15.ª Entrega (diciembre de 2023)
Versión del 25/06/2025
Equipo Real Academia Española
Familia Ver familia de palabras
augur s., adj. (1490-)
augur
Etimología. Voz tomada del latín augur, uris, palabra atestiguada en esta lengua como 'el que observa e interpreta el comportamiento de las aves' y como 'vidente, profeta' (DECH, s. v. agüero; véanse TLL y OLD, s. v. augur, uris).
Resumen

Se documenta por primera vez, con la acepción 'en las antiguas Grecia y Roma, sacerdote que predice o adivina el futuro, generalmente, a partir de la interpretación del vuelo, del canto o del modo de comer de las aves', en 1490, en el Universal vocabulario, de Fernández de Palencia, en la entrada de la voz arcere. Se consigna por vez primera en el Vocabularium Hispanicum Latinum et Anglicum (1617), de Minsheu; así como en el Diccionario de autoridades (1726) bajo la forma plural auguresComo 'persona que pronostica un suceso futuro a partir de la interpretación de ciertas señales o indicios', se atestigua por vez primera en el Gran diccionario de la lengua española (1852), de Castro y Rossi. Con este sentido, la primera documentación léxica se registra en las Poesías completas (1825-a1853), de J. E. Caro. Con el valor adjetivo 'que es señal o indicio que permite pronosticar un suceso futuro', se atestigua en 1912, en los "Poemas de 1922", de A. Nervo, publicados en 1935 en la obra La amada inmóvil. Esta última acepción se encuentra especialmente en textos cuidados, como poemas o novelas. 

 

Vid. también augur (DH 1933-1936).

  1. ac. etim.
    s. m. En las antiguas Grecia y Roma, sacerdote que predice o adivina el futuro, generalmente, a partir de la interpretación del vuelo, del canto o del modo de comer de las aves.
    Sinónimo: augurador, a
    docs. (1490-2021) 60 ejemplos:
    • 1490 Palencia, A. Vocabulario latín romance Esp (NTLLE)
      [...] arcere, es arredrar [...]. Assí mesmo, segund Festo Pompeio, la significaçión del razonamiento arcano o secreto viene o de arce, que es la parte más segura de la çibdad, o de vn linaie de sacrifiçio que los augures fazían enla fortaleça o castillo tan arredrado de la noticia vulgar que avn non le cometían a escriptura.
    • 2021 Esguerra Miranda, C. "Filosofar" Semana (Bogotá): semana.com Co (CORPES)
      En Sobre la adivinación, Cicerón nos habla del tripudium, un tipo de auspicio (del latín: "Avis", ave, y "spicio", ver, mirar) que se obtenía estudiando la manera de picotear de ciertos pollos sagrados. Los augures era los encargados oficiales de realizar estos auspicios y de leer en las aves la voluntad de los dioses, y un soborno adecuado los encauzaba según conviniera a los intereses políticos o económicos del mejor postor. En más de una ocasión se retrasaron las elecciones por unos malos auspicios un tanto sospechosos.
    • 1490 Palencia, A. Vocabulario latín romance Esp (NTLLE)
      [...] arcere, es arredrar [...]. Assí mesmo, segund Festo Pompeio, la significaçión del razonamiento arcano o secreto viene o de arce, que es la parte más segura de la çibdad, o de vn linaie de sacrifiçio que los augures fazían enla fortaleça o castillo tan arredrado de la noticia vulgar que avn non le cometían a escriptura.
    • 1495 Urriés, H. Trad Facta V. Máximo fol. CXXIXv Esp (BD)
      Ahun que yo no ponga ningun hombre delante del sobredicho metello, con buen drecho puedo comparar a el quinto sceuola augur: ca quando las partes de los enemigos de silla fueron vencidas i puestas atras: i silla houo ocupada la ciudad de roma: i constreñida con fuerça darmas el senado a ser ayuntado para declarar por enemigo de roma a mario: a la voluntad del qual ninguno resistir osaua: i a fue a sceuola demandado su voto, no quiso jamas dar tal sentencia: i quando silla je lo fablo, con yra en son de señorio i de fuerça, scuola respondio: ya sea silla que tu me muestras gran fuerça darmas i de caualleros, con la qual cercado has nuestra corte: i assi mesmo me amenazes de muerte, no podras tanto fazer, que por guardar esta poca i vieja sangre que me queda yo juzge por enemigo a mario, por quien la ciudad de roma i toda ytalia ha stado guardada i defendida.
    • 1542 Anónimo Baldo [2002] Esp (CDH )
      Avían antiguamente muchos géneros de adevinos como augures: adevinavan por el gorgear de las aves aurúspices; por [...] el viento que corría aríolos; por los altares magos caldeos, contra los cuales los emperadores pussieron muchas penas. Donde el emperador Constantino que dize aquella sciencia de aquéllos es de castigar y de vengar con severas leyes, que armados con artes mágicas aparejan algo contra la salud de los hombres o llevan los ánimos castos a la luxuria, y aquéllos que buscan remedios que no vengan aguas en las maduras viñas ni granizo.
    • 1595 Ribadeneira, P. Tratado príncipe cristiano [1868] Esp (CDH )

      Vamos declarando y apoyando esta verdad, la cual áun algunos príncipes gentiles entendieron y guardaron; pues se escribe de Alejandro Severo, emperador, que tuvo tan grande respeto á los augures y pontífices, que los dejaba gobernar las cosas tocantes á la religion, libremente, y las que el mismo emperador habia juzgado y determinado, si ellos las juzgaban diferentemente, pasaba por ello y queria que fuesen obedecidos.

