16.ª Entrega (julio de 2024)
Versión del 25/06/2025
Equipo Real Academia Española
Familia Ver familia de palabras
trabucaire s., adj. (1837-)
trabucaire
Etimología. Voz tomada del catalán trabucaire, palabra atestiguada en esta lengua al menos desde 1820 con el significado de 'faccioso, combatiente armado de trabuco' (DECH, s. v. trabucar; véase DECLCat, s. v. buc).
Resumen

 

Esta voz, adscrita al español peninsular, se documenta por primera vez, con la acepción 'rebelde armado con un trabuco u otras armas, generalmente catalán, que combate a favor del carlismo', en 1837, en una noticia titulada "Barcelona. 5 de setiembre" y publicada en El Constitucional (Barcelona), que relata el desarrollo de los enfrentamientos entre liberales y absolutistas. Desde entonces, se atestigua en textos periodísticos y obras históricas que narran los diferentes episodios de las guerras carlistas con especial atención en la figura del trabucaire. En los repertorios lexicográficos, se consigna por vez primera en el DRAE de 1884 con la definición "cada uno de los guerrilleros que en Cataluña se han alzado en varias ocasiones armados de trabucos". Esta definición da cuenta de lo que se sabe a partir de la Historia: los trabucaires fueron guerrilleros que, además de en las guerras carlistas, combatieron en la Guerra de la Independencia. Este valor también se emplea para referirse, en particular, a la 'persona, especialmente sacerdote o religioso, partidaria de los levantamientos carlistas y de la lucha armada en la defensa de la religión y los valores tradicionales', cuyo primer testimonio se localiza en una noticia aparecida en el periódico El Clamor Público (Madrid), en enero de 1845. A partir de ese momento, se localiza en otras noticias y artículos de publicaciones periódicas que dan cuenta de la radicalización y de la implicación del clero en la causa carlista. En los repertorios lexicográficos, se consigna por vez primera en la segunda edición del Diccionario nacional (1847), de Domínguez, en el que figura con la siguiente entrada "por analogía se dice en el día de los partidarios del conde Montemolin, que se enseñoréan con sus trabucos por todo el Principado", con la que se hace referencia a los partidarios de Carlos Luis de Borbón y Braganza, hijo de Carlos María de Isidro, por el que estalla la segunda guerra carlista. Con la acepción 'en Cataluña, persona que, armada con trabuco, asalta, roba, secuestra o mata en lugares despoblados', se registra, en 1843, en una noticia titulada "Correo de hoy [...]. Granollers 19 de febrero" y publicada en El Católico (Madrid), en la que se informa del robo efectuado por una banda de trabucaires. Posteriormente, se documenta en textos periodísticos y obras sobre bandolerismo que describen los crímenes cometidos por los trabucaires en las montañas del Pirineo, de ahí que, en ocasiones, la voz trabucaire se acompañe del modificador pirenaico. Por la Historia, se sabe que grupos de trabucaires que ejercían el bandolerismo se sumaron a las partidas carlistas a cambio de dinero sin ser defensores de la causa, pero también, por los avatares históricos, se conoce que, tras la victoria de los liberales en la primera guerra carlista, muchos combatientes, partidarios del carlismo, se refugiaron de las represalias políticas en la montaña. Por este motivo, a partir de los testimonios, resulta complicado discernir los casos en los que la voz trabucaire se refiere al guerrillero, al bandolero o a ambos. Como adjetivo '[religioso] que combate a favor del carlismo, frecuentemente mediante las armas', se atestigua en 1869, en el tomo I de la Historia filosófica de la revolucion española de 1868, de C. Rubio. Posteriormente, se localiza en textos periodísticos y obras históricas que dejan constancia de la participación del clero en la batalla y en la reivindicación política. Con el valor 'típico o característico del trabucaire', se documenta por primera vez en 1871, en una reseña sobre una sesión celebrada en el Senado, publicada en el periódico El Vigilante: Periódico Liberal de Gerona. Con la acepción 'persona reaccionaria y, generalmente, partidaria de la violencia que defiende con exaltación y firmeza los valores tradicionales de patria, monarquía y religión', se documenta en 1907, en un artículo titulado "Efectos de solidaridad" y publicado en La Coalición: Periódico Republicano-Progresista (Badajoz). Desde entonces, se atestigua en otros textos periodísticos que dan cuenta del enfrentamiento, a veces armado, entre los defensores de la tradición y los partidarios de la innovación. Con el significado 'que muestra o denota exaltación', se registra, también en 1907, en un artículo de El Pueblo: Diario Republicado de Valencia, titulado "En el Colegio del Patriarca". A partir de entonces, se atestigua en obras literarias y textos sobre cuestiones políticas. Finalmente, con la acepción 'en Cataluña, persona que, disfrazada de trabucaire, recrea los levantamientos carlistas y dispara el trabuco en fiestas y procesiones', se documenta por primera vez en 1956, en una noticia titulada "Solemne coronación canónica de la virgen del claustro" y publicada en el diario Hoja Oficial de la Provincia de Barcelona. Posteriormente, se localiza en otros textos periodísticos que describen el desarrollo de las procesiones en distintos pueblos de Cataluña y la labor de los trabucaires que, con el disparo de sus trabucos, animan las fiestas.

En diversos repertorios lexicográficos se consignan las siguientes acepciones: en la segunda edición del Diccionario nacional (1847), de Domínguez, se recoge el valor 'en Cataluña y Aragon se dió este nombre á los guerrilleros que combatían contra los franceses en la guerra de la Independencia, armados de trabucos', y la acepción 'valentón, osado' se documenta por vez primera en el DRAE de 1925.

 

 

 

  1. ac. etim.
    s. m. Esp. Rebelde armado con un trabuco u otras armas, generalmente catalán, que combate a favor del carlismo.
    Sinónimo: trabuquero, a
    docs. (1837-2020) 19 ejemplos:
    • 1837 Anónimo "Barcelona. 5 setiembre" [06-09-1837] El Constitucional (Barcelona) Esp (HD)
      Por varios conductos hemos recibido noticias de la accion de Torá, la que ha sido mas ventajosa á nuestras armas de lo que se nos ha dicho. La faccion fue engañada por una retirada falsa y sufrió una pérdida muy considerable. Los feroces trabucaires del infame Tristany pagaron casi todos con la muerte sus horribles atentados. El número de heridos conducidos á Solsona fué de mucha consideracion, y para su transporte tuvieron que valerse los facciosos de las acémilas que pasaban á la reunion de S. Ramon.
    • 2020 Glz Calleja, E. Política España contemporánea - Esp (BD)
      En los años cuarenta, se lanzaron guerrillas en Cataluña y el Maestrazgo, sobre todo en esta última región en 1844. Muchas volvieron a confundirse con fenómenos como el bandolerismo de los trabucaires, hombres escondidos en el monte, inadaptados a una vida en paz, que veían en la delincuencia con coartada política una forma más o menos cómoda de supervivencia. Estas partidas con trasfondo carlista se mantuvieron en Cataluña hasta la guerra de los Matiners de septiembre de 1846 a mayo de 1849.
    • 1837 Anónimo "Barcelona. 5 setiembre" [06-09-1837] El Constitucional (Barcelona) Esp (HD)
      Por varios conductos hemos recibido noticias de la accion de Torá, la que ha sido mas ventajosa á nuestras armas de lo que se nos ha dicho. La faccion fue engañada por una retirada falsa y sufrió una pérdida muy considerable. Los feroces trabucaires del infame Tristany pagaron casi todos con la muerte sus horribles atentados. El número de heridos conducidos á Solsona fué de mucha consideracion, y para su transporte tuvieron que valerse los facciosos de las acémilas que pasaban á la reunion de S. Ramon.
    • 1856 Mata, P. Trabucaires Pirineo p. 34 Esp (BD)
      Mientras exista un centenar de esos incorregibles malhechores, habrá partidas facciosas en las fronteras de Francia. Por eso los Pirineos están siempre llenos de esas bandas de seudo carlistas, llamadas unas veces trabucaires, otras matinés, otras patuleya; siendo constantemente lo mismo, vagos de por vida, criminales endurecidos que se disfrazan con el carácter político de carlistas, para encontrar apoyo en su partido, tanto en España como en Francia, y poder conseguir mas fácilmente su objeto, que, como llevamos dicho, es saquear el pais de cuando en cuando, y volverse al estranjero á gozar con el botin de sus devastadores correrías.
    • 1876 Pirala, A. Historia contemporánea, I p. 406 Esp (BD)
      Por lo que á ello se presta la montuosa provincia de Gerona, quedaron en algunas escabrosidades escasos restos de anteriores partidas carlistas, que prefiriendo unos la vida aventurera al trabajo, ó imposibilitados otros de volver á sus pueblos por temor á la justicia, formaron bando, capitaneado por un tal Felip, y llamóseles trabucaires, tanto por las armas que usaban, como por recuerdo de algunas compañías carlistas que llevaban aquel nombre.
    • 1887 Anónimo (El cuerpo de estado mayor del ejército) Narración militar Guerra Carlista, IX p. 283 Esp (BD)
      Al efecto mandó Auguet, que con su bizarro batallón se apoderara del pueblo, antes que llegara el enemigo, que estaba ya inmediato, para que tomase las casas como base de defensa. Auguet por un lado y los republicanos por otro llegaron al mismo tiempo al pueblo, y la vanguardia del primero, compuesta de trabucaires se encontró en la plaza con la de los segundos formada por 70 voluntarios de Solsona. Una descarga de trabucos, que hizo rodar por el suelo á muchos voluntarios, fué la señal del combate, que se emprende con encarnizamiento desde los primeros instantes.
    • 1890 Lafuente, M. et alii Historia general España, XXII p. 434 Esp (BD)
      Verdad es que la mayor parte de estas compañías de forajidos conocidos con el nombre de trabucaires, que infestaban á Cataluña y que cometían horribles desmanes y crímenes espantosos, estaban excitadas y patrocinadas por los partidarios del carlismo, bajo cuya bandera militaban, acabando de deshonrarla. Por partidarios carlistas querían pasar, aunque sólo fuesen facinerosos, gentes armadas que se apoderaban hasta de niños, pidiendo rescate por devolverlos y asesinándolos si el rescate no venía pronto.
    • 1908 Pz Galdós, B. España trágica [2002] Esp (CDH )

      En la parte baja de esta, hacia la calle de Isabel la Católica, se avivó la lucha, con tiroteo de escopeta y gran carga de palos. Desde la travesía del Conservatorio tronaron los trabucos, y la patulea, viendo cortado aquel agujero de escape, tiró en busca de otro por la calle del Rosal. Nuevos trabucazos, desde la calleja de San Cipriano, asustaron más a los fugitivos, que ya no corrían, volaban. Bueno es decir que si algún trabucaire cargaba su arma con postas y clavos, los más de ellos tiraban con pólvora sola.

