, T. "Dengue" [01-01-1890] Diario de Murcia (Murcia) Esp (HD)
      Adan sintió un escalofrio, su piel de sudorosa y suave se tornó áspera y seca, sus ojos antes abiertos á toda luz se cargaron de sangre y se volvieron fotofóbicos; su frente, altar de la idea, enloqueció al martilleo rápido de su corazon y sus fornidos miembros, antes prontos á toda hazaña, doloridos é inertes yacian sobre la tierra; aquellos seres, los mas pequeños entre los mas pequeños habian rendido al tipo del señorío y de la fortaleza: Adan estaba envenenado: Adan tenía el dengue.
    • 1902 Unamuno, M. Amor pedagogía [1995] Esp (CDH )

      Marina, apartando sus ojos de Avito, los vuelve sonrientes a Leoncia y al hombre luego, como quien dice: ¡tiene gracia! Y al observarlo Carrascal oye una voz que en su interior le dice: «¡alma primitiva, protoplasmática, virginal!, ¡corazón inconciente!», a la vez que su corazón, conciente y todo, empieza a acelerar su martilleo.

    • 1914 Ortega Gasset, J. Meditaciones Quijote [1990] 98 Esp (CDH )
      Cuando callan por completo las cosas en torno, el vacío de rumor que dejan, exige ser ocupado por algo, y entonces oímos el martilleo de nuestro corazón, los latigazos de la sangre en nuestras sienes, el hervor del aire que invade nuestros pulmones y que luego huye afanoso. Todo esto es inquietante porque tiene una significación demasiado concreta. Cada latido de nuestro corazón parece que va a ser el último.
    • 1941 Mallea, E. Todo verdor perecerá [1969] Ar (CDH )
      Vino caminando hasta la casa que había sido de su padre y que Nicanor Cruz quemó con todo el resto. La puerta y las ventanas estaban cerradas. Casi todo Ingeniero White estaba a oscuras. Se dejó caer sentada en los escalones de madera, apoyó la cabeza, de costado, en el pilar donde remataba la balaustrada. Vio a unos metros los setos de tamariscos más oscuros que el resto de la noche. Ahora tenía palpitaciones constantes, y como no comía, las sentía mucho más fuertemente en el pecho, rápidos martilleos que parecían vaciarla de sangre.
    • 1952 Laforet, C. Isla [1954] p. 162 Esp (BD)
      Trémula y paciente, esperó varias horas de la mañana frente a la casa del pintor. Cuando lo vió salir casi no quería creerlo. Parecía empequeñecido, un hombrecito feo, algo diferente al que ella veía en su imaginación a cada momento. Se detuvo, con el bastón colgado al brazo, para encender su pitillo, entre los secos arriates del jardín de su hotel. Marta lo tenía allí, casi a su alcance. Pero él no la veía. Marta sentía el martilleo de su corazón: plaf plaf plaf. Si seguía así, pensó que no podría ni hablar.
    • 1996 Santiago, E. Sueño América [1996] PR (CDH )
      Su corazón palpita rápidamente, y se inclina sobre la jamba de la puerta, los ojos cerrados, escuchando el martilleo en sus oídos. Cuando su corazón recobra el ritmo normal, desliza la puerta de atrás y, descalza, camina en el pasto húmedo. Su camisón atrapa el aire fresco de la noche y aletea alrededor de sus rodillas, como si las estuviera besando. Se pasa los dedos por el pelo, lo levanta para dejar entrar el aire, entonces lo deja caer alrededor de sus hombros. Una brisa apacible le seca el sudor detrás de su cuello y de sus orejas.
    • 2005 Barceló, E. "Laura" p. 107 Casa ciega Esp (BD)
      En algún momento de la noche lo despertó un ruido que de momento no consiguió precisar porque se mezclaba con las imágenes de su sueño. Él estaba en alguna parte y algo, al otro lado de la puerta, daba golpes sobre la madera pidiendo que lo dejara entrar . Se asustó de su propia formulación y empezó a sentir el martilleo del corazón en el pecho. ¿Algo quería entrar? ¿No alguien? Se incorporó de golpe en la cama, forzando el oído.
    • 2008 Jaramillo Levi, E. Respuesta Secreto voces Pa (CORPES)
      No dejó de correr hasta que llegó a la casa. Por suerte no había nadie. Su madre y hermanito deben andar comprando útiles escolares. Se fue a su cuarto y se metió a la cama y se arropó como si no hiciera un calor de los mil demonios y los fríos del invierno azotaran el ambiente. Solo entonces percibió el martilleo acumulado de su corazón y, a destiempo, tuvo miedo de morir de un infarto.
    • 2020 Morata, S. ADN diablo s. p. Esp (BD)
      Intentó gritar, pero algo obstruía su boca, invadiendo su garganta. Comenzó a absorber agitadamente el hilo de aire que podía controlar, y que no era suficiente, hasta que el pánico se apoderó de él. Sintió que se ahogaba y su corazón se volvió loco, golpeando su pecho a un ritmo y una potencia increíbles, hasta que en un instante y tras un estallido de dolor, todo se detuvo, el martilleo del corazón y el dolor, en un contraste tan doloroso como enervante. Volvió a experimentar la sensación de que moría, y durante un breve lapso, sentirse tranquilo antes de que la oscuridad le tragara como una boca negra y viscosa.
    • 1837 Anónimo (El Tío Pilili) "Locos" [20-09-1837] Observatorio Pintoresco (Madrid) Esp (HD)
      Maldicion á tus tiranos... no, tus verdugos no te separarán de mí otra vez sin hallarme cadáver, y aun entonces desde el fondo de la tumba levantaré la pesada losa para clavar el agudo puñal sobre su traido corazon... sí, que le vea yo palpitarse, y que azote con él la lengua maldiciente de nuestros enemigos... ¿Lloras bien mio...? Recuesta tu cabeza sobre mi seno y sentiras el martilleo de mi sensible corazon.
    • 1863 Anónimo (J. S.) "Variedades. El corazón" [30-07-1863] Crónica de Ambos Mundos (Madrid) Esp (HD)
      El padre hilvana una série de reflexiones profundas, y sostiene su idea con argumentos incontestables. La hija oye y calla. Realmente no tiene nada que contestar, y el padre se restriega mentalmente las manos celebrando el triunfo de su razon y la eficacia de su lógica. Entre tanto el corazon de la hija late apresuradamente, como si quisiera aturdirla con su continuo martilleo.
    • 1870 Sigüenza, J. "Leonello" [29-01-1870] La Patria (Madrid) Esp (HD)
      Y entonces, tu amor llenó mi corazon estropeado, deshecho... ¡Ah! Leonello... que horror!... ¿lo creerás?... Tu mismo amor me acusaba... Entre los gritos de desesperacion que me lanzára, las voces de perjura!... ingrata! llegaban en fiero torbellino hasta mi seno, que se inchaba y se oprimia al contínuo martilleo que daba en él mi corazon... Yo quedé allí, en aquel desierto de penalidades: todos huyeron... y al encontrarme sola y abismada en ellas, tu memoria olvidada era el último golpe que debia encargarse de poner fin á mi agonía!... Debí caer desvanecida, Leonello... No recuerdo lo que pasó despues...
    • 1887 Anónimo "Nuestros grabados" [01-10-1887] La Hormiga de Oro (Barcelona) Esp (HD)
      En lo que deja escrito, en su estilo, en sus obras, en fin, aparece ciertamente con mayor claridad la inefable vibracion del alma, que el ardiente martilleo del corazon. Tanto le asustaba la materia, que tendia siempre á lo espiritual, de tal manera que alcanzó á menudo el misticismo, dejando en este género obras de mucha valía, y notándose en él esta tendencia aún en el género profano.
    • 1890 Maestre, T. "Dengue" [01-01-1890] Diario de Murcia (Murcia) Esp (HD)
      Adan sintió un escalofrio, su piel de sudorosa y suave se tornó áspera y seca, sus ojos antes abiertos á toda luz se cargaron de sangre y se volvieron fotofóbicos; su frente, altar de la idea, enloqueció al martilleo rápido de su corazon y sus fornidos miembros, antes prontos á toda hazaña, doloridos é inertes yacian sobre la tierra; aquellos seres, los mas pequeños entre los mas pequeños habian rendido al tipo del señorío y de la fortaleza: Adan estaba envenenado: Adan tenía el dengue.
    • 1902 Unamuno, M. Amor pedagogía [1995] Esp (CDH )

      Marina, apartando sus ojos de Avito, los vuelve sonrientes a Leoncia y al hombre luego, como quien dice: ¡tiene gracia! Y al observarlo Carrascal oye una voz que en su interior le dice: «¡alma primitiva, protoplasmática, virginal!, ¡corazón inconciente!», a la vez que su corazón, conciente y todo, empieza a acelerar su martilleo.

