13.ª Entrega (diciembre de 2022)
Versión del 25/06/2025
Equipo Real Academia Española
Familia Ver familia de palabras
víbora s. (1200-)
víbora, bibora, bíbora, bíuera, biuora, bíuora, bívora, bjuora, byuora, uiuora, vibora, vibra, vipera, vípera, vipra, vírbora, víuora, vivora, vívora, viborilla, viborita, viborón, viborota
Etimología. Del latín vīpĕra, ae, voz atestiguada en esta lengua como 'víbora, culebra, serpiente'; y como 'término de reproche para designar a una persona peligrosa' (DECH, s. v. víbora; véase Lewis, C. T. / Short, C., Latin Dictionary, s. v. vīpĕra, ae).
Resumen

Se documenta por primera vez, con la variante vibra y la acepción 'reptil de cuerpo estrecho, alargado, cilíndrico y sin extremidades, piel cubierta de escamas que muda periódicamente, cabeza aplanada, boca grande y con unos colmillos con los que inocula veneno', en La Fazienda de Ultra Mar (c1200), de Almerich y se consigna por vez primera en los glosarios de El Escorial y Toledo (1375-1410), editados por A. Castro en su obra Glosarios latino-españoles de la Edad Media. El uso de esta voz es constante en todas las épocas; la forma gráfica víbora comienza a documentarse a partir de mediados del siglo XV. Por otra parte, coincide con el hecho de que la variantes gráficas vipera y vípera, formas más semejantes a la voz latina de la cual procede esta palabra, se dejan de registrar a finales de ese mismo periodo. Las diferentes aposiciones, así como los modificadores y complementos, se usan para denominar diversos ofidios venenosos, con independencia de su familia biológica, como cascabel, serrana o de cascabel, de la familia de los vipéridos; coralillo o de coral, de la familia de los elápidos; verde, de la familia de los colúbridos; e incluso variedades diatópicas como yarará o de la cruz, delimitada al área rioplatense.

Por otra parte, igualmente se registra para designar serpientes que no tienen veneno, aunque con mucha menos frecuencia en comparación a la acepción relacionada a cualquier tipo de serpiente venenosa. Así, se registra como 'reptil de cuerpo alargado, estrecho y generalmente cilíndrico, sin extremidades, cabeza aplastada, boca grande y piel recubierta de escamas, que muda periódicamente', en 1793, en Diario del Capitán de Fragata de la Real Armada Juan Francisco Aguirre, en la demarcación de límites de España y Portugal en la América Meridional, de J. F. Aguirre. Se consigna por vez primera en el Diccionario de argentinismos, neologismos y barbarismos con un apéndice sobre voces extranjeras interesantes (1911), de Segovia. Como ocurre con la otra acepción, esta se combina con diferentes aposiciones, modificadores y complementos, las cuales se usan para denominar diversos ofidios no venenosos, con independencia de su familia biológica, como ciega o de dos cabezas, del género de las anfisbenas o de la familia de los leptotiflópidos; perro, de la familia de las boas; o chirrionera, de la familia de los colúbridos.

La voz víbora suele aparecer en los textos asociada a conceptos negativos los cuales se pueden relacionar con este animal, entre los que se encuentra la maldad o la furia, lo que motiva algunas de sus otras acepciones. De esta manera, se registra como 'persona que actúa con maldad o mala intención, generalmente difamando o criticando a alguien', sentido que también comparte con su uso en latín, en la Traducción de la Historia contra paganos, de Orosio. Valencia, Pontificia (Patriarca), olim Corpus Christi V27co (1376-1396), de J. Fernández de Heredia. Se consigna por vez primera en el Diccionario castellano con las voces de ciencias y artes (1788), de Terreros y Pando. Asimismo, se registra, tras la actuación de la metáfora, como 'persona que muestra enfado o furia' en 1547, en Belianís de Grecia, de J. Fernández.

De igual modo, a través del proceso de metáfora, se registra 'sentimiento u obsesión persistente y torturadora' en 1527, en la Tercera parte del libro llamado Abecedario Espiritual, de F. Osuna. Otros mecanismos lingüísticos también influyen en esta palabra, como es el caso de la sinécdoque, por la cual se registra, muy ligado a remedios terapéuticos, como 'carne de víbora' en El Conde Lucanor (1325-1335), de J. Manuel; o el caso de la metonimia, por la cual se registra como 'representación convencional de la víbora' en el Suplemento al Thesoro de la lengua castellana, de S. Covarrubias. Por último, circunscrita a México, como 'funda hueca, larga y estrecha, que sirve para guardar dinero', se documenta en 1887, en "Gacetilla. Crónica judicial", publicada en El Diario del Hogar (Ciudad de México). Se consigna por vez primera en el Diccionario de americanismos (1931), de Malaret.

En diversos repertorios lexicográficos se consignan varias acepciones: 'género de reptiles ofidios, caracterizados por tener la cabeza triangular y comprimida, el cuerpo cilíndrico y escamoso, la cola corta y obtusa y los dientes agudos en ambas mandíbulas [...]' (1847, Diccionario nacional, de Domínguez); 'cualquier especie de ofidio, sea venenoso o no' (1960, El habla de Guanajuato, de Boyd-Bowman). Además, las siguientes acepciones se localizan en distintas áreas de América: en Cuba, 'nombre que se da, en Cuba, a una planta de la familia de las clasuláceas, arbusto cuyas hojas bordeadas como de conchitas, o con ondas por dientes, echan otras, y vegetan separadas en la mata, colgadas en parajes húmedos y sombríos [...]' (1849, Diccionario provincial casi-razonado de voces cubanas. Segunda edición, notablemente aumentada y corregida, de Pichardo); en Argentina, 'planta asclepiadácea de aplicaciones medicinales' (1925, Diccionario de americanismos, de Malaret) y 'planta herbácea, común, de la familia de las Crasuláceas, cuyas hojas destacadas de la planta y colgadas al aire vegetan y se llenan de raíces adventicias y renuevos, por cuya razón también se llama Siempreviva, Inmortal, Prodigiosa, Hoja bruja y Pólipo herbáceo [...]' (1928, Diccionario botánico de nombres vulgares cubanos, de Roig y Mesa); en Puerto Rico, 'angelón' (1937, Vocabulario de Puerto Rico, de Malaret), 'en Puerto Rico se llama así la vibona de Cuba (Dendroponax), y este debe ser nombre derivado del otro' (1942, Diccionario general de americanismos, de Santamaría) y 'juego infantil' (1990, El habla campesina del país: orígenes y desarrollo del español de Puerto Rico, de Álvarez Nazario); en Colombia, 'planta de las comelináceas (Tradescantia zebrina)' (1942, Diccionario general de americanismos, de Santamaría); en Uruguay y en el ámbito textil, 'piel de víbora, usada especialmente en la confección de cinturones, zapatos y carteras' (1985, Voces de la indumentaria. Banda Oriental, de Alba, Rosa Saravia y Jones Gaye); en Colombia, tanto 'esposa' como 'suegra' (1986, Glosario lexicográfico del ALEC, de Montes Giraldo et al.); y, por último, en El Salvador y de carácter despectivo, 'persona servil y aduladora' (2010, Diccionario de americanismos, ASALE).

Por su parte, en España se consignan otros valores: en el área central y en Andalucía, 'trachinus radiatus C. y V. (Castilla y Cádiz)' (1963, Nomenclatura ictiológica, de Lozano); en el área oriental y Andalucía, 'lución' (1963, ALEA, dirigido por Alvar); en América; 'nombre de varias plantas de diferentes familias y géneros' (1966, Diccionario manual de americanismos, de Morínigo); y en el área central de España, 'letra de cambio' (1974, Cómo habla La Mancha. Diccionario manchego, de Serna); en Puerto Rico, 'gongolí, árbol' (1975, Diccionario de Americanismos, 2.ª ed., de Neves).

Víbora se integra en varias unidades pluriverbales para designar a otros animales que no pertenecen al suborden de las serpientes. Así, se registra, en Uruguay, tanto víbora ciega como víbora de dos cabezas para referirse al 'anfibio ápodo, endémico de América, África y ciertas zonas del sur de Asia, de hasta 1,5 metros de longitud, de cabeza redonda, aplanada y poco diferenciada, cuerpo de color negro, marrón, gris, azul o rosado rodeado por completo de anillos; tiene hábitos subterráneos' en 1982, en Geografía nacional, física, política y corográfica, de O. Araújo. También víbora volante (voladora o volantona), en Andalucía (España), como 'insecto de la familia de los cerambícidos, endémico de Europa, Asia, ciertas zonas de Norteamérica y el norte de África, de hasta 6,2 centímetros de longitud, cabeza más fina y bien diferenciada del tronco, con antenas muy largas, fuertes y curvadas, de cuerpo rectangular con el extremo ovalado de color oscuro que varía desde el negro hasta el marrón, y hexápodo', se atestigua en 1878, en el primer tomo de Á doce mil piés de altura, de T. Tárrago y Mateos, y se consigna por vez primera en el DRAE (1936). Por otra parte, se registran varias unidades pluriverbales ajenas a la zoología. Echar víboras, como 'criticar [algo o a alguien] dede manera enérgica o reiterada', se documenta en 1560, en Crónica de la Nueva España, de F. Cervantes de Salazar.

Finalmente, se consignan las siguientes unidades pluriverbales en diferentes repertorios: cuando volaban las víboras, como 'en épocas muy antiguas y remotas' (1993, Nuevo diccionario de americanismos. Tomo II: Nuevo diccionario de argentinismos, dirigido por Haensch y Werner); víbora de agua, como 'tromba de agua, tormenta' (2001, Diccionario breve de mexicanismos, de Gómez de Silva); víbora de dos cabezas, como 'esta expresión se usa también en el juego del truco cuando uno de los jugadores quiere comunicar a su compañero que no tiene cartas de valor' (1945, Vocabulario y refranero criollo, de Saubidet); víbora volante (voladora o volantona), como 'insecto de la familia de los cerambícidos de hasta 6,2 centímetros de longitud, cabeza fina y bien diferenciada del tronco, con antenas muy robustas y tan largas como el cuerpo, mandíbulas fuertes y un par de alas protegidas por élitros; vive en el tronco de los árboles y se alimenta de madera' en A doce mil pies de altura, (1878), de T. Tárrago y Mateos; y como 'ciervo volante' (1963, ALEA, dirigido por Alvar); y, en Argentina, viborita escondida, como 'juego de niños que consiste en esconder un látigo confeccionado con un pañuelo grande al cual se le han hecho nudos [...]' (1934, Lexicología de Salta, de Dávalos).

  1. ac. etim.
    s. f. Reptil de cuerpo estrecho, alargado, cilíndrico y sin extremidades, piel cubierta de escamas que muda periódicamente, cabeza aplanada, boca grande y con unos colmillos con los que inocula veneno. Nombre científico: Viperidae (familia); Elapidae (familia); y Colubridae (familia), en particular subfamilia Dipsadinae y los géneros Clelia y Philodryas .
    docs. (1200-2023) 511 ejemplos:
    • c1200 Almerich Fazienda Ultra Mar [1965] 164 Esp (CDH )
      Morara el lobo con el cordero e el leonpart con el cabrito recordaran en uno, e ninno pequenno los menara. E el buey * [...] * pazaran, e a una lazran sos fijos; [...] * com * el buey conbra paja. E deportarse a el ninno sobrel forado de la vibra e en el forado del escorpion el alatant * metra sue mano.
    • 2023 Closs, M. ESTO JABALÍ Pombero Ar (CORPES)
      Para un gran dolor en la frente, mojar la cabeza en agua de yerba lucero. La hincadura de cualquier espina pinchando con otra. O grasa de huroncito para la picadura de víbora. O bien con la grasa matar un gusano. Con la curación, moría el gusano. El enfermo mordido de víbora sentía el veneno morir. Porque no moría él, moría el veneno. Al morir, el enfermo gritaba, pero después traspiraba. Hacía pis. Se secaba. Había eliminado su veneno.
    • c1200 Almerich Fazienda Ultra Mar [1965] 164 Esp (CDH )
      Morara el lobo con el cordero e el leonpart con el cabrito recordaran en uno, e ninno pequenno los menara. E el buey * [...] * pazaran, e a una lazran sos fijos; [...] * com * el buey conbra paja. E deportarse a el ninno sobrel forado de la vibra e en el forado del escorpion el alatant * metra sue mano.
    • c1236 Berceo, G. Vida Santo Domingo [1992] 433 Esp (CDH )
      Tomóla el demonio a la missa estando, / dio con ella en tierra, trayóla malmenando, / la boca li torciendo, las espumas echando, / faziendo gestos feos, feos dichos fablando. / Començóli un monge, siempre lo solié fer, / los sanctos exorzismos de suso a leer; / entendió el demonio que avié de seer, / que avié la posada que tenié a perder [...]. / Cató al leedor essa vípera mala, / dixo: «Non me afinques, fraire, sí Dios te vala, / otros de ti mejores me afincan que salga, / cerca de ti los tienes, a ti no te incala.»
    • 1251 Anónimo Calila [1984] Esp (CDH )

      Et yo fize semejança del pozo a este mundo que es lleno de ocasiones et de miedos; et de las quatro culebras, a los quatro umores que son sostenimiento del ome. Et quando se le mueve alguna dellas, esle atal commo el venino de las bívoras o el tóxigo mortal. Et fize semejanza de los dos ramos a la vida flaca deste mundo et de los mures negro et blanco a la noche et al día, que nunca çesan de gastar la vida del ome.

    • c1280 Alfonso X General Estoria IV [2002] Esp (CDH )
      & de estrumentos de mill naturas. & de todas quantas cosas sabie yl dizien que auie mester pora la entrada de Egypto. & pora guerrearla & conquerirla. & auie en egypto muchas de las serpientes que dizen uiuoras de que uos contaremos adelant en la puebla dalli que fue fecha. despues del hermamiento. que serpientes son. & de que natura.
    • 1471-1476 García Salazar, L. Bienandanzas [2000] Esp (CDH )

      Castígovos e dígovos e aperçíbovos que non tomedes por alguazil a omne rubio ni vermejo ni fiedes por el tal omne; guardadvos d'él como vos guardaríades de las vívoras de India, las que matan con el catar. Quanto más vermejo fuese e más rubio es peor, que en estas figuras segnefica la traiçión e la inbidia e la artería. E por fuerça es esta natura a los omnes e por esto mató Caín Abel, su hermano.

    • 1494 Burgos, V. Trad Proprietatibus rerum, Anglicus [1999] fol. 112v Esp (CDH )
      Algunos veninos son calientes & secos, como el venino del tiro & de la vipera & semejantes animales; otros veninos son frios & secos, como el del escorpion; & otros frios & humidos, como el de la araña. El venino de las serpes es variado en maliçia, como Aviçena dize en el capitulo de los veninos, ca el venino de los machos es mas agudo & mas fuerte que el de las hembras, [...].
    • c1499-1502 Rojas, F. Celestina [2000] 17 Esp (CDH )
      Entre las serpientes, el bajarisco crió la natura tan ponzoñoso y conquistador de todas las otras, que con su silbo las asombra y con su venida las ahuyenta y disparce, con su vista las mata. La víbora, reptilia o serpiente enconada, al tiempo del concebir, por la boca de la hembra metida la cabeza del macho, y ella con el gran dulzor apriétale tanto, que le mata, y, quedando preñada, el primer hijo rompe las ijares de la madre, por do todos salen y ella muerta queda; él cuasi como vengador de la paterna muerte.
    • 1513 Herrera, G. A. Agricultura [1995] Esp (CDH )
      Dizen comun mente que quando vn alacran muerde a vna persona: que la mejor medicina es tomar el mismo alacran y majar le y poner le ençima de su picadura y que amansara mucho el dolor, y avn para la picadura de la biuora la triaca es el mejor remedio que ay en la triaca ay parte de biuora: paresce quel mismo veneno y ponçoña pelea contra si misma.
    • 1540-c1550 Mejía, P. Silva [1989-1990] Esp (CDH )

      Pero, como el summo saber de Dios no hizo cosa sin provecho, con toda su malicia y ponçoña, se aprovechan los hombres della para algunas medicinas y enfermedades; señaladamente, para passiones de garganta, por oculta propiedad aprovecha mucho traer la cabeça de la bívora. De manera que, biva, mata; y, muerta, sana. Y la confación de la triaca, que para tantas cosas es provechosa, de necessidad ha de llevar parte deste ponçoñoso animal para ser ella perfecta y de mayor effecto.

    • 1599 Alemán, M. Guzmán Alfarache I [1992] Esp (CDH )

      Y así debió de ser, pues desde entonces tuve unos bostezos y calosfríos que pronosticaron mi enfermedad. Maldita sea la vergüenza que me quedó ni ya tenía, porque me comencé a desenfadar y lo que tuve de vergonzoso lo hice desenvoltura, que nunca pudieron ser amigos la hambre y la vergüenza. *Vi que lo pasado fue cortedad y tenerla entonces fuera necedad, y erraba como mozo; mas yo la sacudí del dedo cual si fuera víbora que me hubiera picado.

    • 1605 Cervantes Saavedra, M. Quijote I [2004] 168 Esp (CDH )
      Cuanto más, que habéis de considerar que yo no escogí la hermosura que tengo, que tal cual es el cielo me la dio de gracia, sin yo pedilla ni escogella. Y así como la víbora no merece ser culpada por la ponzoña que tiene, puesto que con ella mata, por habérsela dado naturaleza, tampoco yo merezco ser reprehendida por ser hermosa, que la hermosura en la mujer honesta es como el fuego apartado o como la espada aguda, que ni él quema ni ella corta a quien a ellos no se acerca.
    • 1710 Montenegro, P. Materia médica [1942-1944] VII, 140 Ar (CDH )
      Tomada dos dragmas de la cebolla del Nardo en dos onzas de vino generoso, ó una de aguardiente despues de haber mordido la vibora embota el veneno, que no corra al corazon, y preserva de la muerte, y repetido el remedio hasta tres veces libra de la muerte.– De su flor se hace conserba, la cual es remedio á los males arriba dichos; pero no-tan (es) caliente en el 3º grado, y seco en el 2º eficáz.
    • 1728 Feijoo, B. J. Theatro crítico universal, II [2003] Esp (CDH )
      De Herodoto, Nicandro, Plinio y otros antiguos dimanó a todo el mundo la voz de que la víbora da la vida a sus hijos a costa de la propria, porque no los pare de otro modo que rompiéndole estos las entrañas para salir a luz, pero ya muchas experiencias mostraron ser falso esto. Pierio, citado por Gesnero, dice que muchos que han tenido la curiosidad de encerrar las víboras en vivares para observar todas sus operaciones vieron que parían sin dispendio suyo, y cuidaban de sus hijuelos como las demás madres.
    • c1754 Delgado, J. J. HGral islas Poniente [1892] Esp (CDH )
      La razón que tengo para establecer esta sentencia es lo que escribe el doctor Andrés Laguna en su libro de las plantas, sobre Dioscórides, en el cual dice, que hallándose en Roma en la botica de un excelente maestro que á la sazón estaba confeccionando la triaca, vió que mataba muchas víboras para ello [...].
    • 1782 Iriarte, T. Fábulas [1992] Esp (CDH )
      «Aunque las dos picamos —dijo un día / la víbora a la simple sanguijuela—, / de tu boca reparo que se fía / el hombre, y de la mía se recela.»La chupona responde: «Ya, querida; / mas no picamos de la misma suerte: / yo, si pico a un enfermo, le doy vida; / tú, picando al más sano, le das muerte.»
    • 1788 Viedma Narváez, F. Descripción StaCruz Sierra [2002] Bo (CDH )
      Víboras de diferentes tamaños y especies: la actividad del veneno en las unas es más pronto, en otras es más tardo, hay en tanta abundancia que las casas no están libres, y se necesita mucho cuidado para precaverse de ellas. Muchas diferencias de lagartos y lagartijas, mulitas y quirquinchos, como en las pampas de Buenos Aires; y últimamente toda especie de reptiles que se crían en país cálido y húmedo cual es Santa Cruz.
    • 1805 Quintana, M. J. Panteón Escorial [1969] 287 Poesías Esp (CDH )
      ¿Quién sois? iba a decir, cuando a otra parte / alzarse vi una sombra, cuyo aspecto / de odio a un tiempo y horror me estremecía. / El insaciable y velador cuidado, / la sospecha alevosa, el negro encono, / de aquella frente pálida y odiosa / hicieron siempre abominable trono. / La aleve hipocresía, / en sed de sangre y de dominio ardiendo, / en sus ojos de víbora lucía; / el rostro enjuto y míseras facciones / de su carácter vil eran señales, / y blanca y pobre barba las cubría / cual yerba ponzoñosa entre arenales. /
    • 1844 Gmz Avellaneda, G. Espatolino [1981] Novelas Cu (CDH )

      Saltó él como si le hubiese picado una víbora: fue espantosa la expresión de sus ojos en aquel momento, y nada nos parece comparable al ademán y acento con que exclamó:

      — ¡La traición!... ¡el perdón a precio de sangre!... ¡Oh viles! Los desprecio a ellos y a sus dones. La guerra entre nosotros tiene que ser eterna.

      — ¡Ya lo presentía yo! articuló débilmente Anunziata. No dijo más; violenta convulsión la acometió al punto, y un velo cárdeno cubrió su rostro [...].

    • 1867 Isaacs, J. María [1995] Co (CDH )
      Si hubiese encontrado enrollada sobre la mesa una víbora, no hubiera yo sentido emoción igual a la que me ocasionó la ausencia de las flores: su fragancia había llegado a ser algo del espíritu de María que vagaba a mi alrededor en las horas de estudio, que se mecía en las cortinas de mi lecho durante la noche...
    • 1884 Cané, M. Juvenilia [1999] Ur (CDH )
      El espía del Gran Mundo, novela francesa, en la cual hay una especie de Calibán, pero bueno y fiel, que chupa en una herida el veneno de una víbora; La gran artista y la gran, señora, que después he sabido fue por un año la coqueluche de las damas de Buenos Aires; La verdad de un epitafio, donde el héroe roba de un sepulcro a su amada, aletargada como Julieta, y le abre la mejilla de un feroz tajo para desfigurarla a los ojos de sus enemigos [...].
    • 1898 Ganivet, Á. Pío Cid [1983] Esp (CDH )

      — ¡En casa! —exclamó Martina, como si le hubiera picado una víbora—. ¡Y S! P debía de firmar, y Pu.... y Dios me perdone. Esto no pasa de aquí... Ahora se verá quién es Martina de Gomara.

      Y en un vuelo se calzó, se echó una falda y se puso el abrigo y el sombrero que halló más a mano, y se lanzó escaleras abajo resuelta a acudir a la cita y verse cara a cara delante de aquella mujer que tan impúdicamente trataba de robarle el padre de sus hijos.

    • 1901 Díaz Mirón, S. Ópalo [1947] 292 Lascas Mx (CDH )
      Entro. Hierbas y nichos y pendientes: / ponto con arrecifes y rompientes. / Alzo del polvo un lar: / un caracol cuyo tortuoso hueco / reproduce al oído, como un eco, / el murmullo del mar. / Ando en maleza vil donde no hay ruta / y el temor a una víbora me inmuta / cuando aventuro el pie. / Una virtud suprema y exquisita / baja del firmamento y precipita / la zozobra en la fe. /
    • a1936 Nogales Méndez, R. Memorias [1991] Ve (CDH )
      Legiones de víboras rojas, amarillas, negras, bronceadas y moteadas. Todas venenosas y de diferente tamaño. Incontables variedades de sabandijas también acosan los llanos y sus selvas vírgenes. Tomaría volúmenes describir en forma adecuada las diferentes clases de zancudos que mantienen allí el negocio de torturar la vida.
    • 1970 Rivarola Matto, J. B. Yvypóra [2003] Py (CDH )

      – Olga, por Dios –intervino Mercedes–. Viene del campo, lo vas a abatatar.

      – ¿A éste? ¡No te creas! –se rió de manera exagerada, enroscando el cuerpo como víbora que pica–. Ahora sí que me vas a pagar lo que le hiciste al pobre Gómez.

      Sufrió otro ataque de hilaridad. Mercedes sonreía, interrogando con las cejas.

      – Bueno, ¡chau! –dijo Olga–. Voy a bañarme.

    • 1973 Castellanos, R. Mujer [1995] Mx (CDH )

      Luego, el cuerpo. Esbelto y generoso alternativamente, sirve para proporcionar al abrazo amoroso la resistencia o el hueco que precisa para cumplirse y alcanzar la plenitud. El cuerpo que se viste de sedas y de terciopelos, que se adorna de metales y de piedras preciosas, que cambia sus apariencias como una víbora cambia su piel para expresar... ¿qué?

    • 1998 Gamboa, S. Páginas vuelta [1998] Co (CDH )

      Cayó en el sillón preguntándole a Dios por qué lo castigaba de esa manera, ¿no era acaso un sacerdote ejemplar? La imagen de su interior le pareció un pantano infecto, una oscura madriguera repleta de víboras rabiosas. ¿Por qué esa humillación? Lágrimas le vinieron a los ojos al sentirse prisionero de un cuerpo corroído y enfermo.

    • 2001 Obando Bolaños, A. Violento paraíso [2001] 162 CR (CDH )
      Porque eso creyeron que era: un bebé que lentamente se moría de hambre; un bebé extraviado en los cafetales a merced de los gatos o las víboras; y aunque buscaron tenazmente entre lotes, acequias y toda clase de rincones, nunca apareció el niño. La gata murió y sus restos se pudrieron entre los techos de un viejo almacén. Alguien sólo mencionó alguna vez el mal olor que se desató después de la cuaresma.
    • 2003 Villanueva Rada, H. Cuentos Bo (CORPES)
      Alguna cosa se movía subiendo por su pie derecho; algo, frío y escalofriante, se iba enroscando en su pierna. Al mirar hacia abajo vio la cabeza del reptil, erguida, moviéndose lentamente de un lado al otro, y con sus ojillos mirándolo malignamente con fijeza hipnótica... —¡Miaaau! Al escuchar al odiado gato, por acción refleja el hombre hizo un movimiento que asustó a la víbora y ésta atacó una, dos, tres veces, mordiendo profundamente la pantorrilla derecha del hombre que chilló de pánico y dolor.
    • 2023 Closs, M. ESTO JABALÍ Pombero Ar (CORPES)
      Para un gran dolor en la frente, mojar la cabeza en agua de yerba lucero. La hincadura de cualquier espina pinchando con otra. O grasa de huroncito para la picadura de víbora. O bien con la grasa matar un gusano. Con la curación, moría el gusano. El enfermo mordido de víbora sentía el veneno morir. Porque no moría él, moría el veneno. Al morir, el enfermo gritaba, pero después traspiraba. Hacía pis. Se secaba. Había eliminado su veneno.
    • c1200 Almerich Fazienda Ultra Mar [1965] 164 Esp (CDH )
      Morara el lobo con el cordero e el leonpart con el cabrito recordaran en uno, e ninno pequenno los menara. E el buey * [...] * pazaran, e a una lazran sos fijos; [...] * com * el buey conbra paja. E deportarse a el ninno sobrel forado de la vibra e en el forado del escorpion el alatant * metra sue mano.
    • c1236 Berceo, G. Vida Santo Domingo [1992] 433 Esp (CDH )
      Tomóla el demonio a la missa estando, / dio con ella en tierra, trayóla malmenando, / la boca li torciendo, las espumas echando, / faziendo gestos feos, feos dichos fablando. / Començóli un monge, siempre lo solié fer, / los sanctos exorzismos de suso a leer; / entendió el demonio que avié de seer, / que avié la posada que tenié a perder [...]. / Cató al leedor essa vípera mala, / dixo: «Non me afinques, fraire, sí Dios te vala, / otros de ti mejores me afincan que salga, / cerca de ti los tienes, a ti no te incala.»
    • c1250 Alfonso X Lapidario [2003] Esp (CDH )
      Pesadas son & duras de quebrantar pero labranlas los omnes & fazen dellas quales formas quieren. De su natura es calient & humida en el segundo grado de amas estas dos complixiones. Et su uertud es atal que si la cuelgan al cuello del que nascio endemoniado; sana. Et esso mismo faz al que a la enfermedat a que llaman oluidança que uiene por enfermedat del meollo. Et aun a otra uertud que si la traen por la mordedura de la biuora; sana.
    • c1250 Alfonso X Lapidario [2003] Esp (CDH )
      Et si tomaren peso de media dragma del poluo della. & lo echaren a la biuora o a la culuebra en la garganta; afogase luego & muere. Et como quier que las biuoras & las sirpientes malas ayan mas anchas las gargantas que los cuerpos. & quanto mas las an desta guisa tanto son peores que las otras; pero con tod esso la uertud desta piedra obra tan fieramientre contra ellas que ge las aprieta de guisa que las faz morir afogadas.
    • c1250 Alfonso X Lapidario [2003] Esp (CDH )
      Et si la pusieren sobre la ferida de la biuora, sana. & esso mismo faze; si la dieren molida a beuer. Et las dos estrellas que siguen al luzient de la figura que es dicha elfeca. & son amas en la corona septentrional. & la una dellas tira mas a parte de septentrion que la otra, estas amas an poder en esta piedra & dellas recibe su uertud. Et quando son en el ascendente; muestra esta piedra mas complidamiente sus obras.
    • c1250 Alfonso X Lapidario [2003] Esp (CDH )
      & en esta cueua sobredicha a muchas maneras de culuebras & de sirpientes. & ay unas maneras dellas que son luengas dun palmo en semeiante de biuoras. & an tal propriedat que quando la planeta mars se alça sobre tierra, dan uozes tan esquiuas; que qui las oye luego muere. & por end los omnes daquella tierra que saben esto; deuianse de passar cabo daquella cueua en aquella sazon.
    • c1250 Alfonso X Lapidario [2003] fol. 71r Esp (CDH )

      Del .xv. grado del signo de sagitario es la piedra que parece en la mar quando sube iupiter [...]. Pesada es & fuert & dura de quebrantar; & es de grand resplandor de guisa que la passa el uiso. De natura es calient & seca. Et a tal uertud que si la uee biuora, o otra culuebra; quiebranle luego los oios. & muere.

    • c1250 Alfonso X Lapidario [2003] Esp (CDH )
      Et delieue no fallan ninguno de quantos la troxieron que muriesse con fierro. Et si la muelen & la amassan con çumo de culantro uerde; suelues & tornase en sustancia del. & si con aquel agua untaren mordedura de biuora o de can rauioso; sana luego. & si esso mismo fizieren a las llagas quando se cierran; no fica y sennal. Et las dos estrellas la que declina a medio dia.
    • c1250 Alfonso X Lapidario [2003] fol. 87r Esp (CDH )
      & esta prueua fallaron los antigos porque si alguno fuesse entossigado que sopiessen la quantia del tossigo quel dieran; & quel sopiessen mas ciertamiente & meior guarecer. Et faz aun mas que si a aquel que lo a comudo o beuido. & ge la pusieren a la boca; fazgelo echar luego por ella. & esso mismo faz si alguno es ferido de biuora o de alacran; & ge lo pusieren sobre la ferida. Et las dos estrellas la que es postrimera de las dos que son en el anca.
    • c1250 Alfonso X Lapidario [2003] Esp (CDH )

      De la segunda faz del signo de cancro; es la piedra que a nombre alaquec. Et desta es ya dicho en el sesto grado del signo de capricornio. Et la uertud della es atal que si la pusieren en logar do fazen danno lluuias o nieues; tuellelo. Et otrossi de las biuoras & de las culuebras o de otros bestiglos malos.

