14.ª Entrega (julio de 2023)
Versión del 15/10/2025
Equipo Real Academia Española
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martillar v. (1250-)
martillar, martellar
Etimología. Derivado de martillo y -a(r).
Resumen

Se documenta por primera vez, con la variante martellar y en la acepción 'golpear [a alguien o algo] con un martillo, un objeto o una parte del cuerpo', en 1250, en el Lapidario, de Alfonso X, aunque, en este testimonio, presenta un significado más específico 'moldear [un metal] a golpe de martillo'. Como muestran los ejemplos acopiados, desde sus primeras documentaciones en la Edad Media, el verbo martillar selecciona, como complemento directo, sustantivos que designan un metal, pero también sustantivos que denotan armas o cualquier tipo de objeto. Además, el verbo martillar no solo experimenta una extensión de significado con respecto al tipo de complemento directo que selecciona, sino también al complemento preposicional, pues, cuando el golpe no se realiza con un martillo, se especifica el objeto o parte del cuerpo con el que se efectúa la acción. Se consigna por vez primera en el Vocabulario (c1494), de Nebrija y, en la tradición académica, en el Diccionario de autoridades (1734). Tras un proceso metafórico, el verbo martillar adquiere el significado 'causar [una persona] un sufrimiento físico o moral o una sensación molesta, intensa o desagrable [a alguien o algo]', en la segunda mitad del siglo XVI, en el Diálogo espiritual (1543-1548), de J. de Montemayor. A partir del siglo XIX, con este significado, el verbo martillar experimenta un pequeño cambio en su estructura sintáctica, dado que selecciona como sujeto tanto sustantivos personales como sustantivos no personales, sobre todo aquellos que designan sentimientos, manifestaciones del pensamiento o partes del cuerpo. En los repertorios lexicográficos, se consigna por vez primera en el DRAE de 1925. Con la acepción 'repetir [algo] a alguien con mucha insistencia', se atestigua en 1604, en la obra Historia eclesiástica indiana, de J. Mendieta, en la que manifiesta un uso intransitivo 'insistir mucho en algún tema o asunto'. Se consigna por vez primera en el Gran diccionario de la lengua castellana (de Autoridades), con ejemplos de buenos escritores antiguos y modernos [...] (1914), de Pagés. Con la acepción 'caminar [a través de un lugar]', adscrita al léxico de germanía, se atestigua en 1609, en Romances de germanía de varios avtores con su bocabulario al cabo por la orden del a, b, c, para declaración de sus términos y lenguas, de Chaves, bajo el pseudónimo de Juan Hidalgo. Como muestran los ejemplos acopiados, se documenta de manera anecdótica a lo largo de los siglos y manifiesta un uso transitivo 'caminar [a través de un lugar]' como intransitivo 'ir de un lugar a otro, generalmente, hacia un punto determinado'. Con el valor 'golpear [algo] reiteradamente produciendo un sonido', se documenta por primera vez en 1629, en el Compendio y descripción de las Indias Occidentales, de A. Vázquez de Espinosa. Tras un período de vacío documental, se atestigua, de nuevo, en el siglo XIX, en textos periodísticos y literarios en los que, además de sujetos personales, el verbo martillar selecciona sujetos no personales añadiendo a su definición el siguiente matiz semántico: 'golpear [una cosa] contra otra reiteradamente produciendo un sonido'. Con la acepción 'poner [un arma de fuego] en posición de disparo', se documenta en 1854, en la traducción de la Historia general de Francia y, concretamente, en la traducción del apartado Historia de la segunda restauración, escrita por A. de Vaulabelle. En los repertorios lexicográficos, se consigna en el Diccionario de voces no conocidas o mal empleadas en Chile (1907), de Plaza. Con el significado 'latir aceleradamente [el corazón]', se atestigua en 1862, en la traducción de la Historia de ciento treinta mugeres, escrita por L. Gozlan y publicada en El Isleño: Periódico Científico, Industrial, Comercial y Literario (Palma de Mallorca). Desde entonces, se localiza en composiciones literarias. Con la acepción 'decir o pronunciar [algo] con vehemencia', se documenta en 1908, en la traducción de un fragmento de El guante, obra de R. Bracco, publicado en El Diario Español (Madrid). Con el valor 'producir un sonido semejante al golpe de un martillo', se consigna en 1914, en el Gran diccionario de la lengua castellana (de Autoridades), con ejemplos de buenos escritores antiguos y modernos [...], de Pagés. El primer ejemplo léxico se documenta en 1953, en la obra Los pasos perdidos, de A. Carpentier. En el ámbito del deporte, se atestigua, con la acepción 'lanzar [el balón] con fuerza o insistencia en dirección a la meta, el campo contrario o hacia otro jugador para marcar un tanto', en 1943, en el artículo "El Barcelona consiguió empatar con el Atlético de Bilbao en los minutos finales", publicado en el Pueblo: Diario del Trabajo Nacional (Madrid). En este testimonio, el verbo martillar manifiesta un uso transitivo en lo que aquello que selecciona como complemento directo no es el balón, sino la meta contraria.

En los repertorios lexicográficos, se consignan las siguientes acepciones: 'herir con la espuela al caballo como de golpe', 'machacar los metales fríos para condensarlos y afirmarlos á fin de que tengan mas resorte ó muelle' y 'en algún negocio fastidioso [...] Dícese figurada y poeticamente' (1787, Diccionario castellano, de Terreros y Pando); 'trabajar a martillo' (1855, Diccionario enciclopédico de la lengua española, de la editorial Gaspar y Roig); en el ámbito de la música, 'en la ejecucion guitarristica, golpear una cuerda en vez de puntearla' (1943, "Cédula académica [Fichero general, s. v. martillar, ficha 14]", Léxico de música y danza, de Subirá); en Colombia, 'besar' (1973, "Apuntes sobre el léxico de la costa colombiana: Frecuentes Locuciones, Verbos y Modismos Característicos", de Megenney) y 'enclavar' (1986, Glosario lexicográfico del ALEC, de Montes Giraldo et al.); en Venezuela, 'estafar a alguien' e 'intentar tener una relación sexual' (1994, Diccionario del habla actual de Venezuela. Venezolanismos, voces indígenas, nuevas acepciones, de Núñez y Pérez); en Honduras, Venezuela y Paraguay, 'solicitar dádivas o valores constantemente' (1994, Diccionario del habla actual de Venezuela. Venezolanismos, voces indígenas, nuevas acepciones, de Núñez y Pérez); en El Salvador, 'hostigar' (2002, Puro guanaco. Diccionario de salvadoreñismos, de Casalbé) y en Honduras y Paraguay, 'en el futbol, chutar a puerta con un tiro excelente' (2010, Diccionario de americanismos, de ASALE).

Por último, la forma compleja martillar a otro norte se consigna en el Léxico del marginalismo del Siglo de Oro (1976), de Alonso Hernández, con la acepción 'huir a otra parte. Ocultarse'.

  1. >martillo+–a(r)
    v. tr. Golpear [a alguien o algo] con un martillo, un objeto o una parte del cuerpo.
    Sinónimo: martillear
    Esquema sintáctico
    docs. (1250-2019) 36 ejemplos:
    • c1494 Nebrija, A. Vocabulario Esp (NTLLE)
      Martillar.malleo.as.malleaui.
    • 2017 Trelles Paz, D. Procesión infinita Pe (CORPES)
      Ya en el piso, recogido sobre sí mismo como un largo feto, recibió una rápida descarga de golpes que pudo resistir a medias, cubriéndose la cara con los antebrazos. El «Chicle» no dijo nada. Golpeó parco y silencioso, metódicamente, con el puño derecho hacia abajo como si estuviera martillando un clavo. Enseguida lo arrastró del cuello de la chaqueta hasta el retrete y, empujándolo con fuerza de los cabellos, hundió su cara en el excusado dos veces. Más que ahogarlo quería humillarlo.
    • c1494 Nebrija, A. Vocabulario Esp (NTLLE)
      Martillar.malleo.as.malleaui.
    • a1540 Osuna, F. Abecedario espiritual VI [2002] Esp (CDH )

      Según esto, escreví yo muchas cosas de las llagas de Christo en mi primero Abecedario spiritual, donde puse muchas letras que hablan de las llagas del Salvador; mas agora que me da Dios más sentir (más altamente) las cosas, tengo en tanto el amor con que Christo padesció sus llagas, y estoy tan captivo d'él, que no me acuerdo de los clavos que el herrero judío hizo en su fragua, porque nuestro Señor Dios, cuyo fornaz de caridad está en la celestial Hierusalem, hizo allá otros clavos más fuertes de amor con que Christo pudo ser tenido en la cruz, sin los quales ninguna cosa aprovecharan los clavos de hierro que estava el sayón martillando.

    • 1569 Ercilla, A. Araucana I [1993] 177 Esp (CDH )
      Como si fueran a morir desnudos, / las rabiosas espadas así cortan; / con tanta fuerza bajan golpes crudos / que poco fuertes armas les importan; / lo que sufrir no pueden los escudos, / los insensibles cuerpos lo comportan / en furor encendidos, de tal suerte, / que no sienten los golpes ni aun la muerte. / Antes de rabia y cólera abrasados / con poderosos golpes los martillan, / y de muchos con fuerza redoblados / los cargados caballos arrodillan; / abollan los arneses relevados, / abren, desclavan, rompen, deshebillan, / ruedan las rotas piezas y celadas / y el aire atruena el son de las espadas. /
    • 1589 Castellanos, J. Elegías varones Indias [1847] 86 Co (CDH )
      El propósito fué mal entendido, / Pues allí cada cual interpretaba / Segun aquel deseo que llevaba. / Porque decian muchos chapetones, / O señores, que dijo Tagüato / Del gran ruido de las fundiciones, / La fuerza y el concurso del contrato: / Con las piedras martillan argollones, / Los golpes dellas suenan grande rato; / Es tal en labrar oro la porfía, / Que suena como grande herrería. /
    • 1632 Vega Carpio, F. L. Dorotea [1998] Esp (CDH )

      DOROTEA¡Yo, Celia! ¡Plega a Dios...!

      CELIANo pliegues ni jures, si quieres que te crea; que ha unn hora que estás martillando esas clavijas, templando, más que las cuerdas del arpa, las locuras del pensamiento.

      DOROTEAHe quitado dos o tres, porque falseaban en los bemoles.

    • c1648 Moreto, A. Licenciado Vidriera - Comedias escogidas, V Esp (BD)
      GERUNDIO ¿Quién yerra? / CARLOS Siempre está errando, / día y noche./ GERUNDIO Es el albéitar; / que a puro martillar clavos / nos deshace la cabeza. / CARLOS Cielos, dél he de vengarme. / GERUNDIO ¿Qué dices? ¿que es una bestia? / ¿Qué te hace aquel pobre tuerto? / CARLOS Aunque el decoro se ofenda. / GERUNDIO Vive Cristo, que está loco; / esto causa la flaqueza.
    • 1734 RAE DiccAutoridades (NTLLE)
      MARTILLAR. v. a. Batir y dar golpes con el martillo, de cuyo nombre se forma.
    • 1787 Terreros Pando, E. Diccionario castellano (NTLLE)
      MARTILLAR, golpear fuertemente con un martillo, ú otro instrumento semejante.
    • 1791 RAE DRAE (3.ª ed.) (NTLLE)
      MARTILLAR. v. a. Batir y dar golpes con el martillo.
    • 1826 Carlos Le Brun (Félix Mejía) Retratos políticos p. 294 Esp (BD)
      El martillo se convirtió desde entonces en un distintivo de honor, en memoria de aquel otro con que lo martillaron, y en los sombreros, en las percheras, en los vuelos, y en los reloxes se empezaron á traer martillitos de oro, de acero, ó de qualesquier otro metal en recuerdo de la muerte del cura de Tamajon, á que compusieron cantares y bayles para celebrarla en obsequio de la libertad.
    • 1832 Anónimo Mes María p. 42 Esp (BD)
      Yendo un dia cazando por el monte Senario, embebecido en perseguir una fiera, de repente se armó una tempestad con espantosos truenos y relámpagos y copiosa lluvia. Entra huyendo en una cueva y halla dentro á los diablos, que en figura humana pero negros y horribles, estaban martillando miembros humanos.
    • 1856 Anónimo "Trad Misterios Londres" [18-06-1856] La Iberia (Madrid) (HD)
      No solamente oí caer el plomo pesadamente sobre las carnes del paciente, sino que sentia la conmocion producida por cada golpe. Me parecia que martillaban mi corazon... Yo sufria... lo que no puedo esplicar, milord.
    • 1882-1883 Pardo Bazán, E. Cuestión palpitante [1989] Esp (CDH )

      Su estilo parece labrado sin violencia ni esfuerzo, con grato abandono, aunque sin descuido. Y no obstante, si Julio de Goncourt murió extenuado y hasta loco de puro adelgazar la frase para imprimirle intensa vibración nerviosa; si Flaubert sudaba y gemía al limar sus páginas como el leñador a cada golpe que descarga sobre el árbol; si Zola llora de rabia y se trata de idiota al releer lo que escribe, y otra vez lo pone en el yunque y vuelve a martillarlo hasta darle la apetecida forma, Ernesto Daudet asegura que al redactar alguna página suelta, armoniosa, donde la frase fluye majestuosamente a modo de río que rueda arenas de oro, su hermano, exigente consigo mismo, lidia, sufre y palidece, quedando enfermo de cansancio para muchos días.

    • c1887-1889 Rubén Darío Canto épico Chile [1927] 64 Ni (CDH )
      / Pero este siglo, Musas, tan extraño / del arte universal a los portentos, / ¿a quién no infunde temerosa idea / por más que lleve ardores en el pecho? / ¿Qué ley ha de seguir el que vibrante / bordón del arpa pulsa, y el soberbio / cantar pretende a las sonoras alas / confiar ansioso, de los vagos vientos? / Cruje la inmensa fábrica y retumba / incesante golpear de broncos hierros; / y tal parece que martilla el yunque, / gobernador del mundo, Polifemo.
    • 1909 Anónimo Biblia Reina-Valera [2002] Esp (CDH )

      Y juzgará entre muchos pueblos, y corregirá fuertes gentes hasta muy lejos: y martillarán sus espadas para azadones, y sus lanzas para hoces: no alzará espada gente contra gente, ni más se ensayarán para la guerra.

      Y cada uno se sentará debajo de su vid y debajo de su higuera, y no habrá quien amedrente: porque la boca de Jehová de los ejércitos lo ha hablado.

    • 1949-1953 Asturias, M. Á. Hombres maíz [1992] Gu (CDH )
      Y detrás del bávaro de ojos azules alumbrados de arriba abajo por la luz de yema de huevo del quinqué anodino, se veían, igual que piñuelas, las caras de los vecinos importantes, los cuales, sin martillar el escritorio con las almádanas de los puños, mantenían sus ojos clavados sobre el funcionario gordinflón, algunos sus anteojos, y un tuerto que andaba por la plaza y se metió de mirón, su ojo de vidrio inmóvil y fatal. *
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] Ar (CDH )
      Para colmo con ese calor se le hacía muy difícil enderezar clavos martillándolos en una baldosa (cualquiera sabe lo peligroso que es enderezar un clavo a martillazos, hay un momento en que el clavo está casi derecho, pero cuando se lo martilla una vez más da media vuelta y pellizca violentamente los dedos que lo sujetan; es algo de una perversidad fulminante), martillándolos empecinadamente en una baldosa (pero cualquiera sabe que) empecinadamente en una baldosa (pero cualquiera) empecinadamente.
    • 1970 Anónimo Usted puede hacerlo [1970] Esp (CDH )
      Si se colocan baldosas cerámicas, hay que empezar por martillar el trozo de zócalo en que se van a colocar, a fin de que se adhieran con facilidad. Se usa una especie de cemento ya preparado que se coloca en el revés de la pieza cerámica; basta apretar unos momentos contra la pared para que quede adherida. Hay que cuidar los rincones, ya que difícilmente entrará un número fijo de baldosas y lo más probable es que sea necesario partir alguna. Aconsejamos marcar con lápiz el lugar por donde debe partirse, hendir luego con un punzón y separar finalmente los trozos por medio de unas tenazas. Con un poco de habilidad se consigue partirlas sin quebrarlas ni desconcharlas.
    • 1983 Cortázar, J. Reunión [1983] 68 Ar (CDH )

      Pero esto ocurre siempre al otro día, no cuando Johnny me lo está diciendo, porque entonces siento que hay algo que quiere ceder en alguna parte, una luz que busca encenderse, o más bien como si fuera necesario quebrar alguna cosa, quebrarla de arriba abajo como un tronco metiéndole una cuña y martillando hasta el final. Y Johnny ya no tiene fuerzas para martillar nada, y yo ni siquiera sé qué martillo haría falta para meter una cuña que tampoco me imagino.

    • 2003 Indiana Hnz, R. Estrategia Chochueca PR (CORPES)
      Salgo babeando vapor, salgo del baño para encontrarme al tío Manolo sentado en su sofá (lo mandó a buscar por catálogo) frente a un Pavarotti obeso y ridículo dentro del televisor, pero sigue siendo Pavarotti y sigue el tío llorando como llora cada vez que escucha al tenor y en el climax de la interpretación; la abuela se ha montado en una silla arrastrando la osteoporosis y temblorosa sobre el dedo gordo del pie ha empezado a martillar las bisagras de un ventanal que llevaba cerrado siglos.
    • 2007 Cecchi, H. "tortura sufrimiento objetivos" Página 172 (Rosario): pagina12.com.ar Ar (CORPES)
      El motivo de la audiencia fue sorprendente: los abogados solicitaron que se redujera la condena por torturas seguida de muerte a la de homicidio preterintencional, una figura que la defensa de Carlos Monzón intentó utilizar vanamente cuando el ex campeón de boxeo martilló con su puño a su esposa, Alicia Muñiz, arrojándola por el balcón y provocándole la muerte. El homicidio preterintencional es aquel en que el homicida tiene intención de provocar un daño pero no se figura la muerte.
    • 2017 Trelles Paz, D. Procesión infinita Pe (CORPES)
      Ya en el piso, recogido sobre sí mismo como un largo feto, recibió una rápida descarga de golpes que pudo resistir a medias, cubriéndose la cara con los antebrazos. El «Chicle» no dijo nada. Golpeó parco y silencioso, metódicamente, con el puño derecho hacia abajo como si estuviera martillando un clavo. Enseguida lo arrastró del cuello de la chaqueta hasta el retrete y, empujándolo con fuerza de los cabellos, hundió su cara en el excusado dos veces. Más que ahogarlo quería humillarlo.
    • c1494 Nebrija, A. Vocabulario Esp (NTLLE)
      Martillar.malleo.as.malleaui.
    • a1500-1520 Schz Badajoz, G. Poemas 309 Cancionero Esp (CDH )
      E vi tambien hystoriado / que eran los martilladores / y los martillos que tienen / los cuydados quen cuydado / tienen que darme dolores / vnos van y otros vienen / y yo contento / porque su merecimiento / fue tan alto / los golpes el sobre salto / que apercibe el mal que siento / Era lo que martillaua n / mi vida martyr de amor / quie n agrauia mis querellas / tal que los tristes hallauan / consuelo en mi mal menor / y eran mas las centellas / que saltauan / que saltauan y quemaua n / con passiones / que tienen los coraçones / de qua ntos mi mal mirauan [...]. /
    • a1540 Osuna, F. Abecedario espiritual VI [2002] Esp (CDH )

      Según esto, escreví yo muchas cosas de las llagas de Christo en mi primero Abecedario spiritual, donde puse muchas letras que hablan de las llagas del Salvador; mas agora que me da Dios más sentir (más altamente) las cosas, tengo en tanto el amor con que Christo padesció sus llagas, y estoy tan captivo d'él, que no me acuerdo de los clavos que el herrero judío hizo en su fragua, porque nuestro Señor Dios, cuyo fornaz de caridad está en la celestial Hierusalem, hizo allá otros clavos más fuertes de amor con que Christo pudo ser tenido en la cruz, sin los quales ninguna cosa aprovecharan los clavos de hierro que estava el sayón martillando.

    • 1493-1564 Anónimo Docs Historia Arte Santo Domingo Calzada [1986] Esp (CDH )

      En siete de setienbre pague a Sancho Perez herrero, vecino de Ameyugo, xxxvi reales porque hizo el erraje para enyubar el esquilon. Truxose este maestro porque no se hallo aca quien lo hiziese.

      Yten ayudo a este maestro Francisco Arriaño campanero a sonar los fuelles y martillar el herraje con el maestro y a subir al campanario tablas y otras cosas.

    • 1569 Ercilla, A. Araucana I [1993] 177 Esp (CDH )
      Como si fueran a morir desnudos, / las rabiosas espadas así cortan; / con tanta fuerza bajan golpes crudos / que poco fuertes armas les importan; / lo que sufrir no pueden los escudos, / los insensibles cuerpos lo comportan / en furor encendidos, de tal suerte, / que no sienten los golpes ni aun la muerte. / Antes de rabia y cólera abrasados / con poderosos golpes los martillan, / y de muchos con fuerza redoblados / los cargados caballos arrodillan; / abollan los arneses relevados, / abren, desclavan, rompen, deshebillan, / ruedan las rotas piezas y celadas / y el aire atruena el son de las espadas. /
    • 1582 Urrea, M. Trad Arquitectura, Vitruvio [2000] 93v Esp (CDH )
      Después mezclarse ha tercera parte de tejas quebradas a la nueva materia para xaharrar y dos partes de cal responderán a las cinco de arena en las mezclas del mortero. Hecha la solidación, hecharse han dentro las tejas y piedra bien martillada. El suelo acabado no sea menos gruesso que un pie. Entonces, metido dentro del meollo de la materia, como arriba está dicho, el suelo se edificará con piedras grandes cortadas poco más o menos de a dos dedos y el baxo d'ellas en cada diez pies de dos en dos; lo qual, si fuere bien templado y limpiado, estará seguro de todos vicios.
    • 1589 Castellanos, J. Elegías varones Indias [1847] 86 Co (CDH )
      El propósito fué mal entendido, / Pues allí cada cual interpretaba / Segun aquel deseo que llevaba. / Porque decian muchos chapetones, / O señores, que dijo Tagüato / Del gran ruido de las fundiciones, / La fuerza y el concurso del contrato: / Con las piedras martillan argollones, / Los golpes dellas suenan grande rato; / Es tal en labrar oro la porfía, / Que suena como grande herrería. /
    • c1626-1628 Quevedo Villegas, F. Poema heroico Orlando [1971] 444 Esp (CDH )
      / Nube de polvo los esconde ciega, / que, acortando nublosa el sol y el día, / hace crecer el suelo con la brega, / que ardor de los caballos esparcía; / cólera los ahoga, y los anega / sudor humoso, blanca espuma fría; / son, ardiendo en los golpes de sus manos, / dos Etnas que martillan dos Vulcanos.
    • 1632 Vega Carpio, F. L. Dorotea [1998] Esp (CDH )

      DOROTEA¡Yo, Celia! ¡Plega a Dios...!

      CELIANo pliegues ni jures, si quieres que te crea; que ha unn hora que estás martillando esas clavijas, templando, más que las cuerdas del arpa, las locuras del pensamiento.

      DOROTEAHe quitado dos o tres, porque falseaban en los bemoles.

    • c1648 Moreto, A. Licenciado Vidriera - Comedias escogidas, V Esp (BD)
      GERUNDIO ¿Quién yerra? / CARLOS Siempre está errando, / día y noche./ GERUNDIO Es el albéitar; / que a puro martillar clavos / nos deshace la cabeza. / CARLOS Cielos, dél he de vengarme. / GERUNDIO ¿Qué dices? ¿que es una bestia? / ¿Qué te hace aquel pobre tuerto? / CARLOS Aunque el decoro se ofenda. / GERUNDIO Vive Cristo, que está loco; / esto causa la flaqueza.
    • 1679 Henríquez, B. Thesaurus hispanae latinae Esp (NTLLE)
      Martillar, tundo, contundo, C.
    • 1734 RAE DiccAutoridades (NTLLE)
      MARTILLAR. v. a. Batir y dar golpes con el martillo, de cuyo nombre se forma.
    • 1787 Terreros Pando, E. Diccionario castellano (NTLLE)
      MARTILLAR, golpear fuertemente con un martillo, ú otro instrumento semejante.
    • 1791 RAE DRAE (3.ª ed.) (NTLLE)
      MARTILLAR. v. a. Batir y dar golpes con el martillo.
    • 1826 Carlos Le Brun (Félix Mejía) Retratos políticos p. 294 Esp (BD)
      El martillo se convirtió desde entonces en un distintivo de honor, en memoria de aquel otro con que lo martillaron, y en los sombreros, en las percheras, en los vuelos, y en los reloxes se empezaron á traer martillitos de oro, de acero, ó de qualesquier otro metal en recuerdo de la muerte del cura de Tamajon, á que compusieron cantares y bayles para celebrarla en obsequio de la libertad.
    • 1832 Anónimo Mes María p. 42 Esp (BD)
      Yendo un dia cazando por el monte Senario, embebecido en perseguir una fiera, de repente se armó una tempestad con espantosos truenos y relámpagos y copiosa lluvia. Entra huyendo en una cueva y halla dentro á los diablos, que en figura humana pero negros y horribles, estaban martillando miembros humanos.
    • 1844 Foz, B. Vida P. Saputo [1986] Esp (CDH )

      Y parlando y proyectando escenas, juegos y diabluras, se entretuvieron también lo más del día, y llegaron a las cinco de la tarde a un lugar de hasta trescientos o cuatrocientos vecinos, y entraron tocando un vivo pasacalle, añadido ya un nuevo instrumento a la orquesta: porque Pedro Saputo, habíamandado hacer al herrero de la primera aldea un triángulo de hierro delgado y bien martillado para que fuese muy sonoro.

    • 1856 Anónimo "Trad Misterios Londres" [18-06-1856] La Iberia (Madrid) (HD)
      No solamente oí caer el plomo pesadamente sobre las carnes del paciente, sino que sentia la conmocion producida por cada golpe. Me parecia que martillaban mi corazon... Yo sufria... lo que no puedo esplicar, milord.
    • 1882-1883 Pardo Bazán, E. Cuestión palpitante [1989] Esp (CDH )

      Su estilo parece labrado sin violencia ni esfuerzo, con grato abandono, aunque sin descuido. Y no obstante, si Julio de Goncourt murió extenuado y hasta loco de puro adelgazar la frase para imprimirle intensa vibración nerviosa; si Flaubert sudaba y gemía al limar sus páginas como el leñador a cada golpe que descarga sobre el árbol; si Zola llora de rabia y se trata de idiota al releer lo que escribe, y otra vez lo pone en el yunque y vuelve a martillarlo hasta darle la apetecida forma, Ernesto Daudet asegura que al redactar alguna página suelta, armoniosa, donde la frase fluye majestuosamente a modo de río que rueda arenas de oro, su hermano, exigente consigo mismo, lidia, sufre y palidece, quedando enfermo de cansancio para muchos días.

    • c1887-1889 Rubén Darío Canto épico Chile [1927] 64 Ni (CDH )
      / Pero este siglo, Musas, tan extraño / del arte universal a los portentos, / ¿a quién no infunde temerosa idea / por más que lleve ardores en el pecho? / ¿Qué ley ha de seguir el que vibrante / bordón del arpa pulsa, y el soberbio / cantar pretende a las sonoras alas / confiar ansioso, de los vagos vientos? / Cruje la inmensa fábrica y retumba / incesante golpear de broncos hierros; / y tal parece que martilla el yunque, / gobernador del mundo, Polifemo.
    • 1909 Anónimo Biblia Reina-Valera [2002] Esp (CDH )

      Y juzgará entre muchos pueblos, y corregirá fuertes gentes hasta muy lejos: y martillarán sus espadas para azadones, y sus lanzas para hoces: no alzará espada gente contra gente, ni más se ensayarán para la guerra.

      Y cada uno se sentará debajo de su vid y debajo de su higuera, y no habrá quien amedrente: porque la boca de Jehová de los ejércitos lo ha hablado.

    • 1938 Serrat Bonastre, J. Tecnología Mecánica [1938] Esp (CDH )
      Los remaches, o se colocan a mano martillándolos y acabando sus cabezas con una estampa, e (fig. 107), o a máquina, en cuyo caso la estampa móvil es empujada, ya sea mecánicamente, ya por medio de agua a presión procedente de un acumulador. También se emplea el aire comprimido. La forma de las remachadoras varía según el objeto. La figura 108 representa una remachadora hidráulica para calderería corriente de puentes; la figura 109, una remachadora mecánica para hervidores de caldera, en la cual el brazo inferior es largo y de poco diámetro para introducirse dentro del hervidor. Fig. 109. Remachadora mecánica para hervidores de caldera
    • 1949 Urabayen, L. Tierra humanizada [1949] 81 Esp (CDH )
      Algunas mujeres y chicos se ocuparían continuamente en allegar combustibles para mantener las hogueras. Tal vez habría toscas cubiertas de protección contra el viento, hechas con ramas en un lado del campamento. El anciano, padre y maestro del grupo, se ocuparía a veces en martillar pedernales junto al fuego. Imitaríanle los niños y aprenderían a emplear los fragmentos aguzados. Es probable que algunas mujeres se dedicaran a elegir buenos pedernales; los arrancarían de la creta con palos y los llevarían al refugio. Allí habría abundancia de pieles. Parece probable que desde muy temprano los hombres primitivos empezasen a usarlas.
    • 1949-1953 Asturias, M. Á. Hombres maíz [1992] Gu (CDH )
      Y detrás del bávaro de ojos azules alumbrados de arriba abajo por la luz de yema de huevo del quinqué anodino, se veían, igual que piñuelas, las caras de los vecinos importantes, los cuales, sin martillar el escritorio con las almádanas de los puños, mantenían sus ojos clavados sobre el funcionario gordinflón, algunos sus anteojos, y un tuerto que andaba por la plaza y se metió de mirón, su ojo de vidrio inmóvil y fatal. *
    • 1962 Carpentier, A. Siglo luces [1979] Cu (CDH )

      Se rodaban toneles sobre los andenes de carga; graznaban los gansos en sus traspatios; alborotábanse los pífanos de la guarnición, y, desde lo alto del Fuerte Zelandia, marcaba un guardia el paso de las horas en el reloj de sol, martillando una campana con giratorio gesto de estafermo. En las tiendas de comestibles, junto a la carnicería donde ofrecíase la carne de tortuga junto al pernil tachonado de ajos, habían reaparecido las maravillas —algo olvidadas por Esteban— de la cerveza Porter, los espesos jamones de Westfalia, las anguilas y salmonetes ahumados, las anchoas en escabeche de alcaparras y laurel, y la máscula mostaza de Durham.

    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] Ar (CDH )
      Para colmo con ese calor se le hacía muy difícil enderezar clavos martillándolos en una baldosa (cualquiera sabe lo peligroso que es enderezar un clavo a martillazos, hay un momento en que el clavo está casi derecho, pero cuando se lo martilla una vez más da media vuelta y pellizca violentamente los dedos que lo sujetan; es algo de una perversidad fulminante), martillándolos empecinadamente en una baldosa (pero cualquiera sabe que) empecinadamente en una baldosa (pero cualquiera) empecinadamente.
    • 1970 Anónimo Usted puede hacerlo [1970] Esp (CDH )
      Si se colocan baldosas cerámicas, hay que empezar por martillar el trozo de zócalo en que se van a colocar, a fin de que se adhieran con facilidad. Se usa una especie de cemento ya preparado que se coloca en el revés de la pieza cerámica; basta apretar unos momentos contra la pared para que quede adherida. Hay que cuidar los rincones, ya que difícilmente entrará un número fijo de baldosas y lo más probable es que sea necesario partir alguna. Aconsejamos marcar con lápiz el lugar por donde debe partirse, hendir luego con un punzón y separar finalmente los trozos por medio de unas tenazas. Con un poco de habilidad se consigue partirlas sin quebrarlas ni desconcharlas.
    • 1981 Barnet, M. Gallego [1981] Cu (CDH )
      Luego hacía el cuento del buen zapatero que vivía feliz con su mujer y sus hijos, que se levantaba al amanecer y cantaba martillando las suelas. Era muy pobre, muy pobre, pero a él no le importaba y pasaba la vida contento. En frente de su casa vivía un señor muy rico, muy engalanado, que siempre estaba descontento.
    • 1983 Alvar, M. (dir.) ALEANR, X-XII [01-01-1983] Esp (FG)
      martillar 'martillear' [...] (lám. 1683, mapa 1431)
    • 1983 Cortázar, J. Reunión [1983] 68 Ar (CDH )

      Pero esto ocurre siempre al otro día, no cuando Johnny me lo está diciendo, porque entonces siento que hay algo que quiere ceder en alguna parte, una luz que busca encenderse, o más bien como si fuera necesario quebrar alguna cosa, quebrarla de arriba abajo como un tronco metiéndole una cuña y martillando hasta el final. Y Johnny ya no tiene fuerzas para martillar nada, y yo ni siquiera sé qué martillo haría falta para meter una cuña que tampoco me imagino.

