Se documenta por primera vez, con la acepción 'en la antigua Roma, persona que conduce un carro tirado por caballos, en particular en las carreras del circo', como equivalente del latín cadrigarius, en el Glosario de Palacio (1375-1410), editado por A. Castro en los Glosarios latino-españoles de la Edad Media; se localiza posteriormente en Silva de varia lección (1540-c1550), de P. Mejía. Tras un proceso metafórico, se registra como 'persona que tiene por oficio conducir un carruaje de tracción animal', en el Colloquio de viejos, incluido en la traducción de los Coloquios de Erasmo, y se consigna por vez primera en el Diccionario de autoridades (1726), donde se indica que fuera de la poesía es "afectación extravagante y ridícula". En 1989, F. Lázaro Carreter pone el dardo en la variante con acentuación esdrújula, áuriga, que en el siglo XVIII tiene cierto uso en novelas, y que en el DPD (s. v. auriga) se censura como incorrecta. Finalmente, con el significado 'representación convencional del auriga', en alusión a esculturas de aurigas, se atestigua a partir de 1891, en Pequeñeces, de L. Coloma.
En diversos repertorios lexicográficos se consignan varias acepciones: en el ámbito de medicina, 'vendaje usado en las fracturas de las costillas', y, en el ámbito de anatomía, 'cuarto lóbulo del hígado' (1846, Diccionario nacional o Gran diccionario clásico de la lengua española, de Domínguez).
Vid. también auriga (DH 1933-1936).
- ac. etim.s. m. y f.
En la antigua Roma, persona que conduce un carro tirado por caballos, en particular en las carreras del circo.docs. (1410-2024) 36 ejemplos:- 1375-1410 Anónimo Glosario [1936] Glosarios latino-españoles de la Edad Media (NTLLE)cadrigarius, auriga (P 18).
- 2024 Luque, H. Corre Atalanta Esp (CORPES)En el capítulo noveno, «Cinisca Olimpiónica, ¿primera vencedora en unos Juegos Olímpicos?», hago referencia a la que se considera como la primera mujer vencedora en unos Juegos Olímpicos, la espartana Cinisca. Sin embargo, cuando analizamos el papel de esta fémina en las victoriosas carreras de carros, comprobamos que se trata de una patrocinadora más bien: es la rica poseedora de veloces caballos, y no la auriga o conductora de los carros tirados por caballos.
- 1375-1410 Anónimo Glosario [1936] Glosarios latino-españoles de la Edad Media (NTLLE)cadrigarius, auriga (P 18).
- 1490 Palencia, A. Vocabulario latín romance Esp (NTLLE)eniochus en latín se toma por auriga [...].
- 1540-c1550 Mejía, P. Silva [1989-1990] I, 469 Esp (CDH
)Hízolo matar; pero, aun después de muerto, no suffrió que le hiziesse torcer el camino: estava el cuerpo del rey, su padre, acabado de matar, echado en la calle; vino la hija en su carro a passar por allí; los cavallos, espantados, rehusavan la passada, y el auriga que regía y guiava el carro, movido a alguna piedad, quiso torcer el camino y salvar que el rey no fuesse hollado y desmembrado con los cavallos y ruedas.
- 1612 Vega Carpio, F. L. Pastores Belén [1991] 281 Esp (CDH
)¿El tebano feroz, la sonorosa / Lira, el cándido Cisne, Casiopea, * / y el hijo de la lluvia cautelosa? * / ¿El Auriga veloz, * la Sierpe fea, * / Esculapio, * y la flecha penetrante, * / y el Aguila rapaz Ganimedea? * / ¿El Delfín, * los caballos * y la amante / Andrómeda, * el Triángulo * que encima / del Aries * le corona de diamante? / - 1626 Caro, R. Días geniales [1978] Esp (CDH
)Eran estos coches o carricoches pequeños y fuertes, no cubiertos por cima, y tenían una como silla donde iba el auriga, agitador, bigario o cuadrigario, que todos estos nombres tenían, asentado, rigiendo su coche y azotando fuertemente los caballos. Vense de estos cochecillos en medallas de plata, bien copiados, que por esta razón llamaron bigatos. - 1634 Vega Carpio, F. L. Tomé Burguillos [2003] Esp (CDH
)¿A dónde llevas, infernal cochero, / esa de suegras cáfila enemiga?; / ¿de qué Scitia cargaste, infame auriga, / tanta serpiente y basilisco fiero? / Si desgracia, si imperio, si dinero, / Faetón de trasgos, a llevar te obliga / tanta fiera cruel, que Amor maldiga, / no eres cochero ya sino leonero. - 1665-1680 Sota, F. Chronica Principes Asturias [1681] p. 203 Esp (BD)Auriga es el que pelea en carro. Este modo de pelear era horrible por el fatal estrago que hazia en el campo contrario, porque fuera de los Heroes, que muy armados iban en el carro, tenia á los lados vnas cuchillas largas [...]
- c1666-a1695 Juana Inés de la Cruz Poesía. Lírica personal [1951] 355 Mx (CDH
)[...] y al ejemplar osado / del claro joven la atención volvía / —auriga altivo del ardiente carro—, / y el, si infeliz, bizarro / alto impulso, el espíritu encendía: / donde el ánimo halla / —más que el temor ejemplos de escarmiento— / abiertas sendas al atrevimiento, / que una ya vez trilladas, no hay castigo / que intento baste a remover segundo / (segunda ambición, digo). / - 1769 Flórez, E. España sagrada, XXIV p. 224 Esp (BD)De estos Juegos Circenses tenemos memoria en Tarragona, juntamente con un famoso Auriga, llamado Eutiches, á quien sus Señores pusieron en el Sepulcro la Inscripcion elegante que persevera en el Palacio del Arzobispo y publicó Grutero [...].
- 1855-1875 Fuente, V. Historia eclesiástica España, I [1873] Esp (CDH
)Los cómicos y aurigas del circo, que despues de bautizados volvían á su antigua profesion, eran arrojados de la iglesia. - 1880-1881 Menéndez Pelayo, M. HHeterodoxos [1946-1948] Esp (CDH
)Las malas artes y hechicerías aparecen vedadas en el Canon VI, que aparta de la comunión, aun en la hora de la muerte, al que con maleficios cause la muerte de otro, porque tal crimen no puede cometerse sin invocaciones idolátricas. No el arte augural, como algunos interpretaron, sino el de los aurigas o cocheros del circo, juntamente con la pantomima, incurre asimismo en la reprobación conciliar, disponiéndose en el Canon LXII que todo el que ejercite tales artes deberá renunciar a ellas antes de hacerse cristiano, y, si torna a usarlas, será arrojado de la Iglesia. - 1917 Alemany Bolufer, J. DiccLengua española (NTLLE)AURIGA. [...] Hist. Cochero o conductor de carros que disputaba el premio de la carrera en el circo romano.
- 1945 Valserra, F. Pugilismo [1954] Técnica boxeo Esp (CDH
)Algo parecido ocurría con las carreras de carros que los autores antiguos nos describen invariablemente desarrollándose entre nubes de polvo que ciegan a los caballos y aurigas. En la lucha era permitido untarse el cuerpo con aceite, lo que hacía difícil las presas, pues las manos resbalaban sobre el cuerpo y los miembros. De la misma manera la "cesta" constituía en el pugilato un obstáculo para la bella esgrima del puño y el pugilista debía prestar preferente atención a la defensiva. - 1944-1949 Baroja, P. Última vuelta [1978] Esp (CDH
)En toda la enormidad de volúmenes que aparecieron con su firma, separar con exactitud lo que hizo él y lo que hicieron sus colaboradores, sería una labor curiosa.
