15.ª Entrega (diciembre de 2023)
Versión del 25/06/2025
Equipo Real Academia Española
Familia Ver familia de palabras
martini s. (1947-)
martini
También en esta página: martini2 (1916-)
Etimología. Voz tomada del italiano martini; y esta, a su vez, de la marca de vermut Martini® Rosso (Rossi o Rosse en algunas apariciones), creada en 1863; el nombre de la marca proviene del apellido de uno de sus fundadores, Alessandro Martini (véase GDLI, s. v. martini).
Resumen

Se documenta por vez primera, con la acepción 'bebida alcohólica compuesta de vino, ajenjo y otras sustancias amargas y tónicas, que se toma habitualmente como aperitivo', en 1947, en un artículo de prensa titulado "Buena despensa a bordo de los aviones de la línea Lisboa-Nueva York", y publicado en El Adelantado de Segovia. Se consigna por vez primera en el Léxico de la borrachera (1989), de Suárez Blanco. Tras un proceso de metonimia, se registra como 'copa o vaso de martini', en 1950, en el "Trofeo Martini y Rossi", en Baleares (Palma de Mallorca). Para la datación de esta voz, hay que tener en cuenta que, como nombre propio, tanto de la marca como del apellido, aparece desde principios del XVIII, generalmente en aposición a vermú (o vermouth).

  1. ac. etim.
    s. m. Bebida alcohólica compuesta de vino, ajenjo y otras sustancias amargas y tónicas, que se toma habitualmente como aperitivo.
    Sinónimos: vermouth; vermú; vermut
    docs. (1947-2022) 17 ejemplos:
    • 1947 Agencia Efe "Despensa aviones Lisboa-Nueva York" [17-03-1947] El Adelantado de Segovia (Segovia) (HD)
      Para un uso del pasaje también transporta un frasco de agua de colonia, cincuenta tabletas de chocolate, cien paquetes de goma de mascar, dos botellas de Ginebra, una botella de Martini seco; una botella de Jerez, cuatrocientos cigarros habanos, veinticuatro botellas de cerveza, veinticuatro de kokakola, cinco botellas de Ginger Ale, doce botellas de Cassis, media libra de té, dos libras de café, tres libras de azúcar, dos cajas de tostadas, tres cajas de bizcochos y tres libras de pasteles variados.
    • 2022 Redondo, D. Esperando diluvio Esp (CORPES)
      Noah entró tras él envuelto de inmediato en una atmósfera de humo que olía a marisco asado. Una gruesa capa de servilletas grasientas y cáscaras de gambas cubrían el suelo varios centímetros. En El Cantón de los Fueros la gente elegante de Bilbao pelaba los crustáceos con las puntas de los dedos y hacían entrechocar sus copas de martini los domingos.
    • 1947 Agencia Efe "Despensa aviones Lisboa-Nueva York" [17-03-1947] El Adelantado de Segovia (Segovia) (HD)
      Para un uso del pasaje también transporta un frasco de agua de colonia, cincuenta tabletas de chocolate, cien paquetes de goma de mascar, dos botellas de Ginebra, una botella de Martini seco; una botella de Jerez, cuatrocientos cigarros habanos, veinticuatro botellas de cerveza, veinticuatro de kokakola, cinco botellas de Ginger Ale, doce botellas de Cassis, media libra de té, dos libras de café, tres libras de azúcar, dos cajas de tostadas, tres cajas de bizcochos y tres libras de pasteles variados.
    • 1958 Maluenda, R. Vampiro trapo p. 125 Esp (BD)
      En algún grupo de "gente bien" que, de regreso del teatro o de recepciones sociales, tuvo el deseo de prolongar la velada menudeando los whiskies, los martinis muy secos o el champaña, alguna dama comenzaba a señalarse con risas estridentes y llamativos desplantes [...].
    • 1982 Schwartz, F. Conspiración Golfo [1983] Esp (CDH )

      Era un hombre alto y corpulento. Llevaba el pelo cortado a cepillo y unas pequeñas gafas de montura metálica se deslizaban por la bulbosa nariz. Tenía las mejillas surcadas por una fina red de venas estalladas, producto, sin duda, de años de dedicado consumo de martini.

      — He venido en cuanto he podido —dijo con su voz aguardentosa.

    • 1992 Martín Gaite, C. Nubosidad [1994] Esp (CDH )
      Y en ese momento un camarero se dirigió con su bandeja a una de las mesas resguardadas por quitasoles, y cuando dejó el martini y los aperitivos, me fijé en la mano rematada por uñas primorosas que surgía de las profundidades de la tumbona para firmar la nota que el camarero le tendía. Y era ella, la mujer que me había salido al encuentro en recepción.
    • 1997 Paranaguá, P. A. Arturo Ripstein [1997] Mx (CDH )

      Don Luis prepara y explica su especialidad, el "buñueloni": tres medidas de ginebra, dos de campari y una de cinzano o martini dulce. Fuentes describe cómo viste el cineasta, mezcla de campesino mexicano y baturro aragonés.

    • 2002 Fuentes, C. Creo [2002] 40 Mx (CDH )

      Hombre cálido, amigo incomparable, dueño de un humor único, recuerdo con intenso cariño y como uno de los privilegios de mi vida, las horas pasadas al lado de Buñuel, en México, en París, en Venecia, descubriendo esa forma esencial de la amistad que es saber estar juntos sin decir palabra, pensando y asimilando lo dicho antes de volver a decir, y todo ello con el vaso de buñueloni en la mano. Receta: mitad de ginebra inglesa, un cuarto de Cárpano y un cuarto de Martini dulce.

    • 2012 Garcés, G. Miedo Ar (CORPES)
      [...] desaparecía para surgir en una cabina telefónica, donde había otro macho, que todavía con el tubo en la mano la miraba sorprendido; de esa cabina, con el macho convertido en nuevo novio, Claudine de golpe era eyectada y caía ―ups― en la bañadera de un sultán de la droga, con copas de martini y patas de dragón enchapadas en oro, de donde salía despatarrada y chorreando agua para saltar por la ventana y caer en un camión arenero donde cantaba un gondolero musculoso.
    • 2022 Redondo, D. Esperando diluvio Esp (CORPES)
      Noah entró tras él envuelto de inmediato en una atmósfera de humo que olía a marisco asado. Una gruesa capa de servilletas grasientas y cáscaras de gambas cubrían el suelo varios centímetros. En El Cantón de los Fueros la gente elegante de Bilbao pelaba los crustáceos con las puntas de los dedos y hacían entrechocar sus copas de martini los domingos.
    • 1947 Agencia Efe "Despensa aviones Lisboa-Nueva York" [17-03-1947] El Adelantado de Segovia (Segovia) (HD)
      Para un uso del pasaje también transporta un frasco de agua de colonia, cincuenta tabletas de chocolate, cien paquetes de goma de mascar, dos botellas de Ginebra, una botella de Martini seco; una botella de Jerez, cuatrocientos cigarros habanos, veinticuatro botellas de cerveza, veinticuatro de kokakola, cinco botellas de Ginger Ale, doce botellas de Cassis, media libra de té, dos libras de café, tres libras de azúcar, dos cajas de tostadas, tres cajas de bizcochos y tres libras de pasteles variados.
    • 1958 Maluenda, R. Vampiro trapo p. 125 Esp (BD)
      En algún grupo de "gente bien" que, de regreso del teatro o de recepciones sociales, tuvo el deseo de prolongar la velada menudeando los whiskies, los martinis muy secos o el champaña, alguna dama comenzaba a señalarse con risas estridentes y llamativos desplantes [...].
    • 1982 Schwartz, F. Conspiración Golfo [1983] Esp (CDH )

      Era un hombre alto y corpulento. Llevaba el pelo cortado a cepillo y unas pequeñas gafas de montura metálica se deslizaban por la bulbosa nariz. Tenía las mejillas surcadas por una fina red de venas estalladas, producto, sin duda, de años de dedicado consumo de martini.

      — He venido en cuanto he podido —dijo con su voz aguardentosa.

    • 1986 Prensa El País, 02/08/1986 [1986] Esp (CDH )
      El alcohol acompaña de modo perenne a los protagonistas de las series, que ingieren cantidades de scotch, de gin y de martini capaces sin duda de obnubilar al más sólido de los petroleros tejanos. El ángulo erótico tampoco tiene desperdicio.
    • 1988 Rojo, J. A. Hotel Madrid [1988] Bo (CDH )
      La rodaja de limón que se asoma en la copa de martini y la primera píldora rosa. La máquina tragaperras. El circuito del Jarama y el aeropuerto de Barajas. El cuerpo de una mujer: las cercanías, no las lejanías.
    • 1988 Rojo, J. A. Hotel Madrid [1988] 134 Bo (CDH )
      Ha desaparecido el fácil guiño del martini y de la velocidad. Y aparece una escuela de calor. ¿Se dan cuenta? La palabra escuela y la palabra calor: el cortocircuito y, sobre la mesa, está servida una manera de metafísica. Urbana y ochentina, si se quiere, pero metafísica.
    • 1989 Prensa ABC, 04/09/1989 [1989] Esp (CDH )
      Con el estómago harto de caviar, cus-cus y cordero con almendras, el hígado hecho polvo tras el cava, los cócteles y el martini «on the beach», la garganta destrozada de los ambientes con bruma marina y la piel curtida cual pierna de elefante, la vuelta a casa se ha convertido en una auténtica salvación para cuantos creían que lo mejor era salir de la ciudad y cargar baterías con otro tipo de enchufes.
    • 1989 Suárez Blanco, G. Léxico Borrachera Esp (BD)
      MARTINI: s. m. Vermut (es nombre de una marca comercial).
    • 1992 Martín Gaite, C. Nubosidad [1994] Esp (CDH )
      Y en ese momento un camarero se dirigió con su bandeja a una de las mesas resguardadas por quitasoles, y cuando dejó el martini y los aperitivos, me fijé en la mano rematada por uñas primorosas que surgía de las profundidades de la tumbona para firmar la nota que el camarero le tendía. Y era ella, la mujer que me había salido al encuentro en recepción.
    • 1994 Gmz Arcos, A. Queridos míos [1994] Esp (CDH )

      LETICIA(Con una risita)¡Qué gracioso! ¿Así se cultivan las vides? (A un criado)Otro martini.