    • c1250 Alfonso X Lapidario [2003] Esp (CDH )
      Et la primera piedra dellas es a la que dizen en arauigo mez. & en latin diamant. Esta piedra es de su natura fria & seca en el quarto grado. [...]. Et ningun omne non puede llegar o nasce aquel ryo; porque ay muchas sirpientes & otras bestias pozonadas de muchas maneras. & alli son las biuoras que matan solamiente de la uista.
    • 1250 Toledo, A. Moamín [2003] Esp (CDH )

      La XV manera es que cogen las manos e meten las unnas unas en las otras, e estendíjanse e déxanse caer de las perchas.

      La sezena manera es que graznan assí como graznan las gallinas, o que laman así como bíuoras, e échanse sobre sos uientres e camian. E esto acaeçe mayormientre a los açores e a las que son de su manera.

      La XVII manera es que apiertan las unas manos sobre las otras e déxanse caer de las perchas, e aprés d'esto dan luego uozes.

    • a1250 Anónimo Bocados [1971] Esp (CDH )

      [43] Toda onrra, que non sea afirmada con saber, ha de venir a desonrra.

      [44] Demandar sabor trahe lazería.

      [45] Mejor es estar con bívora sorda, que con mala muger estar.

      [46] Non descubras al tu enemigo la tu enemistad, por que as de temer la su arte, si es sesudo, e la su malicia, si es nescio.

      [47] Si predicares a algunt pecador, sey-le manso, por que non vengas a afruenta.

    • 1251 Anónimo Calila [1984] 118 Esp (CDH )
      Et en todo esto lidian con él quatro enemigos, es a saber: la colora et la sangre et la flema et la malenconía, que son tósigo mortal et bívoras mordederas. Et el miedo de los omnes et de las bestias fieras, et la calentura, et el frío, et el viento, et la lluvia, et otras muchas maneras de penas, et la vegez, a los que a ella llegan.
    • 1251 Anónimo Calila [1984] Esp (CDH )

      Et yo fize semejança del pozo a este mundo que es lleno de ocasiones et de miedos; et de las quatro culebras, a los quatro umores que son sostenimiento del ome. Et quando se le mueve alguna dellas, esle atal commo el venino de las bívoras o el tóxigo mortal. Et fize semejanza de los dos ramos a la vida flaca deste mundo et de los mures negro et blanco a la noche et al día, que nunca çesan de gastar la vida del ome.

    • 1251 Anónimo Calila [1984] 151 Esp (CDH )
      Et dizen que si algunt omne fiziese cama de las bívoras, por mayor folgura lo avería que non temerse del enemigo que amanesçe et anocheçe con él; et el más perezoso rey es aquel que se da a vagares quando le viene la cuita, et despréçiala et apónela a sus parientes et a sus amigos, et dize que le viene por ellos.
    • 1251 Anónimo Calila [1984] 157 Esp (CDH )
      Et ella faze al omne flaco cavalgar sobre el elefante, et apodera al encantador sobre las bívoras, así que les saca los dientes et juega con ellas; et ella trae al omne entendido fasta la muerte, et ella faze al sabio mal andante, et alegra al cobdiçioso, et festina al tardinero, et faze al muy escaso rico et abondado, et enpobreçe al franco, et esfuerça al cobarde, et encobarda al esforçado, et faze otras tales cosas que corren con las aventuras toda vía por su sazón en que fue aventurada.
    • 1251 Anónimo Calila [1984] Esp (CDH )

      Et el omne bueno non ha deste mundo ninguna cosa nin ningund poder nin ningund amigo, sinon las buenas obras et non más. Et el omne entendido deve demandar la cosa que ha de turar, et que le torne en pro del otro mundo, et que despreçie todo lo ál. Ca el omne de buen seso por tal ha el aver commo el caedizo que cae en el ojo, et las mugeres commo las bívoras, etlo que quiere para sí quiere para los otros omnes.

    • a1260 Anónimo Nuevo Testamento (Esc. I-j-6) [1970] Esp (CDH )
      E allegando Paulo muchos sarmientos, e metiendo los en el fuego, por la calentura salio una biuora e trauol de la mano. E quando los barbaros uieron la biuora colgar de su mano, dixieron unos a otros: Omiziero es est ombre, por que escapando del mar, non quier Dios que uiua. Mas Paulo sagudio la biuora en el fuego, e no sintio mal ninguno. Mas ellos cuedauan que fincharie e que serie luego muerto.
    • a1260 Anónimo SMateo (Esc. I-j-6) [1962] Esp (CDH )
      Linnage de biuoras, ¿qui uos mostro a fuir de la ira que a de uenir? Pues fazet digno fructo de penitencia, e non digades en uuestros coraçones: Padre auemos Abraham. Ca yo nos digo que poderoso es Dios de aquestas piedras leuantar fiios de Abraham. Ca ya es puesta la segur a la rayz del arbol. Pues todo arbol que non faze bon fruto, cortado sera e metudo en el fuego.
    • a1260 Anónimo SMateo (Esc. I-j-6) [1962] Esp (CDH )
      Linnage de biuoras, ¿cuemo podedes fablar bien seyendo malos? ca del abondamiento del coraçon fabla la boca. El ombre bono del bon thesoro bonas cosas da, e el omb re malo del mal thesoro malas cosas da. E digo uos yo que de toda palaura baldera que digan los ombres, auran a dar razon el dia del iuizio. Ca por tus palauras seras bien iudgado, e por tus palauras seras dannado.
    • a1260 Anónimo SMateo (Esc. I-j-6) [1962] 62 Esp (CDH )
      ¡Ay de uos, maestros e ph ariseos ypocritas! que fazedes los sep ulcros de los p roph etas e afeytades los monumentos de los iustos, e dezides: Si fuessemos en los dias de nuestros padres, no fueramos sos co mpanneros en matar los p roph etas. E assi dades testimonio a uos mismos, que sodes fiios daquellos que mataron los p roph etas. E uos co mplit la medida de uuestros pad res. E uos, sierpes, linnage de biuoras, ¿como fudredes del iuizio del infierno?
    • c1280 Alfonso X General Estoria IV [2002] Esp (CDH )
      & de estrumentos de mill naturas. & de todas quantas cosas sabie yl dizien que auie mester pora la entrada de Egypto. & pora guerrearla & conquerirla. & auie en egypto muchas de las serpientes que dizen uiuoras de que uos contaremos adelant en la puebla dalli que fue fecha. despues del hermamiento. que serpientes son. & de que natura.
    • c1280 Alfonso X General Estoria IV [2002] Esp (CDH )
      & crianse otrossi en babilonna unas aues que les dizien alla en so lenguage acedes. & las uiuoras an por natura de temer mucho las uozes destas aues. tanto que quando las oyen fuyen todas & ascondense. & aun uanse daquella tierra o les esto contesce. E porque son las uiuoras tan enpoçonadas que matan a los omnes.
    • c1280 Alfonso X General Estoria IV [2002] Esp (CDH )
      Niçon el de Manip. & tenien todos quatro sennos escudos fechos de manera que eran huecos de dentro. & inchienlos de culuebras & de uiuores & dotras serpientes. & quando enemigos les sobreuinien & lides les acaescien. yuan estos & leuauan sos escudos desta guisa. llenos daquellas serpientes. Desi quando eran en la lid abrien aquellos escudos. & salien las uiuoras & aquellas otras serpientes.
    • c1280 Alfonso X General Estoria IV [2002] Esp (CDH )
      Tomo lo que quiso. & dexo lo que quiso. & finco la tierra por suya. & el tornos & fues pora iherusalem & dend a babilonna. & despues /2/ desto finco tierra de egypto como yerma quarenta annos segund cuenta la estoria de alguaziph. & diz que crescieron y muchas serpientes & muchas uiuoras & muchas culuebras otras. de guisa que omne non podie andar por la tierra antellas quel non matassen.
    • c1280 Alfonso X General Estoria IV [2002] Esp (CDH )

      Fallamos en unos libros dunos estrelleros & dunos sabios de Egypto. que pues que drimiden llego al Rey Nabuchodonosor yl dixo lo que fiziera en egypto. yl conto las maneras de la tierra & las costumbres & las entradas & las salidas como lo andudiera el todo. & mando nabuchodonosor aduzir las aues acedes que oyestes pora las uiuoras. que tomo uno de sos Ricos omnes & quel fizo adelantado.

    • c1280 Alfonso X General Estoria IV [2002] Esp (CDH )
      & sobresto saben palabras de encantamientos que diran por que fuyran las serpientes. & si uires tu que non fuyen las serpientes & uienen las uiuoras contra ti. Tirate tu estonces açaga quanto que sea. pero de manera que non semeie. que te uences. & leuaredes couusco muchos fuegos que echaredes sobre las serpientes quando uiredes que uienen a uos.
    • c1280 Alfonso X General Estoria IV [2002] Esp (CDH )
      Desi llamol a poridad & mandol assi. Si uires que las uiuoras non fuyen & se tornan contra uos. Descabesçad a Drimiden porque me mentio. & enuio contigo a el & a otros fechizeros que saben muchos encantamientos & naturas que son muy mester contra los sabios & fechizeros de egypto. & fazen una agua encantada que quando la echaren sobre las serpientes fuyran della.
    • c1280 Alfonso X General Estoria IV [2002] Esp (CDH )
      & fizo otrossi tanner unos estrumentos que traye. que fazien unos sones muy agudos & muy altos. & ante los roydos daquellos estrumentos & daquellas aues. comencaron a foyr las uiuoras. & tornarse contra aquellos que las aduxieron. et non alcancauan ninguno dellos que los non matassen. & los mas eran todos omnes a pie.
    • c1280 Alfonso X General Estoria IV [2002] Esp (CDH )
      & este auie nombre Beno. & diol cient uezes mill combatientes todos omnes rezios & sabidores darmas. & enuiol adelant a egypto. & mando a Drimiden el sabio que fuesse con ell & ensenno all adelantado como fiziesse & dixol. Saldran a ti en su frontera los de egypto. & uernan entrellos unos omnes con grandes escudos como ynchados en que tradran uiuoras de dentro. & echarlas an contra uos quando uinieredes unos contra otros.
    • c1280 Alfonso X General Estoria IV [2002] Esp (CDH )

      & quiludema quando sopo que uinie a cerca. ayunto tod el poder de egypto & saco muy grand huest sin cuenta. & salio contra este adelantado de Nabuchodonosor por darle batalla. & enuio en la delantera aquellos omnes que dixiemos que tenien los escudos llenos de las uiuoras. & touieranlas presas dias auie. & non les dieran nada de comer porque fuessen mas de coraçon a los omnes.

    • c1280 Alfonso X General Estoria IV [2002] Esp (CDH )
      & quiludema non dubdaua que non matassen los mas de la yente dell otra part que uinie con aquell adelantado. ca dizen algunos que esta natura an las uiuoras quando entre omnes estan de yr a los que ueen adelant antes que a los otros & quando llegaron estos a ellos. abriron las puertas que tenien en los escudos o trayen las uiuoras. & soltaronlas porque diessen salto en sos enemigos dell otra part.
    • c1280 Alfonso X General Estoria IV [2002] Esp (CDH )
      Enuio luego beno sos mandaderos al Rey Nabuchodonosor como uencieran ellos a sos enemigos. & como les acaesciera con las uiuoras de los escudos. & plogo mucho al Rey quando lo oyo. & sopo como nol mintiera. drimiden el so sabio. & enuio dezir all adelantado que fuesse entrando mas adelant. & si salisse contra el alguno daquellos en que dizien que non entraua fierro. enuiol dezir que mandasse a los ballesteros quel tirassen al pie siniestro.
    • a1284 Alfonso X General Estoria V [2002] fol. 82r Esp (CDH )
      Et la muerte della es obra de las sus artes. A estas vienen falagar las tigres a estas los sannudos leones por sus encantamjentos. Por estas sallen las serpientes & se les tienden delante en el canpo elado. Por estas se cogen & fazen rroscas las bjuoras que matan conçibiendo & mueren pariendo con la saljua destas tesalianas muere la serpiente. que afan es este de sofrir para los çelestiales de segujr los sus encantamjentos & las sus yeruas & non las ossar despreçiar.
    • a1284 Alfonso X General Estoria V [2002] fol. 85r Esp (CDH )
      Et estaua el descolorado & vestido de vn vestido jnfernal & de muchos colores & la otra descubierta & los cabellos partidos & apretados con vna gujrnalda de cueros de bjuoras. Et estaua ally con ericto sesto ponpeo & los que con el fueron & tomo muy grant pavor tan bien a sesto commo a su conpanna quando aquello vieron. Et ericto quando vio a sesto tremer de mjedo & la cara abaxada a tierra dixo asy [...].
    • a1284 Alfonso X General Estoria V [2002] fol. 85r Esp (CDH )
      & piedras de vnas que meten las aguilas en sus njdos so los hueuos & suenan otras dentro enellas. la serpiente de arabia & este es el basalisco & bjuora de las que nasçen en el mar bermejo & guardan las conchas en que nasçe el aljofar & del cuero de la serpiente çerasta de libia biujendo avn la serpiente de que fuera. Et son estas serpientes çerastas vnas que han cuernos. Et de la çenjza del aue fenjs que se quema ella en el altar del tenplo del viejo en oriente.
    • a1284 Alfonso X General Estoria V [2002] Esp (CDH )
      Et fue asy que aquella Reyna cleopatra pues que vio que ella guardada estaua por aquel vençer del çessar pidio de su voluntad muerte que le diesen los omnes. Et fue esta que pues que la metieron bjua en el luzillo. mandose meter vna serpiente de las que dizen bjuoras. Et vnas de las estorias djzen que fueron dos culebras & que selas puso a las tetas & que la mordieron & la enpeçonnaron de gujsa que murio luego.
    • a1300 Anónimo Trad Libro Tesoro Latini Esp (FG)
      Vipra es una serpiente de tan fiera natura que quiando el maslo se ayunta con la fenbra mete la cabeça en la garganta della [...], aprieta los dientes corta la cabeça.
    • 1326 Juan Manuel LCaballero [1981] 89 Esp (CDH )
      Otras bestias ay que son ponçonnadas et andan alongadas del agua, asi commo biboras. Otrosi dizen que ay otra manera de bestias poçonnadas a que llaman basiliscos, mas destos nunca bi yo ninguno nin bi omne que lo biesse. Et otrosi alacranes et samalaquesas et lazartos; pero los lagartos, commo quiere que muerden mal, non son muy enconados; et arannas et çentipeas et tarentelas, que son manera de arannas.
    • c1370 Anónimo Trat Comunidad (Esc. &-II-8) [1988] Esp (CDH )

      Por ende, deve ser castigada buenamente quando ella se quisiere corregir; e donde non, castigarla más ásperamente, en tal manera que de una vía o de otra sea todavía castigada por que obedezca a su marido e faga aquello que buena muger deve fazer, a enxenplo de la bívora, que quando está alongada de su marido, da un silvo muy blando e suave.

    • c1370 Anónimo Trat Comunidad (Esc. &-II-8) [1988] Esp (CDH )
      Pues quando la bívora, que es alimaña sin razón, cata reverençia e obedesçe a su marido e echa de sí la ponçoña, ¿qué deve fazer la muger que es razonable? Por ende, toda buena muger deve obedesçer e catar reverençia a su marido, e amarlo e honrrarlo e reçebirlo del todo sin ponçoña e con alegre cara e coraçón; e así bivirán en amor e en caridat en tal man era que abrán riquezas en este mundo, e en el otro alcançarán la gloria.
    • c1370 Anónimo Trat Comunidad (Esc. &-II-8) [1988] 123 Esp (CDH )

      Ca ella non tiene poderío ninguno en su cuerpo salvo el marido, e la fe del matrimonio e la lealtança de amor; a enxenplo de la bívora, qu enunca se allega a ninguno por forniçio salvo a su marido, e así mesmo faze la tórtola. E si a cada una déstos muere el marido, nunca se ayunta a otro. Quando esto fazen las animalías e aves, ¿quanto más deve fazer la buena muger?

    • a1400 Anónimo Trad Soberano Bien [1991] 18 Esp (CDH )
      E eso mesmo el fuego e otras criaturas. Otrosy, por el pecado de Adam, primero padre, algunas cosas criadas buenas tornaron a nos enpeçederas, asy como la byuora e el leon e otras semejantes; e no es syn rrazon que no sean obedientes a nos, pues nos no fumos obedientes a Dios. E asi por nuestro uso malo o por nuestro pecado no son ellas buenas, mas de su natura son ellas muy buenas.
    • a1400 Anónimo Trad Soberano Bien [1991] 20 Esp (CDH )
      Los malos dizen que muchas cosas malas ha en las criaturas, asi como el fuego porque quema, e el fyerro porque mata, e la byuora porque muerde; mas no paramos mientes a los prouechos d'ellas, e ponemos culpa a ellas, la que ante deuieramos poner a nos. Ca por el nuestro pecado son estas cosas enpeçederas al onbre, las quales ante del pecado por su parte todas fueran subietas a el.
    • a1400 Anónimo Trad Soberano Bien [1991] 92 Esp (CDH )
      E asy paresçe que no solamente por las obras, mas por los pensamjentos pecamos, si quando nos vienen los pensamjentos nos deleytamos en ello. E asi commo la bjuora muere despedaçada de los fijos que tiene en el vientre, asy los pensamjentos malos que tenemos en nos nos matan, e conçebidos dentro en nos con venjno de bjuora nos consumen e la nuestra alma con cruel llaga matan.
    • c1400 Anónimo Biblia (Esc. I-j-4) Pentateuco [1953] 317 Esp (CDH )
      ¿Commo seguiria vno amill, e dos farian fuyr diez mill, sy non ca el su fuerte los vendio e el Sennor los ençerro? ca non commo nuestro fuerte, su fuerte; e nuestros enemigos son juezes; ca dela vid de Sodoma es su viduenno, e delos sarmientos de Gomorra; sus huuas, huuas de ponçonna; rrazimos de amargura han ellos; ponçonna de serpientes es su vino, e fiel de biuoras crueles.
    • 1375-1410 Anónimo Glosario [1936] Glosarios latino-españoles Edad Media Esp (NTLLE)
      vipera, bívora (T 972).
    • 1375-1410 Anónimo Glosario [1936] Glosarios latino-españoles Edad Media Esp (NTLLE)
      onepa, víbora (E 450).
    • 1411-1412 Ferrer, V. Sermones [1994] Esp (CDH )
      Esto dezía porque assí como la vívora ha el venino dentro en el cuerpo e con la lengua lo lança de fuera, e por esto les dezía: — «¿Cómo podredes fablar bien si vosotros avedes el coraçón malo? Ca la persona que tiene el coraçón malo non puede fablar synon mal, ca de la habundançia del coraçón fabla la lengua». *
    • 1411-1412 Ferrer, V. Sermones [1994] Esp (CDH )

      E más somos dichos bestias porque somos sobervios, assí como el león, e avariçiosos, así como la raposa; e somos dichos puercos por luxuria; e perros, por enbidia; e lobos, por gula; e vívoras, por yra; e asnos, por pereza. E cata por qué llaman bestias.

    • 1411-1412 Ferrer, V. Sermones [1994] Esp (CDH )
      Cuenta que hay una natura de vívoras que ha nonbre tigris e son buenas para fazer melezinas. E quando son grandes, non las pueden tomar e los que las toman para fazer melezinas aguardan quando son pequeñas e toman un espejo grande e rredondo e liévanlo a la tierra donde están, e aguardan quando la tigris non está en el nido, e tómale los fijos e cavalga en un cavallo muy apriesa, e echa a foýr por el miedo de la madre, ca si lo sentiesse, aunque fuese a media legua, lo alcançaría: tanto corre la tigris.
    • c1422-1433 Guadalfajara Trad Biblia Alba II [1920-1922] Esp (CDH )
      E la cabeça de la fiel de la biuora le fazen mamar, e matalo lengua de biuora.

      E non vera en las partiçiones de los rios e aroyos de miel e manteca.

      E avn torna lo que el mesmo lazro, e non se lo traga, e con el canbio del auer non goza.

      Que quebrantaua e desanparaua los pobres, e la casa que robaua e non la edeficaua.

    • c1422-1433 Guadalfajara Trad Biblia Alba I [1920-1922] Esp (CDH )

      Que de las vides de Sodoma son las sus vides, e de vastagos / de Gomorra, (302) sus huuas son hunas de fiel e sus rrazimos son amargos.

      Peçonia de serpientes (dragones)es el su vino de ellos, e fiel de biuoras crueles (e venino de aspido inssanabile). (303)

      Çierta mente esta escondido comigo, (304) sellado en mis çilleros (thesoros).

    • c1422-1433 Guadalfajara Trad Biblia Alba II [1920-1922] Esp (CDH )

      Desde Dan suenan los relinchos de sus cauallos, de la boz del retocar de los sus cauallos trime toda la tierra, e vinieron e comieron la tierra e quanto en ella es, las çibdades con sus habitadores.

      Ahe que yo enbiare en vos serpientes e biuoras, las quales non curan de encantamentos, e mordervos han, dize el Señor.

      Rezio es el my dolor sobre el mi dolor, e en mi el mi coraçon yo tengo cuydoso.

    • c1422-1433 Guadalfajara Trad Biblia Alba II [1920-1922] Esp (CDH )
      Dizen que las serpientes que son en tierra de promission, que biuen LXX años, e en fin de ellos, que se conuierten en biuoras, que el su venino es insanabile; e esto significaua en este dezir, que en el tienpo del venimiento del maluado Ante Cristo, que vernian con el muchos ypocritas e lisonjeros que con sus lenguas dolosas morderan a los omnes e los faran boluer a la su maluada secta del Ante Cristo.
    • c1422-1433 Guadalfajara Trad Biblia Alba II [1920-1922] Esp (CDH )
      Manifiesto es en Israhel que en, la gibdat de Galaad se conponia la noble triaca, e ouo aqui de llorar el non auer triaca, por quanto en este nuestro capitulo dixo que enbiaria en ellos serpientes e biuoras; pero es la intençion que la verdadera triaca para las mordeduras del angel maligno es la verdadera penitençia, la qual triaca puso el propheta Helias, que habitaua en Galaad, al rey Achab, e a todo Israhel con la qual guaresçieron.
    • c1422-1433 Guadalfajara Trad Biblia Alba II [1920-1922] Esp (CDH )
      Non te enamores del vino avnque lo veas bien colorado e que tenga en el vaso de uedrio el su olor e que se vaya muy blando por las venas, que la fin dello es como el culebro que muerde e como el escorpion (vajalisco) e biuora lança su poçona.
    • c1453 Anónimo Crónica Álvaro Luna [1940] Esp (CDH )
      E assí tornando, encontró con el traydor Alonso Pérez, el qual ya sea que ciertamente en cabo del año ninguna vez se solía armar, nin su cuerpo nin su oficio lo demandaban, pero en aquel día, enredándole a ello la víbora de su tragada trayción, que el coraçón le roya, él venía armado de todas pieças, como por ventura jamás en ruydos de corte le vieron venir por tal son, encima de un caballo encubertado, e traya consigo fasta doçientos honbres armados [...].
    • 1471-1476 García Salazar, L. Bienandanzas [2000] Esp (CDH )
      E enbióbos en él una fermosa mançeba que fue criada de beganbre fasta que fue tornada de natura de las vívoras e, si non fuera por mí, que lo entendí en bufar e del miedo de los salvajes d'esa tierra, podiéravos tomar. E después fue provado * que mataba con su sudor a quantos se allegaba.
    • 1471-1476 García Salazar, L. Bienandanzas [2000] Esp (CDH )

      Castígovos e dígovos e aperçíbovos que non tomedes por alguazil a omne rubio ni vermejo ni fiedes por el tal omne; guardadvos d'él como vos guardaríades de las vívoras de India, las que matan con el catar. Quanto más vermejo fuese e más rubio es peor, que en estas figuras segnefica la traiçión e la inbidia e la artería. E por fuerça es esta natura a los omnes e por esto mató Caín Abel, su hermano.

    • 1490 Palencia, A. Vocabulario latín romance Esp (NTLLE)
      echidna, tanto es como víuora.
    • 1490 Palencia, A. Vocabulario latín romance Esp (NTLLE)
      vipera, víbora, muy enconado linaie de serpiente, dize se vipera, por que premiosa mente para o por que pariendo pereçe, ca commençando el parto a commouer el vientre los cachorros no atienden ala soltura madurada dela natura, et roýdos los lados dela víbora salen por fuerça, dizen quel macho metida su cabeça enla boca dela fembra escupe la semiente, y ella conla voluntad luxuriosa comiença a rauiar et taia la cabeça del macho que reçebiera enla boca, et assí ambos pereçen [...].
    • 1492 Nebrija, A. Dictionarium [1979] Esp (NTLLE)
      uipera uiperae, por la bívora [...].
    • 1492-1493 Anónimo Diccionario español-latino XV [2007] (BD)
      Bjuora Hec vipera. e do viene Vipereus. a. um por cosa de biuora.
    • 1494 Burgos, V. Trad Proprietatibus rerum, Anglicus [1999] fol. 112v Esp (CDH )
      Algunos veninos son calientes & secos, como el venino del tiro & de la vipera & semejantes animales; otros veninos son frios & secos, como el del escorpion; & otros frios & humidos, como el de la araña. El venino de las serpes es variado en maliçia, como Aviçena dize en el capitulo de los veninos, ca el venino de los machos es mas agudo & mas fuerte que el de las hembras, [...].
    • 1494 Burgos, V. Trad Proprietatibus rerum, Anglicus [1999] Esp (CDH )
      Contra la mordedura de la vipera & de los serpien tes primeramente deven quitar el venino de la puntura por ventosas & despues le deven dar triaca en vino cocho en ruda y en gençiana o yervabuena & deven poner de la triaca sobre el lugar llagado. & quien no avra triaca tanto valdra el ajo majado con sal & con ruda. Quando la persona es mordida de la bestia venenosa le deven atar tan fuertemente que el venino no pueda subir contra el coraçon & dende le deven poner las cosas contrarias al venino.
    • c1494 Nebrija, A. Vocabulario Esp (NTLLE)
      bívora, serpiente conocida, uipera, ae.
    • c1495 Lucena, L. Repetición amores [1954] Esp (CDH )

      ¡Muger péssima, endimoniada, más cruel que bestia fiera, que aun no solamente esforzado lostemamos en vida, pero que aun en muerte nos quexemos dellas! ¿Hay mayor mal que la muger mala? No, por cierto: si es pobre, mala; si rica, peor; que no hay vípera más intollerable ni venino tan incurable.

    • 1495 Anónimo Trad Lilio medicina, Gordonio [1991] Esp (CDH )
      La saliva puede tomar alguna veninosidad, no por razón de la digestión salvo por razón de alguna contrariedad, e por esso será ponçoña para algunos animales. E por aquesto dize Galieno que el omne e la bívora se matan el uno al otro por razón de la contrariedad; después que ha comido no mata por la mixtión suya con el govierno.
    • 1495 Anónimo Trad Lilio medicina, Gordonio [1991] Esp (CDH )
      E dizen que tomen una bívora e la afoguen con un filo e cerquen con él el cuello, que mucho aprovechan. Estas cosas impéritas non las he provado, pero todas las cosas sobredichas fize muchas vezes.
    • 1495 Anónimo Trad Lilio medicina, Gordonio [1991] Esp (CDH )
      E devedes entender segund la intención de Avicena, que assí como la carne de la bívora aprovecha con toda especie contra la ponçoña, assí el alacrán contra la piedra de los riñones. E devedes entender, que aquello que quiebra la piedra de la vexiga, quiebra la piedra de los riñones, e no por el contrario.
    • c1499-1502 Rojas, F. Celestina [2000] 109 Esp (CDH )
      Yo, Celestina, tu más conocida cliéntula, te conjuro por la virtud y fuerza destas bermejas letras, por la sangre de aquella noturna ave con que están escritas, por la gravedad de aquestos nombres y signos que en este papel se contienen, por la áspera ponzoña de las víboras de que este aceite fue hecho, con el cual unto este hilado, vengas sin tardanza a obedecer mi voluntad y en ello te envuelvas [...].
    • c1499-1502 Rojas, F. Celestina [2000] 17 Esp (CDH )
      Entre las serpientes, el bajarisco crió la natura tan ponzoñoso y conquistador de todas las otras, que con su silbo las asombra y con su venida las ahuyenta y disparce, con su vista las mata. La víbora, reptilia o serpiente enconada, al tiempo del concebir, por la boca de la hembra metida la cabeza del macho, y ella con el gran dulzor apriétale tanto, que le mata, y, quedando preñada, el primer hijo rompe las ijares de la madre, por do todos salen y ella muerta queda; él cuasi como vengador de la paterna muerte.
    • c1499-1502 Rojas, F. Celestina [2000] Esp (CDH )

      Paréceme que veo mi corazón entre tus manos hecho pedazos; el cual, si tú quisieses, con muy poco trabajo juntarías con la virtud de tu lengua, no de otra manera que cuando vio en sueños aquel grande Alexandre, rey de Macedonia, en la boca del dragón la saludable raíz con que sanó a su criado Tolomeo del bocado de la víbora.

    • c1499-1502 Rojas, F. Celestina [2000] Esp (CDH )

      ¡Sí, santo Dios! Y remediaba por caridad muchas huérfanas y erradas que se encomendaban a ella. Y en otro apartado tenía para remediar amores y para se querer bien: tenía huesos de corazón de ciervo, lengua de víbora, cabezas de codornices, sesos de asno, tela de caballo, mantillo de niño, haba morisca, guija marina, soga de ahorcado, flor de yedra, espina de erizo, pie de tejo, granos de helecho, la piedra del nido del águila y otras mil cosas.

    • 1513 Herrera, G. A. Agricultura [1995] Esp (CDH )
      Dizen comun mente que quando vn alacran muerde a vna persona: que la mejor medicina es tomar el mismo alacran y majar le y poner le ençima de su picadura y que amansara mucho el dolor, y avn para la picadura de la biuora la triaca es el mejor remedio que ay en la triaca ay parte de biuora: paresce quel mismo veneno y ponçoña pelea contra si misma.
    • 1513 Herrera, G. A. Agricultura [1995] fol. 86v Esp (CDH )
      Si beuen peso de vn real dela simiente con vino miel y agua tibia es prouechoso contra muchas ponçoñas mayormente contra las mordeduras delos alacranes, assi beuido como vntandose con ello, y el çumo dela cascara beuido es prouechoso contra la mordedura delas biuoras. y majada y puesto enla mordedura es bueno.
    • 1513 Herrera, G. A. Agricultura [1995] fol. 101r Esp (CDH )
      Si ha mordido alguna biuora, o culebra, o animal ponçoñoso a alguna persona, es bien que este vn buen rato metido enel agua marina: rescibiendo las ondas. y lo mismo aprouecha contra la mordedura del can rauioso. Algo me he desmandado en poner muchas propiedades de muchas aguas, mas tornare al proposito delas aguas que de su natura misma salen fuera de tierra, no es menester dezir como son las fuentes y rios, o aguas corrientes [...].
    • a1527 Fdz Madrid, A. Trad Enquiridión Erasmo [1932] Esp (CDH )
      [...] conviene a saber, una invidia más que de muger, una yra y ferocidad como de un soldado, un vicio maldito de nunca cessar de reñir y contender, una raviosa costumbre de maldezir, una ponçoña de vívoras en tu lengua para detraher del próximo, un ánimo sobervio y desdeñoso, una cerviz dura y enhiesta, enemiga de jamás domellarse, poca lealtad en guardar la fee a nadie, no dudando de quebrantar la palabra a cada passo, mucha vanidad, enfinitas mentiras y lisonjas?
    • 1527 Osuna, F. Abecedario espiritual III [2007] Esp (CDH )
      No sea, pues, hermano, tu zelo como el de los fariseos, que ponían toda su santidad en murmurar de los peccadores, e por esto los llamó aquel beatíssimo sant Juan Baptista generaciones de bívoras, que aun a sant Pablo mordieron en la mano, que es henchir de venino aun la obra de qualquier santo varón a bueltas de los pecadores.
    • 1529-1531 Guevara, A. Reloj príncipes [1994] Esp (CDH )
      No ay oy en el mundo león tan feroz, ni serpiente tan venenosa, ni víbora tan fiera, ni onça tan brava, ni animal tan esquivo, que por lo menos no se junten macho y hembra una vez en el año; porque los animales, aunque carezcan de razón para bivir, tienen un natural instinto para en uno se juntar y por la generación se conservar.
    • 1529-1531 Guevara, A. Reloj príncipes [1994] Esp (CDH )

      ¡Quién acabasse agora con una romana que en xi años no abriesse la puerta, como sea la verdad que si un día manda el marido cerrar la puerta, aquel día la muger ha de hundir a bozes la casa! ¡Quién acabasse agora que una muger romana se estuviesse xi años encerrada sin salir por Roma, como sea verdad que la muger que no da cada semana una buelta en Roma, no ay basilisco ni bívora que por la lengua eche tanta ponçoña!