Dumas se me representa como esos aurigas romanos: con un carro tirado por muchos caballos.
- 1953 VV. AA. DiccEnciclopédico UTEHA (FG)auriga [...] Hist. Entre los romanos, el que guiaba un carro en las carreras del circo.
- 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] Ar (CDH
)¡Bah!, ¿qué sabía él de demonios, del unicornio Amduscias, del mirlo Cayn, de Succor Benoth, jefe de eunucos, del auriga del carro del fuego? - 2004 Restrepo, L. Delirio Co (CORPES)Y también Mesala, el enemigo de Ben-Hur, al que le pasan por encima a galope tendido los cascos de los caballos y las ruedas de los carros durante una carrera de aurigas, dejándolo convertido en el peor guiñapo sanguinolento que uno pueda imaginar.
- 2012 Sanz, J. Precios salarios antigua Roma Historias historia Esp (CORPES)Además, también hay que tener en cuenta que el porcentaje del salario que gastamos en alimentos nada tiene que ver con el empleado en la antigua Roma. Como curiosidades: la gratificación por una victoria de un gladiador podría equivaler al salario anual de un maestro y el auriga Cayo Apuleyo Diocles, el Fernando Alonso de la época, llegó a ganar en toda su carrera unos 35 millones de sestercios (un denario – cuatro sestercios) en el siglo II.
- 2024 Luque, H. Corre Atalanta Esp (CORPES)En el capítulo noveno, «Cinisca Olimpiónica, ¿primera vencedora en unos Juegos Olímpicos?», hago referencia a la que se considera como la primera mujer vencedora en unos Juegos Olímpicos, la espartana Cinisca. Sin embargo, cuando analizamos el papel de esta fémina en las victoriosas carreras de carros, comprobamos que se trata de una patrocinadora más bien: es la rica poseedora de veloces caballos, y no la auriga o conductora de los carros tirados por caballos.
- 1375-1410 Anónimo Glosario [1936] Glosarios latino-españoles de la Edad Media (NTLLE)cadrigarius, auriga (P 18).
- 1490 Palencia, A. Vocabulario latín romance Esp (NTLLE)eniochus en latín se toma por auriga [...].
- 1540-c1550 Mejía, P. Silva [1989-1990] I, 469 Esp (CDH
)Hízolo matar; pero, aun después de muerto, no suffrió que le hiziesse torcer el camino: estava el cuerpo del rey, su padre, acabado de matar, echado en la calle; vino la hija en su carro a passar por allí; los cavallos, espantados, rehusavan la passada, y el auriga que regía y guiava el carro, movido a alguna piedad, quiso torcer el camino y salvar que el rey no fuesse hollado y desmembrado con los cavallos y ruedas.
- 1562 Anónimo "Flor enamorados" I, 353 Romancero general Esp (CDH
)Por otra parte los guia, / Porqu'el Rey no fuese hollado, / Y que acato merecia. / Tulia con voces supremas / Al auriga persuadia / Que pasase encima d'él / Y no torciese la via. / En fin, encima del padre / Pasó el carro cual venía. / ¿Quién vido tanta crueldad, / Ni cual Dios la consentia? / - 1573 Anónimo Rosa amores [1963] Esp (CDH
)/ En esto vide a Cupido / que en carro triumfal venia, / seys Cauallos le tirauan, / el Auriga que regia / era Paris, con Orpheo, / Virgilio y su Poesia, / sin otros mil que no cuento / que yuan en su compañia, / especialmente tres damas / lleuaua de gran valia / presas encima del carro / llorando con agonia, / con vna cadena atadas / que el ver lastima ponia. - 1589 Castellanos, J. Elegías varones Indias [1847] Co (CDH
)■ / Bien pudiera gastar alguna vela / En este caso, pues me da gran cebo / La confusion que de presente vuela / Por este miserable reino nuevo; / Mas quiero concluir con Venezuela, / Por no quebrar aquel hilo que llevo, / Adonde vimos al doctor Navarro, / Que vino por auriga deste carro. - 1609 Vega Carpio, L. Jerusalén conquistada [1951] I, 365 Esp (CDH
)/ Y sacan los Pilotos y soldados / En barcas las pessadas municiones, / Quedando en las arenas estampados, / Los sacos de las armas y cestones: / Ya los carros de pieças fabricados / Tirados de criniferos Frisones / Suenan, y van en ellos sus aurigas / Lleuando espadas, y boluiendo espigas. - 1610 Villagrá, G. HNueva México [1989] 170 Mx (CDH
)De los vnidos bueis se ponian, / Y assi como del puesto abandonauan, / En el olimpo campo aquellos carros, / De los aurigas diestros impelidos, / Que con hiruiente priessa à rienda suelta, / La fuerça de cauallos aguijauan, / Con piernas, cuerpo, y braços leuantados, / Mouiendo el crudo latigo con priessa, / Assi los nuestros todos desembueltos, / Para passar la fuerça de los carros, / Como diestros aurigas el azote [...]. / - 1612 Vega Carpio, F. L. Pastores Belén [1991] 281 Esp (CDH
)¿El tebano feroz, la sonorosa / Lira, el cándido Cisne, Casiopea, * / y el hijo de la lluvia cautelosa? * / ¿El Auriga veloz, * la Sierpe fea, * / Esculapio, * y la flecha penetrante, * / y el Aguila rapaz Ganimedea? * / ¿El Delfín, * los caballos * y la amante / Andrómeda, * el Triángulo * que encima / del Aries * le corona de diamante? / - 1617 Góngora Argote, L. Duque de Lerma [2000] 485 Esp (CDH
)/ El heredado auriga, Faetón solo / en la edad, no Faetón en la osadía, / al dïadema de luciente Apolo / en sombra obscura perdonó algún día; / luto vestir al uno y otro polo / hizo, si anegar no su monarquía / en lágrimas, que pío enjugó luego / de funerales piras sacro fuego. - 1621 Vega Carpio, F. L. Filomena [2003] 174 Esp (CDH
)/ »Si con los hombres es error culpado / el proceder con arrogante celo, / soberbia con los dioses es pecado / que aun no le sufre la piedad del cielo; / cayó del mismo sol precipitado / a la región del aire, al mar, al suelo, / joven audaz, auriga al sol, Faetonte, / y de las cumbres de su error Tifonte; / »mas yo, ¿qué hice?; ¿a quién perdí el respeto?; / que no digo a los dioses; a los hombres, / al bueno, al sabio, al noble y al discreto / rendí alabanzas con iguales nombres. - 1626 Caro, R. Días geniales [1978] Esp (CDH
)Su forma era circular prolongada, porque el principio de donde se comenzaba la carrera sólo hacía dos ángulos; pero donde se remataba en la meta era el circo muy redondo. El espacio que en medio quedaba era llano, por donde los justadores, atletas o aurigas agitadores corrían.
Esto que al principio fue de madera, después, creciendo la potencia de la república romana, se hizo de obra soberbia y grandiosa de cantería y ladrillo; por manera que lo que antes eran gradas de madera se hizo de obra perpetua sobre fuertes bóvedas, unas sobre otras, en las cuales bóvedas había oficinas diputadas para varios efectos.