    • 1914 Ortega Gasset, J. Meditaciones Quijote [1990] 98 Esp (CDH )
      Cuando callan por completo las cosas en torno, el vacío de rumor que dejan, exige ser ocupado por algo, y entonces oímos el martilleo de nuestro corazón, los latigazos de la sangre en nuestras sienes, el hervor del aire que invade nuestros pulmones y que luego huye afanoso. Todo esto es inquietante porque tiene una significación demasiado concreta. Cada latido de nuestro corazón parece que va a ser el último.
    • 1914 Ortega Gasset, J. Meditaciones Quijote [1990] Esp (CDH )

      Y mi corazón salió entonces del fondo de las cosas como un actor se adelanta en la escena para decir las últimas palabras dramáticas. Paf... paf... Comenzó el rítmicomartilleo y por él se filtró en mi ánimo una emoción telúrica. En lo alto, un lucero latía al mismo compás, como si fuera un corazón sideral, hermano gemelo del mío y como el mío lleno de asombro y de ternura por lo maravilloso que es el mundo.

    • 1914 Unamuno, M. Niebla [1995] 184 Esp (CDH )

      Volvió a sentarse, volvió a sentarla sobre sí, la ciñó con sus brazos y la apretó a su pecho. La pobrecilla le echó un brazo sobre el hombro, como para apoyarse en él, y volvió a ocultar su cara en el seno de Augusto. Y allí, como oyese el martilleo del corazón de éste, se alarmó.

    • 1941 Mallea, E. Todo verdor perecerá [1969] Ar (CDH )
      Vino caminando hasta la casa que había sido de su padre y que Nicanor Cruz quemó con todo el resto. La puerta y las ventanas estaban cerradas. Casi todo Ingeniero White estaba a oscuras. Se dejó caer sentada en los escalones de madera, apoyó la cabeza, de costado, en el pilar donde remataba la balaustrada. Vio a unos metros los setos de tamariscos más oscuros que el resto de la noche. Ahora tenía palpitaciones constantes, y como no comía, las sentía mucho más fuertemente en el pecho, rápidos martilleos que parecían vaciarla de sangre.
    • 1952 Laforet, C. Isla [1954] p. 162 Esp (BD)
      Trémula y paciente, esperó varias horas de la mañana frente a la casa del pintor. Cuando lo vió salir casi no quería creerlo. Parecía empequeñecido, un hombrecito feo, algo diferente al que ella veía en su imaginación a cada momento. Se detuvo, con el bastón colgado al brazo, para encender su pitillo, entre los secos arriates del jardín de su hotel. Marta lo tenía allí, casi a su alcance. Pero él no la veía. Marta sentía el martilleo de su corazón: plaf plaf plaf. Si seguía así, pensó que no podría ni hablar.
    • 1996 Santiago, E. Sueño América [1996] PR (CDH )
      Su corazón palpita rápidamente, y se inclina sobre la jamba de la puerta, los ojos cerrados, escuchando el martilleo en sus oídos. Cuando su corazón recobra el ritmo normal, desliza la puerta de atrás y, descalza, camina en el pasto húmedo. Su camisón atrapa el aire fresco de la noche y aletea alrededor de sus rodillas, como si las estuviera besando. Se pasa los dedos por el pelo, lo levanta para dejar entrar el aire, entonces lo deja caer alrededor de sus hombros. Una brisa apacible le seca el sudor detrás de su cuello y de sus orejas.
    • 2005 Barceló, E. "Laura" p. 107 Casa ciega Esp (BD)
      En algún momento de la noche lo despertó un ruido que de momento no consiguió precisar porque se mezclaba con las imágenes de su sueño. Él estaba en alguna parte y algo, al otro lado de la puerta, daba golpes sobre la madera pidiendo que lo dejara entrar . Se asustó de su propia formulación y empezó a sentir el martilleo del corazón en el pecho. ¿Algo quería entrar? ¿No alguien? Se incorporó de golpe en la cama, forzando el oído.
    • 2008 Jaramillo Levi, E. Respuesta Secreto voces Pa (CORPES)
      No dejó de correr hasta que llegó a la casa. Por suerte no había nadie. Su madre y hermanito deben andar comprando útiles escolares. Se fue a su cuarto y se metió a la cama y se arropó como si no hiciera un calor de los mil demonios y los fríos del invierno azotaran el ambiente. Solo entonces percibió el martilleo acumulado de su corazón y, a destiempo, tuvo miedo de morir de un infarto.
    • 2020 Morata, S. ADN diablo s. p. Esp (BD)
      Intentó gritar, pero algo obstruía su boca, invadiendo su garganta. Comenzó a absorber agitadamente el hilo de aire que podía controlar, y que no era suficiente, hasta que el pánico se apoderó de él. Sintió que se ahogaba y su corazón se volvió loco, golpeando su pecho a un ritmo y una potencia increíbles, hasta que en un instante y tras un estallido de dolor, todo se detuvo, el martilleo del corazón y el dolor, en un contraste tan doloroso como enervante. Volvió a experimentar la sensación de que moría, y durante un breve lapso, sentirse tranquilo antes de que la oscuridad le tragara como una boca negra y viscosa.
  6. >martillear+–o
    s. m. Golpe dado con un martillo.
    docs. (1847-2024) 23 ejemplos:
    • 1847 Anónimo "Crónica Madrid" [22-09-1847] El Faro (Madrid) Esp (HD)
      —Ayer dieron principio las ferias de Madrid. Las de la hermosa calle de Alcalá no empiezan verdaderamente hasta mañana, porque aun no ha concluido el martilleo de los carpinteros que ensamblan tablones y maderas para formar los cajones. En las demas calles y plazas, donde es costumbre atestar trastos y muebles de nuestros abuelos, ya están arreglados los puestos y en disposicion de ir recibiendo dinero los vendedores.
    • 2020 Arriaga, G. Salvar fuego [2020] Mx (CORPES)
      A la mañana siguiente me despertó un sonido de martilleo. Me incorporé atolondrado y con sueño. No había nadie dentro de la casa. Salí. Tu padre construía una caja con unas rústicas tablas de madera de pino. Le pregunté qué era. Sin voltear a verme me contestó en náhuatl: «El ataúd para enterrar a tu papá». No entendí.
    • 1847 Anónimo "Crónica Madrid" [22-09-1847] El Faro (Madrid) Esp (HD)
      —Ayer dieron principio las ferias de Madrid. Las de la hermosa calle de Alcalá no empiezan verdaderamente hasta mañana, porque aun no ha concluido el martilleo de los carpinteros que ensamblan tablones y maderas para formar los cajones. En las demas calles y plazas, donde es costumbre atestar trastos y muebles de nuestros abuelos, ya están arreglados los puestos y en disposicion de ir recibiendo dinero los vendedores.
    • 1849 Anónimo "Trad Genoveva, Karr" [15-12-1849] La Ilustración (Madrid) Esp (HD)
      CÁRLOS LEFLOCH "Desde esta noche, y atendiendo á que Vasselin se acuesta asi como su criado, en el interior de la casa, —(con tornillos y tablas agujereadas de antemano, para evitar el ruido del martilleo,) se barrenará, tapará, y cerrará hermética y sólidamente la puerta de Vasselin que dá á la escalera."
    • 1877 Anónimo "Viaje S. M." [04-03-1877] La Mañana: Diario Político (Madrid) Esp (HD)
      La universidad nueva estaba convertida ayer en un vasto arsenal. Por todas partes atravesaban los mozos cargados con productos que debian exponerse, y en todas las dependencias el martilleo de los carpinteros y cerrajeros daba á aquellos locales ese movimiento caracteristico de los pueblos industriales. Quien hubiese visitado aquel magnífico edificio un dia ántes, se hubiera quedado asombrado ante lo realizado en veinticuatro horas.
    • 1889 Hidalgo Terrón, J. Equitación [1889] II, 202 Esp (CDH )

      Son varias las causas que contribuyen para que cualquier animal joven se resista á que le hierren, además de las indicadas: el humo que produce el fuego al sentar la herradura, el olor que se desprende del casco quemado, y por último, el martilleo que sufre al clavar los clavos, son otros tantos motivos de extrañeza que acarrean la dificultad; si á esto agregan algún castigo ó el uso del acial, acaban de prevenir al caballo contra esta operación y la dificultad crece cada día que se repite la escena anterior.