    • 1529-1531 Guevara, A. Reloj príncipes [1994] Esp (CDH )

      Lo séptimo, deven las princesas y grandes señoras trabajar que las mugeres que tomaren por amas sean bien acondicionadas, por manera que no sean embidiosas, sobervias, deslenguadas, dobladas y maliciosas; porque menos ponçoña tiene la bívora que no la muger mal acondicionada.

    • 1550 Hurtado Mendoza, J. Buen plazer Esp (BD)
      Debaxo de color de amor gustoso / desamoradas viuoras encierra / el apetito vano cauteloso / que del amor divino se destierra.
    • 1540-c1550 Mejía, P. Silva [1989-1990] Esp (CDH )
      El mismo Plinio affirma que en su tiempo avía, en un lugar cerca de Roma, un linage de hombres y familia que andavan por encima de un grande fuego sin se quemar, y de otra casta de hombres, a quien llamavan los Marsos, que curavan las mordeduras de bívoras y culebras con sólo tocarles la mano; y con él concuerdan otros muchos auctores.
    • 1540-c1550 Mejía, P. Silva [1989-1990] Esp (CDH )
      Los ratones son contrarios a los alacranes por propriedad secreta; tanto, que se cura la mordedura del alacrán con ratón puesto encima della. La culebra y la bívora temen naturalmente al cangrejo; y es tan cierto odio y señorío éste, que el puerco mordido de la bívora se cura comiendo cangrejos; y lo que más es de espantar: que, quando está el Sol en el signo de Cancro, resciben tormento las sierpes y culebras.
    • 1540-c1550 Mejía, P. Silva [1989-1990] Esp (CDH )
      La bívora es un género de serpiente o culebra muy conoscido, aunque muy pequeño y de los ponçoñosos que Dios crio, porque con una picadura muy pequeña mata a los hombres. Pero, como el summo saber de Dios no hizo cosa sin provecho, con toda su malicia y ponçoña, se aprovechan los hombres della para algunas medicinas y enfermedades; señaladamente, para passiones de garganta, por oculta propiedad aprovecha mucho traer la cabeça de la bívora.
    • 1540-c1550 Mejía, P. Silva [1989-1990] Esp (CDH )

      Pero, como el summo saber de Dios no hizo cosa sin provecho, con toda su malicia y ponçoña, se aprovechan los hombres della para algunas medicinas y enfermedades; señaladamente, para passiones de garganta, por oculta propiedad aprovecha mucho traer la cabeça de la bívora. De manera que, biva, mata; y, muerta, sana. Y la confación de la triaca, que para tantas cosas es provechosa, de necessidad ha de llevar parte deste ponçoñoso animal para ser ella perfecta y de mayor effecto.

    • 1540-c1550 Mejía, P. Silva [1989-1990] Esp (CDH )
      Antes, pues, que digamos otros provechos de la bívora, tratemos lo que Plinio, en su libro décimo, dize, y también sant Ysidoro en el onzeno de sus Etimologías, y Eliano en el libro De animalibus. Los quales affirman que este animal, quando concibe y se empreña, es con que el macho mete su cabeça dentro en la boca de la hembra; y la hembra recibe desto delectación y con sus agudos dientes aprieta y corta la cabeça del macho y queda ella biuda y preñada deste trance.
    • 1540-c1550 Mejía, P. Silva [1989-1990] II, 82 Esp (CDH )
      Pero otros sabios contradizen esto y niegan que muere la bívora quando pare. A la qual opinión yo me allego, porque me paresce que no es cosa natural ni veo esperiencia dello ni que nadie diga ni escriva averlo visto. Antes Philóstrato, en la Vida de Apolonio Tianeo, contradize esta opinión y introduze a Apolonio que cuenta cómo vio una bívora estar lamiendo los hijos que acabava de parir, y estando sana, sin rompimiento en su vientre; por lo qual paresce ser yerro lo que todos tienen: que muere quando pare.
    • 1540-c1550 Mejía, P. Silva [1989-1990] II, 82 Esp (CDH )
      Antes Philóstrato, en la Vida de Apolonio Tianeo, contradize esta opinión y introduze a Apolonio que cuenta cómo vio una bívora estar lamiendo los hijos que acabava de parir, y estando sana, sin rompimiento en su vientre; por lo qual paresce ser yerro lo que todos tienen: que muere quando pare.
    • 1540-c1550 Mejía, P. Silva [1989-1990] Esp (CDH )
      Éstas son palabras de Aristótiles, en las quales no paresce que diga ni dé a entender que la bívora muere pariendo. Antes claramente dize lo contrario, pues dize que pare cada día uno, hasta número de veynte; porque, si huviera de romperse, con el primero avía de ser. Cierto, cosa tan grande no la dexara de escrevir Aristótiles, pues alcançó más que otro de las cosas naturales.
    • 1540-c1550 Mejía, P. Silva [1989-1990] Esp (CDH )
      Y en otra parte, en el tercero libro, hablando del parir de las culebras, dize de la bívora que, antes que para los hijos, pare dentro de sí los huevos. E, cierto, yo creo que esta opinión y yerro común (que muere pariendo la bívora) fue ocasión del dezir Aristótiles que algunas vezes rompen los fijos aquella vaynica en que están embueltos, antes que nazcan, dentro en el vientre de su madre; y desto creyeron que lo mismo rompían a la madre y no nacían naturalmente [...].
    • 1540-c1550 Mejía, P. Silva [1989-1990] Esp (CDH )
      Pero, dexado esto, es cosa de notar que aun en la bívora, por mala que es, se hallan provechos. Dioscórides dize, en el segundo libro, que la carne de la bívora se puede comer seguramente y que es muy provechosa para los nervios y para la vista de los ojos; y que se ha de comer cortada la cabeça y la cola, y dessollada y adereçada y cozida en vino y en azeyte con mucho anís.
    • 1540-c1550 Mejía, P. Silva [1989-1990] Esp (CDH )
      Y Paulo Egineta dize también que es singular remedio comer la carne de las bívoras para la enfermedad de la elefancia; y alaba la sal que tenemos dicha de la bívora. Y Plinio, en el libro séptimo, cuenta también que cierta gente de la India come carne de bívoras; que, cierto, no sé yo quién agora lo osasse hazer. Aunque no dexo de creer lo que tan grandes auctores escriven, porque no se sigue que, porque la mordedura de la bívora sea ponçoñosa, por esso lo sea también la carne della.
    • 1540-c1550 Mejía, P. Silva [1989-1990] II, 84 Esp (CDH )
      Aunque no dexo de creer lo que tan grandes auctores escriven, porque no se sigue que, porque la mordedura de la bívora sea ponçoñosa, por esso lo sea también la carne della. Antes dize Dioscórides que algunos que usaron comer esta carne, bivieron muy sanos y llegaron a muy grande vejez.
    • 1540-c1550 Mejía, P. Silva [1989-1990] Esp (CDH )
      De la sangre de la bívora dize Plinio que es la más fuerte yerva que se puede poner en las saetas. Galeno escrive deste animal que en todo el invierno no come y se está, como muerta, ascondida en la tierra; y quien entonces la toma y la halla, aunque la trate y toque con las manos, no muerde; y que después, en el estío, rebive y cobra su fuerça.
    • 1540-c1550 Mejía, P. Silva [1989-1990] Esp (CDH )
      Lo que en el passado capítulo acabamos de dezir (que la mordedura de la bívora se puede curar con música) por auctoridad de Teophrasto, házelo muy creýble lo que agora diremos.

      Alexandre de Alexandro, de quien ya avemos hecho mención, en su libro de Los días geniales, y Petro Gilio, autor moderno, ambos afirman y escriven de un género de arañas que se crían en la Pulla, en el reyno de Nápoles, a quien los de la tierra llaman tarántula [...].

    • 1540-c1550 Mejía, P. Silva [1989-1990] II, 88 Esp (CDH )
      Y, como deximos de la bívora según Teophrasto, Aulo Gelio, en el libro quarto, dize que la música amansa los dolores de ciática y de la gota; y también refiere lo ya dicho de la bívora. Y en la Sagrada Escriptura se lee que David con música de vihuela quitava a Saúl la passión y pena que el mal spíritu le dava: tanta es la amistad que tiene la naturaleza del hombre con la música.
    • 1540-c1550 Mejía, P. Silva [1989-1990] II, 85 Esp (CDH )
      Y Eliano dize que las bívoras que se crían en la provincia de Arabia, aunque muerden, no es ponçoñosa su herida, porque se mantienen con bálsamo y se crían a su sombra. Otra cosa muy graciosa escrive Aristótiles deste animal, diziendo que son muy codiciosas de bever vino; y que algunos las toman con poner vasos llenos de vino donde las ay, y que, emborrachadas ellas dél, las toman durmiendo.
    • 1553 Cieza León, P. Crón Perú 174 Esp (CDH )
      Y se había algunos motines o conjuraciones o levantamientos, los principales y más movedores llevaban al Cuzco a buen recaudo, donde los metían en una cárcel que estaba llena de fieras, como culebras, víboras, tigres, osos, y otras sabandijas malas; y si alguno negaba, decían que aquellas serpientes no le harían mal, y si mentía, que le matarían; y este desvarío tenían y guardaban por cierto.
    • 1554 Lpz Gómara, F. Historia natural Indias I [2000] Esp (CDH )
      Heredan los sobrinos, hijos de hermanas, quando no tienen hijos, diziendo que aquéllos son más ciertos parientes suyos. Poca confiança y castidad deve aver en las mugeres, pues esto dizen y hazen. Facilíssimamente se juntan con las mugeres, y aun como cuervos o vívoras y peor, dexando aparte que son grandíssimos sodomíticos, holgazanes, mentirosos, ingratos, mudables y ruynes.
    • 1554 Lpz Gómara, F. Historia natural Indias I [2000] fol. 274v Esp (CDH )
      Ay grandes culebras, y tómanse por la boca, como dizen de las bívoras. En todas las Indias se han visto y muerto muchas y muy grandes sierpes, empero las mayores fueron en El Perú, y no eran tan bravas ni ponçoñosas como las nuestras y las africanas. Ay unos puercos con el ombligo en el espinazo, que luego hieden en matándolos, si no se lo cortan.
    • c1553-1556 Villalón, C. Crótalon [1990] 120 Esp (CDH )
      ¿Quién enseñó a los puercos cuando enferman irse luego a los charcos a comer los cangrexos con que luego son sanos?, ¿quién enseñó al galápago cuando le ha mordido la víbora paçer el orégano y sacudir luego de sí la ponzoña?, ¿quién enseñó a las cabras montesas siendo heridas del caçador comer de la yerba llamada dítamo, y saltarle luego del cuerpo la saeta?, ¿y al ciervo en siendo herido ir huyendo a buscar las fuentes de las aguas porque en bañándose son sanos del veneno?
    • 1569 Ercilla, A. Araucana I [1993] 185 Esp (CDH )
      / Con el jinete estribo en el derecho / lado al bárbaro encuentra de pasada, / y cuanto cinco pasos o más trecho / lo lleva hacia adelante por la estrada; / brama el bárbaro ardiendo de despecho: / víbora no se vio más enconada, / ni pisado escorpión vuelve tan presto, / como el indio volvió el airado gesto.
    • 1569 Torquemada, A. Jardín [1994] 784 Esp (CDH )
      La vívora ponçoñosíssima es; pero no son pequeños sus provechos, porque dize Plinio della, en el libro .29., que la ceniça hecha del pellejo de la bívora quemado es utilíssimo remedio para que tornen a nascer los pelos que por alguna enfermedad se ayan caýdo; y la mesma bívora quemada y hecha polvos, mezclada con çumo de hinojo y con otras cosas, clarifica la vista y desarrayga las cataratas.
    • 1569 Torquemada, A. Jardín [1994] 784 Esp (CDH )
      Esto dize Dioscórides; y Plinio también affirma que se quitan los dolores de los pies gotosos untándolos con la enxundia de la bívora, y Galeno, en el libro sexto de las virtudes de los medicamentos, affirma que si se ahogare una bívora con una cuerda de sirgo colorado, y después se pusiere al cuello del que padesciere alguna passión o ahogamiento de garganta, le será admirable remedio.
    • 1569 Torquemada, A. Jardín [1994] 785 Esp (CDH )
      Esto mesmo affirma Avicena en el libro tercero, aunque muchos no se curan de que la cuerda sea de sirgo o de lana de qualquiera color, y principalmente lo hazen con blanca. Y sin esto, como Aristóteles en el tercero De animales dize, que la bívora come los escorpiones, que son tan ponçoñosos, en los quales no deven faltar otras virtudes provechosas de que no tenemos noticia o experiencia.
    • 1569 Torquemada, A. Jardín [1994] 785 Esp (CDH )
      Y finalmente, la bívora muerta, o cozida en vino, sana los hombres leprosos, lo qual affirma Galeno por un exemplo que trae en el libro undécimo De los simples medicamentos, donde dize que, estando en el campo unos segadores, les traxeron una vasija con vino, la qual quedó descubierta, hasta tanto que, teniendo gana de bever, començaron a echar del vino en una taça, en la qual cayó una vívora muerta que se avía ahogado dentro.
    • 1569 Torquemada, A. Jardín [1994] 785 Esp (CDH )
      Y finalmente, la bívora muerta, o cozida en vino, sana los hombres leprosos, lo qual affirma Galeno por un exemplo que trae en el libro undécimo De los simples medicamentos, donde dize que, estando en el campo unos segadores, les traxeron una vasija con vino, la qual quedó descubierta, hasta tanto que, teniendo gana de bever, començaron a echar del vino en una taça, en la qual cayó una vívora muerta que se avía ahogado dentro.
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 187 Esp (CDH )
      [...] y luego les cortaban los muslos y brazos y la cabeza, y aquello comían en fiestas y banquetes; y la cabeza colgaban de unas vigas, y el cuerpo del indio sacrificado no llegaban a él para le comer, sino dábanlo a aquellos bravos animales; pues más tenían en aquella maldita casa muchas víboras y culebras emponzoñadas, que traen en las colas unos que suenan como cascabeles: éstas son las peores víboras que hay de todas [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 276 Esp (CDH )
      Pues lo que decían, que en aquel día no había de quedar ninguno de nosotros, y que habían de sacrificar a sus dioses nuestros corazones y sangre, y con las piernas y brazos, que bien tendrían para hacer hartazgas y fiestas; y que los cuerpos echarían a los tigres y leones y víboras y culebras que tienen encerrados, que se harten dellos [...].
    • c1550-1580 Luis de León Traducciones clásicas [1990] 410 Poesías Esp (CDH )
      / En el monte Vulturo / do me crié, en la Apulia, fatigado / en mi niñez de puro / jugar, todo entregado / al sueño, me cubrieron / una palomas que sobrevinieron / de verdes hojas, tanto que / a todos admiró, quantos la sierra / y risco de Aqueranto, / y la montuosa tierra / de Bata y de Fiñano / moran el abundoso y fértil llano, / en ver cómo dormía, / ni de osos ni de vívoras dañado, / y cómo me cubría / de mirto amontonado / y de laurel un belo, / que este ánimo en un niño era del cielo.
    • 1583 Luis de Granada Introd Símbolo I [1908] 131 Esp (CDH )
      Si Dios crió todas las cosas por amor del hombre, ¿para qué crió las víboras? Á esto se responde que en una perfecta república también hay horcas, y cárceles, y azotes, y verdugos para castigo de los malhechores, y no era razón que en la gran república deste mundo, en que preside Dios, faltasen verdugos y ejecutores de su justicia.
    • 1583 Luis de Granada Introd Símbolo I [1908] Esp (CDH )
      Y de la víbora dice S. Basilio que se rasga el vientre cuando pare. Y de la leona dice que con sus uñas rompe también su vientre al tiempo del parto. Desta manera el Criador por una parte conserva las especies de las cosas, y por otra da orden para que como se suele decir, de los enemigos los menos.
    • 1585 Pz Moya, J. Philosofía [1995] Esp (CDH )
      Los que al Cerbero le dieron por padres a Tiphón y Echidna, quisieron por ello declarar la virtud engendrativa de la naturaleza, porque Tiphón significa cosa ardiente de fuego, y Echidna es la víbora, animal frigidísimo. Y quisieron por esto decir que de la comistión de lo cálido y frío se hace la generación de las cosas naturales.
    • 1588 Malón Chaide, P. Conversión Magdalena [1930] I, 266 Esp (CDH )
      Son éstos, dice, como arco torcido, como lo fueron sus padres, que por dar a la caza os da en la mano. Y el Redentor por San Mateo: * «Sois hijos de los que mataron a los profetas; pues colmad vosotros su medida». ¡Ah serpientes, casta de víboras!, como motejándoles de que salían inficionados de las entrañas.
    • 1589 Pineda, J. Diálogos agricultura cristiana [1963-1964] Esp (CDH )

      También se opone Alberto Magno, famoso filósofo, a lo del concebir las víboras por las bocas; y Julio César Escalígero añade contra el común decir de todos y escrebir de sabios, que la víbora no muere cuando pare, ni la roen las entrañas los hijuelos, y que él experimentó con una víbora que tuvo enjaulada, y le parió en la jaula, y quedó buena y sana con sus hijuelos.

    • 1591 Anónimo "Romances Flor" Romancero general Esp (CDH )
      Los lamentables aullidos / Son mis continuas querellas: / Víboras mis pensamientos / Que en mis entrañas se ceban. / La piedra escrita amarilla / Es mi sin igual firmeza; / Que mis huesos en la muerte / Mostrarán que son de piedra. / Los celos son los que habitan / En esta morada estrecha, / Que engendraron los descuidos / De mi querida Silena. /
    • 1596 Lpz Pinciano, A. Philosofía [1953] Esp (CDH )
      [...] y, assí de manera que como los que son mordidos de bíuora, se curan y sanan con la conserua que della se haze, dicha triaca, assí el ueneno del estudio mucho de las letras graues y solícitas es templado y curado con las letras mansas y suaues, quales son las que tenemos entre manos, digo la Poética y semejantes. Dixe esto por el Pinciano.
    • 1598 Vega Carpio, L. Arcadia [1975] 222 Esp (CDH )
      Hago domésticas a mi voz las más rebeldes víboras y sierpes de estas horribles cuevas, detengo el raudo curso de estos sonorosos ríos, y hasta las negras furias del Cocito * hago temblar con la fuerza de mis caracteres y rombos, y al son de mis conjuros haber miedo y obedecerme. Por eso dime la causa por que vienes perdido por tan fragosa y inhabitada tierra, que la cosa que te parece más imposible te prometen desde ahora fácil mis enternecidas entrañas y nunca visto poderío.
    • 1598 Vega Carpio, L. Arcadia [1975] 343 Esp (CDH )
      Usando mal de amor, respondió Galafrón, venimos a recibir mal de su bien; que muchas veces de las cosas más buenas recibe el hombre daño y de las malas provecho. Buenos son los cuerpos celestiales, y algunas veces juntos suelen causar calamidades y infortunios. Por el aire vivimos y respiramos; pero cuando se inficiona, nos causa muerte. La víbora es venenosa, y de ella se saca la triaca.
    • 1598 Vega Carpio, L. Arcadia [1975] Esp (CDH )

      En una tarjeta jaspeada estaba otra memoria de Sireno. Víase pintada una jaula de cuya puerta, que de vieja se había roto, se escapaba un pájaro, con esta letra:

      El tiempo la derribó, / que nunca pudiera yo.

      Estaba no lejos de ésta otra tabla que guarnecía un festón de laureles y rosas, en que se vía pintada una víbora muerta, de cuyo vientre salían sus vivos hijos.

    • 1598 Vega Carpio, L. Arcadia [1975] Esp (CDH )
      Galafrón / Llámese piedra y huya de la gente / el que al amor no corresponde y sigue, / porque apenas hay tigre ni serpiente / que no obligue a sentir, que a amar no obligue: / a la culebra la murena siente, / la hiedra enseña amor que al olmo ligue, / la arena el tiempo una con otra pega, / la víbora se goza, el áspid ruega.
    • 1598 Vega Carpio, L. Arcadia [1975] 161 Esp (CDH )

      Pero todo se junta en ti, para nuestra desdicha, el hielo de tu condición para quien aborreces, que ése sólo se levanta de la tierra; porque todo lo demás que tienes te dio el cielo: el fuego del amor de quien amas, el aire de los sospiros que le envías, y las estrellas de tus ojos; que éstas, mirándonos con desprecio desean engendrar víboras que nos maten y con la disposición de tales elementos las lloran en vez de agua; que la que viertes, eso ha sido para mi corazón, a quien eternos celos martirizan.

    • 1598 Vega Carpio, L. Arcadia [1975] Esp (CDH )
      LerianoLa víbora se goza, el áspid ruega, / llora el león, la piedra se enternece; / a sí se niega quien a amor le niega / lo que todo animal le da y ofrece. / ¡Ay, dura Belisarda, hermosa y ciega / al sol de la razón que resplandece! / Quien entre tantos olmos nunca es hiedra, / o es áspid o es león, víbora o piedra.
    • 1598 Vega Carpio, L. Arcadia [1975] 280 Esp (CDH )
      Pienso que fue mi pena conocida, / mientras que ser no pudo declarada, / tanto estaba al mirar la lengua asida; / aunque como una víbora pisada / si a llegar a su reja me atrevía, / soberbia huyendo, se mostraba airada. / Pues es verdad que la desdicha mía / se contentó con este triste estado, / con que pasaba el mal del bien que vía. /
    • 1599 Alemán, M. Guzmán Alfarache I [1992] Esp (CDH )

      Y así debió de ser, pues desde entonces tuve unos bostezos y calosfríos que pronosticaron mi enfermedad. Maldita sea la vergüenza que me quedó ni ya tenía, porque me comencé a desenfadar y lo que tuve de vergonzoso lo hice desenvoltura, que nunca pudieron ser amigos la hambre y la vergüenza. *Vi que lo pasado fue cortedad y tenerla entonces fuera necedad, y erraba como mozo; mas yo la sacudí del dedo cual si fuera víbora que me hubiera picado.

    • 1599 Alemán, M. Guzmán Alfarache I [1992] Esp (CDH )

      Hallábase bien con mis travesuras, temíase dellas y de mí. Con este rescoldo pasó hasta Génova, donde, habiendo desembarcado y teniendo de mi servicio poca necesidad, me dio cantonada.

      Son los malos como las víboras o alacranes que, en sacando la sustancia dellos, los echan en un muladar; *sólo se sustentan para conseguir con ellos el fin que se pretende, dejándolos después para quien son.

    • 1600 Sigüenza, J. HOrden SJerónimo II [1907] 64 Esp (CDH )
      Vna cosa se afirma de aquel sitio, y de muchos años se ha hecho obseruacion con gran cuydado, que dentro de las cercas del conuento, ni en todas aquellas cauernas ni cueuas hasta el dia de oy se ha visto (es lugar estrañamente aparejado) culebra ni lagarto, ni biuoras, ni otra alguna suerte de sauandija fiera ni ponçoñosa, porque al entrar de aquellos santos huyeron todas, dexando desembaraçada la posada a tales huespedes.
    • 1600 Sigüenza, J. HOrden SJerónimo II [1907] 236 Esp (CDH )
      [...] para sanar las mordeduras que auian hecho en los hombres, no solo aquellas del desierto (culpas graues de nuestra peregrinacion, desde el Baptismo a la tierra de Promision, donde tantas biuoras nos muerden), sino principalmente la que aquella primera serpiente hizo en nuestros primeros originales, donde nacio aquella llaga general, que con tanta razon se llama, cuerpo del pecado.
    • 1602 Vega Carpio, F. L. Rimas [2003] Rimas Esp (CDH )
      El Tajo crece por mostrar su ira, / y corre de la Muerte murmurando; / párase el sol el túmulo mirando; / temiendo en sí lo que en Albania mira. / Mas él si se eclipsare volver puede, / y Albania no, que de volver ajeno / a Fabio deja en el postrero parto. / Venganza fue para que ejemplo quede / que, quien fue basilisco en dar veneno, / muriese como víbora en el parto.
    • 1603 Rojas Villandrando, A. Viaje Entretenido [1977] I, 212 Esp (CDH )
      Los animales ponzoñosos, fríos, que participan desta calidad en cuarto grado, como la tarántula, salamandria y otros, están sujetos a Saturno; y los cálidos a Marte, como son la víbora, culebra y la serpiente, que por nombre específico particular llama Lucano en su Farsalia «seps».
    • 1603 Rojas Villandrando, A. Viaje Entretenido [1977] II, 165 Esp (CDH )
      En cada loa tomáis un tema y en ésta fue de la envidia, y por cierto vos habéis dicho muy bien mal della, porque si bien se mira, es una peste de las vidas, una ponzoña de las almas, un demonio encubierto, una víbora fea y encorvada, un basilisco con la cara hermosa, una apacible fantasma muy fuerte para los males, muy flaca para los bienes.
    • 1603 Rojas Villandrando, A. Viaje Entretenido [1977] Esp (CDH )

      Medusa: hija de Gorgón y Ceto, de cuyos cabellos se enamoró Neptuno, y Tetis se los hizo volver en culebras; tenía dos criadas que la velaban con sólo un ojo, que eran las Greas, a quien hurtó el ojo Perseo, cuando cortó la cabeza a Medusa, de cuya sangre se criaron las serpientes y víboras en África.

    • 1603 Rojas Villandrando, A. Viaje Entretenido [1977] I, 300 Esp (CDH )
      / Laurel blanco, gramonilla, / flor salvaje y higueruela, / aceites para la cara, / de jazmín, limón, violeta, / de azufaifas, de estoraque, / de altramuces y de arvejas, / cabezas de codornices, / los granos de aquella hierba, / piedra del nido del águila / lengua de víbora fiera, / aguja marina y soga, / haba morisca y la tela / del caballo y la criatura, / sesos de asno y flor de hiedra, / bien sé que sólo me entienden / no más de las hechiceras.
    • 1602-1604 Vega Carpio, F. L. Hermosura Angélica [2002] 881 Esp (CDH )
      Rompe, quiebra, quebranta, corta y, hiende / pinos, naranjos, olmos y laureles, / porque menos el tronco se defiende, / que si fuera de tiernos miraveles. / Al fin vengado de quien no le ofende, / los ojos como vivora crueles, / deja los campos y las rotas salas, / dándole celos pies y Amor sus alas [...]. /
    • 1602-1604 Vega Carpio, F. L. Hermosura Angélica [2002] 900 Esp (CDH )
      [...] el alción con su cerúleo bello, / los pies de liebre, del veloz lagopo / la lengua, que sustenta al torcecuello, / las pieles y ojos del erizo y topo, / del ánade caliente el pico y cuello, / el corazón medroso del monopo, / que va huyendo el fuego, y la murena / con la víbora muerta en el arena. /
    • 1602-1604 Vega Carpio, F. L. Hermosura Angélica [2002] 902 Esp (CDH )
      [...] tal se mostró por el acero hermoso / el diáfano cuerpo, el rostro aéreo, / aunque era sólo espíritu glorioso / cuando gozó del resplandor sidéreo; / antes que el bello capitán furioso / fuese arrojado del asiento etéreo, / ojos de sol y de oro rubias hebras, / no víboras sangrientas y culebras.
    • 1600-1604 Anónimo Romances Romancero general Esp (CDH )
      Rompió luego este silencio / Un moro Cegrí, que entraba / Tan libre, que del amor / Yelo es siempre de su dama: / Traia en un pardo arnes / Mil víboras esmaltadas, / Y él entre todas desnudo, / Royéndole las entrañas. / La damas de piadosas / La mano le dan, y sacan, / Y él la suya huyendo, dice: / "Mas el remedio me daña."
    • 1605 Cervantes Saavedra, M. Quijote I [2004] 168 Esp (CDH )
      Cuanto más, que habéis de considerar que yo no escogí la hermosura que tengo, que tal cual es el cielo me la dio de gracia, sin yo pedilla ni escogella. Y así como la víbora no merece ser culpada por la ponzoña que tiene, puesto que con ella mata, por habérsela dado naturaleza, tampoco yo merezco ser reprehendida por ser hermosa, que la hermosura en la mujer honesta es como el fuego apartado o como la espada aguda, que ni él quema ni ella corta a quien a ellos no se acerca.
    • c1605 Ocaña, D. Relación viaje América [1969] Pe (CDH )

      Su pelear es a pie y a caballo, cada uno como mejor se halla y con el arma que más se ha ejercitado.

      Lo que estos indios cogen es trigo, cebada, maíz, papas, frijoles, porotos o pallares, quínua y otras muchas semillas. No hay lo que en Tucumán, de malas sabandijas, de víboras ni otros animales ponzoñosos. Toda es tierra limpia y abundante de caza, en particular guanacos, que son como carneros de cuellos largos.

    • c1605 Ocaña, D. Relación viaje América [1969] Pe (CDH )
      Hay también, con todas estas cosas, otras muy penosas que son generales en toda la tierra de Tucumán, como son víboras de tres maneras, unas grandes como culebras y éstas no son tan ponzoñosas; otras menores que éstas, muy pintadas y tan ponzoñosas que le puso la naturaleza en la cola unos zurroncillos con unos huesecillos dentro, que suenan como cascabeles [...].
    • c1605 Ocaña, D. Relación viaje América [1969] Pe (CDH )
      Curémela con un poco de contrahierba, que yo traía en la faltriquera por lo que se ofreciese, en particular con las muchas víboras que hay por estas tierras, que ningún hombre anda sin ella, para tomarla luego. Y las saetas de los indios traen hierba, que es más fuerte que picadura de víbora, porque no duran veinticuatro horas. Luego aquella noche dieron sobre el pueblo de Villar, de donde nosotros habíamos salido, y llevaron las piezas de indios que pudieron coger.
    • c1605 Ocaña, D. Relación viaje América [1969] Pe (CDH )
      Y las saetas de los indios traen hierba, que es más fuerte que picadura de víbora, porque no duran veinticuatro horas. Luego aquella noche dieron sobre el pueblo de Villar, de donde nosotros habíamos salido, y llevaron las piezas de indios que pudieron coger. Los demás, con los españoles, se recogieron al fuerte, que tuvieron lugar porque los descubrieron a prima noche los espías que los españoles tenían puestos, y dieron aviso [...].
    • 1607 Anónimo Descripción Panamá [1908] Pa (CDH )

      La que llaman besugo es vna yerua semejante Besugo.a la smilaçeleve; aprovecha contra las ponçoñas, especialmente contra las mordeduras de bibora.