    • p1613-c1640 Saavedra Fajardo, D. República Literaria [1985] 112 Esp (CDH )
      Entre éstos asistían los augures, * haciendo juicio de las cosas futuras por los vuelos de las aves, derechos o torcidos; los aúspices, * por las entrañas de los animales, si estaban o no gastados, atendiendo al color del hígado y del corazón y a los movimientos y mudanza * de la sangre; otros, por el relincho de los caballos, por el piar y picar de los pollos, y por otras cosas semejantes, formaban agüeros, y pronosticaban los sucesos prósperos o adversos.
    • 1648 Solórzano Pereira, J. Política indiana [1972] Esp (CDH )
      Si buscamos egemplos, los hallaremos en los Colegios de los Augures , que tenían los Romanos, al qual desde niños llevan á criar sus hijos, para que alli fuesen bien instruídos en las cosas divinas, como lo refiere Rosino, y otros Autores.
    • 1673 Díaz Vara Calderón Coronado, G. Grandezas Roma p. 32 Esp (BD)
      El oficio de los Epulones, era ordenar las comidas, y viandas á Iupiter, y otros falsos Dioses, como siente Tito-Livio. Y el de los Augures, el adiuinar en el volar, cantar, y comer de las aues.
    • 1753 Feijoo, B. J. Cartas eruditas, IV [2004] Esp (CDH )
      Sobre lo qual, consultados los augures, respondieron, que aquel prodigio anunciaba que Cippo, si volvía a Roma, havía de ser rey de ella, y que él, más amante de la libertad de su patria, que de su propria exaltación, condenándose a un voluntario destierro, nunca quiso volver a la ciudad.
    • 1769 Flórez, E. España sagrada, XXIV p. 183 Esp (BD)
      Entre los Ministros de las cosas sagradas contaban los Aruspices, y los Augures: aquellos miraban las victimas del Sacrificio: estos las Aves, anunciando lo que les parecia.
    • 1772 Schz Feria Morales, B. Palestra sagrada, IV p. 128 Esp (BD)
      Pero en su rigurosa significacion el Templo era un espacio cercado con muro, dedicado al culto de alguna Deidad, y consagrado por los Augures, y por esto ultimo se diferenciaban de él los demas lugares sagrados, que no eran consagrados por los Augures.
    • 1788 Martínez, F. Prontuario artístico p. 49 Esp (BD)
      BASTON AUGURAL: Baston bolteado por arriba en forma de cayado. Se le vé en varias medallas antiguas. Es el distintivo de los Augures, y se servian de él para dividir las regiones del Cielo quando hacian sus observaciones.
    • 1790 Azara, J. N. Trad Vida Ciceron, Middleton, III p. 245 Esp (BD)
      Todo el tiempo que precedió á esto se mantuvo Ciceron en la campaña, dispensándose absolutamente de asistir al Senado; pero al acercarse César, Lépido le escribió persuadiéndole volviese á Roma, asegurándole que César y él se lo estimarian mucho. Ciceron, no pudiendo adivinar lo que querian de él, creyó se trataba de la consagracion de algun templo, para la qual eran necesarios tres Augures; pero sin exâminar mas aquel misterio, siguió el consejo de sus amigos, que hacia mucho tiempo le rogaban abandonase la soledad.
    • 1826 Anónimo Trad Mitología I, Blanchard p. 105 Esp (BD)
      Fauno, hijo de Picus rey de los latinos y famoso augur, fue el que instituyó en Italia el sistema religioso que los griegos habian recibido del Egipto. Se aplicó tanto á hacer florecer la agricultura en sus estados, que despues de su muerte se le colocó entre los dioses campestres.
    • 1846 Díaz, N. P. Corte partidos [1996] Esp (CDH )
      Cicerón decía que no sabía cómo dos augures se saludaban sin reírse. No diremos eso nosotros de algunos diplomáticos; porque si Cicerón ignoraba cómo se reían los augures, nosotros sabemos por qué ofician con seriedad los graves sacerdotes de la adivinación política. Su condición es más triste: ¡no son impostores!... Son los más sinceros creyentes en sus falsos horóscopos; los que con mayor adoración se prosternan ante sus ídolos.
    • 1850-a1865 Bello, A. Literatura latina [1985] Crítica literaria Ve (CDH )
      Las asonadas eran frecuentes en Roma. Pero, en medio de tantas inquietudes, tuvo bastante calma y serenidad para componer sus tratados oratorios, y para abogar en el foro, donde, por congraciarse con Pompeyo, defendió a Vatinio y Gabinio, hombres malvados y enemigos mortales suyos. A la edad de cincuenta y cuatro años, fue recibido en el colegio de los augures; y poco después, la catástrofe del turbulento Clodio, muerto a manos de Milón, le libró de su más temible adversario.
    • 1877 Selgas Carrasco, J. Fisonomías contemporáneas [1889] Esp (CDH )
      Guiñémonos los ojos al vernos, como los augures de Roma, y gocemos el usufructo de esa gloria vitalicia que nosotros mismos nos hemos adjudicado. Después de todo, el espectáculo que presenciamos tiene el aspecto de una comedia casera, en la cual no hemos de ser nosotros los que nos neguemos la admiración y los aplausos.
    • 1882 Montalvo, J. Siete tratados, II [1882] Ec (CDH )
      Los augures anunciaron á Genucio Cipo que si entraba en Roma seria rey. Genucio torció el camino y se desterró de Roma para siempre. Bolívar hubiera hecho lo propio: un libertador no desciende á la condicion de simple monarca. Este Simon de Montfort que junto con sus barones de fierro habia echado los cimientos de la libertad, no podia destruirla cuando estaba fundada.
    • 1906 Ortiz, F. Negros brujos [1973] 126 Cu (CDH )
      Por este motivo generalmente se considera al brujo como un hipócrita farsante, que explota la ignorancia ajena en provecho propio, con el completo convencimiento de su acción innoble y hasta criminal, y que, al igual de los augures de los últimos días de la República romana, puede aplicárseles el dicho de Cicerón: No pueden mirarse sin reír. Sin embargo, tal opinión dista de ser exacta.
    • 1939-1941 Marañón, G. Tiberio [1998] Esp (CDH )

      Sin embargo, puede presumirse que Tiberio creía menos en el presagio que muchos de sus contemporáneos, incluso los más ilustres, como sus propios historiadores Tácito, Suetonio y Dión. Suetonio nos informa de que el emperador era «hombre de realidades», como se diría hoy; y así, cuando iba a empezar una batalla, no gustaba de consultar a los augures, prefiriendo entregarse en su tienda a una madura reflexión y a un estudio detallado de cuantos datos le daban sus capitanes, a lo largo de la noche en vela.

    • 1952 Casaccia, G. Babosa [1991] Py (CDH )
      El doctor Brítez ansiosamente seguía sus palabras y sus gestos, como un augur que siguiese el vuelo de las aves, tratando de entrever algún signo que le indicase que doña Clara había recibido la carta enviada el día anterior. Doña Clara se mostraba siempre tan hermética e impenetrable, que muchas veces le sobresaltó la sospecha de que no recibía las cartas, y que otros las abrían y leían. Pero lo que pasaba era que la viuda de Salcedo, que en secreto gustaba de Quiñones, estaba convencida de que era éste quien le escribía, escondiéndose tras el anónimo por respeto y timidez.
    • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] Ar (CDH )
      Sentóse el mago en un trípode, y durante más de una hora nos contó su vida, su fantástica vida, iniciada en Menfis, junto a Tutmosis III, y prolongada entre escribas y sacerdotes, en las riberas del Nilo (¡ah bribón, si yo hubiese podido hablar!). Mientras estiraba su discurso, la Reina de Saba encendía lámparas y sahumerios. Pronto, una sutil neblina envolvió al disertante, cuya biografía no desdeñaba ni su actuación como augur, en el templo de Júpiter, ni su participación célebre en el festín de las bodas de Caná. Terminó gritando que nada era imposible para él, un inmortal, anterior al Diluvio.
    • 1994 García Cortázar, F. / Glz Vesga, J. M. Breve historia España [1994] Esp (CDH )
      Además de la burocracia civil, la administración ciudadana dispuso de otra de carácter religioso compuesta, en un principio, por los miembros de los colegios de pontífices y augures, a los que en el Imperio se sumarán los flamines, versados en el culto al emperador. La vida municipal recibirá gran impulso tras el Edicto de Latinidad de Vespasiano (70 d.C.). Fruto de las presiones del lobby hispano en el Senado y de la búsqueda de apoyos en las provincias occidentales, el edicto fomentaría la redacción de leyes reguladoras de las relaciones ciudadanas, gracias a las que se conoce hoy el funcionamiento de la esfera burocrática.
    • 2006 Gtz Méndez, A. "Calígula emperador Roma" Apilados cráneos Mx (CORPES)
      El augur Trasilo, viendo vacilar a Tiberio en la elección de su sucesor, había afirmado "que Calígula no tenía más posibilidades de ser emperador que de atravesar a caballo el golfo de Baias".
    • 2011 Balmaceda, D. Historia palabras Ar (CORPES)
      Son varios los nombres que, al igual que Felipe, se relacionan con animales. A partir de los augurios ("el grito de las aves"), generó Augusto ("consagrado por los augures"). Entre las mujeres, Déborah proviene del hebreo y significa abeja. Se emparienta con Melisa, que es abeja, en griego. En este pueblo tan significativo para la historia universal, llamaban agnos al cordero, cuya pureza e inocencia dio lugar a Agnes, luego convertido en Inés.
    • 2021 Esguerra Miranda, C. "Filosofar" Semana (Bogotá): semana.com Co (CORPES)
      En Sobre la adivinación, Cicerón nos habla del tripudium, un tipo de auspicio (del latín: "Avis", ave, y "spicio", ver, mirar) que se obtenía estudiando la manera de picotear de ciertos pollos sagrados. Los augures era los encargados oficiales de realizar estos auspicios y de leer en las aves la voluntad de los dioses, y un soborno adecuado los encauzaba según conviniera a los intereses políticos o económicos del mejor postor. En más de una ocasión se retrasaron las elecciones por unos malos auspicios un tanto sospechosos.
    • 1490 Palencia, A. Vocabulario latín romance Esp (NTLLE)
      [...] arcere, es arredrar [...]. Assí mesmo, segund Festo Pompeio, la significaçión del razonamiento arcano o secreto viene o de arce, que es la parte más segura de la çibdad, o de vn linaie de sacrifiçio que los augures fazían enla fortaleça o castillo tan arredrado de la noticia vulgar que avn non le cometían a escriptura.
    • 1495 Urriés, H. Trad Facta V. Máximo fol. CXXIXv Esp (BD)
      Ahun que yo no ponga ningun hombre delante del sobredicho metello, con buen drecho puedo comparar a el quinto sceuola augur: ca quando las partes de los enemigos de silla fueron vencidas i puestas atras: i silla houo ocupada la ciudad de roma: i constreñida con fuerça darmas el senado a ser ayuntado para declarar por enemigo de roma a mario: a la voluntad del qual ninguno resistir osaua: i a fue a sceuola demandado su voto, no quiso jamas dar tal sentencia: i quando silla je lo fablo, con yra en son de señorio i de fuerça, scuola respondio: ya sea silla que tu me muestras gran fuerça darmas i de caualleros, con la qual cercado has nuestra corte: i assi mesmo me amenazes de muerte, no podras tanto fazer, que por guardar esta poca i vieja sangre que me queda yo juzge por enemigo a mario, por quien la ciudad de roma i toda ytalia ha stado guardada i defendida.
    • 1513 Anónimo Trad Remedios contra fortuna, Petrarca fol. XX Esp (BD)
      Quinto Muscio Sceuola aquel sacerdote de los augures, muy amaestradamente jugo a este juego, y el diuino Augusto despues de acabadas las guerras ciuiles, de los exercicios del campo se passo a los de la pelota.
    • 1542 Anónimo Baldo [2002] Esp (CDH )
      Avían antiguamente muchos géneros de adevinos como augures: adevinavan por el gorgear de las aves aurúspices; por [...] el viento que corría aríolos; por los altares magos caldeos, contra los cuales los emperadores pussieron muchas penas. Donde el emperador Constantino que dize aquella sciencia de aquéllos es de castigar y de vengar con severas leyes, que armados con artes mágicas aparejan algo contra la salud de los hombres o llevan los ánimos castos a la luxuria, y aquéllos que buscan remedios que no vengan aguas en las maduras viñas ni granizo.
    • 1549 Jarava, J. Trad Vidas dichos, Erasmo [2005] Esp (CDH )

      Aruspices, los que adeuinauan por las entrañas y assaduras de los animales quando sacrificauan.