    • 1911 Anónimo (Un veterano) "Episodios carlistas" [22-07-1911] El Norte (Gerona) Esp (HD)
      A este objeto se mandó á Arguet con su bizarro batallón á encerrarse en el pueblo, antes que llegara el enemigo que estaba ya cerca y tomase las casas como base de defensa. Movido Cabrinety de su orgullo y amor propio corre con precipitación hacia el pueblo, llegando casi simultáneamente con las fuerzas carlistas, cuya vanguardia compuesta de algunos trabucaires dá con una descarga el alto á la vanguardia republicana, que la formaban cipayos de Solsona, los cuales, heridos ó muertos en su mayor parte, siembran el desmayo en sus filas y producen gran ánimo á los carlistas, sirviéndoles muy oportunamente de señal de combate que con verdadero encarnizamiento se emprende en aquellos instantes.
    • 1928 Bolos Saderra, J. Guerra civil Cataluña p. 35 Esp (BD)
      EL GENERAL SAVALLS.— Ha sido uno de los caudillos de la última campaña carlista de 1872 más discutidos ante la opinión [...]. Al entrar en campaña se presentó modesto en su traje y rápidamente empezó a reclutar voluntarios logrando formar un grupo de "trabucaires" armados de verdaderos trabucos, que era el terror. Al poco tiempo, demostró valentía y astucia en escapar de la persecución. Había ya luchado en la anterior guerra.
    • 1963 Ruiz Ayucar, Á. "URSS" [27-04-1963] El Español (Madrid) Esp (HD)
      El paso del bandolerismo a la guerrilla y viceversa fué fácil durante la guerra de la Independencia y también se conoció durante la carlista, como en el caso de los "trabucaires". La opinión de los contemporáneos varía, mientras suceden los hechos, según el lado de que estén sus simpatías. Quien para las fuerzas de represión es un bandido, puedo ser un héroe puro para sus partidarios. La única forma objetiva de determinar la característica de cada uno es el estudio de sus medios y de sus fines reales.
    • 2011 Clemente, J. C. Guerras carlistas - Esp (BD)
      Iniciada la Tercera Guerra Carlista, en Cataluña emergió un líder, el peculiar general ampurdanés Francisco Savalls y Massot. De carácter rebelde, extrovertido, insolente y bravucón, Savalls conectaba con la actitud monárquica y testaruda de los guerrilleros y soldados del carlismo catalán. Tomó las armas a los 18 años, en la Primera Guerra Carlista, donde dos años más tarde presenció la muerte de su padre a manos de los gubernamentales. Al finalizar la guerra no acepta la paz, continuando por los montes como jefe de Trabucaires, hasta que, perseguido por las columnas liberales, se vio obligado en 1842 a atravesar la raya fronteriza.
    • 2014 Adell Castán, J. A./ García Rdz, C. Bandoleros - Esp (BD)
      A finales de junio los trabucaires entran en Montagut y recorren las calles con toque de corneta y disparos al aire, gritando "¡Viva Carlos V y viva nuestro jefe Ramón Felip!". Uno de los más conocidos es el vecino de Montagut, Francesc Pagès. Algunos hombres logran escapar del pueblo y acuden a pedir auxilio a Tortella, de donde sale una compañía y voluntarios que harán huir a los miembros de la banda.
    • 2020 Glz Calleja, E. Política España contemporánea - Esp (BD)
      En los años cuarenta, se lanzaron guerrillas en Cataluña y el Maestrazgo, sobre todo en esta última región en 1844. Muchas volvieron a confundirse con fenómenos como el bandolerismo de los trabucaires, hombres escondidos en el monte, inadaptados a una vida en paz, que veían en la delincuencia con coartada política una forma más o menos cómoda de supervivencia. Estas partidas con trasfondo carlista se mantuvieron en Cataluña hasta la guerra de los Matiners de septiembre de 1846 a mayo de 1849.
    • 1837 Anónimo "Barcelona. 5 setiembre" [06-09-1837] El Constitucional (Barcelona) Esp (HD)
      Por varios conductos hemos recibido noticias de la accion de Torá, la que ha sido mas ventajosa á nuestras armas de lo que se nos ha dicho. La faccion fue engañada por una retirada falsa y sufrió una pérdida muy considerable. Los feroces trabucaires del infame Tristany pagaron casi todos con la muerte sus horribles atentados. El número de heridos conducidos á Solsona fué de mucha consideracion, y para su transporte tuvieron que valerse los facciosos de las acémilas que pasaban á la reunion de S. Ramon.
    • 1837 Anónimo "Cervera 10 noviembre" [20-11-1837] El Español (Madrid) Esp (HD)
      En las inmediaciones de Torá hay una compañía de unos 60 hombres conocidos por trabucaires, por estar todos armados con trabucos, y tienen la piadosa mision de asesinar á cuantos infelices salgan de Torá.
    • 1856 Mata, P. Trabucaires Pirineo p. 34 Esp (BD)
      Mientras exista un centenar de esos incorregibles malhechores, habrá partidas facciosas en las fronteras de Francia. Por eso los Pirineos están siempre llenos de esas bandas de seudo carlistas, llamadas unas veces trabucaires, otras matinés, otras patuleya; siendo constantemente lo mismo, vagos de por vida, criminales endurecidos que se disfrazan con el carácter político de carlistas, para encontrar apoyo en su partido, tanto en España como en Francia, y poder conseguir mas fácilmente su objeto, que, como llevamos dicho, es saquear el pais de cuando en cuando, y volverse al estranjero á gozar con el botin de sus devastadores correrías.
    • 1876 Pirala, A. Historia contemporánea, I p. 406 Esp (BD)
      Por lo que á ello se presta la montuosa provincia de Gerona, quedaron en algunas escabrosidades escasos restos de anteriores partidas carlistas, que prefiriendo unos la vida aventurera al trabajo, ó imposibilitados otros de volver á sus pueblos por temor á la justicia, formaron bando, capitaneado por un tal Felip, y llamóseles trabucaires, tanto por las armas que usaban, como por recuerdo de algunas compañías carlistas que llevaban aquel nombre.
    • 1884 RAE DRAE (12.ª ed.) (NTLLE)
      Trabucaire. m. Cada uno de los guerrilleros que en Cataluña se han alzado en varias ocasiones armados de trabucos.
    • 1887 Anónimo (El cuerpo de estado mayor del ejército) Narración militar Guerra Carlista, IX p. 283 Esp (BD)
      Al efecto mandó Auguet, que con su bizarro batallón se apoderara del pueblo, antes que llegara el enemigo, que estaba ya inmediato, para que tomase las casas como base de defensa. Auguet por un lado y los republicanos por otro llegaron al mismo tiempo al pueblo, y la vanguardia del primero, compuesta de trabucaires se encontró en la plaza con la de los segundos formada por 70 voluntarios de Solsona. Una descarga de trabucos, que hizo rodar por el suelo á muchos voluntarios, fué la señal del combate, que se emprende con encarnizamiento desde los primeros instantes.
    • 1890 Lafuente, M. et alii Historia general España, XXII p. 434 Esp (BD)
      Verdad es que la mayor parte de estas compañías de forajidos conocidos con el nombre de trabucaires, que infestaban á Cataluña y que cometían horribles desmanes y crímenes espantosos, estaban excitadas y patrocinadas por los partidarios del carlismo, bajo cuya bandera militaban, acabando de deshonrarla. Por partidarios carlistas querían pasar, aunque sólo fuesen facinerosos, gentes armadas que se apoderaban hasta de niños, pidiendo rescate por devolverlos y asesinándolos si el rescate no venía pronto.
    • 1899 RAE DRAE (13.ª ed.) (NTLLE)
      Trabucaire. [...] m. Faccioso catalán armado de trabuco.
    • 1908 Pz Galdós, B. España trágica [2002] Esp (CDH )

      En la parte baja de esta, hacia la calle de Isabel la Católica, se avivó la lucha, con tiroteo de escopeta y gran carga de palos. Desde la travesía del Conservatorio tronaron los trabucos, y la patulea, viendo cortado aquel agujero de escape, tiró en busca de otro por la calle del Rosal. Nuevos trabucazos, desde la calleja de San Cipriano, asustaron más a los fugitivos, que ya no corrían, volaban. Bueno es decir que si algún trabucaire cargaba su arma con postas y clavos, los más de ellos tiraban con pólvora sola.