      CASANDRALuego se sentaba a mirarla, y la miraba con tanta ilusión que la veía crecer milímetro a milímetro. Así contemplaba Jesús al Apóstol amado.

    • 1995 Prensa El Mundo, 19/07/1995 [1996] Esp (CDH )
      Adiós al gin tonic y al martini rojo con soda. Todo eso —algunas de sus comidas y bebidas favoritas— se ha acabado para la reina Isabel II de Inglaterra. Sus médicos le han recomendado que se someta a una dieta baja en colesterol, después de que la soberana británica acudiera a la consulta con unos kilos de más y quejándose de cansancio crónico.
    • 1997 Paranaguá, P. A. Arturo Ripstein [1997] Mx (CDH )

      Don Luis prepara y explica su especialidad, el "buñueloni": tres medidas de ginebra, dos de campari y una de cinzano o martini dulce. Fuentes describe cómo viste el cineasta, mezcla de campesino mexicano y baturro aragonés.

    • 1997 Prensa Revista Hoy, 03-09/11/1997 [1997] Ch (CDH )
      Dennis Hopper reproduce su personaje de Terciopelo Azul de David Lynch, sólo que ahora es el primo tonto y el resto es la atmósfera del cine publicitario que sirve para vender ron o Martini.
    • 2002 Fuentes, C. Creo [2002] 40 Mx (CDH )

      Hombre cálido, amigo incomparable, dueño de un humor único, recuerdo con intenso cariño y como uno de los privilegios de mi vida, las horas pasadas al lado de Buñuel, en México, en París, en Venecia, descubriendo esa forma esencial de la amistad que es saber estar juntos sin decir palabra, pensando y asimilando lo dicho antes de volver a decir, y todo ello con el vaso de buñueloni en la mano. Receta: mitad de ginebra inglesa, un cuarto de Cárpano y un cuarto de Martini dulce.

    • 2012 Garcés, G. Miedo Ar (CORPES)
      [...] desaparecía para surgir en una cabina telefónica, donde había otro macho, que todavía con el tubo en la mano la miraba sorprendido; de esa cabina, con el macho convertido en nuevo novio, Claudine de golpe era eyectada y caía ―ups― en la bañadera de un sultán de la droga, con copas de martini y patas de dragón enchapadas en oro, de donde salía despatarrada y chorreando agua para saltar por la ventana y caer en un camión arenero donde cantaba un gondolero musculoso.
    • 2014 RAE DLE (NTLLE)
      martini. [...] m. vermú [| licor compuesto de vino, ajenjo y otras sustancias amargas y tónicas, que se toma como aperitivo].
    • 2022 Redondo, D. Esperando diluvio Esp (CORPES)
      Noah entró tras él envuelto de inmediato en una atmósfera de humo que olía a marisco asado. Una gruesa capa de servilletas grasientas y cáscaras de gambas cubrían el suelo varios centímetros. En El Cantón de los Fueros la gente elegante de Bilbao pelaba los crustáceos con las puntas de los dedos y hacían entrechocar sus copas de martini los domingos.
  2. 1⟶metonimia
    s. m. Copa o vaso de martini.
    docs. (1950-2022) 50 ejemplos:
    • 1950 Anónimo "Trofeo Martini Rossi" [24-12-1950] Baleares (Palma de Mallorca) Esp (HD)
      La ventaja del líder es tan escasa y sus inmediatos seguidores llevan un empuje tan decidido, que hacer prever importantes alteraciones en las primeras jornadas de la segunda vuelta, proporcionando con ello mayor emotividad a esta competición para la conquista del majestuoso y codiciado Trofeo que en buena hora creó la casa "Martini & Rossi" productora de su famoso vermut que todos los deportistas saborean, pidiéndolo con la frase mundialmente extendida de: "un MARTINI".
    • 2022 Lijtmaer, L. Cauterio Ar (CORPES)
      Esta amiga que es tan superior a mí habla tres idiomas con fluidez y tiene algo que contarme, por supuesto: su imbricada vida sentimental, llena de martinis y desplantes, de taxis a medianoche, de llamadas desde Helsinki, de sexo en hoteles. Me habla de acciones que me resultan ajenas, tan ajenas como si apareciera un tigre de Bengala en este bar un sábado por la noche.
    • 1950 Anónimo "Trofeo Martini Rossi" [24-12-1950] Baleares (Palma de Mallorca) Esp (HD)
      La ventaja del líder es tan escasa y sus inmediatos seguidores llevan un empuje tan decidido, que hacer prever importantes alteraciones en las primeras jornadas de la segunda vuelta, proporcionando con ello mayor emotividad a esta competición para la conquista del majestuoso y codiciado Trofeo que en buena hora creó la casa "Martini & Rossi" productora de su famoso vermut que todos los deportistas saborean, pidiéndolo con la frase mundialmente extendida de: "un MARTINI".
    • 1961 Aub, M. Calle Valverde [1985] Esp (CDH )
      Canedo se levanta tras de apurar su martini; es día de clase, luego tiene que ir al Alcázar, donde los Pitoeff estrenan El hombre de las bofetadas, de Andreiev. * Llegan, como siempre elegantes, Valentín Andrés Álvarez y Claudio de la Torre. * Todo es hablar del altercado de la tarde, más serio de lo que se creyó en el principio.
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] Esp (CDH )

      — Escucha —dijo—. Da mal resultado lanzarse a la barbarie a la hora de los martinis. Además, te falta la colaboración de Pablo. Escucha. Vas a saludar a Adela...

      — No me presentes nuevas, que he cerrado el cupo.

    • 1987 Azúa, F. Hombre humillado [1991] Esp (CDH )
      Durante varios meses el número de españoles desciende a la mitad con relación a los extranjeros; espléndido programa. Posibilidad de que algún día DESAPAREZCAN LOS ESPAÑOLES; demasiado hermoso para pensarlo. Al cuarto martini veo a la chica de Málaga acompañada por un apuesto jovencito; magnífica oportunidad, estoy en el punto exacto de la fraternidad.
    • 1992 Delgado Senior, I. Sub-América [1992] Ve (CDH )
      Y la Ava Fénix renace en cada martini (con el récord de doce sin golpearse contra la lona súbita de los vencidos), y se acuerda de la vez que destrozó un hotel y un Van Gogh en Río de Janeiro, y de la celosa veracidad de dos toreros matándose por poseerla en la pública arena de Madrid, y de la ocasión imperfecta cuando conoció al viejo Aldous Huxley («Mucho gusto mister...¿a qué se dedica usted?»).
    • 2008 Alatriste, S. Besos pintados Mx (CORPES)
      Así era Cástulo, daba vueltas y vueltas antes de llegar a lo que quería decir. Su manera de hablar seguía el mismo método con que había diseñado su mural, y ahora iba a comentar algo que hubiera podido decir desde el principio, sin necesidad de haberse bebido cinco martinis.
    • 2011 Barrios, F. Romina Pe (CORPES)
      Al llegar a La Gloria, pedimos un martini cada uno. Por lo menos sabía chupar la señorita, o eso parecía. Siendo sincera, para ese entonces ya me caía bien. Había apurado la segunda copa y se había devorado casi todas las conchitas a la naranja (mis favoritas) que nos habían traído, nada menos que a petición de la niña atleta. No es infrecuente
    • 2022 Lijtmaer, L. Cauterio Ar (CORPES)
      Esta amiga que es tan superior a mí habla tres idiomas con fluidez y tiene algo que contarme, por supuesto: su imbricada vida sentimental, llena de martinis y desplantes, de taxis a medianoche, de llamadas desde Helsinki, de sexo en hoteles. Me habla de acciones que me resultan ajenas, tan ajenas como si apareciera un tigre de Bengala en este bar un sábado por la noche.
    • 1950 Anónimo "Trofeo Martini Rossi" [24-12-1950] Baleares (Palma de Mallorca) Esp (HD)
      La ventaja del líder es tan escasa y sus inmediatos seguidores llevan un empuje tan decidido, que hacer prever importantes alteraciones en las primeras jornadas de la segunda vuelta, proporcionando con ello mayor emotividad a esta competición para la conquista del majestuoso y codiciado Trofeo que en buena hora creó la casa "Martini & Rossi" productora de su famoso vermut que todos los deportistas saborean, pidiéndolo con la frase mundialmente extendida de: "un MARTINI".
    • 1952 Sampedro, J. L. Congreso Estocolmo [1994] Esp (CDH )

      Entre los italianos había dos grupos: uno activamente científico, al mando de Canteroni, el de la romana testa, y otro, eminentemente social, dirigido por el inspirado Spalatto en torno a las mesas con martinis o whiskies . Los australianos eran muy poco británicos de temperamento y constituían, por las noches, uno de los conjuntos más animados de las tertulias.

    • 1958 Fuentes, C. Región [1968] Mx (CDH )

      — ¿Y a qué te dedicas ahora, querido? —y él, en vez de afirmarse (o quizá, en su peculiar congruencia, por afirmarse), había dicho lo mismo que durante el último encuentro con Norma: — No sé... escribo un poco... —y ella había vuelto a aplaudir con las manos enguantadas y a murmurar detrás de un velo de humo: — ¿Qué tomas, querido? — Un martini. — Uyy, ¡si antes eras de puro orange-crush!