    • 1898 Blasco Ibáñez, V. Barraca [1997] Esp (CDH )
      Las maderas se estremecieron con este martilleo loco. Quería saciar su rabia en la vivienda, ya que no podía hacer añicos al dueño, y tan pronto aporreaba la puerta como daba de culatazos a las paredes, arrancando enormes yesones. Hasta se echó varias veces la escopeta a la cara, queriendo disparar los dos tiros contra las ventanillas de la cambra, deteniéndole únicamente el miedo a quedar desarmado.
    • 1902 Blasco Ibáñez, V. Cañas [1902] Esp (CDH )
      En la ribera construían barquitos los carpinteros, y el eco de sus martilleos se perdía en la calma de la tarde. Las embarcaciones nuevas, de madera amarilla recién cepillada, estaban sobre bancos, esperando la mano de alquitrán con que las cubrían los calafates. En la puerta de la taberna cosían dos mujeres. Más allá alzábase una choza de paja, donde estaba el peso de la Comunidad de Catarroja. Una mujer con una balanza formada por dos espuertas pesaba las anguilas y tencas que desembarcaban los pescadores, y terminado el peso, arrojaba una anguila en una gran cesta que conservaba á su lado. Era el tributo voluntario de la gente de Catarroja.
    • 1918 Blasco Ibáñez, V. Mare nostrum [1998] Esp (CDH )
      Los obreros reemplazaban las planchas abolladas y rotas con un martilleo irresistible. Ya que había de esperar cerca de un mes, era preferible alojarse en un hotel. Y envió su equipaje al Albergo Partenope, en la antigua ribera de Santa Lucía, el mismo que le había designado Freya.
    • 1933 Asturias, M. Á. "Desobediencia Jesús" París 1924-1933 Gu (CDH )
      Subía del taller el eco del martilleo, de las sierras y demás herramientas, lo que para los obedecidos padres era como una música armoniosa del otro lado de un mal sueño.
    • 1962 Fuentes, C. Muerte Artemio Cruz [1962] Mx (CDH )
      El pequeño claro junto al río ya no pulsaba con el chirreo del círculo oxidado ni con el martilleo sonámbulo del mulato. Encajonado por el verdor, crecía el murmullo de agua veloz que arrastraba bagazo y troncos fulminados en las tempestades nocturnas y hierba ondulante de los campos de arriba. Revoloteaban las mariposas negras y amarillas, rumbo al mar también.
    • 1988 Vijnovsky, B. Dudas [1988] Ar (CDH )
      No fuma, y rara vez toma bebidas alcohólicas, porque nota que le aumenta mucho su irritabilidad, y peor efecto aún le hace el café que, por ese motivo, ha suprimido totalmente. El frío lo agrava, sobre todo si es seco, y está mucho mejor en los días húmedos; prefiere el verano y desearía que nunca fuera invierno. Es muy impaciente, no tolera los ruidos, el ruido del martilleo en el taller lo enloquece y, por esa razón, ha pedido trabajar en horario nocturno, en el que disminuye notablemente el trabajo y, por consiguiente, el ruido; por eso, tampoco escucha la radio.
    • 2001 Mtz Espinosa, J. "Estupor Canelones" Final milagros Co (CORPES)
      "Cuatro años", explicaba la chica como intentando hacerle partícipe de su confidencia. Cuatro años de martilleo, de clavos por el suelo, de protestas y reclamos de los vecinos intrigados por las piezas de madera embutidas entre el ascensor, intrigados por tantas reparaciones y por tantos materiales trepando por la fachada mientras menudeaban las maldiciones y puteadas de las amas de casa. Tantos amigos de los del noveno piso, se decían. Sin embargo fueron discretos o quizás solidarios, sabiendo de tantos horrores, como sabían.
    • 2006 Díaz Eterovic, R. Segundo Deseo Ch (CORPES)
      El corredor nos condujo a un patio en el que se veían sepulturas y mausoleos de distintos tamaños. El lugar parecía desierto, pero luego de un rato vimos a una de las tantas cuidadoras que trabajan en el cementerio a cambio de las propinas que los deudos les dan por regar las plantas y mantener limpios los catafalcos. El martilleo que alguien provocaba en los alrededores me hizo pensar que estábamos cerca de nuestro objetivo.
    • 2020 Arriaga, G. Salvar fuego [2020] Mx (CORPES)
      A la mañana siguiente me despertó un sonido de martilleo. Me incorporé atolondrado y con sueño. No había nadie dentro de la casa. Salí. Tu padre construía una caja con unas rústicas tablas de madera de pino. Le pregunté qué era. Sin voltear a verme me contestó en náhuatl: «El ataúd para enterrar a tu papá». No entendí.
    • 1847 Anónimo "Crónica Madrid" [22-09-1847] El Faro (Madrid) Esp (HD)
      —Ayer dieron principio las ferias de Madrid. Las de la hermosa calle de Alcalá no empiezan verdaderamente hasta mañana, porque aun no ha concluido el martilleo de los carpinteros que ensamblan tablones y maderas para formar los cajones. En las demas calles y plazas, donde es costumbre atestar trastos y muebles de nuestros abuelos, ya están arreglados los puestos y en disposicion de ir recibiendo dinero los vendedores.
    • 1849 Anónimo "Trad Genoveva, Karr" [15-12-1849] La Ilustración (Madrid) Esp (HD)
      CÁRLOS LEFLOCH "Desde esta noche, y atendiendo á que Vasselin se acuesta asi como su criado, en el interior de la casa, —(con tornillos y tablas agujereadas de antemano, para evitar el ruido del martilleo,) se barrenará, tapará, y cerrará hermética y sólidamente la puerta de Vasselin que dá á la escalera."
    • 1877 Anónimo "Viaje S. M." [04-03-1877] La Mañana: Diario Político (Madrid) Esp (HD)
      La universidad nueva estaba convertida ayer en un vasto arsenal. Por todas partes atravesaban los mozos cargados con productos que debian exponerse, y en todas las dependencias el martilleo de los carpinteros y cerrajeros daba á aquellos locales ese movimiento caracteristico de los pueblos industriales. Quien hubiese visitado aquel magnífico edificio un dia ántes, se hubiera quedado asombrado ante lo realizado en veinticuatro horas.
    • 1889 Hidalgo Terrón, J. Equitación [1889] II, 202 Esp (CDH )

      Son varias las causas que contribuyen para que cualquier animal joven se resista á que le hierren, además de las indicadas: el humo que produce el fuego al sentar la herradura, el olor que se desprende del casco quemado, y por último, el martilleo que sufre al clavar los clavos, son otros tantos motivos de extrañeza que acarrean la dificultad; si á esto agregan algún castigo ó el uso del acial, acaban de prevenir al caballo contra esta operación y la dificultad crece cada día que se repite la escena anterior.

    • 1889 Matto Turner, C. Aves [2000] Pe (CDH )
      La conciencia, ese gran argumento puesto en la válvula de respiración llamada corazón contra los seres desgraciados que descifran el problema de la vida con la nada de la muerte, la conciencia duerme tranquila a veces, pero ¡ay!, que al despertar golpea con martilleo incesante el alma del hombre.
    • 1898 Blasco Ibáñez, V. Barraca [1997] Esp (CDH )
      Las maderas se estremecieron con este martilleo loco. Quería saciar su rabia en la vivienda, ya que no podía hacer añicos al dueño, y tan pronto aporreaba la puerta como daba de culatazos a las paredes, arrancando enormes yesones. Hasta se echó varias veces la escopeta a la cara, queriendo disparar los dos tiros contra las ventanillas de la cambra, deteniéndole únicamente el miedo a quedar desarmado.
    • 1899 RAE DRAE (13.ª ed.) (NTLLE)
      Martilleo. m. Acción y efecto de martillar.
    • 1902 Blasco Ibáñez, V. Cañas [1902] Esp (CDH )
      En la ribera construían barquitos los carpinteros, y el eco de sus martilleos se perdía en la calma de la tarde. Las embarcaciones nuevas, de madera amarilla recién cepillada, estaban sobre bancos, esperando la mano de alquitrán con que las cubrían los calafates. En la puerta de la taberna cosían dos mujeres. Más allá alzábase una choza de paja, donde estaba el peso de la Comunidad de Catarroja. Una mujer con una balanza formada por dos espuertas pesaba las anguilas y tencas que desembarcaban los pescadores, y terminado el peso, arrojaba una anguila en una gran cesta que conservaba á su lado. Era el tributo voluntario de la gente de Catarroja.
    • 1902 Blasco Ibáñez, V. Cañas [1902] Esp (CDH )
      La calma del puerto, interrumpida á ratos por el martilleo de los calafates y el cloquear de las gallinas, excitaba su locuacidad, impulsándolo á las confidencias.
    • 1904 Blest Gana, A. Transplantados [1904] II, 465 Ch (CDH )
      Ora burlescos, ora fúnebres, remedaban para ella, con porfiado compás, las preocupaciones de su ánimo amedrentado; repetían, golpeando las ruedas sobre los rails, con regularidad automática, algún augurio amenazante. «No lo verás más, no lo verás más», oía, pensando en Fuentealba, como un martilleo mecánico, durante largo rato, hasta que ella hacía un esfuerzo penoso de enfermo, que se da vuelta en un lecho de dolor, para arrancarse á la obsesión desapiadada del fatídico refrán.
    • 1907 Agustini, D. LBlanco [1993] 106 Poesías Ur (CDH )
      Súbito al peregrino rumor de nuestra planta / Con ímpetu salvaje un ave se levanta. / Son grandes, son soberbias las aves de las cumbres, / Sus ojos tienen fríos, olímpicos vislumbres. / Abismos palpitantes, enigmas de plumaje, / Su vuelo es un nervioso martilleo salvaje. / Sus pupilas brillantes, sus pupilas oscuras, / Dan un vértigo raro: un vértigo de alturas... /
    • 1918 Blasco Ibáñez, V. Mare nostrum [1998] Esp (CDH )
      Los obreros reemplazaban las planchas abolladas y rotas con un martilleo irresistible. Ya que había de esperar cerca de un mes, era preferible alojarse en un hotel. Y envió su equipaje al Albergo Partenope, en la antigua ribera de Santa Lucía, el mismo que le había designado Freya.
    • 1918 Blasco Ibáñez, V. Mare nostrum [1998] Esp (CDH )

      Un gran puente giratorio ponía en comunicación ambas orillas, orladas de vastas construcciones y altas chimeneas: talleres de la marina, depósitos, arsenales, diques secos para la limpieza de los buques. Los remolcadores movían continuamente su agua verde y fangosa. Los vapores en reparación se alineaban a lo largo de los malecones bajo un continuo martilleo que hacía resonar sus planchas. Las gabarras rematadas por colinas de hulla iban lentamente a situarse en los flancos de los buques. Bajo el puente giratorio llegaban y partían las lanchas de los acorazados, dejando en los muelles flotantes las tripulaciones libres de servicio, que saludaban con escandaloso griterío el salto a tierra.