      Augures, los que adeuinauan por agueros de las bozes o grazindos de las aues.

      Auspices, los que adeuinauan por el bolar de las aues.

    • 1555 Hnz Velasco, G. Trad Eneida Vergilio p. 60 Esp (BD)
      Con sus insignias de Augur, trabea, y baculo, / Y vn escudo pequeño en la siniestra, / Al qual la bella Circe, de amor presa, / Muriendo por le ser muger, y viendose / Dexada del por otra, con su vara / Hirio, y con magica arte transformandole, / En aue le boluio de su apellido: / Y de colores le esparzio las alas, / En este templo pues el rey Latino / Sentado en la paterna fila, manda / Que entren ante el los Teucros mensageros, / Y antes que ellos hablassen, con beneuolo / Semblante, desta suerte les pregunta [...].
    • 1579 Pz Castillo, B. Trad Discursos religión romanos, Choul p. 249 Esp (BD)
      Tiempo es ya a mi parecer de acabar esta platica y escreuir algo de los saçerdotes y dignidades saçerdotales, prosiguiendo al discurso de la Religion antiogua Romana, vuo en Roma muchas ordenes y collegios de Saçerdotes que tenian cargo de las cosas sagradas, el gouierno y mando en la religion, quales fueron el gran Pontifiçe y el menor, los Flamines y Archiflamines, los Augures o Agoreros, por las aues los Salios y los Collegios y Prestes, como nuestros Canonigos, que fueron applicados para el seruiçio diuino de los emplos de los Emperadores, despues de canonizados y hechos dioses, que tomauan el nombre del Emperador á quien seruian, como los de Augusto, se llamauan Augustales, los de Heluio Heluianos, de Antonino Antonianos, de Aurelio Aurelianos, y de Faustina Faustinianos.
    • a1582 Gurrea Aragón, M. Discursos medallas [1902] Esp (CDH )

      Fué, pues, assí, segun refieren muchos autores: que estando Drusilla, prometida por esposa á Augusto, en cierto jardin suyo, vna águila dejó caer de lo alto vna gallina blanca, sin lesion alguna, en sus faldas, la qual trahía en el pico un brote de laurel: llamados los augures, sacerdotes de tanta dignidad en aquella vanidad llena de supersticiones, mandaron que con gran custodia se guardase la casta y cria de aquella gallina y de gallo blanco, y que el laurel ó ramo se plantase, y con gran custodia se criase, como en efecto se hiço arbol, de las hojas del cual se coronaron muchos años en los triumphos los emperadores, sus sucesores, y á este exemplo la uara ó ramo que acostumbrauan traer en el triumpho, plantauan en memoria del emperador ó triumphador con su guarnimento alrededor de marmol, adonde escriuian el triumpho y nombre del emperador triumphante. /

    • 1595 Ribadeneira, P. Tratado príncipe cristiano [1868] Esp (CDH )

      Vamos declarando y apoyando esta verdad, la cual áun algunos príncipes gentiles entendieron y guardaron; pues se escribe de Alejandro Severo, emperador, que tuvo tan grande respeto á los augures y pontífices, que los dejaba gobernar las cosas tocantes á la religion, libremente, y las que el mismo emperador habia juzgado y determinado, si ellos las juzgaban diferentemente, pasaba por ello y queria que fuesen obedecidos.

    • 1611 Covarrubias, S. Tesoro Cast Esp (NTLLE)
      agüero, [...] en Roma vbo un collegio que llamaron de los augures, tenido en grande veneraçión. Estos adiuinaban por el buelo de las aues, pero también se estendía el vocablo agüero a que sinificase qualquiera otra señal precediente al suçeso que se temía o esperaba, como consta de los exemplos que pusimos arriba.
    • a1612 Fdz Andrada, A. Epístola Fabio [1993] 76 Esp (CDH )
      Más quiere el ruiseñor su pobre nido / de pluma y leves pajas, más sus quejas / en el bosque repuesto y escondido, / que agradar lisonjero las orejas / de algún príncipe insigne, aprisionado / en el metal de las doradas rejas. / Triste de aquel que vive destinado / a esa antigua colonia de los vicios, / augur de los semblantes del privado. / Cese el ansia y la sed de los oficios, / que acepta el don, y burla del intento, / el ídolo a quien haces sacrificios. /
    • 1617 Minsheu, J. Vocabularium Hispanicum Latinum Anglicum (NTLLE)
      Augur, vi: Agoréro [| G. Augúre, I. Indovino; L. Augur ].
    • 1626 Fdz Navarrete, P. Conservación monarquías [1982] Esp (CDH )

      No sólo se peca en España en los gastos excesivos de los trajes, sino también en los edificios de suntuosas casas y jardines, y en el adorno de costosísimas alhajas; habiendo esto llegado a tan grande extremo, que las cosas que ahora setenta años se juzgaban por suficientes para un grande, las desechan por cortas personas de muy inferior jerarquía; cumpliéndose lo que al mismo propósito dijo Veleyo Patérculo, que habiendo los censores Casio Longino y Cepión castigado a Lépido Elio, augur, porque alquiló una casa en seis mil maravedís, pondera este autor que ya en su tiempo era precio humilde para casa de cualquier senador: Lepidum Aelium Augurem, quod sex millibus aedes conduxisset, adesse jusserunt; at nunc siquis tanti habitet, vix ut senator agnoscitur: adeò mature à rectis in vitia, à vitiis in prava, à pravis in praecipitia.