    • 1910 Anónimo "Crímenes Carlismo" [18-08-1910] El Motín (Madrid) Esp (HD)
      Incendian los carlistas las iglesias y las casas inmediatas, asesinando á tres voluntarios indefensos el día 5. El corresponsal del periódico La Rendención del Pueblo, de Reus, á quien también cogieron, al ver en las afueras que los trabucaires montaban sus armas, echó á correr á vida ó á muerte. Le hicieron varias descargas, que por fortuna solamente le agujerearon la levita. Refugiado en una casa fué de nuevo perseguido, hiriéndole de algunos bayonetazos; tiróse por el balcón, le hicieron otra descarga, no le tocaron, y al fin pudo escapar, aunque herido de gravedad.
    • 1911 Anónimo (Un veterano) "Episodios carlistas" [22-07-1911] El Norte (Gerona) Esp (HD)
      A este objeto se mandó á Arguet con su bizarro batallón á encerrarse en el pueblo, antes que llegara el enemigo que estaba ya cerca y tomase las casas como base de defensa. Movido Cabrinety de su orgullo y amor propio corre con precipitación hacia el pueblo, llegando casi simultáneamente con las fuerzas carlistas, cuya vanguardia compuesta de algunos trabucaires dá con una descarga el alto á la vanguardia republicana, que la formaban cipayos de Solsona, los cuales, heridos ó muertos en su mayor parte, siembran el desmayo en sus filas y producen gran ánimo á los carlistas, sirviéndoles muy oportunamente de señal de combate que con verdadero encarnizamiento se emprende en aquellos instantes.
    • 1928 Bolos Saderra, J. Guerra civil Cataluña p. 35 Esp (BD)
      EL GENERAL SAVALLS.— Ha sido uno de los caudillos de la última campaña carlista de 1872 más discutidos ante la opinión [...]. Al entrar en campaña se presentó modesto en su traje y rápidamente empezó a reclutar voluntarios logrando formar un grupo de "trabucaires" armados de verdaderos trabucos, que era el terror. Al poco tiempo, demostró valentía y astucia en escapar de la persecución. Había ya luchado en la anterior guerra.
    • 1933 Anónimo (Tácito) "Batalla Alpens" [06-07-1933] Reconquista: Semanario Tradicionalista (Palma de Mallorca) Esp (HD)
      Modificado el plan primitivo, se mandó a Anguet con un batallón a apoderarse del pueblo antes de que el enemigo llegara. Este por un lado, y los republicanos por otro llegaron al mismo tiempo, y la vanguardia de Anguet compuesta de trabucaires se encontró en la plaza con la de los segundos, constituida por setenta voluntarios de Solsona. Una descarga de trabucos señaló el principio de la Batalla.
    • 1963 Ruiz Ayucar, Á. "URSS" [27-04-1963] El Español (Madrid) Esp (HD)
      El paso del bandolerismo a la guerrilla y viceversa fué fácil durante la guerra de la Independencia y también se conoció durante la carlista, como en el caso de los "trabucaires". La opinión de los contemporáneos varía, mientras suceden los hechos, según el lado de que estén sus simpatías. Quien para las fuerzas de represión es un bandido, puedo ser un héroe puro para sus partidarios. La única forma objetiva de determinar la característica de cada uno es el estudio de sus medios y de sus fines reales.
    • 1995 Egido, L. G. Corazón inmóvil [1995] 257 Esp (CDH )
      «Días vendrán en que los pobres se unan contra los guicos y les quiten sus guiquezas, para guepartirlas entre todos. Creedme, hermanos, está próximo el tiempo de la justicia universal, de la paz y de la felicidad, que será el aire que guespiremos, libre y sin fronteras. [...] Conozco a los hermanos, para los que la bogachera del domingo es su única salvación para no tirarse al pozo o matar a la mujer cuando el jornal no llega y las hijas se hacen putas para salir de la miseria... Conozco los trabajos de los poceros, de los deshollinadores, de los trabucaires, de los cajistas de imprenta, con los pulmones llenos de plomo, y los tipógrafos, con la sangre de tinta y el cerebro loco de tanto leer lo que no entienden...»
    • 2011 Clemente, J. C. Guerras carlistas - Esp (BD)
      Iniciada la Tercera Guerra Carlista, en Cataluña emergió un líder, el peculiar general ampurdanés Francisco Savalls y Massot. De carácter rebelde, extrovertido, insolente y bravucón, Savalls conectaba con la actitud monárquica y testaruda de los guerrilleros y soldados del carlismo catalán. Tomó las armas a los 18 años, en la Primera Guerra Carlista, donde dos años más tarde presenció la muerte de su padre a manos de los gubernamentales. Al finalizar la guerra no acepta la paz, continuando por los montes como jefe de Trabucaires, hasta que, perseguido por las columnas liberales, se vio obligado en 1842 a atravesar la raya fronteriza.
    • 2014 Adell Castán, J. A./ García Rdz, C. Bandoleros - Esp (BD)
      A finales de junio los trabucaires entran en Montagut y recorren las calles con toque de corneta y disparos al aire, gritando "¡Viva Carlos V y viva nuestro jefe Ramón Felip!". Uno de los más conocidos es el vecino de Montagut, Francesc Pagès. Algunos hombres logran escapar del pueblo y acuden a pedir auxilio a Tortella, de donde sale una compañía y voluntarios que harán huir a los miembros de la banda.
    • 2014 RAE DLE (NTLLE)
      trabucaire. [...] m. Antiguo faccioso catalán armado de trabuco.
    • 2020 Glz Calleja, E. Política España contemporánea - Esp (BD)
      En los años cuarenta, se lanzaron guerrillas en Cataluña y el Maestrazgo, sobre todo en esta última región en 1844. Muchas volvieron a confundirse con fenómenos como el bandolerismo de los trabucaires, hombres escondidos en el monte, inadaptados a una vida en paz, que veían en la delincuencia con coartada política una forma más o menos cómoda de supervivencia. Estas partidas con trasfondo carlista se mantuvieron en Cataluña hasta la guerra de los Matiners de septiembre de 1846 a mayo de 1849.
    1. s. m. En particular, persona, especialmente sacerdote o religioso, partidaria de los levantamientos carlistas y de la lucha armada en la defensa de la religión y los valores tradicionales.
      docs. (1845-2010) 15 ejemplos:
      • 1845 Anónimo "Noticias nacionales [...]. Barcelona 13 enero" [18-01-1845] El Clamor Público (Madrid) Esp (HD)
        Para que se vea la tranquilidad de que disfruta el pais, á pesar de tener soldados, parrotes, mozos de la escuadra, guardia civil y seguridad pública, basta saber que hace cinco dias á legua y media de la ciudad de Manresa han sido robados diez mil duros de la empresa de la sal de Cardona, cuya cantidad iba escoltada por 14 hombres. Presentáronse 30 emboscados cerca de la posada de las Chimeneas, hicieron una descarga, mataron á dos soldados, hirieron á otro y al conductor de la caballería y dispersaron á los demas. Muchos quieren afirmar que son trabucaires centralistas, yo presumo que es el cura Tristan, que ha empezado asi su campaña de primavera, pues los carlistas estan muy animosos. Dicen que pateaba el Baton al saber este robo. Cosa estraña por cierto, porque con tal de que tenga supeditada á Barcelona, y confinados y arruinados á los progresistas, nada debe importarle lo demas.
      • 2010 Silva, L. Sereno peligro [2022] - Esp (BD)
        Aunque fue sin discusión el hombre fuerte del país desde el primer momento en que Espartero embarcó al exilio, no se apresuró a ocupar el sillón. Dejó que otros lo precedieran, pagando el desgaste correspondiente. Primero zanjó la cuestión de la regencia, forzando que se declarase la mayoría de edad de Isabel II un año antes de la fecha estipulada. Luego se propuso solventar los problemas que seguía creando Cataluña, por las dificultades de la industria textil y por los llamados trabucaires, partidas carlistas, subsistentes de la guerra civil, que asolaban aquel territorio.
      • 1845 Anónimo "Noticias nacionales [...]. Barcelona 13 enero" [18-01-1845] El Clamor Público (Madrid) Esp (HD)
        Para que se vea la tranquilidad de que disfruta el pais, á pesar de tener soldados, parrotes, mozos de la escuadra, guardia civil y seguridad pública, basta saber que hace cinco dias á legua y media de la ciudad de Manresa han sido robados diez mil duros de la empresa de la sal de Cardona, cuya cantidad iba escoltada por 14 hombres. Presentáronse 30 emboscados cerca de la posada de las Chimeneas, hicieron una descarga, mataron á dos soldados, hirieron á otro y al conductor de la caballería y dispersaron á los demas. Muchos quieren afirmar que son trabucaires centralistas, yo presumo que es el cura Tristan, que ha empezado asi su campaña de primavera, pues los carlistas estan muy animosos. Dicen que pateaba el Baton al saber este robo. Cosa estraña por cierto, porque con tal de que tenga supeditada á Barcelona, y confinados y arruinados á los progresistas, nada debe importarle lo demas.
      • 1872 Anónimo "Gacetillas [...]. Leña" [28-04-1872] El Constitucional (Alicante) Esp (HD)
        Leña.— No haya compasion para esos trabucaires con sotanas que predican la guerra y el esterminio de los liberales. Leña á esos enemigos de Dios para que no queden con ganas de hacer más el oso.
      • 1872 Pz Galdós, B. "Revista política. Interior" [01-04-1872] p. 131 Revista de España (Madrid) Esp (HD)
        El partido radical firme en su propósito no se ha acobardado ante ningun desaire, no ha retrocedido ante ningun obstáculo moral. A la vez demagogo, cortesano y devoto, ha quemado el vil espliego de una incalificable lisonja en los altares del partido alfonsino, del carlista y del republicano: estos tres grupos van á salvar la sociedad que peligra. Los ébrios comunistas de ayer, que hallaban altamente liberales los procedimientos de Delescluze y Dombrowsky; los fanáticos trabucaires de D. Carlos que varias veces han ensangrentado el suelo navarro y el vascongado en impotentes tentativas armadas: los aristócratas, que á pesar de su influencia territorial no han traido tres diputados en ninguna legislatura revolucionaria, y hacen una política femenil con cintas, flores y peinetas; los demagogos desahuciados, los alfonsinos sentimentales, los carlistas incultos y fanáticos son los que han de salvar esta sociedad que se desquicia y esta nacion que muere.
      • 1897 Anónimo "Carta Elche" [14-03-1897] La Unión Democrática (Alicante) Esp (HD)
        Querido director y amigo: La cuestión palpitante en estos últimos días, en lo que á política se refiere, no es otra que el inusitado movimiento que se viene notando en el partido tradicionalista "ó carlista" de toda España; salir al campo con las armas en la mano, en estos tiempos que corren de política conservadora, es una locura; locura producida sin duda, por el vértigo de que están poseídos esos fanáticos trabucaires; fanatismo que han alimentado sus jefes, en la tribuna y en la prensa, odio á todo lo que huela á libertad del ciudadano y liberales instituciones; así proceden los carlistas, así cumplen los sagrados deberes del patriotismo.
      • 1899 Anónimo (H.) "Yo reinaré" [09-09-1899] La Lucha de Clases: Semanario Socialista Obrero (Bilbao) Esp (HD)
        Sigan, pues, los clérigos por el camino emprendido, excitando las pasiones y engendrando la intranquilidad y el odio, ni más ni menos que en la Edad Media: pudiera suceder que sus propósitos nefandos se trocaran en un despertar glorioso del liberalismo que diera al traste para siempre con los trabucaires del hisopo y de la sotana. Que entre paréntesis buena falta hace.
      • 1906 Anónimo (Clarete) "Alfilerazos" [25-09-1906] El Pueblo: Diario Republicano de Valencia (Valencia) Esp (HD)
        En la parroquia de San Lorenzo de Madrid, vulgo de las chinches —se armó el otro día la primera monumental culebra con motivo de una boda tridentina. Firmadas las actas correspondientes por los novios y los testigos, el juez municipal creyó, con razón, que estando hecho el sacramento y asegurada la indisolubilidad del vínculo, que allí no tenía nada que hacer, pero el cura, que procede de la clase de trabucaires, viejo faccioso y capitán de partida, resuelto á parodiar á los obispos rebeldes, quería meterle en el cuerpo á la autoridad judicial, la epístola de San Pablo, las arras, los anillos y hasta la misa nupcial, con su estrambote y todo.
      • 1907 Estévanez, N. "Legalistas" [14-01-1907] El Progreso (Santa Cruz de Tenerife) Esp (HD)
        Levantar guerrillas de partidarios en montes y llanuras, es un procedimiento absolutista; ni los carlistas pueden hacerlo ya. Es una guerra, la de partidarios, indigna del siglo XX, y nosotros somos legalistas, modernistas, incapaces de intentar sangrientas é inmorales aventuras. Somos, como decía Castelar, hijos de la razón y la filosofía, por lo cual no imitaremos nunca á los sectarios apasionados, á los amantes de la tradición, á los trabucaires del carlismo. Pues qué, ¿no hemos alcanzado ya las libertades de imprenta y de reunión? ¿No tenemos el Parlamento y en él la inmunidad? Pues allí está nuestro puesto; allí convenceremos á nuestros adversarios, conquistaremos la opinión y transformaremos el país; el Derecho triunfará por fin si lo respetamos en todas ocasiones.
      • 1908 Anónimo "Verdaderos carlistas" [31-08-1908] La Atalaya (Santander) Esp (HD)
        Observe usted el júbilo de los carlistas cuando les dicen que Canalejas ó Romanes está próximos á subir, cuando les hablan de la presentación de leyes antirreligiosas. ¡Ah! —exclaman— ese día es el nuestro y esos radicales afrancesados son los heraldos que llevarán las bridas del caballo triunfal de nuestro jefe- ¿No lo ha oído usted nunca? Pues entonces es que no ha hablado de estas cosas con ningún carlista. Nuestro amigo callaba. Nosotros continuamos: Ustedes mismos confiesan que el carlismo quedó muerto durante el bando de los conservadores y de los liberales sin anticlericalismo; fué preciso que gobernase el demócrata López Domínguez y se estableciera aquel pugilato antirreligioso para que los trabucaires empezaran á desperezarse. Después de ésto, ¿quiénes son los carlistas? Nuestro amiga guardó silencio. Quizás pasase por su imaginación el recuerdo de la degollina de los frailes, crimen que dió muchos miles de voluntarios á los carlistas y prolongo lo menos algunos años la guerra.
      • 1923 Anónimo "Orgia clerical" [15-05-1923] El Pueblo: Diario Republicano de Valencia (Valencia) Esp (HD)
        La alpargata del antiguo trabucaire carlista ha profanado dejando los sucios rastros de su paso, en el suelo de un pueblo liberal como el nuestro; hemos visto desfilar por estas calles rejuvenecidas y embellecidas por la práctica de los ideales republicanos, el clérigo zafiote, intransigente e inculto; al frailuco, misionero eterno de todas las detestables embajadas, señor representativo de la suciedad y de la holganza, vergüenza de nuestra civilización y de nuestra higiene, ejemplar faunesco de una zoología deplorable... Han revivido tales elementos, el recuerdo del más vilipendioso momento de nuestras desdichas nacionales, cuando se violaba en la tierra, mirando al cielo; cuando las vidas, las haciendas, el honor caían heridos mortalmente, desgajados y despedazados, en nombre de una religión y de una mansedumbre cristiana.
      • 1959 Artes, V. "Símbolos" [19-07-1959] CNT (Toulouse) Esp (HD)
        Cuando la primera guerra carlista, se dió el ejemplo que señalamos y el partido apostólico tomando como caudillo a don Carlos de Borbón organizó ejércitos con recursos que recibían de Austria, Rusia y de Roma y levantaron partidas con fondos de los obispos y de los conventos para combatir contra los ejércitos llamados liberales de Isabel II, hija mayor del tirano Fernando VII, hermano de Don Carlos. Este, no era tan perverso ni tan bruto como su difunto hermano pero era más fanático y absolutista y la guerra tomó un aire terrible entre liberales que no lo eran y bajo muchos conceptos, y cavernícolas arrastrados por "trabucaires" que soñaban todas las noches con Torquemada y ponían los ojos en blanco recordando los autos de fe.
      • 2004 Anónimo (Garce) "Cura guerrillero" [20-12-2004] La Tribuna de Albacete (Albacete) Esp (HD)
        También siempre nos hemos imaginado que los tales curas se remangaban los hábitos hasta la cintura, se subían al caballo y andaban por esas sierras de España o de otros lares, desfaciendo entuertos, como D. Quijote. Lo que pasa es que los tiempos cambian que es una barbaridad. Y cambian tanto que ahora no se reconoce ningún trabucaire, ni aunque lo confiese, por indicios siquiera. Los curas guerrilleros han desaparecido tal cual los conocíamos hasta hace poco.
      • 2010 Silva, L. Sereno peligro [2022] - Esp (BD)
        Aunque fue sin discusión el hombre fuerte del país desde el primer momento en que Espartero embarcó al exilio, no se apresuró a ocupar el sillón. Dejó que otros lo precedieran, pagando el desgaste correspondiente. Primero zanjó la cuestión de la regencia, forzando que se declarase la mayoría de edad de Isabel II un año antes de la fecha estipulada. Luego se propuso solventar los problemas que seguía creando Cataluña, por las dificultades de la industria textil y por los llamados trabucaires, partidas carlistas, subsistentes de la guerra civil, que asolaban aquel territorio.
      • 1845 Anónimo "Noticias nacionales [...]. Barcelona 13 enero" [18-01-1845] El Clamor Público (Madrid) Esp (HD)
        Para que se vea la tranquilidad de que disfruta el pais, á pesar de tener soldados, parrotes, mozos de la escuadra, guardia civil y seguridad pública, basta saber que hace cinco dias á legua y media de la ciudad de Manresa han sido robados diez mil duros de la empresa de la sal de Cardona, cuya cantidad iba escoltada por 14 hombres. Presentáronse 30 emboscados cerca de la posada de las Chimeneas, hicieron una descarga, mataron á dos soldados, hirieron á otro y al conductor de la caballería y dispersaron á los demas. Muchos quieren afirmar que son trabucaires centralistas, yo presumo que es el cura Tristan, que ha empezado asi su campaña de primavera, pues los carlistas estan muy animosos. Dicen que pateaba el Baton al saber este robo. Cosa estraña por cierto, porque con tal de que tenga supeditada á Barcelona, y confinados y arruinados á los progresistas, nada debe importarle lo demas.
      • 1847 Domínguez, R. J. Dicc nacional (2.ª ed.) p. 1658 (BD)
        Trabucaire, s. m. [...] Por analogía se dice en el día de los partidarios del conde Montemolin, que se enseñoréan con sus trabucos por casi todo el Principado.
      • 1872 Anónimo "Gacetillas [...]. Leña" [28-04-1872] El Constitucional (Alicante) Esp (HD)
        Leña.— No haya compasion para esos trabucaires con sotanas que predican la guerra y el esterminio de los liberales. Leña á esos enemigos de Dios para que no queden con ganas de hacer más el oso.
      • 1872 Pz Galdós, B. "Revista política. Interior" [01-04-1872] p. 131 Revista de España (Madrid) Esp (HD)
        El partido radical firme en su propósito no se ha acobardado ante ningun desaire, no ha retrocedido ante ningun obstáculo moral. A la vez demagogo, cortesano y devoto, ha quemado el vil espliego de una incalificable lisonja en los altares del partido alfonsino, del carlista y del republicano: estos tres grupos van á salvar la sociedad que peligra. Los ébrios comunistas de ayer, que hallaban altamente liberales los procedimientos de Delescluze y Dombrowsky; los fanáticos trabucaires de D. Carlos que varias veces han ensangrentado el suelo navarro y el vascongado en impotentes tentativas armadas: los aristócratas, que á pesar de su influencia territorial no han traido tres diputados en ninguna legislatura revolucionaria, y hacen una política femenil con cintas, flores y peinetas; los demagogos desahuciados, los alfonsinos sentimentales, los carlistas incultos y fanáticos son los que han de salvar esta sociedad que se desquicia y esta nacion que muere.
      • 1897 Anónimo "Carta Elche" [14-03-1897] La Unión Democrática (Alicante) Esp (HD)
        Querido director y amigo: La cuestión palpitante en estos últimos días, en lo que á política se refiere, no es otra que el inusitado movimiento que se viene notando en el partido tradicionalista "ó carlista" de toda España; salir al campo con las armas en la mano, en estos tiempos que corren de política conservadora, es una locura; locura producida sin duda, por el vértigo de que están poseídos esos fanáticos trabucaires; fanatismo que han alimentado sus jefes, en la tribuna y en la prensa, odio á todo lo que huela á libertad del ciudadano y liberales instituciones; así proceden los carlistas, así cumplen los sagrados deberes del patriotismo.
      • 1899 Anónimo (H.) "Yo reinaré" [09-09-1899] La Lucha de Clases: Semanario Socialista Obrero (Bilbao) Esp (HD)
        Sigan, pues, los clérigos por el camino emprendido, excitando las pasiones y engendrando la intranquilidad y el odio, ni más ni menos que en la Edad Media: pudiera suceder que sus propósitos nefandos se trocaran en un despertar glorioso del liberalismo que diera al traste para siempre con los trabucaires del hisopo y de la sotana. Que entre paréntesis buena falta hace.
      • 1906 Anónimo (Clarete) "Alfilerazos" [25-09-1906] El Pueblo: Diario Republicano de Valencia (Valencia) Esp (HD)
        En la parroquia de San Lorenzo de Madrid, vulgo de las chinches —se armó el otro día la primera monumental culebra con motivo de una boda tridentina. Firmadas las actas correspondientes por los novios y los testigos, el juez municipal creyó, con razón, que estando hecho el sacramento y asegurada la indisolubilidad del vínculo, que allí no tenía nada que hacer, pero el cura, que procede de la clase de trabucaires, viejo faccioso y capitán de partida, resuelto á parodiar á los obispos rebeldes, quería meterle en el cuerpo á la autoridad judicial, la epístola de San Pablo, las arras, los anillos y hasta la misa nupcial, con su estrambote y todo.
      • 1907 Estévanez, N. "Legalistas" [14-01-1907] El Progreso (Santa Cruz de Tenerife) Esp (HD)
        Levantar guerrillas de partidarios en montes y llanuras, es un procedimiento absolutista; ni los carlistas pueden hacerlo ya. Es una guerra, la de partidarios, indigna del siglo XX, y nosotros somos legalistas, modernistas, incapaces de intentar sangrientas é inmorales aventuras. Somos, como decía Castelar, hijos de la razón y la filosofía, por lo cual no imitaremos nunca á los sectarios apasionados, á los amantes de la tradición, á los trabucaires del carlismo. Pues qué, ¿no hemos alcanzado ya las libertades de imprenta y de reunión? ¿No tenemos el Parlamento y en él la inmunidad? Pues allí está nuestro puesto; allí convenceremos á nuestros adversarios, conquistaremos la opinión y transformaremos el país; el Derecho triunfará por fin si lo respetamos en todas ocasiones.
      • 1908 Anónimo "Verdaderos carlistas" [31-08-1908] La Atalaya (Santander) Esp (HD)
        Observe usted el júbilo de los carlistas cuando les dicen que Canalejas ó Romanes está próximos á subir, cuando les hablan de la presentación de leyes antirreligiosas. ¡Ah! —exclaman— ese día es el nuestro y esos radicales afrancesados son los heraldos que llevarán las bridas del caballo triunfal de nuestro jefe- ¿No lo ha oído usted nunca? Pues entonces es que no ha hablado de estas cosas con ningún carlista. Nuestro amigo callaba. Nosotros continuamos: Ustedes mismos confiesan que el carlismo quedó muerto durante el bando de los conservadores y de los liberales sin anticlericalismo; fué preciso que gobernase el demócrata López Domínguez y se estableciera aquel pugilato antirreligioso para que los trabucaires empezaran á desperezarse. Después de ésto, ¿quiénes son los carlistas? Nuestro amiga guardó silencio. Quizás pasase por su imaginación el recuerdo de la degollina de los frailes, crimen que dió muchos miles de voluntarios á los carlistas y prolongo lo menos algunos años la guerra.
      • 1914 Trigo, F. Jarrapellejos [1991] Esp (CDH )

        Notable el apocamiento de este hombre, de cara y trazas de león, que recordaba a don Pedro, su primo, y que en condiciones normales se dijese un trabucaire. El sólo espabiló a puntapiés una tarde a unos gitanos que entraron navaja en ristre, persiguiendo a otros dos, hasta la iglesia.