    • 1985 Silberman, J. Pintor hogar [1985] Ar (CDH )

      1. Preparación de la superficie

      Examine la pared cuidadosamente.

      Rellene todas las grietas y agujeros con YESO. Lije todas las áreas ásperas.

      Si las paredes son de table de fibra, verifique si hay clavos. Martíllelos sin introducirlos demasiado.

      Rellene la concavidad con material de remiendo.

    • 2003 Indiana Hnz, R. Estrategia Chochueca PR (CORPES)
      Salgo babeando vapor, salgo del baño para encontrarme al tío Manolo sentado en su sofá (lo mandó a buscar por catálogo) frente a un Pavarotti obeso y ridículo dentro del televisor, pero sigue siendo Pavarotti y sigue el tío llorando como llora cada vez que escucha al tenor y en el climax de la interpretación; la abuela se ha montado en una silla arrastrando la osteoporosis y temblorosa sobre el dedo gordo del pie ha empezado a martillar las bisagras de un ventanal que llevaba cerrado siglos.
    • 2007 Cecchi, H. "tortura sufrimiento objetivos" Página 172 (Rosario): pagina12.com.ar Ar (CORPES)
      El motivo de la audiencia fue sorprendente: los abogados solicitaron que se redujera la condena por torturas seguida de muerte a la de homicidio preterintencional, una figura que la defensa de Carlos Monzón intentó utilizar vanamente cuando el ex campeón de boxeo martilló con su puño a su esposa, Alicia Muñiz, arrojándola por el balcón y provocándole la muerte. El homicidio preterintencional es aquel en que el homicida tiene intención de provocar un daño pero no se figura la muerte.
    • 2010 Anónimo "FOTOS Arte base clavos" El Comercio.pe Pe (CORPES)
      El escultor Marcus Levine usó más de 50.000 clavos de acero para crear sus obras de arte que representan distintas partes del cuerpo humano. Con solo martillar miles de clavos en un panel de madera, Marcus Levine consigue crear sorprendentes representaciones humanas. Hay veces donde usa más de 50.000 clavos para realizar una de sus obras.
    • 2014 RAE DLE (NTLLE)
      martillar. tr. Batir y dar golpes con el martillo.
    • 2017 Trelles Paz, D. Procesión infinita Pe (CORPES)
      Ya en el piso, recogido sobre sí mismo como un largo feto, recibió una rápida descarga de golpes que pudo resistir a medias, cubriéndose la cara con los antebrazos. El «Chicle» no dijo nada. Golpeó parco y silencioso, metódicamente, con el puño derecho hacia abajo como si estuviera martillando un clavo. Enseguida lo arrastró del cuello de la chaqueta hasta el retrete y, empujándolo con fuerza de los cabellos, hundió su cara en el excusado dos veces. Más que ahogarlo quería humillarlo.
    1. inf-nom. Infinitivo nominal.
      docs. (1325-1982) 5 ejemplos:
      • c1300-1325 Anónimo Cuento Otas Roma [1976] Esp (CDH )
        Allý fué tal ferir e tal golpear e acapellar e el martillar delas espadas e el quebrar delas lanças que las çentellas yvan al çielo. De aquélla fueron derribados más de mill griegos que jamás por clérigo nunca tomaron confesión. E los otros començaron a fuyr syn tornar, que non quedaron fasta las tiendas, asý quel enperador Garsyr los vió bien, e meçió la cabeça e fué muy sañudo, e juró para el cuerpo de Sant Lázaro que él metería la çibdat de Roma a fuego e a llama, que ante non se partiría dende.
      • 1624 Balbuena, B. Bernardo [1851] 229 Esp (CDH )
        «Huye, amigo, de aquí, huye lijero, / Miéntras muriendo yo, salvo tu vida; / Dame este dulce bien por el postrero, / Y no hallaré la muerte desabrida; / Y cuando haya ocasion, ó por dinero / O por sangre en mejor sazon vertida, / A mi afligida madre el cuerpo lleva, / Y á ser su nuevo amor el mio te mueva.»Dijo; mas ni el dolor ni los contrarios / Lugar le dan de responder al moro; / Que de heridas y golpes temerarios / Sobre él descarga un martillar sonoro: / Parece, al recibir los tiros varios, / En coso estrecho jarretado toro, / Y en el herir y acometer gallardo, / En escombrada plaza suelto pardo. /
      • 1805 Zavala Zamora, G. Eumenia [1992] 64 Esp (CDH )
        Divisaba en las cercanas lomas al diligente viñador cultivando el precioso fruto que hace olvidar los disgustos de la vida. Oía, en fin, el martillar continuo de los laboriosos artífices, que me recordaban mil veces las decantadas oficinas de Paros y de Lemnos.
      • 1977 Lezama Lima, J. Oppiano Licario [1989] Cu (CDH )

        Como un inmenso conjuro la ciudad clavaba su ataúd. Por todas partes la madera y los clavos en un martillar que volvía sobre sus pasos, como en un ritual de magia para conjurar a los demonios errantes a horcajadas sobre un viento del noroeste que comenzaba a ulular. Por el noroeste donde casi todas las noches se irisaba, se refinaba cada vez más una brisa suavemente coloreada y apacible, asomaban a intervalos furiosos demonios sin capota y como si quisieran hacer retroceder a los árboles.

        Inadvertidos, sólo el incesante martillar que desde la calle se oía como un grave apagado, los cuidados minuciosos que interrumpían el tedio de la diaria continuidad doméstica. Pero el grave del martillo, si no lejano, cortado por la puerta de cada casa, era contrastado por un aleluya, por un ambiente verbenero que como una comparsa avanzaba de cantina a barrio, de barrio a serpiente que iba jadeando y suspirando por toda la ciudad.

      • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] 401 Ar (CDH )
        Desde mi estante, como desde un palco, presencié el trajinar de los funebreros, que realizaban su trabajo pronunciando indiferentes frases y hasta soltaban alguna sorda risa, intercalándose toques políticos, como la formulación del deseo que abrigaban de que volviese Rosas y metiese en un zapato, o mejor dicho en una bota, a estos señores de tantos humos y reclamaciones. Y mientras resonaban el martillar y las insolencias, sin que la puerta girara sobre sus goznes, ni de su llegada se percatasen aquellos burdos individuos, lentamente, levemente, entraron varios, muchos —¿cómo llamarlos? espectros, apariciones, sombras...—, varios, muchos seres incoloros, ingrávidos, translúcidos y silenciosos, que rodearon al féretro.
    2. v. En pasiva perifrástica.
      Esquema sintáctico
      docs. (1400-1982) 2 ejemplos:
      • a1400 Anónimo Proverbios Salamón [1925] 282 Esp (CDH )
        / E las virgenes que fueron por Don Christus martilladas, / Dexaronse moryr e seer descabeçadas, / Agora son en los çielos santas e coronadas.
      • 1982 Araya, E. Luna [1982] 170 Ch (CDH )
        "Conocí a un hombre, con la cabeza tres veces más grande que su cuerpo, que dijo una verdad tan honda que cayeron despeñadas en ella sesenta generaciones. Después, por extrañas circunstancias, pasó a ser mi hermano loco. / "He conocido mujeres que tenían en su pubis un cementerio lleno de sacerdotes que criaban sanguijuelas amarillas. / "Una noche, sentí una fuerza, dentro de mí, que pugnaba por salir y mis paredes eran martilladas sin piedad. Sólo después, muy tarde, comprendí que me mataría si no la dejaba huir. /
    3. v. En uso absoluto.
      Esquema sintáctico
      docs. (1489-2001) 22 ejemplos:
      • 1489 Anónimo HMelosina (Toulouse 1499-BL Ib 42463) [1995] fol. 51r Esp (CDH )
        Mas nj aun por esto no dexaremos nos / de les acometer & por ende hazed señor capitan que sean todas / cosas prestas en breve & lo que tarde se deve hazer haga se / luego & presta mente començaron los armeros de adobar los / arneses & los basteleros sus ballestas & cuerdas & vierades / con grand priesa martillar los vnos de aca los otros de halla / & los herreros herrauan los cavallos & los silleros adouavan / las sillas.
      • 2001 Caballero, N. Maisanta Ve (CORPES)
        Dos carceleros se agachan y colocan pesados grilletes a los pies de Maisanta. Uno de los carceleros martilla asegurando los grilletes. Del calabozo de enfrente, se asoma un hombre y reconocemos, a duras penas, al Albino. Albino: Cará, al fin llegaste, Maisanta.
      • 1489 Anónimo HMelosina (Toulouse 1499-BL Ib 42463) [1995] fol. 51r Esp (CDH )
        Mas nj aun por esto no dexaremos nos / de les acometer & por ende hazed señor capitan que sean todas / cosas prestas en breve & lo que tarde se deve hazer haga se / luego & presta mente començaron los armeros de adobar los / arneses & los basteleros sus ballestas & cuerdas & vierades / con grand priesa martillar los vnos de aca los otros de halla / & los herreros herrauan los cavallos & los silleros adouavan / las sillas.
      • c1550 Arce Otárola, J. Coloquios Palatino Pinciano [1995] II, 1392 Esp (CDH )
        Ved quién alcanza de cuenta al otro —dejando de contar lo principal, que es haberos obedecido y servido de predicador y echacuervo todos los días, hablando siempre en el propósito que al principio escogistes y mandastes, que me ha sido una especie de servidumbre martillar siempre en un hierro. No lo digo para zaherir mi servicio, sino para que conozcáis y entendáis que en todas cuentas os alcanzo.
      • 1569 Ercilla, A. Araucana I [1993] 131 Esp (CDH )
        / Cual los Cíclopes suelen, martillando / en las vulcanas yunques, fatigarse, / así martillan, baten y cercenan, / y las cavernas cóncavas atruenan.
      • 1600 Mármol Carvajal, L. Rebelión moriscos [1852] Esp (CDH )
        Donde el airado mancebo andaba, acudieron mas soldados, y allí fué el principio de la crueldad, haciendo malvadas muertes por sus manos; y ejecutando sus espadas en las débiles y flacas mujeres, mataron en un instante cuanta hallaron fuera de la iglesia; y no quedaran con las vidas las que estaban dentro, si no cerraran presto las puertas unos criados del Marqués que se habian aposentado en la torre, por ventura para mirar por ellas. Hubo muchos soldados heridos, los mas que se herian unos á otros, entendiendo los que venian de fuera que los que martillaban con las espadas eran moros, porque solamente les alumbraba el centellar del acero y el relampaguear de la pólvora de los arcabuces en la tenebrosa escuridad de la noche [...].
      • 1609 Inca Garcilaso de la Vega (Gómez Suárez de Figueroa) Comentarios Reales Incas [1985] Pe (CDH )

        No supieron hacer martillos con cabo de palo; labraban con unos instrumentos que hacen de cobre y latón, mezclado uno con otro; son de forma de dado, las esquinas muertas; unos son grandes, cuanto pueden abarcar con la mano para los golpes mayores; otros hay medianos y otros chicos y otros perlongados, para martillar en cóncavo; si traen aquellos sus martillos en la mano para golpear con ellos como si fueran guijarros.

      • c1604-1612 Vega Carpio, L. El alcalde mayor [2003] Esp (CDH )
        / Ni los herreros martillan, / ni los cordoneros tuercen, / los taberneros no miden, / ni de golpe espumas vierten, / ni con el dedo el frutero / baxa el peso donde quiere, / los buñeleros no hilan / masa que echar en azeyte.
      • 1846 Navarro Villoslada, F. Blanca Navarra [2003] Esp (CDH )
        A la espalda de los raptores viose brillar una espada blandida por un brazo de hierro, que martillaba en ellos sin piedad.

        — ¡Cobardes! ¡tantos a uno! —exclamó el recién venido, jadeando de cansancio, sin duda porque acababa de llegar corriendo con toda su fuerza.

      • 1851-1855 Mármol, J. Amalia [2000] Ar (CDH )
        — Confiéseme usted por cuál de ellas viene, o le astillo el cráneo —dijo junto al desconocido la voz de un hombre que con una mano le tenía sujeto por el brazo derecho, y con la otra martillaba suavemente en la cabeza con una cosa durísima y pesada; hombre que, como se comprende, no era otro que nuestro Daniel, que había presenciado tranquilo la cómica escena entre el desconocido y don Cándido, hasta que vio llegado el momento de tomar parte en ella para darle fin.
      • 1872 Fuentes Ponte, J. Murcia [1872] Esp (CDH )
        Á comedio la calle habia dos albéitares martillando con repiquete de vísperas clásicas en unas vigornias vizcaiznas y cuando no se oia este ruido y se olia el chamusqueo de herrar á fuego, sentíase algazara de pasacalles y parrandas, que dentro de las casas sonaban con guitarrones algunos rufianes ó mozas del partido, faltando á las premáticas de la justicia.
      • 1874 Alarcón, P. A. Alpujarra [2003] 281 Esp (CDH )
        Hubo muchos soldados heridos, los más que se herían unos a otros, entendiendo los que venían de fuera que los que martillaban con las espadas eran moros, porque solamente les alumbraba el centellear del acero y el relampaguear de la pólvora de los arcabuces... Duró la mortandad hasta que, siendo de día, los mesmos soldados se apaciguaron, no hallando más sangre que derramar (los que no se podían ver hartos de ella) y conociendo otros el yerro grande que se había hecho».
      • 1875 Pz Galdós, B. Batalla Arapiles [2002] Esp (CDH )
        En aquel instante, como pasáramos junto al pórtico en cuyo aldabón habíamos martillado inútilmente, vi que la puerta se abría y asomaba por ella la cabeza de un curioso, que sin duda no había podido dominar su anhelo de saber lo que resultaba de la pendencia... El cielo se abría delante de nosotros. La patrulla estaba cerca, pero como la calle describía un ángulo muy pronunciado, los soldados que la formaban no podían vernos. Empujé aquella puerta y al hombre, que curiosamente y con irónica sonrisa en el rostro se asomaba; y aunque ni una ni otro quisieron ceder al principio, hice tanta fuerza, que bien pronto miss Fly y yo nos encontramos dentro, y con presteza increíble corrí los pesados cerrojos.
      • 1961 Grosso, A. Zanja [1984] Esp (CDH )
        Entonces es que me dio por ser boxeador —da saltitos de un lado a otro y se pone a martillar con los puños sobre un imaginario balón de entrenamiento—. Entonces me preservaba de todo, y no hubiera tocado a una dama ni por una apuesta. Facultades, ¿comprendes? Eso es lo que te quita las facultades. En cuanto te merques una damisela estás perdido y no tienes nada que hacer. Ya puedes hacer un día y otro entrenamiento y comer como un toro. El tabaco y las damas, prohibidos.
      • 1962 Mujica Láinez, M. Bomarzo [1996] Ar (CDH )
        Despiadadamente, cortó, remendó, abolló, añadió, martilló, soldó en la espalda que se convirtió de lisa y armoniosa en un montuoso paisaje lleno de altibajos. Fui con Silvio a la fragua, a fiscalizar la operación, y el rojo incendio de las ascuas iluminó para mí, en los relieves, una guerra diminuta, en la que los faunos lidiaban con los héroes y en la que la muerte de los adolescentes desnudos lograba una trágica nobleza.
      • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] Ar (CDH )
        Y una mañana oímos gritar, cavar y martillar, como el día en que dejé la tumba de Nefertari. El resto de esta evocación pertenece a la hagiografía y a la Leyenda Dorada, así que lo resumiré en lo posible. El martillador gritón era un tal Adolio, propietario de los campos aquellos, quien había resuelto construir un corral para su ganado y estaba utilizando, irreverente y salvadoramente, con ayuda de sus labradores, nuestras famosas piedras, las que nos emparedaron, a fin de completar la obra.
      • 1972-a1992 Atahualpa Yupanqui (Héctor Roberto Chavero) Payador [1996] Ar (CDH )
        Soy del Cerro Colorao / ande no sabe llover. / Ande naide pasa el río / cuando le da por llover. / En piedras y moldejones / trabajan grandes y chicos, / martillando todo el día / pa' que otro se vuelva rico. / De la mañana a la noche / cantaba un chango en los yuyos, / y a según me anoticiaron / se había tragao un coyuyo. /
      • 1992 Posse, A. Atardecer caminante [1992] 20 Ar (CDH )
        Con su acólito empezó a martillar para abrir los grillos que él mismo había soldado con una risa hipócrita en Asunción. Empujaba al marinero Manosalvas mientras gemía su pedido de perdón: «Señor, todo lo que he hecho es por dinero y por poder, y sollozaba con chillidos de puta».
      • 2001 Caballero, N. Maisanta Ve (CORPES)
        Dos carceleros se agachan y colocan pesados grilletes a los pies de Maisanta. Uno de los carceleros martilla asegurando los grilletes. Del calabozo de enfrente, se asoma un hombre y reconocemos, a duras penas, al Albino. Albino: Cará, al fin llegaste, Maisanta.
      • 1489 Anónimo HMelosina (Toulouse 1499-BL Ib 42463) [1995] fol. 51r Esp (CDH )
        Mas nj aun por esto no dexaremos nos / de les acometer & por ende hazed señor capitan que sean todas / cosas prestas en breve & lo que tarde se deve hazer haga se / luego & presta mente començaron los armeros de adobar los / arneses & los basteleros sus ballestas & cuerdas & vierades / con grand priesa martillar los vnos de aca los otros de halla / & los herreros herrauan los cavallos & los silleros adouavan / las sillas.
      • 1547 Fernández, J. Belanís [1997] I, 305 Esp (CDH )
        No se vio cosa más temerosa ni cruel jamás en vna batalla, que no parecían sino que fuesen diablos infernales que en las montañas de Cicilia martillasen, mas con todo esso como los contrarios tuuiessen determinado de morir vendiendo las vidas por el precio de su sangre, no se les daua más a sus manos que a las de los otros y con esto hera mayor la mortandad que ellos deliberadamente por sus espadas y maças se metían.
      • c1550 Arce Otárola, J. Coloquios Palatino Pinciano [1995] II, 1392 Esp (CDH )
        Ved quién alcanza de cuenta al otro —dejando de contar lo principal, que es haberos obedecido y servido de predicador y echacuervo todos los días, hablando siempre en el propósito que al principio escogistes y mandastes, que me ha sido una especie de servidumbre martillar siempre en un hierro. No lo digo para zaherir mi servicio, sino para que conozcáis y entendáis que en todas cuentas os alcanzo.
      • 1569 Ercilla, A. Araucana I [1993] 131 Esp (CDH )
        / Cual los Cíclopes suelen, martillando / en las vulcanas yunques, fatigarse, / así martillan, baten y cercenan, / y las cavernas cóncavas atruenan.
      • 1589 Pineda, J. Diálogos agricultura cristiana [1963-1964] Esp (CDH )

        Policronio .—En la mesma falta, y aun creo que también con arrogancia, dice Diógenes Laercio haber caído el filósofo Arcesilao con el príncipe Aridelo en un convite; porque rogado dél y muy importunado que quisiese tratar alguna cosa de filosofía en cuanto comían, respondió que no se sufría sacar sentencias por la boca llena de pan y de carne, como que hobiese de ser el bocado del hombre cuerdo y mesurado tan grande que atorase en la boca, o como que entre un bocado y otro no puedan salir media docena de palabras; pues aun yo, con tener tan derroñado el molino, que donde tenga muela debajo no la tengo arriba, no dejo de martillar ni dejo de parlar.

      • 1600 Mármol Carvajal, L. Rebelión moriscos [1852] Esp (CDH )
        Donde el airado mancebo andaba, acudieron mas soldados, y allí fué el principio de la crueldad, haciendo malvadas muertes por sus manos; y ejecutando sus espadas en las débiles y flacas mujeres, mataron en un instante cuanta hallaron fuera de la iglesia; y no quedaran con las vidas las que estaban dentro, si no cerraran presto las puertas unos criados del Marqués que se habian aposentado en la torre, por ventura para mirar por ellas. Hubo muchos soldados heridos, los mas que se herian unos á otros, entendiendo los que venian de fuera que los que martillaban con las espadas eran moros, porque solamente les alumbraba el centellar del acero y el relampaguear de la pólvora de los arcabuces en la tenebrosa escuridad de la noche [...].
      • 1600 Sigüenza, J. HOrden SJerónimo II [1907] 445 Esp (CDH )
        El Prior porque negasse su voluntad, no quiso admitirle su ruego. Entraron por la puerta de la ciudad, y como vio el sieruo de Dios aquella multitud de gente sin orden, vnos yr rezios a vna parte, y otros a otra, que vnos trauesauan, otros boluian, vnos corrian, otros estauan quedos, otros parados: vnos dauan vozes, otros jurauan, cantauan estos, llorauan aquellos: rehian vnos, y reñian otros: aqui dauan golpes, aculla martillauan: y finalmente todo aquel tropel de cosas, que se viene a los sentidos en vna ciudad grande, torno otra vez en medio de aquella calle a ponerse de rodillas delante del Prior [...].
      • 1609 Inca Garcilaso de la Vega (Gómez Suárez de Figueroa) Comentarios Reales Incas [1985] Pe (CDH )

        No supieron hacer martillos con cabo de palo; labraban con unos instrumentos que hacen de cobre y latón, mezclado uno con otro; son de forma de dado, las esquinas muertas; unos son grandes, cuanto pueden abarcar con la mano para los golpes mayores; otros hay medianos y otros chicos y otros perlongados, para martillar en cóncavo; si traen aquellos sus martillos en la mano para golpear con ellos como si fueran guijarros.

      • c1604-1612 Vega Carpio, L. El alcalde mayor [2003] Esp (CDH )
        / Ni los herreros martillan, / ni los cordoneros tuercen, / los taberneros no miden, / ni de golpe espumas vierten, / ni con el dedo el frutero / baxa el peso donde quiere, / los buñeleros no hilan / masa que echar en azeyte.
      • 1846 Navarro Villoslada, F. Blanca Navarra [2003] Esp (CDH )
        A la espalda de los raptores viose brillar una espada blandida por un brazo de hierro, que martillaba en ellos sin piedad.

        — ¡Cobardes! ¡tantos a uno! —exclamó el recién venido, jadeando de cansancio, sin duda porque acababa de llegar corriendo con toda su fuerza.

      • 1851-1855 Mármol, J. Amalia [2000] Ar (CDH )
        — Confiéseme usted por cuál de ellas viene, o le astillo el cráneo —dijo junto al desconocido la voz de un hombre que con una mano le tenía sujeto por el brazo derecho, y con la otra martillaba suavemente en la cabeza con una cosa durísima y pesada; hombre que, como se comprende, no era otro que nuestro Daniel, que había presenciado tranquilo la cómica escena entre el desconocido y don Cándido, hasta que vio llegado el momento de tomar parte en ella para darle fin.
      • 1872 Fuentes Ponte, J. Murcia [1872] Esp (CDH )
        Á comedio la calle habia dos albéitares martillando con repiquete de vísperas clásicas en unas vigornias vizcaiznas y cuando no se oia este ruido y se olia el chamusqueo de herrar á fuego, sentíase algazara de pasacalles y parrandas, que dentro de las casas sonaban con guitarrones algunos rufianes ó mozas del partido, faltando á las premáticas de la justicia.
      • 1874 Alarcón, P. A. Alpujarra [2003] 281 Esp (CDH )
        Hubo muchos soldados heridos, los más que se herían unos a otros, entendiendo los que venían de fuera que los que martillaban con las espadas eran moros, porque solamente les alumbraba el centellear del acero y el relampaguear de la pólvora de los arcabuces... Duró la mortandad hasta que, siendo de día, los mesmos soldados se apaciguaron, no hallando más sangre que derramar (los que no se podían ver hartos de ella) y conociendo otros el yerro grande que se había hecho».
      • 1875 Pz Galdós, B. Batalla Arapiles [2002] Esp (CDH )
        En aquel instante, como pasáramos junto al pórtico en cuyo aldabón habíamos martillado inútilmente, vi que la puerta se abría y asomaba por ella la cabeza de un curioso, que sin duda no había podido dominar su anhelo de saber lo que resultaba de la pendencia... El cielo se abría delante de nosotros. La patrulla estaba cerca, pero como la calle describía un ángulo muy pronunciado, los soldados que la formaban no podían vernos. Empujé aquella puerta y al hombre, que curiosamente y con irónica sonrisa en el rostro se asomaba; y aunque ni una ni otro quisieron ceder al principio, hice tanta fuerza, que bien pronto miss Fly y yo nos encontramos dentro, y con presteza increíble corrí los pesados cerrojos.
      • 1961 Grosso, A. Zanja [1984] Esp (CDH )
        Entonces es que me dio por ser boxeador —da saltitos de un lado a otro y se pone a martillar con los puños sobre un imaginario balón de entrenamiento—. Entonces me preservaba de todo, y no hubiera tocado a una dama ni por una apuesta. Facultades, ¿comprendes? Eso es lo que te quita las facultades. En cuanto te merques una damisela estás perdido y no tienes nada que hacer. Ya puedes hacer un día y otro entrenamiento y comer como un toro. El tabaco y las damas, prohibidos.
      • 1962 Carpentier, A. Siglo luces [1979] 94 Cu (CDH )
        El Almirante Jarvis, luego de haber desembarcado sus tropas en el Gozier, ponía asedio a la ciudad...El terror se apoderó de la población, bajo los proyectiles caídos del cielo que a todas horas martillaban al azar, hundiendo techos, atravesando pisos, haciendo volar los tejados en aludes de barro rojo, rebotando en la mampostería, el pavimento de las calles, los cipos esquineros, antes de rodar con fragores de trueno hacia algo derribable —una columna, una baranda, un hombre atontado por la velocidad de lo que se le venía encima.
      • 1962 Mujica Láinez, M. Bomarzo [1996] Ar (CDH )
        Despiadadamente, cortó, remendó, abolló, añadió, martilló, soldó en la espalda que se convirtió de lisa y armoniosa en un montuoso paisaje lleno de altibajos. Fui con Silvio a la fragua, a fiscalizar la operación, y el rojo incendio de las ascuas iluminó para mí, en los relieves, una guerra diminuta, en la que los faunos lidiaban con los héroes y en la que la muerte de los adolescentes desnudos lograba una trágica nobleza.
      • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] Ar (CDH )
        Y una mañana oímos gritar, cavar y martillar, como el día en que dejé la tumba de Nefertari. El resto de esta evocación pertenece a la hagiografía y a la Leyenda Dorada, así que lo resumiré en lo posible. El martillador gritón era un tal Adolio, propietario de los campos aquellos, quien había resuelto construir un corral para su ganado y estaba utilizando, irreverente y salvadoramente, con ayuda de sus labradores, nuestras famosas piedras, las que nos emparedaron, a fin de completar la obra.
      • 1983 Cortázar, J. Reunión [1983] 68 Ar (CDH )
        Pero esto ocurre siempre al otro día, no cuando Johnny me lo está diciendo, porque entonces siento que hay algo que quiere ceder en alguna parte, una luz que busca encenderse, o más bien como si fuera necesario quebrar alguna cosa, quebrarla de arriba abajo como un tronco metiéndole una cuña y martillando hasta el final. Y Johnny ya no tiene fuerzas para martillar nada, y yo ni siquiera sé qué martillo haría falta para meter una cuña que tampoco me imagino.
      • 1972-a1992 Atahualpa Yupanqui (Héctor Roberto Chavero) Payador [1996] Ar (CDH )
        Soy del Cerro Colorao / ande no sabe llover. / Ande naide pasa el río / cuando le da por llover. / En piedras y moldejones / trabajan grandes y chicos, / martillando todo el día / pa' que otro se vuelva rico. / De la mañana a la noche / cantaba un chango en los yuyos, / y a según me anoticiaron / se había tragao un coyuyo. /
      • 1992 Posse, A. Atardecer caminante [1992] 20 Ar (CDH )
        Con su acólito empezó a martillar para abrir los grillos que él mismo había soldado con una risa hipócrita en Asunción. Empujaba al marinero Manosalvas mientras gemía su pedido de perdón: «Señor, todo lo que he hecho es por dinero y por poder, y sollozaba con chillidos de puta».
      • 2001 Caballero, N. Maisanta Ve (CORPES)
        Dos carceleros se agachan y colocan pesados grilletes a los pies de Maisanta. Uno de los carceleros martilla asegurando los grilletes. Del calabozo de enfrente, se asoma un hombre y reconocemos, a duras penas, al Albino. Albino: Cará, al fin llegaste, Maisanta.
    4. part-adj. Participio-adjetivo de martillar.
      docs. (1528-2004) 5 ejemplos:
      • 1528 Osuna, F. Abecedario espiritual 1.ª parte [2004] [XXXVv] Esp (CDH )
        Alçando la cruz, dexáronla caer en un agujero que avían cavado en una peña y, dando, grita la gente incrédula, gimen los devotos. Y la Madre, que tenía martillado el coraçón con los muchos golpes que avía oýdo, hizo como balança cargada que cae en subiendo la otra: a una se hizo subir la cruz con Christo y caer la Madre quasi muerta en tierra, fasta que después le dieron lugar de juntarse a la cruz y medirse con ella. Porque más presto clavassen los pies y tirassen dellos, átanles otro rezio cordel concertándolos primero cómo avían de ser enclavados, y, colgándose dellos el verdugo que tirava, assienta otro el más rezio clavo que para ellos tenían guardado.
      • 1873-1876 Caro, M. A. Trad Eneida, Virgilio [1873-1876] Co (CDH )
        Va el jóven en su edad esperanzado; / Fia el viejo en su mole, aunque flaquean / Las rodillas, y el cuerpo treme helado; / Y ambos con vano afán tiran, golpean: / Hiérense aprisa al cóncavo costado: / Ronco el pecho resuella: menudean / Por orejas y sienes las puñadas: / Las mandíbulas crujen martilladas.
      • 1948 Marechal, L. Adán Buenosayres [1999] Ar (CDH )

        Lo miré de frente, según me lo había indicado Schultze, y al reconocerlo mis dientes empezaron a castañetear: era una especie de gorila, musculoso hasta el delirio, cuyo mentón saliente, nariz aplastada y orejas de coliflor querían insinuar la idea de un púgil martillado en cien combates.

