16.ª Entrega (julio de 2024)
Versión del 25/06/2025
Equipo Real Academia Española
Familia Ver familia de palabras
trabuque s. (1385-)
trabuque
También en esta página: trabuque2 (1891-)
Etimología. Voz tomada probablemente del catalán trabuc o del occitano trabuc (trebuc).
Resumen

 

Se documenta por primera vez, con la acepción 'máquina bélica de asedio usada para lanzar piedras u otros proyectiles, consistente en un armazón que sujeta y mantiene elevada del suelo una viga de madera; en el extremo de la parte más corta cuelga un contrapeso y al final de la larga se suspende una honda', en 1385, en la primera parte de la Gran crónica de España (ms. 10133, BNM), de J. Fernández de Heredia. Desde entonces, se atestigua esporádicamente a lo largo de los siglos en crónicas y obras históricas.

 

 

  1. s. m. Máquina bélica de asedio usada para lanzar piedras u otros proyectiles, consistente en un armazón que sujeta y mantiene elevada del suelo una viga de madera; en el extremo de la parte más corta cuelga un contrapeso y al final de la larga se suspende una honda.
    docs. (1385-2024) 8 ejemplos:
    • 1385 Fdz Heredia, J. Gran Crón Esp I (BNM 10133) [1995] fol. 211r Esp (CDH )
      / Et Sçipion hi auia enuiado / de siçilia con las guarnizones / estrumentes & trabuques / /& otrosi hi hauia muchos / maestros ençerrados todos / por murar.
    • 2024 Fdz Mateos, F. Ingenios guerra antigüedad - Esp (BD)
      El trabuco, trabuque, trebuchet o trabuquete [...], derivado de una máquina china (huihui o xiangyango pao) del siglo V a. C., fue indudablemente la máquina de acción parabólica más utilizada en Europa a partir del sitio de Lisboa de 1147, siendo traída seguramente por los cruzados, que la copiaron de los sarracenos. Aunque su forma varió mucho a lo largo del tiempo, en líneas generales, podemos decir que estaba formado por un esqueleto de madera que soportaba un brazo oscilante en forma de bocina. La parte más gruesa del travesaño estaba rellena de algún material pesado (plomo, principalmente) o se le añadía un contrapeso, cuya constitución podía ser muy variable (una caja llena de piedras o plomo, una pieza de metal de gran tamaño, etc.) e, incluso, existen grabados de algunos ingenios denominados biffa o couillars [...] que contaban con dos contrapesos, situados en las dos puntas del brazo oscilante, con forma de Y.
    • 1385 Fdz Heredia, J. Gran Crón Esp I (BNM 10133) [1995] fol. 215r Esp (CDH )
      Et Sçipion si / huyo la nombrada de aquesta / empresa. & como la batalla delos / enemigos era ya cobrada / o refecha / & reparada. Et assi como / aquel qui ya cuydaua auer / finida la guerra metia & aplegaua / sus engenyos / o trabuques / alos muros de utique.
    • 1546 Beuter, P. A. Reyno Valencia [1604] p. 148 Esp (BD)
      Esta era el artilleria de aquel tiempo, y era muy preciada, no hauiendo vso en el mundo de colobrinas, ni saetas, ni tiros pedreros, y otros diuersos generos que por Alemanes, y Mantuanos, y Ferrareses se son hallados, como nueuos generos de pestilencias salidos del infierno para destruyr el mundo. Verdad es que ya huuo vso de poluora para solos los trabuques llamados, que eran como los seruidores de zarabatanas, o lombardas de hierros gruessas, y embotidos de poluora, y bien atapados, ponianles las piedras gruessas encima, y dandoles fuego alçauan en alto la piedra, y veniendo a caer encima de las cubiertas, o tejados de casas, o torres derribauanlo todo, y matauan quantos estauan abaxo.