    • 1958 Fuentes, C. Región [1968] Mx (CDH )

      Charlotte García, que en ese momento se reincorporaba al grupo, rió al ritmo de su Martini:

      — El pudor es cuestión de alumbrado, dicen que dicen. Saben el acto de osadía que es para mí venir chez Bobó; las cosas con Lally no andan bien.

    • 1958 Fuentes, C. Región [1968] Mx (CDH )

      La Princesa, roja al duco, regó su martini y, de pie, levantó el índice y atropelló una serie de palabras incomprensibles. Se cruzó la estola sobre los pechos, infló la nariz, y, ya impotente, gritó: — ¡Hija de los galeotos y forzados que cruzaron el mar con escorbuto! —y tomó con furia los cabellos de Charlotte: — ¡Te voy a enseñar las posaderas donde está grabado eso que es el lunar de Charlemagne!

    • 1958 Fuentes, C. Región [1968] Mx (CDH )

      El mozo se acercó. Norma, inmutable en la voz y el ademán, pidió el Martini de Rodrigo. Se compuso el pelo con lentitud y sorbió su copa de bordes azucarados:

      — Como te decía, exigentes, de otro estilo. A los que no se compadece, tú.

    • 1961 Aub, M. Calle Valverde [1985] Esp (CDH )
      Canedo se levanta tras de apurar su martini; es día de clase, luego tiene que ir al Alcázar, donde los Pitoeff estrenan El hombre de las bofetadas, de Andreiev. * Llegan, como siempre elegantes, Valentín Andrés Álvarez y Claudio de la Torre. * Todo es hablar del altercado de la tarde, más serio de lo que se creyó en el principio.
    • 1968 Martín Vigil, J. L. Curas comunistas [1968] 152 Esp (CDH )

      Lonas de colores; brochazos de azul y blanco en el agua espejeante; aluminio en el esqueleto de las sillas; labios rojos; manos blandas; piel morena, arcoíris de bebidas; pies descalzos; flores, muchas flores; gritos infantiles; el tarro de la crema; descomunales gafas negras; el aleteo de un abanico; «encantado»; «es un placer»; brazos carnosos, asalmonados, a dos colores; «estábamos deseando conocerle»; portadas estridentes de revistas; sudorcillo; «nos han hablado tanto»; alguien que se chapuza; «¿un martini?»; «muchas gracias»; la panza rojo sangre del sifón; «Sí, señora»; las sandalias doradas de la señora; «Pilar, un hielo» [...].

    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      «A lo mejor ha desalojado a Julius y se ha instalado con la canadiense en nuestro dormitorio», le dijo Juan Lucas, muerto de risa, cogiendo nuevamente el teléfono para ordenar unos martinis que iban muy bien con las ocho de la noche.
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] Esp (CDH )

      — Escucha —dijo—. Da mal resultado lanzarse a la barbarie a la hora de los martinis. Además, te falta la colaboración de Pablo. Escucha. Vas a saludar a Adela...

      — No me presentes nuevas, que he cerrado el cupo.

    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] Esp (CDH )
      — Mi récord —alardeó Pablo— está en veinte martinis en veinte minutos.
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] Esp (CDH )
      — No, pero no da tiempo a sentarse, si tienes que beberte veinte martinis en veinte minutos —expliqué.
    • 1974 Sábato, E. Abaddón [1983] Ar (CDH )
      — Ningún signo de violencia ni píldoras de dormir ni martinis. Con una vida rigurosamente tranquila hasta tener el brillante. Y eso que al llegar a los Estados Unidos lo hizo bendecir.
    • 1975 Salisachs, M. Gangrena [1976] Esp (CDH )
      — ¿Por qué no te dejas de filosofías y nos sirves un buen martini muy cargado, Serena?

      Aquella noche no pude dormir. Una y mil veces iba repasando la conversación que por la mañana habíamos mantenido Paco y yo.

    • 1977 Paso, F. Palinuro [1982] 623 Mx (CDH )
      Pero volveremos a organizarnos para acabar con el hambre, la ignorancia y la miseria, y volverán a escucharse los cantos de los estudiantes que alegraban a las palmeras de las glorietas y a los Volskwagen y los cocodrilos verdes que se arrastraban por la calle del Río Amazonas [...] y los quintos pisos de los hoteles donde los turistas contemplaban ese acontecer insólito para recuperar después los mezzanines y los bares de los roof-gardens y comentar, entre las agruras heladas de un martini, los instantes vivos.
    • 1977 Vázquez Montalbán, M. Soledad mánager [1988] Esp (CDH )
      También grabado el cristal que respaldaba un mueble bar al que sólo faltaba la presencia de Ella Rames con los hombros desnudos, y los ojos vaselinados ofreciendo un martini al oficial de la RAF a punto de partir para morir en el bombardeo de Dresde.
    • 1984 Goytisolo, L. Estela [1984] Esp (CDH )
      Dicho esto, hice una pausa y bebí un sorbo de mi martini con objeto de ganar tiempo, consciente de que estaba exponiendo a Yotgoilos, con pelos y señales, cuanto llevaba escrito del N.P. en los últimos meses, paralelamente a la redacción de estas páginas. ¿No estaría de nuevo hablando demasiado?
    • 1984 Goytisolo, L. Estela [1984] Esp (CDH )
      Yotgoilos alzó su martini hacia mí antes de beber un sorbo, una especie de gesto de homenaje al que correspondí haciendo chocar mi copa con la suya. En realidad, podía sentirme satisfecho.
    • 1986 Soriano, O. Rendido león [1987] Ar (CDH )
      El inglés cayó hacia atrás y con los pies volteó la mesa en la que tenía un Martini recién servido. Lauri dejó la valija y mientras las camareras llamaban a la policía, descendió por la escalera tratando de mantener la calma.
    • 1986 Soriano, O. Rendido león [1987] Ar (CDH )

      Florentine hizo un gesto imperioso con los dedos y el hombre se detuvo a mitad de camino. Lauri lo vio sacar una cigarrera de oro y lo imaginó tomando Martinis y bronceándose al borde de una piscina.

      — ¿En qué sueño vas a meterte ahora, Michel? —dijo ella, compungida, y puso la mano para que el hombre le colocara un cigarrillo entre los dedos.

    • 1987 Azúa, F. Hombre humillado [1991] Esp (CDH )
      Durante varios meses el número de españoles desciende a la mitad con relación a los extranjeros; espléndido programa. Posibilidad de que algún día DESAPAREZCAN LOS ESPAÑOLES; demasiado hermoso para pensarlo. Al cuarto martini veo a la chica de Málaga acompañada por un apuesto jovencito; magnífica oportunidad, estoy en el punto exacto de la fraternidad.
    • 1988 Prensa ABC, 10/07/1988 [1988] Esp (CDH )
      Tengo un amigo que con un solo martini se cree el hombre invisible y se empeña en atravesar las paredes. En cambio, yo me tomo diez y parece que no he tomado nada.
    • 1988 Rojo, J. A. Hotel Madrid [1988] Bo (CDH )
      Y por eso, «Música moderna», al nombrar unos objetos, nombraba unas conductas y casi, las mismas canciones podían leerse como un rosario de consignas banales para uso de toda la modernez. Porque en esas épocas, las del disco, era lo de moderno lo que colocaba y para serlo uno no podía beber a lo bruto un tintorro. Tenía que pedir un martini. Tenía que enamorarse de la moda juvenil. Tenía que bailar los bailes de Marte.
    • 1991 García Schz, J. Historia triste [1991] 71 Esp (CDH )
      De entrevistado, Rafa se convirtió en entrevistador, pues a los cinco minutos ya era él quien la acosaba a preguntas y le contaba, por culpa de un martini al que aún no le había tomado la exacta medida, cosas estrictamente personales. Ese síntoma, según el termómetro sentimental de Irene, indicaba que el hombre en cuestión, rostro infantil, muy bien parecido, de charla agradable, estaba deseando entregarse en cuerpo y alma.
    • 1991 García Schz, J. Historia triste [1991] 72 Esp (CDH )
      Rafa, que parecía más nervioso que durante la lectura de su célebre tesis, seguía sin tomarle la medida al martini, así que bebió más de la cuenta, es decir, intentó beber lo mismo que Irene y la cosa, no tanto para decepción de ella cuanto como símbolo de que la entrega total era algo sólo aplazable, en efecto quedó para más tarde.
    • 1992 Delgado Senior, I. Sub-América [1992] Ve (CDH )
      Y la Ava Fénix renace en cada martini (con el récord de doce sin golpearse contra la lona súbita de los vencidos), y se acuerda de la vez que destrozó un hotel y un Van Gogh en Río de Janeiro, y de la celosa veracidad de dos toreros matándose por poseerla en la pública arena de Madrid, y de la ocasión imperfecta cuando conoció al viejo Aldous Huxley («Mucho gusto mister...¿a qué se dedica usted?»).
    • 1992 Moncada, S. Caprichos [1993] Esp (CDH )

      JosemaYo la tengo mucha simpatía, no lo puedo remediar. Oye, a todo esto, todavía no me has dicho que te ha parecido el martini.

      VíctorNo soy un experto, pero bien.

      JosemaLa próxima vez te voy a preparar un manhattan especial que...

      Cris(Interrumpiéndole)¡No habrá próxima vez!

    • 1992 Moncada, S. Caprichos [1993] Esp (CDH )

      JosemaPero claro, mujer, qué prisa tienes. Tranquila, disfruta de nuestra compañía. ¡Menudo par de hombres tienes aquí! (A Víctor)Es de un impaciente... Siempre ha vivido apresurada, como si le faltara tiempo...

      Sin apenas poder dominarse, Cris opta por apurar de un trago su martini. Está muy nerviosa. En cambio, Víctor se muestra sereno, dominando la situación.