- 1626 Caro, R. Días geniales [1978] Esp (CDH
)Tenía más el circo Máximo un eurippo o estanque lleno de agua, que tenía diez pies de hondo y otros tantos de ancho, y éste estaba cercano a los poyos o gradas por la parte interior del circo, y lo cercaba todo por los dos lados, y la parte superior o semicírculo donde estaban las metas por derredor de las cuales pasaban los carros o coches de los aurigas con mucho peligro de hacerse pedazos si tocaban en ellas; había también demás de las metas, sobre la espina, muchas columnas, aras y estatuas, y un alto y grande obelisco en medio, consagrado al Sol, y otro a la Luna, que era menor, y por esto remataban en punta con unas como llamas. - 1626 Caro, R. Días geniales [1978] Esp (CDH
)Eran estos coches o carricoches pequeños y fuertes, no cubiertos por cima, y tenían una como silla donde iba el auriga, agitador, bigario o cuadrigario, que todos estos nombres tenían, asentado, rigiendo su coche y azotando fuertemente los caballos. Vense de estos cochecillos en medallas de plata, bien copiados, que por esta razón llamaron bigatos. - 1626 Caro, R. Días geniales [1978] Esp (CDH
)Estos aurigas, de ordinario eran esclavos o libertos, o extranjeros, porque era arte de gente baja, aunque muy favorecida de los nobles y de todo el pueblo romano. Las cuadrillas tenían sus prefectos, capitanes y maestres. Los caballos habían de ser muy ligeros, y los criaban con notable cuidado; y estaban tan diestros en la carrera, que hubo tal vez, que, cayendo el auriga, los caballos sin él dieron sus siete vueltas al circo, y llevaron la palma, parándose a la última vuelta en el sitio acostumbrado como si lo pidieran tácitamente. - 1626 Caro, R. Días geniales [1978] Esp (CDH
)Las cuadrillas tenían sus prefectos, capitanes y maestres. Los caballos habían de ser muy ligeros, y los criaban con notable cuidado; y estaban tan diestros en la carrera, que hubo tal vez, que, cayendo el auriga, los caballos sin él dieron sus siete vueltas al circo, y llevaron la palma, parándose a la última vuelta en el sitio acostumbrado como si lo pidieran tácitamente. Habían de correr estas cuatro facciones partiendo de las cárceles, que estaban al principio del circo, por la mano derecha, según le cabía a cada uno el lugar por suerte [...].
- 1626 Caro, R. Días geniales [1978] Esp (CDH
)Era cosa de mucho gusto ver los aurigas con la diferencia de colores corriendo por el circo, y había aficionados a cada facción, tanto que apostaban a cuál vencía, y aun a veces llegaban a reñir pesadamente sobre tales contiendas. Llevaba el premio el primero de todos que, dadas las últimas siete vueltas, llegaba primero a la meta. Muchas veces no sólo corrían sus cuadrigas o coches, sino que también, habiendo acabado sus carreras, saltaban de ellos y corrían a pie sus aurigas. - 1626 Caro, R. Días geniales [1978] Esp (CDH
)Digo, señor, que el número de los aurigas en cada facción era veinte y cinco, y también hubo tal vez no más que veinte; y no corrían todos juntos, porque no cupieran ni se lo supiera con distinción cuáles eran los vencedores. Corrían, pues, de cuatro en cuatro, uno de cada cuadrilla, y habiendo éstos dado las siete vueltas al circo, y sabiéndose quién llevaba primero, segundo y tercero premio, luego echaban otros cuatro otro lance con el número de vueltas de los demás. - 1626 Caro, R. Días geniales [1978] Esp (CDH
)Digo, señor, que los mismos aurigas o cocheros corrían también a caballo, algunos con dos caballos apareados, y por saltar del uno en el otro en medio de la carrera y volver al mismo de donde saltó como le parecía al caballero llamaron los tales caballos desultorios, y los tales caballeros llamaron los griegos celestes; y había tan diestros corredores, que aun los muchachos hacían esta gallardía. - 1634 Vega Carpio, F. L. Tomé Burguillos [2003] Esp (CDH
)¿A dónde llevas, infernal cochero, / esa de suegras cáfila enemiga?; / ¿de qué Scitia cargaste, infame auriga, / tanta serpiente y basilisco fiero? / Si desgracia, si imperio, si dinero, / Faetón de trasgos, a llevar te obliga / tanta fiera cruel, que Amor maldiga, / no eres cochero ya sino leonero.
- a1659 Dgz Camargo, H. Ignacio Loyola [1986] Co (CDH
)De carroza pueril luciente auriga, / las salas Faetón niño pasea, / y a confesar a su brocado obliga, / que siente fuego, sin que incendios vea. - 1665-1680 Sota, F. Chronica Principes Asturias [1681] p. 203 Esp (BD)Auriga es el que pelea en carro. Este modo de pelear era horrible por el fatal estrago que hazia en el campo contrario, porque fuera de los Heroes, que muy armados iban en el carro, tenia á los lados vnas cuchillas largas [...]
- c1666-a1695 Juana Inés de la Cruz Poesía. Lírica personal [1951] 355 Mx (CDH
)[...] y al ejemplar osado / del claro joven la atención volvía / —auriga altivo del ardiente carro—, / y el, si infeliz, bizarro / alto impulso, el espíritu encendía: / donde el ánimo halla / —más que el temor ejemplos de escarmiento— / abiertas sendas al atrevimiento, / que una ya vez trilladas, no hay castigo / que intento baste a remover segundo / (segunda ambición, digo). / - 1769 Flórez, E. España sagrada, XXIV p. 224 Esp (BD)De estos Juegos Circenses tenemos memoria en Tarragona, juntamente con un famoso Auriga, llamado Eutiches, á quien sus Señores pusieron en el Sepulcro la Inscripcion elegante que persevera en el Palacio del Arzobispo y publicó Grutero [...].
- 1855-1875 Fuente, V. Historia eclesiástica España, I [1873] Esp (CDH
)Los cómicos y aurigas del circo, que despues de bautizados volvían á su antigua profesion, eran arrojados de la iglesia. - 1880-1881 Menéndez Pelayo, M. HHeterodoxos [1946-1948] Esp (CDH
)Las malas artes y hechicerías aparecen vedadas en el Canon VI, que aparta de la comunión, aun en la hora de la muerte, al que con maleficios cause la muerte de otro, porque tal crimen no puede cometerse sin invocaciones idolátricas. No el arte augural, como algunos interpretaron, sino el de los aurigas o cocheros del circo, juntamente con la pantomima, incurre asimismo en la reprobación conciliar, disponiéndose en el Canon LXII que todo el que ejercite tales artes deberá renunciar a ellas antes de hacerse cristiano, y, si torna a usarlas, será arrojado de la Iglesia. - 1917 Alemany Bolufer, J. DiccLengua española (NTLLE)AURIGA. [...] Hist. Cochero o conductor de carros que disputaba el premio de la carrera en el circo romano.
- 1945 Valserra, F. Pugilismo [1954] Técnica boxeo Esp (CDH
)Algo parecido ocurría con las carreras de carros que los autores antiguos nos describen invariablemente desarrollándose entre nubes de polvo que ciegan a los caballos y aurigas. En la lucha era permitido untarse el cuerpo con aceite, lo que hacía difícil las presas, pues las manos resbalaban sobre el cuerpo y los miembros. De la misma manera la "cesta" constituía en el pugilato un obstáculo para la bella esgrima del puño y el pugilista debía prestar preferente atención a la defensiva. - 1944-1949 Baroja, P. Última vuelta [1978] Esp (CDH
)En toda la enormidad de volúmenes que aparecieron con su firma, separar con exactitud lo que hizo él y lo que hicieron sus colaboradores, sería una labor curiosa.