      Las habillas dan vnos racimos como de uvas, Habillas.que madurando se ponen negras; algunos medicos quieren que estas sean los tamarindos de los seplasiarios; su çumo refresca y las dan a los que tienen calenturas. Ay muchas yeruas olorosas de que se destilan aguas.

    • 1610 Anónimo "Descripción corográfica Indias" Descripción lugares Indias Pa (CDH )
      Víboras hay de cinco especies, y todas venenosas, que causan varios accidentes; las mayores son de dos varas, variadas de colores, gruesa como un muslo: el color principal es pardo oscuro: la cabeza como una granada; seis colmillos retorcidos como cuernos agudos, y con una canal hasta la punta, por donde va el veneno: su mordedura da vaguidos, vómitos con dolor y delirio, y mata á las veinticuatro horas.
    • 1611 Covarrubias, S. Tesoro Cast Esp (NTLLE)
      bíbora [...], especie de serpiente bien conocida, y aunque en cuerpo y cantidad es pequeña, su veneno es terrible y casi irreparable [...]. Escriuen della que concibe por la boca y que en el mesmo acto corta la cabeça al macho, apretando los dientes, o por el gusto que recibe o por el desgusto que teme recebir después, al parir de los viuoreznos, los quales siendo en número muchos, los postreros que han tomado más cuerpo y fuerça, malsufridos y cansados de esperar, rompen el pecho de la madre [...]. Con toda su ponçoña se haze de su mesma carne antidoto, y remedio para contra ella, y contra algunas enfermedades [...].
    • c1604-1612 Vega Carpio, L. El alcalde mayor [2003] Esp (CDH )
      [...] que Galeno y Avicena / pruevan que el hijo que nace / con otro, y sale el postrero, / fue, el que se engendra primero / ya este propósito haze, / que aun entre los animales / quando en sus secretos entre, / primero le rompe el vientre / para dar claras señales / que fue primero engendrado, / a la vívora el mayor / de sus hermanos.
    • c1579-a1613 Argensola, L. Rimas [1950] Esp (CDH )
      Conla lengua los labios apercibe / Licoris, y a besarlos nos prouoca; / después halla en sus dientes quien los toca / lo mismo que en los fieros de vn caribe. / Porque tal es el gusto que recibe, / que le ensangrienta y muerde como loca; / y ansí vengo a pensar que por la boca / (qual dizen de la víuora) concibe. /
    • 1613 Góngora Argote, L. Soledades I [1994] 349 Esp (CDH )
      Y en la sombra no más de la azucena, / que del clavel procura acompañada / imitar en la bella labradora / el templado color de la que adora, / víbora pisa tal el pensamiento, / que el alma, por los ojos desatada, / señas diera de su arrebatamiento, / si de zampoñas ciento / y de otros, aunque bárbaros, sonoros / instrumentos, no en dos festivos coros, / vírgines bellas, jóvenes lucidos, / llegaran conducidos. /
    • 1616 Ovando, G. Atalanta [2001] Esp (CDH )
      Aquelao ¡Aunque en defensa tuya Jove esgrima / las víboras de fuego, no te temo! Hércules¡El fugitivo cuerpo al mío arrima!

      Luchan

      PadreValientes son los dos con todo estremo.AquelaoTampoco Alcides mi deidad estima.HérculesGustas de verme (¡oh, Júpiter blasfemo!). / ¿Cómo no puedo alzar un cuerpo humano / si el monte más pesado hallo liviano? / ¿Cómo entre peñas, río, te deslizas, / de entre los brazos hombres desvaneces?
    • c1617 Ruiz Alarcón, J. Ganar amigos [1959] Mx (CDH )
      Don Pedro: ¡Basta! ¡No queráis que el pecho / me rompa el dolor extraño / antes que remedie el daño / que sin razón os he hecho! / ¡Marqués, quitadme la vida, / que engañada os ha ofendido, / y como víbora ha sido / de quien se la da, homicida! / ¡Perdonadme, ejemplo raro / de valor y de piedad, / símbolo de la amistad, / de nobleza espejo claro! /
    • c1600-1618 Belmonte Bermúdez, L. Hispálica [1974] 167 Esp (CDH )
      Larga con fuerza igual tres golpes juntos / que desmintiendo el crudo coselete, / por los del hombro mal cosidos puntos / el blanco filo hasta los huesos mete; / no sintieron Cartagos ni Saguntos, / cuando Mavorte confusión promete, / enemigo mayor, ni hubo enroscada / víbora, así mortal, si fue pisada. /
    • 1621 Vega Carpio, F. L. Filomena [2003] 50 Esp (CDH )
      Y pues víbora ha sido tu arrogancia, / y el corazón de fieras sierpes hecho, / engéndrale otra vez de tu sustancia; / romperá como víbora tu pecho». / No dando a su dolor mayor distancia, / de un éxtasis en lágrimas deshecho, / Filomena salió, salió vengada, / la cabeza del niño en vez de espada. /
    • 1628 Paravicino, H. Panegírico funeral Margarita Austria [1994] 244 Esp (CDH )

      ¡Ay, Benjamín español! Cruel inocentemente, si heredaste a una paloma la muerte, ¿cómo la vida? ¿Qué víbora más o menos creída te enseñó a quitársela a tu madre? Si las inocencias ahogan, ¿adónde no habrá muerte? ¿Qué mal heredada culpa del primer padre, oh rapaz real (perdóname descortés, porque fiel me estimes), te inclina, si no te fuerza, a quitar el ser a quien te le da? ¡Oh, no culpable malhechor mío!

    • 1628 Paravicino, H. Panegírico funeral Margarita Austria [1994] 231 Esp (CDH )
      ¡Oh, en qué obscuridad ruda de naturaleza aprieta tanta elección! No pudiste, antes de nombrar padre, madre, andar inquietando en niñerías valiente el basilisco, en victoriosos juegos la víbora, con las manezuelas tiernamente duras, hermosamente triunfantes, como Cristo.
    • 1629 Ruiz Alarcón, H. Trat supersticiones [2003] Mx (CDH )

      [...] y es poco mayor que un aguilucho, de muy buen pico y vñas; sustentase de culebras y viuoras matandolas industriosamente, porque si las ve enroscadas se posa en algun lugar eminente cercano, y desde alli vocea hasta que espantada la viuora da a huir, y entonces el tal aguilucho la sigue y asiendola del cuello la levanta en alto y la dexa caer, y muerta o aturdida del golpe la despedaça y la come [...].

    • 1629 Ruiz Alarcón, H. Trat supersticiones [2003] Mx (CDH )
      Todas las culebras tienen por aguero, y mas a las biboras, y es peor pronostico si quando caminan la tal culebra o bibora atrauiesa el camino delante de ellos, porque dicen: coatl onechòhuiltequi, como si dixera: cortome el hilo de la vida, y es de notar que ay ya conocidos en esta tierra mas de diez generos de biboras, que las culebras son infinitas [...].
    • 1629 Ruiz Alarcón, H. Trat supersticiones [2003] Mx (CDH )
      [...] cortome el hilo de la vida, y es de notar que ay ya conocidos en esta tierra mas de diez generos de biboras, que las culebras son infinitas; entre las culebras temen mas a la llamada maçacoatl, quiere decir, culebra de bestias, culebra que puede tragar vna bestia, y es asi porque se an visto de siete varas y mas, y de las viuoras temen mas la llamada metlapilcoatl o çelcoatl, por la raçon que ahora dixe.
    • 1629 Ruiz Alarcón, H. Trat supersticiones [2003] Mx (CDH )
      Temen sobre manera encontrar o ver la viuora celcoatl o metlapilcoatl; esta nunca llega a ser de dos varas, es gruesa y roma y ponese enhiesta Sobre su cola roma, y salta bien cinco y seis varas, a esta no ay indio que crea ser animal, sino indio nahuri o demonio, y asi huyen de ella y la tienen por certissimo pronostico de muy grandes males, muertes, hambres y pestes.
    • 1629 Ruiz Alarcón, H. Trat supersticiones [2003] Mx (CDH )

      Mui usado es entre los indios curar diuersas enfermedades y dolores punçando con aguja o con diente de bibora la parte affecta, poniendo por complemento y certidumbre del buen sucesso, en el conjuro que le acompaña: y assi lo haçia un Martin de Luna, veçino de Temimiltzinco, el qual largamente ganaba de comer fingiendose medico, atenido al embeleço de los encantos, y entre los demas usaba de uno para dolor de espaldas o huesos del espinaço [...].

    • c1631-1632 Calderón Barca, P. Burlas amor [1995] Esp (CDH )
      BEATRIZ Deténte; / no te apropincues a mí, / que empañarás el candor / de mi castísimo bulto, / y profanarás el culto / de las aras de mi honor; / porque mujer que fïó / del caos de la sombra fría / y, en descrédito del día, / nocturno amor aceptó, / no mirar consiga atento / mi semblante a voz profana, / pues víbora será humana / que con su, inficione, aliento.
    • c1630-1636 Calderón Barca, P. Vida es sueño [2003] 127 Esp (CDH )
      En Clorilene, mi esposa, / tuve un infelice hijo, / en cuyo parto los cielos / se agotaron de prodigios / antes que a la luz hermosa / le diese el sepulcro vivo / de un vientre, porque el nacer / y el morir son parecidos. / Su madre, infinitas veces, / entre ideas y delirios / del sueño, vio que rompía / sus entrañas atrevido / un monstruo en forma de hombre; / y, entre su sangre teñido, / le daba muerte, naciendo / víbora humana del siglo. /
    • 1638 Rdz Freile, J. Carnero [1997] Co (CDH )
      ¡Oh mujeres malas, sabandijas de casta de víboras! pues no paraba la cosa en solo la causa del visitador Monzón, porque como el amor le pintan ciego, traía a estos dos amantes ciegos, porque el fiscal quería que el marido de su dama muriese también y ella quería que la mujer de su galán también muriese.
    • 1638 Rdz Freile, J. Carnero [1997] Co (CDH )
      Maldita seas codicia, esponja sangrienta, lazo donde muchos han caído y despeñadero donde han sucedido millones de desdichas, naciste en el infierno y en él te criaste y ahora vives entre los hombres donde traes por gala tinta en sangre la ropa que vistes, y por cadena al cuello a el engaño eslabonado de víboras y basiliscos y por tuisón pendiente en ella el demonio tu padre, el cual te trae por calles, tribunales, salas y palacios reales y no reservas los umbrales pajizos de los pobres porque eres el sembrador de tus cosechas.
    • 1639 Soto Rojas, P. Faetón [1996] Esp (CDH )
      Cuidosas nayas ponen a sus huellas / víboras de cristal en acechanza, / que a las lazadas del coturno bellas / desacreditan ya la confianza; / mas poco el joven se embaraza en ellas, / que al cinto las traduce sin tardanza, / y esento el pie quebranta más serpientes / que forman los cuidados de las fuentes.
    • 1640 Requejo Salcedo, J. Relac hist y geogr Panamá [1908] 132 Pa (CDH )
      Acerca de la inmortalidad del alma tienen que las de los niños sin vsso de razon se conuierten en viento, y assi los lloran mucho; las de los que mueren de picaduras de viboras, dicen que trasladadas a la region del ayre passan infinitos trabajos de ambre, porque si no es pijivay no comen otra cossa, fruta de vn arbol espinosso muy alto, que si no es con garabatos de cañas muy largas no puede ser cogida [...].
    • 1640-1642 Saavedra Fajardo, D. Empresas [1999] 588 Esp (CDH )
      No es menos venenosa su comunicación que la de una víbora. Quien anda entre ellos anda entre los lazos y las armas de enemigos ofendidos. Tan inmediatos están en los príncipes el favor y el desdén, que ninguna cosa se interpone. No toca en lo tibio su amor. Cuando se convierte en aborrecimiento, salta del un estremo al otro, del fuego al yelo. Un instante mismo los vio amar y aborrecer con efectos de rayo, que, cuando se oye el trueno o ve su luz, ya deja en cenizas los cuerpos.
    • 1640-1642 Saavedra Fajardo, D. Empresas [1999] 833 Esp (CDH )
      Hizo formidables con el veneno a los áspides y a las víboras, consistiendo su defensa en nuestro peligro y su valentía en nuestro temor. A casi todos estos animales armó de duras pieles para la defensa: al cocodrillo, de corazas; a las serpientes, de malla; a los cangrejos, de glebas. En todos puso un aspecto sañudo y una voz horrible y espantosa.
    • 1597-1645 Quevedo Villegas, F. Poesías [1969-1971] Esp (CDH )
      Harta la toga del veneno tirio, / o ya en el oro pálida y rigente, / cubre con los tesoros del Oriente, / mas no descansa, ¡oh Licas!, tu martirio. / Padeces un magnífico delirio / cuando felicidad tan delincuente / tu horror oscuro en esplendor te miente, / víbora en rosicler, áspid en lirio. / Competir su palacio a Jove quieres, / pues miente el oro estrellas a su modo / en el que vives sin saber que mueres. /
    • 1597-1645 Quevedo Villegas, F. Poesías [1969-1971] I, 349 Esp (CDH )
      Uno, de ardientes hidras coronado, / formaba en sus gargantas ruido horrendo; / cuál, de sierpes y víboras armado, / las estaba a la guerra previniendo; / otro, en monte de fuego transformado, / en las humosas teas viene ardiendo, / y cuál quita (corriendo a la batalla) / a Sísifo la peña, por tiralla. /
    • 1597-1645 Quevedo Villegas, F. Poesías [1969-1971] II, 134 Esp (CDH )
      Era aqueste animal muy parecido / al cerval unicornio, que en la frente * / un cuerno de virtudes trae ceñido; / el que, para beber de alguna fuente, * / temiendo que las víboras rabiosas / hayan emponzoñado su corriente, * / mete el cuerno en el agua, y, deseosas, * / otras bestias que saben el portento / y virtudes del cuerno milagrosas, * / en tocando las aguas, al momento / a beber se abalanzan, y a porfía / enturbian el cristal con el aliento. /
    • 1597-1645 Quevedo Villegas, F. Poesías [1969-1971] I, 431 Esp (CDH )
      Cuando armó las cien manos belicosas / Tifeo con cien montes, insolente, / víbora de la greña de su frente / atónitas lamieron a las Osas. / Si habitan en el cielo mal seguras / las estrellas, y en él teme el Tonante, / ¿qué extrañas guerras, tú, que paz procuras? * / Vibre tu mano el rayo fulminante: / castigarás soberbias y locuras, / y, si militas, volverás triunfante.
    • 1597-1645 Quevedo Villegas, F. Poesías [1969-1971] Esp (CDH )
      Esta víbora ardiente, que, enlazada, / peligros anudó de nuestra vida, / lúbrica muerte en círculos torcida, / arco que se vibró, flecha animada, / hoy, de médica mano desatada, / la que en sedienta arena fue temida, / su diente contradice, y la herida / que ardiente derramó, cura templada. / Pues tus ojos también con muerte hermosa / miran, Lisi, al rendido pecho mío, / templa tal vez su fuerza venenosa [...]. /
    • 1635-1645 Quevedo Villegas, F. Fortuna seso Hora de todos [2003] 783 Esp (CDH )
      Ésta es que, considerando que la triaca se fabrica sobre el veloz veneno de la víbora por ser el humor que más aprisa y derecho va al corazón, a cuya causa, cargándole de muchos simples de eficacísima virtud, los lleva al corazón para que le defiendan de la ponzoña [...].
    • 1646 Anónimo Estebanillo González [1990] Esp (CDH )
      Levantóse como víbora pisada y, cerrando conmigo, me dio tal puñetazo en la barriga que me provocó a restituirle por la boca toda su agua ardiente, dándole con ella un baño que la cubrí de arriba abajo. Ella, hallándose afligida, comenzó a dar voces y llorar su vestido, mientras yo con bascas mortales tomé posesión de siete pies de nuestra común madre.
    • c1635-c1651 Cáncer Velasco, J. Natividad [2005] 189 Obras varias Esp (CDH )
      La astuta engañosa víbora, / causa del primer escándalo, / por más que vierta su tósigo, / no la inficiona el pie cándido. / No la picó la tarántula / que a todos mordió en el párpado, / que en su concepción atónita / cayó a sus plantas de un váguido. / De esta niña jeroglífico / es el Sol limpio y diáfano, / pues rosa intacta y purísima / a Dios concibió sin tálamo. /
    • 1651 Gracián, B. Criticón 1.ª parte [1993] Esp (CDH )
      Tienen unas entrañas más dañadas que las víboras, un aliento más venenoso que el de los dragones, unos ojos envidiosos y malévolos más que los del basilisco, unos dientes que clavan más que los colmillos de un jabalí y que los dientes de un perro, unas narices fisgonas, encubridoras de su irrisión, que exceden a las trompas de los elefantes.
    • 1651 Gracián, B. Criticón 1.ª parte [1993] Esp (CDH )

      — Sin duda que los pocos hombres que habían quedado se han retirado a los montes —ponderó Critilo— por no ver lo que en el mundo pasa y que las fieras se han venido a las ciudades y se han hecho cortesanas.

      — Así es —respondió Quirón—: el león de un poderoso, con quien no hay poderse averiguar, el tigre de un matador, el lobo el de un ricazo, la vulpeja de un fingido, la víbora de una ramera. Toda bestia y todo bruto han ocupado las ciudades.

    • 1651 Gracián, B. Criticón 1.ª parte [1993] 148 Esp (CDH )
      Y con todo eso, no faltaban algunos que se alojaban en él, tan a costa de su sangre. Otro se veía de color azul, cuya hermosura consistía en deslucir los demás y desdorar ajenas perfecciones. Adornábase su arquitectura de canes, grifos y dentellones. Su materia eran dientes, no de elefante, sino de víboras. Y aunque por fuera tenía muy buena vista, pero por dentro aseguraban tenía roídas las entrañas de las paredes.
    • 1651 Gracián, B. Criticón 1.ª parte [1993] Esp (CDH )

      Quiso saber qué era, y dijéronle que la saliva del enemigo.

      — Ésa —dijo Andrenio— llámola yo quinta esencia de veneno, más letal que el de los basiliscos. Más quisiera que me escupiera un sapo, que me picara un escorpión, que me mordiese una víbora. ¿Saliva del enemigo? ¿Quién tal oyó? ¡Si dijera del amigo fiel verdadero! Esa sí que es remedio único de males.

      — ¡Eh, que no lo entendéis! —dijo Egenio—.

    • a1659 Dgz Camargo, H. Otras flores [1986] 380 Co (CDH )
      El panal dulce del labio, / que entre ambrosia daba olores / si es ámbar flor maltratada, / hiel al néctar corresponde. / Mas las víboras de sangre, / que se arrastran por las flores, / nueva Eurídice, la muerden, / miembros de mármol la ponen. / Rabiosamente se arroja, / y es el remedio que escoge, / beberle en la boca el mismo / veneno que la corrompe. /
    • a1659 Dgz Camargo, H. Ignacio Loyola [1986] Co (CDH )
      Lengua es cualquiera hierba, de serpiente; / cualquiera flor es ponzoñosa escama; / la fruta dulce, venenado diente; / áspid fatal, la más amiga rama; / víbora de cristal, cualquier corriente; / quelidro, el sol * en su amarilla llama; / ojos los granos son de basilisco; / y sangriento dragón, cualquiera risco.
    • c1665 Anónimo Hados lados [1997] 83 Esp (CDH )
      Ya rebuelto al manjar queda el ueneno, / y arrojando el humor enponçoñado, / ynchado el pecho de traiciones lleno, / qual bíuora crüel a despertado. / ¿De qué le sirue su birtud al bueno, / si el malechor es dueño de su ado? / Muera el traidor, más uiua como pueda / si ay fortuna, y su rueda sienpre rueda. /
    • 1667 Combés, F. Hist Mindanao Joló [1897] Esp (CDH )

      Mas peligro es el que llaman Cohapo, por no auer otra defensa para el rigor de sus heridas, que la aduertencia, y la fuga. Es todo él viuo, y mortal veneno, tiene las espinas verdes, y en picando, no ay vibora que mas inmedicable veneno comunique.

      No digo nada de las tortugas, assi de las comestibles, que son muy grandes, y se haze dellas carniceria, como de baca, que llaman Punos.

    • 1667 Combés, F. Hist Mindanao Joló [1897] 399 Esp (CDH )

      Eran frequentes las curas que hazian los Padres, ya con bendiciones, ya con el vso de la tierra de San Pablo; remedio tan valido en las enfermedades, que acá son mas comunes de bocados, y mordeduras de viuoras. Entre todas fue la de vna muger, ya desafuciada, que de los vltimos parasismos, con solamente la tierra de San Pablo, y agua Bendita, boluió a su entera salud.

    • a1678 Sánchez, V. Lira poética 95 Lira poética VS Esp (CDH )
      Reventósele en la mano una pistola, víbora de fuego, al sacar a luz el aborto ardiente de plomo, quedando en la mano herido de la pólvora, bárbara saliva de la boca de fuego, y por eso viene descansando la mano en aquella negra banda, que tantos días ha que le va a la mano para que no ande desenvuelta.
    • 1680 Calderón de la Barca, P. Andrómeda y Perseo [2003] Esp (CDH )
      Con estas opiniones, / y con que siempre son tribulaciones / las aguas en la pura, / misteriosa lección de la Escriptura, / ¿quién dudará que puedo / —torpe embrión de esa marina foca / que, víbora, me aborta por la boca— / salir a dar —ya que informado quedo / de otro disfraz—, en este horror y miedo, / al universo Centro de la Tierra, / robándole la joya, a quien encierra, / temeroso de mí, verde alquería, / con quien es noche el rosicler del día? /
    • 1688 Garau, F. Sabio instruido Gracia, I p. 301 Esp (BD)
      Que es esto? que es de aquel orror, de aquella esquivez, de aquel torcer los ojos, i de aquel medroso, i melindroso no la puedo ver? Esso es asta que quiera Eva, i asta que se lo pida su antojo: porque en llegando el estame bien de su interes, i de su gusto, aunque sea una vivora, aunque sea un dragon, un veneno, un demonio, le trataré, i le sufriré.
    • 1703 Garau, F. Sabio instruido [2003] 386 Esp (CDH )
      Ni llama del monte los ossos, de los bosques los Leopardos, ni los dragones de los desiertos: sino que cría unos nuevos monstruos, unas serpientes de fuego, cuyo mortal veneno se sentía, sin que se conociera su sustancia: ignitos serpentes. Eran vivoras por lo venenoso: y eran de fuego por lo ardiente.
    • 1703 Garau, F. Sabio instruido [2003] Esp (CDH )
      Temed ombres, que si oi los ombres os dissimulan la malicia, tomará Dios la mano, y no faltará una vivora infernal, que os emponzoñe, y abrase. Y quando no lo aga el infierno, cuyas serpientes prestan a las malas lenguas su ponzoña; mas poco necessita desso el maldiciente, él tiene en sus dañadas entrañas una fuente perenne de veneno, para escupir, no solo a los hombres, a los Dioses; pero no se daña menos a sí mismo con él.
    • 1703 Garau, F. Sabio instruido [2003] Esp (CDH )
      Cuidado con cerrar bien el corazón a esta vivora, que por poco que entre el ozico, luego introduzirá todo el cuerpo. Al primer assomo del pensamiento, que tuvo el Pueblo de los Judios, de que Juan era el Messias, procuró Juan aogar en su propria cuna aquel concepto, assigurándoles, que no solo no lo era, pero que ni era para descalzarle el zapato [...].
    • 1703 Garau, F. Sabio instruido [2003] 436 Esp (CDH )
      En todo exemplo, en todo puesto, y en todo acontecimiento: o perseguido, o aplaudido: en el Trono, y en el orno: en la purpura, y en las llamas: Ipse liberabit te, él te librará en todo, y de todo, de la boca de los ambrientos Leones, de la voracidad de las llamas, y de la venenosa lengua de las vivoras. Seguro estás. Nadie murmuró de la luz, porque siempre, y donde quiera que la pongan, sabe ser luz, y conservar su esplendor.
    • 1710 Montenegro, P. Materia médica [1942-1944] Ar (CDH )

      V.

      Venereo: lo dedicado á lujuria.

      Ventriculo: el estomago, y cualquier parte hueca del celebro, ó corazon.

      Vertigo: flaqueza del celebro, ó vapor.

      Vestigio: el rastro.

      Viscoso: lo pegajoso.

      Vípero: lo concerniente á la Vibora.

      Virulento: lo venenoso.

      Vital: lo que tiene, ó dá vida.

      Vomitorio: lo que se dá para vomitar.

    • 1710 Montenegro, P. Materia médica [1942-1944] VII, 140 Ar (CDH )
      Tomada dos dragmas de la cebolla del Nardo en dos onzas de vino generoso, ó una de aguardiente despues de haber mordido la vibora embota el veneno, que no corra al corazon, y preserva de la muerte, y repetido el remedio hasta tres veces libra de la muerte.– De su flor se hace conserba, la cual es remedio á los males arriba dichos; pero no-tan (es) caliente en el 3º grado, y seco en el 2º eficáz.
    • 1710 Montenegro, P. Materia médica [1942-1944] VII, 369 Ar (CDH )

      En los espazmos que nada admiten frio, es asi mismo útil á los dolores de estomago, riñones y vejiga: mezclase en las medicinas de ordinario contra veneno, y no falta quien diga, que misto con la pimienta y vino es antidoto contra el veneno, y ponzoña de las víboras aplicando á la herida.

    • 1710 Montenegro, P. Materia médica [1942-1944] Ar (CDH )

      Es pues el Caápebáuna pequeña enredadera, que de ordinario se halla á las orillas de los arroyos y rios, y tambien á las orillas de los bosques: en San Borja llaman Macaguá isipò: usanla para picaduras de viboras, enseñósela en aquel Pueblo un Indio Tupî, que se vino de la Ciudad de San Gabriel huido, segun me han dicho [...].

    • 1710 Montenegro, P. Materia médica [1942-1944] Ar (CDH )
      Tiene virtud potentísima contra las mordeduras de las fieras, que arrojan de si ponzoña fria, como es la vibora, culebra, aspid, ceraste, escuerzo, zapos, y semejantes. La misma eficacia posehe contra cualquiera otro veneno frio, dado en bebida ó comida, y en destruir los accidentes que ellos dejan impresos: tomando una dragma de su raiz medio quebrantada y cocida en un cuartillo de agua, hasta que merme la tercera parte, y dado á beber con muy poca azucar, ó miel.
    • 1710 Montenegro, P. Materia médica [1942-1944] Ar (CDH )
      Poniendo su raiz machacada sobre la mordedura de la vibora, ataja el veneno que no corra, y lo estirpa, mayormente si ella es fresca, ó recien sacada, y si luego al punto se pudiera hacer la bebida no correra riesgo el mordido: ecepto cuando mordiere en nerbios, musculos, ó en venas y arterias, que entonces aún la mejor triaca tiene bien que hacer.
    • 1710 Montenegro, P. Materia médica [1942-1944] Ar (CDH )
      [...] olido aquel vinagre, ó lavandose con él el cuerpo, y enjuagandose la boca es preserbativo de pestes, y venenos, y tengo por cierto, que mientras durare su virtud y olor en la piel humana, no le morderá vibora, ni culebra, ni escuerzo, ó otra cualquiera de veneno frio, es aprobado; huyen las sabandijas venenosas de su olor, y pienso que con su contacto las mata.
    • 1710 Montenegro, P. Materia médica [1942-1944] Ar (CDH )
      El Capiî irópitá, Iñachiuná pitá, que dicen los Indios, es el que de Chile nos trahen con nombre de Canchalagua, y en Tucuman llaman yerba de Uron, porque peleando este con la víbora, cuando persigue sus cachorruelos para matarselos, y chupar su sangre, por defenderlos peleando con ella, si es mordido acude volando á comer de dicha Canchalagua, y despues de comido se revuelca segun dicen en él, y volviendose á la pelea es cierta la victoria, por el olor ó cualidad de la yerba con que la víbora se atolondra y no muerde [...].
    • 1710 Montenegro, P. Materia médica [1942-1944] Ar (CDH )
      [...] y no me espanto, porque su olor y amargor es suficiente para embotar la vivacidad de la vibora, y furioso veneno suyo de cualidad tan contraria á la Canchalagua. Dos matas muy semejantes hay de esta planta, es á saber: blanca y negra, con solo dos distinciones, y es, que la blanca es mas alta como de una tercia, y la negra de una cuarta, poquito mas.
    • 1710 Montenegro, P. Materia médica [1942-1944] Ar (CDH )

      [...] buscanla los Indios con toda ansia, cuando sospechan haberles dado algunas yerbas frias, ó cosas venenosas, y para mordeduras de víboras, ó animalejos venenosos, y así me la dió á conocer cierto Indio viejo, el mas expedito que he hallado en estas Misiones en el conocimiento de las yerbas, y su aplicacion, dijome llamarse así, por tener el olor del Yacaré.

    • 1710 Montenegro, P. Materia médica [1942-1944] VIII, 152 Ar (CDH )

      [...] echando sus ojas á cocer en la comida, y en los casos de haber comido mandioca braba, ó imperfecta, ántes de sazon, es única laneando con ella cuanto ántes pudieren despues de haberla comido; pero en las mordeduras de viboras no es bien lanzarla, ántes si detenerlas, y tomarla á menudo, y así mismo aplicar sus ojas, ó raiz machacada á la mordedura.

    • 1710 Montenegro, P. Materia médica [1942-1944] Ar (CDH )

      [...] como asi mismo la flor pequeña, metida en un cestil, á modo de barquito, que es el dibujo de abajo, y la flor la de encima; huyen mucho las viboras de su olor, y con él se atolondran, y exasperan; pero no mueren echandose encima, como algunos me han dicho: lo que estoy cierto es, que al que la tubiere pegada á la piel, ó en la mano, no será mordido de tal sabandija, porque totalmente las ataranta, y todo es tirar á librarse de su olor y tufo [...].