      • 1914 Trigo, F. Jarrapellejos [1991] Esp (CDH )

        Don Roque, que estaba allí, porque allí se habría quedado antes buscándole un refugio a sus congojas, duro, resurgido en trabucaire, formaba con Carrasco y la dueña de la casa un grupo de tragedia.

      • 1923 Anónimo "Orgia clerical" [15-05-1923] El Pueblo: Diario Republicano de Valencia (Valencia) Esp (HD)
        La alpargata del antiguo trabucaire carlista ha profanado dejando los sucios rastros de su paso, en el suelo de un pueblo liberal como el nuestro; hemos visto desfilar por estas calles rejuvenecidas y embellecidas por la práctica de los ideales republicanos, el clérigo zafiote, intransigente e inculto; al frailuco, misionero eterno de todas las detestables embajadas, señor representativo de la suciedad y de la holganza, vergüenza de nuestra civilización y de nuestra higiene, ejemplar faunesco de una zoología deplorable... Han revivido tales elementos, el recuerdo del más vilipendioso momento de nuestras desdichas nacionales, cuando se violaba en la tierra, mirando al cielo; cuando las vidas, las haciendas, el honor caían heridos mortalmente, desgajados y despedazados, en nombre de una religión y de una mansedumbre cristiana.
      • 1959 Artes, V. "Símbolos" [19-07-1959] CNT (Toulouse) Esp (HD)
        Cuando la primera guerra carlista, se dió el ejemplo que señalamos y el partido apostólico tomando como caudillo a don Carlos de Borbón organizó ejércitos con recursos que recibían de Austria, Rusia y de Roma y levantaron partidas con fondos de los obispos y de los conventos para combatir contra los ejércitos llamados liberales de Isabel II, hija mayor del tirano Fernando VII, hermano de Don Carlos. Este, no era tan perverso ni tan bruto como su difunto hermano pero era más fanático y absolutista y la guerra tomó un aire terrible entre liberales que no lo eran y bajo muchos conceptos, y cavernícolas arrastrados por "trabucaires" que soñaban todas las noches con Torquemada y ponían los ojos en blanco recordando los autos de fe.
      • 2004 Anónimo (Garce) "Cura guerrillero" [20-12-2004] La Tribuna de Albacete (Albacete) Esp (HD)
        También siempre nos hemos imaginado que los tales curas se remangaban los hábitos hasta la cintura, se subían al caballo y andaban por esas sierras de España o de otros lares, desfaciendo entuertos, como D. Quijote. Lo que pasa es que los tiempos cambian que es una barbaridad. Y cambian tanto que ahora no se reconoce ningún trabucaire, ni aunque lo confiese, por indicios siquiera. Los curas guerrilleros han desaparecido tal cual los conocíamos hasta hace poco.
      • 2010 Silva, L. Sereno peligro [2022] - Esp (BD)
        Aunque fue sin discusión el hombre fuerte del país desde el primer momento en que Espartero embarcó al exilio, no se apresuró a ocupar el sillón. Dejó que otros lo precedieran, pagando el desgaste correspondiente. Primero zanjó la cuestión de la regencia, forzando que se declarase la mayoría de edad de Isabel II un año antes de la fecha estipulada. Luego se propuso solventar los problemas que seguía creando Cataluña, por las dificultades de la industria textil y por los llamados trabucaires, partidas carlistas, subsistentes de la guerra civil, que asolaban aquel territorio.
  2. s. m. y f. Esp. En Cataluña, persona que, armada con trabuco, asalta, roba, secuestra o mata en lugares despoblados.
    Sinónimo: trabuquero, a
    docs. (1843-2022) 14 ejemplos:
    • 1843 Anónimo "Granollers 19 febrero" [27-02-1843] El Católico (Madrid) Esp (HD)
      Los bandoleros conocidos por Trabucaires que dije á vds. en mi anterior habian robado el galerin de Vich, y llevádose á sus guaridas, sin duda para exigirles cuantioso rescate á los dos pasageros citados, fueron tan activamente perseguidos por los somatenes que se levantaron inmediatamente, así como por algunas partidas de tropa apostadas en los pueblos, que temerosos de caer en poder de sus perseguidores, soltaron en las imnediaciones de Viladrau á los prisioneros, escondiéndose merced á la oscuridad de la noche, entre aquellas breñas.
    • 2022 Alcalá, C. Bandolerismo - Esp (BD)
      A los llamados bandoleros en el resto de España en Cataluña se les conoció como trabucaires, por el trabuco que llevaban como arma defensiva o de ataque. Esos trabucaires se dedicaban a atracar berlinas de viajeros, secuestrar hacendados y asaltar aquellas masías donde no encontraban refugio o ayuda.
    • 1843 Anónimo "Granollers 19 febrero" [27-02-1843] El Católico (Madrid) Esp (HD)
      Los bandoleros conocidos por Trabucaires que dije á vds. en mi anterior habian robado el galerin de Vich, y llevádose á sus guaridas, sin duda para exigirles cuantioso rescate á los dos pasageros citados, fueron tan activamente perseguidos por los somatenes que se levantaron inmediatamente, así como por algunas partidas de tropa apostadas en los pueblos, que temerosos de caer en poder de sus perseguidores, soltaron en las imnediaciones de Viladrau á los prisioneros, escondiéndose merced á la oscuridad de la noche, entre aquellas breñas.
    • 1846 Anónimo Trabucaires p. 147 Esp (BD)
      Llegados á los linderos de un bosque, vimos un hombre que se dirigia á nosotros; este individuo que no era otro que un trabucaire, me preguntó si llevaba las 100 onzas; en vista de mi contestacion negativa me agarró y amenazó. Presentáronse en seguida otros bandidos y me dijeron que si queria ver á Plantes; me condujeron á su presencia; iba con las manos atadas y sujetas á la espalda; vile acurrucado delante una estaca cuya punta le tocaba á la barba; por Dios, esclamó Plantes al verme, di á mi muger que les dé dinero.
    • 1856 Mata, P. Trabucaires Pirineo p. 34 Esp (BD)
      Las montañas del Pirineo, en donde hemos empezado la accion de nuestra historia, eran por los años de 1848 uno de los sitios escogidos por los trabucaires para guarecerse por las noches y burlar la vigilancia de las autoridades, igualmente que para guardar en antros impenetrables á los infelices á quienes cogian descuidados hasta que entregaban las cantidades exigidas por su rescate, ó que, negándose sus deudos á remitírsele, se decidian á darles muerte de la manera mas bárbara.
    • 1866 Ametller Viñas, J. "Juan Isern y Batlló" [28-03-1866] El Pabellón Médico (Madrid) Esp (HD)
      Tanto y tan horrendos crímenes obligaron al gobierno á tomar medidas enérgicas y una de ellas fué ponerse de acuerdo con las autoridades francesas para que vigilaran la frontera y, en union con las españolas, viesen de esterminar cuanto antes aquella horda de asesinos [...]. Cuando Isern y los suyos estaban mas descuidados, pensando solamente en el alto precio á que iban á vender el producto de su recoleccion, ven caer sobre ellos un piquete de gendarmes que les atan codo con codo, y á pie, y sin ningun género de compasion son trasladados á un pueblo francés (creemos que á Ceret) y allí se les carga de grillos y se les mete en inmundos calabozos. La gendarmería les había tomado por trabucaires.
    • 1895 Pardo Bazán, E. "Viaje España" [01-11-1895] p. 91 La España Moderna (Madrid) Esp (HD)
      La seguridad personal, si no absoluta, es al menos suficiente hoy en España: pasó la era de los trabucaires: parece ya caso inaudito el de que sea asaltada por malhechores (como lo fue hace pocos días) una diligencia, y transcurren años sin que el viajero que se interna sufra ataque á su persona ni á su propiedad, siendo tal vez en las grandes capitales, y no en los caminos, donde pudieran menudear los robos.
    • 1904 Gil Maestre, M. "Criminalidad" [15-02-1904] Revista Contemporánea (Madrid) Esp (HD)
      Así lo demuestran, por ejemplo, las piraterías de los pueblos antiguos, los ladrones de ganados y salteadores de caminos de la Edad Media, los brigantes y bandidos de épocas posteriores, las bandas de forajidos de los comienzos del siglo XIX, los trabucaires, secuestradores, roders, etc., que les sucedieron y en parte coincidieron con ellos, y los dronistas y atracadores de nuestros días, que vienen á constituir las manifestaciones sucesivas de una misma especie de criminalidad, de una de las formas de ésta, y que pasaron y siguen pasando por las mismas fases de las sociedades y épocas á que han correspondido.
    • 1914 Ortega Gasset, J. Meditaciones Quijote [1990] Esp (CDH )

      Llegábamos hasta aquí a lo poético merced a una superación y abandono de lo circunstante, de lo actual. De modo que tanto vale decir «realidad actual»como decir lo «no poético». Es, pues, la máxima ampliación estética que cabe pensar.

      ¿Cómo es posible que sean poéticos esta venta y este Sancho y este arriero y este trabucaire de maese Pedro? Sin duda alguna que ellos no lo son. Frente al retablo significan formalmente la agresión a lo poético. Cervantes destaca a Sancho contra toda aventura, a fin de que al pasar por ella la haga imposible. Esta essu misión.