Dumas se me representa como esos aurigas romanos: con un carro tirado por muchos caballos.
- 1953 VV. AA. DiccEnciclopédico UTEHA (FG)auriga [...] Hist. Entre los romanos, el que guiaba un carro en las carreras del circo.
- 1941-1970 Marías, J. HFilosofía [1993] Esp (CDH
)■ Según el famoso mito que Sócrates cuenta a Fedro, a orillas del Iliso, el alma, en su situación originaria, puede compararse a un carro tirado por dos caballos alados, uno dócil y de buena raza, el otro díscolo (los instintos sensuales y las pasiones), dirigido por un auriga (la razón) que se esfuerza por conducirlo bien. Este carro, en un lugar supraceleste (tópos hyperonránios) circula por el mundo de las ideas, que el alma contempla así, pero no sin dificultad. Las dificultades para guiar el tiro de los dos caballos hacen que el alma caiga: los caballos pierden las alas, y el alma queda encarnada en un cuerpo. - 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] Ar (CDH
)¡Bah!, ¿qué sabía él de demonios, del unicornio Amduscias, del mirlo Cayn, de Succor Benoth, jefe de eunucos, del auriga del carro del fuego? - 2004 Restrepo, L. Delirio Co (CORPES)Y también Mesala, el enemigo de Ben-Hur, al que le pasan por encima a galope tendido los cascos de los caballos y las ruedas de los carros durante una carrera de aurigas, dejándolo convertido en el peor guiñapo sanguinolento que uno pueda imaginar.
- 2012 Sanz, J. Precios salarios antigua Roma Historias historia Esp (CORPES)Además, también hay que tener en cuenta que el porcentaje del salario que gastamos en alimentos nada tiene que ver con el empleado en la antigua Roma. Como curiosidades: la gratificación por una victoria de un gladiador podría equivaler al salario anual de un maestro y el auriga Cayo Apuleyo Diocles, el Fernando Alonso de la época, llegó a ganar en toda su carrera unos 35 millones de sestercios (un denario – cuatro sestercios) en el siglo II.
- 2014 RAE DLE (NTLLE)auriga. [...] m. Hombre que en las antiguas Grecia y Roma gobernaba los caballos de los carros en las carreras de circo.
- 2024 Luque, H. Corre Atalanta Esp (CORPES)En el capítulo noveno, «Cinisca Olimpiónica, ¿primera vencedora en unos Juegos Olímpicos?», hago referencia a la que se considera como la primera mujer vencedora en unos Juegos Olímpicos, la espartana Cinisca. Sin embargo, cuando analizamos el papel de esta fémina en las victoriosas carreras de carros, comprobamos que se trata de una patrocinadora más bien: es la rica poseedora de veloces caballos, y no la auriga o conductora de los carros tirados por caballos.
- 1375-1410 Anónimo Glosario [1936] Glosarios latino-españoles de la Edad Media (NTLLE)
- 1⟶metáforas. m. y f. Persona que tiene por oficio conducir un carruaje de tracción animal.docs. (1532-2017) 40 ejemplos:
- 1532 Anónimo Colloquio viejos Trad coloquios Erasmo Esp (CDH
)Eus .–De algunos te pudiera dezir algunas cosas, mas veo que estamos cercado la ciudad; por lo qual, si te parece, juntamente nos apeemos en vn meson, e alli conferiremos en ociosidad de los otros abundosamente.
Huguicio .–Amigo, adonde hallaste tan miserable cargatuerto?
Enrique, auriga .–Mas, adonde llenas tu essa puteria, frequentador de tauernas?
Hug .–Deuieras echar estos frios viejos en algun ortiguero, para que calentassen.
- 2017 Bolaños Pz, M. Cuidador Fugas tinta 10 Co (CORPES)A lo lejos se observaba la silueta de un carruaje halado por seis caballos blancos, el mismo color de las garzas; el carruaje tenía al lado del auriga dos faroles que iluminaban dejando ver la silueta del hermano de la inquieta chiquilla.
- 1532 Anónimo Colloquio viejos Trad coloquios Erasmo Esp (CDH
)Eus .–De algunos te pudiera dezir algunas cosas, mas veo que estamos cercado la ciudad; por lo qual, si te parece, juntamente nos apeemos en vn meson, e alli conferiremos en ociosidad de los otros abundosamente.
Huguicio .–Amigo, adonde hallaste tan miserable cargatuerto?
Enrique, auriga .–Mas, adonde llenas tu essa puteria, frequentador de tauernas?
Hug .–Deuieras echar estos frios viejos en algun ortiguero, para que calentassen.
- a1629-1631 Quevedo Villegas, F. Culta latiniparla [2003] 109 Esp (CDH
)Ninguna culterana de todos cuatro vocablos ha de llamar al coche «coche», porque no la respondan los regüeldos o los cochinos. Debe decir: «auriga, pon el pasacalles», que aunque va a riesgo de una arrebatiña de barberos, es mejor voz a pagar de mi prosa.
- 1726 RAE DiccAutoridades (NTLLE)AURIGA. s. m. Lo mismo que Cochéro [|el que tiene por oficio conducir y gobernar los caballos ó mulas que tiran el coche]. [...] Es voz puramente Latina, y solo permitida en la Poesía, y fuera de ella es afectación extravagante y ridícula.
- 1786 Terreros Pando, E. Diccionario castellano (NTLLE)AURIGA, voz poetica, y aun en la Poesía debe ser solo jocosa, V. Cochero [|criado que gobierna el coche].
- 1822 Fdz Moratín, L. Cartas 1822 [1973] Epistolario Esp (CDH
)Coge a la Antonia entre puertas, abrázala amorosamente, y estámpala un dulce beso, de mi parte, en su boquita de clavel. He notado que la Luisa no ha reflexionado bastante el espectáculo grandioso que se verifica todas las noches, quando el joven extrangerosale del teatro por el lado de Chapeau rougey, atravesando el pórtico, halla una carroza que le espera; se abre la puertecilla, sube, cierra el auriga, y a la insinuación de unos quantos latigazos, parte como un rayo, atraviesa la ciudad y llega al Hotel Barada con grande estrépito; se abren las puertas, se desembanasta el Héroe, se acuesta y apaga la luz.
- 1864 Tresserra, C. Hipócritas p. 45 Esp (BD)El áuriga las preguntó: —¿Dónde vamos, señoras? —Calle de Belen, n.º 10. Allí vivia efectivamente el procurador de la señora hija del conde Morlotte. No le hallaron en casa.
- 1864 Velázquez y Schz, J. Cruz rodeo p. 225 Estudios históricos Esp (BD)Entónces se vio bajar de la grupa á un muchachuelo pequeño y delgado, oculto detrás de Diego Corriente, que trepando con agilidad al pescante, cogió con mano firme las riendas, é hizo relucir en su diestra á los ojos del áuriga un estileto aguzado y fino como el aguijon de la abispa.
- 1881 Pardo Bazán, E. Viaje novios [2002] Esp (CDH
)Artegui torció hacia el teatro, ante cuyo pórtico aguardaban dos o tres cochecillos de los llamados cestos. Hizo breve seña al más próximo, y el auriga vasco, alzando su fusta, halagó con ella el anca de las tarbesas jaquitas, que, la cerviz enhiesta, se prepararon a arrancar. Saltó Lucía, recostándose en el ligero vehículo, y Artegui se acomodó a su lado, ordenando:
— Camino de Biarritz.