    • 1635 Piña, J. Epítome fábulas antigüedad [1635] Esp (CDH )
      Aun en las crecientes no vio el cielo sereno y, si estrellado, no luziente de aquel sol de la sin él temida noche, por quien no temida alçó figura en su bien aprendida ciencia de Astrología, passando de la otra parte de los Augures, de quien lo tomaron los Romanos, a los pronósticos e inuocaciones de la Hécate ahumada y mal compuesta, de que el más que poeta historiador si diuino ingenio, el cordoués Lucano, se valió. Respondiole no solamente la figura, sino el escuro lugar donde juzgan Eaco, Minos, y Radamante.
    • p1613-c1640 Saavedra Fajardo, D. República Literaria [1985] 112 Esp (CDH )
      Entre éstos asistían los augures, * haciendo juicio de las cosas futuras por los vuelos de las aves, derechos o torcidos; los aúspices, * por las entrañas de los animales, si estaban o no gastados, atendiendo al color del hígado y del corazón y a los movimientos y mudanza * de la sangre; otros, por el relincho de los caballos, por el piar y picar de los pollos, y por otras cosas semejantes, formaban agüeros, y pronosticaban los sucesos prósperos o adversos.
    • 1648 Solórzano Pereira, J. Política indiana [1972] Esp (CDH )
      Si buscamos egemplos, los hallaremos en los Colegios de los Augures , que tenían los Romanos, al qual desde niños llevan á criar sus hijos, para que alli fuesen bien instruídos en las cosas divinas, como lo refiere Rosino, y otros Autores.
    • 1654 Rojas, P. Hist Toledo, I p. 248 Esp (BD)
      En esta Via viuió el Rey Anco Marcio, y Julio Cesar tuuo en ella su morada. En Toledo era la Via Sacra desde el Alcazar, que servia de Capitolio, y baxaua por la Plaza de Zocodover, y de alli por la calle, que se llama de las Armas, la Herreria, y Arrabal, a la Puerta Sacra, oy de Visagra, a San Eugenio, y de alli al Soto (que sin duda era el que oy está junto a Azuqueyca) alli iban los Sacerdotes a hazer sus Sacrificios, y los Augures sus Agueros.
    • 1664 Montemayor Córdoba Cuenca, J. F. Summaria origen Aragon, I fol. 205v Esp (BD)
      Obseruóse esto tan precisamente en los principios del Pueblo y Gouierno Romano, que solo á la Nobleza pertenecia, todo lo que era de sacrificios y sagradas ceremonias, como lo dexamos tocado arriba en el Capitulo Quarto al principio: siendo los Nobles aquellos que eran Sacerdotes, Augures, Flamines, Aruspices y Pontifices Maximos, y aun preciandose de serlo, los Reyes y Emperadores, segun que del Rey Anio, lo refiere Virgilio.
    • 1673 Díaz Vara Calderón Coronado, G. Grandezas Roma p. 32 Esp (BD)
      El oficio de los Epulones, era ordenar las comidas, y viandas á Iupiter, y otros falsos Dioses, como siente Tito-Livio. Y el de los Augures, el adiuinar en el volar, cantar, y comer de las aues.
    • 1683 Sigüenza Góngora, C. Triunfo parténico [1945] Mx (CDH )
      De que supersticiosamente sacaron sus augures, que siendo la inicial del nombre de Augusto A, pronosticaba esta ave sobre la primera letra de Agrippae, que dejaría en breve el imperio de la tierra, trocándolo por mejor corona: Per quam literam (explica Beroaldo) id ostentum ad Augustum referri interpretabantur, cuius quoque nomen ab A incipit. Y así fingieron, en su Apoteosis volando un águila de la pira en que se desató en cenizas, que colocaba su espíritu sobre el pavimento de las estrellas.
    • 1694 Barcia Zambrana, J. Despertador christiano santoral p. 3 Esp (BD)
      Tuvo Roma entre sus grandezas vn Colegio, Fundacion de Romulo, que llamaban de los Augures, ó Adivinos, cuyo oficio era anunciar las felicidades, y prevenir los daños, para mayor seguridad de la Republica.
    • 1711 Anónimo Trad Cosas Roma, Vaccondio p. 203 (BD)
      Accrescento tambien el numero de los Sacerdotes, como el Padre Patrato; los Feciales, los Epulones, y los Augures, y tenian tanto poder, que no se podia congregar el Senado si ellos no permitian. Tenian tambien muchos instrumentos, e vasos hechos para el uso de los sacrificios.
    • 1726 RAE DiccAutoridades (NTLLE)
      AUGURES. s. m. Los adivínos que supersticiosamente por el vuelo de las aves adivinaban, ó pronosticaban los sucessos futúros, á quienes por esto daban este nombre los Romános.
    • 1750 Feijoo, B. J. Cartas eruditas, III [2004] Esp (CDH )
      En Daniel, ariolos, magos, caldeos, arúspices, parece se toman por una misma clase de gentes; los quales, aunque doctos en las ciencias naturales, mezclaban a ellas algunas vanas observancias, como la interpretación de los sueños. En Isaías, cap. 47, se da el nombre de augures o agoreros a los professores de la Astrología Judiciaria: Stent, & salvent te Augures Caeli, qui contemplabantur sydera, & supputabant menses, ut ex eis annunciarent ventura tibi. Los encantadores propria y primordialmente eran aquellos, que con ciertas cantilenas ponían immóbiles los áspides y otras serpientes. Sobre estos hay una dissertación de nuestro Calmet, donde, aunque admite encantadores mágicos, se inclina a que también cabe en esta materia algún arte natural.
    • 1753 Feijoo, B. J. Cartas eruditas, IV [2004] Esp (CDH )
      Sobre lo qual, consultados los augures, respondieron, que aquel prodigio anunciaba que Cippo, si volvía a Roma, havía de ser rey de ella, y que él, más amante de la libertad de su patria, que de su propria exaltación, condenándose a un voluntario destierro, nunca quiso volver a la ciudad.
    • 1769 Flórez, E. España sagrada, XXIV p. 183 Esp (BD)
      Entre los Ministros de las cosas sagradas contaban los Aruspices, y los Augures: aquellos miraban las victimas del Sacrificio: estos las Aves, anunciando lo que les parecia.
    • 1770 RAE DiccAutoridades (2.ª ed.) (NTLLE)
      AUGURES. s. m. plur. Los adivinos, que entre los gentiles juzgaban de lo venidero por el vuelo de las aves.
    • 1772 Schz Feria Morales, B. Palestra sagrada, IV p. 128 Esp (BD)
      Pero en su rigurosa significacion el Templo era un espacio cercado con muro, dedicado al culto de alguna Deidad, y consagrado por los Augures, y por esto ultimo se diferenciaban de él los demas lugares sagrados, que no eran consagrados por los Augures.
    • 1786 Terreros Pando, E. Diccionario castellano (NTLLE)
      AUGURES, los adivinos, por medio del canto de las aves, &c.
    • 1788 Martínez, F. Prontuario artístico p. 49 Esp (BD)
      BASTON AUGURAL: Baston bolteado por arriba en forma de cayado. Se le vé en varias medallas antiguas. Es el distintivo de los Augures, y se servian de él para dividir las regiones del Cielo quando hacian sus observaciones.
    • 1790 Azara, J. N. Trad Vida Ciceron, Middleton, III p. 245 Esp (BD)
      Todo el tiempo que precedió á esto se mantuvo Ciceron en la campaña, dispensándose absolutamente de asistir al Senado; pero al acercarse César, Lépido le escribió persuadiéndole volviese á Roma, asegurándole que César y él se lo estimarian mucho. Ciceron, no pudiendo adivinar lo que querian de él, creyó se trataba de la consagracion de algun templo, para la qual eran necesarios tres Augures; pero sin exâminar mas aquel misterio, siguió el consejo de sus amigos, que hacia mucho tiempo le rogaban abandonase la soledad.
    • 1803 RAE DRAE (4.ª ed.) (NTLLE)
      AUGUR. s. m. El adivino, que entre los gentiles juzgaba de lo venidero por el vuelo de las aves.
    • 1817 RAE DRAE (5.ª ed.) (NTLLE)
      AUGUR. s. m. Lo mismo que AGORERO [| el que adivina por agüeros].
    • 1826 Anónimo Trad Mitología I, Blanchard p. 105 Esp (BD)
      Fauno, hijo de Picus rey de los latinos y famoso augur, fue el que instituyó en Italia el sistema religioso que los griegos habian recibido del Egipto. Se aplicó tanto á hacer florecer la agricultura en sus estados, que despues de su muerte se le colocó entre los dioses campestres.
    • 1846 Díaz, N. P. Corte partidos [1996] Esp (CDH )
      Cicerón decía que no sabía cómo dos augures se saludaban sin reírse. No diremos eso nosotros de algunos diplomáticos; porque si Cicerón ignoraba cómo se reían los augures, nosotros sabemos por qué ofician con seriedad los graves sacerdotes de la adivinación política. Su condición es más triste: ¡no son impostores!... Son los más sinceros creyentes en sus falsos horóscopos; los que con mayor adoración se prosternan ante sus ídolos.
    • 1853 Castelar, E. Lucano [1861] 123 Discursos Esp (CDH )
      Entonces pidió intervención en el gobierno, y la obtuvo: sentóse a las puertas del Senado, é interpuso su velo; penetró como rey en los comicios; leyó el secreto de las leyes y su interpretación; logró el jusconnubium; ciñóse la túnica dé los augures; puso sus manos en las aras de los dioses; y forjó para sus sienes, con sus lentas, pero continuas victorias, la corona del derecho.
    • 1850-a1865 Bello, A. Literatura latina [1985] Crítica literaria Ve (CDH )
      Las asonadas eran frecuentes en Roma. Pero, en medio de tantas inquietudes, tuvo bastante calma y serenidad para componer sus tratados oratorios, y para abogar en el foro, donde, por congraciarse con Pompeyo, defendió a Vatinio y Gabinio, hombres malvados y enemigos mortales suyos. A la edad de cincuenta y cuatro años, fue recibido en el colegio de los augures; y poco después, la catástrofe del turbulento Clodio, muerto a manos de Milón, le libró de su más temible adversario.
    • 1874 Selgas Carrasco, J. Rostro alma [1888] Esp (CDH )
      Hagamos con ellos lo que hacían los augures de Roma; sonriámonos al vernos.
    • 1877 Selgas Carrasco, J. Fisonomías contemporáneas [1889] Esp (CDH )
      Guiñémonos los ojos al vernos, como los augures de Roma, y gocemos el usufructo de esa gloria vitalicia que nosotros mismos nos hemos adjudicado. Después de todo, el espectáculo que presenciamos tiene el aspecto de una comedia casera, en la cual no hemos de ser nosotros los que nos neguemos la admiración y los aplausos.
    • 1876-1880 Zugasti Sáenz, J. Bandolerismo [1983] Esp (CDH )
      El ciudadano, libre y alimentado por la esclavitud, estaba unido indisolublemente a los muros de la ciudad, en cuyo recinto, además de todos los goces de la vida civil, encontraba los augures, el taller, el concejo, el tribunal, el foro y el escrutinio, es decir, toda la mayor suma de vitalidad posible en aquellas civilizaciones.
    • 1882 Montalvo, J. Siete tratados, II [1882] Ec (CDH )
      Los augures anunciaron á Genucio Cipo que si entraba en Roma seria rey. Genucio torció el camino y se desterró de Roma para siempre. Bolívar hubiera hecho lo propio: un libertador no desciende á la condicion de simple monarca. Este Simon de Montfort que junto con sus barones de fierro habia echado los cimientos de la libertad, no podia destruirla cuando estaba fundada.
    • 1884 RAE DRAE (12.ª ed.) (NTLLE)
      Augur. [...] m. Cada uno de los sacerdotes que en la antigua Roma se creía que interpretaba la voluntad de los dioses y que adivinaba el futuro, observando el vuelo y el canto de las aves.
    • c1887 Hinojosa, E. HGral Derecho [1924] Esp (CDH )
      Los Augures eran los encargados de consultar la voluntad de los dioses para saber si tal ó cual acto verificado ya, ó que había de verificarse, era de su agrado. A este fin observaban los auspicia, nombre que se daba á las varias formas en que se creía ver manifestada la voluntad de los dioses, tales como el vuelo de los pájaros (auspicia ex avibus), los relámpagos (auspicia ex coelo) y otras cosas semejantes. Solían los Romanos explorar frecuentemente la voluntad de los dioses, especialmente sobre los actos políticos de más importancia; y de aquí la boga que tuvo entre ellos el arte augural y la gran influencia de los que lo cultivaban.
    • 1899 RAE DRAE (13.ª ed.) (NTLLE)
      Augur. [...] m. Ministro de la religión gentílica, que en la antigua Roma practicaba oficialmente la adivinación por el canto, el vuelo y la manera de comer de las aves, y por otros signos.
    • 1906 Ortiz, F. Negros brujos [1973] 126 Cu (CDH )
      Por este motivo generalmente se considera al brujo como un hipócrita farsante, que explota la ignorancia ajena en provecho propio, con el completo convencimiento de su acción innoble y hasta criminal, y que, al igual de los augures de los últimos días de la República romana, puede aplicárseles el dicho de Cicerón: No pueden mirarse sin reír. Sin embargo, tal opinión dista de ser exacta.
    • 1939-1941 Marañón, G. Tiberio [1998] Esp (CDH )