    • 1710 Montenegro, P. Materia médica [1942-1944] Ar (CDH )
      La yerba mascada y aplicada á la mordeduras de las viboras, y asi mismo cocido y bebido su cocimiento es cosa admirable y subitaneo remedio, y lavando todo el miembro con su cocimiento bien caliente, y al mismo tiempo beber medio baso de él, hace salir por los poros por sudor todo el veneno frio, que estuviere yá intruso en las venas y entrañas: ahora sea de serpientes, ó de bebidas, y comidas, así como el Aguarandio miri.
    • 1710 Montenegro, P. Materia médica [1942-1944] Ar (CDH )
      Si luego que picare ó mordiere la vibora se aplica á las heridas, ó dentadas la leche, ó recina de esta yerba apaga el veneno, de suerte, que no corre, ni hace daño alguno, y si sus ojas machacadas y puestas sobre la herida, ó heridas en veinticuatro horas las cierran, dejando libre al mordido [...].
    • 1710 Montenegro, P. Materia médica [1942-1944] Ar (CDH )
      La Aristoloquia rotunda, tomado el cocimiento de media onza de su raiz, bien cocida en cuartillo y medio de agua, hasta quedar en un bazo poco menos de cuartillo, añadiendole dos onzas de miel de avejas, y cuatro ó seis granos de pimienta bien molida, tomada caliente resiste á los venenos, y ponzoñas bebidas, y al daño de las serpientes, y víboras: tambien se toma una dragma de su polvo bebido en vino, y se aplica tambien á las mordeduras de dichas Serpientes por de fuera.
    • 1710 Montenegro, P. Materia médica [1942-1944] Ar (CDH )
      Todas sus ramas, su flor, su fruto, su aceite y corteza con antidotos contra las mordeduras de viboras, y animales venenosos, que con sus uñas ó dientes emponzoñan, y inflaman la carne, cociendola, y machacada aplicarla á las heridas, y tomando algo de su cocimiento, es aprobado remedio en todo lo dicho.
    • 1710 Montenegro, P. Materia médica [1942-1944] VIII, 155 Ar (CDH )
      Dicen que la mostró el Uron peleando con la vibora; pero á demas de esta bella gracia tiene otras no inferiores, segun personas fidedignas me han informado, testigos de vista de los casos, que á la verdad no lo he yo experimentado, por no ofrecerse la ocacion. Si vi el úso suyo con cierto melancolico, que la usaban en hallandose afligido de las molestas ventocedades, que causa tal accidente, como adelante diré el modo con que la usaba.
    • 1710 Montenegro, P. Materia médica [1942-1944] Ar (CDH )
      El Tamanduaí miri cocido de sus ojas ó cogollos una onza, con dos basos de agua, que hagan cuartillo y medio, y tomado asi caliente es único remedio para los mordidos de animales venososos, como son Culebras, Vivoras, Cerastes, Escuerzos, y otros á este modo de veneno frio, asi bebido como aplicadas sus ojas cocidas á modo de emplasto á las mordeduras.
    • 1710 Montenegro, P. Materia médica [1942-1944] Ar (CDH )
      Tomada dicha cantidad del polvo de sus raices, con otro tanto de nuéz moscada, y media onza de cepa de nardo, ó de su cebolla bien machacados los tres, dandolo á comer á los mordidos de vívoras muy venenosas, como son las del cascavel, quíríríos, es soberano y aprovado remedio, y si se diere como dos onzas de vino, ó una de aguardiente de alli á un cuarto de hora, en breve se vên libres de la infestion del veneno, como lo muestra la experiencia.
    • 1710 Montenegro, P. Materia médica [1942-1944] Ar (CDH )
      [...] el macho hace sus florecillas tirante al color amarillo, y la hembra moradas, y asi son distintas en la flor, y asi la una como la otra tienen igual virtud en atraher asi la polilla y gusanos que hay dentro de casa, puesto un buen manojo de ella en el suelo, y si media seca la esparcen por el suelo la pegan fuego con su humo mata las pulgas, extermina las arañas, y mosquitos, y avienta las viboras, y culebras y todo animal venenoso.
    • 1710 Montenegro, P. Materia médica [1942-1944] Ar (CDH )

      No dudo que dicho cocimiento tomado por sudor ó bebida es cínico remedio para los mordidos de las mas venenosas sabandijas, como son víboras, arañas, cerastes, falangios, y escorpiones.

      La raiz del Caápari guazúcomo onza, ó onza y media de su batata quebrantada y cocida, y con su cocimiento tomado vomito con la yerba, bien infundida arranca los mas arraigados ahitos, y los corrompe por abajo [...].

    • 1710 Montenegro, P. Materia médica [1942-1944] XI, 65 Ar (CDH )
      [...] que es nombre de un pajaro llamado Macaguá, el cuál haciendo harnes, ó escudo de su ala pelea con la vivora basta matarla, dandole fuertes picotasos por entre las plumas, y sintiendose herido acude luego á comer la yerba, la cual le sirve de cura, y antidoto contra la maliciosa ponzoña de su contrario, y vuelve á la pelea, si acaso no quedó del todo muerta [...].
    • 1710 Montenegro, P. Materia médica [1942-1944] Ar (CDH )
      Comidas sus ojas verdes como una cuarta de ellas, luego que pica la vivora, y asi mismo mascada y aplicada á la mordedura, queda sin lesion y sin accidentes el herido.– Si hubiere algunas horas que haiga mordido se toma una dragma de sus polvos, ó ojas machacadas en vino tibio, y asi mismo se aplica á la herida, y de este modo sirve tambien para contra tosegos, y venenos ponzoñosos bebidos [...].
    • 1710 Montenegro, P. Materia médica [1942-1944] XI, 68 Ar (CDH )
      [...] si tubieramos aqui la yerba de Tarija presto curamos á un pobre Indio, que le acaba de morder una vivora tal, que luego que le picó ó mordió le faltó todo el sentido, y movimiento, y aunque este entonces lo remedie con ajos, y triaca con aguardiente, traje muy á la memoria la tal yerba [...].
    • 1710 Montenegro, P. Materia médica [1942-1944] Ar (CDH )

      [...] pero es menester repetir el remedio pasado cuatro horas: el que no tubiere forma de cocerlo, por hallarse en desierto, con solo mascarla y tragar el zumo, aplicando parte de la mascada á la herida se libra, si luego que la vivora mordiere la tiene á mano, y es aprobado remedio, como se vé por la experiencia: que en Tarija cierto europeo, que la conocia, y no la queria descubrir por el interéz que le corria [...].

    • 1710 Montenegro, P. Materia médica [1942-1944] Ar (CDH )

      [...] pero estando éste un dia con ciertos Indios en su labor fué mordido de una vivora, y él al instante echó mano á la faltriquera, y por haber aquella mañana mudado calzones se le habia quedado la yerba en la faltriquera de los que dejó en casa, al punto corrió á un vallecito de un arroyuelo, y un Indio tráz de él [...].

    • 1710 Montenegro, P. Materia médica [1942-1944] Ar (CDH )
      La raiz del Mbocayí hecho cocimiento una onza de ella, ó media de sus cortezas en tres cuartillos de agua, y que cueza hasta mermar el uno, tiene especial virtud contra las fiebres malignas, tomando de su cocimiento en ayunas ocho onzas, con dos de miel de avejas, ó Xarabe de limon, ó cidra, y asi mismo es remedio á las fiebres putridas, y á las mordeduras de vivoras, y animales que arrojan de si ponzoña.
    • 1710 Montenegro, P. Materia médica [1942-1944] XI, 90 Ar (CDH )
      Tomado su cocimiento mistas partes iguales de sus ojas, y de las de berbena con un poco de miel, poderosamente matan las lombrices, y gusanos, y los dos adjunto una raiz de taropé al cocimiento, atajan todo veneno que corre al corazon, como yo lo he visto en uno mordido de vivora, doce horas despues de haberlo mordido, en estado de muerte, y con todos los Sacramentos, sin socorrerle varios otros remedios, y triacas.
    • 1728 Feijoo, B. J. Theatro crítico universal, II [2003] Esp (CDH )
      De Herodoto, Nicandro, Plinio y otros antiguos dimanó a todo el mundo la voz de que la víbora da la vida a sus hijos a costa de la propria, porque no los pare de otro modo que rompiéndole estos las entrañas para salir a luz, pero ya muchas experiencias mostraron ser falso esto. Pierio, citado por Gesnero, dice que muchos que han tenido la curiosidad de encerrar las víboras en vivares para observar todas sus operaciones vieron que parían sin dispendio suyo, y cuidaban de sus hijuelos como las demás madres.
    • 1739 RAE DiccAutoridades (NTLLE)
      VÍBORA. s. f. Pequeña serpiente venenosa, de que hai macho, y hembra; que se distinguen bien entre si. La hembra es del largo de un codo, de color que tira á roxo, llena la piel de manchas azules, y pardillas: la cabeza algo ancha, y la garganta angosta: tiene los ojos mui encendidos, la cola no vá adelgazando proporcionadamente, como otras serpientes, sino derepente se hace mui sutil á distancia determinada del cuerpo: es de movimiento mui tardo, y tiene el veneno dentro de unas vexiguillas mui sutiles, con que tiene cubiertos quatro dientes, ó colmillos, que llaman caninos, con los quales hiere, y mezclandole con la sangre del hombre, ocasiona la muerte. La carne de su cuerpo es mui medicinal [...]. El macho tiene la cabeza mas angosta, y el cuello mas ancho, y todo lo demás del cuerpo mas delgado, y mas largo, y le mueve de medio arriba con gran ligereza: y solo tiene dos colmillos mortíferos en la misma forma, que la hembra.
    • 1742 Feijoo, B. J. Cartas eruditas, I [2004] Esp (CDH )

      Si es admirable, que la música antigua haya encendido, o apagado, violentas passiones, aún lo es más, al parecer, que haya servido a curar varias enfermedades; y tal vez, no solo de uno u otro particular, mas aun de todo un reyno; pues Plutarco dice, que Thaletas, natural de Creta, con la enérgica dulzura de la lyra, libró de una peste a los lacedemonios. Y de varios autores se colige, que antiguamente se usaba de la música para curar la fiebre, el sýncope, la epilepsia, la sordera, la ciática y la mordedura de víbora.

    • a1745 Lozano, P. HConquista Paraguay [1873] Py (CDH )
      A otras víboras llaman frailescas, por su color pardo ó ceniciento, tan atrevidas, que saltando embisten á las bestias y aun al hombre sin ser provocadas. Su veneno es mortal, si no se aplica la contra con brevedad. Su tamaño suele ser de media vara á tres cuartas, en que le son semejantes otras que tienen una lista encarnada por la garganta, y todo el cuerpo hermosamente variado, con pintas negras, amarillas y verdes [...].
    • 1747 Juan, J. / Ulloa, A. Noticias América [1985] Pe (CDH )
      Esta es digna de la mayor estimación por ser antiveneno eficaz contra la picada de toda suerte de víboras y animales ponzoñosos. La gente de aquel país y la demás a quienes se ha extendido la fama de su virtud, cuando han de entrar en los montes se previenen tomando en ayunas una pequeña porción de este habilla, y por ser su cualidad muy activa y cálida, se guardan de beber licores fuertes hasta haber pasado dos o tres horas, con lo cual, aunque les pique alguna culebra, no reciben más daño que la herida de la mordedura.
    • c1754 Delgado, J. J. HGral islas Poniente [1892] Esp (CDH )
      La razón que tengo para establecer esta sentencia es lo que escribe el doctor Andrés Laguna en su libro de las plantas, sobre Dioscórides, en el cual dice, que hallándose en Roma en la botica de un excelente maestro que á la sazón estaba confeccionando la triaca, vió que mataba muchas víboras para ello [...].
    • c1754 Delgado, J. J. HGral islas Poniente [1892] Esp (CDH )
      Con ser tantas y tan diferentes las culebras que hay en estas islas, no sé que entre todas ellas se halle la que en Europa y América llaman víbora; la que puede comparársele acá no es muy larga, pero sí gruesa como un brazo con corta diferencia. También he visto y tenido la de cascabel, nombre que le dan, porque cuando camina, hace ruído con su cola, compuesta de eslabones. Es providencia de Dios que avisen del peligro para que nos apartemos de él.
    • c1754 Delgado, J. J. HGral islas Poniente [1892] Esp (CDH )
      Dice que el veneno de las víboras era un licor blanco como leche, y dulce como la miel; yo lo bebí y probé y no me hizo daño alguno. Pero que si se hiciera una pequeña herida en cualquier parte del cuerpo, y se aplicara aquel mismo licor á ella mezclándose con la sangre, no habría remedio ninguno eficaz, como lo enseñó el mismo maestro.
    • 1762 Fdz Moratín, N. Petimetra [1989] 159 Esp (CDH )
      ¿Con que ya, ingrato, decís, / con lisonja y mala fee, / que yo me case?, y bien sé / que en cuanto me habláis mentís. / ¿Con que ya tantas finezas, / tantas vueltas y paseos, / favores y galanteos / a menospreciar empiezas? / Todo el tiempo se ha perdido / que se ocupó en desear / lo que no se ha de gozar / por tu ingratitud y olvido. / Pues, vive Dios, que has de ver, / aunque me cueste la vida, / que es víbora enfurecida / despreciada una mujer.
    • c1775 Concolorcorvo Lazarillo [1965] Pe (CDH )
      No hemos visto avestruces como en la campaña de Buenos Aires, ni los han visto los cazadores de la comitiva, que atravesaban los montes por estrechas veredas, ni en algunas ensenadas, ni tampoco han visto una víbora, siendo su abundancia tan ponderada. Son muy raras las perdices que se encuentran, así como en las pampas son tan comunes.
    • 1774-1775 Requena, F. Descripción Guayaquil [1984] Ec (CDH )
      Las víboras y culebras penetran hasta las poblaciones y casas y encuentran donde morder buscando abrigo: los pobres que lo experimentan y no tienen el curandero inmediato, mueren con el mayor desamparo y prontitud; si fuera tan usado y común el bejuco de Guayaquil como nos dice el P. Gumilla en su Orinoco ilustrado, se evitarían muchas muertes [...].
    • 1774-1775 Requena, F. Descripción Guayaquil [1984] Ec (CDH )

      El terreno es desigual, por acercarse las sierras con sus faldas a el mar, y fragoso por los pocos habitantes que lo pueblan: así se encuentran en mucha abundancia las víboras y culebras, y algunas de un tamaño admirable. Por las orillas de los ríos referidos y por los cacaotales se hallan 600 personas de ambos sexos, y entre ellas 150 capaces de tomar las armas, gente toda humilde y tímida, los más indios y mestizos.

    • 1774-1775 Requena, F. Descripción Guayaquil [1984] 75 Ec (CDH )
      Esta ocupación (que les lleva divertida la vista por el aire al vuelo de las abejas, y por esto les acarrea a muchos la muerte con las picadas de víboras que hollan por la tierra) dura mientras tienen señaladas el número necesario de bocas (así llaman a las colmenas) para sacar la cera que solicitan.
    • c1771-1777 Fdz Moratín, N. Arte putear [1995] 150 Esp (CDH )
      Quedóse el fraile como si escondida / víbora hubiera hallado su alpargata; / haciendo cruces de volverse trata / por que el convento no se escandalice, / aunque no hay cirujano que no dice / que las bubas están en los conventos. / Mas tal era la indómita lujuria / del sumamente reverendo padre, / desvirgador mayor de su colegio, / que discurrió enhebrarlo sin injuria / de su miembro y quitando prontamente / de la cabeza, astuto, la capilla [...]. /
    • 1782 Iriarte, T. Fábulas [1992] Esp (CDH )
      «Aunque las dos picamos —dijo un día / la víbora a la simple sanguijuela—, / de tu boca reparo que se fía / el hombre, y de la mía se recela.»La chupona responde: «Ya, querida; / mas no picamos de la misma suerte: / yo, si pico a un enfermo, le doy vida; / tú, picando al más sano, le das muerte.»
    • 1781-1784 Samaniego, F. M. Fábulas [1988] Esp (CDH )
      Señor rústico, dijo / La Cigüeña temblando, / Quíteme las prisiones, / Pues no merezco pena de culpados: / La diosa Ceres sabe / Que, lejos de hacer daño, / Limpio de sabandijas, / De culebras y víboras los campos.— / Nada me satisface, / Respondió el hombre airado: / Te hallé con delincuentes, / Con ellos morirás entre mis manos.
    • 1785 Doblas, G. Memoria histórica [2003] Ur (CDH )
      Hay también víboras de muchas especies, y algunas de mortal veneno, pero no son tantas como se dice, y en los poblados raras veces se ve alguna.

      En los montes y campos se crían tigres, leopardos, zorras, antas y avestruces, pero por lo regular no molestan a los hombres. Hay asimismo muchas aves particulares, como son loros, que los hay de muchas especies, guacamayos, cuervos blancos y tucanes [...].

    • 1786 Montengón, P. Eusebio [1998] 231 Esp (CDH )
      A su rostro, es verdad, asoma la risa liviana y la altanera desenvoltura, caen pendientes las rosas de sus sienes perfumadas, parece que el contento ufano brilla en sus ojos locuaces y desvanecidos, y que la delicia se afanó y sudó en adornar sus relajados cuerpos, mas cébanse en su interior como víboras las consecuencias del vicio; las inquietudes y desazones lo despedazan y a despecho de su vanidad les amargan la risa y les emponzoñan su contento.
    • 1786 Montengón, P. Eusebio [1998] Esp (CDH )

      No le basta tocar la rendida mano; en ella imprime la fuerza de su inflamado afecto y la aprieta. Todo el veneno del amor se insinúa rápidamente en las venas de entrambos. La picadura de la víbora no tiene tan súbito y violento efecto. ¡Oh Dios!, ¿qué hacéis, don Eusebio?... ¡Oh adorada Susana!... ¡Yo desfallezco! ¡Ah!

    • 1786 Montengón, P. Eusebio [1998] Esp (CDH )
      Nancy, como si se sintiese picada de una víbora, prorrumpe en sollozos; luego, levantándose con precipitación, se va a desahogar su dolor a otra parte. Su tía, consternada, la sigue. Ninguno atinaba en la causa. El lord, extático, quedando sólo con Eusebio, se acuerda de la carta caída, y recogiéndola, quiere saber por ella la causa del repentino dolor de Nancy.
    • 1786 Montengón, P. Eusebio [1998] Esp (CDH )

      Alt.¡Guarte! *. De todos los otros sacramentos sí; pero de ese no. ¿Cómo quiere vmd. que prediquen el matrimonio los que le dieron de pie *, mirando como a víboras a las pobres hijas de Adán? Fortuna que la naturaleza predica callandito por otra parte, porque si no, ¡adiós noble raza de los godos!

      Eus.También pudieran decirte a ti: ¿por qué no nos diste ejemplo de lo que predicas?

    • 1788 Terreros Pando, E. Diccionario castellano (NTLLE)
      VÍBORA, especie de serpiente, mui venenosa y medicinal [...]. La víbora es vivípara al contrario de las demás serpientes, ó culebras.
    • 1788 Viedma Narváez, F. Descripción StaCruz Sierra [2002] Bo (CDH )

      Reptiles: víboras, culebras, lagartijas y lagartos; infinitos insectos muy molestos en los ríos y quebradas ardientes, principalmente en las inmediaciones del Río Grande; y son, apasancas, que es una araña muy grande, otra chica, que llaman micomico y alacranes: estos tres últimos y las víboras son de un veneno muy activo: vinchucas, tábanos, mosquitos, mariguis, niguas, sapos, y muchísimos murciélagos [...].

    • 1788 Viedma Narváez, F. Descripción StaCruz Sierra [2002] Bo (CDH )

      De reptiles: lagartos de varios tamaños, muchas y muy diversas víboras, de un veneno muy activo, infinitos insectos, como son moscas, que causan gusamera, muchísimos mosquitos, tábanos, jejenes, rinchucas, mariguis y niguas, todos muy molestos por su picada, sapos de buen tamaño, muchos alacranes, apasancaos, y unas arañas chicas, llamadas micomico: la picada de estos tres es un veneno muy activo.

    • 1788 Viedma Narváez, F. Descripción StaCruz Sierra [2002] Bo (CDH )
      Víboras de diferentes tamaños y especies: la actividad del veneno en las unas es más pronto, en otras es más tardo, hay en tanta abundancia que las casas no están libres, y se necesita mucho cuidado para precaverse de ellas. Muchas diferencias de lagartos y lagartijas, mulitas y quirquinchos, como en las pampas de Buenos Aires; y últimamente toda especie de reptiles que se crían en país cálido y húmedo cual es Santa Cruz.
    • 1790 Azara, F. Geogr Paraguay [1904] Py (CDH )
      Se dispuso para esto que entrasen algunos peones á pié con un buen garrote cada uno para sostenerse, y separar las víboras y otros animales que pudieran hallar, y habiendo llegado con mucho trabajo al paraje asignado, volvieron con la noticia de que todo era estero lleno de agua oculta por las plantas.
    • 1790 Azara, F. Geogr Paraguay [1904] Py (CDH )
      No he tenido lugar de instruirme bien en las muchas castas de víboras, cuyo veneno no siempre es mortal, porque depende su actividad de la irritación de la víbora y de la disposición del sujeto. Suelen decir que ningún galicoso perece con este veneno que á veces es quagulante y otras disolvente. Aunque contra él hacen multitud de remedios no se conoce específico particular.
    • 1790 Azara, F. Geogr Paraguay [1904] Py (CDH )

      Como las costas de la Laguna tienen casi por todas partes esterosno puede reconocerse; pero lo positivo es que su mayor prolongación es de N. á S., que sus aguas son dulces, que la habitan muchos yacaré, lobos de río (lutra paranensisde Rengger), Capiybaras, pescado y víboras. Sus desagües son dicho Rio Negro por el Sur y por el Occidente los arroyos Parayy Zuruby*que dan en el Paraguay.

    • 1791 Anónimo Mágica blanca [1792] Esp (CDH )
      Poco después vimos una anade nadando, y en un vaso, en medio del qual habia un arbol cargado de frutas y de hojas, una vívora saliendo del vaso, rastreaba al rededor del tronco para subir en línea espiral hasta las ramas, donde se ocultaba con las hojas. Esta era seguida de otras muchas, que llevaban el mismo camino, y se ocultaban en el mismo parage.
    • 1791 Anónimo Mágica blanca [1792] Esp (CDH )
      No creais, nos dixo, que hay muchas vívoras en el fondo del vaso, no son mas que dos; mientras sube la una á las ramas, la otra baxa al tronco, y asi se ven alternativamente, para figurar un nido inagotable. En una jaula habia dos páxaros, el uno cantaba las sonatas de Saint-Clout y el otro hacia el acompañamiento; seguramente los hubiéramos tenido por naturales si hubieran tenido plumas [...].
    • 1791 Anónimo Mágica blanca [1792] Esp (CDH )

      [...] enmedio de la obscuridad ve un rayo de luz que dura un instante, oye en la chimenea dos pistoletazos, piensa que andan ladrones y asesinos, teme perder la vida, y su espíritu se turba; un olor sulfúreo y betuminoso se extiende al rededor de él, resuena el ayre horrorosamente, le parece que oye perros que ahullan, gatos que maullan, lobos que gritan, osos que riñen, toros que braman, cuervos que graznan y vívoras que silvan.

    • 1794 Jovellanos, G. M. Diario 1794 [1994] Diario Esp (CDH )

      A la vuelta a casa hallé que habían llegado las víboras que ha de tomar mi hermano; también los retratos, que aún no vi.

      Presentóse el portador, Gaspar Delgado, a quien pagué treinta reales. Descúbrense los retratos, que son bellísimos. Hubo el descuido de poner al del señor Valdés el uniforme de capitán general. Se colocaron interinamente en mi cuarto de la torre.

    • 1798 Blanco White, J. M. Égloga Mesías [1994] 137 Poesías Esp (CDH )
      El tigre, de su furia ya olvidado, / Será entre alegres tropas de garzones / Con lazadas de flores conducido. / El toro y el león en un establo / Pacerán sin rencilla el mismo heno. / Y el pequeñuelo infante, acariciando / La víbora y la sierpe, sus colores / Celebrará con inocente risa. /
    • 1805 Quintana, M. J. Panteón Escorial [1969] 287 Poesías Esp (CDH )
      ¿Quién sois? iba a decir, cuando a otra parte / alzarse vi una sombra, cuyo aspecto / de odio a un tiempo y horror me estremecía. / El insaciable y velador cuidado, / la sospecha alevosa, el negro encono, / de aquella frente pálida y odiosa / hicieron siempre abominable trono. / La aleve hipocresía, / en sed de sangre y de dominio ardiendo, / en sus ojos de víbora lucía; / el rostro enjuto y míseras facciones / de su carácter vil eran señales, / y blanca y pobre barba las cubría / cual yerba ponzoñosa entre arenales. /
    • 1808 Quintana, M. J. Al armamento [1969] 326 Poesías Esp (CDH )
      Sola la sierpe vil, la sierpe ingrata, / al descuidado seno que la abriga / callada llega y ponzoñosa mata. / Las víboras de Alcides / son las que asaltan la adorada cuna / de tu felicidad. Despierta, España, / despierta, ¡ay, Dios! Y tus robustos brazos, / haciéndolas pedazos / y esparciendo sus miembros por la tierra, / ostenten el esfuerzo incontrastable / que en tu naciente libertad se encierra. /
    • 1799-1815 Conde de Noroña (Gaspar María de Nava Álvarez de Noroña) Poesías [1871] Esp (CDH )
      Si tomas una víbora del campo, / Y la haces reposar entre las rosas, / En cuanto se la antoja la complaces, / Y la fuente inmortal haces que beba, / No lograrás hacerla amiga tuya, / Y al fin te lanzará su atroz veneno. / Si un pollo de lechuza un hortelano / Coge y de noche en rosas lo reclina, / Y á la mañana en medio de jacintos, / El. día que sus alas mover pueda, / Volará á los rincones solitarios. /
    • 1799-1815 Conde de Noroña (Gaspar María de Nava Álvarez de Noroña) Poesías [1871] Esp (CDH )
      La Discordia levanta su cabeza, / De víboras crinada; / Las mueve, las sacude, y agitada / Retiembla la mansion de la tristeza; / La turbia Estigia crece, / Y el tenebroso Averno se estremece. / Á su voz; semejante al despedido / Trueno de parda nube, / La muerte horrible con presteza sube / En su carro fatal, y conducido / Por la espantosa guerra, / Hace gemir los polos de la tierra. /
    • 1799-1815 Conde de Noroña (Gaspar María de Nava Álvarez de Noroña) Poesías [1871] 469 Esp (CDH )
      Parten; la Presuncion, hinchada y vana, / Espectros y visiones lleva en torno; / La Venganza, con cólera inhumana, / Víboras venenosas por adorno / En su frente coloca, / Y rayos centellantes / Arroja por los ojos y la boca. / Corren ganando, instantes; / Llegan y pisan el salon, y al peso / De la fiera Venganza se estremece; / Pero la Presuncion, cual humo espeso, / Las calientes molleras oscurece. /
    • 1799-1815 Conde de Noroña (Gaspar María de Nava Álvarez de Noroña) Poesías [1871] 469 Esp (CDH )
      Y arrancando con rabia de su frente / Una víbora ardiente, / La da al aire tres vueltas, y la arroja: / En el pecho de mármol cae, y luégo / Por medio de la gasa se desliza, / Recorre lo interior con vário juego, / La nieve apremia, y el coral atiza; / Donde más hielo encuentra, pone fuego, / Y el corazon suave volcaniza; / Ella arde, gime, llénase de enojos, / Venganza esparce por la boca y ojos. /
    • 1799-1815 Conde de Noroña (Gaspar María de Nava Álvarez de Noroña) Poesías [1871] Esp (CDH )
      Por su gracioso ceño conque espanta / El sueño de mis ojos, y obra siempre / Sin razon contra mí, vede ó conceda; / Por las ardientes víboras , que lanzan / Sus rizos empapados en veneno / Para matar los pérfidos amantes; / Por las rosas que esmaltan sus mejillas, / El mirto de su bozo, los risueños / Rubíes y las perlas de sus dientes [...]. /
    • 1817 RAE DRAE (5.ª ed.) (NTLLE)
      VÍBORA. s. m. Especie de culebra de un pie de largo y de una pulgada de diámetro. Por el lomo es de color ceniciento oscuro, con una raya en el medio compuesta de manchas triangulares negras, y por el vientre es de color blanquizco con algunas manchas negras. La cabeza es mas recia que el cuerpo, y la mandíbula superior está armada de dos dientes huecos, por cuyo medio introduce al tiempo de morder un humor venenoso y mortífero. Es comun en todos los paises montuosos de Europa, y desde tiempos muy antiguos se usa como remedio. Vipera.
    • c1790-a1820 Arjona, M. M. Poesías [1871] Poesías Esp (CDH )
      Por el espeso bosque / Flérida discurria, / De la casta Diana / Siguiendo las fatigas. / Mas ¡ay! que de repente / Una víbora impia / En la nevada planta / Horrenda muerte inspira. / Vuelan á su socorro / Las asustadas ninfas; / Mas no se halla en el bosque / Antídoto á su herida. /
    • c1790-a1820 Arjona, M. M. Poesías [1871] Poesías Esp (CDH )
      Y tú, Flérida, sabe / Lo que áun ignora Amíntas, / Que de víbora falsa / Gemiste acometida. / Amor, amor ha sido / El que tu pié lastima, / En forma disfrazado / De fiera sierpecilla. / Amor, que allá en el soto / De tu querido Amíntas, / Llorando tu dureza, / Oyó sonar la lira, / Y tanto le agradára / La plácida armonía, / Que le juró en su pecho / Tan rápida conquista. /
    • 1820 Fdz Moratín, L. Cartas 1820 [1973] Epistolario Esp (CDH )
      Esto me hace creer que tal vez dentro de un año estaré en Burdeos, gimiendo baxo la tutela de esa pisada vívora, a la qual prometo hacer el oso y el payo de la burra y el frayle colérico, y qto sea necesario hacer para que me trate menos mal, y me permita aquel inocente robo de la leche. Aquí hurto ubas moscateles de un emparrado, para que las abispas no se las coman. A Dios, Juan. A Dios, Sotanilla. Memorias a Mr Prunier y a Mlle Dessigny.
    • 1821 Fdz Moratín, L. Cartas 1821 [1973] Epistolario Esp (CDH )

      No extrañes que en estas andanzas deje alguna vez de escribirte; pero desde donde pueda te avisaré de lo que me pasa.

      Memoriasde D. Manuel y Dª Mariquita, quete encarga también que se las des de su parte a la pellabrera.

      Mis recuerdos a tu hermano, a Pérez y a la viborilla; y Dios te guarde y te dé mejor humor que el que yo tengo ahora.

    • c1790-1823 Arriaza, J. B. Poesías [1822-1826] Esp (CDH )
      Quédate adios: no quiero yo se cuente / Que turbar tu reposo he pretendido / Con voces, que se pierden en su oido / Como en el mar tu liquida corriente. / No te emponzoñe víbora nociva, / Ni te turbe del viento la braveza / Hasta que el mar undoso te reciba. / Y ¡ojalá! el corazon de mi belleza / No imite tu inconstancia fugitiva, / Sino de tus cristales la pureza.
    • c1790-1823 Arriaza, J. B. Poesías [1822-1826] I, 2ª, 94 Esp (CDH )
      Pavor mortal le asalta: / Fijos los ojos, mas sin furia en ellos; / La boca abierta, mas de aliento falta; / Duramente erizados los cabellos / En su frente confusa, / Cual víboras del casco de Medúsa. / Y luego del membrudo / Espectro oyó salir un ronco acento, / Que hirió los valles cóncavos tan rudo / Cual si exhalara el ábrego en su aliento, / Cuyo son pavoroso / Revoca el eco trémulo y medroso. /
    • 1823 Fdz Moratín, L. Cartas 1823 [1973] Epistolario Esp (CDH )

      Él se encargará de perpetuar la familia moratinesca, y podrá necesitarlos para que alguno de sus hijitos sea el día de mañana Colegial mayor. No he sabido todavía en qué consiste que teniendo ya qué comer, no lleve consigo a su hermana. Si yo tuviera una hermana, viviría con ella, a no ser que yo fuese un culebrón, y ella una vívora.

    • 1824 Fdz Moratín, L. Cartas 1824 [1973] Epistolario Esp (CDH )

      Por aquí ha venido un Mr.Leaumont, Guardia del cuerpo de S. M. Cristianísima, y me ha dado noticias de ti, de la viborilla y de la Antonia. Sea enhorabuena que todas esas saludes prosperen. En la mía no hay novedad que de contar sea.

      Leyó tu carta el Marqs de S. Adrián, estimó tu memoria y tus buenos deseos; no sé lo que hará; pero supongo que no hará lo que sería menester.