- 1892 Fdz Medina, B. Charamuscas [1892] Ur (CDH
)Si el cochero se queda tieso en su asiento, no falta un chiquilin, que, escondiendo la mano, le tira una piedra ó una cascara de naranja ó banana. Da en el blanco el proyectil, y el cochero atina lo primero á esgrimir el látigo, abriendo brecha en el grupo de los muchachos, que se alejan burlándose del auriga.
En un rincon, cuatro pedigüeños mas prácticos, hablan de la ganancia que tienen en perspectiva:
— Che Piojito—dice uno— ese gringo que entró tiene cara de fiera; ha de ser un agarrao así —y aquí un significativo gesto: el codo golpeando en el asiento.
- 1903 Bobadilla, E. Fuego [2003] Cu (CDH
)En anchas victorias, de pesados caballos negros y aurigas sexagenarios, tomaban el aire, envueltos hasta el vientre en gruesas mantas, viejos valetudinarios, de mirada errabunda y boca entreabierta. El París elegante y rico, el Paris de las demi-mondaines, de las actrices célebres, de los banqueros, de la nobleza hereditaria, de los hombres de letras, de los extranjeros acaudalados y de los granujas de levita, se mostraba alegre y orgulloso en aquella vanity fair. - 1914 Cestero, T. M. Sangre [2003] RD (CDH
)El vehículo es pequeño, ligero, de tres asientos, dos al fondo y uno junto al auriga, que escucha cuanto conversan los pasajeros, quienes gozan además el privilegio de olerle la tagarnina y el sobaco. - 1929 Glz Anaya, S. Oración tarde [1944] Esp (CDH
)Siguiendo su orden, el auriga le llevó por la cuesta que entre los bosques asciende hasta el Generalife, al ventorillo de la Lata. Poco después, desvanecióse en el magín del ingeniero la sensación de lo vivido. Bajo las brumas alcohólicas hizo memoria muy confusa de su agregación inconsciente a una turba de jaraneros y a varias chicas de lo ínfimo, churretadas de bermellón. - 1970 Díaz Cañabate, A. Paseíllo toros [1970] Esp (CDH
)No se olvide que los automóviles se encontraban aún en los balbuceos de su niñez. Los coches de caballos no eran demasiados. Los justos nada más. Los peatones los respetaban muy relativamente. Tan relativamente, que muchachuelos sin juicio y hombres sesudos, al cruzar una calle y echárseles encima un coche, se libraban de él con un quiebro a cuerpo limpio, con un ceñido recorte de lo más torero que daba de sí la gallardía de su persona. Los aurigas se indignaban como si les motejaran de cornudos.
- 1987 Delibes, M. Madera héroe [1994] 67 Esp (CDH
)A veces, con motivo del fallecimiento de algún personaje eminente de la ciudad, también Crucita se incorporaba al grupo, no para competir, sino para comprobar, a través de los finos visillos, si el coche, el acompañamiento, el atuendo del auriga y el número de caballos, correspondían a las pretensiones del finado. En esos casos, Flora y Gervasio, anotaban las carrozas con los dedos, sin hablar, ya que Crucita consideraba el gusto por los entierros una manifestación macabra, zafia y vulgar, «propia de gente baja», y se lo tenía prohibido. - 1989 Prensa ABC, 23/08/1989 [1989] Esp (CDH
)■En el día de las elecciones europeas estábamos, cuando la sonriente señorita presentadora del concurso televisivo preprandial, fortaleció nuestro vetusto léxico, corrigiendo al concursante que había osado pronunciar a la antigua usanza aurigay cuadriga. ¡No!, exclamó con solvente energía: ¡áurigay cuádriga! Y de ese modo, inyectándoles un vigoroso tónico acentual a tales vejestorios, éstos quedaron aptos para servir en el neoespañol. (¿Recuerdan la infantil definición de código? Es el sitio por donde se dobla el brácigo.)
- 2001 Iriarte, A. Espárragos Co (CORPES)A la sazón, los aurigas de la Presidencia de la República recibían el adiestramiento esmerado que les permitiría pasar con toda propiedad de los corceles de cuatro patas a los caballos de fuerza de los modernos autos de motor.
- 2002 García Márquez, G. Vivir [2002] Co (CDH
)Recuerdo el tufo de fango del puerto al amanecer, el coche de un caballo cuyo auriga espantaba con su látigo a los maleteros que trataban de subirse en el pescante en las calles desoladas y polvorientas. Recuerdo las paredes ocres y las maderas verdes de puertas y ventanas de la casa de maternidad donde nació la niña, y el fuerte aire de medicina que se respiraba en el cuarto. - 2017 Bolaños Pz, M. Cuidador Fugas tinta 10 Co (CORPES)A lo lejos se observaba la silueta de un carruaje halado por seis caballos blancos, el mismo color de las garzas; el carruaje tenía al lado del auriga dos faroles que iluminaban dejando ver la silueta del hermano de la inquieta chiquilla.
- 1532 Anónimo Colloquio viejos Trad coloquios Erasmo Esp (CDH
)Eus .–De algunos te pudiera dezir algunas cosas, mas veo que estamos cercado la ciudad; por lo qual, si te parece, juntamente nos apeemos en vn meson, e alli conferiremos en ociosidad de los otros abundosamente.
Huguicio .–Amigo, adonde hallaste tan miserable cargatuerto?
Enrique, auriga .–Mas, adonde llenas tu essa puteria, frequentador de tauernas?
Hug .–Deuieras echar estos frios viejos en algun ortiguero, para que calentassen.
- a1629-1631 Quevedo Villegas, F. Culta latiniparla [2003] 109 Esp (CDH
)Ninguna culterana de todos cuatro vocablos ha de llamar al coche «coche», porque no la respondan los regüeldos o los cochinos. Debe decir: «auriga, pon el pasacalles», que aunque va a riesgo de una arrebatiña de barberos, es mejor voz a pagar de mi prosa.
- 1726 RAE DiccAutoridades (NTLLE)AURIGA. s. m. Lo mismo que Cochéro [|el que tiene por oficio conducir y gobernar los caballos ó mulas que tiran el coche]. [...] Es voz puramente Latina, y solo permitida en la Poesía, y fuera de ella es afectación extravagante y ridícula.
- 1786 Terreros Pando, E. Diccionario castellano (NTLLE)AURIGA, voz poetica, y aun en la Poesía debe ser solo jocosa, V. Cochero [|criado que gobierna el coche].
- 1822 Fdz Moratín, L. Cartas 1822 [1973] Epistolario Esp (CDH
)Coge a la Antonia entre puertas, abrázala amorosamente, y estámpala un dulce beso, de mi parte, en su boquita de clavel. He notado que la Luisa no ha reflexionado bastante el espectáculo grandioso que se verifica todas las noches, quando el joven extrangerosale del teatro por el lado de Chapeau rougey, atravesando el pórtico, halla una carroza que le espera; se abre la puertecilla, sube, cierra el auriga, y a la insinuación de unos quantos latigazos, parte como un rayo, atraviesa la ciudad y llega al Hotel Barada con grande estrépito; se abren las puertas, se desembanasta el Héroe, se acuesta y apaga la luz.
- 1825 Núñez Taboada, M. DiccLengua castellana (NTLLE)AURIGA, s. m. Poét. Cochero [|el que tiene por oficio gobernar los caballos ó mulas que tiran del coche].