    • 1560 Sempere, J. Segunda parte Carolea - Esp (BD)
      El orden de las pieças carretones / Y yugos, botafuegos, pelotas, / Parece que combida coraçones / A guerra, y emplearlas en las flotas: / Los picos, palas, malles y açadones, / Trabuques, passamuros que dan rotas, / Madera, velas, remos, anclas, cuerdas: / Conciertos muestran ser de gentes cuerdas.
    • 1851 Conde de Clonard (Serafín María de Sotto) Historia armas Infantería, I p. 28 Esp (BD)
      El Trabuco, Trabuque ó Trabuquete [...] era un ingenio cuyo aparato varió segun los progresos de la maquinaria; pero su forma mas regular y constante, se reducia á cierto esqueleto de madera, en el cual se ponia un instrumento parecido á la bocina de metal, estibada con nervios de buey. Por medio de un cabrestante se volvia la cabeza hácia la espalda, y en esta disposicion se cargaba con piedras ó mixtos. Soltándose despues la amarra, lanzaba el proyectil al recinto de la plaza.
    • 1876 Amat Maestre, M. Don Jaime Conquistador p. 89 Esp (BD)
      Por este levantamiento de estos ricos hombres, el rey se determinó de hacer guerra contra D. Pedro Fernandez, que era el mas poderoso, y fué por el mes de Julio del año 1220 sobre Albarracin, con los ricos hombres y gente de guerra que se pudo juntar, y puso su real en la sierra, contra la torre que decian del Andador, adonde estuvo casi dos meses, y en este tiempo se labraron algunos ingenios y trabucos (1) para batir aquella torre, y hicieron allí su baluarte y palanque... (1) O trabuque, como tambien se llamaba, y en lemosin trabuchs y eran una máquina bélica que se usaba antes de la pólvora, y con ella se arrojaban piedras muy gordas con mucho impetu, como ahora con la pieza de cañon (N. del A.).
    • 1933 Dios Olalla, J. "Emociones viaje recreo" [02-02-1933] El Día (Palma de Mallorca) Esp (HD)
      Y el alma inquieta va trayendo al azul sus idos visionarios: Jaime I. Por donde el sol se pone —más allá de la Mola y de la Dragonera— el mar se va poblando de bajeles. Son las galeras del rey Conquistador, cuyas áncoras mandó zarpar a la primera guardia de la noche. Vienen huyendo de la tormenta... Van a buscar al rey moro de Mallorca. Por la Torre Morisca alaridos, estruendo de trabuques y ballestas...
    • 2024 Fdz Mateos, F. Ingenios guerra antigüedad - Esp (BD)
      El trabuco, trabuque, trebuchet o trabuquete [...], derivado de una máquina china (huihui o xiangyango pao) del siglo V a. C., fue indudablemente la máquina de acción parabólica más utilizada en Europa a partir del sitio de Lisboa de 1147, siendo traída seguramente por los cruzados, que la copiaron de los sarracenos. Aunque su forma varió mucho a lo largo del tiempo, en líneas generales, podemos decir que estaba formado por un esqueleto de madera que soportaba un brazo oscilante en forma de bocina. La parte más gruesa del travesaño estaba rellena de algún material pesado (plomo, principalmente) o se le añadía un contrapeso, cuya constitución podía ser muy variable (una caja llena de piedras o plomo, una pieza de metal de gran tamaño, etc.) e, incluso, existen grabados de algunos ingenios denominados biffa o couillars [...] que contaban con dos contrapesos, situados en las dos puntas del brazo oscilante, con forma de Y.
    • 1385 Fdz Heredia, J. Gran Crón Esp I (BNM 10133) [1995] fol. 211r Esp (CDH )
      / Et Sçipion hi auia enuiado / de siçilia con las guarnizones / estrumentes & trabuques / /& otrosi hi hauia muchos / maestros ençerrados todos / por murar.