      Sin embargo, puede presumirse que Tiberio creía menos en el presagio que muchos de sus contemporáneos, incluso los más ilustres, como sus propios historiadores Tácito, Suetonio y Dión. Suetonio nos informa de que el emperador era «hombre de realidades», como se diría hoy; y así, cuando iba a empezar una batalla, no gustaba de consultar a los augures, prefiriendo entregarse en su tienda a una madura reflexión y a un estudio detallado de cuantos datos le daban sus capitanes, a lo largo de la noche en vela.

    • 1952 Casaccia, G. Babosa [1991] Py (CDH )
      El doctor Brítez ansiosamente seguía sus palabras y sus gestos, como un augur que siguiese el vuelo de las aves, tratando de entrever algún signo que le indicase que doña Clara había recibido la carta enviada el día anterior. Doña Clara se mostraba siempre tan hermética e impenetrable, que muchas veces le sobresaltó la sospecha de que no recibía las cartas, y que otros las abrían y leían. Pero lo que pasaba era que la viuda de Salcedo, que en secreto gustaba de Quiñones, estaba convencida de que era éste quien le escribía, escondiéndose tras el anónimo por respeto y timidez.
    • 1955 Cortázar, J. Trad Memorias Adriano [1982] Ar (CDH )

      También los presagios se multiplican; ahora todo parece una intimación, un signo. Acaba de caérseme y hacerse trizas una preciosa piedra grabada que llevaba engastada en una sortija; un artista griego había trazado en ella mi perfil. Los augures mueven gravemente la cabeza; en cuanto a mí, lamento la pérdida de esa purísima obra maestra. Me ocurre hablar de mí mismo en pasado; mientras discutía en el Senado ciertos acontecimientos ocurridos con posterioridad a la muerte de Lucio, se me trabó la lengua y mencioné repetidamente esas circunstancias como si hubieran tenido lugar después de mi propia muerte. Hace unos meses, el día de mi cumpleaños, al subir en litera la escalinata del Capitolio me di de boca con un hombre de luto que lloraba; vi cómo mi viejo Chabrias palidecía.