- 1861 Alarcón, P. A. Madrid Nápoles [1861] Esp (CDH
)Partí, como, te he indicado, de la Plaza de España, encaramado en el pescante de un coche de alquiler, al lado del auriga. Desde aquel humilde, pero eminente puesto, dominaba perfectamente el camino que seguíamos. - 1864 Tresserra, C. Hipócritas p. 45 Esp (BD)El áuriga las preguntó: —¿Dónde vamos, señoras? —Calle de Belen, n.º 10. Allí vivia efectivamente el procurador de la señora hija del conde Morlotte. No le hallaron en casa.
- 1864 Velázquez y Schz, J. Cruz rodeo p. 225 Estudios históricos Esp (BD)Entónces se vio bajar de la grupa á un muchachuelo pequeño y delgado, oculto detrás de Diego Corriente, que trepando con agilidad al pescante, cogió con mano firme las riendas, é hizo relucir en su diestra á los ojos del áuriga un estileto aguzado y fino como el aguijon de la abispa.
- 1872 Palma, R. Tradiciones peruanas I [2003] Pe (CDH
)— ¡A la izquierda, negro bruto!
— ¡Déjame la derecha, negro chicharrón! —contestó el auriga del marqués.Y los dos macuitos siguieron insultándose de lo lindo.
- 1880 Barreras, A. Espadachín [2002] Esp (CDH
)Aquel vehículo era un coche de reducidas dimensiones, tan ligero como una berlina; le arrastraban dos soberbios caballos negros.
Al pasar al lado de Lozano, el auriga detuvo sus corceles; la portezuela del carruaje se abrió a impulso de una mano invisible y la voz de Elina dijo a continuación:
— ¡Adelante, caballero!
- 1881 Pardo Bazán, E. Viaje novios [2002] Esp (CDH
)Artegui torció hacia el teatro, ante cuyo pórtico aguardaban dos o tres cochecillos de los llamados cestos. Hizo breve seña al más próximo, y el auriga vasco, alzando su fusta, halagó con ella el anca de las tarbesas jaquitas, que, la cerviz enhiesta, se prepararon a arrancar. Saltó Lucía, recostándose en el ligero vehículo, y Artegui se acomodó a su lado, ordenando:
— Camino de Biarritz.
- 1884 RAE DRAE (12.ª ed.) (NTLLE)Auriga. [...] m. poét. El que dirige ó gobierna las caballerías que tiran de un carruaje.
- 1886 Acevedo Díaz, E. Brenda [2002] 141 Ur (CDH
)Difícilmente se encontraría mejor conductor de cuadriga en un juego olímpico, ni auriga más diestro en una confusión de vehículos de plaza. Sabía afirmarse bien en los lomos de un redomón, y sujetar por el bocado un tronco rebelde, y aun correrse por la lanza, hasta ceñir con sus dedos cortos y fornidos, a manera de tenazas, las narices de los potros, que al fin daban con ellas en los guijarros, llenos de roja espuma. - 1892 Fdz Medina, B. Charamuscas [1892] Ur (CDH
)Si el cochero se queda tieso en su asiento, no falta un chiquilin, que, escondiendo la mano, le tira una piedra ó una cascara de naranja ó banana. Da en el blanco el proyectil, y el cochero atina lo primero á esgrimir el látigo, abriendo brecha en el grupo de los muchachos, que se alejan burlándose del auriga.
En un rincon, cuatro pedigüeños mas prácticos, hablan de la ganancia que tienen en perspectiva:
— Che Piojito—dice uno— ese gringo que entró tiene cara de fiera; ha de ser un agarrao así —y aquí un significativo gesto: el codo golpeando en el asiento.
- 1903 Bobadilla, E. Fuego [2003] Cu (CDH
)En anchas victorias, de pesados caballos negros y aurigas sexagenarios, tomaban el aire, envueltos hasta el vientre en gruesas mantas, viejos valetudinarios, de mirada errabunda y boca entreabierta. El París elegante y rico, el Paris de las demi-mondaines, de las actrices célebres, de los banqueros, de la nobleza hereditaria, de los hombres de letras, de los extranjeros acaudalados y de los granujas de levita, se mostraba alegre y orgulloso en aquella vanity fair. - 1913 Trigo, F. Abismos [2002] Esp (CDH
)Se rehízo, casi de un salto en el asiento. Tornaba a la manía. Procuró arrancársela mirando el mar, el cielo, las ciclópeas rocas horadadas de cañones..., lo que no tuviese, como todo parecía tenerlo, la horrible propiedad de suscitarle su infortunio.
Cerraban el marino horizonte unas montañas, y fue ahora él quien le preguntó al auriga:— ¿Qué sierras son ésas?
— De África, señor.
- 1914 Cestero, T. M. Sangre [2003] RD (CDH
)Amarradas, en fila, goletitas y balandros costeros cabecean. Detrás de la jaula de hierro, que es el depósito de la Aduana, coches y carretas estacionan; los aurigas y los carreteros se confunden con los espectadores, los unos con sus fustas, los otros armados de un cuchillo cachicuerno a la cintura y del garrote de guayabo con que castigan las bestias. Los estibadores medio desnudos, torsos de bronce o de mármol negro, esperan apoyados en las carretillas.
- 1914 Cestero, T. M. Sangre [2003] RD (CDH
)El vehículo es pequeño, ligero, de tres asientos, dos al fondo y uno junto al auriga, que escucha cuanto conversan los pasajeros, quienes gozan además el privilegio de olerle la tagarnina y el sobaco. - 1929 Glz Anaya, S. Oración tarde [1944] Esp (CDH
)Siguiendo su orden, el auriga le llevó por la cuesta que entre los bosques asciende hasta el Generalife, al ventorillo de la Lata. Poco después, desvanecióse en el magín del ingeniero la sensación de lo vivido. Bajo las brumas alcohólicas hizo memoria muy confusa de su agregación inconsciente a una turba de jaraneros y a varias chicas de lo ínfimo, churretadas de bermellón.
- 1933 Blanco Fombona, R. Camino Imperfección [1991] 298 Ve (CDH
)Esta mañana estuve a ver a un amigo en el Hotel Vernet, rue Vernet. Un cochero que bajaba la avenida de los Campos Elíseos, con la doble ocupación, peligrosa en aquel sitio, de leer y conducir, iba tropezando con un coche que desembocaba de la Avenue Montaigne. El cliente se amostazó, regañó con el auriga, apeóse, le pegó y siguió a pie...
- 1936-1939 Marañón, G. Conde-Duque [1990] Esp (CDH
)Pidió la de Leganés al cochero del almirante que fuese por otro camino; el cochero, por mandato de su amo, no obedeció a la Marquesa, y entonces ésta descerrajó un tiro al desdichado auriga.
Bandas de malhechores robaban a los transeúntes, y, si se resistían, los mataban. «Las cosas están de forma—escribió Pellicer— que de noche no se puede salir sino muy armado o con mucha compañía.