    • 1385 Fdz Heredia, J. Gran Crón Esp I (BNM 10133) [1995] fol. 215r Esp (CDH )
      Et Sçipion si / huyo la nombrada de aquesta / empresa. & como la batalla delos / enemigos era ya cobrada / o refecha / & reparada. Et assi como / aquel qui ya cuydaua auer / finida la guerra metia & aplegaua / sus engenyos / o trabuques / alos muros de utique.
    • 1546 Beuter, P. A. Reyno Valencia [1604] p. 148 Esp (BD)
      Esta era el artilleria de aquel tiempo, y era muy preciada, no hauiendo vso en el mundo de colobrinas, ni saetas, ni tiros pedreros, y otros diuersos generos que por Alemanes, y Mantuanos, y Ferrareses se son hallados, como nueuos generos de pestilencias salidos del infierno para destruyr el mundo. Verdad es que ya huuo vso de poluora para solos los trabuques llamados, que eran como los seruidores de zarabatanas, o lombardas de hierros gruessas, y embotidos de poluora, y bien atapados, ponianles las piedras gruessas encima, y dandoles fuego alçauan en alto la piedra, y veniendo a caer encima de las cubiertas, o tejados de casas, o torres derribauanlo todo, y matauan quantos estauan abaxo.
    • 1560 Sempere, J. Segunda parte Carolea - Esp (BD)
      El orden de las pieças carretones / Y yugos, botafuegos, pelotas, / Parece que combida coraçones / A guerra, y emplearlas en las flotas: / Los picos, palas, malles y açadones, / Trabuques, passamuros que dan rotas, / Madera, velas, remos, anclas, cuerdas: / Conciertos muestran ser de gentes cuerdas.
    • 1851 Conde de Clonard (Serafín María de Sotto) Historia armas Infantería, I p. 28 Esp (BD)
      El Trabuco, Trabuque ó Trabuquete [...] era un ingenio cuyo aparato varió segun los progresos de la maquinaria; pero su forma mas regular y constante, se reducia á cierto esqueleto de madera, en el cual se ponia un instrumento parecido á la bocina de metal, estibada con nervios de buey. Por medio de un cabrestante se volvia la cabeza hácia la espalda, y en esta disposicion se cargaba con piedras ó mixtos. Soltándose despues la amarra, lanzaba el proyectil al recinto de la plaza.
    • 1876 Amat Maestre, M. Don Jaime Conquistador p. 89 Esp (BD)
      Por este levantamiento de estos ricos hombres, el rey se determinó de hacer guerra contra D. Pedro Fernandez, que era el mas poderoso, y fué por el mes de Julio del año 1220 sobre Albarracin, con los ricos hombres y gente de guerra que se pudo juntar, y puso su real en la sierra, contra la torre que decian del Andador, adonde estuvo casi dos meses, y en este tiempo se labraron algunos ingenios y trabucos (1) para batir aquella torre, y hicieron allí su baluarte y palanque... (1) O trabuque, como tambien se llamaba, y en lemosin trabuchs y eran una máquina bélica que se usaba antes de la pólvora, y con ella se arrojaban piedras muy gordas con mucho impetu, como ahora con la pieza de cañon (N. del A.).
    • 1933 Dios Olalla, J. "Emociones viaje recreo" [02-02-1933] El Día (Palma de Mallorca) Esp (HD)
      Y el alma inquieta va trayendo al azul sus idos visionarios: Jaime I. Por donde el sol se pone —más allá de la Mola y de la Dragonera— el mar se va poblando de bajeles. Son las galeras del rey Conquistador, cuyas áncoras mandó zarpar a la primera guardia de la noche. Vienen huyendo de la tormenta... Van a buscar al rey moro de Mallorca. Por la Torre Morisca alaridos, estruendo de trabuques y ballestas...