    • 1922 Capdevila, M. "¿Dónde estamos?" [06-09-1922] El Día (Palma de Mallorca) Esp (HD)
      En todas partes, quedaron individuos inadaptables a la vida pacífica y civil que prefirieron hacerse bandoleros antes que volver a cultivar sus campos y ser provechosos a sus semejantes. Pero este mal en Cataluña fué muy sensible. Toda ella quebrada y vestida de bosques, ofrecía lugar propicio a las hazañas del trabucaire, como, en otros tiempos, lo había ofrecido a nuestro clásico bandolero, mezcla de fascineroso y de político y aún, más de una vez, expresión del anhelo no conformista con el régimen implantado en nuestra tierra.
    • 1927 Anónimo (Valentín) "Crónica cinematográfica" [30-01-1927] Las Provincias: Diario de Valencia (Valencia) Esp (HD)
      Y la interesante y trágica historia de Carmen y de José, se desarrolla en los escenarios que los colocó Aberluce, moviéndose entre cuadrillas de bandoleros, respirando en los lugares en que aquel los colocara, con todo el sabor de lo que se vive; es, sencillamente, la historia romántica de aquella "Carmen", hija de un fantasma exuberante, llevada a la realidad de una manera admirable. No es extraño que con estos antecedentes el teatro Olympia se haya visto constantemente lleno y que las diez partes de que se compone la cinta no fatiguen a pesar de que los trágicos episodios se sucedan unos a otros y de que el ánimo del espectador se halle constantemente en vilo por las tropelías de los bandidos y trabucaires que rodean a Carmen.
    • 1949 Barras Aragón, F. "Últimos escritores Indias (continuación)" [01-03-1949] p. 62 Boletín de la Real Sociedad Geográfica (Madrid) Esp (HD)
      En estos trabajos, sin darse cuenta, penetraron en territorio francés en ocasión en que se perseguía activamente a una partida de bandoleros llamados trabucaires en el país, que andaban robando y asesinando. Cuando Isern y sus obreros estaban más engolfados en su trabajo fueron sorprendidos por la gendarmería, que amarrados y a pie, sin compasión alguna, los llevaron al pueblo de Pradas, donde cargados de grillos los metieron en un calabozo. Por fortuna, el asunto se aclaró pronto y fueron puestos en libertad.
    • 2005 Muñoz, P. / Marcos, M. C. España ayer hoy p. 99 Esp (BD)
      La palabra bandolero procede de bando, que era el llamamiento que la justicia hacía contra los criminales. Los bandoleros o forajidos, conocidos también en Cataluña como trabucaires —porque usaban el trabuco, una escopeta típica de la época— y en Andalucía como caballistas, eran ladrones que asaltaban a viajeros y diligencias en los caminos. Su objetivo era, por lo general, el robo de dinero u objetos de valor, aunque en algunos casos llegaron a matar o a secuestrar a sus víctimas.
    • 2006 Fernández, I. "Pisito" [23-11-2006] El Adelantado de Segovia (Segovia) Esp (HD)
      Y, que yo sepa, el hijo del consejero o el del alcalde tiene los mismos derechos civiles que el hijo de la Tomasa (un poner). Es un escándalo pedirle a un hijo que devuelva un piso porque su padre es político y es lamentable que quien razone así tenga la máxima responsabilidad en el partido que controla al gobierno. Sería moderno que los opositores analizaran los procedimientos y, si encontraran anomalías, y sólo entonces las denunciaran. Nunca como ahora un secretario general del PSOE cayó tan bajo. Un cazador de esa relevancia y con semejante trabuco no puede disparar primero y apuntar después. A menos que se quede a la altura de los trabucaires del siglo XIX.
    • 2022 Alcalá, C. Bandolerismo - Esp (BD)
      A los llamados bandoleros en el resto de España en Cataluña se les conoció como trabucaires, por el trabuco que llevaban como arma defensiva o de ataque. Esos trabucaires se dedicaban a atracar berlinas de viajeros, secuestrar hacendados y asaltar aquellas masías donde no encontraban refugio o ayuda.
    • 1843 Anónimo "Granollers 19 febrero" [27-02-1843] El Católico (Madrid) Esp (HD)
      Los bandoleros conocidos por Trabucaires que dije á vds. en mi anterior habian robado el galerin de Vich, y llevádose á sus guaridas, sin duda para exigirles cuantioso rescate á los dos pasageros citados, fueron tan activamente perseguidos por los somatenes que se levantaron inmediatamente, así como por algunas partidas de tropa apostadas en los pueblos, que temerosos de caer en poder de sus perseguidores, soltaron en las imnediaciones de Viladrau á los prisioneros, escondiéndose merced á la oscuridad de la noche, entre aquellas breñas.
    • 1846 Anónimo Trabucaires p. 147 Esp (BD)
      Llegados á los linderos de un bosque, vimos un hombre que se dirigia á nosotros; este individuo que no era otro que un trabucaire, me preguntó si llevaba las 100 onzas; en vista de mi contestacion negativa me agarró y amenazó. Presentáronse en seguida otros bandidos y me dijeron que si queria ver á Plantes; me condujeron á su presencia; iba con las manos atadas y sujetas á la espalda; vile acurrucado delante una estaca cuya punta le tocaba á la barba; por Dios, esclamó Plantes al verme, di á mi muger que les dé dinero.
    • 1856 Mata, P. Trabucaires Pirineo p. 34 Esp (BD)
      Las montañas del Pirineo, en donde hemos empezado la accion de nuestra historia, eran por los años de 1848 uno de los sitios escogidos por los trabucaires para guarecerse por las noches y burlar la vigilancia de las autoridades, igualmente que para guardar en antros impenetrables á los infelices á quienes cogian descuidados hasta que entregaban las cantidades exigidas por su rescate, ó que, negándose sus deudos á remitírsele, se decidian á darles muerte de la manera mas bárbara.
    • 1866 Ametller Viñas, J. "Juan Isern y Batlló" [28-03-1866] El Pabellón Médico (Madrid) Esp (HD)
      Tanto y tan horrendos crímenes obligaron al gobierno á tomar medidas enérgicas y una de ellas fué ponerse de acuerdo con las autoridades francesas para que vigilaran la frontera y, en union con las españolas, viesen de esterminar cuanto antes aquella horda de asesinos [...]. Cuando Isern y los suyos estaban mas descuidados, pensando solamente en el alto precio á que iban á vender el producto de su recoleccion, ven caer sobre ellos un piquete de gendarmes que les atan codo con codo, y á pie, y sin ningun género de compasion son trasladados á un pueblo francés (creemos que á Ceret) y allí se les carga de grillos y se les mete en inmundos calabozos. La gendarmería les había tomado por trabucaires.
    • 1895 Pardo Bazán, E. "Viaje España" [01-11-1895] p. 91 La España Moderna (Madrid) Esp (HD)
      La seguridad personal, si no absoluta, es al menos suficiente hoy en España: pasó la era de los trabucaires: parece ya caso inaudito el de que sea asaltada por malhechores (como lo fue hace pocos días) una diligencia, y transcurren años sin que el viajero que se interna sufra ataque á su persona ni á su propiedad, siendo tal vez en las grandes capitales, y no en los caminos, donde pudieran menudear los robos.
    • 1904 Gil Maestre, M. "Criminalidad" [15-02-1904] Revista Contemporánea (Madrid) Esp (HD)
      Así lo demuestran, por ejemplo, las piraterías de los pueblos antiguos, los ladrones de ganados y salteadores de caminos de la Edad Media, los brigantes y bandidos de épocas posteriores, las bandas de forajidos de los comienzos del siglo XIX, los trabucaires, secuestradores, roders, etc., que les sucedieron y en parte coincidieron con ellos, y los dronistas y atracadores de nuestros días, que vienen á constituir las manifestaciones sucesivas de una misma especie de criminalidad, de una de las formas de ésta, y que pasaron y siguen pasando por las mismas fases de las sociedades y épocas á que han correspondido.
    • 1914 Ortega Gasset, J. Meditaciones Quijote [1990] Esp (CDH )

      Llegábamos hasta aquí a lo poético merced a una superación y abandono de lo circunstante, de lo actual. De modo que tanto vale decir «realidad actual»como decir lo «no poético». Es, pues, la máxima ampliación estética que cabe pensar.

      ¿Cómo es posible que sean poéticos esta venta y este Sancho y este arriero y este trabucaire de maese Pedro? Sin duda alguna que ellos no lo son. Frente al retablo significan formalmente la agresión a lo poético. Cervantes destaca a Sancho contra toda aventura, a fin de que al pasar por ella la haga imposible. Esta essu misión.

    • 1907-1917 Machado, A. Campos Castilla [1988] 561 Esp (CDH )
      / ¡De la venta del camino / a la puerta, soplan vino / trabucaires bandoleros! / ¡Olivares y olivares / de loma en loma prendidos / cual bordados alamares! / ¡Olivares coloridos / de una tarde anaranjada; / olivares rebruñidos / bajo la luna argentada! / ¡Olivares centellados / en las tardes cenicientas, / bajo los cielos preñados / de tormentas!... / Olivares, Dios os dé / los eneros / de aguaceros, / los agostos de agua al pie, / los vientos primaverales / vuestras flores racimadas; / y las lluvias otoñales, / vuestras olivas moradas.
    • 1922 Capdevila, M. "¿Dónde estamos?" [06-09-1922] El Día (Palma de Mallorca) Esp (HD)
      En todas partes, quedaron individuos inadaptables a la vida pacífica y civil que prefirieron hacerse bandoleros antes que volver a cultivar sus campos y ser provechosos a sus semejantes. Pero este mal en Cataluña fué muy sensible. Toda ella quebrada y vestida de bosques, ofrecía lugar propicio a las hazañas del trabucaire, como, en otros tiempos, lo había ofrecido a nuestro clásico bandolero, mezcla de fascineroso y de político y aún, más de una vez, expresión del anhelo no conformista con el régimen implantado en nuestra tierra.
    • 1927 Anónimo (Valentín) "Crónica cinematográfica" [30-01-1927] Las Provincias: Diario de Valencia (Valencia) Esp (HD)
      Y la interesante y trágica historia de Carmen y de José, se desarrolla en los escenarios que los colocó Aberluce, moviéndose entre cuadrillas de bandoleros, respirando en los lugares en que aquel los colocara, con todo el sabor de lo que se vive; es, sencillamente, la historia romántica de aquella "Carmen", hija de un fantasma exuberante, llevada a la realidad de una manera admirable. No es extraño que con estos antecedentes el teatro Olympia se haya visto constantemente lleno y que las diez partes de que se compone la cinta no fatiguen a pesar de que los trágicos episodios se sucedan unos a otros y de que el ánimo del espectador se halle constantemente en vilo por las tropelías de los bandidos y trabucaires que rodean a Carmen.
    • 1949 Barras Aragón, F. "Últimos escritores Indias (continuación)" [01-03-1949] p. 62 Boletín de la Real Sociedad Geográfica (Madrid) Esp (HD)
      En estos trabajos, sin darse cuenta, penetraron en territorio francés en ocasión en que se perseguía activamente a una partida de bandoleros llamados trabucaires en el país, que andaban robando y asesinando. Cuando Isern y sus obreros estaban más engolfados en su trabajo fueron sorprendidos por la gendarmería, que amarrados y a pie, sin compasión alguna, los llevaron al pueblo de Pradas, donde cargados de grillos los metieron en un calabozo. Por fortuna, el asunto se aclaró pronto y fueron puestos en libertad.
    • 2005 Muñoz, P. / Marcos, M. C. España ayer hoy p. 99 Esp (BD)
      La palabra bandolero procede de bando, que era el llamamiento que la justicia hacía contra los criminales. Los bandoleros o forajidos, conocidos también en Cataluña como trabucaires —porque usaban el trabuco, una escopeta típica de la época— y en Andalucía como caballistas, eran ladrones que asaltaban a viajeros y diligencias en los caminos. Su objetivo era, por lo general, el robo de dinero u objetos de valor, aunque en algunos casos llegaron a matar o a secuestrar a sus víctimas.
    • 2006 Fernández, I. "Pisito" [23-11-2006] El Adelantado de Segovia (Segovia) Esp (HD)
      Y, que yo sepa, el hijo del consejero o el del alcalde tiene los mismos derechos civiles que el hijo de la Tomasa (un poner). Es un escándalo pedirle a un hijo que devuelva un piso porque su padre es político y es lamentable que quien razone así tenga la máxima responsabilidad en el partido que controla al gobierno. Sería moderno que los opositores analizaran los procedimientos y, si encontraran anomalías, y sólo entonces las denunciaran. Nunca como ahora un secretario general del PSOE cayó tan bajo. Un cazador de esa relevancia y con semejante trabuco no puede disparar primero y apuntar después. A menos que se quede a la altura de los trabucaires del siglo XIX.
    • 2022 Alcalá, C. Bandolerismo - Esp (BD)
      A los llamados bandoleros en el resto de España en Cataluña se les conoció como trabucaires, por el trabuco que llevaban como arma defensiva o de ataque. Esos trabucaires se dedicaban a atracar berlinas de viajeros, secuestrar hacendados y asaltar aquellas masías donde no encontraban refugio o ayuda.
    1. s. En ocasiones, con el modificador pirenaico.
      docs. (1962) Ejemplo:
      • 1962 Font Quer, P. Plantas medicinales [1962] Esp (CDH )
        Despojado por los trabucaires pirenaicos de las cartas de presentación que traía para Salvador y de cuanto de algún valor llevaba consigo, llegó a Barcelona con sólo unas pocas ropas, su saber y algunas muestras de plantas pirenaicas; lo bastante, sin embargo, para que Jaume Salvador acogiera con el mayor afecto a Tournefort, y "compadecido de su situación y reconociendo la valía de su visitante, se encargó de proporcionarle cuanto le hacía falta y le acompañó personalmente en el resto de su excursión hasta Valencia".
  3. adj. Esp. [Religioso] Que combate a favor del carlismo, frecuentemente mediante las armas.
    Sinónimo: trabuquero, a
    docs. (1869-2019) 19 ejemplos:
    • 1869 Rubio, C. Historia filosofica revolucion española, I p. 55 Esp (BD)
      Todos estos grupos convenian en dos asuntos importantes, á consecuencia de la hipocresía humana. Todos querian ponerse la máscara para defender sus intereses, y por no decir que lo que defendian era su bolsillo, decian que peleaban por el trono y la religion. De aquí tantos frailes trabucaires que con el cristo en una mano y la espada en la otra predicaban en lenguaje de taberna una nueva cruzada contra la revolucion, seguidos por masas á quienes á su vez, como los antiguos cruzados, seguia un ejército aún mayor de mujeres, unas fanáticas y otras... como las que fueron á Tierra Santa.
    • 2019 Schz Dragó, F. España vertebrada Esp (CORPES)
      Abascal: Es que, si tuviera que decir cuál es mi patria, además de España, te diría que mi patria es la Sierra Salvada, que es donde yo he sido más feliz, en el monte, con mi primo, en sitios donde no nos encontrábamos con nadie. Dragó: Eso es, en definitiva, aunque metafóricamente, lo que tú hiciste al fundar Vox: echarte al monte, como lo hicieron tus antepasados contra los romanos y, muchos siglos después, los guerrilleros y los curas trabucaires contra los franceses y los isabelinos.
    • 1869 Rubio, C. Historia filosofica revolucion española, I p. 55 Esp (BD)
      Todos estos grupos convenian en dos asuntos importantes, á consecuencia de la hipocresía humana. Todos querian ponerse la máscara para defender sus intereses, y por no decir que lo que defendian era su bolsillo, decian que peleaban por el trono y la religion. De aquí tantos frailes trabucaires que con el cristo en una mano y la espada en la otra predicaban en lenguaje de taberna una nueva cruzada contra la revolucion, seguidos por masas á quienes á su vez, como los antiguos cruzados, seguia un ejército aún mayor de mujeres, unas fanáticas y otras... como las que fueron á Tierra Santa.
    • 1872 Anónimo "Como siempre" [05-05-1872] La Lucha (Gerona) Esp (HD)
      [...] el carlismo solo conquista el odio compasivo de todas las clases, y el clero, ese clero español un dia tan querido y respetado, va poniendo de relieve sus ambiciones y miserias, hace gala de su egoismo y apasionamiento, no oculta el poco respeto que le merece lo que para las demás clases es santo; no puede disimular un despecho y un deseo de venganza antitéitico á la doctrina del evangelio, y ciego por el egoismo y hambriento de poseer lo que es imposible ya de posesion, no titube una y otra y otra vez el sumir á la patria en un mar de desdichas si se realizaran sus propósitos; no se detienen en el camino de perdicion, y tirando el cristo y empuñando el trabuco, pónese á la cabeza de los amotinados creido de que solo el trage conquista la victoria, cuando en realidad solo el trage conquista la repulsion universal á la causa y el descrédito á la religion que denigran; esto es lo que consiguen esos curas trabucaires contra los que no se dirigen anatemas, para los que no hay castigos canónicos [...]. Al grito estridente de ¡Viva Carlos VII! opuesto el pueblo el mágico de ¡Viva la libertad! [...].
    • 1855-1875 Fuente, V. Historia eclesiástica España, VI [1875] Esp (CDH )
      Los Obispos de Tarazona y Teruel fueron presos, y el de Huesca desterrado. La junta de Madrid el mismo dia 30 repuso á los catedráticos separados, llamando á su separacion brutal atentado á los fueros de la ciencia. Los periódicos vinieron desde el primer dia llenos de groseros insultos contra varios Prelados, principiando por el Arzobispo de Toledo, á quien calificaron de trabucaire. Las caricaturas soeces, los dicterios contra el virtuoso Sr. Claret, ni pueden enumerarse, ni ménos referirse: la revolucion de puro záfia llegó á ser bochornosa hasta para los que la habían hecho.
    • 1885 Anónimo (Un Officier de l'armée Espagnole) "Episodios última guerra civil" [15-09-1885] La Opinión (Santa Cruz de Tenerife) Esp (HD)
      Cuando los soldados liberales entraron en San Martin, era de ver el aspecto del pueblo: los carlistas á medio vestir, muchos en camisa abandonando morral, y algunos hasta el fusil, corriendo á la desbandada á fin de salvarse escabulléndose por los montes. Los cabecillas, y sobre todo los curas trabucaires, que algunos iban en aquellas partidas, no fueron los últimos en huir dejando hasta la sotana.
    • 1892 Revilla, S. "Presupuesto clero" [07-10-1892] Las Dominicales del Libre Pensamiento (Madrid) Esp (HD)
      Nadie ignora que al frente de los carlistas iban curas trabucaires; que gran parte del clero hacia la recluta y facilitaba recursos; que los edificios religiosos servían de albergue á los insurrectos, de depósito de armas y equipos, y de fábricas de escapularios para fomentar el fanatismo y la guerra, y que el clero más pacífico y hojalatero simpatizaba ardientemente con la causa. Pues bien, en todas esas épocas el catolicismo era la religion del Estado y el presupuesto mantenía a los sacerdotes. No hay guerra civil de derecho divino sin clero, porque este dirige y manda y las masas van á donde las llevan; aquel se mueve por interés y fanatismo, estas por fanatismo meramente.
    • 1907 Anónimo (Juan Cualquiera) "Política" [01-02-1907] El Porvenir del Obrero (Mahón) Esp (HD)
      Esta no es una risueña esperanza; pero si prevalecen las tendencias del partido católico todavía será peor; porque el partido católico no es otra cosa que el partido carlista, los curas trabucaires y las hordas de Savalls, que se han disfrazado con algunas apariencias de civilización moderna, pero que continúan con la misma mentalidad y las mismas aspiraciones de dominio y opresión del pueblo.
    • c1933 Franco, R. Abel mató Caín [1979] Esp (CDH )
      Que, por otra parte, sólo imponía el rigor de la ley, heredada de los monárquicos, a los trabajadores que pedían pan y trabajo, pero no a los grandes propietarios, que saboteaban el régimen produciendo un paro artificial; ni a los obispos y curas trabucaires, que desde el púlpito o en vergonzosas pastorales, excitaban a la rebelión [...].
    • 1960 Padros, J. "Iglesias" [13-11-1960] CNT (Toulouse) Esp (HD)
      No soy fuerte en historia, pero en mis mocedades recuerdo haber leído, con referencia a las guerras carlistas, que los fuertes contingentes de carlistas que combatían contra el gobierno liberal, eran mayormente de Vizcaya y, más aún, de Navarra con sus curas trabucaires.
    • 1989 Prensa El País, 01/02/1989 [1989] Esp (CDH )
      Ya no es Dios el déspota oriental, señor todopoderoso, jefe de los ejércitos, como enseñaban los curas carlistas y trabucaires, sino el munificente, el dadivoso que está invisiblemente próximo y, para auxiliar a los hombres en apuros, baja de sus alturas imperiales.
    • 1994 García Cortázar, F. / Glz Vesga, J. M. Breve historia España [1994] Esp (CDH )