    • 1825 Núñez Taboada, M. Dicc lengua castellana (NTLLE)
      VÍBORA, s. m. Especie de culebra de un pié de largo y de una pulgada de diámetro, cuyo veneno es mortífero.
    • 1835 Larra, M. J. Modos vivir [2000] Fígaro Esp (CDH )
      Es la víbora abrigada en el pecho; es el ratón dentro del queso. Por ejemplo, canta y martillea y parece no hacer otra cosa. ¡Error! Observa la hora a que sale el amo, qué gente viene en su ausencia, si la señora sale periódicamente, si va sola o acompañada, si la niña balconea, si se abre casualmente alguna ventanilla o alguna puerta con tiento cuando sube tal o cual caballero [...].
    • 1844 Foz, B. Vida P. Saputo [1986] Esp (CDH )

      Con todo, replicó Pedro Saputo, a mi parecer habéis ponderado un poco muchos defectos harto ligeros, levantando montes en el llano. Yo no los miro con vidrios de aumento ni del color de las pasiones; y veo caridad, indulgencia y buen espíritu, y no encuentro esa discordia del infierno que todo según decís lo lleva a punta de lengua y dardo de víbora.

    • 1844 Gmz Avellaneda, G. Espatolino [1981] Novelas Cu (CDH )

      Saltó él como si le hubiese picado una víbora: fue espantosa la expresión de sus ojos en aquel momento, y nada nos parece comparable al ademán y acento con que exclamó:

      — ¡La traición!... ¡el perdón a precio de sangre!... ¡Oh viles! Los desprecio a ellos y a sus dones. La guerra entre nosotros tiene que ser eterna.

      — ¡Ya lo presentía yo! articuló débilmente Anunziata. No dijo más; violenta convulsión la acometió al punto, y un velo cárdeno cubrió su rostro [...].

    • 1847 Estébanez Calderón, S. Escenas andaluzas [1985] Esp (CDH )
      Apenas hube hablado —y nunca lo hubiera hecho—, cuando mi vejete, enfurecido como víbora herida, me replicó:

      — Aunque el caso es de poca monta, siempre prueba lo que me tengo asentado en la mollera luengo tiempo hace; conviene a saber: que no entendemos de nuestro país sino lo que quieren decirnos los extranjeros [...].

    • 1853 Castelar, E. Lucano [1861] Discursos Esp (CDH )

      [...] estendió ambas manos con tranquilidad para que le abriesen las venas; su sangre jóven corrió pura, llevándose tras sí la vida; y el poeta, nublados ya los ojos, falto de aliento, espiró recitando unos versos de la Pharsalia, versos que describían la muerte, de un jóven picado por una víbora en un bosque de las Gálias, y que al espirar destilaba sangre por todos los poros de su robusto cuerpo.

    • 1855 Castelar, E. Ernesto [2003] Esp (CDH )
      — Sois una víbora, que escupís veneno a mi frente.

      — Y vos os sonreiréis triunfante; porque habéis contribuido al asesinato de vuestro padre. Y cuando le veáis palidecer y morir os reiréis de sus padecimientos, y de su muerte, sin que os inspire la conciencia ningún remordimiento.

    • 1851-1855 Mármol, J. Amalia [2000] Ar (CDH )

      — Porque has tenido repugnancia de Cuitiño.

      — ¿Pero usted vio?

      — Todo lo vi.

      — ¿Y entonces?

      — ¡Entonces! Tú debes disimular. Oye: a los hombres como el que acaba de salir, es necesario darles muy fuerte, o no tocarlos: un golpe recio los anonada; un alfilerazo los hace saltar como víboras.

      — Pero tuve miedo, señor.

    • 1851-1855 Mármol, J. Amalia [2000] Ar (CDH )

      — Que se llama doña Amalia, ¿no es verdad?

      — Sí, señora.

      — ¡Oh, si por aquí todo lo sabemos, paisano! ¡Pobre del que quiera engañar a Juan Manuel o a mí! —dijo doña María Josefa clavando sus ojitos de víbora en la fisonomía del pobre hombre, que estaba en ascuas sin saber qué era lo que le iba a preguntar.

      — Por supuesto —contestó.

      — ¿En qué tiempo entró usted a servir a esa casa?

    • 1851-1855 Mármol, J. Amalia [2000] Ar (CDH )

      Pero la desconfianza, esa víbora roedora en el corazón de los tiranos, infiltraba la incertidumbre y el miedo en todas sus disposiciones, en todos los minutos que rodaban sobre su vida.

      Expedía una orden para que el general Pacheco se replegase al sur, y media hora después hacía alcanzar al chasque, y volaba una orden contraria.

    • 1858 Auber Noya, V. Ambarina [2002] Cu (CDH )

      — No os expongáis imprudentemente, les gritó Valentín, a quien habían sentado bañado en su propia sangre contra un árbol. Prended fuego a los edificios de la finca... ¡Incendiadla toda!

      — ¡Ah, maldito tiznado! dijo Francisco, oyéndole dar la siniestra orden. Que haya sido tanta mi torpeza, que no haya conocido antes cuanto veneno albergaba tu corazón de víbora.

      — Ya es tarde para tales reflexiones, observó Tomás con melancolía. Encomendémonos a Dios. ¡Nuestro último momento ha llegado!

    • 1859 Castro, R. Hija mar [2003] Esp (CDH )
      Teresa había huido, dejando clavada en el alma de Alberto su amenaza como víbora roedora; ella huyera como corzo a quien persiguen cazadores y que se interna en lo más escabroso del bosque. Alberto había echado tras ella su jauría, aquellos criados suyos, criaturas más viles que él porque vivían de las migajas del crimen, contentos con sus oprobios.
    • 1864 Bécquer, G. A. Celda [1985] 160 Esp (CDH )

      ¡Ah maldita bruja! —exclamó después de un momento, y tendiendo el puño crispado hacia las rocas, como amenazándola—. ¡Ah, maldita bruja, muchas hicistes en vida, y ni aun muerta hemos logrado que nos dejes en paz; pero no haya cuidado, que a ti y a tu endiablada raza de hechiceras os hemos de aplastar una a una, como a víboras!

    • 1867 Isaacs, J. María [1995] Co (CDH )
      Si hubiese encontrado enrollada sobre la mesa una víbora, no hubiera yo sentido emoción igual a la que me ocasionó la ausencia de las flores: su fragancia había llegado a ser algo del espíritu de María que vagaba a mi alrededor en las horas de estudio, que se mecía en las cortinas de mi lecho durante la noche...
    • 1867 Isaacs, J. María [1995] Co (CDH )

      — Si todo es broma mía —respondió acostándose descuidadamente en la hamaca y limpiándose el sudor de la garganta y de la frente con un gran pañuelo de seda de India, fragante como el de una novia—. ¿Conque abrasa, eh? Pues el agua y él son los únicos médicos que tenemos aquí, salvo mordedura de víbora.

      — Hablemos de veras: ¿qué es lo que usted llama su broma?

    • 1867 Isaacs, J. María [1995] 301 Co (CDH )

      En la ribera izquierda había una choza, levantada, como todas las del río, sobre gruesos estantillos *de guayacán, madera que como es sabido, se petrifica en la humedad: así están los habitantes libres de las inundaciones, y menos en familia con las víboras que, por su abundancia y diversidad son el terror y pesadilla de los viajeros.

    • 1867 Isaacs, J. María [1995] Co (CDH )
      Era inútil averiguar si Laureán y Gregorio eran curanderos, * pues apenas hay boga que no lo sea, y que no lleve consigo colmillos de muchas clases de víboras y contras * para varias de ellas, entre las cuales figuran el guaco, los bejucos ataja-sangre, * siempreviva, zaragoza, * y otras yerbas que no nombran y que conservan en colmillos de tigre y de caimán ahuecados.
    • 1867 Isaacs, J. María [1995] Co (CDH )
      La negra me refirió en seguida que aquella víbora hacía daño de esta manera: agarrada de alguna rama o bejuco con una uña fuerte que tiene en la extremidad de la cola, endereza más de la mitad del cuerpo sobre las roscas del resto: mientras la presa que acecha no le pasa a distancia tal que solamente extendida en toda su longitud la culebra, pueda alcanzarla, permanece inmóvil, y conseguida esa condición, muerde a la víctima y la atrae a sí con una fuerza invencible [...].
    • 1867 Isaacs, J. María [1995] Co (CDH )

      — Aquí canta la verrugosa, compae —dijo Laureán a Cortico luego que hubimos navegado un corto trecho—: saque afuerita, no vaya a tá armaa.

      Todo el peligro para mí era que la víbora se entrase a la canoa, pues estaba defendido por el techo del rancho; pero agarrado por ella alguno de los bogas, el naufragio era probable.

      Pasamos felizmente; mas, la verdad sea dicha, ninguno tranquilo.

    • 1867 Isaacs, J. María [1995] Co (CDH )
      Casos han ocurrido en que cazadores y bogas se salven de ese género de muerte asiéndole la garganta a la víbora con entrambas manos y luchando con ella hasta ahogarla, o arrojándole una ruana sobre la cabeza; mas eso es raro, porque es difícil distinguirla en el bosque, por asemejarse armada a un tronco delgado en pie y ya seco. Mientras la verrugosa no halla de dónde agarrar su uña, es del todo inofensiva.
    • 1869 Limardo, R. O. Manual legislación romana [1869] Ve (CDH )
      Que el que matase á cualquiera de sus próximos cógnados, esto es, sus padres, abuelos, hermanos, tios, consobrinos, mujer, marido, yerno, suegro, padrastro, hijastro, patrono ó patrona, fuese azotado públicamente y metido en un saco de cuero juntamente con un perro, un gallo, una vívora y un mono, y se le arrojase al mar ó al rio más inmediato; y si estos estuviesen distantes, se le quemase vivo, ó echase á las fieras.
    • 1872 Hernández, J. Martín Fierro [1994] 56 Ar (CDH )
      Soy gaucho,* y entiéndanló / como mi lengua lo esplica: / para mí la tierna es chica / y pudiera ser mayor; / ni la víbora me pica / ni quema mi frente el sol. / Nací como nace el peje / en el fondo de la mar; / naides me puede quitar / aquello que Dios me dió: / lo que al mundo truje yo / del mundo lo he de llevar. /
    • 1872 Hernández, J. Martín Fierro [1994] 88 Ar (CDH )
      Cuanto me vido acercar: / "¿Quen vívore?", preguntó; / "Qué víboras", dije yo; / ""¡Ha garto!", me pegó el grito. / Y yo dije despacito: / "Más lagarto* serás vos."Áhi no más ¡Cristo me valga! / rastrillar* el jusil siento; / me agaché, y en el momento / el bruto me largó un chumbo;* / mamao, me tiró sin rumbo, / que si no, no cuento el cuento. /
    • 1845-1874 Sarmiento, D. F. Facundo [1993] 57 Ar (CDH )
      Entonces continúa la conversación interrumpida, o lleva a la boca el tasajo de carne medio sollamado de que se alimenta. Si no es la proximidad del salvaje lo que inquieta al hombre del campo, es el temor de un tigre que lo acecha, de una víbora que puede pisar. Esta inseguridad de la vida, que es habitual y permanente en las campañas [...].
    • 1875 Palma, R. Tradiciones peruanas III [1967] II, 19 Pe (CDH )
      ¿Ni qué nos va ni viene en el intríngulis / de esos que dicen llenos de candor: / — Cruzo de la existencia por el báratro / más dolorido que el doliente Job? / ¿No es tontuna quejarse porque un mísero / encuentre, en el amor y en la amistad, / escondida una almáciga de víboras? / Esas cosas son viejas como Adán. /
    • 1876-1877 Pz Galdós, B. Gloria [2002] Esp (CDH )

      Morton, cuya alma era un volcán, trató de abalanzarse sobre el alcalde. D. Buenaventura y Romero le sujetaron.

      — ¡Oh! ¡miserable! —gritó—. Eres una víbora; pero el veneno de tu infame picadura no me matará.

      — Paz, paz —repitió afligidamente el obispo extendiendo las manos.

      Serafinita había acudido a su sobrina, que, incapaz de sostenerse más tiempo en pie, dejose caer en una silla.

    • 1878 Pereda, J. M. Buey [1990] Esp (CDH )
      — ¿No tenéis, víboras, más veneno que echar por esas bocas?

      — ¿Pues no hemos de tener? —respondió el pulcro—: a toneladas te lo diéramos si fuera necesario, y aún no se concluyera; pero nos has pedido muestras de ello, y muestras te hemos dado, y en forma de ramillete, como deseabas. Ahora, huele y revienta.

    • 1879 León Mera, J. Cumandá [1998] 100 Ec (CDH )
      Sus ojos eran chicos y ardientes como los de la víbora; el color de su piel era el del tronco del canelo, y las manchas de canas esparcidas en la cabeza le daban el aspecto de un picacho de los Andes cuando empieza el deshielo en los primeros días del verano. Imperativo el gesto, rústico y violento el ademán, breve, conciso y enérgico el lenguaje [...].
    • 1879 León Mera, J. Cumandá [1998] Ec (CDH )

      — ¡Hija! ¡hija mía! ¡detente! ¡aguarda! ¡No irás, no irás a morir!

      — Y ¡qué! —responde Cumandá con entereza—, ¿morirá el extranjero, tu hijo?

      El fraile, por un impulso maquinal, la impele de si, cual si hubiese sentido en el pecho la mordedura de una víbora, y dice:

      — ¡No morirá! Pero ¿y tú? nade en el acto—; ¿y tú, hija mía? ¡Ay, Dios mío, Dios mío! ¿por qué torturas así mi corazón?

    • 1839-1882 Villaverde, C. Cecilia Valdés [1992] Cu (CDH )

      Por un tris hace la chica con su consorte lo que dispone la ley de Partida que se haga con el parricida. Sólo faltó que el saco fuera de cuero, que tuviese pintadas llamas coloradas al exterior y que hubiese puesto en el interior un gallo, una víbora y un mono, animales que no conocen padre ni madre.

    • 1839-1882 Villaverde, C. Cecilia Valdés [1992] 145 Cu (CDH )
      La ley de las Doce Tablas —se apresuró a decir Pancho alzando la voz y empinándose un tanto, contento de poder corregirle la plana al estudiante españolado, copiada pedem litterae en las Partidas, que mandó compilar D. Alfonso el Sabio— no habla de gallo, sino de perro, víbora y mono, y no porque estos animales conozcan o desconozcan padre o madre, sino simplemente para entregar el criminal a su furor.
    • 1883 Moya Jiménez, F. J. Filipinas 1882 [1883] Esp (CDH )
      En el órden de los ofidios se conocen como venenosos el Dahon-palay, que es una vívora, así llamada por su semejanza con la hoja del arroz, cuya picadura causa instantáneamente la muerte; el Talbus-tubo, serpiente que, por su color y forma, es muy parecida á la caña dulce, y las llamadas Alimoranin y Balanacon.
    • 1884 Cané, M. Juvenilia [1999] Ur (CDH )
      El espía del Gran Mundo, novela francesa, en la cual hay una especie de Calibán, pero bueno y fiel, que chupa en una herida el veneno de una víbora; La gran artista y la gran, señora, que después he sabido fue por un año la coqueluche de las damas de Buenos Aires; La verdad de un epitafio, donde el héroe roba de un sepulcro a su amada, aletargada como Julieta, y le abre la mejilla de un feroz tajo para desfigurarla a los ojos de sus enemigos [...].
    • 1884-1885 Clarín (Leopoldo Alas) Regenta [1990] I, 441 Esp (CDH )

      Con gran escándalo de su corazón sencillo y humilde se contaban maravillas de su virtud y casi le atribuyeron milagros. En cierta ocasión, cuando hacía su visita a las parroquias de los vericuetos, en el riñón de la montaña, jinete en un borrico, bordeando abismos, entre la nieve, se le presentó una madre desesperada con su hijo en los brazos. Una víbora había mordido al niño.

    • 1885 Martí, J. Lucía Jerez [1994] Cu (CDH )

      Y apretaba sus labios; se le encendían de pronto, como de un vuelco de la sangre, las mejillas; enrollaba nerviosamente en el dedo índice de la mano izquierda un finísimo pañuelo de batista y encaje. Y lo enrolló tanto y tanto, y lo desenrollaba con tal violencia, que, yendo rápidamente de una mano a la otra, el lindo pañuelo parecía una víbora, una de esas víboras blancas que se ven en la costa yucateca.

    • 1886 Pardo Bazán, E. Pazos [1987] Esp (CDH )
      El angelón fijó sus pupilas límpidas en los fascinadores ojuelos de víbora de su abuelo; y sin esperar más instrucciones, abriendo mucho la boca, salió a galope hacia donde por instinto juzgaba él que el señorito debía * encontrarse. Volaba, con los puños apretados, haciendo saltar guijarros y tierra al golpe de sus piececillos encallecidos por la planta.
    • 1887 Cambaceres, E. Sangre [2003] Ar (CDH )

      Y si tal había nacido, si así lo habían fabricado y echado al mundo sus padres, ¿era él el responsable, tenía él la culpa por ventura? No, como no la tenían las víboras de que fuese venenoso su colmillo.

      Pero, ¿qué misión en la vida era la suya, cuál su rol, qué hacía, para qué demonios servía entonces?

      ¡Oh! para nada, pero nada bueno, ni útil, ni digno, ni justo de seguro.

    • 1887 Rabasa, E. Gran ciencia [1948] 309 Mx (CDH )

      Entendí que no me convenía asistir a las sesiones de la Patriótica mutualista, ni en la tarde y con la luz a casa de Gavilán, a la cual concurría noche a noche, para escribir cartas y leer las que podía haber a la mano. Y quiso la suerte que una de éstas fuera de cierta letra uniforme y angulosa, que en el acto reconocí con súbito escalofrío, semejante al que produce la vista de una víbora interpuesta en el camino.

    • 1888 Acevedo Díaz, E. Ismael [1991] Ur (CDH )
      Las dagas se cruzaron despidiendo chispas en el choque, para separarse, ondular, recogerse y alargarse de nuevo como víboras rabiosas. Sus filos solían encontrarse en las tendidas a fondo cerca de los extremos agudos; y los dos combatientes, comprimiendo sus respiraciones, apretando el labio y bien abiertos los ojos, cual si los párpados se hubiesen recogido en el fondo de las cuencas [...].
    • 1889 Matto Turner, C. Aves [2000] Pe (CDH )

      — Los celos son ruines y son nobles a la vez —tornó a decirse—; en el fondo del amor supremo y satisfecho duermen enroscados como una víbora; en la superficie de un amor vulgar se arrastran y muerden con su veneno. ¡Que no despierten mis celos! ¡No, no! ¡Yo amo mucho a Margarita...

    • 1891 Rubén Darío Salomé [1950] Cuentos Ni (CDH )

      Al querérsela arrancar, experimentó Salomé un súbito terror: la víbora se agitaba como si estuviera viva, sobre su piel, y a cada instante apretaba más y más, su fino anillo constrictor, de escamas de metal. Las esclavas, espantadas, inmóviles, semejaban estatuas de piedra. Repentinamente, lanzaron un grito; la cabeza trágica de Salomé, la regia danzarina, rodó del lecho hasta los pies del trípode [...].

    • 1892 Fdz Medina, B. Charamuscas [1892] Ur (CDH )
      Calixto saltó como mordido por una víbora, se apoyó en la guitarra y mirando fieramente al gaucho burlon, le dijo

      — Amigo, si ha querido llamarme borracho, dígalo con franqueza, que aquí hay brazo y vista serenas para probarle lo contrario...

      — No hay que alzarse tan alto —respondió tranquilamente y con tono de broma, el otro.— Acuérdese paisano del refran que dice: el que se enoja no moja, ni pita cigarro de hoja...

    • 1895 Dicenta, J. Juan José [1992] Esp (CDH )

      Isidra¿A mí? (Como sorprendida.)

      Juan José(Con el mismo tono de antes.)¡A usté!

      Isidra(Como si no le entendiera y con fingida sinceridad.)¿Qué te pasa, chico?... ¿Te ha picaola víbora?

      Juan JoséQuizá que sí. Ya sabe ustélo que quiero decirle, y ándese con cuidao, porque too*el monte no es orégano, y un día, por culpa de sus trapisondas, *va ustéa tropezarse con algo que le duela.

    • 1895 Zerolo, E. Dicc enciclopédico lengua castellana (NTLLE)
      VÍBORA. [...] f. Especie de culebra, de un pie de largo y de una pulgada de diámetro, poco más o menos. Por el lomo es de color ceniciento obscuro, con una raya en el medio compuesta de manchas triangulares negras. La cabeza es más recia que el cuerpo, y la mandibula superior está armada de dientecitos huecos, por cuyo medio introduce, al tiempo de morder, un humor venenoso. Es común en todos los países montañosos de Europa, y antiguamente tuvo uso en la medicina.
    • 1897 Magón (Manuel González Zeledón) Cañón [1947] Cuentos CR (CDH )
      El cañón de roble había volado al furioso empuje de la tremenda carga, los mil zunchos de hierro, retorciéndose como víboras de fuego, cruzaron el aire en todas direcciones arrollando brazos, piernas, cabezas, manos; la metralla acribilló lo que los zunchos dejaron en pie, y enormes gajos de roble ennegrecido cruzaron con horrible estruendo la atmósfera calcinada.
    • 1898 Ganivet, Á. Pío Cid [1983] Esp (CDH )

      Yo no puedo emplear cierto lenguaje a causa del traje que visto, pero le digo a usted que debía caer durante varios años una lluvia muy espesa de rayos encendidos para limpiar estos terrenos de todo lo malo que aquí vive. Estos pueblos no son pueblos, amigo mío: son nidos de víboras.

    • 1898 Ganivet, Á. Pío Cid [1983] Esp (CDH )
      Pío Cid lo dejó hacer, y sólo le advirtió que anduviera con cuidado al mover las piedras, no fuera a picarle alguna víbora de las que por allí es frecuente hallar. Luego se apartó unos cuantos pasos en busca de unas neveras que estaban algo más arriba, y siguiendo el curso de un arroyo llegó al sitio donde el arroyo nacía, de un quieto remanso acariciado por el continuo gotear de la nieve.
    • 1898 Ganivet, Á. Pío Cid [1983] Esp (CDH )

      — ¡En casa! —exclamó Martina, como si le hubiera picado una víbora—. ¡Y S! P debía de firmar, y Pu.... y Dios me perdone. Esto no pasa de aquí... Ahora se verá quién es Martina de Gomara.

      Y en un vuelo se calzó, se echó una falda y se puso el abrigo y el sombrero que halló más a mano, y se lanzó escaleras abajo resuelta a acudir a la cita y verse cara a cara delante de aquella mujer que tan impúdicamente trataba de robarle el padre de sus hijos.

    • 1899 RAE DRAE (13.ª ed.) (NTLLE)
      Víbora. [...] f. Culebra venenosa de unos cincuenta centímetros de largo y menos de tres de grueso: vivípara, de color gris, con una raya negra longitudinal en el lomo y manchas irregulares, también negras, á los lados, y cabeza en forma de corazón, con dos dientes ganchosos y huecos uno á cada lado de la mandíbula superior, por los cuales, al morder, sale un líquido ponzoñoso. Es común en los países montuosos de Europa, y antiguamente tuvo uso en la medicina.
    • 1901 Díaz Mirón, S. Ópalo [1947] 292 Lascas Mx (CDH )
      Entro. Hierbas y nichos y pendientes: / ponto con arrecifes y rompientes. / Alzo del polvo un lar: / un caracol cuyo tortuoso hueco / reproduce al oído, como un eco, / el murmullo del mar. / Ando en maleza vil donde no hay ruta / y el temor a una víbora me inmuta / cuando aventuro el pie. / Una virtud suprema y exquisita / baja del firmamento y precipita / la zozobra en la fe. /
    • 1901 Toro Gmz, M. Nuevo dicc enciclopédico lengua castellana (NTLLE)
      Víbora, f. Especie de culebra venenosa.
    • 1902 Blasco Ibáñez, V. Cañas [1902] Esp (CDH )
      La Samaruca era fuerte é inspiraba cierto miedo á las comadres del Palmar, pero Neleta, con su sonrisita dulce y su voz melosa, ocultaba una vivacidad de víbora, y mordía á su enemiga en la cara con un furor que la hacía tragarse la sangre.

      — ¿Qu'es això?—gemía en una habitación inmediata la voz de Cañamèl, asustado por el estruendo—.

    • 1904 Blest Gana, A. Transplantados [1904] Ch (CDH )
      Desde ese día, al abrir el diario todas las mañanas, saltábale á los ojos, como una víbora de un matorral, los hechos de crónica en que las princesas, en compañía de algún miembro de la «distinguida familia de Canalejas», cruzaban las calles de París, entraban en las tiendas más lujosas, ó embellecían el paseo del Bosque con su presencia.
    • 1905 Pardo Bazán, E. Quimera [1991] Esp (CDH )
      El amor es ponzoña de víboras, pensé y mi corazón está hinchado y negro porque no se recató de la mordedura.

      Gangrenadas tengo las entrañas, y en mis venas corre el veneno de su descomposición.

      ¡He pecado, he pecado, he pecado!

      La puerta entonces, majestuosamente, giró sobre sus ejes sonoros.

    • 1905 Pardo Bazán, E. Quimera [1991] Esp (CDH )

      Lamentaciones sobre la salud perdida se mezclan con quejas del animal que sufre y del enamorado que no ha podido curarse del daño que el filtro causa. Al principio se tropieza en las palabras, se quiere tapujar, velar con formas decorosas lo ignominioso. Poco a poco se va ahondando, se introducen los dedos en la llaga, se descubre la infección. Por los bordes abiertos y sanguinolentos, asoman su cabeza de víbora los celos afrentosos.

    • 1905 Pardo Bazán, E. Quimera [1991] Esp (CDH )

      Y Silvio no podía soportar la falta de perspicacia del celoso.

      «Estoy por llamarle a capítulo y asegurarle...»

      ¡Qué inocentada sería! ¿Acaso el celoso da crédito a las verdades?

      «Este hombre sería dichoso y, además, encantador, si no fuese la víbora que lleva enroscada —pensaba Silvio—. Acabará él también por mordernos a todos.»
    • 1906 Chocano, J. S. Alma América [1906] Pe (CDH )
      Jiménez de Quesada / persignó los abismos con la cruz de su espada; / y convirtió los ojos, desde la brava altura, / hacia el lejano río, que, entre una selva obscura, / se retorcía abajo, con el zigzag de un gesto, / como una larga víbora entre un florido cesto... / Por ese río, á modo de procesión flotante, / trajo él su fiera tropa, desde la mar distante. / Y selvas desgreñadas, y trágicos esteros, / y ciénagas falaces, cruzaron los viajeros. /
    • 1906 Rdz Navas Carrasco, M. Dicc completo lengua española (BD)
      Víbora f. Zool. Reptil vipérido, ofidio: vive en Europa, abunda mucho en los parajes montañosos del Sur, y es muy temida á causa de su activo veneno.
    • 1907 Lillo, B. Sub Sole [2001] Ch (CDH )

      –¡Ved ahí a esos que sacó de la nada tu omnipotencia! En sus corazones de cieno anidan todas las vilezas. La ingratitud y la envidia están tras la máscara hipócrita de sus bajas adulaciones. En el fondo te odian. Son como las víboras; se arrastran, pero saltan y muerden al menor desliz.

    • 1907 Rubén Darío Canto errante [1977] Ni (CDH )
      ¿Abeja, qué sabes tú, / toda de miel y oro antiguo? / ¿Qué sabes, abeja helénica? / — Sé de Píndaro. / — León de hedionda melena, / meditabundo león, / ¿sabes de Hércules acaso...? / — Sí. Y de Job. / — Víbora, mágica víbora. / entre el sándalo y el loto. / ¿has adorado a Cleopatra? / — Y a Petronio... /
    • 1906-1910 Barrett, R. Dolor paraguayo [1987] Py (CDH )

      Aquí las cosas no nos recuerdan, no nos ven: llanuras sin término, de un pasto de búfalos, cruzadas por traidores esteros; bosques que ponen una severa barra obscura en el confín de lo visible; malezales cómplices del tigre y de la víbora; peligro y majestad. Ni el azar mismo nos concilia con esta soledad definitiva. Nada de humano nos circunda.

    • 1906-1910 Barrett, R. Dolor paraguayo [1987] Py (CDH )
      En uno de los viajes, trae la lata una ágil cinta verde y roja, que se retuerce y nada y se pega al borde en anillos brillantes. Es la más ponzoñosa de las víboras, la más pequeña y graciosa; el ñandurie, para cuya picadura no hay remedio. Su elegante cabecita se yergue y se petrifica un momento, semejante a un ágata esmaltada de oro.
    • 1906-1910 Barrett, R. Dolor paraguayo [1987] Py (CDH )
      Y de pronto Celé, el más taciturno y feo de nuestros peones, el de la cara tosca y rígida, el de las hondas órbitas ensombrecidas por cejas salvajes, el de la mirada glauca y divergente, se acerca con su paso de siervo insensible, y alargando sus dedos encallecidos, agarra la víbora con gesto indiferente y seguro.
    • 1906-1910 Barrett, R. Dolor paraguayo [1987] Py (CDH )

      ¿Quién sospecharía que la víbora adivina la preñez, y hasta la respeta? La mujer a quien sale en el campo una víbora, está embarazada y de varón. El reptil se guardará bien de atacarla.

      Me satisface en extremo descubrir que la ágil lagartija vaticina felicidad, lo mismo que las ranas y los sapos, cuando son muy jóvenes. Esta rehabilitación de los sapitos, tan graciosos con su trasero clavado en tierra y la cabecita inmóvil y levantada, es muy justa.

    • 1906-1910 Barrett, R. Dolor paraguayo [1987] Py (CDH )
      Curiosa ilustración de las razas: soñar con negros indica dolencia; con mulatos plata, con indios, dicha. Las carretas avisan mala noticia. ¿Por qué, si se nos caen los dientes en sueños, hemos de temer morir y si aparecen víboras a una muchacha tendrá pretendientes, y la carne trae luto, y el sexo femenino buena estrella? ¡Misterio!
    • 1916 Azuela, M. Abajo [1991] Mx (CDH )

      Luego desaparecía un instante para levantarse de nuevo con un colmillo de víbora, una estrella de mar, un esqueleto de pescado. Y con el mismo acento rezandero, ponderaba las propiedades medicinales y raras virtudes de cada cosa.

      La Codorniz, que no le tenía fe a Venancio, pidió al vendedor que le extrajera una muela [...].

    • 1918 Quiroga, H. Cuentos Amor [1993] Ur (CDH )

      La víbora vio la amenaza, y hundió más la cabeza en el centro mismo de su espiral; pero el machete cayó de lomo, dislocándole las vértebras.

      El hombre se bajó hasta la mordedura, quitó las gotitas de sangre, y durante un instante contempló. Un dolor agudo nacía de los dos puntitos violeta, y comenzaba a invadir todo el pie. Apresuradamente se ligó el tobillo con su pañuelo, y siguió por la picada hacia su rancho.

    • 1918 Quiroga, H. Cuentos Amor [1993] 124 Ur (CDH )

      Benincasa había sido ya enterado de las curiosas hormigas a que llamamos *corrección. Son pequeñas, negras, brillantes, y marchan velozmente en ríos más o menos anchos. Son esencialmente carnívoras. Avanzan devorando todo lo que encuentran a su paso: arañas, grillos, alacranes, sapos, víboras, y a cuanto ser no puede resistirles. No hay animal, por grande y fuerte que sea, que no huya de ellas.

    • 1918 Quiroga, H. Cuentos Amor [1993] Ur (CDH )

      Arboles enteros, desde luego, arrancados de cuajo y con las raíces negras al aire, como pulpos. Vacas y mulas muertas, en compañía de buen lote de animales salvajes ahogados, fusilados o con una flecha plantada aún en el vientre. Altos conos de hormigas amontonadas sobre un raigón. Algún tigre, tal vez; camalotes y espuma a discreción —sin contar, claro está, las víboras.