    • 2024 Fdz Mateos, F. Ingenios guerra antigüedad - Esp (BD)
      El trabuco, trabuque, trebuchet o trabuquete [...], derivado de una máquina china (huihui o xiangyango pao) del siglo V a. C., fue indudablemente la máquina de acción parabólica más utilizada en Europa a partir del sitio de Lisboa de 1147, siendo traída seguramente por los cruzados, que la copiaron de los sarracenos. Aunque su forma varió mucho a lo largo del tiempo, en líneas generales, podemos decir que estaba formado por un esqueleto de madera que soportaba un brazo oscilante en forma de bocina. La parte más gruesa del travesaño estaba rellena de algún material pesado (plomo, principalmente) o se le añadía un contrapeso, cuya constitución podía ser muy variable (una caja llena de piedras o plomo, una pieza de metal de gran tamaño, etc.) e, incluso, existen grabados de algunos ingenios denominados biffa o couillars [...] que contaban con dos contrapesos, situados en las dos puntas del brazo oscilante, con forma de Y.
16.ª Entrega (julio de 2024)
Versión del 25/06/2025
Equipo Real Academia Española
Familia Ver familia de palabras
trabuque2 s. (1891-)
trabuque
También en esta página: trabuque (1385-)
Etimología. Derivado de trabucar3 y -e.
Resumen

Se documenta por primera vez, con la acepción 'en la pelota vasca y en la modalidad de cesta punta, lanzamiento en que la pelota golpea dos paredes, primero la lateral o izquierda y después el frontón o pared frontal', en 1891, en una noticia titulada "Jai-Alai de Madrid" y publicada en El Demócrata (Madrid). Posteriormente, se documenta con regularidad en la prensa deportiva, concretamente en las crónicas de las competiciones de cesta punta y pelota vasca. En los repertorios lexicográficos, se consigna por vez primera en el Vocabulario de palabras usadas en Álava y no incluidas en el Diccionario de la Real Academia Española (décimotercia edición) o que lo están en otras acepciones o como anticuadas (1903), de Baráibar y Zumárraga. En este diccionario, a trabuque se le atribuye la siguiente definición: "lance del juego de pelota, en el cual ésta pega en el frontón y rebota sobre la pared de la izquierda". Como se puede comprobar, en este repertorio, no se define el lanzamiento de trabuque, sino, más bien, el de carambola, golpeo que con el de trabuque constituye la otra forma de ejecutar la jugada de dos paredes, ya que, como muestran los testimonios acopiados, el trabuque consiste en golpear primero la pared izquierda y luego el frontón y la carambola es exactamente el lanzamiento contrario, dado que, en este caso, la pelota golpea primero el frontón y después la pared izquierda. Como 'obstrucción [de una vía o conducto] que dificulta o impide el paso de algo', se atestigua en 1984, en La lucha inútil, de R. Ayerra.


  1. s. m. En la pelota vasca y en la modalidad de cesta punta, lanzamiento en que la pelota golpea dos paredes, primero la lateral o izquierda y después el frontón o pared frontal.
    docs. (1891-1937) 11 ejemplos:
    • 1891 Anónimo (Lotitas, P.) "Jai-Alai de Madrid" [26-07-1891] El Demócrata (Madrid) Esp (HD)
      Los tantos mas aplaudidos y mejor jugados han sido el 7 y 18, que fue un verdadero pujilato entre Eustaquio Brau y Lagartijo, quedando la victoria por Lagartijo; muy bien Lagartijo, el 21, 25 y 27, en este tanto todos los jugadores sacaron sus recursos. Brau (Juan) tira un trabuque, lo coje Lagartijo, devuelve Eustaquio y Chiquito tira una larga que no pudieron devolverla los Brau y el 32 que fueron para azules y el 15, 23, 28, 33, 34, 40, 45 y 46, que fué para los encarnados.
    • 1937 Villoch, F. "Viejas postales descoloridas" [18-04-1937] Diario de la Marina (La Habana) Cu (HD)
      Con un peloteo dignísimo, intenta Irún el remate con una rasa preciosa; pero Macala se adelanta como una ardilla; y resta y remata a su vez de trabuque, lo cual estorba Irún, que encesta y remata nuevamente de carambola; pero vuelve a restar y rematar Macala... etc., etc. Y el público, de pie, loco y enardecido de entusiasmo, lanza por primera vez el grito de guerra del Jai-Alai de aquellos tiempos: —¡Aire, Macala, Aire!