    • 1933 Asturias, M. Á. "Desobediencia Jesús" París 1924-1933 Gu (CDH )
      Subía del taller el eco del martilleo, de las sierras y demás herramientas, lo que para los obedecidos padres era como una música armoniosa del otro lado de un mal sueño.
    • 1962 Fuentes, C. Muerte Artemio Cruz [1962] Mx (CDH )
      El pequeño claro junto al río ya no pulsaba con el chirreo del círculo oxidado ni con el martilleo sonámbulo del mulato. Encajonado por el verdor, crecía el murmullo de agua veloz que arrastraba bagazo y troncos fulminados en las tempestades nocturnas y hierba ondulante de los campos de arriba. Revoloteaban las mariposas negras y amarillas, rumbo al mar también.
    • 1988 Vijnovsky, B. Dudas [1988] Ar (CDH )
      No fuma, y rara vez toma bebidas alcohólicas, porque nota que le aumenta mucho su irritabilidad, y peor efecto aún le hace el café que, por ese motivo, ha suprimido totalmente. El frío lo agrava, sobre todo si es seco, y está mucho mejor en los días húmedos; prefiere el verano y desearía que nunca fuera invierno. Es muy impaciente, no tolera los ruidos, el ruido del martilleo en el taller lo enloquece y, por esa razón, ha pedido trabajar en horario nocturno, en el que disminuye notablemente el trabajo y, por consiguiente, el ruido; por eso, tampoco escucha la radio.
    • 1990 Uslar Pietri, A. Visita tiempo [1993] Ve (CDH )

      Mientras hablaba los otros recogían las armas, encendían las luces y comenzaban a clavar las ventanas. Entre el ruido del martilleo volvió a alzarse la voz desgarrada que ahora parecía suplicante: «Máteme Vuestra Majestad y no me prenda, que es grande escándalo en el reino». No hubo respuesta. Volvió a impetrar: «Si no me matáis, yo me mataré». Hizo el gesto de buscar un arma entre las sábanas. Dos de los caballeros lo sujetaron.

    • 1999 González, E. Quién como Dios [1999] Mx (CDH )
      Esa madrugada poco pudieron dormir los vecinos de los alrededores por el constante martilleo claveteando maderos, los que provenían de algunos mezquites derribados expresamente para la ocasión y que se pensaban utilizar posteriormente como durmientes para la construcción de la vía férrea: el presidente Díaz había prometido hacer llegar los «caminos de hierro» a San Miguel una vez terminado el tramo Toluca-Morelia.
    • 2001 Mtz Espinosa, J. "Estupor Canelones" Final milagros Co (CORPES)
      "Cuatro años", explicaba la chica como intentando hacerle partícipe de su confidencia. Cuatro años de martilleo, de clavos por el suelo, de protestas y reclamos de los vecinos intrigados por las piezas de madera embutidas entre el ascensor, intrigados por tantas reparaciones y por tantos materiales trepando por la fachada mientras menudeaban las maldiciones y puteadas de las amas de casa. Tantos amigos de los del noveno piso, se decían. Sin embargo fueron discretos o quizás solidarios, sabiendo de tantos horrores, como sabían.
    • 2006 Díaz Eterovic, R. Segundo Deseo Ch (CORPES)
      El corredor nos condujo a un patio en el que se veían sepulturas y mausoleos de distintos tamaños. El lugar parecía desierto, pero luego de un rato vimos a una de las tantas cuidadoras que trabajan en el cementerio a cambio de las propinas que los deudos les dan por regar las plantas y mantener limpios los catafalcos. El martilleo que alguien provocaba en los alrededores me hizo pensar que estábamos cerca de nuestro objetivo.
    • 2007 Phé-Funchal, D. Las Flores Gu (CORPES)
      Tomó el bolso sobre la cama, bajó veloz las escaleras y salió sin decir palabra. El reloj del palacio municipal anunció las cinco y media. Madre caminaba presurosa bajo la mirada de los paseantes. El aroma del aserrín y la melodía de los martilleos la distrajeron de su camino. Se detuvo frente a la carpintería. Mandó a llamar al maestro y dijo que a primera hora tomaran medidas en la oficina parroquial y construyeran una puerta de una sola pieza de madera
    • 2014 RAE DLE (NTLLE)
      martilleo. m. Acción y efecto de martillear.
    • 2020 Arriaga, G. Salvar fuego [2020] Mx (CORPES)
      A la mañana siguiente me despertó un sonido de martilleo. Me incorporé atolondrado y con sueño. No había nadie dentro de la casa. Salí. Tu padre construía una caja con unas rústicas tablas de madera de pino. Le pregunté qué era. Sin voltear a verme me contestó en náhuatl: «El ataúd para enterrar a tu papá». No entendí.
    1. s. m. En particular, golpe dado a un metal con un martillo para moldear su forma.
      docs. (1857-2024) 15 ejemplos:
      • 1857 Mellado, F. P. (ed.) Trad Diccionario artes, II p. 69 Esp (BD)
        Batidor de oro, PLATA Y COBRE. Los procedimientos que se siguen para reducir por medio del batido ó martilleo estos tres metales á hojas de una estremada tenuidad son perfectamente idénticos y por lo mismo nos limitaremos á esponer uno de los métodos observados, el inglés.
      • 2024 Pastor Puente, D. Conquista este s. p. Esp (BD)
        El calor de esta forja es enorme, y además los hornos no están completamente al aire libre. Después de un buen rato, consiguen un fundido metálico algo sucio de textura algo inconsistente... —Eso es lo que llamamos el hierro esponja. Tiene muchos poros y no es homogéneo. Como sabéis, hace mucho que se conocen objetos de hierro, pero rara vez es suficientemente resistente y rinde peor que el bronce, sobre todo con las armas— señala el maestro. —Lo volvemos a fundir para quitarle impurezas y lo trabajamos con el martillo, ¿verdad? —pregunta Nilda. —Así es... Te lo dijo tu padre, ¿no?—Sí, lo hice solo un par de veces, pero no domino la técnica— responde Nilda. —No es tan distinto el martilleo, la verdadera diferencia es la intensidad y la duración, que es mucho mayor que en el bronce..., y luego volvéis a repetir hasta que lo dejéis puro y le saquéis lo que estorba a martillazos...
      • 1857 Mellado, F. P. (ed.) Trad Diccionario artes, II p. 69 Esp (BD)
        Batidor de oro, PLATA Y COBRE. Los procedimientos que se siguen para reducir por medio del batido ó martilleo estos tres metales á hojas de una estremada tenuidad son perfectamente idénticos y por lo mismo nos limitaremos á esponer uno de los métodos observados, el inglés.
      • 1864 Bécquer, G. A. "Rosa pasión" Leyendas Esp (CDH )
        El judío levantó un instante los ojos de su yunque, suspendió su continuo martilleo y, sin mostrar la menor emoción, preguntó a su interpelante:

        — ¿Y qué dicen de ella?

        — Dicen —prosiguió su interlocutor—, dicen... ¡Qué sé yo! Muchas cosas... Entre otras, que tu hija está enamorada de un cristiano...