    • 1919 Arguedas, A. Raza [1988] Bo (CDH )

      Iban silenciosos, mascando hojas de coca y rumiando halagüeños pensares. Al doblar un recodo bruscamente se detuvieron y se miraron azorados. En sus rostros se pintó una viva inquietud: una víbora acababa de atravesar el camino por la siniestra, y ésa era señal de mal agüero.

    • 1926 Maeztu, R. Quijote [1981] Esp (CDH )
      Y como este señorito abusador de sus ventajas es incapaz de sacramento, no parece que se pierde gran cosa cuando la estatua del Comendador, que es el Convidado de Piedra —"buen viejo, barbas de piedra"—, como Don Juan le llama, le da de comer alacranes y víboras, de beber hiel y vinagre y le planta en el infierno sin otras consideraciones.
    • 1927 RAE DMILE (1.ª ed.) (NTLLE)
      VÍBORA. f. Culebra venenosa, de cabeza en forma de corazón, con dos dientes ganchosos y huecos, uno a cada lado de la mandíbula superior, por los cuales, al morder, sale un líquido ponzoñoso.
    • 1928 Carrasquilla, T. Marquesa Yolombó [1984] Co (CDH )

      ¿Cómo no? Había médicas y Ayudados que hacían milagros; culebreros que adormecían víboras y mapanares, pitoraes y cascabeles, y que les robaban el veneno, sin matarlas; había brujos que ahuyentaban las pestes en los animales y le podían a La Madremonte; había hechiceras que movían corazones al odio o al amor; había el prodigio tal, el portento cual y esta y la otra diablura.

    • 1928 Carrasquilla, T. Marquesa Yolombó [1984] Co (CDH )
      Sí, señor, no tan sólo las verdes y las cazadoras, que nada hacen, sino las mapanares y las víboras. A los ratones les sacaban el cuero, cual hacían los grandes con los tigres, y lo estacaban en las paredes. Las cocinangas de pajarito y el asado de armadillo eran diarios y en plena calle. No había gorrinillo a quien no arrancasen la cola, para comérsela a medio chamuscar.
    • 1932 Reyles, C. Gaucho Florido [1969] Ur (CDH )

      Jué a empaquetarse y ai viene sacudiendo las sarasas. ¡Mulatita comadre! Parese que va disiendo: «Uso cola larga pa' que alguna me la pise.»Y quién se la va a pisar, si es como víbora pa'l picotón. ¿Pero tas seguro, Juan, qu' el collarsito es de plata 'e ley como mis caravanas? Mirale la marquita no má; el tuyo no tiene. Pa' mí que es sólo compo...nete y vamo al baile. Si tu prienda desconfea te va' poner overo.

    • 1933 Mtz Estrada, E. Radiografía Pampa [1991] Ar (CDH )

      Hasta los caminos que andan no llevan a ninguna parte cuando no hay deseo ni necesidad de andar. Se convierten en infranqueables cordilleras que desaguan greda, camalotes y víboras.

      El Bermejo, el Pilcomayo y el Uruguay son cordilleras de agua, desiertos de agua, abismos de agua. Vierte el Paraná hasta 30 000 metros cúbicos de agua por segundo en el Plata, lo navegan barcos de alto calado y, sin embargo, es un río infecundo.

    • 1934 Storni, A. Mundo [1990] 290 Ar (CDH )
      Los pozos de sus ojos / fluían un agua / parda / estriada / de víboras luminosas. / Y de pronto / la cabeza / comenzó a arder / como las estrellas / en el crepúsculo. / Y mis manos / se tiñeron / de una substancia / fosforescente. / E incendio / con ella / las casas / de los hombres, / los bosques / de las bestias.
    • 1936 Lugones, L. Nuralkámar [1988] Cuentos Ar (CDH )

      [...] desde suspender funciones como la respiración y la nutrición mediante ciertos poderes magnéticos, hasta destilar la luz de las luciérnagas en no sé qué enjundia almizclada con que se untan los pies para andar de noche, vislumbrando así los senderos y ahuyentando las víboras.

    • a1936 Nogales Méndez, R. Memorias [1991] Ve (CDH )
      Legiones de víboras rojas, amarillas, negras, bronceadas y moteadas. Todas venenosas y de diferente tamaño. Incontables variedades de sabandijas también acosan los llanos y sus selvas vírgenes. Tomaría volúmenes describir en forma adecuada las diferentes clases de zancudos que mantienen allí el negocio de torturar la vida.
    • 1936 RAE DRAE (16.ª ed.) (NTLLE)
      Víbora. [...] f. Culebra venenosa de unos 50 centímetros de largo y menos de 3 de grueso: ovovivípara, con la cabeza cubierta en gran parte de escamas pequeñas semejantes a las del resto del cuerpo: con dos dientes huecos en la mandíbula superior, por donde se vierte, cuando muerde, el veneno. Generalmente están adornadas de una faja parda ondulada a lo largo del cuerpo. Es común en los países montuosos de Europa y en el N. de África.
    • 1937 Palés Matos, L. Tuntún [1978] PR (CDH )
      Al bucanero las tierras vírgenes, / el agua indómita, la mar inédita; / los horizontes en donde aúlla / la agria jauría de la tormenta. / ¡Ay, las maniguas paticerradas, / jaguar taimado, víbora artera! / ¡Huy, tremedales de falso adorno, / árbol carnívoro, liana tremenda! / ¡Ay letal sombra del manzanillo, / roja calina de las praderas, / miasmas envolventes de los manglares, / jején palúdico de las ciénagas! /
    • 1937 Pellicer, C. Pausa [2002] 296 Antología Mx (CDH )
      Si echo la cara atrás de lo que digo, / la cordillera sube hasta las nieves / perpetuas. / Detrás dellas el sol desnuda el cielo / y cuando le abandona sus soberbios harapos, / las dos enormes cumbres echan su historia al fuego. / Y hay águilas que cambian huracanes / por resonantes víboras, / aunque hayan de cogerlas en nopales. /
    • 1937 Pellicer, C. Tilatongo [2002] Antología Mx (CDH )
      Yo que de Tabasco vengo / con ríos en la garganta, / no al collar luceros caen / crecidos de una mirada, / no lunas vistas con ámbares / ni lunas vistas con nada, / es sólo el sol que desguinda / las gigantescas guirnaldas / que entre pájaros y víboras / arriesgan flores y danzas. /
    • 1938 Gabriela Mistral (Lucila Godoy Alcayala) Tala [1996] Ch (CDH )
      Y te entiendo y no te entiendo, / Salto del Laja, vocería, / vaina de antiguos sollozos / y aleluya nunca rendida. / Me voy por el río Laja, / me voy con las locas víboras, / me voy por el cuerpo de Chile, / doy vida y voluntad mías. / Juego sangre, juego sentidos / y me entrego, ganada y perdida...
    • 1940 Bioy Casares, A. Invención Morel [1984] Ar (CDH )
      Bailan entre los pajonales * de la colina, ricos en víboras. Son inconscientes enemigos que, para oír Valencia y Té para dos —un fonógrafo poderosísimo los ha impuesto al ruido del viento y del mar—, * me privan de todo lo que me ha costado tanto trabajo y es indispensable para no morir, me arrinconan contra el mar en pantanos deletéreos.
    • 1940 Bioy Casares, A. Invención Morel [1984] Ar (CDH )

      La capilla es una caja oblonga, chata (esto la hace parecer muy larga). La pileta de natación está bien construida, pero, como no excede *el nivel del suelo, inevitablemente se llena de víboras, sapos, escuerzos *e insectos acuáticos. El museo es un edificio grande, de tres pisos, sin techo visible, con un corredor al frente y otro más chico atrás, con una torre cilíndrica.

    • 1940 Bioy Casares, A. Invención Morel [1984] Ar (CDH )

      Las mareas diarias no son peligrosas ni puntuales. A veces levantan las ramas cubiertas de hojas que tiendo para dormir y amanezco en un mar impregnado por *las aguas barrosas de los pantanos.

      Me queda la tarde para la caza; a la mañana estoy con el agua hasta la cintura; los movimientos pesan como si la parte del cuerpo que está sumergida fuera muy grande; en compensación, hay menos lagartos y víboras; los mosquitos duran todo el día, todo el año.

    • 1940 Bioy Casares, A. Invención Morel [1984] 145 Ar (CDH )
      Preveía la desilusión que tendrían al asomarse a la pileta. Desde que no la cambio, el agua está impenetrable (al menos para una persona normal): verde, opaca, espumosa, con grandes matas de hojas que han crecido monstruosamente, con pájaros muertos y, sin duda, con víboras y sapos vivos.
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] Pe (CDH )
      Una vez me encontraba por Piura en sitio onde había mucha víbora macanche. ¡Ah, eso que me pasó con una víbora a nadie le ha pasao más que a mí! La víbora se había metido en mi alforja y estuvo ahí, pa arriba y pa abajo, pa onde iba yo más claro, y yo no la notaba. ¿Cómo no murió aplastada? Es lo que me pregunto.
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] Pe (CDH )
      Y yo me jui en eso pa Cajamarca y al pasar una cordillera muy alta, en mera puna, mi caballo se me cansó, y bajé la alforja pa que descansara y en eso se le ocurrió salir a la víbora. ¡Bah! , dije, ¿cómo no me ha picao cuando metía o sacaba las cosas? Y salió y avanzó un poco y se quedó tiesa, y después culebreó otra nadita y vuelta a quedarse tiesa. Le había dao el mal de la puna, que digo el soroche.
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] Pe (CDH )
      Y salió y avanzó un poco y se quedó tiesa, y después culebreó otra nadita y vuelta a quedarse tiesa. Le había dao el mal de la puna, que digo el soroche. Pero dije: hay que examinar. Y prendí paja cerca de ella y cuando se entibió, comenzó a avanzar otra vez... No quise matala poque ya iría a morir. Y aura pregunto, ¿quién ha visto víbora asorochada?
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] Pe (CDH )
      La comida era lo que molestaba a Amadeo, además de los zancudos. Daban tres mates de trigo al día. Como las naranjas habían comenzado a escasear y la cancha que llevó se le terminaba ya, ese trigo apenas salado empezaba a aburrirle. Los otros peones no se aburrían. Calladamente comían su ración. En cuanto a las víboras, que dan mala reputación a los temples, no había visto ninguna. Quien las temía era su amigo Hipólito.
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] Pe (CDH )
      Es fama que las víboras, que van reptando en la noche, vuelven atrás al tropezar con un objeto extraño, en tal caso el tejido de lana. Mas, a pesar de todo, Hipólito fue picado. Se despertó llamando a Amadeo, que estaba a su lado, y corrió a la casa de caporales seguido de su amigo. Se encontraron con todos ellos y además el patrón, que se llamaba Cosme, y había llegado ese día a dar un vistazo al trabajo.
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] Pe (CDH )
      Don Cosme encendió una vela y miró la pequeña herida, allí, en medio del pecho, donde la camisa se abría mostrando el tórax potente, y casi gritó: "Víbora". Hubiera sido una suerte que la picadura fuera de alacrán o de cualquier insecto. Hipólito emitió un gemido ronco y don Cosme se prendió de la campana que colgaba del brazo de un mango... ¡Lan, lan, lan, lan! Ni que se quemara la casa de caporales.
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] Pe (CDH )
      Después cortó la herida en forma de cruz y brotó sangre. Ya estaban allí muchos peones, a medio despertar por los campanazos, laxos de sueño, calor y sombra. "Víbora, víbora", les dijo por todo decir don Cosme, y cholos e indios se alivianaron de un solo golpe, con su solo gesto.
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] 226 Pe (CDH )
      Su alegre fanfarria, sin embargo, creció en el alba como la misma luz y el pobre Hipólito se alegró mucho de vivir. Los peones hurgaron el lecho y las cercanías, encontrando a la víbora escondida en un jaral. Era ocre, a manchas blancuzcas. Una atuncuyana. Cada peón quiso cobrar con una pedrada su espanto y su propia posibilidad de muerte y el grácil cuerpo contorneado quedó hecho una piltrafa. "Quémenla", ordenó don Cosme.
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] Pe (CDH )
      Los recuerdos de picadas y muertos por la víbora, menudearon. Un caso muy triste fue el del franchute Lafí —el patrón don Cosme afirmaba que debía pronunciarse Lafit y se escribía de otra laya... sabíanlo Dios y los letrados, pues los peones ignoraban cosas de escritura—, quien murió. ¡Vaya gringo trajinador el tal Lafí!
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] Pe (CDH )
      Pero los comentarios sobre víboras terminaron y las noches del tambo fueron de nuevo silenciosas. Sólo se oía el zumbar de los zancudos, algún inquieto jadeo, tal o cual palabra. En cualquier momento que se despertara, podía escucharse la trompetilla gimiente. La piel quemaba llena de ronchas ardorosas, y el paludismo comenzaba a entrar en la sangre.
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] Pe (CDH )

      Amadeo temía ahora a las víboras y no podía dormir bien. El zumbido lo exasperaba haciéndole dar inútiles manotadas en la sombra.

      A la semana de poda, en el transcurso de la cual encontró en un naranjo una amarilla intihuaraca a la que partió de un serruchazo, Amadeo Illas fue notificado de que debía salir a raumar.

    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] Pe (CDH )
      Augusto, en la calma del bosque, observó muchos pájaros y le llamaron la atención por su rareza el huancaví, valeroso cazador de víboras; el martín pescador, que se alimenta de pescado y, posado sobre una rama inclinada sobre el agua, deja caer sus excrementos que contienen semillas, a modo de sebo, para zambullirse con presteza y sacar el pez en el pico apenas se acerca [...].
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] 302 Pe (CDH )

      [...] por lo menos nunca fue flagelado como los otros peones ni se enfermó jamás y hasta parecía que iba a fugar con Carmona y el Chino. Pero nadie vive en la selva sin recibir su marca de látigo, bala, zarpa, víbora, flecha, caucho. A él le había tocado ahora la del caucho y del modo más duro e irremediable. No fue una gran sorpresa cuando la mujer le quitó la venda y se quedó, netamente, de cara a la sombra.

    • 1941 Mallea, E. Todo verdor perecerá [1969] Ar (CDH )
      Víboras viscosas, se arrastraban por la casa dos seres atados por quién sabe qué frustrado matrimonio: ella, rígida y míseramente ajena a todo saludo; él, pequeño, metido en un saco abotonado muy alto en el pecho, con el aire de un ministro de Dios ofendido en la tierra. Parecían imponer con su sola presencia a la atmósfera de la casa una moral rígida. El hombre miraba a todo el mundo con irrefrenable desaprobación.
    • 1943 Fdz Flórez, W. Bosque animado [1997] Esp (CDH )
      Por la tarde se aventuraron por el bosque, y Amelia, la menor, dijo que le recordaba los cuentos de hadas, y Gloria, la mayor, corroboró que la impresión era exactamente ésa. Pero no anduvieron más de unos cincuenta metros, porque una pensó en los lobos y la otra preguntó en voz alta si habría víboras.
    • 1943 Fdz Flórez, W. Bosque animado [1997] Esp (CDH )

      Sus afanes crecieron con sus caminatas, porque vio animales más hermosos y más fuertes que él: moscas que parecían tener hecho su cuerpo de un trozo de zafiro o de esmeralda; víboras agudas como puñales y con el color de acero de un puñal; liebres ágiles, de duros dientecillos, y en lo alto, gavilanes de amplias alas y de mirada penetrante. Y la luciérnaga, en su insignificancia, se humillaba ante todos y sentía renovada su ansia de ganar merced.

    • 1933-1946 Asturias, M. Á. Señor Presidente [2000] Gu (CDH )
      Con cabeza de corazón como las víboras, ronca, acañutada y varonil, una prima de Engracia, que también habría podido ser una pierna de Engracia, muy dada a menudear calamidades de almanaque, anunciadora de cometas, del Anticristo y de los tiempos en que, según las profecías, los hombres treparán a los árboles huyendo de las mujeres enardecidas y éstas subirán a bajarlos.
    • 1947 Yáñez, A. Filo Agua [1992] 81 Mx (CDH )
      [...] que ninguno podía creer que fuera la misma bailarina medio encuerada que a tantos escandalizó cuando la vieron hacer piruetas en el trapecio, bailar y retorcerse como víbora, cosa que a muchos hombres no se les quitaba de la cabeza y andaban espiándola, por si hallaban coyuntura para requerirla en tratos chuecos; pero ella se daba su lugar, pareciendo más arisca que cualquiera otra mujer del pueblo [...].
    • 1947 Yáñez, A. Filo Agua [1992] Mx (CDH )

      Quieren convencer a don Timoteo para que se acueste a reposar un rato. No les hace caso; ya ni siquiera se sienta; pasea, paseará toda la noche, inquieto, por el corredor. Al verlo todavía tan fuerte, se le viene a Prudencia (Damián la mató) un pensamiento más venenoso que el otro —como si le hubiera picado una víbora—: "Si mi padre se casara de vuelta", y horrorizada se tapa la cara y reanuda el llanto.

    • 1947 Yáñez, A. Filo Agua [1992] Mx (CDH )
      Cerca del penitente, veloz, pasó una víbora y Luis tuvo impulsos de matarla: todo un mundo de supersticiones agolpóse a la memoria: supersticiones de Semana Santa, en particular de este luctuoso Viernes: lo que le sucede al que mata hoy una serpiente, al que se baña hoy en un río, al que coma la yerba llamada del iscariote, allí está el cerrito de la Mina, donde han sacado ídolos y cuentan que la mañana del Jueves y la noche del Viernes Santo se oye tocar una campana de veras argentina [...].
    • 1947 Yáñez, A. Filo Agua [1992] Mx (CDH )

      — Ahora mismo estarán platicándose tales y otras mil simplezas en el pueblo. ¡Da vergüenza que se crean estas cosas! Pero... ¿por qué no maté a la víbora? Se me fue, por andar pensando tonterías.

      Quiso volver a Los Nombres de Cristo; mas el temor de caer en vanidad le hizo preferir la meditación —flectamus genua— del camino al Calvario, hecho bajo este mismo sol, a esta misma hora candente, hoy hace mil ochocientos setenta y seis años.

    • 1930-1948 Asturias, M. Á. Leyendas Guatemala [1977] Gu (CDH )

      Como si se acabara de retirar el mar, se veía el agua hecha luz en cada hoja, en cada bejuco, en cada reptil, en cada flor, en cada insecto...

      La selva continuaba hacia el Volcán henchida, tupida, crecida, crepitante, con estéril fecundidad de víbora: océano de hojas reventando en rocas o anegado en pastos, donde las huellas de los plantígrados dibujaban mariposas y leucocitos el sol.

      Algo que se quebró en las nubes sacó a los tres hombres de su deslumbramiento.

    • 1948 Marechal, L. Adán Buenosayres [1999] Ar (CDH )
      Nos abren el lomo con sus cuchillos y nos aplican en sus mordeduras de víboras. Nos atan al pescuezo de sus matungos agusanados. Nos echan vivos en sus jagüeles para que sea pura el agua. Los hombres nos humillan con sus pies acorazados, las mujeres nos insultan con sus necios temores, los chicos nos martirizan con sus juegos.
    • 1948 Marechal, L. Adán Buenosayres [1999] Ar (CDH )

      Y aquí fue digno de verse cómo doña Tecla se retorcía las manos y trasudaba de angustia:

      — ¿Para curar el rumatismo? —inquirió, aferrándose a los últimos jirones de su ciencia.

      — Grasa de peludo macho —recetó el astrólogo.

      — ¿Para dejarlo a un hombre ciego?

      — Agarrar una víbora negra y coserle los ojos con hilo colorado.

      — ¡Venciste, Mandinga! —clamó entonces doña Tecla, rindiéndose con todas las armas—. Aquí estoy para servirte. ¿Qué se te frunce?

    • 1948 Marechal, L. Adán Buenosayres [1999] Ar (CDH )
      Estranguladores, descuartizadores, envenenadores, todos los modelos del hombre tigre, víbora y hiena estaban allí, envueltos en burdos camisones de hospital y tendidos en niqueladas mesas operatorias: una luz de focos intensos los enceguecía y destacaba sus rasgos con la nitidez implacable de la fotografía policial.
    • 1948 Sábato, E. Túnel [1986] Ar (CDH )

      Dije ya que tengo una idea desagradable de la humanidad; debo confesar ahora que los ciegos no me gustan naday que siento delante de ellos una impresión semejante a la que me producen ciertos animales, fríos, húmedos y silenciosos, como las víboras. Si se agrega el hecho de leer delante de él una carta de la mujer que decía Yo también pienso en usted, no es difícil adivinar la sensación de asco que tuve en aquellos momentos.

    • 1948 Sábato, E. Túnel [1986] Ar (CDH )

      La mujer vaciló un rato, mientras simulaba trabajar en otra cosa; finalmente fue adentro y al cabo de un largo rato volvió con un humor de perro. Buscó en el cesto.

      — ¿Qué estancia? —preguntó con una especie de silbido de víbora.

      — Estancia Los Ombúes—respondí con venenosa calma.

      Después de una búsqueda falsamente alargada, tomó la carta en sus manos y comenzó a examinarla como si la ofrecieran en venta y dudase de las ventajas de la compra.

    • 1948 Sábato, E. Túnel [1986] Ar (CDH )

      Estábamos en la cama, cuando de pronto cruzó por mi cabeza una idea tremenda: la expresión de la rumana se parecía a una expresión que alguna vez había observado en María.

      — ¡Puta! —grité enloquecido, apartándome con asco—. ¡Claro que es una puta!

      La rumana se incorporó como una víbora y me mordió el brazo hasta hacerlo sangrar.

    • 1950 Alonso, D. Poesía española [1993] Esp (CDH )

      ¡Cómo nuestra imaginación persigue también el deslizarse del verso relámpago, en el que hay un zigzagueo de vocales(a-e-i)con la aceleración inicial que le presta el esdrújulo, sobre una representación de colores claros (blancos y carmesíes)!

      Pupila, a veces, analítica, cinematográfica. He aquí la formulación de la víbora, como arco que se dispara (ya flecha) a sí mismo [...].

    • 1950 Pablo Neruda Canto general [1981] 107 Ch (CDH )
      [...] de mundo a mundo entre los castigos / canta para los nuevos hijos para que / el hombre oiga y detenga su látigo / la mano cruel la mano que Lincoln abatiera / la mano que resurge como una blanca víbora / el viento pasa el viento sobre la tumba trae / conversaciones restos de juramentos algo / que llora sobre el mármol como una lluvia fina [...]. /
    • 1950 Pablo Neruda Canto general [1981] Ch (CDH )
      Fue el "siútico"de Chile, el Raúl / Aldunatillo (conquistador / de revistas con manos ajenas, / con manos que mataron indios), / el Teniente cursi, el Mayor / Negocio, el que compra letras / y se estima letrado, compra / sable y se cree soldado, / pero no puede comprar pureza / y escupe entonces como víbora. /
    • 1950 Pablo Neruda Canto general [1981] 353 Ch (CDH )
      Pero te vi atacada en las esquinas / por los antiguos bandoleros. Iban / enmascarados, con sus cruces hechas / de víboras, con los pies metidos / en el glacial pantano de los muertos. / Entonces vi tu cuerpo desprendido / de matorrales, roto / sobre la arena encarnizada, abierto, / sin mundo, aguijoneado en la agonía. /
    • 1929-1952 Cuadra, P. A. Tierra prometida [1952] 10 Ni (CDH )
      Y vosotros, árboles de las riberas, / nidos de los pequeños hijos del bosque, / alas al sol de los buitres, / reses en los pastos, víboras sagaces: / dadme ese canto, / esa palabra inmensa que no se alcanza en el grito de la noche / ni en el alarido vertical de la palmera, / ni en el gemido estridente de la estrella. /
    • 1929-1952 Cuadra, P. A. Tierra prometida [1952] 12 Ni (CDH )
      Los cuatro costados del campo ardían avanzando hacia el centro / Y las víboras y los sinuosos cascabeles / Y las gruesas boas atléticas / Y el jaguar entorpecido por las resinas humeantes / Y el congo de quejidos cavernarios / Y el sajino rechoncho y trepidante / Y el coyote aullador de las noches perdidas / Acudían a un solo lugar que poco a poco se enfurecía en su temperatura / Y se llenaba de chispas desprendidas y de explosivos tizones amenazantes. /
    • 1929-1952 Cuadra, P. A. Tierra prometida [1952] 13 Ni (CDH )
      Con furia las llamas y el humo / Cerraron sus mandíbulas candentes / Al tiempo que un grito indefinible y humano / Hería la tranquilidad de los lejanos animales a salvo. / Luego escuchamos la sacudida tremulenta de la tierra / Al caer vencido como un mártir el viejo pochote icinerado / Y las víboras negras y las crispadas raíces / Se confundían en el extenso tormento de tizones y de cenizas encendidas.
    • 1929-1952 Cuadra, P. A. Tierra prometida [1952] 28 Ni (CDH )
      Ella me sonríe / desde los altos nidos / desde las cumbres donde nacen las rosas y las cabañas indias. / Mira: las viejas praderas agitan sus vientres como víboras / anhelando subir a las colinas. / Lejanamente el río, como un tálamo caudal, acuña un sueño / y pasa bajo tu sonrisa. / Mi corazón es fiel / pero debo partir a otros pensamientos. / Acaso no percibas aún el agujero por donde entran a la tarde / los deseos y las aves de vuelos repentinos. /
    • 1952 Cáceres Lara, V. "Humus" [1995] Cuentos Ho (CDH )

      A don Cástulo por haberse levantado a dar una ispiaditaa las gallinas al sentirlas revueltas en el gallinero, lo picóuna víbora; y tuvo que quemarse la pantorilla con un clavo caliente. Allí estaba rencoy rencose moriría. ¡El gran poder de Dios!

      A don Ruperto, el cuidandero de la casita de allá arriba del cerro, lo venadearondespués de hacerlo salir con engaño, a la oscuranade la noche.

    • 1952 Cáceres Lara, V. "Humus" [1995] Cuentos Ho (CDH )
      La víbora estaba enrollada en medio del matón de zacate seco. La temperatura ni fría ni ardorosa, la había invitado a calentar sol en aquella hora propicia de la mañana. Estaba plácida y tranquila y ninguna idea siniestra pasaba por su cabeza triedra. Hacía poco tiempo que una fila de hombres había transitado cerca de ella.
    • 1952 Cáceres Lara, V. "Humus" [1995] Cuentos Ho (CDH )
      Con la mano izquierda armada de una horquilla fue después atrayéndolos hacia él hasta que los tuvo en las manos frenéticas de desesperación. Al tomarlos, emprendió la carrera, frío, fuera de sí, bañado en un sudor copioso y sacudido por un miedo tremendo, Ya él sabía el peligro de la hazaña. Debía cuidarse siempre de pasar por aquel sitio, la víbora estaría siempre esperándolo.
    • 1952 Cáceres Lara, V. "Humus" [1995] Cuentos Ho (CDH )
      Es seguro que la víbora se sentía humanizada y quizá hasta arrepentida de los daños que ocasionaba con frecuencia, dispuesta ahora a vivir una vida de virtud y de amor para todos los seres que cerca de ella discurrían. El ruidito característico de sus cascabeles, ruido como de manteca cuando se rechina en la sartén, constituía una canción sencilla y monorrítmica para anular el sueño que se insinuaba en su cuerpo de robustos músculos y de elásticos tendones.
    • 1952 Cáceres Lara, V. "Humus" [1995] Cuentos Ho (CDH )
      Sabía que los cascabeles de la víbora, cortados del animal sin dar muerte a éste, y puestos después dentro de una caja de la guitarra, tienen la rara virtud de afinar la calidad del instrumento; de darle más dulzura a su voz, y sobre todo, la de rendir avasalladoramente a la hembra en quien el cantor o el ejecutante pone los ojos. Los desprecios y altiveces de Dominga Gutiérrez podían ya irse al diablo si él cumplía el trabajo que el destino ponía a su paso.
    • 1952 Cáceres Lara, V. "Humus" [1995] Cuentos Ho (CDH )
      La gente afirmaba que no se debía pasar nunca más por el sitio donde a una víbora se le han quitado los cascabeles; pero debían ser, como muchas cosas, simples creencias populares... Un frío intenso le traspasaba los huesos; la vista se le debilitaba a grado tal que sólo veía, en la oscuridad, lucecitas de colores. Sin embargo, como movido por un poderoso resorte, con el recuerdo de la parturienta clavado en el cráneo, siguió avanzando con las piernas temblorosas y el aliento en ahogo.
    • c1928-a1952 Fernández, M. Museo Eterna [1993] 129 Ar (CDH )

      Tiempo en las arrugas de sus revoques; la palabrita del viento en la chimenea de la cocina; el palpitar siempre presente de la agüita costera del mar del Plata, la viborita del agua trabajando sus arcos de lomo y la amplitud de cendal acuático y de horizonte del Plata con su barca calada [...].

    • c1928-a1952 Fernández, M. Museo Eterna [1993] Ar (CDH )
      Todos, excepto el Presidente que ya nunca salía, partieron juntos, temprano, en el coche viejo, pasaron entre el vigilante, curioso de simpatía por ellos, y el vallecito húmedo y verde, miraron la viborita que dibuja sobre la costa o sobre la línea del borde bajo de la costa, y así se ve desde la estancia en todo instante del día el ondear de las aguas sobre la línea de la tierra que bordea...
    • 1949-1953 Asturias, M. Á. Hombres maíz [1992] Gu (CDH )
      Y entre las tiendas de ropa y otros almacenes, las farmacias. Cuando uno entra en * la farmacia con dolor de muela y sale aliviado, le parece un sitio de encantamiento, como le pasó a él en el viaje antepasado. Y pensar que allí están los venenos, escondidos en frasquitas que tienen brillo de ojos de víbora. El veneno con que mataron la primera vez a Gaspar Ilóm, el cacique de Ilóm.
    • 1949-1953 Asturias, M. Á. Hombres maíz [1992] Gu (CDH )
      El cuto Melgar, mostrando los colmillos de víbora manchados de nicotina, se vio obligado a explicar más:

      — Aquí el terreno es suave, más hoy que está mojado, y las bestias no hacen ruido, como si caminaran sobre alfombra; naturalmente la montada le cae a uno sin que pueda zafar bulto.

    • 1949-1953 Asturias, M. Á. Hombres maíz [1992] Gu (CDH )

      Mundo de nube evaporándose: orquídeas blancas, estáticas, inmóviles; orquídeas carnívoras, activas flores-animales de piel verde y gargantas de «de profundis»y erisipela; cientopiés de andar de pelo; arañas enloquecidas; escarabajos rutilantes; fluida soga de víboras que al dormir parecen escuchar címbalos; taltuzas pizpiretas, mapaches que lavan su comida; micoleones; ardillas; legañosos ositos colmeneros [...].