    • 1891 Anónimo (Lotitas, P.) "Jai-Alai de Madrid" [26-07-1891] El Demócrata (Madrid) Esp (HD)
      Los tantos mas aplaudidos y mejor jugados han sido el 7 y 18, que fue un verdadero pujilato entre Eustaquio Brau y Lagartijo, quedando la victoria por Lagartijo; muy bien Lagartijo, el 21, 25 y 27, en este tanto todos los jugadores sacaron sus recursos. Brau (Juan) tira un trabuque, lo coje Lagartijo, devuelve Eustaquio y Chiquito tira una larga que no pudieron devolverla los Brau y el 32 que fueron para azules y el 15, 23, 28, 33, 34, 40, 45 y 46, que fué para los encarnados.
    • 1892 Anónimo (E. y M.) "Fiesta-alegre" [15-11-1892] El Día (Madrid) Esp (HD)
      Irún, como hemos dicho anteriormente, no jugó ayer como otras veces, pues no sólo no hizo muchos saques, sino que entró mal muchas veces. Sin embargo, hay que tener en cuenta, que como también queda dicho, tuvo que luchar contra Pedrós, que jugó de un modo magistral. El Chiquito jugó igualmente muy bien, restando las largas de Pedrós y haciendo varios tantos con su trabuque, lo que le valió muchos aplausos.
    • 1893 Anónimo Teoría juego pelota [2012] p. 80 Esp (BD)
      Al mismo tiempo su zaguero debe considerar que sobra y que no hace nada en su puesto, porque su misión es cubrir los últimos cuadros; pero como no ha de volver á ellos una pelota restada en el límite de la cancha, su posición es inútil y debe venir resueltamente al terreno de adentro y el tanto está ganado, porque si el delantero contrario quiere ayudar á su compañero y abandona el terreno de adelante, no podrá contestar ni el uno ni el otro á una rasa y menos aún á un trabuque ó dejada; si pretende cambiar los terrenos, sobre no ser cosa fácil, vendrá cada uno á hacer un juego contrario á sus aptitudes, con la consiguiente desventaja; y por último, si no abandona su terreno y deja solo al zaguero, no podrá éste solo contrarrestar el juego de dos y será tanto hecho.
    • 1895 Pedregal Prida, F. / Peralta, A. Educación gimnástica p. 361 Esp (BD)
      Con el nombre de dos paredes se conocen aquellas pelotas que dan efectivamente en ellas; pero debe distinguirse cuando dan primero en el frontón, como en las cortadas, y cuando dan primero en la pared. Las primeras se llaman en general carambolas y las segundas trabuques, porque realmente trabucan el juego y pasan de lo natural, que es dar antes en el frontón, á lo excepcional, que es chocar primero en la pared.
    • 1896 Marco, L. / Ochoa, E. Repertorio juegos p. 993 Esp (BD)
      En los primeros cuadros reciben diferentes nombres las pelotas restadas, siendo los principales los de rasas, cortadas, trabuques, metidas y dejadas. Son rasas las que dan á muy poca distancia de la cinta metálica inferior del frontón, saliendo rectas y muy vivas; son cortadas si desde el frontón dan casi en la intersección de la pared izquierda con la cancha, ó bien á la terminación de ésta en el lado opuesto á dicha pared; dos paredes se dice de aquellas pelotas que dan en el frontón primero y después en la pared izquierda ó al contrario: en el primer caso la jugada se llama de carambola y en el segundo de trabuque; metidas son las que se colocan para el bote en punto donde no pueden acudir oportunamente los jugadores, y finalmente se llama dejada en el caso en que se la hace botar en el primer cuadro y por la distancia á que se hallan los contrarios no llegan á tiempo para recogerla.