      Problema candente es el de la redefinición de las relaciones Iglesia-Estado, después de la complicidad eclesiástica con el absolutismo fernandino. La alianza de María Cristina y los moderados dejaba en 1833 huérfana de protectores a una Iglesia demasiado comprometida, en lo terrenal y en lo ideológico, que se siente tentada por la esperanza restauracionista. Surge, de este modo, la imagen del cura trabucaire, asociado a las partidas carlistas, que pasaría a la centuria siguiente, como expresión del fanatismo religioso y de la proclividad del clero a abanderar reivindicaciones políticas.

    • 2002 Izquierdo Moya, J. "¡Basta ya!" [15-08-2002] ABC (Sevilla) Esp (HD)
      ¡Basta ya! Basta ya de concentraciones silenciosas que no conducen a nada. Basta ya de declaraciones absurdas de políticos absurdos. Basta ya de curas y obispos trabucaires y sinvergüenzas como el de Ermua o el de Bilbao, que no le ponen una vela a Dios y se la ponen al diablo.
    • 2005 Caro Baroja, P. "Guerra Civil frontera" El País.com. Babelia Esp (CORPES)
      AL RELEER impreso este octavo tomo de las Memorias de don Pío, ya en La última vuelta del camino, lo primero que pienso es en la valentía del viejo escritor que arrinconado y sin un duro se decidiera a escribir abiertamente lo que veía y pensaba sobre la situación política de España, sobre los reyes garbanceros, los republicanos palabreros, la sanguinaria Guerra Civil, y sus personajes: políticos inoperantes, curas trabucaires y militares levanteros, denunciando crímenes e incompetencias; lo mismo que creían muchos españoles que, aunque pensaran de igual manera, no tuvieron el coraje de dejarlo escrito. Otra vez más don Pío mostraba su independencia y su valentía crítica: "Baroja o el miedo", le ha llamado un personajillo repugnante de mirada torcida al hombre que frente al paredón pensó en gritar ¡viva la libertad!
    • 2019 Schz Dragó, F. España vertebrada Esp (CORPES)
      Abascal: Es que, si tuviera que decir cuál es mi patria, además de España, te diría que mi patria es la Sierra Salvada, que es donde yo he sido más feliz, en el monte, con mi primo, en sitios donde no nos encontrábamos con nadie. Dragó: Eso es, en definitiva, aunque metafóricamente, lo que tú hiciste al fundar Vox: echarte al monte, como lo hicieron tus antepasados contra los romanos y, muchos siglos después, los guerrilleros y los curas trabucaires contra los franceses y los isabelinos.
    • 1869 Rubio, C. Historia filosofica revolucion española, I p. 55 Esp (BD)
      Todos estos grupos convenian en dos asuntos importantes, á consecuencia de la hipocresía humana. Todos querian ponerse la máscara para defender sus intereses, y por no decir que lo que defendian era su bolsillo, decian que peleaban por el trono y la religion. De aquí tantos frailes trabucaires que con el cristo en una mano y la espada en la otra predicaban en lenguaje de taberna una nueva cruzada contra la revolucion, seguidos por masas á quienes á su vez, como los antiguos cruzados, seguia un ejército aún mayor de mujeres, unas fanáticas y otras... como las que fueron á Tierra Santa.
    • 1872 Anónimo "Como siempre" [05-05-1872] La Lucha (Gerona) Esp (HD)
      [...] el carlismo solo conquista el odio compasivo de todas las clases, y el clero, ese clero español un dia tan querido y respetado, va poniendo de relieve sus ambiciones y miserias, hace gala de su egoismo y apasionamiento, no oculta el poco respeto que le merece lo que para las demás clases es santo; no puede disimular un despecho y un deseo de venganza antitéitico á la doctrina del evangelio, y ciego por el egoismo y hambriento de poseer lo que es imposible ya de posesion, no titube una y otra y otra vez el sumir á la patria en un mar de desdichas si se realizaran sus propósitos; no se detienen en el camino de perdicion, y tirando el cristo y empuñando el trabuco, pónese á la cabeza de los amotinados creido de que solo el trage conquista la victoria, cuando en realidad solo el trage conquista la repulsion universal á la causa y el descrédito á la religion que denigran; esto es lo que consiguen esos curas trabucaires contra los que no se dirigen anatemas, para los que no hay castigos canónicos [...]. Al grito estridente de ¡Viva Carlos VII! opuesto el pueblo el mágico de ¡Viva la libertad! [...].
    • 1855-1875 Fuente, V. Historia eclesiástica España, VI [1875] Esp (CDH )
      Los Obispos de Tarazona y Teruel fueron presos, y el de Huesca desterrado. La junta de Madrid el mismo dia 30 repuso á los catedráticos separados, llamando á su separacion brutal atentado á los fueros de la ciencia. Los periódicos vinieron desde el primer dia llenos de groseros insultos contra varios Prelados, principiando por el Arzobispo de Toledo, á quien calificaron de trabucaire. Las caricaturas soeces, los dicterios contra el virtuoso Sr. Claret, ni pueden enumerarse, ni ménos referirse: la revolucion de puro záfia llegó á ser bochornosa hasta para los que la habían hecho.
    • 1885 Anónimo (Un Officier de l'armée Espagnole) "Episodios última guerra civil" [15-09-1885] La Opinión (Santa Cruz de Tenerife) Esp (HD)
      Cuando los soldados liberales entraron en San Martin, era de ver el aspecto del pueblo: los carlistas á medio vestir, muchos en camisa abandonando morral, y algunos hasta el fusil, corriendo á la desbandada á fin de salvarse escabulléndose por los montes. Los cabecillas, y sobre todo los curas trabucaires, que algunos iban en aquellas partidas, no fueron los últimos en huir dejando hasta la sotana.
    • 1892 Revilla, S. "Presupuesto clero" [07-10-1892] Las Dominicales del Libre Pensamiento (Madrid) Esp (HD)
      Nadie ignora que al frente de los carlistas iban curas trabucaires; que gran parte del clero hacia la recluta y facilitaba recursos; que los edificios religiosos servían de albergue á los insurrectos, de depósito de armas y equipos, y de fábricas de escapularios para fomentar el fanatismo y la guerra, y que el clero más pacífico y hojalatero simpatizaba ardientemente con la causa. Pues bien, en todas esas épocas el catolicismo era la religion del Estado y el presupuesto mantenía a los sacerdotes. No hay guerra civil de derecho divino sin clero, porque este dirige y manda y las masas van á donde las llevan; aquel se mueve por interés y fanatismo, estas por fanatismo meramente.
    • 1907 Anónimo (Juan Cualquiera) "Política" [01-02-1907] El Porvenir del Obrero (Mahón) Esp (HD)
      Esta no es una risueña esperanza; pero si prevalecen las tendencias del partido católico todavía será peor; porque el partido católico no es otra cosa que el partido carlista, los curas trabucaires y las hordas de Savalls, que se han disfrazado con algunas apariencias de civilización moderna, pero que continúan con la misma mentalidad y las mismas aspiraciones de dominio y opresión del pueblo.
    • c1933 Franco, R. Abel mató Caín [1979] Esp (CDH )
      Que, por otra parte, sólo imponía el rigor de la ley, heredada de los monárquicos, a los trabajadores que pedían pan y trabajo, pero no a los grandes propietarios, que saboteaban el régimen produciendo un paro artificial; ni a los obispos y curas trabucaires, que desde el púlpito o en vergonzosas pastorales, excitaban a la rebelión [...].
    • 1949 Ayala, F. Cabeza cordero [1993] Esp (CDH )

      Siempre que me contemplaba en el espejo de una peluquería daba en imaginarme a mí mismo vestido con la sotana que no había querido llevar. «De haber continuado en el Seminario —pensaba—, ahora sería cura, con esta misma cara de cura trabucaire, o bien (según se mirase: dependía de la hora y el momento) con aires de cura jaranero que va a los toros fumándose un buen cigarro...»No, no me había casado.

    • 1960 Padros, J. "Iglesias" [13-11-1960] CNT (Toulouse) Esp (HD)
      No soy fuerte en historia, pero en mis mocedades recuerdo haber leído, con referencia a las guerras carlistas, que los fuertes contingentes de carlistas que combatían contra el gobierno liberal, eran mayormente de Vizcaya y, más aún, de Navarra con sus curas trabucaires.
    • 1989 Prensa El País, 01/02/1989 [1989] Esp (CDH )
      Ya no es Dios el déspota oriental, señor todopoderoso, jefe de los ejércitos, como enseñaban los curas carlistas y trabucaires, sino el munificente, el dadivoso que está invisiblemente próximo y, para auxiliar a los hombres en apuros, baja de sus alturas imperiales.
    • 1994 García Cortázar, F. / Glz Vesga, J. M. Breve historia España [1994] Esp (CDH )

      Problema candente es el de la redefinición de las relaciones Iglesia-Estado, después de la complicidad eclesiástica con el absolutismo fernandino. La alianza de María Cristina y los moderados dejaba en 1833 huérfana de protectores a una Iglesia demasiado comprometida, en lo terrenal y en lo ideológico, que se siente tentada por la esperanza restauracionista. Surge, de este modo, la imagen del cura trabucaire, asociado a las partidas carlistas, que pasaría a la centuria siguiente, como expresión del fanatismo religioso y de la proclividad del clero a abanderar reivindicaciones políticas.

    • 1994 Ortiz-Armengol, P. Aviraneta [1994] Esp (CDH )
      La bibliografía sobre el «cura de Villoviado» es extensa, pero se nutre quizá demasiado de repeticiones sobre las peculiaridades de una figura ciertamente singular y —por desgracia— convertida en arquetipo de los curas «trabucaires» de las guerras carlistas. Ya en la época se publicaron noticias biográficas del cura. Historias políticas del mismo, y desde entonces se han editado bastantes más, en gran parte por su personalidad de defensor armado del tradicionalismo más arraigado y por la dureza de sus actuaciones.
    • 1994 Prensa La Vanguardia, 12/10/1994 [1994] Esp (CDH )
      Mis almas gemelas no son Hegel, Sabino Arana o los obispos "trabucaires", sino Mencken, Cioran, Savater, Vargas Llosa y Boadella. Paradójicamente, mi humanismo cohabitó con un individualismo acérrimo: defiendo el derecho de cada persona a plasmar su propio hecho diferencial, sus propias lealtades, sin acatar las presiones y leyes que la obligan a inmovilizarse sobre raíces que no siente como propias, aunque lo sean.
    • 1995 Jiménez Losantos, F. España [1995] Esp (CDH )

      El País Vasco, por ser el país de Unamuno, no puede ser el de esos sacristanes de metralla, legítimos descendientes de los curas trabucaires, que deberían poder leerlo para saber lo que sobre sus fundadores dejó dicho:

      «Les conozco a esos pobres diablos; les tuve que sufrir antaño. Querían convencerse de que eran una especie de arios, de una raza superior y aristocrática. Conocí más de uno que en su falta de conocimiento de la lengua diferencial del país nativo estropeaba adrede la lengua integral del país histórico, de la patria común, de esta mano que nos sustenta, entre Mediterráneo, Atlántico y Cantábrico, a todos los españoles.