      • 1888 Malo Molina, M. Fundición moldeo trabajo metales p. 303 Esp (BD)
        Puesto que el efecto del martilleo lo ha de sufrir el yunque, preciso será que su metal ofrezca la suficiente tenacidad y dureza. Por esta razón no son apropósito para su construcción ni el hierro dulce ni el hierro colado; el 1.º por demasiado blando y el 2.º por demasiado frágil. Pero si se tiene cuidado de acerar la mesa de un yunque de hierro dulce, cementándola ó si se emplea el moldeo misto de matriz metálica si es de hierro colado, ó si se ha endurecido convenientemente este hierro colado, ó bien si suelda el hierro del cuerpo con el acero de la mesa, entónces habremos hermanado las ventajas del hierro con las del acero, obteniendo yunques muy recomendables por su precio y por sus cualidades.
      • 1891 Anónimo "1º Sesión de prórroga, del 2 de octubre de 1891" [02-10-1891] Diario de Sesiones de la Cámara de Diputados (Buenos Aires) Ar (HD)
        Yo sé, señor presidente, que el martilleo constante del modesto jornalero que está pegado al yunque, golpeando con su brazo de bronce y con su pesada maza el hierro candente que saca de la fragua, no produce armonías, no produce sonoridades armónicas; pero sé también que aquel modesto hombre de trabajo produce, al fin de su labor, obras de utilidad [...].
      • 1894 Soler Arqués, C. "Forma íntima" [01-06-1894] t. CVIX, p. 7 Revista Contemporánea (Madrid) Esp (HD)
        El aumento de las bibliotecas indispensables á las clases populares; el fomento de las escuelas, donde crecen y se forman los niños; la creación de centros, donde se ilustran artistas y artesanos; la aparición de esas estatuas de bronce que se levantan entre jardines, embelleciendo las costas besadas por el inquieto oleaje del mar cantábrico; todo lo útil, todo lo bello, todo lo fructuoso, tiene siempre un firme defensor en el asturiano entusiasta y en el español convencido. Y siempre, desde que he podido conocerle y tratarle, siempre le he visto en el martilleo del yunque, siempre constante en la tarea, siempre en la nueva labor cada día.
      • 1904-1905 Azorín (José Martínez Ruiz) "Elegía" [1973] p. 160 Pueblos. Andalucía trágica Esp (BD)
        La llama de la fragua surge briosa en el hogar; el fuelle va resoplando sonoramente; en medio del taller, el viejo yunque, patriarcal, venerable, alma de la herrería, espera el rojo hierro que ha de ser martilleado. Y el hierro es sacado de entre las brasas. Y los martillos, recios, caen y tornan á caer sobre él, y van cantando alegres su canción milenaria, en tanto que el grueso yunque parece que se ensancha de satisfacción —tal vez de vanidad—, pensando que sin él no se podría hacer nada en la herrería. Y, de rato en rato, el martilleo cesa; entonces el maestro y yo hablamos de las cosas del pueblo, es decir, del mucho ó poco trabajo que hay, de las casas que están construyendo, de los deleznables que son —no os quepa duda de esto— los trabajos de hierro que vienen de las fábricas.
      • 1958 Lpz Navarro, T. Troquelado [1958] Esp (CDH )
        Todos los metales cuando se encuentran sometidos a trabajos tales como martilleo, laminación o trefilado, se recristalizan, adquiriendo, por lo tanto, dureza, siendo conveniente, cuando el régimen de trabajo ha sido severo, aplicarles un tratamiento térmico, que, como ya sabemos, tiene como fin aumentar el grado de cristalización, siendo conveniente aplicarlo como fase intermedia entre dos operaciones de embutición.
      • 1975 Ortiz, F. Música afrocubana [1975] Cu (CDH )
        Según se creía entonces, el inventor de la música fue nada menos que un hijo de Jafet, llamado Túbal, quien la descubrió en el martilleo del hierro sobre el yunque y, no se sabe si antes o después del invento, fue el poblador de España; precisamente el año 131 después del Diluvio Universal, según lo refiere dicho P. Gumilla. Pero no acababa aquí la genealogía interesante para los cubanos.
      • 1987 Company Bueno, J. Trad Corrosiones metálicas, Evans p. 145 Esp (BD)
        Pero, mientras las tensiones promueven el ataque, el tratamiento superficial destinado a cerrar las fisuras y dejar el metal a compresión paralela a la superficie, puede aumentar la resistencia; el martilleo de las columnas de cobre en un tiempo empleadas en la destilación de ácido acético se decía que les alargaba la vida.
      • 1988 Aguilar Sahagún, G. Hombre y materiales [1988] Mx (CDH )

        4) Moldeo: para darle una forma específica al metal ya fundido es preciso depositarlo en algún recipiente adecuado que lo aloje mientras se lleva a cabo el enfriamiento con la consecuente solidificación del metal. Entretanto, cabe la posibilidad de utilizar el martilleo para obtener la forma deseada.

      • 2012 Glz Díez, G. Falcata ibérica s. p. Esp (BD)
        —Tampoco yo he querido ofenderos, sino expresar mi admiración por estos hombres. Ahora viene el paso más importante, al sacarlo del fuego se martillea el lingote para eliminar las impurezas, dándole la forma que queremos obtener, y de nuevo se vuelve al carbón al rojo vivo para repetir el proceso de martilleo hasta que no queden impurezas y conseguir la herramienta deseada. E inmediatamente se templa por inmersión en agua para fijar sus propiedades.
      • 2013 Morera, V. Trad Oración crepúsculo, Dewar s. p. Esp (BD)
        No podía considerarse que Hamid al Mursi fuera un hombre tímido, pero nunca se sentía totalmente seguro cuando visitaba el gremio de los herreros. Las callejuelas abarrotadas y claustrofóbicas de cuyas paredes colgaban hoces, rejas de arados, cadenas de hierro, ollas de cobre y armas de todo tipo lo impresionaban. Había, allí, demasiados rincones apartados, demasiada gente, demasiados hombres fornidos con fácil acceso a armas, metal incandescente y fuego. El constante martilleo y golpeteo del oficio de los herreros le alteraban los nervios, y el humo acre de las fraguas le hacía toser.
      • 2024 Pastor Puente, D. Conquista este s. p. Esp (BD)
        El calor de esta forja es enorme, y además los hornos no están completamente al aire libre. Después de un buen rato, consiguen un fundido metálico algo sucio de textura algo inconsistente... —Eso es lo que llamamos el hierro esponja. Tiene muchos poros y no es homogéneo. Como sabéis, hace mucho que se conocen objetos de hierro, pero rara vez es suficientemente resistente y rinde peor que el bronce, sobre todo con las armas— señala el maestro. —Lo volvemos a fundir para quitarle impurezas y lo trabajamos con el martillo, ¿verdad? —pregunta Nilda. —Así es... Te lo dijo tu padre, ¿no?—Sí, lo hice solo un par de veces, pero no domino la técnica— responde Nilda. —No es tan distinto el martilleo, la verdadera diferencia es la intensidad y la duración, que es mucho mayor que en el bronce..., y luego volvéis a repetir hasta que lo dejéis puro y le saquéis lo que estorba a martillazos...
      • 1857 Mellado, F. P. (ed.) Trad Diccionario artes, II p. 69 Esp (BD)
        Batidor de oro, PLATA Y COBRE. Los procedimientos que se siguen para reducir por medio del batido ó martilleo estos tres metales á hojas de una estremada tenuidad son perfectamente idénticos y por lo mismo nos limitaremos á esponer uno de los métodos observados, el inglés.
      • 1864 Bécquer, G. A. "Rosa pasión" Leyendas Esp (CDH )
        El judío levantó un instante los ojos de su yunque, suspendió su continuo martilleo y, sin mostrar la menor emoción, preguntó a su interpelante:

        — ¿Y qué dicen de ella?

        — Dicen —prosiguió su interlocutor—, dicen... ¡Qué sé yo! Muchas cosas... Entre otras, que tu hija está enamorada de un cristiano...