    • 1901 Rivero, A. "Fiesta alegre Jai-Alai" [06-06-1901] Diario de la Marina (La Habana) Esp (HD)
      El 29 azul, lo sacó Elicegui de carambola cerrada muy cerquita de la arena (ya el 18 lo había perdido este pelotari de saque, con un trabuque que botó en la arena) la pelota fue de bote entre los espectadores y Pasieguito no resta (El público se pone en pie).
    • 1905 Anónimo (Estrategos) "Sport vasco" [28-02-1905] Arte y Sport (Madrid) Esp (HD)
      Comenzó el partido con un saque de Arenzana, que cortó Méndez pequeño, rematando el tanto con una rasa muy bien tirada á la derecha, y desde luego se comprendió que dominarían los rojos á pesar de pertenecer á la escuela clásica de juego limpio y cesta corta. Sin embargo, el partido resultó interesante por la variedad de juego que en él se hizo de cortadas, trabuques, dejadas y rebotes.
    • 1918 Anónimo (Don Fernando) "Fiesta Alegre en Jai-Alai" [18-03-1918] Diario de la Marina (La Habana) Esp (HD)
      Navarrete, el gran zaquero, lo único, lo que fué y no volverá a tener ejemplo enarbolando una cesta, salió de la arena, recogió y largó; pero no pudo recoger ni largar para colocar o pasar la pelota entre delirantes aplausos; la pelota llegó blanda, noble, amorosa, y Erdoza el Menor, lo que era entonces acero, velocidad, fuerza, toque, abuso, despotismo, dominio absoluto, la recogió sonriendo, y la pelota, blanca, maja, chasqueante, saltadora y silbante, fué rematada de pared al frontis y del frontis a la arena en un trabuque colosal. La pelota era un trapo. Y la gente fuese; fuese con tristeza; fuese lamentando la caída del deporte; fuese sorprendida, fuese sintiendo sinceramente su marcha, lamentando que los partidos, las quinielas, las cestas, los pelotaris, las pasiones y las discusiones, el "revés", el "bote-pronto" y la carambola no fuesen eternos.
    • 1924 Rivero, F. "Joaquín Irigoyen" [10-05-1924] Diario de la Marina (La Habana) Cu (HD)
      Eran, pues, ciertos los rumores que circulaban la noche del miércoles en el Palacio de los Gritos, dando por segura la reaparición en la veterana y mil veces ilustre cancha de Concordia y Lucena, del eximio artista del deporte vasco, Joaquín Irigoyen. Su cesta mágica, su toque sonoro y su ímpetu soberano, su arranque brioso, su peloteo incesante, abrumador, arrollador; su derecha de hacha, su saque bajo y silbante y su remate artístico en el trabuque y más artístico desde fuera al rincón; todo eso va hoy en la gran tragedia, cuyo solo anuncio elevó anoche el entusiasmo fanático en las cumbres de la locura.
    • 1937 Villoch, F. "Viejas postales descoloridas" [18-04-1937] Diario de la Marina (La Habana) Cu (HD)
      Con un peloteo dignísimo, intenta Irún el remate con una rasa preciosa; pero Macala se adelanta como una ardilla; y resta y remata a su vez de trabuque, lo cual estorba Irún, que encesta y remata nuevamente de carambola; pero vuelve a restar y rematar Macala... etc., etc. Y el público, de pie, loco y enardecido de entusiasmo, lanza por primera vez el grito de guerra del Jai-Alai de aquellos tiempos: —¡Aire, Macala, Aire!