    • 1967 Benet, J. Región [1996] 154 Esp (CDH )
      Había llegado a pensar que su padre vivía todavía refugiado en Mantua, bajo la tutela del viejo Numa; que esperaba su vuelta, que de vez en cuando enviaba un mensaje que él —por miedo, por impericia, por cobardía— no había aprendido a captar. Pero tampoco lo podía llegar a creer: era demasiado tiempo y, sobre todo, demasiado ocio. En cambio, su madre... quizá era la que disparaba; no era una venganza sino la reanudación del ciclo crónico, la fiesta saturnal de una mente arcaica que exigía el regressus ad uterum para borrar los errores y descarríos de la edad presente y preparar el nacimiento de una nueva raza. Cuando llamó a la puerta se encontró ante la disyuntiva de franquear la entrada a la visitante o —al negarse a aceptar los pertinaces timbrazos— arrumbar para siempre el difícil equilibrio que había logrado arbitrar entre el signo de los tiempos y su propio desconcierto. No había querido tomar —respecto a la conducta de ella— una decisión porque ni tenía urgencia en disuadirla ni razones bastantes para convencerla de la inanidad de sus esperanzas y porque, en definitiva, no estaba en las tradiciones del país —tolerante hasta la indiferencia respecto a las conductas más inesperadas— el arrogarse una misión que sólo los acontecimientos sabrían colocar en su justo marco. Ciertamente todo el país padecía una enfermedad crónica y una epidemia porque (aparte de que nadie podía sentirse atraído por el ministerio del augur) en la conciencia popular se había llegado a considerar punible, insensata e imprudente la más ligera advertencia acerca de los peligros que encerraban los atractivos del monte; era ese punto de hipocresía lo que concedía al viaje anual el valor de un rito, el misterio de una fe y el sentido de una confirmación.
    • 1977 Lezama Lima, J. Oppiano Licario [1989] Cu (CDH )
      El gesto del augur, que en otra tumba detenía al pájaro y hacía volar a la liebre, muestra ahora la palma de la mano, como si fuera un espejo, para hacer perdurables las líneas de su rostro en su desaparición. La pasión de los etruscos por el espejo muestra su anticipo en esa palma de la mano, arrugada tal vez como esos espejos de bronce granulados aparecidos en algunas de sus tumbas.
    • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] Ar (CDH )
      Sentóse el mago en un trípode, y durante más de una hora nos contó su vida, su fantástica vida, iniciada en Menfis, junto a Tutmosis III, y prolongada entre escribas y sacerdotes, en las riberas del Nilo (¡ah bribón, si yo hubiese podido hablar!). Mientras estiraba su discurso, la Reina de Saba encendía lámparas y sahumerios. Pronto, una sutil neblina envolvió al disertante, cuya biografía no desdeñaba ni su actuación como augur, en el templo de Júpiter, ni su participación célebre en el festín de las bodas de Caná. Terminó gritando que nada era imposible para él, un inmortal, anterior al Diluvio.
    • 1985 Schz Espeso, G. Alas mariposas [1985] Esp (CDH )
      Los augures troyanos la veían en los hígados de un gallo, y las brujas de Barbastro en los posos de la orina. Por su parte, don Lisardo la guardaba en las alas de sus mariposas. No era una colección meritoria, de ejemplares difíciles, pero sus alas eran como las páginas de un álbum de recuerdos.
    • 1994 García Cortázar, F. / Glz Vesga, J. M. Breve historia España [1994] Esp (CDH )
      Además de la burocracia civil, la administración ciudadana dispuso de otra de carácter religioso compuesta, en un principio, por los miembros de los colegios de pontífices y augures, a los que en el Imperio se sumarán los flamines, versados en el culto al emperador. La vida municipal recibirá gran impulso tras el Edicto de Latinidad de Vespasiano (70 d.C.). Fruto de las presiones del lobby hispano en el Senado y de la búsqueda de apoyos en las provincias occidentales, el edicto fomentaría la redacción de leyes reguladoras de las relaciones ciudadanas, gracias a las que se conoce hoy el funcionamiento de la esfera burocrática.
    • 2001 RAE DRAE (22.ª ed.) (NTLLE)
      augur. [...] m. Oficiante, que en la antigua Roma practicaba oficialmente la adivinación por el canto, el vuelo y la manera de comer de las aves y por otros signos.
    • 2002 Álvz Eve, F. "Quinta pata gato" Virgen Poza Castillo RD (CORPES)
      ¡Qué lindos ojos! En ellos inmediatamente vi reflejado mi futuro y comprendí que era la que me habían escogido los dioses. Con ella fui a vivir a Roma y con ella aprendí lo que sé acerca de la nigromancia, y lo importante de consultar a los arúspices y augures por lo menos dos veces al año, para así saber lo que nos depara el futuro.
    • 2006 Gtz Méndez, A. "Calígula emperador Roma" Apilados cráneos Mx (CORPES)
      El augur Trasilo, viendo vacilar a Tiberio en la elección de su sucesor, había afirmado "que Calígula no tenía más posibilidades de ser emperador que de atravesar a caballo el golfo de Baias".
    • 2011 Balmaceda, D. Historia palabras Ar (CORPES)
      Son varios los nombres que, al igual que Felipe, se relacionan con animales. A partir de los augurios ("el grito de las aves"), generó Augusto ("consagrado por los augures"). Entre las mujeres, Déborah proviene del hebreo y significa abeja. Se emparienta con Melisa, que es abeja, en griego. En este pueblo tan significativo para la historia universal, llamaban agnos al cordero, cuya pureza e inocencia dio lugar a Agnes, luego convertido en Inés.
    • 2014 RAE DLE (NTLLE)
      augur. [...] m. Sacerdote que en la antigua Roma practicaba oficialmente la adivinación por el canto, el vuelo y la manera de comer de las aves y por otros signos.
    • 2016 Barañao, J. Historia Universal Freak, II Ch (CORPES)
      En mayo de 1940, Winston Churchill asumió el liderazgo. Su excentricidad era bien conocida. Uno de sus hobbies era construir muros de ladrillos y pertenecía a un sindicato de albañiles. Era miembro de la Antigua Orden de los Druidas de Oxford, en particular de la rama abocada a los aspectos religiosos de estos antiguos augures paganos de la Edad de Hierro. Con la guerra rugiendo en Europa, se dio el tiempo de pintar un cuadro en Marruecos, que luego regaló a Roosevelt. Pero era un caudillo incomparable. Su liderazgo jugaría un rol clave en las fuerzas aliadas.
    • 2021 Esguerra Miranda, C. "Filosofar" Semana (Bogotá): semana.com Co (CORPES)
      En Sobre la adivinación, Cicerón nos habla del tripudium, un tipo de auspicio (del latín: "Avis", ave, y "spicio", ver, mirar) que se obtenía estudiando la manera de picotear de ciertos pollos sagrados. Los augures era los encargados oficiales de realizar estos auspicios y de leer en las aves la voluntad de los dioses, y un soborno adecuado los encauzaba según conviniera a los intereses políticos o económicos del mejor postor. En más de una ocasión se retrasaron las elecciones por unos malos auspicios un tanto sospechosos.
  2. ac. etim.
    s. m. y f. Persona que pronostica un suceso futuro a partir de la interpretación de ciertas señales o indicios.
    Sinónimos: arúspice; augurador, a
    docs. (1852-2023) 27 ejemplos:
    • 1852 Castro Rossi, A. Gran Diccionario Lengua Española (NTLLE)
      AUGUR. s. m. Lo mismo que agorero [| la persona que pronostica los sucesos por venir, infiriéndolos vanamente de observaciones de cosas que ninguna relacion pueden tener con ellos], si bien lo más comun era significar el adivino por el vuelo ó canto de las aves.
    • 2023 Labarta, U. "Presidente" [29-09-2023] La Voz de Galicia (La Coruña) Esp (HD)
      Núñez Feijoo sigue esforzándose por ser presidente. No son los tiempos del bipartidismo y para ello necesitaba una mayoría absoluta con VOX el 23 de julio. Sus augures fallaron y olvidaron que la movilización a su favor de la centroizquierda menos sanchista estaba eivada —y lo estaba seriamente— por el sometimiento del Partido Popular a los postulados de la extrema derecha.
    • 1825-a1853 Caro, J. E. Poesías [1973] Co (CDH )
      / Cierto germano, como yo poeta, / Y como yo de corazón augur, / La hermosa hurí que Dios le reservaba / Así cantó sin conocerla aún: / ¡Oh tú, mujer que habrás de amarme un día! / Si, donde habitas hoy, supieras tú / El largo amor que en mi te voy juntando, / Y el canto que te guarda mi laúd.
    • 1854 Castelar, E. Disc Jurado [1861] Discursos Esp (CDH )

      La prensa, soldado de Dios, que pelea por la luz; tribuno puesto al frente del gobierno, para que el derecho no sea esclavo de la autoridad; augur destinado á conjurar las tormentas; la prensa, incesante clamor que se escapa de las entrañas de la sociedad; inmensa catarata, que descompone en los matices del iris las nobles aspiraciones de los pueblos, es, por su naturaleza y su origen, la lucha en la región de las ideas, y la paz en la región de los hechos; la guerra en la conciencia, y la tranquilidad en el espacio; pues la razon y la historia, de consuno dicen, que cuando se apaga la dulce luz del pensamiento se enciende la voraz hoguera de la revolucion.

    • 1861 Alarcón, P. A. Madrid Nápoles [1861] Esp (CDH )
      ¿Quieres que abdiquemos nuestra inteligencia, nuestra libertad, nuestros derechos en manos de falaces augures, de crueles tiranos, de supersticiosas invenciones?
    • a1870 Bécquer, G. A. Artículos [1923] Esp (CDH )
      Para los jugadores de Bolsa, para los augures del siglo XIX, la primavera es la época de las grandes combinaciones políticas, de las guerras y los cataclismos, la época, en fin, en que los geógrafos coronados rectifican el mapa-mundi con la punta de su espada señalando con sangre a falta de otra pintura mejor la línea de los nuevos límites. Todo lo que la diplomacia incuba en el fondo de sus notas reservadas durante el invierno, germina, brota y florece al dulce influjo de los rayos de sol primaverales.
    • 1898 Pz Galdós, B. Mendizábal [2002] 53 Esp (CDH )

      — ¡De sangre real!... Y si no, al tiempo... ¡Ay, Sr. D. Fernandito de mi alma, allá va una profecía! Déjeme usted ser profeta, y adivino, y augur, y brujo, si usted quiere. Antes de cuatro días recibe usted, como llovido del cielo, el nombramiento... de...

      — ¿De qué?

      — Vamos... de Caballerizo Mayor del Reino, digo, de Palacio... Y si no es esto, será de otra cosa de mucha categoría.

    • 1902 Valera, J. "Disc Juegos Florales Segovia" Estudios HistPolítica Esp (CDH )
      Hollada Alemania por los victoriosos ejércitos de Napoleón I, su independiente actividad literaria y la novísima y prodigiosa labor filosófica que la informa y sostiene son los patrióticos y fatídicos cantos de los augures que predicen y preparan el triunfo de Sedán y el tremendo desquite. En los versos de Parini, Alfieri, Manzoni, Nicolini, Leopardi y Foscolo aparece en germen y en flor la independencia y la unidad de Italia, que pronto se realizan al cabo.
    • 1928 Carrasquilla, T. Marquesa Yolombó [1984] Co (CDH )

      No consultaban los yolomberos las entrañas de las víctimas y el vuelo de las aves, como los romanos; pero, a semejanza de éstos, tenían sus augures y sus pitonisas. Carecían de astrólogos que declarasen el porvenir de los recién nacidos; pero, por los padrinos de pila que les eligiesen y por los caprichos de las madres, antes de darlos a luz, sacaban con toda precisión el genio de los hijos; y merced a las zahoríes, que en Yolombó no eran raras, sacaban lo más imprevisto de su porvenir.

    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] Pe (CDH )

      Abel legó sus conocimientos a Casimiro, pero, como buen augur que era, pudo prever el pronto final del hijo y se los enseñó también a Nasha. Años después llegaron varios togados a preguntar por los curanderos de la comunidad y sólo encontraron a ella. Nasha les dijo que nunca había hecho trepanaciones y, llegado el caso, no podría hacerlas por carecer de fuerza y experiencia.