      • 1953 Carpentier, A. Pasos [1985] 101 Cu (CDH )
        Una hebilla de hierro, una bárbara corona erizada de púas martilladas, me llevaban luego a la Europa merovingia, de selvas profundas, tierras sin caminos, migraciones de ratas, fieras famosas por haber llegado espumajeantes de rabia, en día de feria, hasta la Plaza Mayor de una ciudad. Luego, eran las piedras de Micenas, las galas sepulcrales, las alfarerías pesadas de una Grecia tosca y aventurera, anterior a sus propios clasicismos, toda oliente a reses asadas a la llama, a cardadas y boñigas, a sudor de garañones en celo.
      • 2004 Ayala, E. E. Tesis Bohemia Jesucristo Ángel final Cuentos Apócrifos ES (CORPES)
        El nombre de Jesús estaba en todas las paredes de mi casa, su rostro, su corona, sus pies y manos martilladas, la túnica. La vida y muerte del Nazareno fue el tema que siempre ocupó a la familia. Para todos era un santo, excepto para mi tío Silvio quien estaba convencido que era un extraterrestre venido en una nave espacial de una galaxia lejana, y que su estadía aquí era la misma que en todos
    5. Acepción en desuso
    6. v. En pasiva refleja.
      Esquema sintáctico
      docs. (1543-1628) 3 ejemplos:
      • 1521-1543 Guevara, A. Epístolas [1950-1952] II, 235 Esp (CDH )
        Porque el coraçón es la fragua a do se forjan todos nuestros deseos, y la yunque a do se martillan todos nuestros trabajos. Dice Dios que lo que Él vende no sólo es oro, sino que también es «aurum ignitum», es a saber, oro acendrado y encendido; en lo cual se nos da a entender que a la hora que en nuestro coraçón toca el amor divino, siempre arde, siempre ora, siempre reza, siempre sospira y aun siempre ama, porque es de tal cualidad el amor de Dios, que en el ánima a do una vez se aposenta, ni çufre en ella maldad, ni consiente haber ociosidad.
      • 1571 Anónimo Trad Vida cristiana Pinto [1967] 432 Esp (CDH )
        ¿Con qué reposo puede vivir el triste del corazón que está hecho una fragua donde se forjan sus deseos nunca cumplidos y una yunque donde se martillan sus trabajos nunca acabados? Cuanto yo, no sé qué contentamientos pueden tener hombres que ahora arden con deseos, ahora se yelan con desesperaciones, ahora ríen sin voluntad, ahora lloran con ella.
      • c1626-1628 Quevedo Villegas, F. Poema heroico Orlando [1971] 444 Esp (CDH )
        Las armas, con el sol, están ardiendo / y arrojando centellas fulminadas; / a poder de los tajos y reveses, / en fraguas se volvieron los arneses. / Se majan, se machucan, se martillan, / se acriban y se punzan y se sajan, / se desmigajan, muelen y acrebillan, / se despizcan, se hunden y se rajan, / se carduzan, se abruman y se trillan, / se hienden y se parten y desgajan: / tan cabal y tan justamente obran, / que las mismas heridas que dan cobran. /
    7. v. En construcción reflexiva.
      Esquema sintáctico
      docs. (2008-2010) 2 ejemplos:
      • 2008 Jeanmaire, F. Vida interior Ar (CORPES)
        El hombre amaba esa palabra. Muy a pesar de su mal uso, de su abuso indiscriminado. Los habitantes del sur de América se la habían robado al mar para que nombrara lo más hermoso de la creación. Aunque, después, con el paso del tiempo, no habían hecho otra cosa, cotidianamente, que vaciarla por completo de significación. La utilizaban en cualquier instancia, a cada rato, ante el menor contratiempo, siempre de manera negativa, para decir lo peor que se les ocurría decir. Se les venía a la boca cuando se martillaban un dedo o cuando se enojaban con alguien por la calle o cuando les salía mal alguna cosa.
      • 2010 Havilio, I. Estocolmo Ar (CORPES)
        Una mujer gorda con rodete rezaba de rodillas martillándose la frente con los puños apretados. Ahora que estaba otra vez quieto, a pesar del alivio que le causaban el silencio y la poca luz, le volvía el mismo mareo que lo había despedido primero de la cama y después de la mesa del bar. Los ojos se le cerraron. Habrá estado entre cinco minutos
    8. v. Con dativo simpatético.
      Esquema sintáctico
      docs. (2010) Ejemplo:
      • 2010 Havilio, I. Estocolmo Ar (CORPES)
        No conforme con el escarmiento, Boris agarró a Munir por el pescuezo y lo metió en el gran freezer que su familia sueca tenía en el garaje. Calculó que el animal podía aguantar un cuarto de hora bajo cero y se preparó un baño de inmersión para relajarse después de la cacería. El agua caliente, el vapor, el relax, y una paja larga, distrajeron a Boris, que se acordó de Munir demasiado tarde, cuando ya estaba semirígido. Intentó reavivarlo con un secador de pelo, le martilló el pecho con el puño, también lo sumergió en la bañadera, pero todo fue inútil. Enfrentado a lo irreversible, decidió enterrarlo al pie de un álamo. Cuando regresaron lo dueños de casa, Boris se mostró tan consternado como ellos por la desaparición del gato
    1. v. tr. Moldear [un metal] a golpe de martillo.
      Sinónimo: martillear
      Esquema sintáctico
      docs. (1250-2019) 22 ejemplos:
      • c1499-1502 Rojas, F. Celestina [2000] 160 Esp (CDH )
        Si ella se hallara presente en aquel debate de la manzana con las tres diosas, nunca sobrenombre de discordia le pusieran, porque sin contrariar ninguna todas concedieran y vinieran conformes en que la llevara Melibea. Así que se llamara manzana de concordia. Pues cuantas hoy son nacidas que della tengan noticia, se maldicen, querellan a Dios porque no se acordó dellas cuando a esta mi señora hizo. Consumen sus vidas, comen sus carnes con envidia, danles siempre crudos martirios, pensando con artificio igualar con la perfeción que sin trabajo dotó a ella natura. Dellas pelan sus cejas con tenacicas y pegones y a cordelejos. Dellas buscan las doradas yerbas, raíces, ramas y flores para hacer lejías con que sus cabellos semejasen a los della, las caras martillando, envistiéndolas en diversos matices, con ungüentos y unturas, aguas fuertes, posturas blancas y coloradas, que por evitar prolijidad no las cuento.
      • 2010 Lojo, M.ª R. Árbol familia Ar (CORPES)
        Por nadie se dejaba tocar, salvo por su madre, que lo llamaba por las noches y lo hacía sentar en un escabel, a sus pies, para desenredarle y peinarle la cabellera fosca. El resplandor de la lareira le sacaba chispas entonces, como quien martilla el cobre.
      • c1499-1502 Rojas, F. Celestina [2000] 160 Esp (CDH )
        Si ella se hallara presente en aquel debate de la manzana con las tres diosas, nunca sobrenombre de discordia le pusieran, porque sin contrariar ninguna todas concedieran y vinieran conformes en que la llevara Melibea. Así que se llamara manzana de concordia. Pues cuantas hoy son nacidas que della tengan noticia, se maldicen, querellan a Dios porque no se acordó dellas cuando a esta mi señora hizo. Consumen sus vidas, comen sus carnes con envidia, danles siempre crudos martirios, pensando con artificio igualar con la perfeción que sin trabajo dotó a ella natura. Dellas pelan sus cejas con tenacicas y pegones y a cordelejos. Dellas buscan las doradas yerbas, raíces, ramas y flores para hacer lejías con que sus cabellos semejasen a los della, las caras martillando, envistiéndolas en diversos matices, con ungüentos y unturas, aguas fuertes, posturas blancas y coloradas, que por evitar prolijidad no las cuento.
      • 1589 Ribadeneira, P. Tratado Tribulación [1877] Esp (CDH )
        Tambien nos hace capaces de la caridad la tribulacion de otra manera, que es, labrándonos y dilatando y extendiendo los senos de nuestro corazon á puros golpes, como lo hace el platero cuando martilla un vaso de plata. Y así dijo David, hablando con Dios : «Cuando os llamé me oísteis, Dios mio, causador de mi justicia; en la tribulacion dilatastes y ensanchastes mi corazon.» Lo cual hace nuestro Señor, ó librándonos de la pena que tenemos, para que despues de la tempestad, sosegada ya la mar, acudamos á él y le alabemos, ó mitigando la misma tribulacion y haciéndola suave con la dulzura de su divino consuelo.
      • 1597 Gracián, J. Summario excelencias S. Ioseph p. 80 Esp (BD)
        Assi que es mas limpia el arte de la carpinteria, mas facil de labrar la madera que el hierro, officio mas comun, ya necessario a la vida humana, y mas conforme a la inclinacion de vna persona noble, quando viene a pobreça. Que vn gran principe se precia de traçar vna casa, y saber labrar vn escritorio, o otra obra curiosa de madera, no de martillar hierro, y hazer otros officios mechanicos.
      • c1607 Juan Bautista Concepción (Juan García López) Orígenes Descalcez [1997] Esp (CDH )
        Cuando al hierro encendido lo martillan, despide fuego y centellas. Lo propio digo yo de un alma llena y cargada de miedos, nacidos del deseo de acertar las cosas de Dios: que, siendo en aquel espacio combatida y amartillada con trabajos, sospechas, asombros, despide sabiduría de Dios, centellas, con que alumbra, enciende y descubre la hermosura de aquel que teme no se le pierda. Y desea, como a los otros juzga por mejores, lo hallen, para que de él le digan o lo tengan, para que, de charidad siquiera, le den algo o le enseñen el camino.
      • 1680 Santos, F. Historia orden San Geronimo p. 763 Esp (BD)
        Era su Oficio Platero, auiale exercitado en Toledo y en Madrid con mucha fama, exercitóle tambien en su Real Casa, aunque con muy diferente atencion a los interesses, que solo tenia los del obedecer, y solo estos queria mas que quantos podia ofrecerle el Mundo. Acrisolaba el oro, martillaba, y bruñia la Plata, y hazia alla sus consideraciones como podia tomando de alli principio para discurrir los bienes que traen al Alma los trabajados padecidos por Dios [...].
      • 1753 Terreros Pando, E. Trad Espectáculo, Pluche, VI p. 216 Esp (BD)
        Quando yá los panecitos de oro están casi tan estendidos como el libro, los saca, y hace quatro de cada uno, y bolviendolos á poner entre las hojas del pergamino, torna el Batidor al trabajo del martillo. Despues de haber cortado muchas veces en quatro panecitos cada una de las hojas, y adelgazado el oro en dos libros diferentes, buelve á cortar otra vez los panecitos, y á martillar de nuevo, pasandolos sucesivamente á otros dos libros, á los quales, como tambien á los primeros, les llama moldes [...].
      • 1829 Zequeira Arango, M. "Paz" p. 134 Poesías Cu (BD)
        Por fin, cesó Vulcano / De martillar el bronce en su herreria, / Y aquel yunque tirano / Que al orbe estremecia, / Lo enmudece la paz y la alegria.
      • 1845 Villalobos, Á. "Manufacturas cuchilleria Sheffield" [01-01-1845] t. IV, p. 149 La Colmena (Londres) Esp (HD)
        La construccion de tenedores tiene tambien sus peculiaridades, que exigen nuestro exámen y atencion. Muchos de los que los construyen viven en las inmediaciones de la ciudad, y hay uno ó dos pequeños pueblos casi del todo habitados por estos operarios. Los tenedores en muchos casos son hechos de acero comun y forjados de varillas que tienen tres octavas partes de una pulgada en cuadro del modo siguiente. La espiga, que ha de entrar en el puño, y la parte exterior del tenedor son trabajados al principio toscamente martillando el metal, mientras está en ascua y calentado de nuevo se le da la hechura correspondiente por medio de un cuño preparado al efecto.
      • 1845 Anónimo Trad Aventuras Nigel, Scott, I p. 156 Esp (BD)
        —¡Los tiempos han cambiado mucho! ¡Qué diferencia tan grande entre el señor Heriot y el bueno de su padre que vivia en el Kraemes! Pero hay mucha diferencia tambien entre martillar el oro y la plata y machacar el estaño y el cobre.
      • 1880 Ameghino, F. Antigüedad hombre Plata, I p. 528 Ar (BD)
        [Nota a pie de página] En la Banda Oriental he encontrado con los instrumentos de piedra primitivos, bolas y otros objetos trabajados en fierro meteórico martillado á frio como los Indios de la América del norte martillaban el cobre.
      • 1885 Sinués, M.ª P. "Copa Obispo" p. 58 Narraciones hogar. Segunda serie Esp (BD)
        Sentóse Eduardo delante de su mesilla, y sacó el dibujo que había terminado hacía pocas horas. Luego tomó un pedazo de oro fundido, y dijo con dulzura á Lorenzo: —Toma, adelgaza esto con un martillo. Lorenzo miró de reojo al que le daba aquella orden; una sonrisa amarga plegó sus labios; pero hizo un violento esfuerzo sobre sí mismo, y empezó a martillar el precioso metal.
      • 1914 Anónimo "Bogota melancolica" [04-04-1914] El Gráfico (Bogotá) Co (HD)
        Descuidó Ruhl tomar información sobre muchos puntos indispensables a la índole de su estudio. Luégo, quiénsabe cómo adquirió ciertos datos, de que le resultaron terribles inexactitudes: que la altiplanicie bogotana tiene solo treinta millas a lo largo; que las industrias en esta ciudad no pasan de elaborar cerveza, fabricar monturas, tornear muebles y martillar plata; que Bogotá en cambio de impuestos manda parásitos a las secciones, etc.
      • 1923 Anónimo Trad Verdades sociales, Delassus p. 157 Esp (BD)
        Era el monasterio un vasto taller en que los religiosos trabajaban el hierro y la madera, tejían el cáñamo y el lino, preparaban el pergamino y el cuero, tallaban el mármol, forjaban el hierro, martillaban el bronce y esculpían la piedra.
      • 1951 Barea, A. Forja rebelde [1958] Esp (CDH )
        De repente daba unos golpecitos en el pico del yunque que sonaba como una campana, y empezaba a martillar él solo el trozo de hierro que cambiaba de forma, se curvaba, se afinaba por las puntas y se convertía en una herradura. Al final, en la curva de la herradura sacaba un pelizco de hierro que se convertía en el reborde para el casco que llaman "callo". Con otras tenazas cogía el punzón y entonces, Aquilino de cada golpe de macho hacía un agujero para los clavos. Siempre hacía siete agujeros, porque decía que encontrarse una herradura con siete agujeros era la fortuna; y el tío Luis quería repartir la fortuna a todo el mundo.
      • 1978 Donoso, J. Casa campo [1989] 20 Ch (CDH )

        Era la época en que brotaban espontáneamente, como brota la vida en el agua estancada que se pudre, rumores malsanos, por ejemplo, aquel tan desazonante de unos años atrás cuando se dijo que los nativos que trabajaban en las minas de las montañas azules que teñían el horizonte iban cayendo víctimas de una epidemia que dejaría a toda la población lisiada y, en consecuencia, la producción de oro, cimiento de la opulencia de nuestros Ventura, iba a disminuir si no a cesar. Pero no fue más que un infundio: media docena de nativos muertos de vómito negro en una aldea a mucha distancia de las montañas donde los nativos martillaban el oro para convertirlo en las delgadísimas láminas que la familia exportaba para dorar los palcos y los altares más suntuosos del mundo.

      • 1994 Anónimo Trad Descubrimiento metales (II), Knauth p.133 Esp (BD)
        Las dinámicas gentes de Mochica confeccionaron tejidos ricamente bordados y gran cantidad de cerámica decorada con realistas escenas de la vida cotidiana. Aumentaron el uso de los metales con la inclusión del cobre y la plata así como el oro, y con aleaciones de los tres. Pero aunque los artífices Mochica conocían la fundición, prefirieron el antiguo método de martillar el oro en delgadas hojas, como habían hecho los metalistas de Chavín.
      • 2001 Anónimo "Libro Plata" Caretas Pe (CORPES)
        En su departamento sanisidrino brilla su arte y su talento. Cántaros, vasijas, collares, cinturones, obras de tamaño tan extraordinario como su insuperable belleza y majestuosidad. Graziella Laffi lleva una vida martillando el precioso metal, dominándolo y obligándolo a tomar formas llenas de movimiento y fantasía.
      • 2008 Tafur, J. Viajero dos mundos p. 224 Co (BD)
        Enfilaron una cuesta flanqueada de grandes portales tallados. Sobre la diestra se abrían pasadizos atiborrados de canastos, peroles y tapices de mil colores, bultos desbordados de mostaza, canela y azafrán. El propio gentío semejaba un tapiz vivo que se descomponía sin cesar en rostros, prendas, matices y contraluces. El mercader embocó un angostillo donde los orfebres martillaban el oro en las puertas de las casas.
      • 2010 Lojo, M.ª R. Árbol familia Ar (CORPES)
        Por nadie se dejaba tocar, salvo por su madre, que lo llamaba por las noches y lo hacía sentar en un escabel, a sus pies, para desenredarle y peinarle la cabellera fosca. El resplandor de la lareira le sacaba chispas entonces, como quien martilla el cobre.
      • c1499-1502 Rojas, F. Celestina [2000] 160 Esp (CDH )
        Si ella se hallara presente en aquel debate de la manzana con las tres diosas, nunca sobrenombre de discordia le pusieran, porque sin contrariar ninguna todas concedieran y vinieran conformes en que la llevara Melibea. Así que se llamara manzana de concordia. Pues cuantas hoy son nacidas que della tengan noticia, se maldicen, querellan a Dios porque no se acordó dellas cuando a esta mi señora hizo. Consumen sus vidas, comen sus carnes con envidia, danles siempre crudos martirios, pensando con artificio igualar con la perfeción que sin trabajo dotó a ella natura. Dellas pelan sus cejas con tenacicas y pegones y a cordelejos. Dellas buscan las doradas yerbas, raíces, ramas y flores para hacer lejías con que sus cabellos semejasen a los della, las caras martillando, envistiéndolas en diversos matices, con ungüentos y unturas, aguas fuertes, posturas blancas y coloradas, que por evitar prolijidad no las cuento.
      • 1589 Ribadeneira, P. Tratado Tribulación [1877] Esp (CDH )
        Tambien nos hace capaces de la caridad la tribulacion de otra manera, que es, labrándonos y dilatando y extendiendo los senos de nuestro corazon á puros golpes, como lo hace el platero cuando martilla un vaso de plata. Y así dijo David, hablando con Dios : «Cuando os llamé me oísteis, Dios mio, causador de mi justicia; en la tribulacion dilatastes y ensanchastes mi corazon.» Lo cual hace nuestro Señor, ó librándonos de la pena que tenemos, para que despues de la tempestad, sosegada ya la mar, acudamos á él y le alabemos, ó mitigando la misma tribulacion y haciéndola suave con la dulzura de su divino consuelo.
      • 1591 Anónimo "Romances Flor" Romancero general Esp (CDH )
        / ¡Mal conoce las mujeres, / Que aquello que se les veda / Quieren gustar lo primero, / Imitando á la primera! / ¿No vé que son como el agua, / Que si su curso refrenan, / Busca venas diferentes / Por donde bien correr pueda? / ¿Ni que la que finge mas, / Que es su corazon de piedra, / Si con oro la martillan / Al momento da centellas? / ¿Ni sabe que es como el árbol / Que por industrias y pruebas / Viene á dar fruto primero / Que quiere naturaleza? / Al fin de sus ignorancias / Le da merecida pena, / Pues siendo vivo tu gusto / Pretende ser su albacea.
      • 1597 Gracián, J. Summario excelencias S. Ioseph p. 80 Esp (BD)
        Assi que es mas limpia el arte de la carpinteria, mas facil de labrar la madera que el hierro, officio mas comun, ya necessario a la vida humana, y mas conforme a la inclinacion de vna persona noble, quando viene a pobreça. Que vn gran principe se precia de traçar vna casa, y saber labrar vn escritorio, o otra obra curiosa de madera, no de martillar hierro, y hazer otros officios mechanicos.
      • c1607 Juan Bautista Concepción (Juan García López) Orígenes Descalcez [1997] Esp (CDH )
        Cuando al hierro encendido lo martillan, despide fuego y centellas. Lo propio digo yo de un alma llena y cargada de miedos, nacidos del deseo de acertar las cosas de Dios: que, siendo en aquel espacio combatida y amartillada con trabajos, sospechas, asombros, despide sabiduría de Dios, centellas, con que alumbra, enciende y descubre la hermosura de aquel que teme no se le pierda. Y desea, como a los otros juzga por mejores, lo hallen, para que de él le digan o lo tengan, para que, de charidad siquiera, le den algo o le enseñen el camino.
      • 1609 Anónimo Romances germanía [1945] Esp (CDH )
        Ya Los boticarios suenan / al son de los almirezes / conficionando jaraues / para miseros dolientes. / Ya los tiznados Herreros / martillando el hierro fuerte / dauan golpes en el junque, / y ayre a los hinchados fuelles. / Ya el Rocin mayor de edad, / que apenas mudar se puede, / saca el agua del anoria, / para que las plantas rieguen. /
      • 1680 Santos, F. Historia orden San Geronimo p. 763 Esp (BD)
        Era su Oficio Platero, auiale exercitado en Toledo y en Madrid con mucha fama, exercitóle tambien en su Real Casa, aunque con muy diferente atencion a los interesses, que solo tenia los del obedecer, y solo estos queria mas que quantos podia ofrecerle el Mundo. Acrisolaba el oro, martillaba, y bruñia la Plata, y hazia alla sus consideraciones como podia tomando de alli principio para discurrir los bienes que traen al Alma los trabajados padecidos por Dios [...].
      • 1753 Terreros Pando, E. Trad Espectáculo, Pluche, VI p. 216 Esp (BD)
        Quando yá los panecitos de oro están casi tan estendidos como el libro, los saca, y hace quatro de cada uno, y bolviendolos á poner entre las hojas del pergamino, torna el Batidor al trabajo del martillo. Despues de haber cortado muchas veces en quatro panecitos cada una de las hojas, y adelgazado el oro en dos libros diferentes, buelve á cortar otra vez los panecitos, y á martillar de nuevo, pasandolos sucesivamente á otros dos libros, á los quales, como tambien á los primeros, les llama moldes [...].
      • 1829 Zequeira Arango, M. "Paz" p. 134 Poesías Cu (BD)
        Por fin, cesó Vulcano / De martillar el bronce en su herreria, / Y aquel yunque tirano / Que al orbe estremecia, / Lo enmudece la paz y la alegria.
      • 1845 Villalobos, Á. "Manufacturas cuchilleria Sheffield" [01-01-1845] t. IV, p. 149 La Colmena (Londres) Esp (HD)
        La construccion de tenedores tiene tambien sus peculiaridades, que exigen nuestro exámen y atencion. Muchos de los que los construyen viven en las inmediaciones de la ciudad, y hay uno ó dos pequeños pueblos casi del todo habitados por estos operarios. Los tenedores en muchos casos son hechos de acero comun y forjados de varillas que tienen tres octavas partes de una pulgada en cuadro del modo siguiente. La espiga, que ha de entrar en el puño, y la parte exterior del tenedor son trabajados al principio toscamente martillando el metal, mientras está en ascua y calentado de nuevo se le da la hechura correspondiente por medio de un cuño preparado al efecto.
      • 1845 Anónimo Trad Aventuras Nigel, Scott, I p. 156 Esp (BD)
        —¡Los tiempos han cambiado mucho! ¡Qué diferencia tan grande entre el señor Heriot y el bueno de su padre que vivia en el Kraemes! Pero hay mucha diferencia tambien entre martillar el oro y la plata y machacar el estaño y el cobre.
      • 1880 Ameghino, F. Antigüedad hombre Plata, I p. 528 Ar (BD)
        [Nota a pie de página] En la Banda Oriental he encontrado con los instrumentos de piedra primitivos, bolas y otros objetos trabajados en fierro meteórico martillado á frio como los Indios de la América del norte martillaban el cobre.
      • 1885 Sinués, M.ª P. "Copa Obispo" p. 58 Narraciones hogar. Segunda serie Esp (BD)
        Sentóse Eduardo delante de su mesilla, y sacó el dibujo que había terminado hacía pocas horas. Luego tomó un pedazo de oro fundido, y dijo con dulzura á Lorenzo: —Toma, adelgaza esto con un martillo. Lorenzo miró de reojo al que le daba aquella orden; una sonrisa amarga plegó sus labios; pero hizo un violento esfuerzo sobre sí mismo, y empezó a martillar el precioso metal.
      • 1914 Anónimo "Bogota melancolica" [04-04-1914] El Gráfico (Bogotá) Co (HD)
        Descuidó Ruhl tomar información sobre muchos puntos indispensables a la índole de su estudio. Luégo, quiénsabe cómo adquirió ciertos datos, de que le resultaron terribles inexactitudes: que la altiplanicie bogotana tiene solo treinta millas a lo largo; que las industrias en esta ciudad no pasan de elaborar cerveza, fabricar monturas, tornear muebles y martillar plata; que Bogotá en cambio de impuestos manda parásitos a las secciones, etc.
      • 1923 Anónimo Trad Verdades sociales, Delassus p. 157 Esp (BD)
        Era el monasterio un vasto taller en que los religiosos trabajaban el hierro y la madera, tejían el cáñamo y el lino, preparaban el pergamino y el cuero, tallaban el mármol, forjaban el hierro, martillaban el bronce y esculpían la piedra.
      • 1951 Barea, A. Forja rebelde [1958] Esp (CDH )
        De repente daba unos golpecitos en el pico del yunque que sonaba como una campana, y empezaba a martillar él solo el trozo de hierro que cambiaba de forma, se curvaba, se afinaba por las puntas y se convertía en una herradura. Al final, en la curva de la herradura sacaba un pelizco de hierro que se convertía en el reborde para el casco que llaman "callo". Con otras tenazas cogía el punzón y entonces, Aquilino de cada golpe de macho hacía un agujero para los clavos. Siempre hacía siete agujeros, porque decía que encontrarse una herradura con siete agujeros era la fortuna; y el tío Luis quería repartir la fortuna a todo el mundo.
      • 1978 Donoso, J. Casa campo [1989] 20 Ch (CDH )

        Era la época en que brotaban espontáneamente, como brota la vida en el agua estancada que se pudre, rumores malsanos, por ejemplo, aquel tan desazonante de unos años atrás cuando se dijo que los nativos que trabajaban en las minas de las montañas azules que teñían el horizonte iban cayendo víctimas de una epidemia que dejaría a toda la población lisiada y, en consecuencia, la producción de oro, cimiento de la opulencia de nuestros Ventura, iba a disminuir si no a cesar. Pero no fue más que un infundio: media docena de nativos muertos de vómito negro en una aldea a mucha distancia de las montañas donde los nativos martillaban el oro para convertirlo en las delgadísimas láminas que la familia exportaba para dorar los palcos y los altares más suntuosos del mundo.

      • 1983 Mosterín, J. Historia filosofía [1990] p. 54 Esp (BD)
        La especialización artesanal era ya notable, quizá la mayor del Neolítico. Había alfareros que practicaban la cerámica, metalistas que martillaban el cobre y plomo nativos, y tambien se trabajaban el pedernal y la obsidian, el hueso y el asta.
      • 1994 Anónimo Trad Descubrimiento metales (II), Knauth p.133 Esp (BD)
        Las dinámicas gentes de Mochica confeccionaron tejidos ricamente bordados y gran cantidad de cerámica decorada con realistas escenas de la vida cotidiana. Aumentaron el uso de los metales con la inclusión del cobre y la plata así como el oro, y con aleaciones de los tres. Pero aunque los artífices Mochica conocían la fundición, prefirieron el antiguo método de martillar el oro en delgadas hojas, como habían hecho los metalistas de Chavín.
      • 2001 Anónimo "Libro Plata" Caretas Pe (CORPES)
        En su departamento sanisidrino brilla su arte y su talento. Cántaros, vasijas, collares, cinturones, obras de tamaño tan extraordinario como su insuperable belleza y majestuosidad. Graziella Laffi lleva una vida martillando el precioso metal, dominándolo y obligándolo a tomar formas llenas de movimiento y fantasía.
      • 2008 Tafur, J. Viajero dos mundos p. 224 Co (BD)
        Enfilaron una cuesta flanqueada de grandes portales tallados. Sobre la diestra se abrían pasadizos atiborrados de canastos, peroles y tapices de mil colores, bultos desbordados de mostaza, canela y azafrán. El propio gentío semejaba un tapiz vivo que se descomponía sin cesar en rostros, prendas, matices y contraluces. El mercader embocó un angostillo donde los orfebres martillaban el oro en las puertas de las casas.
      • 2010 Lojo, M.ª R. Árbol familia Ar (CORPES)
        Por nadie se dejaba tocar, salvo por su madre, que lo llamaba por las noches y lo hacía sentar en un escabel, a sus pies, para desenredarle y peinarle la cabellera fosca. El resplandor de la lareira le sacaba chispas entonces, como quien martilla el cobre.
        Acepción en desuso
      1. v. En uso absoluto.
        Esquema sintáctico
        docs. (1250) 2 ejemplos:
        • c1250 Alfonso X Lapidario [2003] Esp (CDH )

          Del dozeno grado del signo de cancro; es la piedra a que llaman comunalmiente todos; argent o plata. & los moros feda. & esta piedra sufre martiello & fundicion; assi como las otras que son metales & tiendese martellando mas ayna que el fierro ni el cobre; mas non tan bien como el oro.

        • c1250 Alfonso X Lapidario [2003] fol. 83v Esp (CDH )
          Et este nombre que dixiemos que a es en griego; & quiere tanto dezir como piedra de la tierra; porque la fallan en el coraçon de la tierra como si fuesse y metida. & lo mas que la fallan; es en la tierra que a nombre beymyni. Dellas ya grandes & otras pequennas. Et es de su natura fria & seca. Et su uertud es atal que si mezclan del poluo que dentro en ella fallan con el uidrio al hora del fondir; no quiebra quando lo sacan del fuego como lo al faz. & tiendes martellando. & sufre toda ferida de martiello & fazen del qual obra quieren tan bien como doro o de plata que non pierde su claridat. Esta piedra a olor de uinagre. & quando la ponen en la lengua; tienes en ella. & enxuga las humidades de la natura de las mugieres. & cierra las llagas & sanalas.
      2. v. En pasiva perifrástica.
        Esquema sintáctico
        docs. (1402-1988) 3 ejemplos:
        • 1402 Lpz Ayala, P. Trad. Caída príncipes, Boccaccio [1995] fol. 159v Esp (CDH )
          [...] mas aquello que al mj pequeño entendjmjento / pudiese abastar / estando yo asi delante / del su Rostro de la fortuna / fablando & veyendo & mjrando / cosas muy muchas & muy / variables & maguera el mj / deseo me costreñja para querer / alcançar mayores cosas / enpero yo conosçiendo / mjs fuerças & el mj esfuerço / quanto era non me enbargando / njjguno tome / para partezjlla qual convenja / & pertenesçia al mj trabajo / & ponjendo yo el martillo / de mj pequenuelo engeño / martillando en ello / la ençendi fasta aquj lo / qual tu agora con grand / omjlldad del tu estilo demuestras / commo que por ende / no pueda mober los coraçones / de los leedores çierto / no es njnguno que pudiese / negar que en la poetia de / tullio non fuese fallada & / martillada la eloquençia del / fermoso dezjr & este dezjr / que non asi tengo que seria Ruda / cosa mas seria muy loca [...]. /
        • 1584 Pz Moya, J. Comparaciones vicios f. 201v Esp (BD)
          Assi como para hazer vn hermoso y excelente vaso de oro, o de plata, ha de ser fundido en el fuego y muchas vezes martillado, ora con dureza, ora con blandura: assi para ordenarse de nuestra vida vn glorioso y magnifico vaso de virtudes, ha de ser fundida en el fuego de los trabajos, herida con el martillo de las tribulaciones, ora asperas, ora blandas sufridas con paciencia.
        • 1988 Aguilar Sahagún, G. Hombre y materiales [1988] Mx (CDH )

          En segundo lugar, y considerando como válida la sustitución del bronce por el hierro, es posible explicarla de la manera siguiente: el hierro aparece inicialmente como producto de reducción de sus minerales, proceso que requiere de una temperatura menor que la del punto de fusión. El resultado de esto es una esponja metálica que, al ser martillada, se libera de sus escorias y permite formar una masa compacta y dúctil. Prueba de ello serían las muestras que se han encontrado y a las que se les ha asignado, de acuerdo a técnicas actuales, un origen que data del tercer milenio a.c.