    • 1891 Anónimo (Lotitas, P.) "Jai-Alai de Madrid" [26-07-1891] El Demócrata (Madrid) Esp (HD)
      Los tantos mas aplaudidos y mejor jugados han sido el 7 y 18, que fue un verdadero pujilato entre Eustaquio Brau y Lagartijo, quedando la victoria por Lagartijo; muy bien Lagartijo, el 21, 25 y 27, en este tanto todos los jugadores sacaron sus recursos. Brau (Juan) tira un trabuque, lo coje Lagartijo, devuelve Eustaquio y Chiquito tira una larga que no pudieron devolverla los Brau y el 32 que fueron para azules y el 15, 23, 28, 33, 34, 40, 45 y 46, que fué para los encarnados.
    • 1892 Anónimo (E. y M.) "Fiesta-alegre" [15-11-1892] El Día (Madrid) Esp (HD)
      Irún, como hemos dicho anteriormente, no jugó ayer como otras veces, pues no sólo no hizo muchos saques, sino que entró mal muchas veces. Sin embargo, hay que tener en cuenta, que como también queda dicho, tuvo que luchar contra Pedrós, que jugó de un modo magistral. El Chiquito jugó igualmente muy bien, restando las largas de Pedrós y haciendo varios tantos con su trabuque, lo que le valió muchos aplausos.
    • 1893 Anónimo Teoría juego pelota [2012] p. 80 Esp (BD)
      Al mismo tiempo su zaguero debe considerar que sobra y que no hace nada en su puesto, porque su misión es cubrir los últimos cuadros; pero como no ha de volver á ellos una pelota restada en el límite de la cancha, su posición es inútil y debe venir resueltamente al terreno de adentro y el tanto está ganado, porque si el delantero contrario quiere ayudar á su compañero y abandona el terreno de adelante, no podrá contestar ni el uno ni el otro á una rasa y menos aún á un trabuque ó dejada; si pretende cambiar los terrenos, sobre no ser cosa fácil, vendrá cada uno á hacer un juego contrario á sus aptitudes, con la consiguiente desventaja; y por último, si no abandona su terreno y deja solo al zaguero, no podrá éste solo contrarrestar el juego de dos y será tanto hecho.
    • 1895 Pedregal Prida, F. / Peralta, A. Educación gimnástica p. 361 Esp (BD)
      Con el nombre de dos paredes se conocen aquellas pelotas que dan efectivamente en ellas; pero debe distinguirse cuando dan primero en el frontón, como en las cortadas, y cuando dan primero en la pared. Las primeras se llaman en general carambolas y las segundas trabuques, porque realmente trabucan el juego y pasan de lo natural, que es dar antes en el frontón, á lo excepcional, que es chocar primero en la pared.
    • 1896 Marco, L. / Ochoa, E. Repertorio juegos p. 993 Esp (BD)
      En los primeros cuadros reciben diferentes nombres las pelotas restadas, siendo los principales los de rasas, cortadas, trabuques, metidas y dejadas. Son rasas las que dan á muy poca distancia de la cinta metálica inferior del frontón, saliendo rectas y muy vivas; son cortadas si desde el frontón dan casi en la intersección de la pared izquierda con la cancha, ó bien á la terminación de ésta en el lado opuesto á dicha pared; dos paredes se dice de aquellas pelotas que dan en el frontón primero y después en la pared izquierda ó al contrario: en el primer caso la jugada se llama de carambola y en el segundo de trabuque; metidas son las que se colocan para el bote en punto donde no pueden acudir oportunamente los jugadores, y finalmente se llama dejada en el caso en que se la hace botar en el primer cuadro y por la distancia á que se hallan los contrarios no llegan á tiempo para recogerla.
    • 1901 Rivero, A. "Fiesta alegre Jai-Alai" [06-06-1901] Diario de la Marina (La Habana) Esp (HD)
      El 29 azul, lo sacó Elicegui de carambola cerrada muy cerquita de la arena (ya el 18 lo había perdido este pelotari de saque, con un trabuque que botó en la arena) la pelota fue de bote entre los espectadores y Pasieguito no resta (El público se pone en pie).
    • 1903 Baráibar Zumárraga, F. VocÁlava Esp (NTLLE)
      Trabuque s. m. Lance del juego de pelota, en el cual ésta pega en el frontón y rebota sobre la pared de la izquierda.