    • 1999 Díaz, L. Televisión [1999] 111 Esp (CDH )
      El espectáculo se comió el dogma, Trento y el alzacuello del dicharachero cura trabucaire. Quedaba muy bien en el cruce dialéctico con Javier Nart en «Crónicas Marcianas» pero cuando todos pensábamos que se iba a lucir de lo lindo con su propio programa el cura se disolvió como un azucarillo y sólo quedó de él «el payaso televisivo que emplea el alzacuello como instrumento del share» (Esparza). ¡Descanse en paz mediática! Otros curas hertzianos nos duraron mucho más como el padre Venancio Marco, el de las charlas radiofónicas, el padre Javierre o el obispo de Cuenca, monseñor Guerra Campos.
    • 2002 Izquierdo Moya, J. "¡Basta ya!" [15-08-2002] ABC (Sevilla) Esp (HD)
      ¡Basta ya! Basta ya de concentraciones silenciosas que no conducen a nada. Basta ya de declaraciones absurdas de políticos absurdos. Basta ya de curas y obispos trabucaires y sinvergüenzas como el de Ermua o el de Bilbao, que no le ponen una vela a Dios y se la ponen al diablo.
    • 2005 Caro Baroja, P. "Guerra Civil frontera" El País.com. Babelia Esp (CORPES)
      AL RELEER impreso este octavo tomo de las Memorias de don Pío, ya en La última vuelta del camino, lo primero que pienso es en la valentía del viejo escritor que arrinconado y sin un duro se decidiera a escribir abiertamente lo que veía y pensaba sobre la situación política de España, sobre los reyes garbanceros, los republicanos palabreros, la sanguinaria Guerra Civil, y sus personajes: políticos inoperantes, curas trabucaires y militares levanteros, denunciando crímenes e incompetencias; lo mismo que creían muchos españoles que, aunque pensaran de igual manera, no tuvieron el coraje de dejarlo escrito. Otra vez más don Pío mostraba su independencia y su valentía crítica: "Baroja o el miedo", le ha llamado un personajillo repugnante de mirada torcida al hombre que frente al paredón pensó en gritar ¡viva la libertad!
    • 2005 Haro Tecglen, E. "Curas putas escopetas vino" El País.com Esp (CORPES)
      No les es muy fácil: algo de frialdad atraviesa todo, un algo ñoño de pudor en los desnudos, senos y nalgas que hurtan de perfil y en instantes su presencia al espectador, mientras el diálogo se hace directo, y un cura saca su pistola y otro apunta y dispara con su escopeta de cazador, cuando en el texto se refiere a su trabuco de boca acampanada; el cura trabucaire, tan citado en la literatura histórica (aunque la palabra sea catalana, se daba en Castilla y en Galicia); en defensa de su sobrina y ahijada del feudal, que se la lleva cuando todos giran en torno a la doncella, otro símbolo de la pureza, naturalmente vestida de blanco entre todos los enlutados que la rodean; y luego de negro ella misma cuando pierde lo que Valle llama su flor; toda alusión al tópico popular está tratada y pasada por su estilo.
    • 2019 Schz Dragó, F. España vertebrada Esp (CORPES)
      Abascal: Es que, si tuviera que decir cuál es mi patria, además de España, te diría que mi patria es la Sierra Salvada, que es donde yo he sido más feliz, en el monte, con mi primo, en sitios donde no nos encontrábamos con nadie. Dragó: Eso es, en definitiva, aunque metafóricamente, lo que tú hiciste al fundar Vox: echarte al monte, como lo hicieron tus antepasados contra los romanos y, muchos siglos después, los guerrilleros y los curas trabucaires contra los franceses y los isabelinos.
  4. adj. Esp. Típico o característico del trabucaire.
    docs. (1871-1954) 5 ejemplos:
    • 1871 Anónimo "Sesión ayer Senado" [11-05-1871] El Vigilante. Periódico Liberal de Gerona (Gerona) Esp (HD)
      En la sesion de hoy se discutirá la enmienda del señor obispo de Jaen, que con la mansedumbre que tan bien representa dejará algo mejor puesto su pabellon y hará se olvide el público de las intemperancias trabucaires del obispo de Urgel.
    • 1876 Anónimo "Enseñanza clero. Seminarios" [20-11-1876] La Idea: Revista Semanal de Instrucción Pública (Madrid) Esp (HD)
      Los seminarios han sido el foco de la conspiracion carlista, el nido de las facciones, la casa de reclutas cuya influencia ha cubierto de sangre la mitad de España. Allí es donde han adquirido muchos curas hábitos trabucaires, y donde han aprendido esa resistencia pasiva que llega á no cumplir los mandatos del gobierno, rezando por las autoridades, y haciendo votos en cambio por los cabecillas más sanguinarios.
    • 1907 Grandmontagne, F. "Estados Unidos Españoles" [02-11-1907] La Rioja: Diario Político (Logroño) Esp (HD)
      Y aconteció que la región-timonel, el pueblo directo, en libre manifestación de su voluntad por medio del sufragio, daba de sí el triste producto de un cincuenta por ciento, o más de ideales medioevales, de obscurantismo cenudo, de impulsos trabucaires. Casi era preferible que hubiera continuado el engaño. Así mantendríamos muchos la ilusión que nos forjáramos de una Cataluña distinta.
    • 1934 Anónimo "Euskadi" [24-08-1934] La Voz de Navarra (Pamplona) Esp (HD)
      Echa una ojeada sobre los lamentables hechos acaecidos a partir del año 1931. La magna Asamblea de Iruña a la que se opuso un mitin "católico-fuerista"; las excitaciones por parte de los monárquicos y monarquizantes de nuestro pueblo a quienes la rebelión de los vascos para derribar el orden establecido parecía legítima; el Estatuto que más tarde apoyó el Partido Nacionalista Vasco aun cuando no era su programa y que las derechas encontraban magnífico, mientras las izquierdas denunciaban maniobras trabucaires y reaccionarias cuyo foco principal estaba en Euskadi [...].
    • 1954 Anónimo "Pinchazos" [18-03-1954] Solidaridad Obrera: A.I.T. Órgano del Movimiento Libertario Español en Francia (París) Esp (HD)
      Uno de los que discuten el catolicismo oficial es un fraile llamado Rouquette, quien, por cierto, publicó recientemente en la revista "Etudes" un trabajo que dió lugar a distintas réplicas, no siempre fraternales, en los periódicos católicos españoles. ¿Qué decía, pues? Sencillamente, que no bastaba con que la mayoría de los ciudadanos fueran bautizadoso se adhiriesen al catolicismo por un mínimo de prácticas, añadiendo que tampoco puede ser católico un Estado en el que un partido político se halle en el poder. Para terminar diciendo que si aun queda Estados que profesa oficialmente el catolicismo, no existe ya sociedad plenamente cristiana, mentalidad plenamente cristiana. Y en España el dominio católico expresa una mentalidad típicamente trabucaire.
  5. 1⟶extensión significado
    s. m. y f. Esp. Persona reaccionaria y, generalmente, partidaria de la violencia, que defiende con exaltación y firmeza los valores tradicionales de patria, monarquía y religión.
    docs. (1907-1983) 5 ejemplos:
    • 1907 Anónimo "Efectos solidaridad" [10-10-1907] La Coalición: Periódico Republicano-Progresista (Badajoz) Esp (HD)
      La Solidaridad sirve á maravilla los planes de carcas y trabucaires que quieren imponer á la nación el hecho de la tiranía á la libertad. Ellos finjen amor al pueblo, al que odian. Los que mintieron á su país en 1824 y en 1869 arrastrando con sus engaños á la muerte á tantos infelices españoles, sembrando de ruinas su pátria, ¿cómo serán creidos ahora, sino por los más imbéciles y los más insensatos de los hombres?
    • 1932 Anónimo "Nacionalizar República" [28-01-1932] La Voz de Menorca (Mahón) Esp (HD)
      Hay jueces para quienes la ley no rige cuando se trata de castigar a monárquicos o monarquizantes cogidos "infraganti" con una pistola en la mano; pero que cargan todo el peso de la ley contra los republicanos que disparan, en legítima defensa, contra un grupo de trabucaires.
    • 1935 Anónimo "Concentración fascista" [15-11-1935] La Batalla (Valencia) Esp (HD)
      En la manera de hablar de los oradores y, sobre todo, en la forma de reaccionar de las huestes carlistas, se podía ver la sed de sangre humana de aquella jauría de chacales. Se respiraba allí un ambiente de guerra civil. Los agitadores prepararon los espíritus de aquellas bandas de trabucaires para lanzarse al asalto en el momento oportuno, al grito de "Dios, Patria y Rey".
    • 1936 Anónimo "Pueblos" [06-03-1936] La Batalla (Barcelona) Esp (HD)
      BORJAS BLANCAS (Lérida). —En esta población hay un centro carlista que es algo así como el ombligo de las hordas reaccionarias de toda la provincia de Lérida. Los trabucaires que lo integran son los que, en septiembre de 1933, asesinaron a nuestro camarada Pujol, en Balaguer. Durante la etapa del segundo bienio, esa canalla, ensorbecida, se creía dueña de todo. Su endiosamiento subió aún de tono en pleno período electoral. Se jactaban de llevar pistolas, estoques, porras, etc. La reacción ha sido vencida electoralmente. Sin embargo, la gentuza carlista sigue armada en su cubil y continúa provocando.
    • 1983 Rodríguez, F. P. "Crisma Navidad" [23-12-1983] El Adelantado de Segovia (Segovia) Esp (HD)
      Lo que pasa es que las izquierdas y las derechas ahora no son tan diferentes, digamos, y sobre todo no se tirotean. Discuten más que insultan, en realidad. Y casi diré que discuten poco, pero ya veo que esto último no lo entendéis muy bien. Salvo una escasa cantidad de vascos, que estamos de acuerdo en que es inútil, que se empeñan en matar a sus semejantes, y siempre por la espalda, los españoles parece que hemos sentado la cabeza, en la inmensa mayoría. Algún trabucaire queda por la otra banda, pero la verdad es que los tenemos aburriditos.
  6. adj. Esp. Que muestra o denota exaltación.
    docs. (1907-2017) 7 ejemplos:
    • 1907 Anónimo (Cantaclaro) "Colegio Patriarca" [08-08-1907] El Pueblo: Diario Republicano de Valencia (Valencia) Esp (HD)
      Entre las cosas notable que encierra Valencia, á juicio de los monárquicos, y que las hicieron pasar por la retina de la tía de D. Alfonso, con la rapidez de la película de un cinematógrafo, figuró el celebérrimo Colegio del Patriarca [...]; siendo aquella casa un nido de odios contra la libertad, la monarquía constitucional y el progreso humano y un centro muy conocido de conspiración clerical, donde acuden los clérigos más furiosamente antiliberales y los frailes más fanáticos y trabucaires.
    • 2017 Landero, L. Vida negociable Esp (CORPES)
      ¿Yo vulgar?, le dije. ¿Vulgar yo? ¿Un triste plumilla como tú me llama a mí vulgar? ¿Habéis oído? Pues mire usted por dónde, hablando de la España negra e intolerante, aquí tenemos un ejemplo de lo más actual. ¿No decía Larra que escribir en España es llorar? Pues yo digo, y que lo oigan todos, que tanto o más que por escribir, en España se llora por leer a gacetilleros como tú, y ahí empecé a tensar mi diatriba, arrebatado por un soplo de inspiración. ¡Liendres de la noticia, esbirros del poder, luciérnagas a sueldo, raspaquesos, trabucaires de la gramática!, que con juntar cuatro palabras ya se creen con derecho a decirle a cada cual lo que tiene que hacer, sin saber por ejemplo de mí si mi vocación es la peluquería y si no valdré yo más que él y no será mi destino a la larga más brillante que el suyo.
    • 1907 Anónimo (Cantaclaro) "Colegio Patriarca" [08-08-1907] El Pueblo: Diario Republicano de Valencia (Valencia) Esp (HD)
      Entre las cosas notable que encierra Valencia, á juicio de los monárquicos, y que las hicieron pasar por la retina de la tía de D. Alfonso, con la rapidez de la película de un cinematógrafo, figuró el celebérrimo Colegio del Patriarca [...]; siendo aquella casa un nido de odios contra la libertad, la monarquía constitucional y el progreso humano y un centro muy conocido de conspiración clerical, donde acuden los clérigos más furiosamente antiliberales y los frailes más fanáticos y trabucaires.
    • 1992 Díaz, L. Radio España [1993] 410 Esp (CDH )
      Nos gusta el «Izquierdista arrepentido», de Federico Jiménez Losantos, ahora en versión ultra-liberal por su tono trabucaire de tertuliano de La Fontana de Oro. Y nos pirra Gabilondo en su Primera hora, como el mejor conductor de informativos del país, mientras nos tira el morbo del de Ponferrada, siempre a la expectativa de ofrecernos un buen pastel radiofónico.
    • 1995 Palomo, G. "Apuesta New York Times" [16-04-1995] El Diario de Ávila (Ávila) Esp (HD)
      Nada tiene de extraño que con este panorama afincado en EL PALACIO DE LA MONCLOA los nacionalistas de Jordi Pujol saque tajada "tacita a tacita", mientras sus otros amigos en el Parlamento, los peneuvistas de Javier Arzalluz se llenen la boca con su tradicional discurso tremendista y trabucaire, aunque luego apoyen al Gobierno incluso en los crímenes del GAL y tapen sus vergüenzas en estos escabrosos temas.
    • 2006 Lpz Camarena, M. "Escaso capital democrático" [21-10-2006] La Tribuna de Ciudad Real (Ciudad Real) Esp (HD)
      Pero no, los nacionalistas no sólo no tienen nada de eso, de esas virtudes, sino que ha logrado meter en la ciénaga de la intolerancia y la pérdida de los valores democráticos más elementales a uno de los grandes partidos españoles, el PSOE, que, en pleno siglo XXI, está perdiendo gran parte de las virtudes políticas que había ido ganando, con esfuerzo ciertamente porque la cabra siempre tira al monte, a lo largo de 25 años de transición. Ese es el gran y perverso logro de los nacionalistas más o menos radicales y trabucaires; esos a los que denomino siempre nacionalseparatistas.
    • 2008 Franco, F./ Frutos, F. "Entrevista José Bono Martínez" [04-02-2008] La Tribuna de Albacete (Albacete) Esp (HD)
      Pues hay muchos que le encasillan dentro del nacionalismo español. Tengo patria chica, Salobre, y patria grande, España. No soy apátrida; tengo patria, la quiero y creo que el mundo estaría notablemente incompleto sin la aportación de España: no sería el mismo sin 400 millones de personas hablando castellano, sin Picasso, Velázquez, Miró, Ignacio de Loyola, Cervantes... Eso no se puede negar. Sin embargo, no soy partidario de esa España rancia, antigua y trabucaire que considera que todo depende del lugar de nacimiento. Soy internacionalista, no nacionalista. Hay que ser solidarios con las personas con independencia de su partida de nacimiento.
    • 2012 Corredoira Viñuela, J. M. Iluminaciones Ar (CORPES)
      Ahora que Yeraycito no nos oye, te puedo intimar que Herr Lomonósov me tiene aburradísima de la fotocopiadora y el ciclostilo. Se conoce que no ha comprendido bien la teoría del germen que no es ni materia, ni sustancia, ni insustancia, ni simple, ni compuesto, ni inteligible, ni perceptible, ni hombre, ni animal, ni máquina Singer, ¡ángelote!, como aducen los mismos basilidianos; de modo y manera que me tiene asegundada del folio repetitivo, y se pregunta una, basilidiana como pocas: ¿de dónde vino Herr Lomonósov, tan trabucaire él, que le doy un guarrachazo que lo desaliño? De la nada, responderán los basilidianos: "La Escritura no dice de dónde vino, fíjate con qué nos salen ahora, sino tan solamente de la voz del que hablaba. El que habló no existía, ni tampoco existía lo creado. Por lo tanto el germen del mundo, aquí, Herr Lomonósov, hasta donde se me alcanza, fue hecho de la nada, según la palabra que dice: ¿Quién mató a Meco?".
    • 1907 Anónimo (Cantaclaro) "Colegio Patriarca" [08-08-1907] El Pueblo: Diario Republicano de Valencia (Valencia) Esp (HD)
      Entre las cosas notable que encierra Valencia, á juicio de los monárquicos, y que las hicieron pasar por la retina de la tía de D. Alfonso, con la rapidez de la película de un cinematógrafo, figuró el celebérrimo Colegio del Patriarca [...]; siendo aquella casa un nido de odios contra la libertad, la monarquía constitucional y el progreso humano y un centro muy conocido de conspiración clerical, donde acuden los clérigos más furiosamente antiliberales y los frailes más fanáticos y trabucaires.
    • 1992 Díaz, L. Radio España [1993] 410 Esp (CDH )
      Nos gusta el «Izquierdista arrepentido», de Federico Jiménez Losantos, ahora en versión ultra-liberal por su tono trabucaire de tertuliano de La Fontana de Oro. Y nos pirra Gabilondo en su Primera hora, como el mejor conductor de informativos del país, mientras nos tira el morbo del de Ponferrada, siempre a la expectativa de ofrecernos un buen pastel radiofónico.
    • 1995 Palomo, G. "Apuesta New York Times" [16-04-1995] El Diario de Ávila (Ávila) Esp (HD)
      Nada tiene de extraño que con este panorama afincado en EL PALACIO DE LA MONCLOA los nacionalistas de Jordi Pujol saque tajada "tacita a tacita", mientras sus otros amigos en el Parlamento, los peneuvistas de Javier Arzalluz se llenen la boca con su tradicional discurso tremendista y trabucaire, aunque luego apoyen al Gobierno incluso en los crímenes del GAL y tapen sus vergüenzas en estos escabrosos temas.
    • 2006 Lpz Camarena, M. "Escaso capital democrático" [21-10-2006] La Tribuna de Ciudad Real (Ciudad Real) Esp (HD)
      Pero no, los nacionalistas no sólo no tienen nada de eso, de esas virtudes, sino que ha logrado meter en la ciénaga de la intolerancia y la pérdida de los valores democráticos más elementales a uno de los grandes partidos españoles, el PSOE, que, en pleno siglo XXI, está perdiendo gran parte de las virtudes políticas que había ido ganando, con esfuerzo ciertamente porque la cabra siempre tira al monte, a lo largo de 25 años de transición. Ese es el gran y perverso logro de los nacionalistas más o menos radicales y trabucaires; esos a los que denomino siempre nacionalseparatistas.
    • 2008 Franco, F./ Frutos, F. "Entrevista José Bono Martínez" [04-02-2008] La Tribuna de Albacete (Albacete) Esp (HD)
      Pues hay muchos que le encasillan dentro del nacionalismo español. Tengo patria chica, Salobre, y patria grande, España. No soy apátrida; tengo patria, la quiero y creo que el mundo estaría notablemente incompleto sin la aportación de España: no sería el mismo sin 400 millones de personas hablando castellano, sin Picasso, Velázquez, Miró, Ignacio de Loyola, Cervantes... Eso no se puede negar. Sin embargo, no soy partidario de esa España rancia, antigua y trabucaire que considera que todo depende del lugar de nacimiento. Soy internacionalista, no nacionalista. Hay que ser solidarios con las personas con independencia de su partida de nacimiento.
    • 2012 Corredoira Viñuela, J. M. Iluminaciones Ar (CORPES)
      Ahora que Yeraycito no nos oye, te puedo intimar que Herr Lomonósov me tiene aburradísima de la fotocopiadora y el ciclostilo. Se conoce que no ha comprendido bien la teoría del germen que no es ni materia, ni sustancia, ni insustancia, ni simple, ni compuesto, ni inteligible, ni perceptible, ni hombre, ni animal, ni máquina Singer, ¡ángelote!, como aducen los mismos basilidianos; de modo y manera que me tiene asegundada del folio repetitivo, y se pregunta una, basilidiana como pocas: ¿de dónde vino Herr Lomonósov, tan trabucaire él, que le doy un guarrachazo que lo desaliño? De la nada, responderán los basilidianos: "La Escritura no dice de dónde vino, fíjate con qué nos salen ahora, sino tan solamente de la voz del que hablaba. El que habló no existía, ni tampoco existía lo creado. Por lo tanto el germen del mundo, aquí, Herr Lomonósov, hasta donde se me alcanza, fue hecho de la nada, según la palabra que dice: ¿Quién mató a Meco?".
    • 2017 Landero, L. Vida negociable Esp (CORPES)
      ¿Yo vulgar?, le dije. ¿Vulgar yo? ¿Un triste plumilla como tú me llama a mí vulgar? ¿Habéis oído? Pues mire usted por dónde, hablando de la España negra e intolerante, aquí tenemos un ejemplo de lo más actual. ¿No decía Larra que escribir en España es llorar? Pues yo digo, y que lo oigan todos, que tanto o más que por escribir, en España se llora por leer a gacetilleros como tú, y ahí empecé a tensar mi diatriba, arrebatado por un soplo de inspiración. ¡Liendres de la noticia, esbirros del poder, luciérnagas a sueldo, raspaquesos, trabucaires de la gramática!, que con juntar cuatro palabras ya se creen con derecho a decirle a cada cual lo que tiene que hacer, sin saber por ejemplo de mí si mi vocación es la peluquería y si no valdré yo más que él y no será mi destino a la larga más brillante que el suyo.
  7. s. m. y f. Esp. En Cataluña, persona que, disfrazada de trabucaire, recrea los levantamientos carlistas y dispara el trabuco en fiestas y procesiones.
    Sinónimo: trabuquero, a
    docs. (1956-2019) 7 ejemplos:
    • 1956 Anónimo "Solemne coronación canónica virgen del claustro" [08-10-1956] Hoja Oficial de la Provincia de Barcelona (Barcelona) Esp (HD)
      Presenciaron esta ceremonia más de dieciocho mil personas, procedentes de todos los pueblos de la diócesis, las cuales prorrumpieron en un prolongado aplauso y vítores a la Reina de Solsona, al propio tiempo que las campanas de la ciudad eran lanzadas al vuelo y los típicos "trabucaires" de toda la comarca disparaban sus estruendosas salvas en honor de la Virgen.
    • 2019 Anónimo "Trabucaires riesgo desaparecer" [14-01-2019] El Nacional (Barcelona): elnacional.cat Esp (HD)
      Muchos grupos de trabucaires podrían desaparecer si el Ministerio de Economía e Industria insiste en aplicarles el mismo reglamento de explosivos que a las fiestas de moros y cristianos, que mueven toneladas de pólvora [...].
    • 1956 Anónimo "Solemne coronación canónica virgen del claustro" [08-10-1956] Hoja Oficial de la Provincia de Barcelona (Barcelona) Esp (HD)
      Presenciaron esta ceremonia más de dieciocho mil personas, procedentes de todos los pueblos de la diócesis, las cuales prorrumpieron en un prolongado aplauso y vítores a la Reina de Solsona, al propio tiempo que las campanas de la ciudad eran lanzadas al vuelo y los típicos "trabucaires" de toda la comarca disparaban sus estruendosas salvas en honor de la Virgen.
    • 1969 Anónimo "Recorrido Fraga Solsones" [14-04-1969] Hoja Oficial de la Provincia de Barcelona (Barcelona) Esp (HD)
      El ministro de Información y Turismo recibió en Solsona el testimonio de cariño de los solsonenses, condensado en el obsequio de un trabuco, que también se le regaló al señor Aparicio Bernal, y que es el arma que han popularizado los ya famosos "trabucaires", grupo folklórico, hasta diríamos ruidoso, de gran tradición, antaño como defensores de los derechos de los solsonenses y hoy como guardia de honor en casos excepcionales, como era esta visita del señor Fraga Iribarne a Solsona, segunda que realiza un ministro del Gobierno español a esta ciudad.
    • 1971 Anónimo "Fiesta mayor" [28-06-1971] Hoja Oficial de la Provincia de Barcelona (Barcelona) Esp (HD)
      A la salida de dicho acto y como exige la auténtica tradición tarrasense, tendrá efecto la clásica procesión en la plaza de España y frente a la basílica, siendo el alcalde de la ciudad, don José Donadeu Cadafalch quien iniciará el "treure vall de plaça". Redundarán este clásico acto, que resulta una innovación, un sonado disparo de salvas que correrá a cargo de los "trabucaires de Solsona" y las seguidas actuaciones de la Banda Municipal de Tarrasa, dirigida por su recién nombrado director Luis Marcos.
    • 1978 Comellas Novell, J. "Balsanery" [30-01-1978] Hoja Oficial de la Provincia de Barcelona (Barcelona) Esp (HD)
      A media mañana se realizó la bendición de los traginers que a continuación recorrieron las calles de la población, finalizando en la zona deportiva con un desfile comentado de traginers, la actuación de danzas locales y de trabucaires y una audición de sardanas. Por la tarde, y con el tiempo justo de comer, los trabucaires empezaron a hacer oír sus estruendosos trabucos por la montanya del Castell dando paso a las tradicionales carreras de caballerías.
    • 1987 Agromayor, L. Fiestas [1987] Esp (CDH )