- 1942 García Velloso, E. Memorias hombre teatro [1994] Ar (CDH
)Y corrió hasta la victoria de plaza, cuyo auriga apenas detuvo los caballos para que Laferrére subiera. Yo lo esperé cerca de una hora. Sin darle ninguna importancia ofensiva al plantón, me marché solo a la Comedia. Al entrar en el escenario, vi entre cajas a la por delegación musa inspiradora de "Jettatore" que ¡claro está! dialogaba con el poeta, reportero, novio y empleado de la Defensa Agrícola. - 1944 Saz, A. Panamá [1944] Pa (CDH
)A la salida de la Aduana, en cuanto cruzamos la vía del ferrocarril, pisamos territorio de jurisdicción panameña. Multitud de taxis abiertos, como coches de turismo, nos acosan con sus pretensiones de alquilárnoslos. El mismo tono de oferta de feria adquirían los aurigas de los coches de caballos; cada vez que he vuelto a la ciudad he encontrado más desvencijadas y viejas sus carrocerías y más famélicos sus jamelgos. - 1933-1946 Asturias, M. Á. Señor Presidente [2000] Gu (CDH
)El auriga, un español con aire de quijote, enflaquecía a insultos los caballos, que luego, como era picador, le servirían en la Plaza de Toros. Al lado de éste hizo niña Fedina el corto camino que separaba la Casa Nueva de las casas malas, como en la canción, en el más absoluto olvido del mundo que la rodeaba, sin mover los párpados, sin mover los labios, apretando a su hijo con todas sus fuerzas. - 1933-1946 Asturias, M. Á. Señor Presidente [2000] 303 Gu (CDH
)[...] creo desinteresada-íntegra-honradamente que mientras no exista entre nosotros otro ciudadano hipersuperhombre, superciudadano, sólo estando locos o ciegos, ciegos o locos de atar, podríamos permitir que se pasaran las riendas del gobierno de las manos del auriga— super-único que ahora y siempre guiará el carro de nuestra adorada Patria, a las manos de otro ciudadano, de un ciudadano cualquiera, de un ciudadano, conciudadanos, que aun suponiéndole todos los merecimientos de la tierra, no pasaría de ser hombre.
- 1948 Marechal, L. Adán Buenosayres [1999] Ar (CDH
)Seis caballos negros, lustrosos de sudor hasta las verijas, babeantes de espuma y encorvando sus orgullosos pescuezos, tiraban del coche fúnebre, gobernados con riendas blancas por dos rígidos aurigas que miraban al oeste. ¡Hurra! Detrás venía la carroza de las flores, palmas, coronas y cintas de color morado. Luego los cupés de los deudos con sus farolas enlutadas, y veinte más en fila, relampagueantes de charol. - 1960 Rdz Demorizi, E. Enciclopedia dominicana caballo RD (FG)Auriga. - En el país se usa más la voz cochero. Antes se usó la palabra calesero, tan popular en Cuba.
- 1966 Lezama Lima, J. Paradiso [1988] 103 Cu (CDH
)Se veía que para los dos aquél sería un día mayor en las sucesiones lunares. La defensora de la pitahaya se desmayaba sobre su hombro, comenzando a gemir. Pasó un coche, como con un auriga de retirada, que abrió los ojos y pegó un fustazo al ver que la noche se reconstruía, ganaba listones de platabanda. Sin convidarla con palabras, la apretó de la mano para transportarla a la berlina que traspasaría la raya de los faisanes. Recordaba las sílabas que el caritativo transcriptor latino le aleccionaba, sílabas masticando caminos: ratones. - 1970 Díaz Cañabate, A. Paseíllo toros [1970] Esp (CDH
)No se olvide que los automóviles se encontraban aún en los balbuceos de su niñez. Los coches de caballos no eran demasiados. Los justos nada más. Los peatones los respetaban muy relativamente. Tan relativamente, que muchachuelos sin juicio y hombres sesudos, al cruzar una calle y echárseles encima un coche, se libraban de él con un quiebro a cuerpo limpio, con un ceñido recorte de lo más torero que daba de sí la gallardía de su persona. Los aurigas se indignaban como si les motejaran de cornudos.
- 1975 Gasulla, L. Culminación [1979] 45 Ar (CDH
)Era imposible ignorar la presencia de Dios ante tanta majestad y los dos hombres la sentían, pero los rudos caballos de acero y nafta de la camioneta continuaban tosiendo de coraje, llevados con mano firme por el auriga hacia un destino confuso. Una vacilación imperceptible, una fugaz distracción del conductor bastaría para que toda aquella rodante energía mecánica se hundiera en el profundo abismo. Y la loca espiral invitaba al vértigo. - 1977 García Meseguer, Á. Lenguaje discriminación sexual Esp (BD)AURIGA Dicc: m. poét. El que dirige o gobierna las caballerías que tiran de un carruaje. Comentarios: ¿es m. o es com.?
- 1987 Delibes, M. Madera héroe [1994] 67 Esp (CDH
)A veces, con motivo del fallecimiento de algún personaje eminente de la ciudad, también Crucita se incorporaba al grupo, no para competir, sino para comprobar, a través de los finos visillos, si el coche, el acompañamiento, el atuendo del auriga y el número de caballos, correspondían a las pretensiones del finado. En esos casos, Flora y Gervasio, anotaban las carrozas con los dedos, sin hablar, ya que Crucita consideraba el gusto por los entierros una manifestación macabra, zafia y vulgar, «propia de gente baja», y se lo tenía prohibido. - 1988 Mutis, Á. Ilona [1988] 44 Co (CDH
)■«No volverá a suceder»—comentó mientras regresaba los papeles al archivero de madera empotrado debajo de las casillas con las llaves—. «Descuide. Debió ser un error»—musitó mientras una sonrisa de sus gruesos labios mojados en saliva trataba de insinuarse por entre la ira de sus facciones de auriga hambriento.
- 1989 Prensa ABC, 23/08/1989 [1989] Esp (CDH
)■En el día de las elecciones europeas estábamos, cuando la sonriente señorita presentadora del concurso televisivo preprandial, fortaleció nuestro vetusto léxico, corrigiendo al concursante que había osado pronunciar a la antigua usanza aurigay cuadriga. ¡No!, exclamó con solvente energía: ¡áurigay cuádriga! Y de ese modo, inyectándoles un vigoroso tónico acentual a tales vejestorios, éstos quedaron aptos para servir en el neoespañol. (¿Recuerdan la infantil definición de código? Es el sitio por donde se dobla el brácigo.)
- 1997 Prensa La Hora, 10/06/1997 [1997] Gu (CDH
)Realmente en pocas ocasiones nos hemos sentido tan importantes, como en esta ocasión, nos sentíamos igual que los personajes históricos, los aristócratas vieneses que iban al inmenso bosque a lucir sus galas con aurigas como el que nosotros teníamos delante: pantalón de cuadros, chaqueta de terciopelo y sombrero hongo. Nos sentíamos por lo menos con el espíritu de los mismos duques o emperadores corriendo en el carruaje descubierto por las tranquilas calles de Viena. - 2001 Iriarte, A. Espárragos Co (CORPES)A la sazón, los aurigas de la Presidencia de la República recibían el adiestramiento esmerado que les permitiría pasar con toda propiedad de los corceles de cuatro patas a los caballos de fuerza de los modernos autos de motor.
- 2002 García Márquez, G. Vivir [2002] Co (CDH
)Recuerdo el tufo de fango del puerto al amanecer, el coche de un caballo cuyo auriga espantaba con su látigo a los maleteros que trataban de subirse en el pescante en las calles desoladas y polvorientas. Recuerdo las paredes ocres y las maderas verdes de puertas y ventanas de la casa de maternidad donde nació la niña, y el fuerte aire de medicina que se respiraba en el cuarto. - 2014 RAE DLE (NTLLE)auriga. [...] m. poét. Hombre que gobierna las caballerías de un carruaje.