      VíctorVerá: a lo largo de mi vida, me he tropezado con muchos hombres como usted.

    • 1992 Moncada, S. Caprichos [1993] Esp (CDH )

      CrisVoy a salir un momento, pero regreso enseguida. (A Víctor)Acaba tu martini tranquilamente, pero me gustaría que a mi vuelta ya no estuvieras aquí. ¿No te importa?

    • 1993 Rovinski, S. Herencia sombras [1993] CR (CDH )

      Luego de ducharse con agua fría, y de vestirse lo más aprisa posible para evitar un reencuentro, Raúl salió del Club, más irritado que cuando entró. Para ocupar el tiempo muerto, entre la salida del Club y la hora habitual de la cena en su casa, se metió en el penumbroso Lagarto's Bar a beberse un par de martinis.

      Al estilo de tantos otros bares, que habían brotado en la ciudad como hongos, el Lagarto's Bar ofrecía al marido casquivano y al soltero introvertido la oportunidad de echarse una cana al aire con alguna de las mujeres que, sin ser prostitutas, por cierta suma se dejaban llevar a un motel.

    • 1993 Rovinski, S. Herencia sombras [1993] CR (CDH )
      Después del segundo martini, Raúl vio entrar a una joven alta, delgada, de rostro un poco enjuto, tez muy blanca, ojos rasgados, labios rojos en forma de corazón, con un hermoso pelo negro lacio, que le caía hasta abajo de los hombros.
    • 1995 Aguilar Camín, H. Error Luna [1995] Mx (CDH )
      Supo en cuanto la vio que de alguna forma la había perdido, que la mujer que lo esperaba fumando en la mesa del rincón frente a un martini venía de otro sitio, un sitio que él no había conocido y en el que ella, sin embargo, ya había estado, como las estrellas están en el cielo, ante nuestros ojos, muchos años después de haberse apagado.
    • 1995 Aguilar Camín, H. Error Luna [1995] Mx (CDH )
      Bebió de un trago lo que quedaba de su martini y echó a caminar adelante de Rafael Liévano, meciendo al caminar, con el alto balanceo de sus tacones, la melena suntuosa y el cuerpo de piernas largas y cintura leve que Rafael Liévano no conocía, aunque hubiera estado desnudo entre ellas y las hubiera medido con sus manos.
    • 1995 Donoso, J. Morir elefantes [1995] Ch (CDH )
      El reflejo del sol y las risas bajo los grandes árboles ya comenzaban a presentar su filo de estridencia: las identidades se confundían en las primeras sombras, y los grupos, al comienzo circunspectos, iban acelerando el ritmo de los martinis al son del amistoso recuerdo del desaparecido hombre de letras.
    • 1995 Prensa La Vanguardia, 02/08/1995 [1995] Esp (CDH )
      (Las bebidas alcohólicas están prohibidas en TVE desde la cogorza pánfila y pánica de Arrabal, que si no les serviría unos Martini la camarera de "mientras, en Capri"...) Lo de Garci sí es poderío y no lo de la OTAN.
    • 1996 Barriguete Castellón, A. Alcoholismo [1996] 26 Mx (CDH )
      Él llegaría bien bañado, bien rasurado, con traje limpio, un ramo de flores en la diestra y con galanura y una cierta indiferencia pediría sólo un martini, como aperitivo. Pero ya se habría tomado antes unos dos buenos tragos, acosado por la cruda, de vodka, "porque no huele".
    • 1996 Ekaizer, E. Vendetta [1996] Ar (CDH )

      Estaba todo por hacer. Perote debía darle algo a Garzón para abrir boca.

      Un martini.

      Perote estaba en la mira del juez del GAL, y esto no le venía mal a la operación chantaje. Más que de abogado de Perote, Santaella hizo de portavoz de los chantajistas cuando los periodistas le preguntaron si su cliente reconoció ante el juez alguna implicación en el atentado del Monbar.

    • 1996 Prensa Diario de Yucatán, 12/09/1996 [1996] Mx (CDH )
      Dennis Franz bebiendo un martini en un bar surrealista preparado por Access Hollywood. Una docena de comentaristas femeninas y publicistas, y los usuales curiosos en torno a Franz como una figura de barman.
    • 1996 Prensa El Mundo, 30/09/1996 [1997] Esp (CDH )
      Verónica González sólo tenía doce años cuando su mente infantil navegó por primera vez entre el nirvana etílico de un Martini con poco hielo. Carmela de Castro, en cambio, es incapaz de recordar cuál de todas las miles de copas de «103» que se bebió durante diez años fue la que la arrastró al infierno.
    • 1997 Prensa Caretas, 04/09/1997 [1997] Pe (CDH )
      [...] esa oficina de San Isidro en la que estábamos, pucha, por arte del maestro yogui Cachaparada, se convirtiera en una isla griega donde la expresión "cultura chicha", pucha, fuera el tema de la conversación para el martini, o sea, dentro de los issues que caen regio cuando te metes a la boca una cibulette remojada en vermouth blanco helado, no sé si me entiendes.
    • 1998 Souza, P. Mentira fauno [1998] Pe (CDH )
      Él estaba sentado frente a un Martini intacto. Vestía una camisa blanca y un saco azul. Me puse algo nerviosa, le di un beso y me senté.
    • 1999 Dios, H. Miami [1999] 90 Ar (CDH )
      Puede conocerlo sin alojarse y pasar por el bar que es famoso porque allí se preparan (para muchos) los mejores martini de Miami, que están a cargo de Milton, el barman, que convida bandejas con quesos y snacks a quienes le cayeron en gracia.
    • 1999 Dios, H. Miami [1999] Ar (CDH )
      Los martini que sirven son el mejor acompañamiento para sentarse a mirar la gente ir y venir por la vereda.
    • 1998-2002 Fresán, R. Velocidad cosas [2002] 141 Ar (CDH )
      Mi intención no era la de parecerme a uno de esos astronautas que nunca llegaron a la luna, uno de esos astronautas que permanecieron en órbita mientras sus compañeros se divertían saltando sobre ese horizonte gris e ingrávido y que, cuando lo cuentan tantos años después en un bar, los oyentes miran nerviosos sus martinis sin atreverse a preguntarle por qué no lo dejaron bajar, por qué se quedó arriba, flotando. Yo me parecía a uno de esos astronautas, de acuerdo, pero cuántos llegan a ser astronautas.
    • 1998-2002 Fresán, R. Velocidad cosas [2002] Ar (CDH )
      Humphrey Bogart comprendió de una buena vez por todas que «Jamás debí pasarme del scotch a los martinis»; mientras que el egocentrismo de Pablo Picasso se mantuvo indemne hasta el final del final con un «Beban a mi salud» luego de haber afirmado, días antes de morir, que «Cuando yo muera será como un naufragio, y del mismo modo que ocurre cuando un gran navío desaparece bajo las aguas, muchos serán arrastrados a las profundidades por el remolino de mi muerte».
    • 1998-2002 Fresán, R. Velocidad cosas [2002] Ar (CDH )

      Insisto: si esto fuera un cuento —si alguno de nosotros pudiera reunir la cantidad suficiente de disciplina como para ponerlo en orden y por escrito— me gustaría y nos gustaría que aparecieran en sus páginas todaslas piscinas.

      La fragancia transparente del cloro mezclándose con las propiedades desinfectantes de los martinis al atardecer.

    • 1998-2002 Fresán, R. Velocidad cosas [2002] Ar (CDH )
      Y aun así este diagnóstico no impidió que todo se derrumbara algún tiempo más tarde y no, nunca fui amante de tu madre y sí, tu padre fue un gran amigo y una vez en Canciones Tristes recuerdo que te caíste dentro de la piscina del Sagrado Hotel de Todos los Santos en la Tierra —escrito en mosaico, sobre delfines que lanzaban agua desde sus fauces, recuerdo que podía leerse «Natando Virtus»— y yo te salvé de morir ahogado mientras tus padres, ajenos a todo y a todos, deshojaban martinis en las terrazas de uno de los tantos veranos más calurosos del siglo.
    • 2008 Alatriste, S. Besos pintados Mx (CORPES)
      Así era Cástulo, daba vueltas y vueltas antes de llegar a lo que quería decir. Su manera de hablar seguía el mismo método con que había diseñado su mural, y ahora iba a comentar algo que hubiera podido decir desde el principio, sin necesidad de haberse bebido cinco martinis.
    • 2011 Barrios, F. Romina Pe (CORPES)
      Al llegar a La Gloria, pedimos un martini cada uno. Por lo menos sabía chupar la señorita, o eso parecía. Siendo sincera, para ese entonces ya me caía bien. Había apurado la segunda copa y se había devorado casi todas las conchitas a la naranja (mis favoritas) que nos habían traído, nada menos que a petición de la niña atleta. No es infrecuente
    • 2022 Lijtmaer, L. Cauterio Ar (CORPES)
      Esta amiga que es tan superior a mí habla tres idiomas con fluidez y tiene algo que contarme, por supuesto: su imbricada vida sentimental, llena de martinis y desplantes, de taxis a medianoche, de llamadas desde Helsinki, de sexo en hoteles. Me habla de acciones que me resultan ajenas, tan ajenas como si apareciera un tigre de Bengala en este bar un sábado por la noche.
15.ª Entrega (diciembre de 2023)
Versión del 25/06/2025
Equipo Real Academia Española
Familia Ver familia de palabras
martini2 s. (1916-)
martini
También en esta página: martini (1947-)
Etimología. Voz de origen desconocido. En el OED se explica una posible etimología del nombre Martinez, una ciudad al oeste de California. El combinado se asociaría a esta ciudad a través del cóctel creado por Jerry Thomas (1830-1885) y publicado en su segunda edición de The bartender's guide (1887), bajo el nombre de Martinez Cocktail. Parece que la primera documentación en inglés de esta voz se registra en 1887 en el Brooklyn Daily Eagle del 30 de junio, donde se lee: Martini cocktail. Este nombre y su evolución natural hacia una pronunciación castellana se vería reforzado por la marca registrada Martini Rosso, creada en 1863 y cuyo nombre da lugar al homógrafo martini, también recogido en este diccionario.
Resumen

Esta voz, de uso relativamente moderno pero extendido, se documenta por primera vez, con la acepción 'combinado de ginebra y vermú blanco seco adornado con una aceituna verde y servido en copa triangular', en 1916, en "Al pie de la barra", un artículo de E. Coll, publicado en el Diario de la Marina (La Habana), y se consigna por vez primera en el DLE de 2014.