      • 1883 López, S. "Cazadores y armeros" [27-11-1883] Crónica Meridional (Almería) Esp (HD)
        El cañón de damas, como ya se sabe, mezcla íntima de hierro y acero sometida á un martilleo enérgico y extraordinariamente repetido, es el cañón de escopeta más perfecto. Es sólido, resistente y dilatable.
      • 1888 Malo Molina, M. Fundición moldeo trabajo metales p. 303 Esp (BD)
        Puesto que el efecto del martilleo lo ha de sufrir el yunque, preciso será que su metal ofrezca la suficiente tenacidad y dureza. Por esta razón no son apropósito para su construcción ni el hierro dulce ni el hierro colado; el 1.º por demasiado blando y el 2.º por demasiado frágil. Pero si se tiene cuidado de acerar la mesa de un yunque de hierro dulce, cementándola ó si se emplea el moldeo misto de matriz metálica si es de hierro colado, ó si se ha endurecido convenientemente este hierro colado, ó bien si suelda el hierro del cuerpo con el acero de la mesa, entónces habremos hermanado las ventajas del hierro con las del acero, obteniendo yunques muy recomendables por su precio y por sus cualidades.
      • 1891 Anónimo "1º Sesión de prórroga, del 2 de octubre de 1891" [02-10-1891] Diario de Sesiones de la Cámara de Diputados (Buenos Aires) Ar (HD)
        Yo sé, señor presidente, que el martilleo constante del modesto jornalero que está pegado al yunque, golpeando con su brazo de bronce y con su pesada maza el hierro candente que saca de la fragua, no produce armonías, no produce sonoridades armónicas; pero sé también que aquel modesto hombre de trabajo produce, al fin de su labor, obras de utilidad [...].
      • 1894 Soler Arqués, C. "Forma íntima" [01-06-1894] t. CVIX, p. 7 Revista Contemporánea (Madrid) Esp (HD)
        El aumento de las bibliotecas indispensables á las clases populares; el fomento de las escuelas, donde crecen y se forman los niños; la creación de centros, donde se ilustran artistas y artesanos; la aparición de esas estatuas de bronce que se levantan entre jardines, embelleciendo las costas besadas por el inquieto oleaje del mar cantábrico; todo lo útil, todo lo bello, todo lo fructuoso, tiene siempre un firme defensor en el asturiano entusiasta y en el español convencido. Y siempre, desde que he podido conocerle y tratarle, siempre le he visto en el martilleo del yunque, siempre constante en la tarea, siempre en la nueva labor cada día.
      • 1904-1905 Azorín (José Martínez Ruiz) "Elegía" [1973] p. 160 Pueblos. Andalucía trágica Esp (BD)
        La llama de la fragua surge briosa en el hogar; el fuelle va resoplando sonoramente; en medio del taller, el viejo yunque, patriarcal, venerable, alma de la herrería, espera el rojo hierro que ha de ser martilleado. Y el hierro es sacado de entre las brasas. Y los martillos, recios, caen y tornan á caer sobre él, y van cantando alegres su canción milenaria, en tanto que el grueso yunque parece que se ensancha de satisfacción —tal vez de vanidad—, pensando que sin él no se podría hacer nada en la herrería. Y, de rato en rato, el martilleo cesa; entonces el maestro y yo hablamos de las cosas del pueblo, es decir, del mucho ó poco trabajo que hay, de las casas que están construyendo, de los deleznables que son —no os quepa duda de esto— los trabajos de hierro que vienen de las fábricas.
      • 1958 Lpz Navarro, T. Troquelado [1958] Esp (CDH )
        Todos los metales cuando se encuentran sometidos a trabajos tales como martilleo, laminación o trefilado, se recristalizan, adquiriendo, por lo tanto, dureza, siendo conveniente, cuando el régimen de trabajo ha sido severo, aplicarles un tratamiento térmico, que, como ya sabemos, tiene como fin aumentar el grado de cristalización, siendo conveniente aplicarlo como fase intermedia entre dos operaciones de embutición.
      • 1975 Ortiz, F. Música afrocubana [1975] Cu (CDH )
        Según se creía entonces, el inventor de la música fue nada menos que un hijo de Jafet, llamado Túbal, quien la descubrió en el martilleo del hierro sobre el yunque y, no se sabe si antes o después del invento, fue el poblador de España; precisamente el año 131 después del Diluvio Universal, según lo refiere dicho P. Gumilla. Pero no acababa aquí la genealogía interesante para los cubanos.
      • 1987 Company Bueno, J. Trad Corrosiones metálicas, Evans p. 145 Esp (BD)
        Pero, mientras las tensiones promueven el ataque, el tratamiento superficial destinado a cerrar las fisuras y dejar el metal a compresión paralela a la superficie, puede aumentar la resistencia; el martilleo de las columnas de cobre en un tiempo empleadas en la destilación de ácido acético se decía que les alargaba la vida.
      • 1988 Aguilar Sahagún, G. Hombre y materiales [1988] 28 Mx (CDH )

        Cuadro 1. Sitios y fechas aproximadas en las que se han encontrado metales antiguos. Una muestra de los metales con mayor antigüedad

        Cuadro 2. Evolución de las primeras industrias mineras que utilizaron fuego

        2) Recocido: la aplicación moderada de calor que permite el reblandecimiento del metal a fin de facilitar su conformación mediante el martilleo. Indudablemente esta técnica fue el antecedente directo de la fundición.

      • 1988 Aguilar Sahagún, G. Hombre y materiales [1988] Mx (CDH )

        4) Moldeo: para darle una forma específica al metal ya fundido es preciso depositarlo en algún recipiente adecuado que lo aloje mientras se lleva a cabo el enfriamiento con la consecuente solidificación del metal. Entretanto, cabe la posibilidad de utilizar el martilleo para obtener la forma deseada.