      3. part-adj. Participio-adjetivo de martillar.
        docs. (1511-2019) 27 ejemplos:
        • 1511 Anónimo Romance 191 Silva romances I Esp (CDH )
          [...] vn tabernaculo han hecho / cabe el altar mas honrrado / es hecho desta manera / que aqui sera señalado / aqueste era sostenido / con quatro esquinas de marmol / de marmol era el cimiento / que las columnas no hablo / porque eran de vn oro fino / de oro fino martillado / y son hechas por tal arte / que bueluen por cada lado / baxan suben prestamente / como huso torneado / en cada esquina de aquestas / esta vn angel figurado / y encima del chapitel / muchas piedras han sentado / las piedras eran muy ricas / preciosas y de alto estado / tanto relumbra de noche / que paresce dia claro / & para subir al cielo / vnas gradas han formado / eran de fino cristal / de christal muy esmerado [...]. /
        • 2019 Guzmán, S. M. "Hoteles mamá" [05-05-2019] El Universal. Destinos: www.eluniversal.com.mx/destinos Mx (CORPES)
          Las 18 habitaciones te dan vistas privilegiadas del escenario natural. Lo que las distingue entre sí son las piezas artesanales, originarias del estado de Michoacán Hay muebles tallados, cobre martillado de Santa Clara, alfarería de San José de Gracia y jarrones de Cocucho.
        • 1511 Anónimo Romance 191 Silva romances I Esp (CDH )
          [...] vn tabernaculo han hecho / cabe el altar mas honrrado / es hecho desta manera / que aqui sera señalado / aqueste era sostenido / con quatro esquinas de marmol / de marmol era el cimiento / que las columnas no hablo / porque eran de vn oro fino / de oro fino martillado / y son hechas por tal arte / que bueluen por cada lado / baxan suben prestamente / como huso torneado / en cada esquina de aquestas / esta vn angel figurado / y encima del chapitel / muchas piedras han sentado / las piedras eran muy ricas / preciosas y de alto estado / tanto relumbra de noche / que paresce dia claro / & para subir al cielo / vnas gradas han formado / eran de fino cristal / de christal muy esmerado [...]. /
        • 1550 Alcocer, H. Trad Orlando Furioso, Ariosto f. LXIXv Esp (BD)
          Sansoneto, al encuentro al duque ha dado / Vna muy rica cinta, amarauilla / Ricas espuelas, de oro martillado / Que de oro tenian , el cabo y la heuilla / Que eran del cauallero, se ha pensado / Que libro ala donzella , de manzilla / Del Zafo Sansoneto, lo ha auido / Con otras muchas armas, que ha traydo.
        • 1653 Arce, A. "Cegar para ver mejor" [1660] p. 327 Libro nuevo comedias varias, XIII Esp (BD)
          Mira, pues, si en quererle te hago agrauio, / siendo justo, piadoso, eterno, y sabio, / si el oro martillado / que la codicia arranca de la tierra: / si el diamante ilustrado, / de las luzes, que el Sol en el encierra: / si el mar que en su poder ingrato oculta / me diera las riquezas que sepulta [...].
        • 1701 Botello Moraes, F. Nuevo mundo p. 469 Esp (BD)
          Ardan con Lumbres de Oro martillado / los Rayos de la Rueda nunca firme, / y aun todo el Coche en que se vé exaltado / quien causó mi Destierro al competirme, / Que yo Felize en mi apesar del Hado / haré que digno quieran admitirme / de las Musas las inclitas Beldades / Compatriota Inmortal de las Deidades.
        • 1746 Cabrera Quintero, C. Escudo armas Mexico p. 199 Mx (BD)
          Baste advertir se ha grangeado á portentos el culto que alli tiene, y con que ha sufragrado á su agradecimiento la religiosa pobreza de este Claustro, aderezandole bien decente Capilla el que era sotano; donde apreciando mas aquella Imagen que la otra Venus pintada en una pared, valuada, segun Strabon, en cien talentos; le ha sobre puesto, y tambien sobre el lienzo de la pared un marco de plata martillada: quedando entre el diafano crystal de una vidriera la Imagen [...].
        • 1787 Lope Aguilar, T. Trad Elementos física, Fond, I [1799] p. 138 Esp (BD)
          La ductilidad de los metales tiene sus limites. Se observa que quando un metal aunque sea mui ductil ha recibido varios golpes con el martillo, se endurece, y se desquebraja en lugar de dilatarse; esta propiedad se llama fortaleza. Quando se calienta poco á poco, y con precaución un metal martillado, se vuelve mas ductil, y puede golpearse sin que se desquebrage.
        • 1800 Anónimo "Diario 20 julio" [1800] Diario de Barcelona (Barcelona) Esp (CDH )

          El caballero F. Frankland ha presentado á la Sociedad Real de Lóndres un método para soldar el acero fundido con el hierro. Pero si se reflexiona bien sobre los principios que hemos explicado, se conocerá la imposibilidad de que salga bien dicho método. Segun el temple de que habla dicho autor, el acero fundido no sufre de ningun modo el martillo. En otro número hablaremos del temple del acero y del método de los ingleses para la conversion de la fundicion en hierro martillado, quando sale del horno alto.

        • 1857 Margarit, F. "Fundido hierro" [15-08-1857] La Ciencia (Madrid) Esp (HD)
          El hierro fracturado en frio tiene generalmente ojuelas cortas y azuladas, ó gruesos y brillantes granos. El mal afinado, con hulla, si se pasa por el cilindro sin comprimirlo mucho, ofrece una testura como escamosa y graneada á la vez. Los granos gruesos pertenecen mas especialmente al hierro martillado, que goza de mas pesadez que el dulce.
        • 1864 Canudas, A. Tratado elemental física p. 284 Esp (BD)
          La fuerza, que impide que el acero una vez magnetizado pierda esta propiedad , se llama fuerza coercitiva, la cual es tanto mayor, cuanto su temple es mas fuerte. El hierro martillado, torcido ú oxidado tiene tambien alguna fuerza coercitiva, pero siempre menor que el acero. El hierro, que carece absolutamente de fuerza coercitiva, se llama hierro dulce.
        • 1878 Anónimo "Seccion noticias. Libertad" [01-01-1878] Boletín de Primera Enseñanza de la Provincia de Gerona (Gerona) Esp (HD)
          La estatua, con el brazo que sostiene la antorcha, tendrá 42 metros y, con el pedestal, la altura total será de 67 metros, ó sea 1 metro mas que las torres de Ntra. Sra. de Paris. Esta estátua, destinada á servir de faro en la rada de Nueva York, está hecha en cobre martillado de tres milímetros y medio de espesor. La jaula de la escalera establecida en el interior, será fundida y tendrá las dimensiones de una caja de columna. Por otra parte, la estátua será afirmada por un poderoso armazon de hierro con tabiques de ladrillo.
        • 1884 Anónimo "Estátua independencia americana" [23-03-1884] El Serpis (Alcoy) Esp (HD)
          Empezada en 1875, fabricada pedazo á pedazo y en cobre martillado casi todas las partes de esta estátua hoy dia ya unidas, representan el momento que se levantará definitivamente á la entrada de la bahía de Nueva York, en la isla de Bedloes. Se compondrá este monumento de una base y de la estatua propiamente dicha, representando la independencia americana, llevando en la mano derecha la antorcha de la Libertad, y en la izquierda la Constitución americana.
        • 1896 Anónimo "Ferrocarriles Madrid Zaragoza" [02-08-1896] La Correspondencia de España (Madrid) Esp (HD)
          También se venderán en el mismo acto varias partidas que han sido rehusadas por sus consignatarios, y entre cuyas mercancías y efectos hay vinos, quincalla, ferretería, bayetas y otros tejidos, hierro martillado para herramientas y barras dentales para arados, palos de telégrafo, maromillos, libros, pimentón, etcétera.
        • 1908 Pardo Bazán, E. Sirena negra p. 153 Esp (BD)
          Es que acaso damos por supuesto que la vida encierra un enigma, y no encierra nada: está hueca. El fenómeno; la substancia... vacío todo, como dijo Saquiamuni. —Apostaría yo —indico, recostándome en el sillón y encendiendo también en la lamparita de plata martillada el cigarro amoroso, seco, fino —que, como es usted joven, hay algo que no le parece tan vacío. ¿Ilusiones de amor, eh?
        • 1912 Santander Ruiz-Giménez, F. Por Francia y por Suiza p. 10 Esp (BD)
          En una fonda, la mitad del éxito depende naturalmente, del cocinero: el "jefe" del nuevo hotel es excelente. É irreprochable el servicio de comedor con su vajilla —en la que el escudo real y un nombre augusto dan la ilusión de una comida en Palacio —con su carrito de plata —clásico ya en los hoteles que se estiman —para conducir sobre el calentador el asado que el maitre se encarga de trinchar ante las mesas; con sus lava-dedos, no de cristal, sino de bruñido cobre martillado; con su orquesta de tziganes que, sonrientes, os suplican que elijais un vals...
        • 1930 Anónimo (M. C.) "Primoroso pabellón Colombia" [30-01-1930] Mercurio: Revista Comercial Ibero-Americana (Barcelona) Esp (HD)
          Salón de plata antigua y moderna. —Este tiene un bello artesonado de madera; los muros tapizados en damasco rojo. Se presentan aquí los trabajos de plata martillada antigua, arte que dejaron los españoles desde el tiempo de la colonia y que se ha seguido cultivando en grande escala en Colombia. Se presentan muy interesantes trabajos modernos de plata.
        • 1966 Lezama Lima, J. Paradiso [1988] Cu (CDH )
          Algunos flamboyanes azules, bajo el creciente lunar, preparan los arcos, bajo los cuales pasaría la carpa del primogénito, homenaje de la nobleza a la prole de la santidad, azul hecho para profundizar el paso de un pescado en una bandeja de cobre martillado. Los álamos, con carne de doncella bajo el rocío, fantasma tierno del alba, verde sin hueso, carne transparente. Los cuadrados de naranjales, con sus flores de evaporaciones mansuetas, lentificaban las oscilaciones de la noche, haciendo de cada árbol un almohadón para San Cristóbal, con el clavo de su cayado hundiendo los hongos venenosos.
        • 1982 Allende, I. Casa espíritus [1995] 191 Ch (CDH )
          Yo mismo tuve que disponer dónde se colocarían las cosas, porque a ella parecía no importarle en lo más mínimo. La nueva casa se vistió con un lujo que nunca había tenido, ni siquiera en los esplendorosos días previos a mi padre, que la arruinó. Llegaron grandes muebles coloniales de encina rubia y nogal, tallados a mano, pesados tapices de lana, lámparas de fierro y cobre martillado. Encargué a la capital una vajilla de porcelana inglesa pintada a mano, digna de una embajada, cristalería, cuatro cajones atiborrados de adornos, sábanas y manteles de hilo, una colección de discos de música clásica y frívola, con su moderna vitrola.
        • 2004 Peña, J. M. Capítulo 1 Reflexiones Artesanía Artesanía Urbana como Patrimonio Ar (CORPES)
          En la Feria fue factible encontrar piezas de diferente importancia, en esto influía notablemente el menor o mayor oficio del artesano; prueba de esto último fueron las impecables piezas de bronce martillado y cincelado que realizaba Elsa Far, hija y nieta de artesanos o las cerámicas de Mariana Abelis con sus formas puras y rotundas con un profundo conocimiento de los esmaltes y su cocción, junto a trabajos en cuero repujado y cincelado, policromado o no.
        • 2008 Orlando Rdz, A. Chiquita Cu (CORPES)
          Su construcción más sobresaliente era la Torre Eléctrica, de trescientos setenta y cinco pies de altura, y el público podía subir en elevadores hasta sus pisos superiores, para disfrutar de restaurantes y miradores. Encima del domo de la Torre estaba la "perla de la corona": la Diosa de la Luz, una estilizada figura femenina de latón martillado con una antorcha en una mano. La diosa parecía velar por los miles y miles de personas que deambulaban por la exhibición, y también por los puentes, las avenidas, las plazas, las pérgolas, los conjuntos escultóricos, los jardines versallescos, las fuentes, las cascadas y los lagos que tenía a sus pies.
        • 2019 Guzmán, S. M. "Hoteles mamá" [05-05-2019] El Universal. Destinos: www.eluniversal.com.mx/destinos Mx (CORPES)
          Las 18 habitaciones te dan vistas privilegiadas del escenario natural. Lo que las distingue entre sí son las piezas artesanales, originarias del estado de Michoacán Hay muebles tallados, cobre martillado de Santa Clara, alfarería de San José de Gracia y jarrones de Cocucho.
        • 1511 Anónimo Romance 191 Silva romances I Esp (CDH )
          [...] vn tabernaculo han hecho / cabe el altar mas honrrado / es hecho desta manera / que aqui sera señalado / aqueste era sostenido / con quatro esquinas de marmol / de marmol era el cimiento / que las columnas no hablo / porque eran de vn oro fino / de oro fino martillado / y son hechas por tal arte / que bueluen por cada lado / baxan suben prestamente / como huso torneado / en cada esquina de aquestas / esta vn angel figurado / y encima del chapitel / muchas piedras han sentado / las piedras eran muy ricas / preciosas y de alto estado / tanto relumbra de noche / que paresce dia claro / & para subir al cielo / vnas gradas han formado / eran de fino cristal / de christal muy esmerado [...]. /
        • 1550 Alcocer, H. Trad Orlando Furioso, Ariosto f. LXIXv Esp (BD)
          Sansoneto, al encuentro al duque ha dado / Vna muy rica cinta, amarauilla / Ricas espuelas, de oro martillado / Que de oro tenian , el cabo y la heuilla / Que eran del cauallero, se ha pensado / Que libro ala donzella , de manzilla / Del Zafo Sansoneto, lo ha auido / Con otras muchas armas, que ha traydo.
        • 1653 Arce, A. "Cegar para ver mejor" [1660] p. 327 Libro nuevo comedias varias, XIII Esp (BD)
          Mira, pues, si en quererle te hago agrauio, / siendo justo, piadoso, eterno, y sabio, / si el oro martillado / que la codicia arranca de la tierra: / si el diamante ilustrado, / de las luzes, que el Sol en el encierra: / si el mar que en su poder ingrato oculta / me diera las riquezas que sepulta [...].
        • 1701 Botello Moraes, F. Nuevo mundo p. 469 Esp (BD)
          Ardan con Lumbres de Oro martillado / los Rayos de la Rueda nunca firme, / y aun todo el Coche en que se vé exaltado / quien causó mi Destierro al competirme, / Que yo Felize en mi apesar del Hado / haré que digno quieran admitirme / de las Musas las inclitas Beldades / Compatriota Inmortal de las Deidades.
        • 1746 Cabrera Quintero, C. Escudo armas Mexico p. 199 Mx (BD)
          Baste advertir se ha grangeado á portentos el culto que alli tiene, y con que ha sufragrado á su agradecimiento la religiosa pobreza de este Claustro, aderezandole bien decente Capilla el que era sotano; donde apreciando mas aquella Imagen que la otra Venus pintada en una pared, valuada, segun Strabon, en cien talentos; le ha sobre puesto, y tambien sobre el lienzo de la pared un marco de plata martillada: quedando entre el diafano crystal de una vidriera la Imagen [...].
        • 1787 Lope Aguilar, T. Trad Elementos física, Fond, I [1799] p. 138 Esp (BD)
          La ductilidad de los metales tiene sus limites. Se observa que quando un metal aunque sea mui ductil ha recibido varios golpes con el martillo, se endurece, y se desquebraja en lugar de dilatarse; esta propiedad se llama fortaleza. Quando se calienta poco á poco, y con precaución un metal martillado, se vuelve mas ductil, y puede golpearse sin que se desquebrage.
        • 1800 Anónimo "Diario 20 julio" [1800] Diario de Barcelona (Barcelona) Esp (CDH )

          El caballero F. Frankland ha presentado á la Sociedad Real de Lóndres un método para soldar el acero fundido con el hierro. Pero si se reflexiona bien sobre los principios que hemos explicado, se conocerá la imposibilidad de que salga bien dicho método. Segun el temple de que habla dicho autor, el acero fundido no sufre de ningun modo el martillo. En otro número hablaremos del temple del acero y del método de los ingleses para la conversion de la fundicion en hierro martillado, quando sale del horno alto.

        • 1857 Margarit, F. "Fundido hierro" [15-08-1857] La Ciencia (Madrid) Esp (HD)
          El hierro fracturado en frio tiene generalmente ojuelas cortas y azuladas, ó gruesos y brillantes granos. El mal afinado, con hulla, si se pasa por el cilindro sin comprimirlo mucho, ofrece una testura como escamosa y graneada á la vez. Los granos gruesos pertenecen mas especialmente al hierro martillado, que goza de mas pesadez que el dulce.
        • 1864 Canudas, A. Tratado elemental física p. 284 Esp (BD)
          La fuerza, que impide que el acero una vez magnetizado pierda esta propiedad , se llama fuerza coercitiva, la cual es tanto mayor, cuanto su temple es mas fuerte. El hierro martillado, torcido ú oxidado tiene tambien alguna fuerza coercitiva, pero siempre menor que el acero. El hierro, que carece absolutamente de fuerza coercitiva, se llama hierro dulce.
        • 1878 Anónimo "Seccion noticias. Libertad" [01-01-1878] Boletín de Primera Enseñanza de la Provincia de Gerona (Gerona) Esp (HD)
          La estatua, con el brazo que sostiene la antorcha, tendrá 42 metros y, con el pedestal, la altura total será de 67 metros, ó sea 1 metro mas que las torres de Ntra. Sra. de Paris. Esta estátua, destinada á servir de faro en la rada de Nueva York, está hecha en cobre martillado de tres milímetros y medio de espesor. La jaula de la escalera establecida en el interior, será fundida y tendrá las dimensiones de una caja de columna. Por otra parte, la estátua será afirmada por un poderoso armazon de hierro con tabiques de ladrillo.
        • 1884 Anónimo "Estátua independencia americana" [23-03-1884] El Serpis (Alcoy) Esp (HD)
          Empezada en 1875, fabricada pedazo á pedazo y en cobre martillado casi todas las partes de esta estátua hoy dia ya unidas, representan el momento que se levantará definitivamente á la entrada de la bahía de Nueva York, en la isla de Bedloes. Se compondrá este monumento de una base y de la estatua propiamente dicha, representando la independencia americana, llevando en la mano derecha la antorcha de la Libertad, y en la izquierda la Constitución americana.
        • 1896 Anónimo "Ferrocarriles Madrid Zaragoza" [02-08-1896] La Correspondencia de España (Madrid) Esp (HD)
          También se venderán en el mismo acto varias partidas que han sido rehusadas por sus consignatarios, y entre cuyas mercancías y efectos hay vinos, quincalla, ferretería, bayetas y otros tejidos, hierro martillado para herramientas y barras dentales para arados, palos de telégrafo, maromillos, libros, pimentón, etcétera.
        • 1908 Pardo Bazán, E. Sirena negra p. 153 Esp (BD)
          Es que acaso damos por supuesto que la vida encierra un enigma, y no encierra nada: está hueca. El fenómeno; la substancia... vacío todo, como dijo Saquiamuni. —Apostaría yo —indico, recostándome en el sillón y encendiendo también en la lamparita de plata martillada el cigarro amoroso, seco, fino —que, como es usted joven, hay algo que no le parece tan vacío. ¿Ilusiones de amor, eh?
        • 1912 Santander Ruiz-Giménez, F. Por Francia y por Suiza p. 10 Esp (BD)
          En una fonda, la mitad del éxito depende naturalmente, del cocinero: el "jefe" del nuevo hotel es excelente. É irreprochable el servicio de comedor con su vajilla —en la que el escudo real y un nombre augusto dan la ilusión de una comida en Palacio —con su carrito de plata —clásico ya en los hoteles que se estiman —para conducir sobre el calentador el asado que el maitre se encarga de trinchar ante las mesas; con sus lava-dedos, no de cristal, sino de bruñido cobre martillado; con su orquesta de tziganes que, sonrientes, os suplican que elijais un vals...
        • 1930 Anónimo (M. C.) "Primoroso pabellón Colombia" [30-01-1930] Mercurio: Revista Comercial Ibero-Americana (Barcelona) Esp (HD)
          Salón de plata antigua y moderna. —Este tiene un bello artesonado de madera; los muros tapizados en damasco rojo. Se presentan aquí los trabajos de plata martillada antigua, arte que dejaron los españoles desde el tiempo de la colonia y que se ha seguido cultivando en grande escala en Colombia. Se presentan muy interesantes trabajos modernos de plata.
        • 1966 Lezama Lima, J. Paradiso [1988] Cu (CDH )
          Algunos flamboyanes azules, bajo el creciente lunar, preparan los arcos, bajo los cuales pasaría la carpa del primogénito, homenaje de la nobleza a la prole de la santidad, azul hecho para profundizar el paso de un pescado en una bandeja de cobre martillado. Los álamos, con carne de doncella bajo el rocío, fantasma tierno del alba, verde sin hueso, carne transparente. Los cuadrados de naranjales, con sus flores de evaporaciones mansuetas, lentificaban las oscilaciones de la noche, haciendo de cada árbol un almohadón para San Cristóbal, con el clavo de su cayado hundiendo los hongos venenosos.
        • 1966 Lezama Lima, J. Paradiso [1988] 79 Cu (CDH )
          La señora Augusta continuaba sus imprecaciones de contralto, negándose a vender las últimas acciones de la Western Union que le quedaban, cuando en ese momento el cenicero de cristal francés tallado, saltando como una mina de cuarzo bajo el soplete y las enloquecidas carreras de los gnomos, recostaba sus fragmentos en el cesto de mimbre trenzado. Su manera de retroceder, rompiendo cristales de marca y pisoteando plata martillada, ante el dictum de la señora Augusta, hubiera caído en el más inhospitalario olvido, si alguien de la familia al encontrarse con la cólera peculiar del duque de Provenza, no la hubiera avivado de nuevo por una especie de analogía de sombras.
        • 1967 Sarduy, S. Cantantes [1993] 178 Cu (CDH )
          Bajo esos harapos llevan sedas, esa preñez se aprieta con fajines, y en ellos van las firmas de los plateros cordobeses en brazaletes martillados, relicarios con huesecillos de santos, dijes que lució Mortal, cofres que guardan sus cabellos. ¿Las compadecéis, tocadas de las vulgares alas anchas de tunantes y muleros? Pues debajo van turbantes que son botijas de doblones y, de las sandalias, la doble suela es un árbol genealógico en cuero repujado.
        • 1977 Lezama Lima, J. Oppiano Licario [1989] Cu (CDH )
          La furia mordiente movía las uñas como buscando la improbable cara del defensor, pero no despegaba los dientes del brazo amoratado como un lingote al fuego martillado. Licario limpió la hoja del cuchillo en una hoja de álamo. En la noche sintió la correspondencia de las dos hojas, cómo el negro de la sangre del cuchillo granulaba sobre el rocío de la hoja. El cuchillo quedó nítido para un próximo jarrete.
        • 1981 Mtz Peñaloza, P. Arte popular México [1981] Mx (CDH )
          Por ejemplo, a la alfarería y la textilería de Michoacán se puede agregar la cobrería martillada de Santa Clara del Cobre (hoy Villa Escalante) y el maque de Uruapan y de Pátzcuaro. En Guerrero se añade la orfebrería de oro y de plata elaboradas en Iguala y Taxco. En Puebla es característica la mayólica —Talavera de Puebla— diferente, salvo en la técnica básica, de las producidas en las ciudades de Guanajuato (Guanajuato) y Sayula (Jalisco).
        • 1981 Mtz Peñaloza, P. Arte popular México [1981] 88 Mx (CDH )
          La artesanía más notable es, probablemente, la cobrería martillada o batida, que desde tiempo inmemorial se produce exclusivamente en Santa Clara del Cobre (hoy Villa Escalante), Michoacán. Desde otro punto de vista, esta cobrería tiene interés porque es una de las supervivencias de la distribución de las artesanías implantadas en esta región por don Vasco de Quiroga quien, al organizar la vida socioeconómica y asignar a diversos pueblos el cultivo de estas actividades, tuvo en cuenta los antecedentes prehispánicos y trató de evitar la competencia dañina entre los artesanos.
        • 1981 Mtz Peñaloza, P. Arte popular México [1981] 89 Mx (CDH )
          Sin embargo, los tocineros y dulceros se apegan tenazmente al uso de los productos martillados, argumentando que los industriales, que suelen ser de aluminio y hierro, no son del todo aptos porque se altera el buen sabor de los alimentos allí preparados.
        • 1982 Allende, I. Casa espíritus [1995] 191 Ch (CDH )
          Yo mismo tuve que disponer dónde se colocarían las cosas, porque a ella parecía no importarle en lo más mínimo. La nueva casa se vistió con un lujo que nunca había tenido, ni siquiera en los esplendorosos días previos a mi padre, que la arruinó. Llegaron grandes muebles coloniales de encina rubia y nogal, tallados a mano, pesados tapices de lana, lámparas de fierro y cobre martillado. Encargué a la capital una vajilla de porcelana inglesa pintada a mano, digna de una embajada, cristalería, cuatro cajones atiborrados de adornos, sábanas y manteles de hilo, una colección de discos de música clásica y frívola, con su moderna vitrola.
        • 1993 Sarduy, S. Pájaros playa [1993] Cu (CDH )
          Tanto, que las mujeres recurrieron a sus espesos espejuelos, que sostenía un elástico negro, y a sus cascos de aluminio martillado, donde se reflejaban, convertidos en prismas, los destellos del volante.
        • 2004 Peña, J. M. Capítulo 1 Reflexiones Artesanía Artesanía Urbana como Patrimonio Ar (CORPES)
          En la Feria fue factible encontrar piezas de diferente importancia, en esto influía notablemente el menor o mayor oficio del artesano; prueba de esto último fueron las impecables piezas de bronce martillado y cincelado que realizaba Elsa Far, hija y nieta de artesanos o las cerámicas de Mariana Abelis con sus formas puras y rotundas con un profundo conocimiento de los esmaltes y su cocción, junto a trabajos en cuero repujado y cincelado, policromado o no.
        • 2008 Orlando Rdz, A. Chiquita Cu (CORPES)
          Su construcción más sobresaliente era la Torre Eléctrica, de trescientos setenta y cinco pies de altura, y el público podía subir en elevadores hasta sus pisos superiores, para disfrutar de restaurantes y miradores. Encima del domo de la Torre estaba la "perla de la corona": la Diosa de la Luz, una estilizada figura femenina de latón martillado con una antorcha en una mano. La diosa parecía velar por los miles y miles de personas que deambulaban por la exhibición, y también por los puentes, las avenidas, las plazas, las pérgolas, los conjuntos escultóricos, los jardines versallescos, las fuentes, las cascadas y los lagos que tenía a sus pies.
        • 2019 Guzmán, S. M. "Hoteles mamá" [05-05-2019] El Universal. Destinos: www.eluniversal.com.mx/destinos Mx (CORPES)
          Las 18 habitaciones te dan vistas privilegiadas del escenario natural. Lo que las distingue entre sí son las piezas artesanales, originarias del estado de Michoacán Hay muebles tallados, cobre martillado de Santa Clara, alfarería de San José de Gracia y jarrones de Cocucho.
      4. inf-nom. Infinitivo nominal.
        docs. (1927) Ejemplo:
        • 1927 Valle-Inclán, R. M. "Rosa papel" Retablo Esp (CDH )

          Simeón Julepe , aire extraño, melancolía de enterrador o de verdugo, tiene a bordo cuatro copas. Bate el hierro. Una mujer deshecha, incorporándose en el camastro, gime con las manos en los oídos

          La Encamada¡Que me matas, renegado! ¡Que la cabeza se me parte! ¡Deja ese martillar del Infierno!

          Julepe¡El trabajo regenera al hombre!

          La Encamada¡Borrachón! Hoy te dio la de trabajar porque me ves a morir, que de no, estarías en la taberna.

  2. 1⟶metáfora
    v. tr. Causar [una persona] un sufrimiento físico o moral o una sensación molesta, intensa o desagradable [a alguien o algo].
    Sinónimo: martillear
    Esquema sintáctico
    docs. (1548-2022) 4 ejemplos:
    • 1543-1548 Montemayor, J. Diálogo espiritual [1998] 167 Esp (CDH )

      En este lugar que digo hay nueve penas principales. La primera es este incesable fuego el cual es de tal manera que, si todo el mar corriese por medio, no podría menguar su llama ni enflaquecer su calor. [...] La quinta son martilladas gravísimas con que los demonios martillan las tristes ánimas, así como el herrero martilla el duro hierro. La sesta las tienieblasy escuridad grandísima adonde no hay orden ninguna, sino pavor y tribulación eterna.

    • 1720 Pérez, J. Oracion fvnebre fol. I (BD)
      Que si sois piedades de lusticia para vn difunto solo, sois crueldades tambien, que haceis Iusticia de muchos vivos: si cada triste clamor, es execucion al llanto: si cada voz lugumbre es iman á los suspiros: si cada antorcha vn torcedor á las lagrimas; siendo todo esse aparato de las Almas tan verdugo; manos mal fuera, que acabarais de vna vez con todo, que no al continuado martyrio de estas Exequias, andeis por tantas horas martillando corazones.
    • 1925 RAE DRAE (15.ª ed.) (NTLLE)
      MARTILLAR. tr. [...] fig. Oprimir, atormentar. Ú. t. c. r.
    • 2014 RAE DLE (NTLLE)
      Martillar. tr. [...] Oprimir, atormentar.
      Acepción en desuso
    1. v. En uso absoluto.
      Esquema sintáctico
      docs. (1584) Ejemplo:
      • 1578-1584 San Juan de la Cruz (Juan de Yepes) Cántico [1998] Esp (CDH )

        Aduiertan, pues, aquí los que son muy actiuos, que piensan ceñir al mundo con sus predicaciones y obras exteriores, que mucho más prouecho harían a la Yglesia y mucho más agradarían a Dios, dejado aparte el buen exemplo que de sí darían, si gastasen siquiera la mitad de ese tiempo en estarse con Dios en oración, aunque no vuiesen llegado a tan alta como ésta. Cierto, entonces harían más y con menos trabajo con vna obra que con mil, mereciéndolo su oración, y auiendo cobrado fuerças espirituales en ella; porque de otra manera todo es martillar y hacer poco más que nada, y a veces nada, y aun a veces daño.

    2. Acepción en desuso
    3. v. Infinitivo nominal.
      docs. (1584) Ejemplo:
      • c1578-1584 Juan de la Cruz (Juan de Yepes) Llama amor [1991] Esp (CDH )

        Y así, cierto está que si en tu doctrina, que siempre es de una manera, la haces siempre estar atada, o ha de volver atrás, o, a lo menos, no ir adelante. Porque ¿en qué parará, ruégote, la imagen si siempre has de ejercitar en ella no más que el martillar y desbastar, que en el alma es el ejercicio de las potencias? ¿Cuándo se ha de acabar esta imagen? ¿Cuándo o cómo se ha dejar a que la pinte Dios? ¿Es posible que tú tienes todos estos oficios, y que te tienes por tan consumado, que nunca esa alma habrá menester a más que a ti?

    4. v. En ocasiones, con oído como complemento.
      Esquema sintáctico
      docs. (1843-1975) 3 ejemplos:
      • 1843 Fr. Gerundio (Modesto Lafuente) "Vergüenza" [05-08-1843] Fr. Gerundio (León) Esp (HD)
        —Señor, porque dá vergüenza que á todas horas del día y de la noche nos estén martillando los oídos los ciegos y las mozuelas por las calles pregonando los lamentos del tio Perdigon; el testamento del tio Perdigon y otras cosas asi, queriendo señalar á Espartero, y que no haya en todo Madrid una autoridad que lo impida.
      • 1910 Anónimo (R. R.) "Impresiones día" [30-06-1910] El Siglo Futuro (Madrid) Esp (HD)
        Recordemos sin embargo, el mal de piedra crónico en los católicos de que habla el excelentísimo señor Obispo de Jaca. ¡Provocaciones! Nos martilla los oídos con esta palabra á todas horas. Nosotros somos muy provocadores. No hay desmán de los anticlericales que no sea culpa de nuestra por provocadores.
      • 1975 Palou, I. Carne apaleada [1975] Esp (CDH )
        La abuela empezó martillando mis oídos, ya en la cuna, con el abecedario, los números y el do-re-mi-fa-sol-la-si. Pronto deletreé, y con unos deditos que apenas podían moverse contaba hasta cinco. La mano no daba para más. En cuanto a música, pronto entoné la primera canción. En catalán: se llamaba «plou i fa sol...» Después vino «la lluna, la pruna...», y pronto la abuela me colocó la mano encima del teclado del piano para que aprendiera a pulsar las teclas.
    5. v. En construcción reflexiva.
      Esquema sintáctico
      docs. (2011) Ejemplo:
      • 2011 Siale Djangany, J. F. "Guardia colonial" Lapso Ternura Guin (CORPES)
        "¿Por qué tenía éste que ir a Kham? Hay muchos lugares donde hacer brujería, un brujo no hace falta ir a su mismo pueblo para comer gente, hay carne en otros sitios. ¿Por qué en su propio poblado?" No conseguía Baudilio darle respuestas a estas cuestiones con las que se martillaba la mente; mientras caminaba acompañado de los dos soldados por la pista rural que conducía a Kham. "¿Desde cuándo gato come gato?", se preguntaba confundido. Las últimas horas de la noche eran de una oscuridad densa, pero las estrellas lo hacían bonito, agradable para caminar, resplandecientes las piedras de cal pintadas, asemejaban a trocitos de diamante dejados ahí al azar. Se escuchaban nítidamente toda clase de ecos nocturnos, desde grillos hasta lechuzas, se sentía la brisa de la colina que venía arribando poco a poco.
    1. v. tr. Causar [una cosa] un sufrimiento físico o moral o una sensación molesta, intensa o desagradable [a alguien o algo].
      Esquema sintáctico
      docs. (1859-2022) 13 ejemplos:
      • 1859 Manuel Ortiz de la Vega (Fernando Patxot y Ferrer) Calendario Ortiz Vega p. 29 Esp (BD)
        Si no hay martirios comparables á los que sufrió el Hijo de Dios, no puede haber dolores mas crueles que aquellos que martillaron el corazón de la Vírgen. Su título de Madre era el mas glorioso que hubiese podido llevar ninguna criatura, y sin embargo esa Madre, que estaba penetrada de la grandeza de su Hijo, le veia preso, escarnecido, azotado, víctima de atroces padecimientos, y comparado con los malhechores.
      • 2022 Castellanos Moya, H. Hombre amansado ES (CORPES)
        Erasmo abre la laptop. Una pregunta martilla su cabeza: ¿Desde cuándo ha sido un estorbo para esta mujer sin que él se diera cuenta?No te reconozco, le dice.
      • 1859 Manuel Ortiz de la Vega (Fernando Patxot y Ferrer) Calendario Ortiz Vega p. 29 Esp (BD)
        Si no hay martirios comparables á los que sufrió el Hijo de Dios, no puede haber dolores mas crueles que aquellos que martillaron el corazón de la Vírgen. Su título de Madre era el mas glorioso que hubiese podido llevar ninguna criatura, y sin embargo esa Madre, que estaba penetrada de la grandeza de su Hijo, le veia preso, escarnecido, azotado, víctima de atroces padecimientos, y comparado con los malhechores.
      • c1875 Costa, J. Historia revolución española [1992] 154 Esp (CDH )
        Hemos visto la buena suerte que asistió a la causa española en los 4 primeros meses de la guerra: pasados éstos derramáronse otra vez los soldados del Emperador por la Península volviéndoles la fortuna / en repetidos encuentros, * como si tibia y vacilante quisiera repartir sus favores por igual entre los adversarios. Mas nunca los reveses quebrantaron un punto la fe viva de nuestros padres ni desmayó en la adversidad la esperanza de que lucirían mejores días, contestando serenamente a los golpes que más reciamente martillaban su alma con la frase no importa, como el ardor del desierto los héroes de la tragedia esquílea, doblando la cerviz al destino hubieran dicho: Estaba escrito.
      • 1892 Millán, P. Menudencias p. 183 Esp (BD)
        Jorge, abrumado por aquellas ideas que martillaban su cerebro, echó á andar maquinalmente siguiendo el camino que tenía delante; pasó junto al cementerio en que yacía su hermana: llegó al convento; al cruzar por allí escuchó los tranquilos cánticos de las monjas, y aquellas voces, aquel órgano, tenían para él un no sé qué de fatídico que le helaba la sangre.
      • 1941 Mallea, E. Todo verdor perecerá [1969] Ar (CDH )

        Presa de un incontenible apuro, se incorporó de nuevo y volvió en dirección a Ingeniero White. Podía todavía encontrar a alguien, a algún trabajador trasnochado de regreso al puerto. Y lo que la martillaba por dentro era aquella idea; que ya no saldría nunca, ni en este mundo ni en el otro, de su soledad.