  1. ac. etim.
    s. m. Combinado de ginebra y vermú blanco seco adornado con una aceituna verde y servido en copa triangular.
    docs. (1916-2022) 37 ejemplos:
    • 1916 Coll, E. "Pie barra" [20-10-1916] Diario de la Marina (La Habana) (HD)
      Aquel cliente pide un "gui fizz", y el cantinero parte un limón, lo esprime, deposita el jugo en el cubilete, le echa luego azúcar, ginebra aromática, unas gotas de no sé qué, un poco de clara de huevo, hielo; cierra el cubilete con el ajustador, lo agita, sirve el líquido blanco y espumoso y... a elaborar el "vermohut-coktaill" que le ha pedido otro cliente, o el "Manhattan", o el "Martini", o "Largo" o mil nombres más, fantásticos, compuestos de tres o cuatro bebidas bien mezcladas, concienzudamente batidas.
    • 2022 Allende, I. Violeta Ch (CORPES)
      Desconozco los detalles legales, que poco importan. Han pasado treinta y cinco años desde entonces y creo que la única que todavía saborea esa deliciosa venganza es Zoraida Abreu. Me parece verla convertida en una mujer madura, satisfecha y bella, recordando en el bar de algún hotel de lujo con la aceituna del martini entre los dientes. Espero que haya tenido una buena vida.
    • 1916 Coll, E. "Pie barra" [20-10-1916] Diario de la Marina (La Habana) (HD)
      Aquel cliente pide un "gui fizz", y el cantinero parte un limón, lo esprime, deposita el jugo en el cubilete, le echa luego azúcar, ginebra aromática, unas gotas de no sé qué, un poco de clara de huevo, hielo; cierra el cubilete con el ajustador, lo agita, sirve el líquido blanco y espumoso y... a elaborar el "vermohut-coktaill" que le ha pedido otro cliente, o el "Manhattan", o el "Martini", o "Largo" o mil nombres más, fantásticos, compuestos de tres o cuatro bebidas bien mezcladas, concienzudamente batidas.
    • 1981 Guelbenzu, J. M. Río luna [1989] 269 Esp (CDH )

      Cuando llegamos nosotros dos ya estaban allí Mirta y Mar del Sur tonteando alrededor de unos martinis (quizá convenga explicar, antes de seguir adelante, que Mirta podría perfectamente haber encendido susselectos cigarrillos con billetes de cien francos) recién empezados y ella jugueteaba con la inevitable aceitunita atrapada por un perverso mondadientes; de vez en cuando la sumergía en el martini y luego se la paseaba por los labios entreabiertos, labios y uñas rojo burdeos; en fin, una cosa asquerosa que provoca la hilaridad del Mar del Sur y que provocó la de mi acompañante de inmediato.

    • 1989 Rdz Juliá, E. Cruce bahía Guánica [1989] PR (CDH )

      En la barra del Hotel Empress siempre bebo el coctelito colonial al fresco por excelencia: ¡gin and tonic, Beefeater o Tanqueray, por favor!En Los Chavales soy incapaz de beber otra cosa que no sea el malévolo martini.

      La barra del Hotel Empress no está de moda. Fue abierta en noviembre del año pasado; aún no tiene tradición de nada, todavía no se ha coagulado una tribu, un crowd.

    • 1995 Marsillach, A. Se vende ático [1995] Esp (CDH )

      A Juan Antonio se le derramó un poco del martini sobre la camisa blanca, pero no se atrevió a moverse. Con la más insípida de sus muecas —tenía un extenso surtido— murmuró opacamente:

      — ¿Y qué podemos hacer?

      — Nada, ya se le pasará. Eso siempre se pasa, ¿no crees?

    • 1997 Prensa El Nacional, 09/05/1997 [1997] Ve (CDH )
      El tour que arrancó el pasado 25 de abril en Las Vegas, y que recorrerá 62 ciudades y 40 países entre este año y el próximo, incluye la pantalla de video más grande del mundo, de 150 pies de alto y 35 kilómetros de cable, un escenario sobre el que se dispuso un aro dorado de cien pies, una enorme bola de espejos como la que inspiró los mejores pasos de John Travolta en Fiebre del sábado por la noche, una copa de martini y su respectiva aceituna. Ese montón de chucherías inventadas por la banda sólo podrán ponerse en movimiento con la ayuda de 200 personas.
    • 2003 Alvite, J. L. "Letra pequeña" La Razón (Madrid) Esp (CORPES)
      Parrado podría haberse inclinado por envejecer en el periodismo económico y José Couso seguro que tuvo en su mano elegir la encantadora popularidad local del fotógrafo de bodas. Ambos eligieron otro camino y al precio de sus vidas nos recordaron que el periodismo no es sólo una manera de coger kilos escupiendo la aceituna del martini.
    • 2019 Garland, I. "Redoble tambores" Espada boca Ar (CORPES)
      Había mucha gente en el restorán, y la barra de tragos era una de las más conocidas de la ciudad. Era parte del plan del padre que tomaran un trago acodados en la barra. Un bellini para la hija, otro para la madre, el padre se pidió un martini, le trajeron el vaso triangular, la aceituna clavada en la espada pequeña, como un corazón.
    • 2022 Allende, I. Violeta Ch (CORPES)
      Desconozco los detalles legales, que poco importan. Han pasado treinta y cinco años desde entonces y creo que la única que todavía saborea esa deliciosa venganza es Zoraida Abreu. Me parece verla convertida en una mujer madura, satisfecha y bella, recordando en el bar de algún hotel de lujo con la aceituna del martini entre los dientes. Espero que haya tenido una buena vida.
    • 1916 Coll, E. "Pie barra" [20-10-1916] Diario de la Marina (La Habana) (HD)
      Aquel cliente pide un "gui fizz", y el cantinero parte un limón, lo esprime, deposita el jugo en el cubilete, le echa luego azúcar, ginebra aromática, unas gotas de no sé qué, un poco de clara de huevo, hielo; cierra el cubilete con el ajustador, lo agita, sirve el líquido blanco y espumoso y... a elaborar el "vermohut-coktaill" que le ha pedido otro cliente, o el "Manhattan", o el "Martini", o "Largo" o mil nombres más, fantásticos, compuestos de tres o cuatro bebidas bien mezcladas, concienzudamente batidas.
    • 1926 Saavedra, H. "A través vida" [14-03-1926] Diario de la Marina (La Habana) Cu (HD)
      El señor Soler y su hijo Vicente, que es un joven en estremo amable, se deshacen en finezas y atenciones con los viajeros. Es muy cierto que el alma se siente complacida pero el cuerpo pide, a veces, un martini cog-tail, que allí es desconocido.
    • 1950 Fdz-Flórez, D. Lola [1950] Esp (CDH )
      Pero, poco a poco, y gracias a los martinis del procurador, cargados de ginebra hasta la quemadura, fué rompiéndose el hielo y calentándose el ambiente.
    • 1951 Serpa, E. Noche de fiesta p. 13 (BD)
      —¡Esto sí es un martini!— se pavoneó Lico Romero, mientras con una varilla de cristal removía lentamente la combinación de ginebra "Gordon" y vermouth francés.
    • 1958 Gullón, R. Conversaciones con J. R. Jiménez p. 61 Esp (BD)
      Cena a la americana: los camareros pasan con highballs y martinis, pero cada invitado debe servirse por sí mismo. Se forman pequeñas colas para llegar a las mesas sobre las cuales están colocadas las fuentes con los diversos manjares.
    • 1977 Paso, F. Palinuro [1982] Mx (CDH )
      Y a propósito de blancura, a Estefanía y a Palinuro les gustaba en esa época irse de picnic, porque sabían escoger muy bien entre una tarde envenenada y una mañana inofensiva, y los domingos, después de toda una semana de hacer comerciales y visitar fábricas de automóviles, laboratorios, usinas de cerillas y de papel tapiz y empacadoras de carne, después de conocer las fábricas de alimentos en conserva donde se lubrican las aceitunas para taponar los culos de los ejecutivos que acostumbran tomar más de cinco martinis diarios mientras viajan de Manhattan a Nueva Jersey [...].
    • 1981 Guelbenzu, J. M. Río luna [1989] 269 Esp (CDH )

      Cuando llegamos nosotros dos ya estaban allí Mirta y Mar del Sur tonteando alrededor de unos martinis (quizá convenga explicar, antes de seguir adelante, que Mirta podría perfectamente haber encendido susselectos cigarrillos con billetes de cien francos) recién empezados y ella jugueteaba con la inevitable aceitunita atrapada por un perverso mondadientes; de vez en cuando la sumergía en el martini y luego se la paseaba por los labios entreabiertos, labios y uñas rojo burdeos; en fin, una cosa asquerosa que provoca la hilaridad del Mar del Sur y que provocó la de mi acompañante de inmediato.