      • 2012 Glz Díez, G. Falcata ibérica s. p. Esp (BD)
        —Tampoco yo he querido ofenderos, sino expresar mi admiración por estos hombres. Ahora viene el paso más importante, al sacarlo del fuego se martillea el lingote para eliminar las impurezas, dándole la forma que queremos obtener, y de nuevo se vuelve al carbón al rojo vivo para repetir el proceso de martilleo hasta que no queden impurezas y conseguir la herramienta deseada. E inmediatamente se templa por inmersión en agua para fijar sus propiedades.
      • 2013 Morera, V. Trad Oración crepúsculo, Dewar s. p. Esp (BD)
        No podía considerarse que Hamid al Mursi fuera un hombre tímido, pero nunca se sentía totalmente seguro cuando visitaba el gremio de los herreros. Las callejuelas abarrotadas y claustrofóbicas de cuyas paredes colgaban hoces, rejas de arados, cadenas de hierro, ollas de cobre y armas de todo tipo lo impresionaban. Había, allí, demasiados rincones apartados, demasiada gente, demasiados hombres fornidos con fácil acceso a armas, metal incandescente y fuego. El constante martilleo y golpeteo del oficio de los herreros le alteraban los nervios, y el humo acre de las fraguas le hacía toser.
      • 2024 Pastor Puente, D. Conquista este s. p. Esp (BD)
        El calor de esta forja es enorme, y además los hornos no están completamente al aire libre. Después de un buen rato, consiguen un fundido metálico algo sucio de textura algo inconsistente... —Eso es lo que llamamos el hierro esponja. Tiene muchos poros y no es homogéneo. Como sabéis, hace mucho que se conocen objetos de hierro, pero rara vez es suficientemente resistente y rinde peor que el bronce, sobre todo con las armas— señala el maestro. —Lo volvemos a fundir para quitarle impurezas y lo trabajamos con el martillo, ¿verdad? —pregunta Nilda. —Así es... Te lo dijo tu padre, ¿no?—Sí, lo hice solo un par de veces, pero no domino la técnica— responde Nilda. —No es tan distinto el martilleo, la verdadera diferencia es la intensidad y la duración, que es mucho mayor que en el bronce..., y luego volvéis a repetir hasta que lo dejéis puro y le saquéis lo que estorba a martillazos...
  7. s. m. Sonido que se produce al poner un arma de fuego en posición de disparo.
    Sinónimo: martillado
    docs. (1864-2017) 12 ejemplos:
    • 1864 Anónimo "—Suceso enojoso" [04-02-1864] Diario de Córdoba de Comercio, Industria, Administración, Noticias y Avisos (Córdoba) Esp (HD)
      X... que se hallaba cerca, así como Q... y M... hermano de S... se interpusieron, pero por desgracia no pudieron impedir que N... que estaba furioso y X. que tomó el asunto por lo sério se dieran dos solemnes bofetadas: en este momento se oyó el martilleo de tres pistolas y P... y Z... que tambien jugaban sujetaron á J... que ya le apuntaba a F... y que á no ser por L... (si vamos ocultando los nombres es por motivo de delicadeza que comprenderán nuestros lectores.) Ello es lo cierto que despues de todo L... P... R... M... Q... J... y Z se marcharon alegremente del brazo y adivina quien te dió.
    • 2017 Díaz Traicovich, C. Prisionero p. 163 Esp (BD)
      Se movió sigiloso, procurando esquivar la luz, mientras Prophet seguía llamándole y sin saberlo, seguía acercándose. —Davii—iid. Va siendo hora de que salgas —dijo ahora un poco más enfadado— mi paciencia tiene un límite. —Se oyó una risa ahogada junto con el martilleo de la pistola, recién cargada.
    • 1864 Anónimo "—Suceso enojoso" [04-02-1864] Diario de Córdoba de Comercio, Industria, Administración, Noticias y Avisos (Córdoba) Esp (HD)
      X... que se hallaba cerca, así como Q... y M... hermano de S... se interpusieron, pero por desgracia no pudieron impedir que N... que estaba furioso y X. que tomó el asunto por lo sério se dieran dos solemnes bofetadas: en este momento se oyó el martilleo de tres pistolas y P... y Z... que tambien jugaban sujetaron á J... que ya le apuntaba a F... y que á no ser por L... (si vamos ocultando los nombres es por motivo de delicadeza que comprenderán nuestros lectores.) Ello es lo cierto que despues de todo L... P... R... M... Q... J... y Z se marcharon alegremente del brazo y adivina quien te dió.
    • 1893 Lpz-Valdemoro Quesada, J. G. Chavala p. 156 Esp (BD)
      Al magistrado le tiembla la escopeta entre las manos de pura emoción. —¿Tira usted, D. Luis, ó no? —le pregunta el Conde impaciente— ¿á qué aguarda? Se escucha una detonación; la fiera no se mueve: inmediatamente suena el martilleo de la escopeta de Xirel, que falta en los dos cañones.
    • 1895 Urrecha, F. "Mudo" [28-10-1895] Diario de la Marina (La Habana) Esp (HD)
      Célula hizo un enérgico movimiento de cabeza. Primero le hacían tajadas en vivo. Miró al cielo, se cegó con las capas de nieve que caían y cerró los ojos. Sonó en aquel augusto silencio de la noche el martilleo de los gatillos, y los cuatro disparos llevaron casi simultáneo el eco hasta los muros de Candalija.
    • 1895 Pz Nieva, A. Viaje Asturias p. 135 Esp (BD)
      He dedicado una palabra al robusto acueducto, y no hay por qué condenar al silencio al edificio en que se halla instalada la fábrica de fusiles, honra por su organización del cuerpo de Artillería. ¡Instabilidad de las cosas humanas! Allí donde muchas veces repercutieron los rezos de las monjas, suena ahora el martilleo de los gatillos al probarse. El arma mortífera ha sucedido en el albergue histórico á la oración piadosa, los galones de oro de un coronel á la toca blanca de una abadesa.
    • 1918 Anónimo (Llaonet) "R. I. P." [18-10-1918] La Tradición (Tortosa) Esp (HD)
      ¡Pobre Humanidad! No contaba seguramente con los nuevos combatientes que a estas horas se le han presentado. En su ambición desmedida y satánica, no pensaba más que en matar a su hermano y en destruir la morada del vecino; no pensaba más que en los honores y en las riquezas agenas. No esperaba al guerrero invisible que por todas partes está sembrando la consternación y la muerte. El cuarto caballo del Apocalipsis ha hecho su aparición. Estaba cansado ya del tronar de los cañones, del continuo martilleo de los fusiles y del chirrido de las bayonetas, y quiere ayudarles en su tarea devastadora y cruel.
    • 1952 Corbalán, P. "Crimen expreso Andalucia" [30-10-1952] Libertad: Diario Nacional-Sindicalista (Valladolid) Esp (HD)
      Al presionar los policias sobre la puerta del piso de Antonio Teruel, ésta cedió. Empezó a abrirse suavemente. —En los rostros de todos nosotros —me dice el comisario Roldan de la Fuente— se reflejó la pálida ansiedad de los que se encuentran ante algo decisivo. Con el gruñido de los goznes se oyó también, seco y rápido, el martilleo de nuestras pistolas.
    • 1949-1953 Asturias, M. Á. Hombres maíz [1992] 45 Gu (CDH )
      Ya también ellos habían logrado apiar a machetazos a dos jinetes, pero eran como catorce, contados así al vistazo. Los maizales que no habían agarrado fuego, tronaban con sólo el calor de la inmensa hoguera, antes de prender, y ya encendidos, seguían remedando el martilleo de los máuseres. Los machetes al vuelo de una mano a otra, pasaban, brillantes, rojos por la colorada que teñía los caballos de los jinetes heridos y empezaba a formar pocitos de sangre en el suelo. Las gentes son como tamales envueltos en ropa. Se les sale lo colorado.
    • 1992 Méndez Canseco, R. "Noche devastada" p. 10 Piel desierto Mx (BD)
      Los días pasaban sin que tuviera noción del calendario. Esperaba el anochecer con ansia, mirando las figuras que la cortina de la ventana proyectaba sobre la pared. Me gustaba escuchar los rumores de la noche: el silbato del tren, las pláticas de los borrachos, los pasos apresurados de las mujeres que salen a buscar a sus amantes. Y los balazos. ¿Cuántas veces no desperté asustada por el martilleo de las pistolas y los ayes de dolor de algún herido que se aferraba a los muros como si el hacerlo significara su salvación, la llave al paraíso?
    • 1994 Moraza, L. / Basterra, M. Columna infame p. 280 Esp (BD)
      En varias ocasiones alguno montaba su arma haciendo amago de matarme, porque escuchaba el martilleo de la pistola en mi cabeza. Después de un rato me volvieron a poner la capucha y me volvieron a sacar escaleras arriba. Casi no podía hablar, tenía la boca seca y estaba temblando de miedo y frío, puesto que estaba medio desnudo y medio descalzo (...).
    • 2007 Villarreal, G. "INSEGURIDAD ASALTO EMPRESA FUNERARIA" Clarín.com Ar (CORPES)
      De a ratos el dueño de una casa de sepelios de Mar del Plata vuelve a sentir el martilleo en seco de un revólver apoyado en la sien; dos veces le gatillaron en falso. Los ladrones no lo golpearon ni le dejaron heridas visibles, pero sí duras secuelas: "No me puedo sacar ese sonido de la cabeza", afirma.
    • 2010 Casañas, G. V. Maestra laguna p. 494 Ar (BD)
      El hombre miraba con fijeza el arma que Santos empuñaba con fría determinación. Elizabeth alcanzó a oír una maldición en su boca antes de escuchar el martilleo del gatillo, presto a disparar.
    • 2017 Díaz Traicovich, C. Prisionero p. 163 Esp (BD)
      Se movió sigiloso, procurando esquivar la luz, mientras Prophet seguía llamándole y sin saberlo, seguía acercándose. —Davii—iid. Va siendo hora de que salgas —dijo ahora un poco más enfadado— mi paciencia tiene un límite. —Se oyó una risa ahogada junto con el martilleo de la pistola, recién cargada.
  8. >martillear+–o
    s. m. Golpe dado reiteradamente sobre algo produciendo un sonido.
    docs. (1910-2017) 8 ejemplos:
    • 1910 Sanjurjo, D. R. Física general [1910] Esp (CDH )
      La disposición movible del fondo de la cubeta hace muy transportable este barómetro, pues está calculada su capacidad de modo que, subiendo el tornillo s, se llena de mercurio todo el tubo, con lo que se evita el martilleo del líquido contra el fondo de la cámara cuando se lleva de una parte á otra, pues queda como una barra sólida todo el mercurio.
    • 2017 Riera, C. Las últimas palabras Esp (CORPES)
      No obstante, si prefieres la estilográfica, también puedes utilizarla. ¿La ves? Está ahí, aunque ya sabes que no es objeto de mi devoción, como tampoco la máquina de escribir. No la he usado nunca. Detesto el ruido de las teclas, el martilleo con que los dedos empujan las letras y el más hostil aún del paso de una línea a otra. No me parece un buen invento. Otro mejor habrá de sustituirlo, por más que las letras de imprenta ahorran tiempo a quienes tienen que interpretar manuscritos enrevesados, los míos, por ejemplo, como te ocurrió a ti.
    • 1910 Sanjurjo, D. R. Física general [1910] Esp (CDH )
      La disposición movible del fondo de la cubeta hace muy transportable este barómetro, pues está calculada su capacidad de modo que, subiendo el tornillo s, se llena de mercurio todo el tubo, con lo que se evita el martilleo del líquido contra el fondo de la cámara cuando se lleva de una parte á otra, pues queda como una barra sólida todo el mercurio.
    • 1975 Gasulla, L. Culminación [1979] Ar (CDH )
      Un revolcar incansable de polleras, un martilleo de tacones; el vuelo audaz de unas piernas, mostrando más allá de las ligas, la carne morena y joven del muslo y un coro chispeante de desenfadada admiración, se sucedían de tablado en tablado. A intervalos, alguien lanzaba un viva patriótico y el coro lo repetía; colocando en la cresta del grito su amor y lo lanzaba, rebotando como una pelota sonora, hacia el cielo azul. Para quebrar el hechizo, alguno, menos solemne, interrumpía con alaridos y berridos incomprensibles antes de rodar, totalmente vencido por la borrachera.
    • 1986 Cohen, M. Insomnio [1986] 131 Ar (CDH )
      Saltando por encima de un Napoleón de yeso con un estilete atado al brazo, entró al quieto caos de la sala de meditación. El húngaro estaba doblado sobre un tablero de dibujo, escrutando dos conos de vidrio que había puesto sobre una toallita almidonada. Era evidente que las visitas lo inquietaban menos que el estado de la nieve en las pistas de esquí del Tirol, y Ezequiel, más por agotamiento que por cautela, se quedó espiándole el martilleo tosco de los dedos, las brechas que cada suspiro abría en la barba, hasta que el calor de la estufa se le metió entre la ropa y lo venció.
    • 1987 Cifuentes, E. Nueva Esmeralda [1987] Gu (CDH )

      A pesar de que almorcé sabrosamente "los sueños crudos"que Mayra trajo del supermercado y transformó en olorosos platos, no pude hacer, como cosa rara, mi consabida siesta de hombre del trópico. Ni siquiera me acosté. Mis dedos me pedían —como le deben pedir al pianista— el martilleo sobre las teclas de mi maquinita de escribir.

    • 1989 Aparicio, J. P. Retratos [1989] Esp (CDH )

      María Dalia abrió los ojos. Pasaban los vagones metálicos y azules uno a uno hasta hundirse en la sombra de la marquesina, lo hacían despacio, con su consiguiente martilleo sobre la vía, un martilleo que era también como el golpe del agua en el hierro al rojo vivo.