    • 1962 Carpentier, A. Siglo luces [1979] 175 Cu (CDH )
      A medida que transcurrían los días de la navegación, pintábasele lo vivido como una larga pesadilla —pesadilla de incendios, persecuciones y castigos, anunciada por el Cazotte de los camellos vomitando lebreles; por los muchos augures del Fin de los Tiempos que tanto habían proliferado en este siglo, tan prolongado que totalizaba la acción de varios siglos.
    • 1974 Pz-Embid, F. "Apertura" [04-07-1974] ABC (Madrid) Esp (CDH )
      Los augures de la situación económica —de la que yo ignoro tanto— hablan de una difícil coyuntura, por muchas razones, a lo largo del verano y sobre todo para el otoño próximo. Tanta más razón para que la Sociedad y el Gobierno unan sus esfuerzos, a fin de conseguir que a una crisis económica no se junte una tensión cerrada, preludio de un estallido con afanes constituyentes. Nada sería peor mañana para la Monarquía.
    • 2001 Anónimo "Milenio" Faro de Vigo (Vigo): farodevigo.es Esp (CORPES)
      Cierto es que los augures profesionales, escarmentados tal vez por sus estrepitosos fiascos anteriores, no se han prodigado como suelen hacer en este tipo de eventos. Más allá de pronosticarle una nueva novia al Príncipe Felipe y otro embarazo a Carolina de Mónaco, la cofradía de los rappeles y los aceves se ha mostrado insólitamente comedida en lo tocante a anunciar prodigios, catástrofes y demás sucesos extraordinarios propios de su ramo laboral.
    • 2016 Sánchez-Mellado, L. "E. Gracia, caos elecciones" El País (Madrid) Esp (CORPES)
      Desde Formentera, donde veranea, la augur accede a dibujar el panorama político desde su particular punto de vista. No se sorprende en absoluto de la propuesta. De hecho, tenía una teoría elaborada al respecto. Por cierto, Esperanza Gracia no es ningún alias. Para que luego digan que no hay nombres bien puestos.
    • 2023 Labarta, U. "Presidente" [29-09-2023] La Voz de Galicia (La Coruña) Esp (HD)
      Núñez Feijoo sigue esforzándose por ser presidente. No son los tiempos del bipartidismo y para ello necesitaba una mayoría absoluta con VOX el 23 de julio. Sus augures fallaron y olvidaron que la movilización a su favor de la centroizquierda menos sanchista estaba eivada —y lo estaba seriamente— por el sometimiento del Partido Popular a los postulados de la extrema derecha.
    • 1852 Castro Rossi, A. Gran Diccionario Lengua Española (NTLLE)
      AUGUR. s. m. Lo mismo que agorero [| la persona que pronostica los sucesos por venir, infiriéndolos vanamente de observaciones de cosas que ninguna relacion pueden tener con ellos], si bien lo más comun era significar el adivino por el vuelo ó canto de las aves.
    • 1825-a1853 Caro, J. E. Poesías [1973] Co (CDH )
      / Cierto germano, como yo poeta, / Y como yo de corazón augur, / La hermosa hurí que Dios le reservaba / Así cantó sin conocerla aún: / ¡Oh tú, mujer que habrás de amarme un día! / Si, donde habitas hoy, supieras tú / El largo amor que en mi te voy juntando, / Y el canto que te guarda mi laúd.
    • 1854 Castelar, E. Disc Jurado [1861] Discursos Esp (CDH )

      La prensa, soldado de Dios, que pelea por la luz; tribuno puesto al frente del gobierno, para que el derecho no sea esclavo de la autoridad; augur destinado á conjurar las tormentas; la prensa, incesante clamor que se escapa de las entrañas de la sociedad; inmensa catarata, que descompone en los matices del iris las nobles aspiraciones de los pueblos, es, por su naturaleza y su origen, la lucha en la región de las ideas, y la paz en la región de los hechos; la guerra en la conciencia, y la tranquilidad en el espacio; pues la razon y la historia, de consuno dicen, que cuando se apaga la dulce luz del pensamiento se enciende la voraz hoguera de la revolucion.

    • 1861 Alarcón, P. A. Madrid Nápoles [1861] Esp (CDH )
      ¿Quieres que abdiquemos nuestra inteligencia, nuestra libertad, nuestros derechos en manos de falaces augures, de crueles tiranos, de supersticiosas invenciones?
    • a1870 Bécquer, G. A. Artículos [1923] Esp (CDH )
      Para los jugadores de Bolsa, para los augures del siglo XIX, la primavera es la época de las grandes combinaciones políticas, de las guerras y los cataclismos, la época, en fin, en que los geógrafos coronados rectifican el mapa-mundi con la punta de su espada señalando con sangre a falta de otra pintura mejor la línea de los nuevos límites. Todo lo que la diplomacia incuba en el fondo de sus notas reservadas durante el invierno, germina, brota y florece al dulce influjo de los rayos de sol primaverales.
    • 1873 Caro, M. A. Trad Geórgicas, Virgilio [1897] 187 Esp (CDH )
      / Las hay tambien á quienes toca en suerte / La guarda de las puertas, y por turnos, / Augures de la lluvia, contemplando / Se están las nubes y el mudable cielo.
    • 1895 Lpz Bago, E. Separatista [1997] Esp (CDH )
      ¿Hacia dónde iría? ¿Pues no se le acababa de ocurrir que si venía hacia él era segura la muerte de Pepe Martín, y si por el contrario a éste se acercaba él podía contarse con los difuntos? ¡Nada! ¡Como un augur! ¡Cosas de gitanos! Pues ya no podía de dejar de mirar al gorrión. Y el maldito sin moverse, sin decidirse por ninguno de los dos. ¡Pues quieto no se habría de estar siempre! ¡Ah! ¡Por fin! Lo vio bien claro. De otro revuelo volvía al árbol pero antes hubo de dar un par de saltitos. ¿Hacia dónde? ¡Hacia él! Habíase asustado al moverse el grupo de los padrinos.
    • 1898 Pz Galdós, B. Mendizábal [2002] 53 Esp (CDH )

      — ¡De sangre real!... Y si no, al tiempo... ¡Ay, Sr. D. Fernandito de mi alma, allá va una profecía! Déjeme usted ser profeta, y adivino, y augur, y brujo, si usted quiere. Antes de cuatro días recibe usted, como llovido del cielo, el nombramiento... de...

      — ¿De qué?

      — Vamos... de Caballerizo Mayor del Reino, digo, de Palacio... Y si no es esto, será de otra cosa de mucha categoría.

    • 1902 Valera, J. "Disc Juegos Florales Segovia" Estudios HistPolítica Esp (CDH )
      Hollada Alemania por los victoriosos ejércitos de Napoleón I, su independiente actividad literaria y la novísima y prodigiosa labor filosófica que la informa y sostiene son los patrióticos y fatídicos cantos de los augures que predicen y preparan el triunfo de Sedán y el tremendo desquite. En los versos de Parini, Alfieri, Manzoni, Nicolini, Leopardi y Foscolo aparece en germen y en flor la independencia y la unidad de Italia, que pronto se realizan al cabo.
    • 1906 Rdz Navas Carrasco, M. Dicc completo lengua española (BD)
      Augur m. [...] ant. Que augura, presagia o pronostica.
    • 1928 Carrasquilla, T. Marquesa Yolombó [1984] Co (CDH )

      No consultaban los yolomberos las entrañas de las víctimas y el vuelo de las aves, como los romanos; pero, a semejanza de éstos, tenían sus augures y sus pitonisas. Carecían de astrólogos que declarasen el porvenir de los recién nacidos; pero, por los padrinos de pila que les eligiesen y por los caprichos de las madres, antes de darlos a luz, sacaban con toda precisión el genio de los hijos; y merced a las zahoríes, que en Yolombó no eran raras, sacaban lo más imprevisto de su porvenir.

    • 1929 Gallegos, R. Doña Bárbara [1997] Ve (CDH )
      Desde aquel momento y durante varios días, Juan Primito se lo pasó, augur de su locura o de su bellaquería —él mismo no habría podido determinar dónde concluía la una y comenzaba la otra—, observando el vuelo de los fantásticos pájaros siniestros para descubrir qué clase de sed traían, en idiota exploración del cielo entre una y otra maliciosa mirada de reojo al rostro de doña Bárbara.
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] Pe (CDH )

      Abel legó sus conocimientos a Casimiro, pero, como buen augur que era, pudo prever el pronto final del hijo y se los enseñó también a Nasha. Años después llegaron varios togados a preguntar por los curanderos de la comunidad y sólo encontraron a ella. Nasha les dijo que nunca había hecho trepanaciones y, llegado el caso, no podría hacerlas por carecer de fuerza y experiencia.