    • 1981 Pz Merinero, C. Días guardar [1981] Esp (CDH )
      Por no dar marcha atrás me siento en un rincón de la barra y pido un martini como en las películas americanas. El cabrón del colega, como el que no quiere la cosa, me lo sirve sin aceituna ni nada. Y eso sí que no.
    • 1981 Pz Merinero, C. Días guardar [1981] 93 Esp (CDH )
      Un martini sin aceituna es como un cojón sin compañero; hace uno el apache con él. Le pregunto que si se ha metido la aceituna en el culo y se me pone más pálido que la leche. Retira la copa, y cuando vuelve no le falta ni la aceituna ni el palillo que la une al continente. Remuevo el líquido con el palillo y luego me zampo la oliva. Mientras la mastico con estruendo miro al camarero perdonándole la vida.
    • 1981 Pz Merinero, C. Días guardar [1981] Esp (CDH )
      De vez en cuando alguna mira hasta donde estoy, pero yo, de momento, me dedico en exclusiva a las aceitunas —he acabado pidiendo un platito— y al martini.
    • 1981 Pz Merinero, C. Días guardar [1981] Esp (CDH )
      Con el follón ese de los turnos de día y de noche el camarero que me atiende en la barra no es el de la aceitunita y el martini.
    • 1986 Aguilar Camín, H. Morir Golfo [1986] Mx (CDH )
      — Las minas del rey Salomón —le dije luego del primer martini.

      Le había dado ahora por tomar martinis de ginebra importada.

      — Nunca perderás con las joyas —dijo sin entrar a la broma.

    • 1987 Fuentes, C. Cristóbal Nonato [1988] 165 Mx (CDH )

      — Ángeles! Qué barbaridad! Me confundes, sobrinita! Esa metáfora gongorina se refiere a la boca, no, no, a, no a...

      Don Homero dejó caer la cuchara con que meneaba su martini al piso: — Abanícame, Tomasito.

      — Yes master.

      — Mi esposa tiene razón. No se mande, tío Homero.

    • 1987 Fuentes, C. Cristóbal Nonato [1988] Mx (CDH )

      Y no te hagas bolas, pinche prietito (que claro, le trajo todo mal a propó, el meserito de ojos dormidos y cabeza de escobillón, una limonada con popote y Canada Dry en vez del ídem Martini que el tío Hornero arrojó de un manotazo al suelo, regando de paso las cerezas y las aceitunas y le dijo al mesero híncate gato, recoge tu batea de babas, mono cerril, regresa, trata de pensar si puedes, cretinoide, y tráeme ahora, a ver si esta vez sí puedes, lo que te pedí, pobre burro analfabeto, aprende a servir a un señor!)

      Se detuvo como para felicitarse a sí mismo —pocas veces has estado tan bien, Homero— y miró con redoblada furia al mesero que recogía hincado las cerezas y las aceitunas [...].

    • 1989 Rdz Juliá, E. Cruce bahía Guánica [1989] PR (CDH )

      En la barra del Hotel Empress siempre bebo el coctelito colonial al fresco por excelencia: ¡gin and tonic, Beefeater o Tanqueray, por favor!En Los Chavales soy incapaz de beber otra cosa que no sea el malévolo martini.

      La barra del Hotel Empress no está de moda. Fue abierta en noviembre del año pasado; aún no tiene tradición de nada, todavía no se ha coagulado una tribu, un crowd.

    • 1989 Rdz Juliá, E. Cruce bahía Guánica [1989] PR (CDH )
      ¡Por qué no beben tragos perfectamente clásicos, como el Cuba Libre, el Martini o el scotch and soda... (¿Sabes preparar un Red Russian?.. Kahlúa con leche y granadina...) Eddie rebasa la sosera y le contesta con alguna severidad: — Sí, es un frozen margarita... Ella le riposta: — It doesn't look like one... Cuando se enfada ella siente la responsabilidad de hablar en inglés. Le comenta al gerente potencial, un poco por lo bajito: It just doesn't look like one, too mushy... Para estrangularla. El bartender se retira; conoce bien la especie.
    • 1990 Pombo, Á. Metro platino [1993] 96 Esp (CDH )
      Una vez me lo dijo claramente: habíamos salido las dos juntas, de compras, muy divertidas, yendo y viniendo por Goya y por Serrano y era un día de mucho sol y nos sentamos en una terracita y todos nos miraban y había cerca unos chicos repeinados, los clásicos niños de Serrano a la hora del aperitivo y habíamos pedido un Martini cada una y ya lo habían traído y aceitunas rellenas que a la tía Pano la encantaban y yo me sentía lo mejor del mundo sabiendo que los chicos me miraban y que cuanto menos les miraba yo más me miraban y la tía Pano sin venir a cuento va y me mira fijamente [...].
    • 1990 Vázquez Montalbán, M. Galíndez [1993] 347 Esp (CDH )
      ¿Por qué escribo poesía, se preguntaba Wallace Stevens? Y se contestaba: porque me veo impulsado por mi sensibilidad personal y porque a veces me canso de la monotonía de mi propia imaginación y parto en busca de la diversidad. Fíjese en el verbo, partir, partir en busca de. La poesía es un viaje. Y hasta el tercer martini el camarero le seguía el discurso con una cierta sonrisa, pero no le secundó ya en el cuarto, entre otras cosas porque el hombre cavilaba y de pronto exclamó: ¡Ya lo tengo! Es de un trabajo de Stevens, El elemento irracional de la poesía.
    • 1990 Vázquez Montalbán, M. Galíndez [1993] 347 Esp (CDH )

      Las luciérnagas titilan a lo lejos y el quinto martini se le hace agua en los ojos. Le invito a uno. Beba por mí. He cumplido sesenta años. Prefiero un bloodymary. Pues un bloodymary. El camarero se combina el bloodymaryy el hombre pasa su brazo por encima del mostrador y le detiene la marcha.

    • 1991 García Schz, J. Historia triste [1991] 234 Esp (CDH )
      En efecto, ésa fue su época de la bebida. Le daba igual de lo que se tratase, piña colada con ron, martini con aceitunas, coñac con hielo, vodka bebido a la rusa, lima, menta y, sobre todo, cerveza.
    • 1994 Anson, L. M. Don Juan [1996] Esp (CDH )
      Tras beber Don Juan en el bar un martini (es decir, ginebra pura), pasan al comedor del Albatroz, con sus ventanales abiertos sobre el océano. El Rey se sienta de espaldas a la luz. A su izquierda, Pemán. Enfrente, Sainz Rodríguez y Anson. Don Juan, en perfecto portugués, pide para empezar bacalhau assado a lagareiro. Después, chauteaubriand com molho bearnés y vino de la ribera del Duero.
    • 1995 Marsillach, A. Se vende ático [1995] Esp (CDH )

      A Juan Antonio se le derramó un poco del martini sobre la camisa blanca, pero no se atrevió a moverse. Con la más insípida de sus muecas —tenía un extenso surtido— murmuró opacamente:

      — ¿Y qué podemos hacer?

      — Nada, ya se le pasará. Eso siempre se pasa, ¿no crees?

    • 1995 Marsillach, A. Se vende ático [1995] Esp (CDH )
      — Sírveme un martini, ¿quieres?
    • 1995 Marsillach, A. Se vende ático [1995] Esp (CDH )

      Julia se lo agradeció porque la verdad es que estaba necesitando algo de alcohol. Como el deseo de beber es contagioso, Juan Antonio pidió otro martini. Luego añadió, retomando la conversación donde la había dejado:

      — No creo que se resigne.

    • 1995 Marsillach, A. Se vende ático [1995] Esp (CDH )
      Por la manera que Julia agarró el vaso que contenía el jugo de tomate y por el modo que Juan Antonio apartó la aceituna de su martini, cualquier persona acostumbrada a ir al cine, a ver la televisión o a leer novelas, habría adivinado inmediatamente que entre ambos personajes acababa de producirse una nueva situación de imprevisibles consecuencias. En este sentido sería justo felicitar al guionista que la hubiese provocado.
    • 1995 Marsillach, A. Se vende ático [1995] Esp (CDH )

      Y les ofreció las copas que había preparado.

      — Tu martini y tu gin-tonic.Yo tomo zumo de tomate, ya lo sabéis.

      — Sí.

      — Claro.

    • 1995 Marsillach, A. Se vende ático [1995] Esp (CDH )

      — Un martini. Si tienes ginebra, claro.

      — Tengo ginebra, vermouth, limón, hielo...

      — ¿Y una aceituna? ¿Tienes también una aceituna?

      — También.

    • 1995 Marsillach, A. Se vende ático [1995] Esp (CDH )

      — Me voy a poner un poquito más de martini. ¿Tú quieres otro tomate?

      Lo de la sordera debía de ser contagioso porque tampoco ella respondió. Entonces fue Juan Antonio quien interesadamente quiso saber:

      — ¿Hace mucho que te separaste de tu marido?