      • 1952 Cáceres Lara, V. "Humus" [1995] Cuentos Ho (CDH )

        Quizás la oían toser y pensaban que estaba tísica. Ella sabía que la mataba el paludismo. ¿Pero cómo hacer para que los demás no creyeran otra cosa? Mientras tanto había que sufrir, que esperar el momento definitivo en que cesaran sus negras penas, sus infructuosas peregrinaciones, su terrible sangrar de plantas recorriendo los pedregales del mundo...

        En el techo empezaban a bailotear sombras extrañas; las sienes la martillaban más recio y su vista se le iba hacia lejanías remotas, una lejanía casi imprecisa ya, casi sin contornos, pero que al evocarla en lánguida reminiscencia, la hacía sentir una voz de consuelo y resignación abriendo trocha de luz en lo más puro y en lo más íntimo de su vida.

      • 1960 Roa Bastos, A. Hijo hombre [1977] Py (CDH )
        El esqueleto llamado Mongelós tendía el brazo en la dirección de una ruta inexistente, cuyo itinerario llevaba él pirograbado en los nervios resecos, y por esa ruta avanzaba el camión a los tumbos, pechando malezas, tunales, médanos llameantes, bajo el sol blanco que martillaba los sesos desde un cielo combado sobre el desierto como una chapa de cinc.
      • 1966 Lezama Lima, J. Paradiso [1988] 69 Cu (CDH )
        Repetía cuando se encontraba con alguno de nosotros: «Dios no me debía haber hecho esto, ha sido injusticia de Dios.» La muerte de su esposa le hizo sentirse irremisiblemente incompleto y entonces el orgullo comenzó a volarle la cabeza. Un deseo de silenciosa venganza empezó a martillarlo de día, cuando revisaba el trabajo en el ingenio, y por la noche, cuando nosotros lo rodeábamos, y ya no quería comer en la mesa, pues quería ocultar que no comía, y todo lo que la naturaleza podía regalarle, lo despreciaba.
      • 1976 Barrera Moncada, G. / Kerdel Vegas, O. Adolescente [1987] Ve (CDH )

        ¿Te pones colérico con facilidad?

        ¿Te "martilla" constantemente una idea o un sentimiento negativo o algún pensamiento absurdo?

        ¿Tienes altibajos en tu carácter sin motivo aparente?

        ¿Permaneces frecuentemente inactivo, "flojeando", o, al contrario, te agitas constantemente, cambiando de actividad siempre?

      • 2005 Gerón, C. Diario Maura Azar RD (CORPES)
        Volvió los ojos al firmamento y ahora, silenciosamente, observó que las estrellas tenían otro brillo. Estuvo allí dándole vueltas a la imaginación mientras chasqueaba los dedos. En la madrugada, su llanto despertó a la criada y ésta corrió nerviosa y con desesperación hasta el balcón y preguntó si era necesario llamar a sus padres. Ella respondió que no. Soplaba en ese momento una brisa fresca y olorosa. Un enjambre de angustia seguía apuñalándola, vaciando su alma y martillando sus sienes.
      • 2011 Aguinis, M. Liova Ar (CORPES)
        Dacha desapareció sin dar explicaciones. No se despidió de nadie, ni siquiera de mí. Supuse que huyó para tener un hijo secreto. Una noche me despertó una pesadilla. Estaba transpirado y sentía culpa porque yo la había embarazado. Caminé a los tumbos por mi habitación. El miedo me impedía pensar. Ni siquiera se me cruzó la idea de que Dacha hubiese tenido sexo con otro. Sólo me martillaba la convicción de que los niños engendrados en la clandestinidad terminan muertos. Siempre.
      • 2022 Castellanos Moya, H. Hombre amansado ES (CORPES)
        Erasmo abre la laptop. Una pregunta martilla su cabeza: ¿Desde cuándo ha sido un estorbo para esta mujer sin que él se diera cuenta?No te reconozco, le dice.
      • 1859 Manuel Ortiz de la Vega (Fernando Patxot y Ferrer) Calendario Ortiz Vega p. 29 Esp (BD)
        Si no hay martirios comparables á los que sufrió el Hijo de Dios, no puede haber dolores mas crueles que aquellos que martillaron el corazón de la Vírgen. Su título de Madre era el mas glorioso que hubiese podido llevar ninguna criatura, y sin embargo esa Madre, que estaba penetrada de la grandeza de su Hijo, le veia preso, escarnecido, azotado, víctima de atroces padecimientos, y comparado con los malhechores.
      • c1875 Costa, J. Historia revolución española [1992] 154 Esp (CDH )
        Hemos visto la buena suerte que asistió a la causa española en los 4 primeros meses de la guerra: pasados éstos derramáronse otra vez los soldados del Emperador por la Península volviéndoles la fortuna / en repetidos encuentros, * como si tibia y vacilante quisiera repartir sus favores por igual entre los adversarios. Mas nunca los reveses quebrantaron un punto la fe viva de nuestros padres ni desmayó en la adversidad la esperanza de que lucirían mejores días, contestando serenamente a los golpes que más reciamente martillaban su alma con la frase no importa, como el ardor del desierto los héroes de la tragedia esquílea, doblando la cerviz al destino hubieran dicho: Estaba escrito.
      • 1892 Millán, P. Menudencias p. 183 Esp (BD)
        Jorge, abrumado por aquellas ideas que martillaban su cerebro, echó á andar maquinalmente siguiendo el camino que tenía delante; pasó junto al cementerio en que yacía su hermana: llegó al convento; al cruzar por allí escuchó los tranquilos cánticos de las monjas, y aquellas voces, aquel órgano, tenían para él un no sé qué de fatídico que le helaba la sangre.
      • 1904 Carlés, M. "Régimen batiburrillo" [17-12-1904] Caras y Caretas (Buenos Aires) Ar (HD)
        Pero un pensamiento martillaba el cerebro de Nerprún: ¿qué diablos se habían hecho Goycoechea, la Dana Blanca y su gentil Caballero, que a los primeros garrotazos transformadores de la humanidad doliente llevándose consigo a la Vergüenza, se habían ocultado Dios sabe en dónde? Por cierto que las cosas no podían continuar así.
      • 1941 Mallea, E. Todo verdor perecerá [1969] Ar (CDH )

        Presa de un incontenible apuro, se incorporó de nuevo y volvió en dirección a Ingeniero White. Podía todavía encontrar a alguien, a algún trabajador trasnochado de regreso al puerto. Y lo que la martillaba por dentro era aquella idea; que ya no saldría nunca, ni en este mundo ni en el otro, de su soledad.

      • 1952 Cáceres Lara, V. "Humus" [1995] Cuentos Ho (CDH )

        Quizás la oían toser y pensaban que estaba tísica. Ella sabía que la mataba el paludismo. ¿Pero cómo hacer para que los demás no creyeran otra cosa? Mientras tanto había que sufrir, que esperar el momento definitivo en que cesaran sus negras penas, sus infructuosas peregrinaciones, su terrible sangrar de plantas recorriendo los pedregales del mundo...

        En el techo empezaban a bailotear sombras extrañas; las sienes la martillaban más recio y su vista se le iba hacia lejanías remotas, una lejanía casi imprecisa ya, casi sin contornos, pero que al evocarla en lánguida reminiscencia, la hacía sentir una voz de consuelo y resignación abriendo trocha de luz en lo más puro y en lo más íntimo de su vida.

      • 1960 Roa Bastos, A. Hijo hombre [1977] Py (CDH )
        El esqueleto llamado Mongelós tendía el brazo en la dirección de una ruta inexistente, cuyo itinerario llevaba él pirograbado en los nervios resecos, y por esa ruta avanzaba el camión a los tumbos, pechando malezas, tunales, médanos llameantes, bajo el sol blanco que martillaba los sesos desde un cielo combado sobre el desierto como una chapa de cinc.
      • 1966 Lezama Lima, J. Paradiso [1988] 69 Cu (CDH )
        Repetía cuando se encontraba con alguno de nosotros: «Dios no me debía haber hecho esto, ha sido injusticia de Dios.» La muerte de su esposa le hizo sentirse irremisiblemente incompleto y entonces el orgullo comenzó a volarle la cabeza. Un deseo de silenciosa venganza empezó a martillarlo de día, cuando revisaba el trabajo en el ingenio, y por la noche, cuando nosotros lo rodeábamos, y ya no quería comer en la mesa, pues quería ocultar que no comía, y todo lo que la naturaleza podía regalarle, lo despreciaba.
      • 1970 Aguinis, M. Cruz invertida [1970] 200 Ar (CDH )
        [...] es claro que yo estaría más contenta si ella se encaminara de una vez hacia el matrimonio con Jorge Silva Morales porque es un joven respetuoso y su padre una bellísima persona con quien Pedro pudo conversar muchas veces antes que yo los invitara a casa con su esposa e hijos o sea Jorge y dos hermanas para que iniciáramos una amistad que redundaría en beneficio mutuo la cabeza me martilla y las aspirinas ya no me hacen efecto debería dormirme pero estoy despierta más que nunca porque ese tema de Silva Morales me excita [...].
      • 1976 Barrera Moncada, G. / Kerdel Vegas, O. Adolescente [1987] Ve (CDH )

        ¿Te pones colérico con facilidad?

        ¿Te "martilla" constantemente una idea o un sentimiento negativo o algún pensamiento absurdo?

        ¿Tienes altibajos en tu carácter sin motivo aparente?

        ¿Permaneces frecuentemente inactivo, "flojeando", o, al contrario, te agitas constantemente, cambiando de actividad siempre?

      • 2005 Gerón, C. Diario Maura Azar RD (CORPES)
        Volvió los ojos al firmamento y ahora, silenciosamente, observó que las estrellas tenían otro brillo. Estuvo allí dándole vueltas a la imaginación mientras chasqueaba los dedos. En la madrugada, su llanto despertó a la criada y ésta corrió nerviosa y con desesperación hasta el balcón y preguntó si era necesario llamar a sus padres. Ella respondió que no. Soplaba en ese momento una brisa fresca y olorosa. Un enjambre de angustia seguía apuñalándola, vaciando su alma y martillando sus sienes.
      • 2011 Aguinis, M. Liova Ar (CORPES)
        Dacha desapareció sin dar explicaciones. No se despidió de nadie, ni siquiera de mí. Supuse que huyó para tener un hijo secreto. Una noche me despertó una pesadilla. Estaba transpirado y sentía culpa porque yo la había embarazado. Caminé a los tumbos por mi habitación. El miedo me impedía pensar. Ni siquiera se me cruzó la idea de que Dacha hubiese tenido sexo con otro. Sólo me martillaba la convicción de que los niños engendrados en la clandestinidad terminan muertos. Siempre.
      • 2022 Castellanos Moya, H. Hombre amansado ES (CORPES)
        Erasmo abre la laptop. Una pregunta martilla su cabeza: ¿Desde cuándo ha sido un estorbo para esta mujer sin que él se diera cuenta?No te reconozco, le dice.
      1. v. Frecuentemente, con oído como complemento.
        Esquema sintáctico
        docs. (1861-2011) 7 ejemplos:
        • 1861 Anónimo "Opinion prensa [...] Iberia" [08-05-1861] El Reino: Diario de la Tarde (Madrid) Esp (HD)
          LA IBERIA. —"El gobierno no disolverá las Cortes hasta que no haya en Madrid número suficiente de diputados para votar leyes". Estas son las palabras con que los diarios ministeriales nos han estado martillando los oidos uno y otro dia, para probarnos el constitucionalismo de este gobierno.
        • 2011 Plager, S. Cuarto violeta Ar (CORPES)
          Ahora me martilla los oídos el "om" que hacemos subir desde el bajo vientre y que vibra en el aire fantasmal de la noche. Me pregunto por qué la doctora Palacios, que conoce cómo favorecer el reequilibrio global de la persona, nos ha dejado sin su consejo y guía. El mantra repetido se ahueca en mis tímpanos y en mi pecho. Soy una campana que el "om" hace repicar.
        • 1861 Anónimo "Opinion prensa [...] Iberia" [08-05-1861] El Reino: Diario de la Tarde (Madrid) Esp (HD)
          LA IBERIA. —"El gobierno no disolverá las Cortes hasta que no haya en Madrid número suficiente de diputados para votar leyes". Estas son las palabras con que los diarios ministeriales nos han estado martillando los oidos uno y otro dia, para probarnos el constitucionalismo de este gobierno.
        • 1913 Pz Guerrero, J. "Sufragistas inglesas" [01-09-1913] La Dictadura (Madrid) Esp (HD)
          El impulso es formidable, y estudiando esta gran revolución que se verifica á nuestra vista, que ha de transformar profundamente las condiciones materiales de la vida, no he podido apartar de mi pensamiento las palabras proféticas del doctor Moebius, que me martillan los oídos: "La naturaleza es un amo inflexible y castiga con penas severas á los infractores de sus leyes [...]".
        • 1932 Carrizo, C. "Ovejas muertos" [17-12-1932] Caras y Caretas (Buenos Aires) Ar (HD)
          —Cuando muera tu padre, no heredarás una sola oveja, porque no te ha reconocido. Y estas palabras, que han surgido del misterio de la noche, le muerden la piel, le martillan los oídos, le envenenan la sangre.
        • 1988 Cotte, C. Sida [1988] Ve (CDH )
          Estas palabras "sexo" y "contagio" han tomado una dimensión increíble en el problema, martillando los oídos de los millones de habitantes de este globo. A estas alturas, cuando se ha hecho una amplia difusión periodística —sin excluir ciertos sectores sensacionalistas de la prensa internacional, quienes no dejan de bombardear con sus notas alarmantes sobre el sida—, se hace difícil para el común de la gente separar lo falso de lo verdadero, el mito de la realidad.
        • 2001 Serna, E. "Palma" Orgasmógrafo Mx (CORPES)
          La hice a un lado de un brusco empellón y busqué a tientas mi ropa, como un ciego que intentara escapar de un incendio. Con los jadeos de Antonia martillando mis oídos bajé las escaleras de tres en tres. Mi cabeza crepitaba como un tizón, sentía que la muerte me había besado con los labios de Katia, que acababa de contraer una sífilis psicológica. Al salir del edificio, el latigazo de la lluvia me bajó la borrachera de golpe.
        • 2005 Cham, G. Bajo niebla París Mx (CORPES)
          Abrí la portezuela y tras el sonido de un pequeño anunciador de cristales en forma de lluvia, me vi sumergido en aquella semipenumbra dominada por una serie de interminables y ensordecedores ladridos. Lo fronterizo y lo remoto martillaban mis oídos. Aquel hedor a excremento y pesticidas era insoportable.
        • 2011 Plager, S. Cuarto violeta Ar (CORPES)
          Ahora me martilla los oídos el "om" que hacemos subir desde el bajo vientre y que vibra en el aire fantasmal de la noche. Me pregunto por qué la doctora Palacios, que conoce cómo favorecer el reequilibrio global de la persona, nos ha dejado sin su consejo y guía. El mantra repetido se ahueca en mis tímpanos y en mi pecho. Soy una campana que el "om" hace repicar.
      2. v. Con dativo simpatético.
        Esquema sintáctico
        docs. (1884-2018) 15 ejemplos:
        • 1884 Anónimo (El Doctor Fausto) "¡Centimito!" [01-07-1884] n.º 13, p. 107 La Madre y el Niño (Madrid) Esp (HD)
          La niña se alejó. D. Norberto entró en su casa, perseguido por el frío que le martillaba dolorosamente la cabeza, en tanto que creía oir la voz solemne del sacerdote: ¡Amad y sereis amados... consolad y sereis consolados!
        • 2018 Enciso Noguera, A. M. "Despierto" Antología Relata Co (CORPES)
          Vamos ahora a algún sábado de julio o agosto de 2010. Será una fecha un poco aleatoria, pero lo que necesitamos es un punto de partida. Sábado, diez de la mañana, Arteaga finalmente se levanta de la cama, agotado, roto, porque durante tres horas una migraña le ha martillado la cabeza. De estas tres horas, los últimos treinta minutos ha estado soñando despierto. No será una expresión precisa, pero era la que él usaba: soñar despierto.
        • 1884 Anónimo (El Doctor Fausto) "¡Centimito!" [01-07-1884] n.º 13, p. 107 La Madre y el Niño (Madrid) Esp (HD)
          La niña se alejó. D. Norberto entró en su casa, perseguido por el frío que le martillaba dolorosamente la cabeza, en tanto que creía oir la voz solemne del sacerdote: ¡Amad y sereis amados... consolad y sereis consolados!
        • 1887 Cambaceres, E. Sangre [2003] Ar (CDH )
          El fuego de la vergüenza había subido entonces a su rostro, una nube roja lo había envuelto, los latidos de su corazón, con un ruido de redoble de tambor, martillábanle la sien y, al través del zumbido turbulento de sus orejas, y entre el revuelto torbellino de sus ideas, como empujadas por un vértigo de ronda, habíase abierto camino la voz de su adversario, clara, sonora, cruel, implacable, en su lógica de fierro, semejante al golpe seco de una maza que sobre él se descargara, que lo ultimase, que lo hundiese en una zozobra desesperada de ahogado.
        • 1897 Triana, M. "Corrección mapas" [01-01-1897] vol. I, p. 187 El Repertorio (Medellín) Co (HD)
          Hasta entonces había sometido mi atención; pero esta última frase, cuyas sílabas me martillaron el tímpano, turbó mi sosiego, y con temblorcillo de miembros y ojos rígidos me dí á la lucha imaginativa; ella dictar! qué tropiezo! Va á ser testigo de mis torpezas, testigo y motivo! Pero la tendré de codos sobre la mesa, á dos cuartas de distancia frente á mí!
        • 1904 Blest Gana, A. Transplantados [1904] II, 71 Ch (CDH )
          Las alternativas de esperanza y de desconsuelo habían seguido, no obstante, martillándole el corazón, mientras su amiguita le hablaba. Y esa doble tensión de espíritu, prolongada por tan largo espacio de tiempo, le desvanecía, al fin, la cabeza, como si se meciese, sin tener la costumbre, en un columpio.
        • 1908 Larreta, E. Gloria Ramiro [1908] Ar (CDH )
          La calentura le martilla la sien precipitadamente. En medio de la estancia, sobre un taburete, hay un pebetero encendido. El sahumerio se ilumina al atravesar el rayo luminoso, aclarando los muebles y haciendo entrever, por momentos, las figuras de un tapiz que cuelga del muro.
        • 1914 Unamuno, M. Niebla [1995] Esp (CDH )
          Al dar la espalda para salir y desaparecer así los ojos aquellos, fuentes de misteriosa luz espiritual, sintió Augusto que la ola de fuego le recorría el cuerpo, el corazón le martillaba el pecho y parecía querer estallarle la cabeza.
        • 1951 Cotto-Thorner, G. Trópico [1967] PR (CDH )
          Confiaba en Lencho y sin embargo la duda seguía martillándole el corazón. Por eso había perdido el sueño y había optado por sentarse junto a la ventana, para pensar, o tratar de pensar. Pero no podía llegar a ninguna conclusión. La llama de la cerilla en la densa oscuridad del apartamiento vino a poner punto final, y luminoso, a su cadena de divagaciones grises.
        • 1982 Allende, I. Casa espíritus [1995] Ch (CDH )
          Notó que la voz de Galicia había dejado de martillarle el cerebro. Se encontraba en una de esas largas pausas del sermón que el cura, conocedor del efecto de un silencio incómodo, empleaba con frecuencia. Sus ojos ardientes aprovechaban esos momentos para recorrer a los feligreses uno por uno. Nívea soltó la mano de su hija Clara y buscó un pañuelo en su manga para secarse una gota que le resbalaba por el cuello. El silencio se hizo denso, el tiempo pareció detenido en la iglesia, pero nadie se atrevió a toser o a acomodar la postura, para no atraer la atención del padre Restrepo. Sus últimas frases todavía vibraban entre las columnas.
        • 2001 Cuello, K. M. Ángel acordeón Co (CORPES)
          Al otro día, la resaca le martillaba la cabeza y el oscuro horizonte del desempleo lo sumió en un profundo mutismo, cuando se esperaba la explosión de su mal carácter. Paulina lo prefería apabullado, porque así la necesitaba como la tierra al agua, aunque él prefiriera morirse antes de reconocerlo. La confortaba ser indispensable, ¡qué resignada manera de sentirse amada!.
        • 2011 Parra Alcívar, S. "Amores chúcaros" Brújula Ec (CORPES)
          Dígame, ¿qué busca?, ¡mi niña bella y engreída! Su espíritu se infló por dentro, cosa que no estaba acostumbrada a sentir. Se llenó de garbo, alegría y confianza. Estas palabras le martillaron el cerebro y le hicieron ponerse de puntillas. Balboleaba sus caderas de izquierda a derecha y de derecha a izquierda; acompasó el explosivo vibrar de sus hormonas, de su feminidad y belleza, mientras preguntaba inocentemente a aquel extraño.
        • 2018 Enciso Noguera, A. M. "Despierto" Antología Relata Co (CORPES)
          Vamos ahora a algún sábado de julio o agosto de 2010. Será una fecha un poco aleatoria, pero lo que necesitamos es un punto de partida. Sábado, diez de la mañana, Arteaga finalmente se levanta de la cama, agotado, roto, porque durante tres horas una migraña le ha martillado la cabeza. De estas tres horas, los últimos treinta minutos ha estado soñando despierto. No será una expresión precisa, pero era la que él usaba: soñar despierto.
        • 1884 Anónimo (El Doctor Fausto) "¡Centimito!" [01-07-1884] n.º 13, p. 107 La Madre y el Niño (Madrid) Esp (HD)
          La niña se alejó. D. Norberto entró en su casa, perseguido por el frío que le martillaba dolorosamente la cabeza, en tanto que creía oir la voz solemne del sacerdote: ¡Amad y sereis amados... consolad y sereis consolados!
        • 1887 Cambaceres, E. Sangre [2003] Ar (CDH )
          El fuego de la vergüenza había subido entonces a su rostro, una nube roja lo había envuelto, los latidos de su corazón, con un ruido de redoble de tambor, martillábanle la sien y, al través del zumbido turbulento de sus orejas, y entre el revuelto torbellino de sus ideas, como empujadas por un vértigo de ronda, habíase abierto camino la voz de su adversario, clara, sonora, cruel, implacable, en su lógica de fierro, semejante al golpe seco de una maza que sobre él se descargara, que lo ultimase, que lo hundiese en una zozobra desesperada de ahogado.
        • 1897 Triana, M. "Corrección mapas" [01-01-1897] vol. I, p. 187 El Repertorio (Medellín) Co (HD)
          Hasta entonces había sometido mi atención; pero esta última frase, cuyas sílabas me martillaron el tímpano, turbó mi sosiego, y con temblorcillo de miembros y ojos rígidos me dí á la lucha imaginativa; ella dictar! qué tropiezo! Va á ser testigo de mis torpezas, testigo y motivo! Pero la tendré de codos sobre la mesa, á dos cuartas de distancia frente á mí!
        • 1904 Blest Gana, A. Transplantados [1904] II, 71 Ch (CDH )
          Las alternativas de esperanza y de desconsuelo habían seguido, no obstante, martillándole el corazón, mientras su amiguita le hablaba. Y esa doble tensión de espíritu, prolongada por tan largo espacio de tiempo, le desvanecía, al fin, la cabeza, como si se meciese, sin tener la costumbre, en un columpio.
        • 1908 Larreta, E. Gloria Ramiro [1908] Ar (CDH )
          La calentura le martilla la sien precipitadamente. En medio de la estancia, sobre un taburete, hay un pebetero encendido. El sahumerio se ilumina al atravesar el rayo luminoso, aclarando los muebles y haciendo entrever, por momentos, las figuras de un tapiz que cuelga del muro.
        • 1914 Cestero, T. M. Sangre [2003] RD (CDH )
          Una idea le martilla las sienes. Pero, ¿quién sería capaz de la hazaña libertadora? ¿En dónde está el héroe que matando, y tal vez muriendo, redima? ¡Quién sabe! Un escalofrío le sacude. Recuerda una escena trágica. En el ardiente crepúsculo, en el patio de la Fortaleza, mira a Manuel Cruz Bobadilla, marmóreo, rubia la barba, el panamá inclinado hacia adelante, encarar el pelotón. Se le acusó de fraguar la muerte de Lilís. El tirano presencia el fusilamiento.
        • 1914 Unamuno, M. Niebla [1995] Esp (CDH )
          Al dar la espalda para salir y desaparecer así los ojos aquellos, fuentes de misteriosa luz espiritual, sintió Augusto que la ola de fuego le recorría el cuerpo, el corazón le martillaba el pecho y parecía querer estallarle la cabeza.
        • 1914 Unamuno, M. Niebla [1995] Esp (CDH )

          Augusto sintió una oleada de fuego subirle del suelo hasta perderse, pasando por su cabeza, en lo alto, encima de él. Y empezó el corazón a martillarle el pecho.

          Se oyó abrir la puerta, y ruido de unos pasos rápidos e iguales, rítmicos. Y Augusto, sin saber cómo, sintió que la calma volvía a reinar en él.

        • 1951 Cotto-Thorner, G. Trópico [1967] PR (CDH )
          Confiaba en Lencho y sin embargo la duda seguía martillándole el corazón. Por eso había perdido el sueño y había optado por sentarse junto a la ventana, para pensar, o tratar de pensar. Pero no podía llegar a ninguna conclusión. La llama de la cerilla en la densa oscuridad del apartamiento vino a poner punto final, y luminoso, a su cadena de divagaciones grises.
        • 1982 Allende, I. Casa espíritus [1995] Ch (CDH )
          Notó que la voz de Galicia había dejado de martillarle el cerebro. Se encontraba en una de esas largas pausas del sermón que el cura, conocedor del efecto de un silencio incómodo, empleaba con frecuencia. Sus ojos ardientes aprovechaban esos momentos para recorrer a los feligreses uno por uno. Nívea soltó la mano de su hija Clara y buscó un pañuelo en su manga para secarse una gota que le resbalaba por el cuello. El silencio se hizo denso, el tiempo pareció detenido en la iglesia, pero nadie se atrevió a toser o a acomodar la postura, para no atraer la atención del padre Restrepo. Sus últimas frases todavía vibraban entre las columnas.
        • 1998 Gamboa, S. Páginas vuelta [1998] Co (CDH )

          Pidieron whisky y Heberto sintió que iba a caerse, que el mundo era un carrusel. El humo le hizo llorar los ojos y el estruendo de la música le martilló el cerebro. El gordo sentó a una de las bailarinas en las piernas y la acarició las nalgas, coqueto.

          — ¿Cuánto por meterlo al garaje, churro? —ella le quitó la mano, se acercó a su oído y murmuró una cifra.

        • 2001 Cuello, K. M. Ángel acordeón Co (CORPES)
          Al otro día, la resaca le martillaba la cabeza y el oscuro horizonte del desempleo lo sumió en un profundo mutismo, cuando se esperaba la explosión de su mal carácter. Paulina lo prefería apabullado, porque así la necesitaba como la tierra al agua, aunque él prefiriera morirse antes de reconocerlo. La confortaba ser indispensable, ¡qué resignada manera de sentirse amada!.
        • 2008 Mujica, H. "Scherzo" Bajo lluvia mundo Ar (CORPES)
          "La infamia del elogio que vuelve a remitir al artista a sí mismo", había escrito en la contratapa de una partitura una noche que seguían resonando en su cabeza. Lo escribió para dejar plasmado su desprecio o para tratar de exorcizar ese eco que le martillaba las sienes durante horas y horas después de cada concierto. Horas y horas o, a veces, hasta días y días enteros, hasta que volvía a tocar, hasta que volvía al silencio.
        • 2011 Parra Alcívar, S. "Amores chúcaros" Brújula Ec (CORPES)
          Dígame, ¿qué busca?, ¡mi niña bella y engreída! Su espíritu se infló por dentro, cosa que no estaba acostumbrada a sentir. Se llenó de garbo, alegría y confianza. Estas palabras le martillaron el cerebro y le hicieron ponerse de puntillas. Balboleaba sus caderas de izquierda a derecha y de derecha a izquierda; acompasó el explosivo vibrar de sus hormonas, de su feminidad y belleza, mientras preguntaba inocentemente a aquel extraño.
        • 2018 Enciso Noguera, A. M. "Despierto" Antología Relata Co (CORPES)
          Vamos ahora a algún sábado de julio o agosto de 2010. Será una fecha un poco aleatoria, pero lo que necesitamos es un punto de partida. Sábado, diez de la mañana, Arteaga finalmente se levanta de la cama, agotado, roto, porque durante tres horas una migraña le ha martillado la cabeza. De estas tres horas, los últimos treinta minutos ha estado soñando despierto. No será una expresión precisa, pero era la que él usaba: soñar despierto.
      3. v. En uso absoluto.
        Esquema sintáctico
        docs. (1969-1973) 2 ejemplos:
        • 1969 Vargas Llosa, M. Conversación [1996] Pe (CDH )
          — El senador Landa está en la embajada argentina desde hace media hora, don Cayo —sentía agujas en las pupilas, la voz de Lozano martillaba cruelmente en sus oídos—. Entró por una puerta de servicio. Los agentes no sabían que daba a la Embajada. Lo siento mucho, don Cayo.
        • 1973 Aguilera Malta, D. Secuestro [1973] 159 Ec (CDH )
          Aferrándose a una esperanza loca, quería dudar aún. Creer que todo había sido una horrible pesadilla. Que ella volvería a asomarse como antaño. Que él podría subir y hablarle. Pero la puerta y la ventana continuaban cerradas. En sus oídos seguían martillando los comentarios infamantes. Especialmente, unos versos, surgidos quién sabe de dónde: "Adivina, adivinaja / quién puso el huevo en la paja / y quién dejó a Ludivina / muerta de pena. ¡Adivina!" Él ya no necesitaba adivinar. Sabía quién era el "quien" de la copla. En verdad, Eneas. Ya basta de hacerte el tonto. Bien te lo advertías a ti mismo: "cuando el río suena, algo lleva".
  3. 1⟶metáfora
    v. tr. Repetir [algo] a alguien con mucha insistencia.
    Sinónimo: martillear
    Esquema sintáctico
    docs. (1604-2019) 8 ejemplos:
    • 1925 Asturias, M. Á. "Muñecos" París 1924-1933. Periodismo y creación literaria Gu (CDH )

      PoupéeEso dicen las bachilleres de cabeza irrompible...

      Marrota(Martillando las palabras con enfado) ¿Qué, qué?

      Poupée se quita la cabeza y se va... Marrota frente a la cabeza dejada a sus pies, pregunta. ¿Me la llevo?... ¿No me la llevo?... Dos interrogaciones la quiebran la cabeza, y después de un momento, resolviéndose afirmativamente, se la lleva.