- 2017 Bolaños Pz, M. Cuidador Fugas tinta 10 Co (CORPES)A lo lejos se observaba la silueta de un carruaje halado por seis caballos blancos, el mismo color de las garzas; el carruaje tenía al lado del auriga dos faroles que iluminaban dejando ver la silueta del hermano de la inquieta chiquilla.
- 1532 Anónimo Colloquio viejos Trad coloquios Erasmo Esp (CDH
- 1⟶metáforas. m. Representación convencional del auriga.docs. (1891-2006) 8 ejemplos:
- 1891 Coloma, L. Pequeñeces [1987] Esp (CDH
)Tom no se hizo repetir la orden: sacó el hercúleo pecho, tirando de las riendas, con el esfuerzo de aquellos antiguos aurigas esculpidos por Fidias en los frontones del Partenón, en pie sobre un carro, deteniendo con una mano el galope de cuatro caballos. Piafaron los suyos, encabritándose, castigóles él suavemente con la fusta, y aflojando de repente las bridas, los lanzó con la velocidad y el empuje de una flecha a través de la turba democrática, desapareciendo como un relámpago por la calle de Peligros.
- 2006 López, L. M. "Grecia fuera temporada" El País.com. El viajero Esp (CORPES)A unos pasos se yerguen aún desafiantes un puñado de columnas del templo de Apolo, que acogía a un oráculo infalible pero peligrosamente ambiguo, que confundía con frecuencia con sus predicciones a quienes querían sacar partido para sus empeños guerreros. En el museo situado junto a las ruinas es obligado admirar el espléndido auriga de bronce.
- 1891 Coloma, L. Pequeñeces [1987] Esp (CDH
)Tom no se hizo repetir la orden: sacó el hercúleo pecho, tirando de las riendas, con el esfuerzo de aquellos antiguos aurigas esculpidos por Fidias en los frontones del Partenón, en pie sobre un carro, deteniendo con una mano el galope de cuatro caballos. Piafaron los suyos, encabritándose, castigóles él suavemente con la fusta, y aflojando de repente las bridas, los lanzó con la velocidad y el empuje de una flecha a través de la turba democrática, desapareciendo como un relámpago por la calle de Peligros.
- 1923 D'Ors, E. Tres horas Prado [1989] Esp (CDH
)La carne triste, imitada con cruel minuciosidad de esta penitente encorvada; sus ojos obsesos; la hórrida estera que la cubre y ciñe desde el estómago a los pies y cuyo trenzado, de aspecto escamoso, comunica a la totalidad de la figura cierta repugnante reminiscencia ictiológica (a la vez que la convierte extrañamente, ante nuestros recuerdos de arte, en algo así como en una réplica romántica del Auriga de Delfos): su pecho ausente; y, a pesar de todo, la adivinada persistente rotundidad de la cadera, rebelde a la ley de la verticalidad —como lo es el ascetismo, la fisiología—, repiten para nosotros el escalofrío del Greco, en lo que tiene de más agudo, en lo que tiene de peor.
- 1951 Chueca Goitia, F. Semblante Madrid [1951] Esp (CDH
)los pliegues de su capa no desdicen del hieratismo clásico de la túnica del auriga de Delfos, sin dejar por eso de ser muy de su época. Algo que agradecer al talento del escultor Gragera —autor de la inolvidable estatua de Mendizábal—, que supo dar rango de clámides a las capas románticas. Tenía Lagasca la faz severa del hombre de ciencia y el continente grave del profesor. Nos impone un poco. Menos mal que la graciosa figura del enciclopedista Cabanilles nos espera cerca para transportarnos hacia una época menos sombría y funeral. - 1989 Bassegoda Nonell, J. Atlas historia arte [1989] Esp (CDH
)El estilo severo representado por el Auriga de Delfos, bronce original que muestra toda la sobriedad de la escuela, o el Discóbolo, de Mirón (fig. 4), inmóvil en su dinamismo, o la suprema elegancia del Poseidón de Histea, glorificación del desnudo masculino. - 1995 Leguineche, M. Camino corto [1996] 232 Esp (CDH
)Ahora recorro los bajorrelieves y me dedico a fotografiar las 72 columnas que sostuvieron la Apadana, la sala de recepciones de Darío, con sus capiteles en forma de toros y leones, sus guardianes aqueménidas, sus leones persas devorando toros asirios, sus infantes, arqueros, caballeros y aurigas. Pero Willy me llama desde la distancia. Ha hecho un descubrimiento que nada tiene que ver con los palacios de invierno de los soberanos aqueménidas [...]. - 2001 Freixas, L. Visita Cuentos cuarenta Esp (CORPES)un solo de violín. O coge un taxi en la ciudad, temprano por la mañana, y ve las calles, las plazas, las avenidas, sumergidas en sombra, pero en lo alto de una fachada o un arco de triunfo, radiante, bañado en luz, dueño de su misterio, sonriente, un auriga de bronce... Entonces la veo aparecer, con su vestido tejano y su cara lavada, dispuesta a hacerme, con toda inocencia, un par de preguntas que me harán sangrar durante días.
- 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Ch (CDH
)■ Corriendo y trotando y desmayando, ya alcanzaba a ver los aurigas del océano en el centro de Santiago, las atónitas focas de fierro pulido, el pájaro de buen augurio a la espalda de los dioses remeros que va empujando con sus aleteos a la troupe de emigrantes y colonizadores, piratas y santos, rebeldes y reyes, quietos en la fuente ya tan cercana, ya tan a mano ella, tan próxima ella, la hermosa fuente [...]. - 2006 López, L. M. "Grecia fuera temporada" El País.com. El viajero Esp (CORPES)A unos pasos se yerguen aún desafiantes un puñado de columnas del templo de Apolo, que acogía a un oráculo infalible pero peligrosamente ambiguo, que confundía con frecuencia con sus predicciones a quienes querían sacar partido para sus empeños guerreros. En el museo situado junto a las ruinas es obligado admirar el espléndido auriga de bronce.
- 1891 Coloma, L. Pequeñeces [1987] Esp (CDH
- s. f. Med. "Vendaje usado en las fracturas de las costillas" (Rdz Navas Carrasco,
Dicc completo LEsp -1906).docs. (1846-1906) 3 ejemplos:- 1846 Domínguez, R. J. Dicc nacional, I (BD)Auriga, s. f. [...] Cir. Bendaje descrito por Galeno, con aplicacion á las costillas laterales rotas.
- 1853 [Gaspar y Roig] Dicc enciclopédico lengua española, I (NTLLE)AURIGA [...] Med. s. f. especie de vendaje usado en las fracturas de las costillas.
- 1906 Rdz Navas Carrasco, M. Dicc completo lengua española - (BD)Auriga [...] Med. y Cir. Vendaje usado en las fracturas de las costillas.
- 1846 Domínguez, R. J. Dicc nacional, I (BD)
- s. f. Anat. "Cuarto lóbulo del hígado" (Zerolo,
Dicc enciclopédico lengua castellana -1895).docs. (1846-1895) 3 ejemplos:- 1846 Domínguez, R. J. Dicc nacional, I p. 206 (BD)Auriga, s. f. ant. Anat. Nombre dado á la eminencia porta anterior del hígado.
- 1853 [Gaspar y Roig] Dicc enciclopédico lengua española, I (NTLLE)AURIGA: s. f. Anat.: nombre de la eminencia porta anterior del hígado.
- 1895 Zerolo, E. DiccEnciclopédico lengua castellana (NTLLE)AURIGA. [...] Anat. Cuarto lóbulo del hígado.
- 1846 Domínguez, R. J. Dicc nacional, I p. 206 (BD)


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