    • 1997 Paranaguá, P. A. Arturo Ripstein [1997] 79 Mx (CDH )
      En una mesa junto al jardín, unas manos están entretenidas en la preparación de tragos. La cámara retrocede y revela a Luis Buñuel, un hombre vigoroso, antes del envejecimiento final. Sonriente pero distante, sólo menciona el nombre de la mezcla: un martini. Carlos Fuentes surge por primera vez, dice que adora al viejo, "es como mi papá", "por eso no lo agoto demasiado".
    • 1997 Prensa El Nacional, 09/05/1997 [1997] Ve (CDH )
      El tour que arrancó el pasado 25 de abril en Las Vegas, y que recorrerá 62 ciudades y 40 países entre este año y el próximo, incluye la pantalla de video más grande del mundo, de 150 pies de alto y 35 kilómetros de cable, un escenario sobre el que se dispuso un aro dorado de cien pies, una enorme bola de espejos como la que inspiró los mejores pasos de John Travolta en Fiebre del sábado por la noche, una copa de martini y su respectiva aceituna. Ese montón de chucherías inventadas por la banda sólo podrán ponerse en movimiento con la ayuda de 200 personas.
    • 2003 Alvite, J. L. "Letra pequeña" La Razón (Madrid) Esp (CORPES)
      Parrado podría haberse inclinado por envejecer en el periodismo económico y José Couso seguro que tuvo en su mano elegir la encantadora popularidad local del fotógrafo de bodas. Ambos eligieron otro camino y al precio de sus vidas nos recordaron que el periodismo no es sólo una manera de coger kilos escupiendo la aceituna del martini.
    • 2011 Gutiérrez, M. Pasión latina Pe (CORPES)
      El cóctel que ella ordenó al mozo se llamaba "martini". Lo servían en una copa de boca ancha, abierta como una flor, con mucho hielo y dos aceitunas verdes que ella reclamaba al barman. Mientras bebía a sorbitos el martini, mordisqueaba el hielo y fumaba un primer cigarrillo Chesterfield. Las aceitunas las dejaba para el final. El segundo Chesterfield lo fumaba lentamente.
    • 2014 RAE DLE (NTLLE)
      martini. [...] m. Cóctel preparado con ginebra y, en menor proporción, vermú blanco seco.
    • 2014 Valle Zubicaray, F. Cabeza volada. Diario siglo XXI p. 109 Esp (BD)
      Sabemos que la mayoría de los cócteles tienen más de una historia y el Dry Martini no iba a ser menos, puesto que este cóctel tiene bastantes. Las dos primeras nos conducen a la ciudad californiana de San Francisco. La primera teoría nos remonta al año 1860 en tiempos de la famosa fiebre del oro californiana, cuando un buscador de oro enriquecido con este metal ofreció un premio en oro al mejor cóctel de la casa preparado en el bar que Julio Richelieu regentaba en la localidad de Martínez, ciudad situada en la bahía de San Francisco. El cóctel ganador del concurso recibió el nombre de Dry Martini en honor a la localidad de Martínez, aunque transformándose en Martini, ya que la pronunciación de 'Martínez' en inglés suena 'Martini'.
    • 2019 Garland, I. "Redoble tambores" Espada boca Ar (CORPES)
      Había mucha gente en el restorán, y la barra de tragos era una de las más conocidas de la ciudad. Era parte del plan del padre que tomaran un trago acodados en la barra. Un bellini para la hija, otro para la madre, el padre se pidió un martini, le trajeron el vaso triangular, la aceituna clavada en la espada pequeña, como un corazón.
    • 2021 Mendoza, E. Transbordo Moscú Esp (CORPES)
      — Antes de cenar, tomaremos un cóctel. Las novelas al uso nos degradan atribuyéndonos el consumo exclusivo del oporto. La verdad es que aquí preparan muy bien el martini, el old fashioned y otras mixturas. Conviene ir a cenar cargado, porque la cocina del club es deplorable.
    • 2022 Allende, I. Violeta Ch (CORPES)
      Desconozco los detalles legales, que poco importan. Han pasado treinta y cinco años desde entonces y creo que la única que todavía saborea esa deliciosa venganza es Zoraida Abreu. Me parece verla convertida en una mujer madura, satisfecha y bella, recordando en el bar de algún hotel de lujo con la aceituna del martini entre los dientes. Espero que haya tenido una buena vida.
    1. s. Frecuentemente, con el modificador seco.
      docs. (1961-2020) 26 ejemplos:
      • 1961 Aub, M. Calle Valverde [1985] Esp (CDH )

        Manuel Aparicio tiene su edad, y un nombre. Si de alguien se espera algo es de este joven delgado de nariz larga, boca casi sin labios, castaño, con una crencha caída sobre la frente que aparta a cada momento con un movimiento rápido, seco, de sus manos —a veces la una, a veces la otra— largas, finas, con los dedos teñidos de nicotina; en cinco minutos, tres cigarrillos, encendidos con la colilla del otro: es mucho decir; los mata a medias. *Tabaco americano. (Pérez del Molino, inglés.) Aparicio pide un martini muy seco.

      • 2020 Nettel, G. Hija única Esp (CORPES)
        Un lugar semioscuro con muebles estilo Bauhaus, un clásico de la Juárez donde los cocteles son exquisitos y la comida ligera y saludable. Pedimos ceviche con tostadas y dos martinis secos para comenzar. En cuanto entramos al bar, Doris se transformó: sedujo a toda la clientela con sus movimientos y se ganó la amistad del bartender, que terminó regalándonos otra ronda de martinis.
      • 1961 Aub, M. Calle Valverde [1985] Esp (CDH )

        Manuel Aparicio tiene su edad, y un nombre. Si de alguien se espera algo es de este joven delgado de nariz larga, boca casi sin labios, castaño, con una crencha caída sobre la frente que aparta a cada momento con un movimiento rápido, seco, de sus manos —a veces la una, a veces la otra— largas, finas, con los dedos teñidos de nicotina; en cinco minutos, tres cigarrillos, encendidos con la colilla del otro: es mucho decir; los mata a medias. *Tabaco americano. (Pérez del Molino, inglés.) Aparicio pide un martini muy seco.

      • 1973 Edwards, J. Non grata [1973] Ch (CDH )
        Partí, pues, a Lima un viernes en la noche y me encontré un sábado en la mañana en pleno océano Pacífico, lejos de la costa, bajo un sol espléndido, en un barco ocupado por jubilados norteamericanos que bajaban de Nueva York a Valparaíso y regresaban tomando baños de sol, con los muslos fláccidos impúdicamente expuestos, bebiendo martinis secos, jugando en las tardes al bingo y bailando en las noches vestidos de etiqueta, entre serpentinas y globos multicolores, ya que la Grace Line sabía explotar sus tendencias seniles al infantilismo.
      • 1977 Paso, F. Palinuro [1982] 291 Mx (CDH )
        Y cuando al fin ejecutivos, pajes, La-Reina-Ginebra, los bardos de la corte, los pintores y los escribas estaban todos reunidos, los heraldos tocaron las trompetas que eran redondas como escupideras de latón dorado y todo el mundo se puso a beber un martini seco, dos martinis secos, tres martinis secos y así hasta el catorce y más (el trece nunca, porque eran supersticiosos) y corroídos por la envidia y habiendo aprendido la lección dádales por Palinuro, la conversación fue como sigue:
      • 1995 Leguineche, M. Camino corto [1996] Esp (CDH )
        Una copa de champán francés o un martini seco y se disfrutaba doblemente del espectáculo. El cielo era un bosque de helicópteros, aviones de transporte y cazabombarderos.
      • 1998 Prensa Cuerpo de mujer, n.º 8, 09/1998 [1998] Esp (CDH )

        LÍQUIDOS: agua (mínimo dos litros al día), café, leche desnatada (250 ml día), coca cola light, tab, gaseosa blanca, tónica light, infusiones, vino tinto de al menos dos años, o sea, bueno; whisky, ron, ginebra, cava, brut martini blanco seco.

      • 2004 Edwards, J. Inútil familia Ch (CORPES)
        Algunas horas después, sin embargo, almorzando en el restaurante Neptún de la calle Esmeralda, en Valparaíso, con un martini seco de aperitivo, seguido de una corvina a la mantequilla con alcaparras, se sentía francamente mejor. El diablo viajero y aventurero, ya un poco envejecido, había vuelto a las andanzas.
      • 2009 Tejeda, A. G. "Vivo felicidad doméstica tú" La Jornada Mx (CORPES)
        Pero yo he tenido el placer de contarlo a tumba abierta y sin la menor intención de presentar a los dos tipos que no somos, que se ponen dos esmoquin, un martini seco y escriben con plumas de oro. No, somos dos tipos normales con mucha tendencia a la parranda y también con mucha tendencia a matarse por un verso. Al final los dos matamos por un verso, no por un euro".
      • 2020 Nettel, G. Hija única Esp (CORPES)
        Un lugar semioscuro con muebles estilo Bauhaus, un clásico de la Juárez donde los cocteles son exquisitos y la comida ligera y saludable. Pedimos ceviche con tostadas y dos martinis secos para comenzar. En cuanto entramos al bar, Doris se transformó: sedujo a toda la clientela con sus movimientos y se ganó la amistad del bartender, que terminó regalándonos otra ronda de martinis.
      • 1961 Aub, M. Calle Valverde [1985] Esp (CDH )

        Manuel Aparicio tiene su edad, y un nombre. Si de alguien se espera algo es de este joven delgado de nariz larga, boca casi sin labios, castaño, con una crencha caída sobre la frente que aparta a cada momento con un movimiento rápido, seco, de sus manos —a veces la una, a veces la otra— largas, finas, con los dedos teñidos de nicotina; en cinco minutos, tres cigarrillos, encendidos con la colilla del otro: es mucho decir; los mata a medias. *Tabaco americano. (Pérez del Molino, inglés.) Aparicio pide un martini muy seco.