    • 2010 ASALE Dicc americanismos (NTLLE)
      martillar. [...] ES, RD. Recordar algo a alguien con insistencia.
    • 1925 Asturias, M. Á. "Muñecos" París 1924-1933. Periodismo y creación literaria Gu (CDH )

      PoupéeEso dicen las bachilleres de cabeza irrompible...

      Marrota(Martillando las palabras con enfado) ¿Qué, qué?

      Poupée se quita la cabeza y se va... Marrota frente a la cabeza dejada a sus pies, pregunta. ¿Me la llevo?... ¿No me la llevo?... Dos interrogaciones la quiebran la cabeza, y después de un momento, resolviéndose afirmativamente, se la lleva.

    • 1933-1946 Asturias, M. Á. Señor Presidente [2000] Gu (CDH )
      Sin lágrimas, sin saliva, sin nada húmedo, sin nada fresco, con la garganta en espinero de ardores, girando en un mundo de luces y manchas blancas, su grito no cesaba de martillar:

      — ¡Agua, Tineti! ¡Agua, Tineti! ¡Agua, Tineti!

      Un chino con la cara picada de viruelas cuidaba de los prisioneros.

    • 1950 Asturias, M. Á. "Carta 29 enero 1950" Cartas amor Gu (CDH )
      Pero, el pulso de mis venas dice, repite, martilla: Blanca vendrá, vendrá, vendrá, vendrá... Sí vendrás, amor, yo iré por ti, yo te buscaré en Buenos Aires, viviremos allá unos meses, pero luego vendremos a que vivas esta sabrosura de clima, en esta tierra que tiene privilegio divino, donde sobre las casas el cielo juega como un niño cambiando siempre el cuadro con las variantes de sus formas y colores de nubes.
    • 1954 Asturias, M. Á. Papa Verde [1982] 368 Gu (CDH )

      — Repito... A los tres países en que cultivamos la fruta se les pagó de impuesto cuatrocientos cuarenta y siete mil dólares, dado que en dos de esos países sólo pagamos un centavo de dólar por racimo exportado, y en otro, dos centavos... Sigue el informe... Repito... (martilló las palabras con tartamudez sorda de palanca)...¡Sigue el informe!...

    • 1997 Prensa Diario de las Américas, 07/04/1997 [1997] EU (CDH )
      No es que queramos destruirlos, porque somos partidarios de la paz y del respeto al derecho ajeno, pero tampoco podemos permitir que nos continúen destruyendo. No es que pretendamos darles palo y pedrada, pero sí es indispensable martillarles la responsabilidad que tienen de sacrificarse por el bienestar nacional. Después de todo, si el país camina bien y en paz, los beneficios son para todos por igual, los sandinistas incluidos. La actitud del gobierno es congruente con sus metas de justicia y democracia.
    • 2004 Surí Quesada, E. Instrumento Changó Cu (CORPES)
      El hombre, esta vez, no se aventuró a cometer otro error a la hora de pronunciar el nombre. -Dígame lo que tenga que decirme. ¿Quiénes me están engañando? José Bárbaro, sin alterarse en lo más mínimo, miró a los ojos a su cliente y continuó en silencio. -¿Quién con quién? -volvió a martillar el hombre y respiró hondo. El disparo fue de frente: -Su socio y su amante lo están engañando en la cama y con el dinero. Entre los dos, están haciéndole una encerrona.
    • 2007 Griffero, R. Fin del eclipse Ch (CORPES)
      ÉL: Volverás a tu villa blanca, donde los ojos te lanzarán flechas desde sus ventanas, volverás para que martillen en tu puerta blasfemias, volverás para que te lapiden.
    • 2010 ASALE Dicc americanismos (NTLLE)
      martillar. [...] ES, RD. Recordar algo a alguien con insistencia.
    1. part-adj. Participio-adjetivo de martillar.
      docs. (1976-2002) 2 ejemplos:
      • 1976 Uslar Pietri, A. Oficio difuntos [1976] Ve (CDH )
        Cantaban una canción ininteligible, hecha de sonidos guturales y sílabas claras y martilladas. Su misma ausencia de significado la hacía más eficaz. Todo podía estar dicho, todo lo que no se podía decir llegaba a estar dicho en aquel grito rítmico. Cuando alguien gritaba: "Viva la libertad", era como si repitiera un estribillo de la canción. O cuando, en una esquina, un montón de gente oscura respondía con un grito que nadie se atrevía a decir ni a oír: "Abajo el tirano. Muera Peláez".
      • 2002 García Márquez, G. Vivir [2002] 251 Co (CDH )

        En su discurso no habló de liberales y conservadores, o de explotadores y explotados, como todo el mundo, sino de pobres y oligarcas, una palabra que escuché entonces por primera vez martillada en cada frase, y que me apresuré a buscar en el diccionario.

        Era un abogado eminente, alumno destacado en Roma del gran penalista italiano Enrico Ferri.

    1. v. intr. Insistir mucho en algún tema o asunto.
      Sinónimo: martillear
      Esquema sintáctico
      docs. (1604-2019) 15 ejemplos:
      • c1604 Mendieta, J. HEclesiástica indiana [1973] I, 181 Mx (CDH )
        Lo mismo sucedió después que llegó a México el primero y buen obispo D. Fr. Juan Zumárraga el año de veinte y ocho, que muchas veces entraba con sus frailes en sus capítulos y congregaciones, y siempre martillando sobre esta materia, y a veces juntamente con los letrados de México, los cuales alegando sus derechos siempre se allegaban a esta opinión, que entre los indios no había matrimonio.
      • 2019 Serrano, J. Alberto Donadío p. 111 Co (BD)
        La actitud de El Espectador fue muy distinta. Se alineó con las víctimas de los abusos del banquero y tuvo a un equipo de reporteros martillando sobre el tema, labor por la cual recibió premios y reconocimientos. Lo que ganó el diario de los Cano en grandeza y en ejemplo periodístico lo perdió en anunciantes, debido a la represalia tomada por Michelsen de quitarle la pauta de las empresas de su conglomerado.
      • c1604 Mendieta, J. HEclesiástica indiana [1973] I, 181 Mx (CDH )
        Lo mismo sucedió después que llegó a México el primero y buen obispo D. Fr. Juan Zumárraga el año de veinte y ocho, que muchas veces entraba con sus frailes en sus capítulos y congregaciones, y siempre martillando sobre esta materia, y a veces juntamente con los letrados de México, los cuales alegando sus derechos siempre se allegaban a esta opinión, que entre los indios no había matrimonio.
      • 1879 Anónimo (El corresponsal) "Correspondencia provincias" [04-01-1879] La Unión (Madrid) Esp (HD)
        Y dále con que si andan bien ó andan mal los negocios de la oficina á cuyo frente se halla; si se parece ó no se parece á la afanosa hormiga haciendo provisiones allá para el invierno; si recibe con atencion ó malos modos á las personas que van á su despacho, etc., etc. Pero señor, ¡es mucha terquedad la de estos corresponsales! ¡Siempre martillando sobre el mismo asunto! ¡Ni que fueran aragoneses!
      • 1888 Anónimo "Príncipe imperial Alemania" [03-03-1888] El Estandarte (Madrid) Esp (HD)
        El Imparcial martillando sobre la crisis dice que el Sr. Sagasta tiene ya trazado su plan en cuanto á la inminencia de la modificación del Gobierno, y parece que medita en estos momentos el en que debe plantearse, creyendo que conviene aguardar á que las comisiones que entienden en los proyectos de Hacienda formulen su dictamen, que en todo caso servirá de base, ya para transacciones con el actual ministro, ya para acomodar á ellos su programa, el que le suceda en la cartera.
      • 1937 Anónimo (Un palaciego) "Principios" [13-02-1937] Diario de la Marina (La Habana) Cu (HD)
        "Pero —se interrogan— cómo persuadir a algunos compañeros a renunciar sus actas para correr la aventura de una Secretaría, cosa hilvanada al poder con hilos quebradizos, dependiendo de las circunstancias favorables o adversas? ¿Quiénes se prestarían a consumar tan cruento sacrificio ante el ara de los partidos? Martillando sobre esta idea con la contumacia del herrero sobre el hierro en ascuas, los congresistas cambian impresiones, cuchichean, consultan, telefonean, van, vienen, celebran reuniones y canjean guiños maliciosamente significativos.
      • 1959 Royo, R. "Kruschev, prestidigitador" [17-09-1959] Libertad: Diario Nacional-Sindicalista (Valladolid) Esp (HD)
        Wáshington. —Un millar de corresponsales de todo el mundo se disputaron hoy el privilegio de almorzar con Nikita Kruschev en el Club Nacional de Prensa, donde el Primer Ministro soviético hizo su verdadera presentación ante el público norteamericano. Durante dos largas horas, primero con un discurso leído y luego con un coloquio espontáneo, el dirigente ruso dió una extensa lección de filosofía marxista al nivel del hombre medio norteamericano y expuso la posición soviética en relación con los Estados Unidos, martillando sin descanso sobre el argumento de que es preciso liquidar la "guerra fría" y coexistir pacíficamente en el planeta, porque la alternativa es la guerra devastadora.
      • 1975 Herrera Luque, F. Casa pez escupe agua [1978] p. 77 Ve (BD)
        Con los años Juan Vicente, a quien le gustaba el respeto tanto como una caricia de mujer ajena, fue descubriendo en sus constantes viajes a la capital de Estado y en el trato con los políticos y con los hombres de saber, que la mayor palma se la llevaban los políticos, aunque fuesen ladrones, sinvergüenzas e ignorantes. Don Cipriano continuaba martillando sobre el mismo tema: —Yo no me explico, compadre —ya que lo había hecho padrino de uno de sus hijos—, qué hace un hombre de sus condiciones metido en un cerro arriando ganados, cuando la Patria y su destino lo reclaman.
      • 1976 Barrera Moncada, G. / Kerdel Vegas, O. Adolescente [1987] Ve (CDH )
        Ahora la función del adulto no es la de dar órdenes o la de suministrar consejos o martillar constantemente sobre el mismo tema; ahora tiene que darse cuenta que hasta los consejos fastidian al joven porque éste los interpreta como evidencia de poca confianza en él; por lo tanto, los padres procederán a comunicarse de una manera distinta, sabiendo escuchar sus pareceres, sus "quejas", sus juicios, sus expresiones tajantes (a veces cargadas de agresividad), acogiendo con entusiasmo todos los motivos de conversación (por más que a veces parezcan tontos o chocantes), preguntando sobre las cuestiones que a diario le puedan interesar, animando a que tenga opiniones propias y, a que tome decisiones y asuma responsabilidades.
      • 1981 Prensa Revista Hoy, 07-13/01/1981 [1981] Ch (CDH )

        — Pasó entonces que comenzó a producirse un silencio de mi parte —cuenta—. Ya no martillaba con preguntas. Hablaba yo sólo monosílabos, frases escuetas. Sin embargo, sorprendido comprobé que después de tres o cuatro meses los analizados seguían progresando. Y concluí que algo estaba pasando, que había otra variable. Los sicoanalistas dicen que es la interpretación la que hace cambiar a la persona. Ahí descubrí que están equivocados.

      • 2002 Mejía Palma, E. Aula Mx (CORPES)
        ¿Y si lo están torturando? ¡Dale con lo mismo! La gente insiste e insiste pero, ¿qué puede hacerse? Sólo pensar, aunque con el pensamiento se martirice uno. Insiste e insiste, martilla y martilla sobre lo mismo, se sigue sufriendo con la zozobra del pensamiento puesto en la idea del "tal vez".
      • 2011 Anónimo "Filosofía Checho" [08-01-2011] El tiempo (Bogotá): eltiempo.com Co (CORPES)
        En este nuevo libro, con prólogo de la artista Beatriz González, los lectores se encontrarán con un Checho más satírico y con más 'sabor' sobre su percepción del entorno. "Los temas en los que más martilla Checho son los sociales, aunque se está metiendo un poquito en la parte económica. Lo que no le gusta es la política", agrega.
      • 2019 Serrano, J. Alberto Donadío p. 111 Co (BD)
        La actitud de El Espectador fue muy distinta. Se alineó con las víctimas de los abusos del banquero y tuvo a un equipo de reporteros martillando sobre el tema, labor por la cual recibió premios y reconocimientos. Lo que ganó el diario de los Cano en grandeza y en ejemplo periodístico lo perdió en anunciantes, debido a la represalia tomada por Michelsen de quitarle la pauta de las empresas de su conglomerado.
      • c1604 Mendieta, J. HEclesiástica indiana [1973] I, 181 Mx (CDH )
        Lo mismo sucedió después que llegó a México el primero y buen obispo D. Fr. Juan Zumárraga el año de veinte y ocho, que muchas veces entraba con sus frailes en sus capítulos y congregaciones, y siempre martillando sobre esta materia, y a veces juntamente con los letrados de México, los cuales alegando sus derechos siempre se allegaban a esta opinión, que entre los indios no había matrimonio.
      • 1879 Anónimo (El corresponsal) "Correspondencia provincias" [04-01-1879] La Unión (Madrid) Esp (HD)
        Y dále con que si andan bien ó andan mal los negocios de la oficina á cuyo frente se halla; si se parece ó no se parece á la afanosa hormiga haciendo provisiones allá para el invierno; si recibe con atencion ó malos modos á las personas que van á su despacho, etc., etc. Pero señor, ¡es mucha terquedad la de estos corresponsales! ¡Siempre martillando sobre el mismo asunto! ¡Ni que fueran aragoneses!
      • 1888 Anónimo "Príncipe imperial Alemania" [03-03-1888] El Estandarte (Madrid) Esp (HD)
        El Imparcial martillando sobre la crisis dice que el Sr. Sagasta tiene ya trazado su plan en cuanto á la inminencia de la modificación del Gobierno, y parece que medita en estos momentos el en que debe plantearse, creyendo que conviene aguardar á que las comisiones que entienden en los proyectos de Hacienda formulen su dictamen, que en todo caso servirá de base, ya para transacciones con el actual ministro, ya para acomodar á ellos su programa, el que le suceda en la cartera.
      • 1914 Pagés, A. Gran diccionario lengua castellana (NTLLE)
        Martillar: fig. Machacar, insistir para la consecución de un fin.
      • 1937 Anónimo (Un palaciego) "Principios" [13-02-1937] Diario de la Marina (La Habana) Cu (HD)
        "Pero —se interrogan— cómo persuadir a algunos compañeros a renunciar sus actas para correr la aventura de una Secretaría, cosa hilvanada al poder con hilos quebradizos, dependiendo de las circunstancias favorables o adversas? ¿Quiénes se prestarían a consumar tan cruento sacrificio ante el ara de los partidos? Martillando sobre esta idea con la contumacia del herrero sobre el hierro en ascuas, los congresistas cambian impresiones, cuchichean, consultan, telefonean, van, vienen, celebran reuniones y canjean guiños maliciosamente significativos.
      • 1959 Royo, R. "Kruschev, prestidigitador" [17-09-1959] Libertad: Diario Nacional-Sindicalista (Valladolid) Esp (HD)
        Wáshington. —Un millar de corresponsales de todo el mundo se disputaron hoy el privilegio de almorzar con Nikita Kruschev en el Club Nacional de Prensa, donde el Primer Ministro soviético hizo su verdadera presentación ante el público norteamericano. Durante dos largas horas, primero con un discurso leído y luego con un coloquio espontáneo, el dirigente ruso dió una extensa lección de filosofía marxista al nivel del hombre medio norteamericano y expuso la posición soviética en relación con los Estados Unidos, martillando sin descanso sobre el argumento de que es preciso liquidar la "guerra fría" y coexistir pacíficamente en el planeta, porque la alternativa es la guerra devastadora.
      • 1975 Herrera Luque, F. Casa pez escupe agua [1978] p. 77 Ve (BD)
        Con los años Juan Vicente, a quien le gustaba el respeto tanto como una caricia de mujer ajena, fue descubriendo en sus constantes viajes a la capital de Estado y en el trato con los políticos y con los hombres de saber, que la mayor palma se la llevaban los políticos, aunque fuesen ladrones, sinvergüenzas e ignorantes. Don Cipriano continuaba martillando sobre el mismo tema: —Yo no me explico, compadre —ya que lo había hecho padrino de uno de sus hijos—, qué hace un hombre de sus condiciones metido en un cerro arriando ganados, cuando la Patria y su destino lo reclaman.
      • 1976 Barrera Moncada, G. / Kerdel Vegas, O. Adolescente [1987] Ve (CDH )
        Ahora la función del adulto no es la de dar órdenes o la de suministrar consejos o martillar constantemente sobre el mismo tema; ahora tiene que darse cuenta que hasta los consejos fastidian al joven porque éste los interpreta como evidencia de poca confianza en él; por lo tanto, los padres procederán a comunicarse de una manera distinta, sabiendo escuchar sus pareceres, sus "quejas", sus juicios, sus expresiones tajantes (a veces cargadas de agresividad), acogiendo con entusiasmo todos los motivos de conversación (por más que a veces parezcan tontos o chocantes), preguntando sobre las cuestiones que a diario le puedan interesar, animando a que tenga opiniones propias y, a que tome decisiones y asuma responsabilidades.
      • 1965-1980 Arenas, R. Mundo Alucinante [1997] 174 Cu (CDH )
        La mayoría de los alumnos nunca aprendió a la perfección una conjugación castellana, pero este detalle resultaba nimio si tenemos en cuenta que salían de allí convertidos en verdaderos hombres, atormentados por esa nueva visión del mundo que Simón, a fuerza de martillar, les había encasquetado... Digo que fue ésta una época que siempre he de rememorar con agrado y digo poco: tendría que agregar que fue la única.
      • 1981 Prensa Revista Hoy, 07-13/01/1981 [1981] Ch (CDH )

        — Pasó entonces que comenzó a producirse un silencio de mi parte —cuenta—. Ya no martillaba con preguntas. Hablaba yo sólo monosílabos, frases escuetas. Sin embargo, sorprendido comprobé que después de tres o cuatro meses los analizados seguían progresando. Y concluí que algo estaba pasando, que había otra variable. Los sicoanalistas dicen que es la interpretación la que hace cambiar a la persona. Ahí descubrí que están equivocados.

      • 2002 Casalbé, J. Dicc salvadoreñismos ES (BD)
        Martillar: Salv. Insistir, recordar con persistencia.
      • 2002 Eïnoder, E. Ética Clase Política Ur (CORPES)
        Sin embargo la conclusión desconcierta porque después de exhortar a escribir "cartas de los lectores" o participar en cenáculos con el fin de obtener amplios consensos (lo cual es irreal) recomienda la autocensura, (no martillar con la sociedad civil y con los gobernantes) tan común en el Uruguay. El gran conflicto en Latinoamérica, no es muy diferente del que ilustra Guzmán respecto a la monarquía absoluta cuando fue desalojada del poder junto con sus cortesanos y los privilegios de las corporaciones.
      • 2002 Mejía Palma, E. Aula Mx (CORPES)
        ¿Y si lo están torturando? ¡Dale con lo mismo! La gente insiste e insiste pero, ¿qué puede hacerse? Sólo pensar, aunque con el pensamiento se martirice uno. Insiste e insiste, martilla y martilla sobre lo mismo, se sigue sufriendo con la zozobra del pensamiento puesto en la idea del "tal vez".
      • 2011 Anónimo "Filosofía Checho" [08-01-2011] El tiempo (Bogotá): eltiempo.com Co (CORPES)
        En este nuevo libro, con prólogo de la artista Beatriz González, los lectores se encontrarán con un Checho más satírico y con más 'sabor' sobre su percepción del entorno. "Los temas en los que más martilla Checho son los sociales, aunque se está metiendo un poquito en la parte económica. Lo que no le gusta es la política", agrega.
      • 2019 Serrano, J. Alberto Donadío p. 111 Co (BD)
        La actitud de El Espectador fue muy distinta. Se alineó con las víctimas de los abusos del banquero y tuvo a un equipo de reporteros martillando sobre el tema, labor por la cual recibió premios y reconocimientos. Lo que ganó el diario de los Cano en grandeza y en ejemplo periodístico lo perdió en anunciantes, debido a la represalia tomada por Michelsen de quitarle la pauta de las empresas de su conglomerado.
    2. v. tr. Agobiar [a alguien] [con algún tema o asunto].
      Sinónimo: martillear
      Esquema sintáctico
      docs. (1870-1970) 2 ejemplos:
      • 1870 Cevallos Villacreses, P. F. Historia Ecuador, III p. 280 Ec (BD)
        Para quien aspiraba al bien de conservar la paz doméstica, en el trance en que ya la anarquia asomaba su cabeza, no podia espantar esa responsabilidad, cuando los pueblos todos le martillaban con que él era el único capaz de avasallarla.
      • 1970 Aguinis, M. Cruz invertida [1970] Ar (CDH )
        Tanto me martillaron en casa sobre lo que era el hogar de un «profesional bien», que el contraste con la realidad me deparó una grata sorpresa. La misma naturalidad y desorden que aprecié desde que empecé a estudiar con Olga, reinó en la cena. Nada de amaneramientos, ni reglas de puntilla almidonada, ni acosamiento de sirvientes en legión. Comida simple y vajilla simple. Todo simple, natural, cómodo. Pocos platos, poco vino y mucha charla.
  4. v. tr. germ. Caminar [a través de un lugar].
    Esquema sintáctico
    docs. (1609-2002) 14 ejemplos:
    • 1609 Juan Hidalgo Bocabulario Romances Germanía Esp (NTLLE)
      martillar, caminar.
    • 2002 Hnz Alonso, C. / Sanz Alonso, B. Dicc germanía Esp (BD)
      martillar v. tr. 'Caminar'.
    • 1609 Juan Hidalgo Bocabulario Romances Germanía Esp (NTLLE)
      martillar, caminar.
    • 1609 Anónimo Romances germanía [1945] Esp (CDH )
      El Mayoral anda alerta, / los Corredores me espian, / toma viñas: y buen tiempo, / martillemos otra via: / que mudando ayre, y lugar / mejoraremos la vida. / En diziendo esto a la marca / sobre su troton subia, / calcoteando el Cruzado / para Cordoua se guiña. /
    • 1616 Oudin, C. Tesoro lenguas francesa española Esp (BD)
      Martillar, caminar.
    • 1706 Stevens, J. Spanish English dictionary (NTLLE)
      Martillar, [...] In Cam, to go, to walk.
    • 1734 RAE DiccAutoridades (NTLLE)
      MARTILLAR. En la Germania vale caminar.
    • 1787 Terreros Pando, E. Diccionario castellano (NTLLE)
      MARTILLAR, en la jerga de Jitanos, caminar. V.
    • 1791 RAE DRAE (3.ª ed.) (NTLLE)
      MARTILLAR. [...] Germ. Caminar.
    • 1896 Salillas, R. Delincuente español - Esp (BD)
      El andar es martillar, y el camino, por ende, martillo y martillado. Ir equivale a volar (alar), vuelo es salto y volador, volata y volatero, ladrones que o roban por ventana o lugar alto o acometen.
    • 1925 Suárez, M. F. Sueños Luciano Pulgar, VII [1942] p. 198 Co (FG)
      Cada sueño me representa mucho cavilar, mucho mover los pulgares y andar como lengua y media, martillando muchas calles para ir a Sanjuanito a llevar los originales.
    • 1926 Suárez, M. F. Sueños L Pulgar, IX [1945] p. 134 Co (FG)
      Para algo le ha de servir el aliento que cobró en los primeros, cuando martillaba las llanadas de su pueblo, o subía y bajaba sus cuestas
    • 1976 Alonso Hnz, J. L. Léx marginalismo Siglo Oro Esp (BD)
      MARTILLAR [...] Germ. Caminar.
    • 1989 RAE DMILE (4.ª ed.) (NTLLE)
      martillar. [...] intr. Germ. caminar.
    • 2002 Hnz Alonso, C. / Sanz Alonso, B. Dicc germanía Esp (BD)
      martillar v. tr. 'Caminar'.
    • 1609 Juan Hidalgo Bocabulario Romances Germanía Esp (NTLLE)
      martillar, caminar.
    • 1609 Anónimo Romances germanía [1945] Esp (CDH )
      El Mayoral anda alerta, / los Corredores me espian, / toma viñas: y buen tiempo, / martillemos otra via: / que mudando ayre, y lugar / mejoraremos la vida. / En diziendo esto a la marca / sobre su troton subia, / calcoteando el Cruzado / para Cordoua se guiña. /
    • 1609 Anónimo Romances germanía [1945] 76 Esp (CDH )
      Que engolfada en las florainas / calcaua por otra via, / el roço galando el Arbol / que tu respeto cubria. / Engibandote el Cayron / sin pillar solo vna Quina, / martillando mil cruzados, / viendo mil Cambios al dia. / Donde el Tributo en empeño / lo mas del tiempo biuia: / y quando se auia en rescate, / yua goda, en yr sin Lima. /
    • 1616 Oudin, C. Tesoro lenguas francesa española Esp (BD)
      Martillar, caminar.
    • 1706 Stevens, J. Spanish English dictionary (NTLLE)
      Martillar, [...] In Cam, to go, to walk.
    • 1734 RAE DiccAutoridades (NTLLE)
      MARTILLAR. En la Germania vale caminar.
    • 1787 Terreros Pando, E. Diccionario castellano (NTLLE)
      MARTILLAR, en la jerga de Jitanos, caminar. V.
    • 1791 RAE DRAE (3.ª ed.) (NTLLE)
      MARTILLAR. [...] Germ. Caminar.
    • 1896 Salillas, R. Delincuente español - Esp (BD)
      El andar es martillar, y el camino, por ende, martillo y martillado. Ir equivale a volar (alar), vuelo es salto y volador, volata y volatero, ladrones que o roban por ventana o lugar alto o acometen.
    • 1925 Suárez, M. F. Sueños Luciano Pulgar, VII [1942] p. 198 Co (FG)
      Cada sueño me representa mucho cavilar, mucho mover los pulgares y andar como lengua y media, martillando muchas calles para ir a Sanjuanito a llevar los originales.
    • 1926 Suárez, M. F. Sueños L Pulgar, IX [1945] p. 134 Co (FG)
      Para algo le ha de servir el aliento que cobró en los primeros, cuando martillaba las llanadas de su pueblo, o subía y bajaba sus cuestas
    • 1976 Alonso Hnz, J. L. Léx marginalismo Siglo Oro Esp (BD)
      MARTILLAR [...] Germ. Caminar.
    • 1989 RAE DMILE (4.ª ed.) (NTLLE)
      martillar. [...] intr. Germ. caminar.
    • 2002 Hnz Alonso, C. / Sanz Alonso, B. Dicc germanía Esp (BD)
      martillar v. tr. 'Caminar'.
      Acepción en desuso
    1. v. intr. Ir de un lugar a otro, generalmente, hacia un punto determinado.
      Esquema sintáctico
      docs. (1609-1976) 5 ejemplos:
      • 1609 Anónimo Romances germanía [1945] 87 Esp (CDH )
        Que te sucedio en Estepa / por Violante con Loçano? / que sorneando con ella / te hizo estarle alumbrando, / y al cabo fuyste sin ella, / sin Baldeo, Red, ni Sarzo. / Martillaste al Almadraua, / y alli con Frela juntado / Garrampies te la quito, / y por mas verte agrauiado, / te toldo de vna Campana, / y te hizo estar parado, / con vna rueca en la cinta / todo el espacio del claro / a la chusma Iaueguera / de quien eras columbrado. /
      • 1609 Anónimo Romances germanía [1945] 83 Esp (CDH )
        Calcando a vna parte y otra / dio columbron a la Flores: / y a Vayanduz, que en afufas / martillauan a otro norte. / Azerro della, el se guiña / sin aguardar mas razones: / y arrastrando por la calca / la saco fuera del golpe. / Y sobre el quatro del Guro / la sube y picando al trote: / se piño de Babylonia / el godizo Cantarote. / Con la marca del camodo / sin que en cruz sus duros toquen : / y en el cambio de Xerez / de donde afufo la pone. / Donde Iças y Rabisas, / Iaques, Mandiles, Pagotes: / y toda la Germanesca / dize en vn clamo conforme. /
      • 1609 Anónimo Romances germanía [1945] 71 Esp (CDH )
        Vn Mocante de la Iça / el bracio diestro apretaua, / en Gauia lleua el Baldeo / por la Cherinola passa. / Con toda esta municion / el Iaque dexa el Altana, / martilla por el Corrincho / y atrauiessa por las Gradas. / Cuela por calde Vayona / va la buelta de la Guanta, / la qual columbrando dize / al Mandil que lo guiaua. /
      • 1609 Anónimo Romances germanía [1945] 78 Esp (CDH )
        Catalina no era muerta, / que Catalina esta biua, / y quien contra desto garla, / por medio el bosque mentia. / El Rufo viendo tal Rumbo / cala el Techo, y del se guiña, / martilla Pedro de Castro, / adonde dexo su Iça. / El coyme quando lo vido, / todo el caso le recita, / garla el Rufo, grida, y bufa / calca la pared con yra. /
      • 1976 Alonso Hnz, J. L. Léx marginalismo Siglo Oro Esp (BD)
        MARTILLAR [...] Germ. Ir.
  5. 1⟶extensión significado
    v. tr. Golpear [algo] reiteradamente produciendo un sonido.
    Sinónimo: martillear
    Esquema sintáctico
    docs. (1629-2019) 16 ejemplos:
    • 1857 Sabando, J. M. "Tricornios" [16-10-1857] La España (Madrid) Esp (HD)
      —Ni yo tampoco el de perder el mejor de todos los parroquianos que jamás ha cabido en suerte á un honrado maestro de obra prima: —dijo tirando con violencia al suelo una de sus honras, un zapatero que martillaba incesantemente la suela sobre la piedra.
    • 2017 Bermejo, Á. Bosque noche s. p. Esp (BD)
      —Hablando de violines... A Tasio le chifla la música clásica, ¿no? —Sí, bueno. Según dicen, se pasa las noches martillando el piano en casa. Pero no siempre es música clásica. El otro día, en lo de Maritxu, estaban partiéndose de risa porque le habían pillado toqueteando lo último de Los cinco latinos.
    • 1857 Sabando, J. M. "Tricornios" [16-10-1857] La España (Madrid) Esp (HD)
      —Ni yo tampoco el de perder el mejor de todos los parroquianos que jamás ha cabido en suerte á un honrado maestro de obra prima: —dijo tirando con violencia al suelo una de sus honras, un zapatero que martillaba incesantemente la suela sobre la piedra.
    • 1866 Anónimo "Trad Feria vanidades, Thackeray" [13-09-1866] La España (Madrid) Esp (HD)
      Fanny y Matilde cantaban duos que su madre acompañaba en el piano, ínterin las otras dos hermanas, cogidas por la cintura, las escuchaban con ese sentimiento de delicia que inspira una viva y piadosa ternura. Pero nadie asistia á las repeticiones particulares de estos duos, aun cuando la madre forzaba implacablemente á las hijas á martillar el piano cierto número de horas diariamente.
    • 1889 Anónimo (F. M. R.) "Trad Condesa Paula, Richebourg" [25-03-1889] La Correspondencia de España (Madrid) Esp (HD)
      Entonces se puso en pié de un salto, y con la frente contraida, los ojos inflamados y los labios trémulos empezó á recorrer la sala en todas direcciones, marchando con paso desigual, unas veces lento, otras precipitado, martillando la alfombra con los tacones.
    • 1900 Urrecha, F. Teatro. Apuntes traspunte p. 126 Esp (BD)
      Por el procedimiento ya dicho de repetir fragmentariamente un número de música, llegan los coristas á saberlo. Pero hasta conseguir este resultado ¡qué abismos de paciencia ha necesitado llenar el maestro de coros martillando las teclas del piano durante horas, y cantando él mismo para dar la entonación justa! Y una vez que la melodía y la letra se saben por todos, ¡cuántos tanteos hasta concertar ó unir las voces del coro y las de las partes!
    • 1928 Anónimo "Match Tunney-Heeney" [01-06-1928] Diario de la Marina (La Habana) Esp (HD)
      La batalla de los literatos está comenzando, para continuar hasta el 26 de Julio, y después el superviviente seguirá martillando la máquina de escribir, por no tener ninguna otra cosa a que pegarle en el resto del año. Desde esta fecha al 26 de Julio, el público tratará de que ningún escrito del habilidoso Tunney se escape de su atención. El ruido profundo del teclado que se oye es la del aspirante Heeney, dictando sus pensamientos.
    • 1935 Zapatero, J. M. "Zoco Arbaa" [19-09-1935] La Rioja: Diario Imparcial de la Mañana (Logroño) Esp (HD)
      Nadie sabe de donde van surgiendo viandantes...; figuras que el sol ha matizado con el color de tierra, y en las que el cuerpo y la carga se han fusionado... Son ellos, huesudos, de barba rasa y puntiaguda y bigote breve con las guías en desmayo; avanzan ligeros, martillando el suelo con las callosas plantas de unos pies antiestéticos; son ellas, achatadas, rechonchas, dobladas al peso de la mercancía, envueltas en indescifrables pliegues de telas lavadas [...].
    • 1976 Martín Campo, D. Rojas [1976] Mx (CDH )

      Güili viene conduciendo por las curvas del camino y a cada inclinación del vehículo empujamos contra un costado del auto al pequeño Henri que nos mira molesto desde sus anteojos de arito. Los cristales están bajados y el aire entra frío a golpear nuestros rostros. Polo viene gritando con la cabeza asomada por la ventanilla Mé-xi-co, Mé-xi-co; y Güili lo acompaña martillando el techo del auto con tres golpes seguidos: tras, tras, tras; Mé-xi-co, tras, tras, tras, Mé-xi-co, tras, tras tras, Mé-xi-co, tras, tras, tras.