    • 1948 Gmz Serna, R. Automoribundia [1948] Esp (CDH )
      Confieso que tuve serias aprensiones ante el caso de dualidad que brotaba entre la imaginación y la realidad, y que sentí el escalofrío que he experimentado otras veces al sentirme augur y mesiánico como sincero precursor de formas y motivos literarios.
    • 1962 Carpentier, A. Siglo luces [1979] 175 Cu (CDH )
      A medida que transcurrían los días de la navegación, pintábasele lo vivido como una larga pesadilla —pesadilla de incendios, persecuciones y castigos, anunciada por el Cazotte de los camellos vomitando lebreles; por los muchos augures del Fin de los Tiempos que tanto habían proliferado en este siglo, tan prolongado que totalizaba la acción de varios siglos.
    • 1970 Goytisolo, J. Reivindicación [1973] 232 Esp (CDH )

      [...] cuando el faquín concluye la prédica y reparte la comunión, todas se postran de hinojos y sacan sus lenguas viscosas para recibir la oblea y engullirla de golpe, vorazmente, con experto y veloz movimiento retráctil: polvos de hachich oportunamente mezclados con la harina durante un segundo de inadvertencia del acólito provocan súbito ramalazo de fiebre sexual: las beatas rasgan sus vestidos, se revuelcan por el suelo, escupen, babean, comienzan a masturbarse: levantando sus faldas, tratan de copular unas con otras sin hacer caso de las confusas protestas del augur: es el momento escogido por tus harkispara entrar en acción: los irrisorios disfraces caen, el blanco turbante de seda ciñe su negro turbante de pelo crespo: despiadadamente se reparten el sacro botín, embisten y clavan los venenosos aguijones: las escenas de orgía se multiplican, y los gemidos de terror y de éxtasis de las doncellas penetradas por las sierpes de los árabes: la sangre corre sin saciar su furor, la lógica de la muerte se impone: desde el vasto crucero del templo admiras el rudo y cruel espectáculo: estás junto al camerino de la Muñeca: [...].

    • 1973 Castellanos, R. Mujer [1995] Mx (CDH )
      Y el augur de los Xahil, que se quejaba diciendo: "Moriréis, os perderéis", mucho antes de que estos hombres de tierra adentro supieran que a sus costas se aproximaban esas enormes casas que andaban y que venían cargadas de otras representaciones de lo divino, de otro lenguaje, de otra idea del dominio y de otra práctica de la fuerza.
    • 1974 Pz-Embid, F. "Apertura" [04-07-1974] ABC (Madrid) Esp (CDH )
      Los augures de la situación económica —de la que yo ignoro tanto— hablan de una difícil coyuntura, por muchas razones, a lo largo del verano y sobre todo para el otoño próximo. Tanta más razón para que la Sociedad y el Gobierno unan sus esfuerzos, a fin de conseguir que a una crisis económica no se junte una tensión cerrada, preludio de un estallido con afanes constituyentes. Nada sería peor mañana para la Monarquía.
    • 1983 RAE DMILE (3.ª ed.) [01-01-1983] (NTLLE)
      augur. m. [...] Por ext., persona que adivina.
    • 1984 RAE DRAE (20.ª ed.) (NTLLE)
      augur. [...] m. [...] Por ext., persona que vaticina.
    • 1985 Merino, J. M. Orilla oscura [1995] 219 Esp (CDH )

      Continuó hablando, mientras el temblor agitaba cada vez más sus manos. A su aire de augur asustado se unía la apariencia de un narrador que fingiese, con muecas y gestos apropiados, las actitudes de alguna historia espeluznante. Yo le escuchaba sin rechistar.

    • 1993 Fuentes, C. Naranjo [1993] Mx (CDH )

      Primero expulso a las prostitutas, los proxenetas, los afeminados y los adivinos: entre todos, había más augures y viciosos que soldados. Este ejército de turbios placeres fue arrojado del campamento de Roma entre los sordos respingos de la tropa que los necesitaba para levantarse la moral. Ahora yo les daré una moral distinta, que es la de la victoria. Basta de mirarse cara a cara con los numantinos, engañándose los unos a los otros, sin pasos decisivos ni de ellos ni de nosotros.

    • 2001 Anónimo "Milenio" Faro de Vigo (Vigo): farodevigo.es Esp (CORPES)
      Cierto es que los augures profesionales, escarmentados tal vez por sus estrepitosos fiascos anteriores, no se han prodigado como suelen hacer en este tipo de eventos. Más allá de pronosticarle una nueva novia al Príncipe Felipe y otro embarazo a Carolina de Mónaco, la cofradía de los rappeles y los aceves se ha mostrado insólitamente comedida en lo tocante a anunciar prodigios, catástrofes y demás sucesos extraordinarios propios de su ramo laboral.
    • 2010 Ordóñez, A. Mar hombro Ec (CORPES)
      El alegre y el perturbador bullicio de los delfines alrededor del Dominique contrastaba con el silencio que reinaba en la bodega-camarote. No se necesitaba ser augur para adivinar que todos estaban unidos por el cordón umbilical del infortunio. Parecían una multitud de hermanos siameses.
    • 2014 RAE DLE (NTLLE)
      augur. [...] m. y f. Persona que vaticina.
    • 2016 Sánchez-Mellado, L. "E. Gracia, caos elecciones" El País (Madrid) Esp (CORPES)
      Desde Formentera, donde veranea, la augur accede a dibujar el panorama político desde su particular punto de vista. No se sorprende en absoluto de la propuesta. De hecho, tenía una teoría elaborada al respecto. Por cierto, Esperanza Gracia no es ningún alias. Para que luego digan que no hay nombres bien puestos.
    • 2023 Labarta, U. "Presidente" [29-09-2023] La Voz de Galicia (La Coruña) Esp (HD)
      Núñez Feijoo sigue esforzándose por ser presidente. No son los tiempos del bipartidismo y para ello necesitaba una mayoría absoluta con VOX el 23 de julio. Sus augures fallaron y olvidaron que la movilización a su favor de la centroizquierda menos sanchista estaba eivada —y lo estaba seriamente— por el sometimiento del Partido Popular a los postulados de la extrema derecha.
  3. adj. Que es señal o indicio que permite pronosticar un suceso futuro.
    docs. (1912-1994) 5 ejemplos:
    • 1912 Nervo, A. Poemas 1912 [1935] Amada Mx (CDH )
      En el balcón, en la penumbra, / vueltos a los ojos al azul, / te voy buscando en cada estrella / del misterioso cielo augur. / ¿Desde qué mundo me contemplas? / ¿De qué callada excelsitud / baja tu espíritu a besarme? / ¿Cuál el astro cuya luz / viene a traerme tus miradas? /
    • 1940-1961 Diego, G. Ángeles [1985] 199 Esp (CDH )
      / Corren los ángeles el ángelus / desde Ribadeo a Coruña, / y en el hálito augur del alba / se empaña el oro de la luna.
    • 1966 Gimferrer, P. Arde el mar [1994] 139 Esp (CDH )
      / La abubilla que habla a los espíritus, / la urraca, el búho, la corneja augur, / el gavilán, huyeron.
    • 1969 Asturias, M. Á. Maladrón [1969] Gu (CDH )

      Al final del verano, entre la tempestad de hojas secas que el viento del Norte arrebata, muele contra las piedras y reduce a polvo, hojarasca con todos los movimientos del alacrán que se quema, cada hoja sedienta se enrolla sobre el pedúnculo para pincharse y morir; al final del verano, entre la pavesa del sol y la tostadura de la helada, campos y montes marchitos devorándose en la perspectiva de ocres, jaldes, amarillos, parduzcos; al final del verano sólo queda verde la gran cordillera flotante como nube sembrada de aéreos pinos, cipreses voladores y cumbres de cuya celsitud no dan cuenta nieves eternas, que si al Sur, de los nevados andinos baja el deshielo en cascadas de agua fúlgida y celeste espuma, aquí la nevada de esmeraldas se derrite en primavera de verdor inapagable, verdor de bosques, verdor de pájaros augures, verdor de sabandijas, verdor de aguas y verdor de piedras.

    • 1994 Bonilla, J. Apaga [1995] Esp (CDH )
      Eran signos de que su vida no estaba apresada en las palabras augures del diario; que, si quería, tenía capacidad para incumplir lo allí enunciado.

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