      • 1962 Fuentes, C. Muerte Artemio Cruz [1962] Mx (CDH )
        Él asintió y pidió un Martini muy seco. El criado apartó dos hojas de cedro labrado para descubrir la espejería empotrada, el aparador de etiquetas de colores y líquidos enfrascados: ópalo verde esmeralda, rojo, blanco cristalino: Chartreuse, Peppermint, Acquavit, Vermouth, Courvoissier, Long John, Calvados, Armagnac, Beherovka, Pernod y la hileras de vasos de cristal, grueso y cortado, delgado y tintineante. Recibió la copa.
      • 1973 Edwards, J. Non grata [1973] Ch (CDH )
        Partí, pues, a Lima un viernes en la noche y me encontré un sábado en la mañana en pleno océano Pacífico, lejos de la costa, bajo un sol espléndido, en un barco ocupado por jubilados norteamericanos que bajaban de Nueva York a Valparaíso y regresaban tomando baños de sol, con los muslos fláccidos impúdicamente expuestos, bebiendo martinis secos, jugando en las tardes al bingo y bailando en las noches vestidos de etiqueta, entre serpentinas y globos multicolores, ya que la Grace Line sabía explotar sus tendencias seniles al infantilismo.
      • 1973 Edwards, J. Non grata [1973] Ch (CDH )
        En la oficina del presidente del tribunal se encontraban también el fiscal de la Kennecott, el hombre canoso, de tez rojiza, que había llevado a sus mofletudos hijos a la audiencia pública para que vieran cómo maître Loirette hacía picadillo a esos comunistas de Chile, y el presidente de la Braden Copper Corporation, un norteamericano gordo, abotagado, con una cara tumefacta de bebedor habitual de whisky o de martini seco.
      • 1973 Edwards, J. Non grata [1973] Ch (CDH )
        El gordo con el rostro embebido en martini seco, una vez que la traducción le fue soplada al oído, acusó de inmediato el golpe. «¡El sesenta por ciento del cobre chileno va a los países socialistas!», exclamó, con evidente mala fe. Pero el representante de Codelco, nuestra Corporación del cobre, tenía las cifras en la mano y dejó al gordo en descubierto frente al juez. El gordo se revolvió en la silla. Una ligera sombra empañó la sonrisa sobradora y la mirada brillante de maître Loirette.
      • 1977 Paso, F. Palinuro [1982] 291 Mx (CDH )
        Y cuando al fin ejecutivos, pajes, La-Reina-Ginebra, los bardos de la corte, los pintores y los escribas estaban todos reunidos, los heraldos tocaron las trompetas que eran redondas como escupideras de latón dorado y todo el mundo se puso a beber un martini seco, dos martinis secos, tres martinis secos y así hasta el catorce y más (el trece nunca, porque eran supersticiosos) y corroídos por la envidia y habiendo aprendido la lección dádales por Palinuro, la conversación fue como sigue:
      • 1977 Paso, F. Palinuro [1982] Mx (CDH )
        «Hay que hacer algo por ellos, mientras están vivos», dijo Estefanía, que siempre tuvo remordimientos por no haberle demostrado al tío Esteban todo el amor que sentía por él mientras el tío Esteban jugaba a las cartas, dormía la siesta o bebía un martini seco y ensartaba la aceituna con un alfiler encargado de metalizar las virtudes de la ginebra: en otras palabras, mientras el tío Esteban estaba vivo y palpitante, con los aletones de la nariz inmersos en los viejos olores de Transilvania.
      • 1977 Paso, F. Palinuro [1982] Mx (CDH )
        El largo viaje por Productolandia continuaba cuando al regresar a su oficina [...] no le quedaba otra cosa que tomarse un Bufferin para el dolor de cabeza y abandonar la oficina (con todo su otro dolor espiritual) y largarse al University Club a beber un martini seco hecho con ginebra Beefeater, vermouth Nolly Prat y una aceituna Clemente Jacques...
      • 1977 Paso, F. Palinuro [1982] 291 Mx (CDH )
        Y cuando al fin ejecutivos, pajes, La-Reina-Ginebra, los bardos de la corte, los pintores y los escribas estaban todos reunidos, los heraldos tocaron las trompetas que eran redondas como escupideras de latón dorado y todo el mundo se puso a beber un martini seco, dos martinis secos, tres martinis secos y así hasta el catorce y más (el trece nunca, porque eran supersticiosos) y corroídos por la envidia y habiendo aprendido la lección dádales por Palinuro, la conversación fue como sigue:
      • 1981 Savater, F. Caronte [1981] Esp (CDH )

        En casa, mientras esperaba su llamada, se había tomado un whisky largo y otro cuando por fin colgó el teléfono con la cita confirmada y empezó a vestirse; llegó antes que él al restaurante y le apeteció un martini seco, como los que tomaba hace quince años en una cafetería que ya no existe cerca de Goya; un par de botellas durante la comida, porque el «Viña Tondonia»les salió estupendo (la segunda botella mejor que la primera) y luego la copa de coñac, aunque a Laura no le gustaba y era sólo para acompañarle a él también en eso.

      • 1989 Urbina, J. A. Arte invitar [1996] Esp (CDH )
        Puede ofrecerse, por supuesto, alguno de los cuatro o cinco cócteles básicos e internacionales (p.e. Martini seco, Manhattan, Daikiri, Whisky o Pisco Sour, etc...), pero con una condición sine qua non: han de ser buenos. Si no, es mejor no presentarlos. Y los cócteles, inclusive el Martini seco, no son fáciles de preparar y de servir. No olvidemos, además, que estas deliciosas mezclas son por definición muy inebriantes.
      • 1989 Urbina, J. A. Arte invitar [1996] Esp (CDH )
        Y los cócteles, inclusive el Martini seco, no son fáciles de preparar y de servir. No olvidemos, además, que estas deliciosas mezclas son por definición muy inebriantes.
      • 1991 Pz San Emeterio, C. Pilotos [1991] 154 Esp (CDH )
        Y la chica, que no sabía ni palabra de español, entendió que quería un martini seco y se apresuró a complacerlo. Un rato después llegó la otra azafata, y volvió a repetirse la misma escena. Y así unas cuantas veces, hasta que cuando, a mitad de trayecto, el Super Constellation hizo una escala técnica en el aeropuerto de Gander, en Terranova, para repostar combustible, el buen Juan Martínez apenas si podía tenerse en pie a fuerza de martinis.
      • 1993 Cohen, E. Muerte Dulce [1993] Esp (CDH )
        Mientras esperaba a Alberto en el restaurante italiano pidió un martini seco, con aceituna dentro. Se olvidó de los canelones. Cuando él llegó intentó disculparse.
      • 1993 Marsé, J. Embrujo Shangai [1996] 158 Esp (CDH )
        ¿O prefiere un martini seco? Sé prepararlos muy bien. Dice mi marido que mis martinis son los mejores que se pueden tomar en Shanghai... sin contar uno muy especial que prepara él, claro está.
      • 1995 Leguineche, M. Camino corto [1996] Esp (CDH )
        Una copa de champán francés o un martini seco y se disfrutaba doblemente del espectáculo. El cielo era un bosque de helicópteros, aviones de transporte y cazabombarderos.
      • 1995 Marsillach, A. Se vende ático [1995] 238 Esp (CDH )

        En el otro lado de Madrid —y, concretamente, en el domicilio de Juan Antonio— la situación había cambiado de una manera ostensible e incluso llamativa: nada de nervios, nada de tensiones, ni un mal gesto, ni una voz destemplada... Ah, ¿que no me creen? Permítanme un detalle: en la siguiente escena conyugal Paula acababa de prepararle un martini —seco, como a él le apetecen— a su marido.

      • 1995 Marsillach, A. Se vende ático [1995] Esp (CDH )
        Juan Antonio fue reaccionando lentamente con el auxilio de un martini seco que Rafa —el avispado camarero del pub en donde solía reunirse con Julia casi todas las tardes— le había preparado.
      • 1995 Marsillach, A. Se vende ático [1995] Esp (CDH )
        — Tú, Juan Antonio, ¿un martini seco como siempre?
      • 1995 Marsillach, A. Se vende ático [1995] Esp (CDH )
        El perro correteó —por cumplir, sólo por cumplir— alrededor de Juan Antonio cuando este empezó a prepararse el martini... seco. Casi inmediatamente regresó Julia de la cocina.
      • 1995 Marsillach, A. Se vende ático [1995] Esp (CDH )
        — ¿Tú martini seco con una aceituna?

        — No, aún no es mi hora.

        — Ni la mía.

        — Café.

        — Yo también: solo.

      • 1998 Prensa Cuerpo de mujer, n.º 8, 09/1998 [1998] Esp (CDH )

        LÍQUIDOS: agua (mínimo dos litros al día), café, leche desnatada (250 ml día), coca cola light, tab, gaseosa blanca, tónica light, infusiones, vino tinto de al menos dos años, o sea, bueno; whisky, ron, ginebra, cava, brut martini blanco seco.

      • 2004 Edwards, J. Inútil familia Ch (CORPES)
        Algunas horas después, sin embargo, almorzando en el restaurante Neptún de la calle Esmeralda, en Valparaíso, con un martini seco de aperitivo, seguido de una corvina a la mantequilla con alcaparras, se sentía francamente mejor. El diablo viajero y aventurero, ya un poco envejecido, había vuelto a las andanzas.
      • 2008 Sánchez, J. M. María Mercedes Carranza relato Letralia Ve (CORPES)
        Después de un libro como éste sólo resta el silencio absoluto. Por eso, aunque Carranza dejó algunos poemas inéditos, que pretendían ser parte de un volumen titulado Los placeres verdaderos (sí, un libro sobre los placeres cotidianos, sobre los martinis secos y los días de asueto), me atrevo a pensar que con su muerte ella desiste de la publicación de dicho libro.
      • 2009 Tejeda, A. G. "Vivo felicidad doméstica tú" La Jornada Mx (CORPES)
        Pero yo he tenido el placer de contarlo a tumba abierta y sin la menor intención de presentar a los dos tipos que no somos, que se ponen dos esmoquin, un martini seco y escriben con plumas de oro. No, somos dos tipos normales con mucha tendencia a la parranda y también con mucha tendencia a matarse por un verso. Al final los dos matamos por un verso, no por un euro".
      • 2020 Nettel, G. Hija única Esp (CORPES)
        Un lugar semioscuro con muebles estilo Bauhaus, un clásico de la Juárez donde los cocteles son exquisitos y la comida ligera y saludable. Pedimos ceviche con tostadas y dos martinis secos para comenzar. En cuanto entramos al bar, Doris se transformó: sedujo a toda la clientela con sus movimientos y se ganó la amistad del bartender, que terminó regalándonos otra ronda de martinis.

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