      Los mozos salen al amanecer de la localidad, ataviados con los trajes típicos catalanes, para dirigirse hacia el monte próximo. Mientras, los galejadorso trabucaireshacen honor a su nombre y disparan en numerosas ocasiones con sus armas, hasta agotar la pólvora. Por las calles se encienden hogueras que servirán para asar las butifarras expresamente guardadas para este acontencimiento de la "Festa major d'hivern". El alborozo llega a su momento cumbre cuando los jóvenes regresan al pueblo trayendo consigo el pino, que es introducido en el templo parroquial.

    • 2016 Anónimo (EFE) "Multa 'trabucaires' Cardedeu" [12-02-2016] La Vanguardia (Barcelona) Esp (HD)
      Un juez ha anulado la multa de 6.000 euros que la Subdelegación del Gobierno impuso a los 'trabucaires' de Cardedeu (Barcelona) por disparar salvas ante la casa de un concejal del PP en un pasacalles, al concluir que no infringieron las normas y no amenazaron al político ni simularon su fusilamiento.
    • 2019 Anónimo "Trabucaires riesgo desaparecer" [14-01-2019] El Nacional (Barcelona): elnacional.cat Esp (HD)
      Muchos grupos de trabucaires podrían desaparecer si el Ministerio de Economía e Industria insiste en aplicarles el mismo reglamento de explosivos que a las fiestas de moros y cristianos, que mueven toneladas de pólvora [...].
  8. Acepción lexicográfica
  9. s. m. "En Cataluña y Aragon se dió este nombre á los guerrilleros que combatían contra los franceses en la guerra de la Independencia, armados de trabucos" (Domínguez, DiccNacional (2.ª ed.)-1847).
    docs. (1847) Ejemplo:
    • 1847 Domínguez, R. J. Dicc nacional (2.ª ed.) (BD)
      Trabucaire, s. m. En Cataluña y Aragon se dió este nombre á los guerrilleros que combatían contra los franceses en la guerra de la Independencia, armados de trabucos.
  10. Acepción lexicográfica
  11. adj. "Valentón, osado" (RAE, DLE-2014).
    docs. (1925-2014) 2 ejemplos:
    • 1925 RAE DRAE (15.ª ed.) (NTLLE)
      TRABUCAIRE [...] adj. Valentón, animoso, osado.
    • 2014 RAE DLE (NTLLE)
      trabucaire [...] adj. Valentón, osado.

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