    • 1986 Skármeta, A. Cartero Neruda [1996] Ch (CDH )
      Hizo el recorrido de la caleta y del campamento de veraneantes martillando el timbre de su bicicleta, e irradiando un júbilo sólo comparable con aquel que tuvo cuando Beatriz expulsó de su placenta al pequeño Pablo Neftalí, ya provisto de una melena a lo Paul MacCartney. Un Premio Nobel para Chile, aunque fuera de Literatura, arengó el «compañero» Rodríguez a los veraneantes, es una gloria para Chile y un triunfo para el presidente Allende. No había acabado de terminar esa frase, cuando el joven padre Jiménez, víctima de una indignación que le puso eléctrico cada nervio y cada terminal de sus cabellos, le apretó el codo y se lo llevó bajo el sauce llorón.
    • 1993 Restrepo, L. Leopardo al sol [2005] p. 121 Co (BD)
      Sentado en el borde de una silla y martillando el suelo con el tacón de su bota, como si sólo esperara el momento de irse, el Tin Puyúa contesta las preguntas de su jefe. Habla a la carrera, desmenuza papelitos con las manos, se echa hacia atrás el mechón de pelo que le cae sobre la frente con un movimiento espasmódico de la cabeza.
    • 2004 Ber, K. "Gatos pardos" Cuentos agujeros Ve (CORPES)
      No se le ocurrió a su jefe que ella anhelase cualquier pretexto para quedarse en las oficinas fuera del horario regular. Sola, sin testigos, con su computadora y el acceso al correo electrónico tiene todo lo que su corazón necesita. Y el camino libre —¡al fin!— para investigar. Martilla el teclado con la furia de ciento veinte palabras por minuto esperando que Mateo, el vigilante, termine su ronda para lanzarse tras las huellas de su felino corresponsal.
    • 2012 Rejtman, M. "Diablo" Tres cuentos Ar (CORPES)
      Sobresaltada por la música que la había despertado esa madrugada Florencia se levantó de la cama, salió del cuarto de servicio y entreabrió la puerta de la cocina que daba al living. Azul estaba sentada al piano poseída; era ella la que tocaba a los golpes una especie de rockabilly ensordecedor. Dormida, con los ojos cerrados bien apretados, martillaba las teclas del piano fuera de sí como si quisiera destruir el instrumento. A pesar del descontrol se percibía la lógica de una melodía.
    • 2017 Bermejo, Á. Bosque noche s. p. Esp (BD)
      —Hablando de violines... A Tasio le chifla la música clásica, ¿no? —Sí, bueno. Según dicen, se pasa las noches martillando el piano en casa. Pero no siempre es música clásica. El otro día, en lo de Maritxu, estaban partiéndose de risa porque le habían pillado toqueteando lo último de Los cinco latinos.
    • 1857 Sabando, J. M. "Tricornios" [16-10-1857] La España (Madrid) Esp (HD)
      —Ni yo tampoco el de perder el mejor de todos los parroquianos que jamás ha cabido en suerte á un honrado maestro de obra prima: —dijo tirando con violencia al suelo una de sus honras, un zapatero que martillaba incesantemente la suela sobre la piedra.
    • 1866 Anónimo "Trad Feria vanidades, Thackeray" [13-09-1866] La España (Madrid) Esp (HD)
      Fanny y Matilde cantaban duos que su madre acompañaba en el piano, ínterin las otras dos hermanas, cogidas por la cintura, las escuchaban con ese sentimiento de delicia que inspira una viva y piadosa ternura. Pero nadie asistia á las repeticiones particulares de estos duos, aun cuando la madre forzaba implacablemente á las hijas á martillar el piano cierto número de horas diariamente.
    • 1889 Anónimo (F. M. R.) "Trad Condesa Paula, Richebourg" [25-03-1889] La Correspondencia de España (Madrid) Esp (HD)
      Entonces se puso en pié de un salto, y con la frente contraida, los ojos inflamados y los labios trémulos empezó á recorrer la sala en todas direcciones, marchando con paso desigual, unas veces lento, otras precipitado, martillando la alfombra con los tacones.
    • 1900 Urrecha, F. Teatro. Apuntes traspunte p. 126 Esp (BD)
      Por el procedimiento ya dicho de repetir fragmentariamente un número de música, llegan los coristas á saberlo. Pero hasta conseguir este resultado ¡qué abismos de paciencia ha necesitado llenar el maestro de coros martillando las teclas del piano durante horas, y cantando él mismo para dar la entonación justa! Y una vez que la melodía y la letra se saben por todos, ¡cuántos tanteos hasta concertar ó unir las voces del coro y las de las partes!
    • 1904 Glz-Blanco, P. "Trad Ilustre casa" [01-01-1904] p. 107 Nuestro Tiempo (Madrid) Esp (HD)
      Eran casi las seis cuando bajó á la sala ligero y resplandeciente. Graciña martillaba el piano estudiando el Fado dos Ramires, y Barrolo (que no se atreviera á dar un paseo solitario) hojeaba, extendido en el canapé, una famosa Historia dos Crimenes da Inquisiçao, que comenzara de soltero.
    • a1914 Agustini, D. Eros [1993] Poesías Ur (CDH )
      Los cuervos negros sufren hambre de carne rosa; / En engañosa luna mi escultura reflejo, / Ellos rompen sus picos, martillando el espejo, / Y al alejarme irónica, intocada y gloriosa, / Los cuervos negros vuelan hartos de carne rosa.
    • 1928 Anónimo "Match Tunney-Heeney" [01-06-1928] Diario de la Marina (La Habana) Esp (HD)
      La batalla de los literatos está comenzando, para continuar hasta el 26 de Julio, y después el superviviente seguirá martillando la máquina de escribir, por no tener ninguna otra cosa a que pegarle en el resto del año. Desde esta fecha al 26 de Julio, el público tratará de que ningún escrito del habilidoso Tunney se escape de su atención. El ruido profundo del teclado que se oye es la del aspirante Heeney, dictando sus pensamientos.
    • 1935 Zapatero, J. M. "Zoco Arbaa" [19-09-1935] La Rioja: Diario Imparcial de la Mañana (Logroño) Esp (HD)
      Nadie sabe de donde van surgiendo viandantes...; figuras que el sol ha matizado con el color de tierra, y en las que el cuerpo y la carga se han fusionado... Son ellos, huesudos, de barba rasa y puntiaguda y bigote breve con las guías en desmayo; avanzan ligeros, martillando el suelo con las callosas plantas de unos pies antiestéticos; son ellas, achatadas, rechonchas, dobladas al peso de la mercancía, envueltas en indescifrables pliegues de telas lavadas [...].
    • 1955 Mujica Lainez, M. Viajeros p. 48 Ar (BD)
      Seguramente la incorporación del vals de Gounod, tan poco apropiado, había sido idea de Tía Elisa. ¡Quién sabe!... un recuerdo de su época de Europa, o de los años del palco en el Teatro Colón... Y Tía Elisa, invisible para mí pues se hallaba en nuestra sala, sentada al piano, con la ventana abierta frente a los bailarines, martillaba las teclas con ritmo cruel para que las parejas no perdieran el paso.
    • 1976 Martín Campo, D. Rojas [1976] Mx (CDH )

      Güili viene conduciendo por las curvas del camino y a cada inclinación del vehículo empujamos contra un costado del auto al pequeño Henri que nos mira molesto desde sus anteojos de arito. Los cristales están bajados y el aire entra frío a golpear nuestros rostros. Polo viene gritando con la cabeza asomada por la ventanilla Mé-xi-co, Mé-xi-co; y Güili lo acompaña martillando el techo del auto con tres golpes seguidos: tras, tras, tras; Mé-xi-co, tras, tras, tras, Mé-xi-co, tras, tras tras, Mé-xi-co, tras, tras, tras.

    • 1986 Skármeta, A. Cartero Neruda [1996] Ch (CDH )
      Hizo el recorrido de la caleta y del campamento de veraneantes martillando el timbre de su bicicleta, e irradiando un júbilo sólo comparable con aquel que tuvo cuando Beatriz expulsó de su placenta al pequeño Pablo Neftalí, ya provisto de una melena a lo Paul MacCartney. Un Premio Nobel para Chile, aunque fuera de Literatura, arengó el «compañero» Rodríguez a los veraneantes, es una gloria para Chile y un triunfo para el presidente Allende. No había acabado de terminar esa frase, cuando el joven padre Jiménez, víctima de una indignación que le puso eléctrico cada nervio y cada terminal de sus cabellos, le apretó el codo y se lo llevó bajo el sauce llorón.
    • 1989 Ackerman, V. Trad Tierra sin mal, Clastres [1993] p. 122 Ar (BD)
      Hombres y mujeres bailan alternadamente y cada sexo acompaña la danza del otro martillando con fuerza el suelo para marcar el ritmo; los hombres utilizan con este fin el popygua, el bastón-insignia; las mujeres el tokwa, un trozo de bambú.
    • 1993 Restrepo, L. Leopardo al sol [2005] p. 121 Co (BD)
      Sentado en el borde de una silla y martillando el suelo con el tacón de su bota, como si sólo esperara el momento de irse, el Tin Puyúa contesta las preguntas de su jefe. Habla a la carrera, desmenuza papelitos con las manos, se echa hacia atrás el mechón de pelo que le cae sobre la frente con un movimiento espasmódico de la cabeza.
    • 2004 Ber, K. "Gatos pardos" Cuentos agujeros Ve (CORPES)
      No se le ocurrió a su jefe que ella anhelase cualquier pretexto para quedarse en las oficinas fuera del horario regular. Sola, sin testigos, con su computadora y el acceso al correo electrónico tiene todo lo que su corazón necesita. Y el camino libre —¡al fin!— para investigar. Martilla el teclado con la furia de ciento veinte palabras por minuto esperando que Mateo, el vigilante, termine su ronda para lanzarse tras las huellas de su felino corresponsal.
    • 2012 Rejtman, M. "Diablo" Tres cuentos Ar (CORPES)
      Sobresaltada por la música que la había despertado esa madrugada Florencia se levantó de la cama, salió del cuarto de servicio y entreabrió la puerta de la cocina que daba al living. Azul estaba sentada al piano poseída; era ella la que tocaba a los golpes una especie de rockabilly ensordecedor. Dormida, con los ojos cerrados bien apretados, martillaba las teclas del piano fuera de sí como si quisiera destruir el instrumento. A pesar del descontrol se percibía la lógica de una melodía.
    • 2017 Bermejo, Á. Bosque noche s. p. Esp (BD)
      —Hablando de violines... A Tasio le chifla la música clásica, ¿no? —Sí, bueno. Según dicen, se pasa las noches martillando el piano en casa. Pero no siempre es música clásica. El otro día, en lo de Maritxu, estaban partiéndose de risa porque le habían pillado toqueteando lo último de Los cinco latinos.
    1. v. En uso absoluto.
      Esquema sintáctico
      docs. (1629-1960) 2 ejemplos:
      • 1629 Vázquez Espinosa, A. Compendio Indias Occidentales [1948] Esp (CDH )
        Viuen estos pajaros con semejante preuencion, y para comerlas se azen con las vñas de las cortezas de los arboles y están martillando, y comiendo de las Vellotas. ay Cueruos, palomas Torecases, y muchas diferencias de tortolas grandes medianas, y pequeñitas en pedradas de pluma menores que Gorriones.
      • 1960 Roa Bastos, A. Hijo hombre [1977] Py (CDH )
        Los prisioneros se miraron entre sí y dejaron un instante de martillar con los puños en las tablas.

        — ¡Oyen, lo' mitá! —dijo Gamarra de rodillas ante el ojo polvoriento.

        Se hizo una pausa trémula en la que se oía tintinear las cadenas y ondeaba el polvo. Las caras se pegaron de nuevo a las grietas. Vieron que el cabo se arrimaba a la mujer.

    2. part-adj. Participio-adjetivo de martillar.
      docs. (1953) Ejemplo:
      • 1953 Carpentier, A. Pasos [1985] 280 Cu (CDH )
        Una suerte de ataxia locomotriz había aquejado durante años a los autores de Concerti Grossi, en que dos movimientos en corcheas y semicorcheas —como si no hubieran existido notas blancas o redondas—, desencuadrados por acentos martillados fuera del lugar, contrarios a la respiración misma de la música, trepidaban a ambos lados de un ricercare cuya pobreza de ideas era disimulada bajo el contrapunto más mal sonante que pudiera inventarse.
    1. v. tr. Golpear [una cosa] contra [otra] reiteradamente produciendo un sonido.
      Sinónimo: martillear
      Esquema sintáctico
      docs. (1855-2019) 10 ejemplos:
      • 1876 Pz Galdós, B. Grande Oriente [2002] Esp (CDH )

        — No puede ser, no puede ser —dijo el anciano—. ¿Ves este hombre? Es el único que puede hacer algo por mí, por nosotros. Mientras vivamos separados, recuérdale un día y otro que tu padre está en la cárcel. Se me figura... se me figura que será un buen hermano para ti.

        Los golpes redoblaron. Parecía que cien puños de hierro martillaban la puerta, y la campanilla sin cesar movida, cayó de su sitio.

      • 2019 Esteban, P. "Ciencia tablas" [04-12-2019] Página/12: www.pagina12.com.ar Ar (CORPES)
        Y a partir de ese instante jamás consiguió estacionarse. Se desmarcó de la rutina del museo para expresarse de una manera distinta. Ahora, cuando se le viene una idea a la cabeza, su cuerpo se abalanza sobre el escritorio en el que descansa la computadora y sus dedos martillan el teclado con velocidad. Sin plan de vuelo, vomita conceptos, plasma giros lingüísticos, compone los perfiles de los personajes que se imagina, todo de corrido. Lo expulsa de un tirón, casi de manera bestial.
      • 1876 Pz Galdós, B. Grande Oriente [2002] Esp (CDH )

        — No puede ser, no puede ser —dijo el anciano—. ¿Ves este hombre? Es el único que puede hacer algo por mí, por nosotros. Mientras vivamos separados, recuérdale un día y otro que tu padre está en la cárcel. Se me figura... se me figura que será un buen hermano para ti.

        Los golpes redoblaron. Parecía que cien puños de hierro martillaban la puerta, y la campanilla sin cesar movida, cayó de su sitio.

      • a1914 Agustini, D. Inéditos [1993] Poesías Ur (CDH )
        Una montaña de cabellos negros, / El loco brillo de dos negros ojos, / Una mantilla negra, una peineta, / Un ramo ardiente de claveles rojos! / Toda fresca carnación vibrando, / El pie alocado martillando notas, / Cintas, requiebros, abanicos, celos, / Una guitarra jugueteando jotas! / Una mirada, una sonrisa... Un rictus, / Fondos siniestros en dos ojos que arden... / El espejeo de un acero agudo, / Un choque, un grito, un borbotón de sangre!
      • 1916 Molina, R. "Bandido joven" [20-12-1916] El Eco de Santiago: Diario Independiente (Santiago de Compostela) Esp (HD)
        A las doce de la noche, Natalia despertó con sobresalto. Desde la alcoba oíanse inertes aldabonazos martillando la puerta de la calle. Su marido cansado del trabajo diario dormía profundamente.
      • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] 199 Pe (CDH )
        Los rayos continuaban lanzando sus esplendentes y trágicas saetas y los truenos parecían martillar los cerros haciéndolos saltar en pedazos. Sin duda rodaba efectivamente una roca, o muchas, una avalancha de piedra y fango. Pero el ruido de los truenos impedía distinguir bien y ya el mismo aguacero trepidaba atiborrando los oídos. Se sirvió el yantar a la lumbre del fogón y los relámpagos. Pasaron horas y la tormenta no tenía trazas de pasar. Verdad que los truenos y rayos disminuyeron un poco, pero la lluvia seguía chapoteando entre el fango y los embalses.
      • 1962 Vargas Llosa, M. Ciudad perros [1997] Pe (CDH )

        — ¡Siete minutos! —grita Vallano, a voz en cuello, desde la puerta de la cuadra. Hay una conmoción. Las literas están oxidadas y chirrían; las puertas de los armarios crujen; los tacones de los botines martillan la loza; al rozarse o chocar, los cuerpos despiden un rumor sordo; pero las blasfemias y los juramentos prevalecen sobre cualquier otro ruido, como lenguas de fuego entre el humo.

      • 1998 Gardini, C. Trad Terapia distancia, Josipovici p. 163 Ar (BD)
        Me encorvo en el asiento frente a mi cuaderno. Ante mi máquina de escribir, me siento un poco más erguido. Mi mano se mueve sobre la página. Mis dedos martillan las teclas. Estoy escribiendo.
      • 2003 Pauls, A. Pasado Ar (CORPES)
        La lluvia seguía martillando el techo del galpón. Tal vez conocía esa cara. Conocía o creía conocer a las demás ─eran personajes públicos, muchos de ellos célebres, de modo que entre conocerlos y creer conocerlos no había gran diferencia. Pero esa última cara, a la que Rímini, aunque el libro pertenecía a la misma colección que los demás.
      • 2005 Labarca, E. Cadáver tuerto Ch (CORPES)
        Pero al ver a los músicos sudorosos que golpeaban los parches, viendo balancearse los pies gelatinosos de niños recién paridos atados a horcajadas a cuestas de sus madres bailarinas, Lautraro sintió que su nueva sangre lo orientaba por el laberinto de los sonidos. Mis piernas se tornan más rígidas, mis pies comienzan a martillar el suelo y el silbato de un bailarín de pollera multicolor y canillas escamosas me convoca a entrar al ruedo, a adoptar como los demás una mirada neutra, a quitarme calcetines y zapatos, a arrojar al suelo mi mochila y mi chaqueta de cuero, a arrancarme la camisa para integrarme al grupo en que nadie me mira [...].
      • 2019 Esteban, P. "Ciencia tablas" [04-12-2019] Página/12: www.pagina12.com.ar Ar (CORPES)
        Y a partir de ese instante jamás consiguió estacionarse. Se desmarcó de la rutina del museo para expresarse de una manera distinta. Ahora, cuando se le viene una idea a la cabeza, su cuerpo se abalanza sobre el escritorio en el que descansa la computadora y sus dedos martillan el teclado con velocidad. Sin plan de vuelo, vomita conceptos, plasma giros lingüísticos, compone los perfiles de los personajes que se imagina, todo de corrido. Lo expulsa de un tirón, casi de manera bestial.
      • 1876 Pz Galdós, B. Grande Oriente [2002] Esp (CDH )

        — No puede ser, no puede ser —dijo el anciano—. ¿Ves este hombre? Es el único que puede hacer algo por mí, por nosotros. Mientras vivamos separados, recuérdale un día y otro que tu padre está en la cárcel. Se me figura... se me figura que será un buen hermano para ti.

        Los golpes redoblaron. Parecía que cien puños de hierro martillaban la puerta, y la campanilla sin cesar movida, cayó de su sitio.

      • a1914 Agustini, D. Inéditos [1993] Poesías Ur (CDH )
        Una montaña de cabellos negros, / El loco brillo de dos negros ojos, / Una mantilla negra, una peineta, / Un ramo ardiente de claveles rojos! / Toda fresca carnación vibrando, / El pie alocado martillando notas, / Cintas, requiebros, abanicos, celos, / Una guitarra jugueteando jotas! / Una mirada, una sonrisa... Un rictus, / Fondos siniestros en dos ojos que arden... / El espejeo de un acero agudo, / Un choque, un grito, un borbotón de sangre!
      • 1916 Molina, R. "Bandido joven" [20-12-1916] El Eco de Santiago: Diario Independiente (Santiago de Compostela) Esp (HD)
        A las doce de la noche, Natalia despertó con sobresalto. Desde la alcoba oíanse inertes aldabonazos martillando la puerta de la calle. Su marido cansado del trabajo diario dormía profundamente.
      • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] 199 Pe (CDH )
        Los rayos continuaban lanzando sus esplendentes y trágicas saetas y los truenos parecían martillar los cerros haciéndolos saltar en pedazos. Sin duda rodaba efectivamente una roca, o muchas, una avalancha de piedra y fango. Pero el ruido de los truenos impedía distinguir bien y ya el mismo aguacero trepidaba atiborrando los oídos. Se sirvió el yantar a la lumbre del fogón y los relámpagos. Pasaron horas y la tormenta no tenía trazas de pasar. Verdad que los truenos y rayos disminuyeron un poco, pero la lluvia seguía chapoteando entre el fango y los embalses.
      • 1962 Vargas Llosa, M. Ciudad perros [1997] Pe (CDH )

        — ¡Siete minutos! —grita Vallano, a voz en cuello, desde la puerta de la cuadra. Hay una conmoción. Las literas están oxidadas y chirrían; las puertas de los armarios crujen; los tacones de los botines martillan la loza; al rozarse o chocar, los cuerpos despiden un rumor sordo; pero las blasfemias y los juramentos prevalecen sobre cualquier otro ruido, como lenguas de fuego entre el humo.

      • 1998 Gardini, C. Trad Terapia distancia, Josipovici p. 163 Ar (BD)
        Me encorvo en el asiento frente a mi cuaderno. Ante mi máquina de escribir, me siento un poco más erguido. Mi mano se mueve sobre la página. Mis dedos martillan las teclas. Estoy escribiendo.
      • 2001 Schutz, G. Hombre grita Noche luz clara otros Ur (CORPES)
        Ernesto Rojas insiste en hacer oídos sordos; ha escuchado el ruidaje crecer demasiadas mañanas: el zumbido de los tuboluz, la estridencia prepotente de la campanilla, la sordera de su máquina recta Shanggong GC15-3, las decenas de agujas martillando paños de tela. Se tapa los oídos con sus viejos auriculares, resignado a soportar el día, un día más, metros y metros de hilo que abandonan el cono, atraviesan enhebraduras y acaban sobre mangas, puños, hombros, bolsillos.
      • 2003 Pauls, A. Pasado Ar (CORPES)
        La lluvia seguía martillando el techo del galpón. Tal vez conocía esa cara. Conocía o creía conocer a las demás ─eran personajes públicos, muchos de ellos célebres, de modo que entre conocerlos y creer conocerlos no había gran diferencia. Pero esa última cara, a la que Rímini, aunque el libro pertenecía a la misma colección que los demás.
      • 2005 Labarca, E. Cadáver tuerto Ch (CORPES)
        Pero al ver a los músicos sudorosos que golpeaban los parches, viendo balancearse los pies gelatinosos de niños recién paridos atados a horcajadas a cuestas de sus madres bailarinas, Lautraro sintió que su nueva sangre lo orientaba por el laberinto de los sonidos. Mis piernas se tornan más rígidas, mis pies comienzan a martillar el suelo y el silbato de un bailarín de pollera multicolor y canillas escamosas me convoca a entrar al ruedo, a adoptar como los demás una mirada neutra, a quitarme calcetines y zapatos, a arrojar al suelo mi mochila y mi chaqueta de cuero, a arrancarme la camisa para integrarme al grupo en que nadie me mira [...].
      • 2019 Esteban, P. "Ciencia tablas" [04-12-2019] Página/12: www.pagina12.com.ar Ar (CORPES)
        Y a partir de ese instante jamás consiguió estacionarse. Se desmarcó de la rutina del museo para expresarse de una manera distinta. Ahora, cuando se le viene una idea a la cabeza, su cuerpo se abalanza sobre el escritorio en el que descansa la computadora y sus dedos martillan el teclado con velocidad. Sin plan de vuelo, vomita conceptos, plasma giros lingüísticos, compone los perfiles de los personajes que se imagina, todo de corrido. Lo expulsa de un tirón, casi de manera bestial.
      1. v. En uso absoluto.
        Esquema sintáctico
        docs. (1855-2007) 3 ejemplos:
        • 1851-1855 Mármol, J. Amalia [2000] Ar (CDH )
          — La llave de esta puerta que tenéis en vuestro bolsillo —dijo Daniel con una voz que no admitía réplica, y en el acto la llave empezó a martillar sobre su brazo, pues que la mano que la entregaba temblaba horriblemente.
        • 1962 Vargas Llosa, M. Ciudad perros [1997] Pe (CDH )

          Entrarondespués del almuerzo como una inundación. Alberto los sintió aproximarse: invadían el descampado con un rumor de hierbas pisoteadas, repiqueteaban como frenéticos tambores en la pista de desfile, bruscamente en el patio del año estallaba un incendio de ruidos, centenares de botines despavoridos martillaban contra el pavimento. De pronto, cuando el sonido había llegado al paroxismo, las dos hojas de la puerta se abrieron de par en par y en el umbral de la cuadra surgieron cuerpos y rostros conocidos.

        • 2007 McCausland, E. Alma acordeón Co (CORPES)
          El inglés de Chiporro no alcanza para traducir aquello y sólo mucho tiempo después, cuando el castellano se le hiciera más claro y Valencia brotara de entre las nebulosas de su mente esquemática, Karlheinz Birk había de hallar la razón verdadera de aquel viaje de medio mundo y había de resolver el interrogante que surgía en su interior cuando lo miraba todo a su alrededor -la vela derritiéndose sobre la mesa de noche, el espejo con manchas negras en el viejo escaparate, la lluvia lánguida que martillaba sobre el techo de cinc, la joven pálida y bella que hablaba sin mirarlo- explorando razones cósmicas para aquella locura.
  6. v. tr. Poner [un arma de fuego] en posición de disparo.
    Sinónimos: agatillar; martillear
    Esquema sintáctico
    docs. (1854-2021) 14 ejemplos:
    • 1854 Anónimo "Trad Historia segunda restauración, Vaulabelle" p. 484 Trad Historia general Francia Esp (BD)
      Los sargentos que trataban estas cuestiones en una pieza inmediata á la sala donde se hallaba el coronel, á quien habian dejado solo un instante, decidieron que su situacion no podia prolongarse y que era indispensable terminar; vuelven á entrar, se sientan en la mesa comun, sírvenles de beber, chócanse los vasos, hace un signo uno de ellos, repentinamente dos soldados, que estaban uno á cada lado de Caron, se levantan, se arrojam encima de él, y le derriban; sus compañeros desenvainan los sables, martillan las pistolas, rodean al desgraciado coronel, y teniéndole fuertemente sujeto en el suelo, prorumpen [sic]: "¡Matar ese pícaro! hacedle saltar la tapa de los sesos!".
    • 2021 Butazzoni, F. Cenizas Cóndor Ur (CORPES)
      El hombre tantea la metralleta en el costado. Ella trata de hablar pero lo único que le sale es una especie de gemido. Él da dos pasos y se detiene. Luego desenfunda su revólver. La muchacha piensa que la va a matar. Le gustaría cerrar los ojos pero descubre que no puede: lo observa con una fascinación que le resulta absurda. El hombre martilla su revólver, apunta hacia arriba y dispara dos veces. Los estampidos aturden a Aurora. El tipo se ríe con suavidad. Vuelve a enfundar el revólver.
    • 1854 Anónimo "Trad Historia segunda restauración, Vaulabelle" p. 484 Trad Historia general Francia Esp (BD)
      Los sargentos que trataban estas cuestiones en una pieza inmediata á la sala donde se hallaba el coronel, á quien habian dejado solo un instante, decidieron que su situacion no podia prolongarse y que era indispensable terminar; vuelven á entrar, se sientan en la mesa comun, sírvenles de beber, chócanse los vasos, hace un signo uno de ellos, repentinamente dos soldados, que estaban uno á cada lado de Caron, se levantan, se arrojam encima de él, y le derriban; sus compañeros desenvainan los sables, martillan las pistolas, rodean al desgraciado coronel, y teniéndole fuertemente sujeto en el suelo, prorumpen [sic]: "¡Matar ese pícaro! hacedle saltar la tapa de los sesos!".
    • 1858 Campoamor, R. Acasos p. 39 Esp (BD)
      "¡Qué casualidad! el tiro no hizo mas que achicharrarle un poco la parte entero-superior de la cabeza, pues con la niebla se hallaba la pólvora algo humedecida, y tardó en inflamarse un doceavo de instante, en cuyo tiempo inclinó algunas líneas la pistola para volverla á martillar, y entonces fue cuando salió el tiro. ¡Qué casualidad!...
    • 1870 Bautista, M. "Historia revolución española 1868" p. 310 Diputados. Sufragio universal 1869, III Esp (BD)
      "Cuando entró la columna en Mendata, todas las casas estaban cerradas. Al verificar el reconocimiento, se opuso resistencia por algunos vecinos, y muy particularmente por el maestro de escuela, D. Celestino Villa, que dejándose llevar del carácter escéntrico y duro que oimos tenia, la opuso tenaz al alférez, de cazadores D. Ricardo Alonso, llevando su obcecacion hasta el extremo de apuntar con su escopeta al referido oficial, martillando el arma hasta por tres veces, faltándole los pistones, que renovó, y que afortunadamente no debian ser de buena calidad".
    • 1893 Astigueta, F. B. "Sentencias definitivas [...]. Causa CD" [1895] p. 59 Fallos Cámara Apelaciones, X Ar (BD)
      —Lo que manifestó la víctima cuando prestó su declaración se encuentra en parte corroborado por hechos irrefutables. Evidentemente, él declara que su heridor le apuntó primeramente con el revólver, martillando el gatillo, pero que el fulminante no hizo explosión y que acto continuo le hizo un segundo disparo, cuyo proyectil fué á herirlo en el cuello [...].
    • 1922 Anónimo "Juzgados Instruccion" [14-07-1922] Diario de la Marina (La Habana) Cu (HD)
      El Sr. Joaquin Velazco y González vecino de Crespo 21, refiere que al tomar ayer un tranvía en la esquina de Zenea y Labra, y en los momentos en que se acomodaba en la plataforma, sintió que le gritaban, ¡cuidado!, viendo en la acera a la Sra. Cándida Montes de Oca, cuyo domicilio desconoce, que le apuntaba con un revólver, martillando por dos veces el gatillo, sin que saliera el proyectil.
    • 1960 Roa Bastos, A. Hijo hombre [1977] Py (CDH )
      El chico se resistía atemorizado, sin comprender el sentido cobarde y vergonzante de mi gesto. Hacía traer leche, galletas y bananas y me quedaba viéndolo atragantarse con los alimentos. Pero lo que más le gustaba era mi revólver. Yo le dejaba que se entretuviera un rato con él sobre la mesa. Hasta le enseñé el manejo. Con el tambor descargado aprendió a hacer puntería y a martillar el gatillo, teniéndome como blanco de espaldas contra la pared.
    • 1979 Arenas Luque, F. V. Buenos Aires [1979] Ar (CDH )

      Al acercarse el carruaje presidencial, salvó a saltos la distancia que lo separaba del mismo de la calzada y desprendiéndose el chaleco sacó el revólver. Levantó el brazo en alto y después de martillar el gatillo, estaba a tres metros escasos del coche, oprimió el gatillo, pero no salió el tiro.

    • 1980 Plaza Noblía, H. Cerrazón [1991] Ur (CDH )

      LA VOZ—(Tensa)— ¿Qué hace? ¡Nada de juegos! (Martilla su arma)

      CONDUCTOR—¿No me pidió la libreta del automóvil? (Quedó detenido en su inclinación)

      LA VOZ¡No me interesa ahora la libreta de automóvil! (Gritando)— ¡Soldado Paz!

    • 1989 Martínez, T. E. Perón [1989] Ar (CDH )

      — Voy a comunicarles una decisión terminante —anunció, pasándose la mano por el pelo—. Todo el personal que se ha ocultado cobardemente en las copas de los árboles tiene que bajar de inmediato. Les doy cinco minutos para bajar. Hubo una chispa de silencio que se apagó porque alguien martilló una pistola. Luego, estalló una descomunal rechifla.