    • 2009 Ossés, C. Trad Vida y muerte, Yan [2013] s. p. Esp (BD)
      Comencé a ladrar ferozmente antes de que el conductor llegara a llamar y me abalancé tan rápido como pude hacia la entrada; una docena de murciélagos que vivía en dintel de la puerta de entrada salió volando hacia la oscuridad de la noche. El tuyo fue el único olor que pude reconocer. El martilleo de la lluvia sobre la puerta producía sonidos huecos y aterradores.
    • 2013 Mañas, J. Á. / Dgz Leiva, A. Fuga Abuela Tiempo relatos Esp (CORPES)
      Se oyeron pasos fuera. Al poco, el martilleo de la porra contra las rejas impuso silencio en las galerías. Se iban apagando las luces. Pronto, solo las lámparas de las garitas alumbrarían la oscuridad. —Ahí tenemos al Nervios —murmuró el Rata, enseñando sus dientecillos con una mueca de desdén. —¡Venga a dormir! ¡Silencio todos!
    • 2017 Riera, C. Las últimas palabras Esp (CORPES)
      No obstante, si prefieres la estilográfica, también puedes utilizarla. ¿La ves? Está ahí, aunque ya sabes que no es objeto de mi devoción, como tampoco la máquina de escribir. No la he usado nunca. Detesto el ruido de las teclas, el martilleo con que los dedos empujan las letras y el más hostil aún del paso de una línea a otra. No me parece un buen invento. Otro mejor habrá de sustituirlo, por más que las letras de imprenta ahorran tiempo a quienes tienen que interpretar manuscritos enrevesados, los míos, por ejemplo, como te ocurrió a ti.
  9. >martillear+–o
    s. m. Dep. Jugada o lanzamiento que se repite con insistencia para marcar un tanto.
    docs. (1921-2010) 8 ejemplos:
    • 1921 Anónimo (Centro Forward) "Dos copas" [09-08-1921] Diario de la Marina (La Habana) (HD)
      Esta circunstancia ofrécenos la oportunidad de poder apreciar, una vez más, el estupendo juego de "El Inmenso", secundado de manera sabia y visiblemente diestra por el talentoso Macho, a la cohesión de cuya pareja se debe, en gran parte, el poco éxito del martilleo blanqui-azul con el indio y Mayato inclusive. Pero... a pesar de todo, el primer "goal" viene.
    • 2010 Anónimo "Final ACB" Público.es (Madrid): publico.es Esp (CORPES)
      Un cóctel de estos últimos propondrá Ivanovic si mantiene el patrón de la serie ante el Madrid. Splitter, como salvoconducto en la pintura, y el martilleo de Teletovic, Huertas, Oleson y San Emeterio por el exterior. Ellos serán los principales actores del Baskonia para que el Barça no emule a otro Barça antes de que pueda igualar al del triplete de Pesic en 2003.
    • 1921 Anónimo (Centro Forward) "Dos copas" [09-08-1921] Diario de la Marina (La Habana) (HD)
      Esta circunstancia ofrécenos la oportunidad de poder apreciar, una vez más, el estupendo juego de "El Inmenso", secundado de manera sabia y visiblemente diestra por el talentoso Macho, a la cohesión de cuya pareja se debe, en gran parte, el poco éxito del martilleo blanqui-azul con el indio y Mayato inclusive. Pero... a pesar de todo, el primer "goal" viene.
    • 1950 Anónimo (CEFAS) "Constancia batió Castellón" [31-10-1950] Correo de Mallorca: Periódico Católico (Palma de Mallorca) Esp (HD)
      Fué el de anteayer sin ninguna clase de duda, el partido que mejor fútbol hemos visto esta temporada. La "máquina" de Quetglas empezó a funcionar con bastante precisión y los goles llegaron, no producidos por jugadas aisladas, sino como consecuencia de un martilleo incesante al marco visitante. Además, resistieron los 90 minutos de juego, sin dar apenas —excepción hecha del extremo Barceló, que parece sale ya agotado al campo— señales de cansancio.
    • 1959 Anónimo (Arquero) "Resultado abono Burgos" [24-02-1959] Diario de Burgos (Burgos) Esp (HD)
      Persistió el dominio local y llegó otro gol de Iborra, en el minuto 28, para desde este momento decaer algo la acción, quizá como consecuencia de esa confianza que prestaba el 3-1 en el marcador. Sin embargo, ya en las postrimerías y durante los cinco minutos finales, el juego transcurrió en un casi constante martilleo del marco visitante, estando Iborra casi en juego continuo y Blázquez, el guardameta salmantino, en acción constante.
    • 1973 Anónimo (Escartin) "Real Madrid-Ajax" [15-04-1973] Diario de Burgos (Burgos) Esp (HD)
      Tanto Miguel Muñoz como Kovacs pudieron disponer de todos sus hombres, ya que las pruebas de Benito y Pirri, ambos ligeramente lesionados, fueron satisfactorias y también la de Cruyff. Los dos técnicos, sabían cuánto se jugaban y los primeros cuarenta y cinco minutos de partido recordaron los del Ajax-Bayern en cuanto al martilleo continuo de medios, delanteros y hasta defensas holandeses, buscando puerta pero no había brechas, ya que Benito ni Zoco, estuvieron lejos de imitar a Beckenbauer cuando dejó su puesto del área para ir al medio terreno en busca de aventuras al precio de ofrecer brecha bien aprovechada por el Ajax.
    • 1984 Anónimo "Madrid" [16-01-1984] Pueblo: Diario del Trabajo Nacional (Madrid) Esp (HD)
      Los malaguistas, que iniciaron el juego con buen apoyo entre líneas y excelente ubicación en el campo, con cuatro volantes, cedieron paulatinamente terreno y se encerraron en su parcela, a merced del constante martilleo "merengue". En verdad, pese a la reiteración del juego por el centro, el Madrid debió cobrar en esta fase una mollar ventaja.
    • 2002 Anónimo "Argentina derrotó Nigeria gol" El Universo Ec (CORPES)
      El martilleo de Argentina fue incesante: Juan Sorín se lo perdió de cabeza ante un centro de Verón y, después, ese mismo jugador empalmó una volea que Shorunmu sacó al córner, cuando parecía gol. Y tanto ataque al final dio sus frutos cuando otro tiro de esquina de Verón fue cabeceado al gol por Batistuta, entrando como una tromba desde la derecha y por detrás de los defensores.
    • 2009 Lardiés, A. "Messi rescata Barcelona hoyo" ABC.es Esp (CORPES)
      El Barcelona tuvo cinco ocasiones de gol, casi todas salvadas por Roberto en una noche inspirada, pero era un martilleo continuo sobre el portal osasunista. Los de Camacho buscaban a Nekounam para que intentase la contra realizando aperturas a las bandas, donde Juanfran y Plasil querían salir como flechas, pero también en eso es bueno el Barcelona. Su velocidad de presión es dos marchas mayor que la de cualquier equipo y de ahí que el iraní no pudiese armar la contra de su equipo con la suficiente velocidad. Así que con tanto machacar a la buena zaga local, por otro lado ordenada, firme y disciplinada, esta acabó por resquebrajarse.
    • 2010 Anónimo "Final ACB" Público.es (Madrid): publico.es Esp (CORPES)
      Un cóctel de estos últimos propondrá Ivanovic si mantiene el patrón de la serie ante el Madrid. Splitter, como salvoconducto en la pintura, y el martilleo de Teletovic, Huertas, Oleson y San Emeterio por el exterior. Ellos serán los principales actores del Baskonia para que el Barça no emule a otro Barça antes de que pueda igualar al del triplete de Pesic en 2003.
  10. s. m. Mús. Serie de golpes que se dan con las yemas de los dedos sobre el bongo para crear un efecto rítmico constante.
    docs. (1997) Ejemplo:
    • 1997 Évora, T. Orígenes música cubana [1997] 299 Cu (CDH )
      La figuración más estable del bongo actual es el llamado «martilleo» que consta de ocho golpes diferentes con las yemas de los dedos, todos de la misma duración, de los cuales el primero corresponde al bajo (que coincide con el cuarto tempo del compás) y se obtiene del cuero hembra, el más grande. El tercero y séptimo golpe del martilleo son los más agudos y se logran apretando el cuero a todo lo largo del pulgar mientras la yema del índice de la otra mano golpea el borde del cuero macho.
  11. Acepción lexicográfica
  12. s. m. Mús. "Insistencia monótona y machacona en la ejecución musical" (Subirá, LéxMúsica danza-1943).
    docs. (1943) Ejemplo:
    • 1943 Subirá, J. "Cédula académica" LéxMúsica danza Esp (FG)
      MARTILLEO m. Mús. Insistencia monótona y machacona en la ejecución musical.
  13. Acepción lexicográfica
  14. s. m. "Arte de pegar a la placa de una sierra sobre un yunque, usando un martillo, a fin de alargar el acero al punto que se desea para contrarrestar las tensiones producidas al aserrar. También incluye la nivelación de la sierra" (Padilla, Glosario términos forestales-1987).
    docs. (1987) Ejemplo:
    • 1987 Padilla García, H. Glosario términos forestales (FG)
      MARTILLEO. Arte de pegar a la placa de una sierra sobre un yunque, usando un martillo, a fin de alargar el acero al punto que se desea para contrarrestar las tensiones producidas al aserrar. También incluye la nivelación de la sierra.
  15. Acepción lexicográfica
  16. s. m. Ni RD Ve juv. "Petición insistente e incómoda de dinero o de alguna otra cosa" (ASALE, DiccAmericanismos-2010).
    docs. (2010) Ejemplo:
    • 2010 ASALE Dicc americanismos (NTLLE)
      martilleo. [...] m. Ni, RD, Ve. juv. Petición insistente e incómoda de dinero o de alguna otra cosa.

Diccionario histórico de la lengua española
Real Academia Española © Todos los derechos reservados

Con el apoyo de Inditex
cerrar

Buscador general de la RAE

cerrar

Diccionarios

Dudas rápidas