    • 1905 Anónimo (Estrategos) "Sport vasco" [28-02-1905] Arte y Sport (Madrid) Esp (HD)
      Comenzó el partido con un saque de Arenzana, que cortó Méndez pequeño, rematando el tanto con una rasa muy bien tirada á la derecha, y desde luego se comprendió que dominarían los rojos á pesar de pertenecer á la escuela clásica de juego limpio y cesta corta. Sin embargo, el partido resultó interesante por la variedad de juego que en él se hizo de cortadas, trabuques, dejadas y rebotes.
    • 1918 Anónimo (Don Fernando) "Fiesta Alegre en Jai-Alai" [18-03-1918] Diario de la Marina (La Habana) Esp (HD)
      Navarrete, el gran zaquero, lo único, lo que fué y no volverá a tener ejemplo enarbolando una cesta, salió de la arena, recogió y largó; pero no pudo recoger ni largar para colocar o pasar la pelota entre delirantes aplausos; la pelota llegó blanda, noble, amorosa, y Erdoza el Menor, lo que era entonces acero, velocidad, fuerza, toque, abuso, despotismo, dominio absoluto, la recogió sonriendo, y la pelota, blanca, maja, chasqueante, saltadora y silbante, fué rematada de pared al frontis y del frontis a la arena en un trabuque colosal. La pelota era un trapo. Y la gente fuese; fuese con tristeza; fuese lamentando la caída del deporte; fuese sorprendida, fuese sintiendo sinceramente su marcha, lamentando que los partidos, las quinielas, las cestas, los pelotaris, las pasiones y las discusiones, el "revés", el "bote-pronto" y la carambola no fuesen eternos.
    • 1924 Rivero, F. "Joaquín Irigoyen" [10-05-1924] Diario de la Marina (La Habana) Cu (HD)
      Eran, pues, ciertos los rumores que circulaban la noche del miércoles en el Palacio de los Gritos, dando por segura la reaparición en la veterana y mil veces ilustre cancha de Concordia y Lucena, del eximio artista del deporte vasco, Joaquín Irigoyen. Su cesta mágica, su toque sonoro y su ímpetu soberano, su arranque brioso, su peloteo incesante, abrumador, arrollador; su derecha de hacha, su saque bajo y silbante y su remate artístico en el trabuque y más artístico desde fuera al rincón; todo eso va hoy en la gran tragedia, cuyo solo anuncio elevó anoche el entusiasmo fanático en las cumbres de la locura.
    • 1937 Villoch, F. "Viejas postales descoloridas" [18-04-1937] Diario de la Marina (La Habana) Cu (HD)
      Con un peloteo dignísimo, intenta Irún el remate con una rasa preciosa; pero Macala se adelanta como una ardilla; y resta y remata a su vez de trabuque, lo cual estorba Irún, que encesta y remata nuevamente de carambola; pero vuelve a restar y rematar Macala... etc., etc. Y el público, de pie, loco y enardecido de entusiasmo, lanza por primera vez el grito de guerra del Jai-Alai de aquellos tiempos: —¡Aire, Macala, Aire!
  2. >trabucar+–e
    s. m. Obstrucción [de una vía o conducto] que dificulta o impide el paso de algo.
    docs. (1984) Ejemplo:
    • 1984 Ayerra, R. Lucha inútil [1984] 485 Esp (CDH )
      Sintió extrañeza al repasar la fantástica procesión de hechos que a punto estuvieron de dar al traste con todo, y a pesar de los alivios experimentados, y que se habían ocupado de esquilmar las penurias más boyantes, pero también, al mirar de sesgado y ver la estampa cruel de un don Leonardo a la espera de que un clérigo indocumentado quisiera echarle unas oraciones, sentía un trabuque de garguero que le apuraba al pasar la saliva.

Diccionario histórico de la lengua española
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