      — Ya lo saben —vociferó Lito—. Les quedan cuatro minutos y medio.

    • 2007 Albertoni, P. / Perrotta, V. Harold Bety Ur (CORPES)
      HAROLD: La desconozco. Bety martilla el rifle. HAROLD: No puede negarme esta oportunidad. Los paseos por el Támesis. BETY: No son más bonitos que los paseos por la isla. HAROLD: Podemos vender las joyas y vivir cómodos el resto de nuestras vidas. Vivamos fuera de la ley.
    • 2009 Flores, M. A. Vida [2009] Gu (CORPES)
      Ojalá entraran pronto. Se acerca a la puerta, pega la oreja a la madera y cree que los oye respirar. La náusea otra vez. ¿Y si estuviera embarazada? Es imposible, ha de ser el miedo. Ya no le importa lo que pueda ser [...]. Quizá la ayude el encender ese pedazo de cigarrillo que está sobre la hornilla. Se arrepiente. Al cabo no va a tener tiempo para fumarlo. Mejor martilla la pistola porque van a entrar de un momento a otro. La tiene bien engrasada; toda la noche de ayer la limpió sin saber por qué; quizá porque no tenía nada más qué hacer. Quizá porque la pistola es lo único que le queda.
    • 2021 Butazzoni, F. Cenizas Cóndor Ur (CORPES)
      El hombre tantea la metralleta en el costado. Ella trata de hablar pero lo único que le sale es una especie de gemido. Él da dos pasos y se detiene. Luego desenfunda su revólver. La muchacha piensa que la va a matar. Le gustaría cerrar los ojos pero descubre que no puede: lo observa con una fascinación que le resulta absurda. El hombre martilla su revólver, apunta hacia arriba y dispara dos veces. Los estampidos aturden a Aurora. El tipo se ríe con suavidad. Vuelve a enfundar el revólver.
    • 1854 Anónimo "Trad Historia segunda restauración, Vaulabelle" p. 484 Trad Historia general Francia Esp (BD)
      Los sargentos que trataban estas cuestiones en una pieza inmediata á la sala donde se hallaba el coronel, á quien habian dejado solo un instante, decidieron que su situacion no podia prolongarse y que era indispensable terminar; vuelven á entrar, se sientan en la mesa comun, sírvenles de beber, chócanse los vasos, hace un signo uno de ellos, repentinamente dos soldados, que estaban uno á cada lado de Caron, se levantan, se arrojam encima de él, y le derriban; sus compañeros desenvainan los sables, martillan las pistolas, rodean al desgraciado coronel, y teniéndole fuertemente sujeto en el suelo, prorumpen [sic]: "¡Matar ese pícaro! hacedle saltar la tapa de los sesos!".
    • 1858 Campoamor, R. Acasos p. 39 Esp (BD)
      "¡Qué casualidad! el tiro no hizo mas que achicharrarle un poco la parte entero-superior de la cabeza, pues con la niebla se hallaba la pólvora algo humedecida, y tardó en inflamarse un doceavo de instante, en cuyo tiempo inclinó algunas líneas la pistola para volverla á martillar, y entonces fue cuando salió el tiro. ¡Qué casualidad!...
    • 1870 Bautista, M. "Historia revolución española 1868" p. 310 Diputados. Sufragio universal 1869, III Esp (BD)
      "Cuando entró la columna en Mendata, todas las casas estaban cerradas. Al verificar el reconocimiento, se opuso resistencia por algunos vecinos, y muy particularmente por el maestro de escuela, D. Celestino Villa, que dejándose llevar del carácter escéntrico y duro que oimos tenia, la opuso tenaz al alférez, de cazadores D. Ricardo Alonso, llevando su obcecacion hasta el extremo de apuntar con su escopeta al referido oficial, martillando el arma hasta por tres veces, faltándole los pistones, que renovó, y que afortunadamente no debian ser de buena calidad".
    • 1893 Astigueta, F. B. "Sentencias definitivas [...]. Causa CD" [1895] p. 59 Fallos Cámara Apelaciones, X Ar (BD)
      —Lo que manifestó la víctima cuando prestó su declaración se encuentra en parte corroborado por hechos irrefutables. Evidentemente, él declara que su heridor le apuntó primeramente con el revólver, martillando el gatillo, pero que el fulminante no hizo explosión y que acto continuo le hizo un segundo disparo, cuyo proyectil fué á herirlo en el cuello [...].
    • 1907 Plaza, J. D. Diccionario voces no conocidas Chile Ch (BD)
      Amartillar o Martillar. Poner en punto de disparar un arma de fuego.
    • 1922 Anónimo "Juzgados Instruccion" [14-07-1922] Diario de la Marina (La Habana) Cu (HD)
      El Sr. Joaquin Velazco y González vecino de Crespo 21, refiere que al tomar ayer un tranvía en la esquina de Zenea y Labra, y en los momentos en que se acomodaba en la plataforma, sintió que le gritaban, ¡cuidado!, viendo en la acera a la Sra. Cándida Montes de Oca, cuyo domicilio desconoce, que le apuntaba con un revólver, martillando por dos veces el gatillo, sin que saliera el proyectil.
    • 1960 Roa Bastos, A. Hijo hombre [1977] Py (CDH )
      El chico se resistía atemorizado, sin comprender el sentido cobarde y vergonzante de mi gesto. Hacía traer leche, galletas y bananas y me quedaba viéndolo atragantarse con los alimentos. Pero lo que más le gustaba era mi revólver. Yo le dejaba que se entretuviera un rato con él sobre la mesa. Hasta le enseñé el manejo. Con el tambor descargado aprendió a hacer puntería y a martillar el gatillo, teniéndome como blanco de espaldas contra la pared.
    • 1979 Arenas Luque, F. V. Buenos Aires [1979] Ar (CDH )

      Al acercarse el carruaje presidencial, salvó a saltos la distancia que lo separaba del mismo de la calzada y desprendiéndose el chaleco sacó el revólver. Levantó el brazo en alto y después de martillar el gatillo, estaba a tres metros escasos del coche, oprimió el gatillo, pero no salió el tiro.

    • 1980 Plaza Noblía, H. Cerrazón [1991] Ur (CDH )

      LA VOZ—(Tensa)— ¿Qué hace? ¡Nada de juegos! (Martilla su arma)

      CONDUCTOR—¿No me pidió la libreta del automóvil? (Quedó detenido en su inclinación)

      LA VOZ¡No me interesa ahora la libreta de automóvil! (Gritando)— ¡Soldado Paz!

    • 1989 Martínez, T. E. Perón [1989] Ar (CDH )

      — Voy a comunicarles una decisión terminante —anunció, pasándose la mano por el pelo—. Todo el personal que se ha ocultado cobardemente en las copas de los árboles tiene que bajar de inmediato. Les doy cinco minutos para bajar. Hubo una chispa de silencio que se apagó porque alguien martilló una pistola. Luego, estalló una descomunal rechifla.

      — Ya lo saben —vociferó Lito—. Les quedan cuatro minutos y medio.

    • 2007 Albertoni, P. / Perrotta, V. Harold Bety Ur (CORPES)
      HAROLD: La desconozco. Bety martilla el rifle. HAROLD: No puede negarme esta oportunidad. Los paseos por el Támesis. BETY: No son más bonitos que los paseos por la isla. HAROLD: Podemos vender las joyas y vivir cómodos el resto de nuestras vidas. Vivamos fuera de la ley.
    • 2009 Flores, M. A. Vida [2009] Gu (CORPES)
      Ojalá entraran pronto. Se acerca a la puerta, pega la oreja a la madera y cree que los oye respirar. La náusea otra vez. ¿Y si estuviera embarazada? Es imposible, ha de ser el miedo. Ya no le importa lo que pueda ser [...]. Quizá la ayude el encender ese pedazo de cigarrillo que está sobre la hornilla. Se arrepiente. Al cabo no va a tener tiempo para fumarlo. Mejor martilla la pistola porque van a entrar de un momento a otro. La tiene bien engrasada; toda la noche de ayer la limpió sin saber por qué; quizá porque no tenía nada más qué hacer. Quizá porque la pistola es lo único que le queda.
    • 2010 ASALE Dicc americanismos (NTLLE)
      martillar. [...] tr. Ho. Disparar un arma de fuego con percutor.
    • 2021 Butazzoni, F. Cenizas Cóndor Ur (CORPES)
      El hombre tantea la metralleta en el costado. Ella trata de hablar pero lo único que le sale es una especie de gemido. Él da dos pasos y se detiene. Luego desenfunda su revólver. La muchacha piensa que la va a matar. Le gustaría cerrar los ojos pero descubre que no puede: lo observa con una fascinación que le resulta absurda. El hombre martilla su revólver, apunta hacia arriba y dispara dos veces. Los estampidos aturden a Aurora. El tipo se ríe con suavidad. Vuelve a enfundar el revólver.
    1. inf-nom. Infinitivo nominal.
      docs. (1966) Ejemplo:
      • c1940-a1966 Amaya Amador, R. Cuentos [1997] 394 Ho (CDH )

        Después de un par de meticulosas sesiones con el arma, afortunadamente sin provocar ningún disparo, descubrí su mecanismo. Aprendí a sacar el tambor y los proyectiles. Con ella descargada me iba al patio entre los naranjos, guayabos y palmeras que allí se levantaban sembrados y me entretenía disparando a mi entero gusto, oyendo su férreo martillar en mi diestra, apuntando a blancos imaginados sin una falla. ¡Qué maravilloso era el mundo teniendo un revólver como ese que me deparó la providencia!

    2. v. En uso absoluto.
      Esquema sintáctico
      docs. (2002) Ejemplo:
      • 2002 García Márquez, G. Vivir [2002] Co (CDH )

        Ella dio un salto y se escondió detrás del cancel. Habíamos terminado la primera botella cuando se desplomó el diluvio. Él destapó entonces la segunda, se apoyó el cañón en la sien y me miró muy fijo con unos ojos helados. Entonces apretó el gatillo a fondo, pero martilló en seco. Apenas si podía controlar el temblor de la mano cuando me dio el revólver.

  7. 1⟶metáfora
    v. intr. Latir aceleradamente [el corazón].
    Sinónimo: martillear
    Esquema sintáctico
    docs. (1862-2021) 4 ejemplos:
    • 1862 Anónimo "Trad Historia ciento treinta mugeres, Gozlan" [11-08-1862] El Isleño: Periódico Científico, Industrial, Comercial y Literario (Palma de Mallorca) Esp (HD)
      Os confieso, repuso Gandolfo despues de unos momentos de pausa, que las tres horas de espera, que me separaban de aquel proyecto tan peligroso, me parecieron endiabladamente largas... no me atrevia á respirar por miedo de venderme...! Miraba los semblantes mal dormidos de aquellos miserables, de los que tendria necesidad si fracasa e [sic] nuestra empresa, y casi me arrepentia de haber tomado parte en ella; pero lo habia dicho... prometido... jurado... no habia que retroceder. La campana suena por último... mi corazon martillaba como la campana.
    • 2012 Borovsky, L. Trad Horas distantes, Morton p. 518 Ar (BD)
      Desde el corredor llegó un rumor. Permanecí inmóvil, escuchando. Alguien se acercaba. El corazón martillaba en mi pecho. La carta temblaba entre mis dedos.
    • 2013 Malpica, A. Llamado estirpe p. 279 Mx (BD)
      Jop sintió que su corazón martillaba en su pecho. Las voces eran nítidas; la calidad del audio, prácticamente insuperable. Siguió escuchando con el alma en un hilo. También era posible que su hipótesis no fuera cierta, que en el audio original la conversación fuera idéntica a la ya conocida y tendría que vivir con ello.
    • 2018 Murillo, A. D. Niño fuimos Mx (CORPES)
      El corazón martillaba en su pecho cuando comprendía, aterrado, que su destino dependía de otros, y aún le costaba creer que su madre ya no estaba, que se había ido esa mujer cantarina y prolija que le preguntaba si quería arroz con leche o hot cakes para cenar y todas las noches lo llenaba de besos mientras lo encomendaba a su ángel de la guarda. Y no volvería. Nunca. Tampoco su padre.
    1. v. Con dativo simpatético.
      Esquema sintáctico
      docs. (1905-2021) 5 ejemplos:
      • 1905 Anónimo "Trad Amor triunfante, Ebers" [13-10-1905] Diario de la Marina (La Habana) (HD)
        Aterrorizada, permaneció inmóvil, temiendo que los criminales pudiesen oír los latidos del corazón, que le martillaba sordamente en el pecho y en la garganta.
      • 1921 Unamuno, M. Tía Tula [1995] Esp (CDH )

        Al principio de su matrimonio fue, sí, el imperio del deseo; no podía juntar carne con carne sin que la suya se le encendiese y alborotase y empezara a martillarle el corazón, pero era porque la otra no era aún de veras y por entero suya también; pero luego, cuando ponía su mano sobre la carne desnuda de ella, era como si en la propia la hubiese puesto, tan tranquilo se quedaba; mas también si se la hubiesen cortado habríale dolido como si se la cortaran a él.

      • 2003 Giraldo Palacio, F. Hacedor fantasmas Co (CORPES)
        El tono sonrosado de sus mejillas desapareció, las manos le empezaron a sudar y sintió que el corazón le martillaba en el pecho. - Nos puede llevar el diablo. - ¿Por qué a mí?- preguntó con ingenuidad. - Todos somos responsables. El Rolo, usted y yo,- dijo Gustavo mientras le miraba con frialdad, casi con desprecio.
      • 2015 Flores, P. Teresa Qué vergüenza Ch (CORPES)
        Se colgó y Bruno se levantó del colchón. Ella enlazó sus piernas a la cintura de él, apoyó la cabeza en su pecho y sintió como le martillaba el corazón, y su respiración agitada. Deseó que la llevara a su cama rápido y así sucedió, y durante el tiempo en que se sostuvo de su cuerpo, aferrándose a él, sintió un vértigo maravilloso. Qué entretenida podía llegar a ser la vida. Ya no estaba nerviosa ni asustada, pisaba tierra
      • 2021 Blanco, N. V. Heredera [2023] s. p. Ar (BD)
        Estaba muy emocionada por la excursión que iba a realizar a solas con él. Mientras cerraba la puerta de su casa, Thiago se bajó para abrir la puerta del acompañante. —Por acá—, le dijo, mientras hacía una reverencia graciosa, él le tomó la mano para ayudarla a subir al vehículo. A ella le dio risa esa manera de invitarla a subir. El perfume era embriagador, le encantaba esa fragancia. Se pusieron en marcha. Mica podía sentir cómo le martillaba el corazón. No eran habituales esa sensaciones en ella, pero ya se iba acostumbrando a que su cuerpo reaccionara de esa forma cada vez que Thiago estaba cerca.
  8. v. tr. Decir o pronunciar [algo] con vehemencia.
    Sinónimo: martillear
    Esquema sintáctico
    docs. (1908-2009) 6 ejemplos:
    • 1908 Anónimo "Trad Guante, Bracco" [19-11-1908] El Diario Español (Madrid) Esp (HD)
      El guante —la pieza de convicción— estaba allí, sobre la chimenea, entre los jóvenes, exhalando un ligero perfume de violeta . Y Eurico, abreviando ahora, martillaba las palabras en la oreja de Arturo Vigoreni y exponía claramente el dilema: —Visto y considerado, carísimo Arturo, tengo todas las razones para sospechar que ese guante, encontrado por mí en tu alcoba, pertenece a mi mujer, o tú me pruebas que has recibido esta mañana á otra mujer, y entonces me veré obligado a creer en una rara identidad de piel, perfume y medida; ó, en caso contrario, me veré obligado, bien á mi pesar, á creerte. el amante de mi mujer. Un punto, es todo.
    • 2009 Berríos, M. Cenizas conspiración Ho (CORPES)
      Al cruzar el puesto de guardia de inmediato llegamos al recinto donde estaremos, rodeado por diversos muros, guardias, barrotes de hierro y candados. Un grupo de cautivos aturdidos, hambrientos, desvelados y sucios, sentados o de pie, nos ven extrañados. -¡Entren mierdas! -martilla el custodio, luego pregunta: -¿por qué lo dudan? Otro par de soldados, a la ligera, nos quitan las pertenencias, carteras y cordones de los zapatos. En este momento se llenan mis ojos de lágrimas. Las celdas son pequeñas -casi-como de dos metros cuadrados- de varias que hay llenas de borrachos, ladrones y mujerzuelas. Los retretes apestan y hacen imposible la evacuación de las urgencias del cuerpo.
    • 1908 Anónimo "Trad Guante, Bracco" [19-11-1908] El Diario Español (Madrid) Esp (HD)
      El guante —la pieza de convicción— estaba allí, sobre la chimenea, entre los jóvenes, exhalando un ligero perfume de violeta . Y Eurico, abreviando ahora, martillaba las palabras en la oreja de Arturo Vigoreni y exponía claramente el dilema: —Visto y considerado, carísimo Arturo, tengo todas las razones para sospechar que ese guante, encontrado por mí en tu alcoba, pertenece a mi mujer, o tú me pruebas que has recibido esta mañana á otra mujer, y entonces me veré obligado a creer en una rara identidad de piel, perfume y medida; ó, en caso contrario, me veré obligado, bien á mi pesar, á creerte. el amante de mi mujer. Un punto, es todo.
    • 1926 Anónimo "Trad Casa primavera, Preissova" [31-10-1926] Diario de la Marina (La Habana) Esp (HD)
      Y el maestro intentó adoptar un tono más severo todavía. —Responded mejor a mi pregunta. Otra vez —dijo, martillando cada sílaba y haciéndose destacar como si hubiese marchado subiendo unos escalones—: ¿las principales ciudades de Austria son?
    • 1933-1946 Asturias, M. Á. Señor Presidente [2000] Gu (CDH )

      Sobrevino un largo silencio. La voz del Auditor, más dura, martilló:

      — ¿Qué camino tomó el general?

      — ¡No sé! ¿Qué quiere que le responda yo de eso? ¡No sé, no le vi, no le hablé!... ¡Vaya una cosa!

      — ¡Mal hace usted en negarlo, porque la autoridad lo sabe todo, y sabe que usted habló con el general!

    • 1952-1959 Asturias, M. Á. Ojos enterrados [1961] Gu (FG)
      -¡Nadie!... -martilló Malena-, yo misma no sé si eres tú... -¡Me felicito!... -Pero... ¿no será peligroso?... ¡Sería horrible que te fueras a quedar así!... ¡Horrible!... -y se llevó las manos a la cara para cubrirse los ojos endurecidos como piedras de un cristal desamparado ante aquella visión imborrable de espanto y catacumba.
    • 2007 Sánchez, E. "Detective historia nunca contada" El Nuevo Diario.com.ni. Nuevo amanecer Ni (CORPES)
      Me topé con esa barrera, pero llegué a ser directivo de la Academia de Historia y Geografía y martillé que la historia se ha visto desde el punto de vista de los conquistadores del Pacífico, y no existía la versión nuestra, no la conocían. Me identifico con el Centro y Norte del país, tanto por mi madre que es Aráuz, de las familias más antiguas y representativas del Norte, como
    • 2009 Berríos, M. Cenizas conspiración Ho (CORPES)
      Al cruzar el puesto de guardia de inmediato llegamos al recinto donde estaremos, rodeado por diversos muros, guardias, barrotes de hierro y candados. Un grupo de cautivos aturdidos, hambrientos, desvelados y sucios, sentados o de pie, nos ven extrañados. -¡Entren mierdas! -martilla el custodio, luego pregunta: -¿por qué lo dudan? Otro par de soldados, a la ligera, nos quitan las pertenencias, carteras y cordones de los zapatos. En este momento se llenan mis ojos de lágrimas. Las celdas son pequeñas -casi-como de dos metros cuadrados- de varias que hay llenas de borrachos, ladrones y mujerzuelas. Los retretes apestan y hacen imposible la evacuación de las urgencias del cuerpo.
  9. 5⟶metonimia
    v. intr. Producir un sonido semejante al golpe de un martillo.
    Sinónimo: martillear
    Esquema sintáctico
    docs. (1914-1966) 3 ejemplos:
    • 1914 Pagés, A. Gran diccionario lengua castellana (NTLLE)
      Martillar: Ocasionar ó producir ruido ó golpeteo semejante al del martillo.
    • 1953 Carpentier, A. Pasos [1985] 225 Cu (CDH )
      Y fueron peines de metal, sierras que mordían leños, lengüetas de harmónicas, tremulantes y rasca-rasca de grillos, que parecían cubrir la tierra entera. Hubo como gritos de pavo real, borborigmos errantes, silbidos que subían y bajaban, cosas que pasaban debajo de nosotros, pegadas al suelo; cosas que se zambullían, martillaban, crujían, aullaban como niños, relinchaban en la cima de los árboles, agitaban cencerros en el fondo de un hoyo. Estaba aturdido, asustado, febril. Las fatigas de la jornada, la expectación nerviosa, me habían extenuado.
    • c1940-a1966 Amaya Amador, R. Cuentos [1997] Ho (CDH )

      Los demás trabajadores se acercaron a nuestras hamacas para escuchar el relato del indio. Afuera de la champa martillaban incesantemente los sapos en los criques pestilentos. "Curarén"Flores prosiguió:

      — ¡Qué tiempo aquél! Ya no volverá otro ni parecido. ¿Nua estado usté nunca metido en un combate aventando bala de lo lindo? Pos siá perdido lo mejor de la vida.

  10. v. tr. Dep. Lanzar [el balón] con fuerza o insistencia en dirección a la meta, el campo contrario o hacia otro jugador para marcar un tanto.
    Esquema sintáctico
    docs. (1943-2024) 3 ejemplos:
    • 2014 Anónimo "Cruz Azul confirma cima" La Jornada Mx (CORPES)
      El conjunto universitario dio vida al tablero al 72 por conducto de su joven revelación, Roberto Ramírez. Lagos desbordó por el costado izquierdo y sacó un centro exacto que Ramírez martilló con potencia y el sólido cabezazo resultó incontenible para Allison.
    • 2015 Tejeda, R. "Club Marrero Aristy vence" El Nacional RD (CORPES)
      Ozuna martilló su triple al expirar el reloj y su equipo perdía 104-106 ante el club Juan Pablo Duarte, en el único partido disputado anoche en el polideportivo Eleoncio Mercedes. Luego del triunfo 106-104, el Marrero Aristy ganó su segundo partido con cinco derrotas y sigue en el sótano del torneo dedicado a la memoria de Edith Pimentel. Máximo Gómez es el líder y único clasificado con 5-1, San Martín de Porres tiene 4-2, Juan Pablo Duarte 3-4 y Virgilio Castillo 2-4.
    • 2024 Tayver M., F. "Liberia triunfo" [28-07-2024] La Nación (San José) CR (HD)
      Marvin Angulo cobró un tiro de esquina y Gabriel de León martilló el balón en la puerta de Danny Carvajal en el 29'. Después, San Carlos se quedó reclamando una falta sobre Reggy Rivera, pero la acción siguió.
    1. v. En uso absoluto.
      Esquema sintáctico
      docs. (1996-1997) 2 ejemplos:
      • 1996 Prensa ABC Color, 08/12/1996 [1996] Py (CDH )
        Pero Pettirossi no cejó y siguió martillando, y así consiguió el ansiado empate a través de Cristino Jara, con sutil toque a la salida del golero Páez.

        Y ya en los penales, River tuvo que dejar sellada su suerte, para volver a esperar un año y procurar conseguir el propósito de ascender a primera.

      • 1997 Prensa Clarín, 09/05/1997 [1997] Ar (CDH )
        En el segundo cuarto, Atenas volvió a buscar a Jordan bajo el tablero, mientras que Dennis "martillaba" desde el perímetro, llegando así a una ventaja máxima de 15 puntos (56-41). Pero esta vez Corinthians no pudo achicar esa distancia, ya que Oscar no mostró la acostumbrada efectividad en los lanzamientos de tres puntos.
    1. v. tr. Lanzar el balón con fuerza o insistencia [en dirección a la meta, el campo contrario o hacia otro jugador] para marcar un tanto.
      Sinónimos: disparar; martillear
      Esquema sintáctico
      docs. (1943-2021) 2 ejemplos:
      • 1943 Anónimo "Barcelona empatar Atlético Bilbao" [27-09-1943] Pueblo: Diario del Trabajo Nacional (Madrid) Esp (HD)
        En la primera parte presionó continuamente el equipo local, martillando la puerta de Lezama. A los diez minutos Zarra se lesiona en un encontronazo con Curta y cae de Costado sufriendo la fractura de la clavícula izquierda, por lo que es retirado del campo.
      • 2005 Fuertes, S. F. "Betis delantera" El País.com (Madrid): elpais.com Esp (CORPES)
        Oliveira parece haber perdido frescura, pero su hambre de gol sigue intacta e, incluso, espoleada después de su reciente convocatoria con la selección de su país. Edu no ha perdido ni un gramo de su clase, aunque también se percibe una ralentización en sus puñaladas. Pero les siguen gustando las defensas adelantadas o sin el pestillo bien echado. Al Real Madrid ya le mordieron en la primera vuelta en Sevilla con un gol marca de la casa. Esta noche, martillarán la banda derecha madridista. El Betis parece haber encontrado lo que tanto buscó.
      1. v. En uso absoluto.
        Esquema sintáctico
        docs. (2013) 2 ejemplos:
        • 2013 Anónimo "España apunta Italia" [24-06-2013] La Tribuna de Albacete (Albacete) Esp (HD)
          Ideye tuvo el gol a los 51 minutos, pero la pelota le quedó atrás y no pudo rematar. A los 54, Cesc pidió el cambio y Silva entró en su lugar para ubicarse enseguida en labores defensivas, porque Nigeria seguía martillando sobre el portero del Barcelona, aunque también con los pies enredados a la hora de rematar.
        • 2013 Enrigue, Á. Muerte Mx (CORPES)
          A pesar de las complicaciones que supuso el servicio rodadito por el tejado, el lombardo lo levantó lo suficiente para que alzara el cordón, aunque sin ningún veneno. Un golpe de supervivencia que además lo dejó sin equilibrio. El español martilló. Treinta-Treinta. Los siguientes dos puntos fueron largos y emocionantes: se sumaron muchos curiosos. Deuce, gritó el matemático cuando empataron a cuarenta.
      2. inf-nom. Infinitivo nominal.
        docs. (2021) Ejemplo:
        • 2021 Anónimo "Rangers triunfo 2-0 Barnechea" [10-05-2021] La Prensa (Talca): new.diariolaprensa.cl Ch (CORPES)
          Con un hombre más en la cancha los piducanos incrementaron su martillar sobre la zaga capitalina y encontraron premio a su búsqueda en los 72', con una nueva anotación de Cristopher Díaz, el defensa-goleador del rojinegro, que con esta conquista suma cuatro en el torneo y se alza como el máximo artillero de su equipo.
  11. Acepción lexicográfica
  12. v. intr. "En algún negocio fastidioso. [...] Dícese figurada y poeticamente. " (Terreros Pando, Diccionario castellano-1787).
    docs. (1787) Ejemplo:
    • 1787 Terreros Pando, E. Diccionario castellano (NTLLE)
      MARTILLAR, en algún negocio fastidioso. [...] Dícese figurada y poeticamente.
  13. Acepción lexicográfica
  14. v. tr. "Herir con la espuela al caballo como de golpe" (Terreros Pando, DiccCastVocesCienciasArtes-1787).
    docs. (1787-1853) 2 ejemplos:
    • 1787 Terreros Pando, E. Diccionario castellano (NTLLE)
      MARTILLAR, herir con la espuela al caballo como de golpe.
    • 1853 Saura, S. Á. Dicc lenguas castellana-catalana Esp (BD)
      Martillar. [...] Herir de firme al caballo con las espuelas.
  15. Acepción lexicográfica
  16. v. tr. "Machacar los metales fríos para condensarlos y afirmarlos á fin de que tengan mas resorte ó muelle" (Terreros Pando, DiccCastVocesCienciasArtes-1787).
    docs. (1787) Ejemplo:
    • 1787 Terreros Pando, E. Diccionario castellano (NTLLE)
      MARTILLAR, MACHACAR los metales frios para condensarlos y afirmarlos á fin de que tengan mas resorte ó muelle. [...] Los herradores dicen adobar, y en las cosas morales se suele decir por la semejanza.
  17. Acepción lexicográfica
  18. v. intr. "Trabajar a martillo" ([Gaspar y Roig], DiccEnciclLengCast-1855).
    docs. (1855) Ejemplo:
    • 1855 [Gaspar y Roig] Dicc enciclopédico lengua española, II (NTLLE)
      MARTILLAR: v. a. [...] Trabajar a martillo.
  19. Acepción lexicográfica
  20. v. tr. Mús. "En la ejecucion guitarristica, golpear una cuerda en vez de puntearla" (Subirá, "Cédula académica"-1943).
    Sinónimo: martillear
    docs. (1943) Ejemplo:
    • 1943 Subirá, J. "Cédula académica" LéxMúsica danza Esp (FG)
      MARTILLAR.tr Mus. En la ejecucion guitarristica, golpear una cuerda en vez de puntearla.
  21. Acepción lexicográfica
  22. v. tr. Co "Besar" (Megenney, "Apuntes léxico costa colombiana"-1973).
    docs. (1973) Ejemplo:
    • 1973 Megenney, W. W. "Apuntes léxico costa colombiana" Hispania (Birmingham) Co (FG)
      martillar Colomb. 'besar'
  23. Acepción lexicográfica
  24. v. tr. Co "Enclavar" (Montes Giraldo / Figueroa L. / Mora M. / Lozano R., GlosLéxicogr Atlas Colombia-1986).
    docs. (1986) Ejemplo:
    • 1986 Montes Giraldo, J. J. et al. Glosario Lexicográfico ALEC Co (FG)
      martillar, martillar: VI 30; enclavar: VI 34.
  25. Acepción lexicográfica
  26. v. tr. Ve juv. "Estafar a alguien" (Núñez / Pérez, DiccHablaVenezuela-1994).
    docs. (1994) Ejemplo:
    • 1994 Núñez, R. / Pérez, F. J. Dicc habla Venezuela Ve (BD)
      martillar v tr [...] Zul juv Estafar a alguien.
  27. Acepción lexicográfica
  28. v. tr. Ve delinc. "Intentar tener una relación sexual" (Núñez / Pérez, DiccHablaVenezuela-1994).
    docs. (1994) Ejemplo:
    • 1994 Núñez, R. / Pérez, F. J. Dicc habla Venezuela Ve (BD)
      martillar v tr [...] delinc Intentar tener una relación sexual.
  29. Acepción lexicográfica
  30. v. tr. Ho Ve Py juv. "Solicitar dádivas o favores constantemente" (ASALE, DiccAmericanismos-2010).
    Sinónimo: martillear
    docs. (1994-2010) 4 ejemplos:
    • 1994 Núñez, R. / Pérez, F. J. Dicc habla Venezuela Ve (BD)
      martillar v tr juv Pedir algo, como por ej. un cigarrillo, con insistencia y de manera fastidiosa.
    • 2002 Pérez, F. J. Diccionario venezolano jóvenes Ve (BD)
      martillar vt (coloq juv) Pedir dinero o alguna cosa, como p. ej. un cigarrillo.
    • 2006 Saravia, J. R. DiccPopular hondureño Ho (BD)
      martillar v. t. fest. Solicitar favores frecuentemente.
    • 2010 ASALE DiccAmericanismos (NTLLE)
      martillar. tr. Ho; Ve, Py, juv. Solicitar dádivas o favores constantemente.
  31. Acepción lexicográfica
  32. v. tr. ES "Hostigar" (Casalbé, DiccSalvadoreñismos-2002).
    docs. (2002) Ejemplo:
    • 2002 Casalbé, J. Dicc salvadoreñismos ES (BD)
      Martillar: [...] Hostigar.
  33. Acepción lexicográfica
  34. v. tr. Ho Py "En el futbol, chutar a puerta con un tiro excelente" (ASALE, DiccAmericanismos-2010).
    docs. (2010) Ejemplo:
    • 2010 ASALE DiccAmericanismos (NTLLE)
      martillar. tr. Ho, Py. En el futbol, chutar a puerta con un tiro excelente.
martillar a otro norte
    Acepción lexicográfica
  1. loc. verb. germ. "Huir a otra parte. Ocultarse" (Alonso Hnz, Léx marginalismo S. Oro-1976).
    docs. (1976) Ejemplo:
    • 1976 Alonso Hnz, J. L. Léx marginalismo Siglo Oro Esp (BD)
      MARTILLAR A OTRO NORTE Germ. Huir a otra parte. Ocultarse.

Diccionario histórico de la lengua española
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