    • 1953 Carpentier, A. Pasos [1985] 269 Cu (CDH )
      Y un momento llegará en que tenga que castigar severamente a quien mate la bestia vedada, y bien veo que entonces ese hombrecito de hablar pausado, que nunca alza la voz, no vacilará en condenar al culpable a ser expulsado de la comunidad y a morir de hambre en la selva, a no ser que instituya algún castigo impresionante y espectacular, como aquel de los pueblos que condenaban el parricida a ser echado al río, encerrado en un saco de cuero con un perro y una víbora.
    • 1953 Rulfo, J. Llano en llamas [1992] Mx (CDH )
      Igual que lo que yo hice con su hermano; pero lo hice cara a cara, José Alcancía, frente a él y frente a ti y tú nomás llorabas y temblabas de miedo. Desde entonces supe quién eras y cómo vendrías a buscarme. Te esperé un mes, despierto de día y de noche, sabiendo que llegarías a rastras, escondido como una mala víbora. Y llegaste tarde. /
    • 1953 Rulfo, J. Llano en llamas [1992] Mx (CDH )
      Algunos ganamos para el Cerro Grande * y arrastrándonos como víboras pasábamos el tiempo * mirando hacia * el Llano, hacia aquella tierra de allá abajo donde * habíamos nacido y vivido y donde ahora nos estaban aguardando para * matarnos. A veces hasta nos asustaba la sombra de las nubes.
    • 1955 Cortázar, J. Trad Memorias Adriano [1982] 32 Ar (CDH )
      Pero gozaba de un singular poder sobre los animales. Le he visto acercar su cabeza cana a un nido de víboras, prudente y amistosamente; he visto sus dedos nudosos que ejecutaban una especie de danza frente a un lagarto. En las noches de verano me llevaba a lo alto de una árida colina para observar el cielo. Me quedaba dormido en un hueco, fatigado de contar los meteoros.
    • 1955 Cortázar, J. Trad Memorias Adriano [1982] Ar (CDH )
      A veces un jinete asustaba a una víbora con un latigazo; en las cimas pedregosas el sol llameaba como en lo más vivo del verano; el adolescente se adormecía contra las rocas, caída la cabeza sobre el pecho, los cabellos acariciados por el viento como un Endimión de pleno día.
    • 1955 Rulfo, J. Pedro Páramo [1992] Mx (CDH )

      — ¿De verdad cree usted que tengo mala sangre?

      — Realmente sí, don Pedro.

      — Le probaré que no es cierto. Déjemelo aquí. Sobra quien se encargue de cuidarlo.

      — En eso pensé, precisamente. Al menos con usted no le faltará el sustento.

      El muchachito se retorcía, pequeño como era, como una víbora.

      — ¡Damiana! Encárgate de esa cosa. Es mi hijo.

    • 1944-1956 Borges, J. L. Ficciones [1986] Ar (CDH )
      El comprador de una docena de ánforas de vino damasceno no se maravillará si una de ellas encierra un talismán o una víbora; el escribano que redacta un contrato no deja casi nunca de introducir algún dato erróneo; yo mismo, en esta apresurada declaración, he falseado algún esplendor, alguna atrocidad.
    • 1958 Arguedas, J. M. Ríos Profundos [1986] Pe (CDH )
      Tres años después, un maldito, en mi pueblo, rompió el marco y me tiró la estampa a la cara. Tú debes saber quién fue, Hermano. Que una víbora entre a su cama y le eche veneno a los ojos. Ciego que marche al infierno, cayéndose y levantándose, sin encontrarlo en años de años. Quizá para él sea peor eso que arder en el fuego.
    • 1960 Roa Bastos, A. Hijo hombre [1977] Py (CDH )
      Takurú-Pukú era, pues, la ciudadela de un país imaginario, amurallado por las grandes selvas del Alto Paraná, por el cinturón de esteros que forman las crecientes, infestados de víboras y fieras, por las altas barrancas de asperón; por el río ancho enturbionado, por los repentinos diluvios que inundan en un momento el bosque y los bañados con torrenteras rojas como sangre.
    • 1960 Roa Bastos, A. Hijo hombre [1977] Py (CDH )
      Lo cierto era que la guerra al fin le había mudado de piel como el verano a las víboras, justo cuando la luna de sangre se levantaba cachorra sobre el horizonte del Chaco.

      Un tiempo antes, cuando se estaba formando el «barrio»bajo, cerca de la laguna, supo agenciarse la choza de pindó y adobe. Del otro lado, en la parte alta, estaban las casas de material habitadas por las familias de jefes y oficiales.

    • 1960 Roa Bastos, A. Hijo hombre [1977] 382 Py (CDH )
      Cerca de un takurú, una víbora desenrolló y escondió su gorda cinta pavonada entre los yuyos. Costearon un buen rato la cabecera del cañal oculto por la espesa maraña y volvieron a salir al camino, que solo dejaba ver a trechos entre la maleza los raspones colorados de la tierra, en el antiguo carril de las llantas.
    • 1960 Roa Bastos, A. Hijo hombre [1977] 120 Py (CDH )
      Las puntas de las guascas trenzadas y duras como alambre, las picaduras de garrapatas y mosquitos, de víboras y alacranes, los primeros temblores de las fiebres, los primeros remezones del temor, los despertaron a esa realidad que los iba tragando lenta pero inexorablemente.
    • 1960 Roa Bastos, A. Hijo hombre [1977] Py (CDH )
      Van chapoteando por dentro de un estero, un estero lleno de miasmas, con islotes poblados de víboras que hacen sonar sus colas de hueso. Talonean inútilmente para despegarse de las ventosas del tremedal. Su propio miedo es lo que ven alrededor; las imágenes de su miedo. Se arrastran soñando despiertos en una pesadilla. De pronto surge ante ellos la figura del habilitado sobre el inmenso tordillo manduví.
    • 1960 Roa Bastos, A. Hijo hombre [1977] Py (CDH )

      — Le conviene hablar, teniente Vera —apoyó el jefe político—. La confianza mata al hombre. Usted nos entregó la cabeza de la víbora. No se guarde la cola en el bolsillo.

      — Lo que necesito saber ahora son las ramificaciones de este foco rebelde. Usted, que lo formó, debe saber algo...

    • 1960 Roa Bastos, A. Hijo hombre [1977] Py (CDH )

      Me acuerdo del monstruoso Halley, del espanto de mis cinco años, conmovidos de raíz por la amenazadora presencia de esa víbora-perro que se iba a tragar al mundo. Me acuerdo de eso, pero el relato de Macario me lo hacía remontar a un remoto pasado.

      A él no le interesaba el cometa sino en relación con la historia del sobrino leproso.

    • 1961 Caro Baroja, J. Brujas [1966] Esp (CDH )
      Dipsas es una viejecilla borracha y de intenciones viperinas, como su nombre lo indica, ya que «dipsa» significa sed en griego * y «dipsada» en latín era vocablo que designaba a una especie de víbora. Reputada como maga, conocedora del arte de conjurar, de las propiedades de las hierbas y de las sustancias mágicas en general [...].
    • 1961 Sábato, E. Héroes [1986] Ar (CDH )
      Como si su madrecama, pérfida y reptante, lograra salvar los grandes fosos que él desesperadamente cavaba cada día para defender su torre, y ella como víbora implacable, volviese cada noche a aparecer en la torre como fétido fantasma, donde él se defendía con su espada filosa y limpia.
    • 1961 Sábato, E. Héroes [1986] Ar (CDH )

      Sólo diré que en el caso de vivir cinco mil años, me sería imposible olvidar hasta mi muerte aquellas siestas de verano; con aquella hembra anónima, múltiple como un pulpo, lenta y minuciosa como una babosa, flexible y perversa como una gran víbora, eléctrica y delirante como una gata nocturna.

    • 1961 Sábato, E. Héroes [1986] Ar (CDH )
      ¡Profundo misterio! Además, ¡qué sensación de verdad que se siente leyendo la sección policial, después de leer las declaraciones de los políticos! Todos éstos parecen disfrazados y falsificadores internacionales, gente que vende tónico para el pelo y hombres de la víbora. ¿Cómo puede compararse a uno de estos mistificadores con un ser purísimo del género de los Salerno?
    • 1961 Sábato, E. Héroes [1986] Ar (CDH )

      Se rió, con la misma risa extraña de un momento antes: no era una risa sana ni tranquila: era inquieta, angustiada.

      — Sueño siempre. Con fuego, con pájaros, con pantanos en que me hundo o con panteras que me desgarran, con víboras. Pero sobre todo el fuego. Al final, siempre hay fuego. ¿No creés que el fuego tiene algo enigmático y sagrado?

      Llegaban. Desde lejos Martín miró el caserón con su Mirador allá arriba, resto fantasmal de un mundo que ya no existía.

    • 1962 Mujica Láinez, M. Bomarzo [1996] Ar (CDH )
      Detrás de la minuciosa escritura, mechada con noticias de los vecinos y con alusiones a la existencia dentro del propio Bomarzo —la yegua a la que mordió una víbora y que hubo que matar; el hallazgo de unos vasos etruscos; el florecer de las rosas en el jardín; la lectura en alta voz del largo poema de Ariosto, cuya segunda edición había aparecido recientemente—, yo veía diseñarse las gráciles figuras enemigas de mis hermanos [...].
    • 1962 Mujica Láinez, M. Bomarzo [1996] Ar (CDH )

      — ¿Habláis de sus remedios?.. La grasa de víbora, el cuerno de unicornio, el polvo de momia, los cabellos de niños hervidos por un pelirrojo, los sapos, los puñados de estiércol, el musgo cultivado sobre un cráneo...

      — ¿Para qué emplea los cabellos de niño?

      — Para los sabañones.

      — Habrá que probarlo.

    • 1963 Alvar, M. (dir.) ALEA, II Esp (FG)
      VÍRBORA 'víbora' [...] (lám 383, mapa 399).
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] Ar (CDH )
      Siempre que viene el tiempo fresco, o sea al medio del otonio, a mí me da la loca de pensar ideas de tipo eséntrico y esótico, como ser por egenplo que me gustaría venirme golondrina para agarrar y volar a los paíx adonde haiga calor, o de ser hormiga para meterme bien adentro de una cueva y comer los productos guardados en el verano o ser una bívora como las del solójico, que las tienen bien guardadas en una jaula de vidrio con calefación para que no se queden duras de frío [...].
    • c1940-a1966 Amaya Amador, R. Cuentos [1997] Ho (CDH )

      [...] sólo se han acordado de ella para ir en busca de animales que cazar y de maderas para los ranchos; los aldeanos no han querido ir a retar a la montaña que está defendida por fieras y víboras, por árboles que golpean y quebradas que embrujan, porque las tierras de los bajos les han bastado para sus labores.

    • c1940-a1966 Amaya Amador, R. Cuentos [1997] Ho (CDH )

      Están en el quinto día de trabajo colectivo; ladinos y xicaques están radiantes de optimismo frente al "descubrimiento"del Chele Policarpo, están convencidos hasta los más desconfiados, de que con ese nuevo sistema de trabajo, hay mayor y mejor rendimiento y los pencos no se "amuelan"tanto como trabajando solos. Ni siquiera las víboras son un peligro, pronto las descubren y las machetean a su gusto.

    • c1940-a1966 Amaya Amador, R. Cuentos [1997] 22 Ho (CDH )

      Es tiempo estival con mucha helazón después del anochecer. El cielo luce millares de "cucuyos"policromos y los montes han bajado millares de luceros; montes y cielo están jugando el cuento de cipotes de la "necedá". En La Bujajahay murmullo de frondas y gritos de bestias y pájaros nocheros. Los campesinos los saben distinguir; no se aprensionan por el silbido de las víboras ni las carcajadas de las hienas, ni los chillidos de los montes, ni los rugidos de los pumas.

    • c1940-a1966 Amaya Amador, R. Cuentos [1997] 82 Ho (CDH )

      Cruz Marzo también era ladino, pero sus treinta años de vivir en La Mosquitia lo habían hecho crear raíces en la tierra y en el agua, porque como pipantero, sabía dominar la soberbia de los grandes ríos y no temía a sus remolinos ni a sus voraces lagartos; y en las junglas y llanuras, retaba a los felinos, a las víboras y a las "tembladeras".

    • c1940-a1966 Amaya Amador, R. Cuentos [1997] Ho (CDH )

      Imposible; no hay veredas, sólo selvas y, víboras.

      El Patuca no se conmovía de aquellas gentes angustiadas; pero el canaleteo de los pipanteros se fue imponiendo, dificultosamente. Y las horas fueron pasando en fila india llevándose el chubasco hacia el mar lejano. A la madrugada una claridad lechosa irrumpió sobre los montes y las neblinas se abrieron para que un espolón de luna menguante, se asomara pícaro a pinchar al río rugiente.

    • c1940-a1966 Amaya Amador, R. Cuentos [1997] Ho (CDH )
      Haciendo el trabajo, con los ojos siempre alerta para no caer junto a una víbora o bien metido hasta la rodilla en el pantano hediondo, meditaba sospechando lo que nos preparaba el "capitán". Buscaba en mi conducta el verdadero motivo para que la compañía me lanzara, y llegaba a la conclusión que, seguramente, habían descubierto que nosotros los veneneros nos reuníamos en las plantaciones para tratar de hacer un sindicato. Eso debía ser el motivo.
    • c1940-a1966 Amaya Amador, R. Cuentos [1997] Ho (CDH )

      Un día dispuse probarlo. Me fui al mediodía al río. Había unas pozas donde solíamos bañarnos hombres y muchachos. Quedaban más arriba de donde lavaban las mujeres pobres, entre unos potreros. En las vegas había árboles antiguos, peñascos y no pocas veces aparecían víboras. Allá fui evadiendo el camino corriente para evitar encuentros inoportunos. Quería disparar el arma y que no se dieran cuenta.

    • 1966 Marsé, J. Teresa [1996] Esp (CDH )
      [...] ya la tenía en sus brazos, desmayada, gimiendo, las ropas desgarradas, empapadas (¡despierte, señorita, despierte!), sangre en los muslos soleados y ese arañazo en un rubio seno, picadura de víbora, hay que sorber rápidamente el veneno, hay que curarla y encender un fuego y quitarle las ropas mojadas para que no se enfríe, los dos envueltos en una manta, o mejor llevarla en volandas a la Villa [...].
    • 1967 Benet, J. Región [1996] 303 Esp (CDH )
      Gerd había disparado cuatro o cinco balas por debajo de la manta y, en la oscuridad, el cañón humeante asomaba debajo del agujero en esa actitud acechante de la víbora que después de morder e inocular su veneno asoma su cabeza de debajo de la piedra para cerciorarse del resultado.
    • 1964-1967 Cabrera Infante, G. Tristes tigres [1967] 208 Cu (CDH )
      Bustrósotros, dijo, v-va, vamos a cocomer, dijo imitando un gago este Bustrófunny-man y el camarero (o como se llame) lo miró mortalmente, más víbora que boa o una víboa, y yo me metí una servilleta de papel (era una fonda a la moderna) en la boca para ahogar la risa, pero la risa sabía nadar crawl, relevo australiano o de pecho y las servilletas sabían a saliva de tigre [...].
    • 1967 García Márquez, G. Cien años [2007] 43 Co (CDH )
      Después de deambular por entre toda suerte de máquinas de artificio, sin interesarse por ninguna, se fijó en algo que no estaba en juego: una gitana muy joven, casi una niña, agobiada de abalorios, la mujer más bella que José Arcadio había visto en su vida. Estaba entre la multitud que presenciaba el triste espectáculo del hombre que se convirtió en víbora por desobedecer a sus padres.
    • 1967 García Márquez, G. Cien años [2007] 406 Co (CDH )
      Solo en una casa como aquella era concebible que hubiera dormido siempre en un petate que tendía en el piso del granero, entre el estrépito nocturno de las ratas, y sin haberle contado a nadie que una noche la despertó la pavorosa sensación de que alguien la estaba mirando en la oscuridad, y era que una víbora se deslizaba por su vientre.
    • 1951-1969 Cela, C. J. Colmena [1986] 277 Esp (CDH )
      La Uruguaya tiene una lengua como una víbora y la maledicencia le da por rachas. Una temporada le da por hablar mal de los maricas; otra, por meterse con las compañeras; otra, por sacarle el pellejo a tiras a los clientes con quienes acaba de estar, y así con todo lo demás.
    • 1970 Donoso, J. Obsceno pájaro [1990] Ch (CDH )
      Los párpados de víbora replegados desde ese azul los obligó a desvestirse. Emperatriz reflexionaba, para no pensar en cosas más graves, que con el apuro no se fijó en qué ropa interior se ponía y además no estaba nada de fresca después del viaje tan largo en auto, fuera de lo incómodo de desnudarse delante de alguien, antes era distinto, Boy no escudriñaba así por muy libidinoso que fuera, antes ella siempre aparecía desnuda [...].
    • 1970 Goytisolo, J. Reivindicación [1973] Esp (CDH )

      [...] biología de la cobra

      cuando alguien se acerca adopta una postura defensiva irguiendo el cuerpo sobre un anillo plano, mientras extiende ampliamente la capucha y dirige la cabeza hacia adelante

      peculiaridades de la víbora

      cabeza triangular y aplastada, lengua bífida, boca dilatable para tragar grandes presas, maxilar inferior dividido, dientes huecos [...].

    • 1970 Goytisolo, J. Reivindicación [1973] 126 Esp (CDH )

      [...] huye de ellos, Julián, refúgiate en el café moro: a salvo de los tuyos, en la africana tierra adoptiva: aquí la nefanda traición dulcemente florece: víbora, reptilia o serpiente enconada que, al nacer, rompe los yjares de la madre: tu vientre liso ignora la infamia del ombligo [...].

    • 1970 Goytisolo, J. Reivindicación [1973] 169 Esp (CDH )
      [...] parasitaria foliación de algas glaucas que, irresistiblemente, evoca la imagen delirante de la Discordia y su envenenada cabellera de víboras, antes de detenerte frente a la ólmica y secular guarida de fantasmas monstruosos y animales salvajes y contemplar el rostro aterrador de Escila y el de la Quimera en llamas, sortear el letal encuentro con Gorgonas y Arpías [...].
    • 1970 Rivarola Matto, J. B. Yvypóra [2003] Py (CDH )

      – Olga, por Dios –intervino Mercedes–. Viene del campo, lo vas a abatatar.

      – ¿A éste? ¡No te creas! –se rió de manera exagerada, enroscando el cuerpo como víbora que pica–. Ahora sí que me vas a pagar lo que le hiciste al pobre Gómez.

      Sufrió otro ataque de hilaridad. Mercedes sonreía, interrogando con las cejas.

      – Bueno, ¡chau! –dijo Olga–. Voy a bañarme.

    • 1970 Rivarola Matto, J. B. Yvypóra [2003] Py (CDH )
      Vienen entonces las enredaderas, las más hediondas y crueles, de esas que crían mosquitos y escuenden a las víboras, para encaramarse por la mata de los árboles y apretar por ellos hasta ahogarlos, como si fueran curiyúes. Las calaveras de cedros y timboes, de curupay y ñanduvai, quedan así como están, como pidiendo socorro, o con esos moldes raros que parecen de diablos o bichos del infierno.
    • 1970 Rivarola Matto, J. B. Yvypóra [2003] Py (CDH )

      Doña Lucía no dijo nada, pero nunca más quiso montar otro caballo. Hasta que lo mató una víbora y ella ya no pudo cabalgar, vencida al fin por los años.

      – III –

      Doña Lucía era el ama y señora de la Casa Grande, la «casa de la abuela» para la chiquillería bulliciosa que solía invadirla los veranos y que a Miguelí lo llamaban «che tió». Porque él era el único que no tenía abuela y sí una madre tan vieja, tan lejana.

    • 1970 Rivarola Matto, J. B. Yvypóra [2003] Py (CDH )

      – Las porteñas, mi hijita, no pierden el tiempo con secos como yo. Tienen para elegir.

      – ¡No me digas! –exclamó Ofelia con la más sincera envidia–. Y pensar que aquí dicen de nosotras que no nos casamos con la víbora porque no podemos distinguir al macho... ¡y también!

    • 1970 Rivarola Matto, J. B. Yvypóra [2003] Py (CDH )

      La gente, como si lo adivinara, no se le arrimaba del todo, y en medio de una reunión parecía solitario. Era como la mata del guaviramí, que guarece a la víbora con memoria de muertes juntadas en cascabeles, y al meter alguien la mano en procura de frutos de dulzor incomparable, puede que una dentellada lo deje panza arriba hasta el día del juicio.

    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] 442 Esp (CDH )
      Se molestó en prestarme un ejemplar de la última obra de Toni, ilustrada con fotografías de Julio. Cincuenta páginas de texto y cincuenta fotografías. A cada cual lo suyo, comenté y pude comprobar que yo le era simpático. Me desprendí, con más cuidado que de una víbora, de aquellas «Perspectivas enfermizas del vanguardismo» y me serví, por aprovechar el viaje, un saludable medio cuartillo de ginebra [...].
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] Esp (CDH )
      Mojados de sudor, que nos ponía inaprensibles, como víboras en pantano tropical, la única sequedad la experimentaba yo en el paladar. Se detuvo entre los árboles. Por fin, el tálamo sería vegetal y punzante. No faltaba sitio besar sus labios entreabiertos, que se redondeaban en una significación indudable. Me dispuse pues, al cumplimiento del rito. Un repentino sosiego, esa calma que acompaña al inicio de la acción, me transformó el paisaje psíquico.
    • 1972 Shimose, P. Quiero escribir [1988] Bo (CDH )
      Dame el sombrero, ché jau, / dame el perro, / dame el chivé, me voy de madrugada, / dame el morral y el canto de los pájaros; / de mañaninga / rayaré el tallo y la resina, / dame la chicha en mate y la cuchilla, / alistáme el fuego, / cuidáme el limonero, / espantáme la víbora y el tigre, / volveré con el humo y las tichelas, / con el llanto de los árboles.
    • 1973 Aguilera Malta, D. Secuestro [1973] 159 Ec (CDH )
      En tanto, en Laberinto se comentaba que el Cura ya casi no podía moverse de la Iglesia. Por las noches, el Miembro Descomunal, como una víbora sin fin, llena de lazos, atravesaba todo el pueblo, Llegaba a la casa de Ludivina. Se metía por la ventana, buscaba a la joven. Y se daba gusto con ella.
    • 1973 Aguilera Malta, D. Secuestro [1973] Ec (CDH )
      Se mantuvieron al margen —provisoriamente— de los hechos. Sólo ojos y oídos. Sonó una melodía. Los compases crecieron. El Esqueleto se enroscó. Víbora blanca, acumuló espirales óseas. Desenroscóse, dando un salto. Cayó erecto. Al compás de las notas, dio tres o cuatro pasos rítmicos. La música cesó. Él, también.
    • 1973 Aguilera Malta, D. Secuestro [1973] Ec (CDH )
      Las teclas de las linotipias se movían velozmente, sin ningún dedo aprisionándolas. Las matrices viajaban a las pequeñas fundidoras rotativas. Se alineaban los lingotes. Las prensas planas automáticas parecían dar saltos con sus ramas. El papel brincaba de un lado a otro su saludo blanco. Las rotativas desenrollaban su víbora de celulosa interminable.
    • 1973 Castellanos, R. Mujer [1995] Mx (CDH )

      Luego, el cuerpo. Esbelto y generoso alternativamente, sirve para proporcionar al abrazo amoroso la resistencia o el hueco que precisa para cumplirse y alcanzar la plenitud. El cuerpo que se viste de sedas y de terciopelos, que se adorna de metales y de piedras preciosas, que cambia sus apariencias como una víbora cambia su piel para expresar... ¿qué?

    • a1973 Neruda, P. Confieso [1993] Ch (CDH )
      A unos dos metros de distancia, frente a la víbora, largué mi mangosta. Kiria olfateó el peligro en el aire y se dirigió con lentos pasos hacia la serpiente. Yo y mis pequeños acompañantes contuvimos la respiración. La gran batalla iba a comenzar. La serpiente se enrolló, levantó la cabeza, abrió las fauces y dirigió su hipnótica mirada al animalito. La mangosta siguió avanzando.
    • a1973 Neruda, P. Confieso [1993] Ch (CDH )
      Yo comprendía que a través del aire azul, de la arena dorada, más allá de la selva primordial, más allá de las víboras y de los elefantes, había centenares, millares de seres humanos que cantaban y trabajaban junto al agua, que hacían fuego y moldeaban cántaros; y también mujeres ardientes que dormían desnudas sobre las delgadas esteras, a la luz de las inmensas estrellas.
    • 1974 Sábato, E. Abaddón [1983] 278 Ar (CDH )
      Era un personaje de las tinieblas. Y su misma sensualidad participaba de esa condición. Podría parecer absurdo hablar de la sensualidad de una chica de labios duros y mirada paralizante, y sin embargo así es, aunque fuera una sensualidad parecida a la que tienen las víboras.
    • 1974 Sábato, E. Abaddón [1983] 374 Ar (CDH )
      Pero le quedaban los otros, le bastaba seguir los lentos y apenas esbozados movimientos de sus largas piernas al reacomodarse, de su mano al llevar el cigarrillo a la boca, para saber que aquella mujer tenía infinitamente más edad que los veintitantos de su cuerpo: experiencia proveniente de alguna serpientegato prehistórica. Un animal que pérfidamente aparentaba indolencia, pero que tenía la sigilosa sexualidad de la víbora, lista para el salto traicionero y mortal.
    • 1974 Sábato, E. Abaddón [1983] Ar (CDH )
      Luego la señora de Kiefer ordenó a su nuera que buscara una camisa en la canasta, siendo entonces picada por la víbora. Como el veneno pareciera actuar con lentitud, y temiendo que finalmente no tuviera efecto mortal, la familia subió a un carro y obligaron a Teodora, atada con una soga, a seguir la marcha corriendo.
    • 1974 Sábato, E. Abaddón [1983] Ar (CDH )

      Se irritó: parece, parece, siempre las mismas ambigüedades. Beba lo observaba con perplejidad. Aquel payaso, le decía Beba. Sólo le faltaba la víbora y uno de esos artefactos en la mano que sirven a la vez para enhebrar agujas, pelar papas y cortar vidrios. Y esas viejuchas que lo seguían.

    • 1975 Umbral, F. Mortal y rosa [1995] Esp (CDH )
      Podrían pasear por la vida un lirio vivo, una orquídea alegre, y pasan de contrabando un nido de víboras. La culpa, el mal, esa herencia literaria y atemorizada que traemos de los siempres. La vida es demasiado buena o demasiado mala. La vida hay que pagarla. No hemos aprendido la gratuidad de la vida. Cuando aprendamos que la vida es gratuita le perderemos el miedo al sexo.
    • 1976 Revilla, B. Guatemala: Terremoto pobres [1976] Gu (CDH )

      Entre las víboras y alimañas de los barrancos fue a caer un niño que permaneciódos días malherido hasta que pudo ser rescatado por los bomberos. Su perro lo acompañaba, gimiendo por el peligro y el dolor del pequeño amo.

      En algunos puntos aislados, los incendios, la formidable explosión de los laboratorios químicos.

    • 1977 Vargas Llosa, M. Tía Julia [1996] Pe (CDH )
      Lo veía cercado de leones y víboras rojas, verdes y azules, en el corazón de Abisinia, con chistera, botas y una varita de domador. Las fieras hacían gracias al compás de su varita y una muchedumbre apostada entre las lianas, los troncos y el ramaje alegrado de cantos de pájaros y chillidos de monos, lo aplaudía a rabiar.
    • 1978 Cousté, A. Biografía Diablo [1978] 146 Ar (CDH )
      Se le representaba con cabeza de víbora, y su mujer era Equidua (la serpiente), con la que procreó a la Quimera, a Cerbero y a las arpías. En la actualidad, como se sabe, ha dado nombre al más devastador de los vientos. Como contrapartida al horror tifónico, en el ciclo titánico aparece también la figura de Prometeo, prefigurando otra de las características inherentes al Diablo [...].
    • 1978 Cousté, A. Biografía Diablo [1978] Ar (CDH )

      Tertuliano es de la misma opinión, así como Vindiciano, amigo de san Agustín, y el propio Agustín en La ciudad de Dios. La patrística abunda en definiciones como «puerta de Satán»(metáfora altamente representativa de las angustias físicas de su autor) para definir a la mujer, y san Damián no vaciló en llamarla «víbora venenosa y tigresa sedienta».

    • 1979 Romero Esteo, M. Vodevil rosa [1979] Esp (CDH )

      AMALIA(lloriquea piadosamente)Los hombres no tenéis corazón, no. Lo que tenéis dentro del pecho es víboras en un emplasto, y por eso nunca daisabasto... Ay que no se me va la llorina con el mal rato... Me viene, me viene ya el flato...

      EMILIO(delicado)Amor mío, si tú quieres, yo te voy a por una cafiaspirina. O si no, a por el bicarbonato...

    • 1980 Piglia, R. Respiración artificial [1980] Ar (CDH )

      Esos papeles del pasado que guardo en un cofre son mi zoológico privado: se encierran allí bestias de tamaño reducido: lagartos, ratas, víboras de piel fría. Basta abrir la tapa para verlos bullir, diminutos, como los diminutos témpanos de hielo que navegan por mi sangre. En el redil de la historia apaciento los animales de la manada: los alimento con la carne de mis propios pensamientos.

    • 1982 Allende, I. Casa espíritus [1995] Ch (CDH )

      De todos los hermanos Del Valle, Clara era la que tenía más resistencia e interés para escuchar los cuentos de su tío. [...] Su tío era tan elocuente, que la niña podía sentir en su propia carne la quemante mordedura de las víboras, ver al reptil deslizarse sobre la alfombra entre las patas del arrimo de jacarandá y escuchar los gritos de las guacamayas entre las cortinas del salón.

    • 1984 Benítez, J. J. Caballo Troya I [1994] 192 Esp (CDH )
      Otros expertos en venenos opinaron que quiza las «aguas amargas» podían contener, en lugar del ácido arsenioso, otro potente tóxico, extraído de la víbora del desierto conocida por «Gariba».
    • 1985 García Márquez, G. Amor [1987] Co (CDH )
      Decían que usaba una pomada de veneno de víbora que enardecía la silla turca de las mujeres, pero él juraba no tener recursos distintos de los que Dios le había dado.
    • 1985 García Márquez, G. Amor [1987] Co (CDH )
      Nunca había imaginado que pudiera sufrirse tanto por algo que parecía ser todo lo contrario del amor, pero en esas estaba, y resolvió que el único recurso para no morirse era meterle fuego al cubil de víboras que le emponzoñaba las entrañas.
    • 1985 Merino, J. M. Orilla oscura [1995] Esp (CDH )

      Ella insistía. Los niños quedarían con su madre. Además, el viaje no pasaría de la semana. No había pretexto posible.

      — Mirá, aquello debe ser muy aburrido. Y no esperés más cosa que morenos y víboras. Y el barro, ese suampo de los pantanos.

    • 1986 Lara, L. F. (dir.) DiccBásico español México Mx (NTLLE)
      víbora. s f Serpiente que tiene glándulas productoras de veneno en la cabeza y dos colmillos por donde lo inyecta al morder; su cabeza es aplanada y triangular, y los colores de su cuerpo muy variados y bellos; hay muchas especies que se encuentran por todas partes en México: una mordedura de víbora, un nido de víboras.
    • 1986 Soriano, O. Rendido león [1987] Ar (CDH )
      El comandante asintió, dejó la víbora, y ordenó proseguir la marcha. Chemir repartió algunas frutas y cruzaron el arroyo a paso lento. Luego se internaron en una selva cerrada y ciega, apenas guiados por el sonido del timbre.
    • 1987 Edwards, J. Anfitrión [1987] Ch (CDH )
      Después les servían licores de frascos panzudos, o de botellas altas, que adentro tenían un feto de víbora, o una pequeña escalera de palo. Él se imaginaba, de pronto, lo que habría dicho el Chico Fuenzalida. Y se imaginaba sus respuestas: si dejara la comida en el plato, ¿serviría para aliviar el hambre de Calcuta, de Zimbabwe, de la Población La Victoria?
    • 1987 Zurro, A. Farsas [1987] Esp (CDH )

      Madre cruel, que fuiste capaz de engañar a tu propio hijo, buscando en él el placer que sólo te está reservado a mi, tu esposo. Puedes decir tus últimas palabras.

      (Silencio tembloroso de Talea).¡Vale! Como sordomuda que eres no necesitarás más tiempo para tu plegaria. ¿Sordomuda?, me río, ja, ja. Ahora sé que estás hecha con lengua de mil víboras y con tímpanos de trescientos zorros. ¡Muere alimaña!

    • 1989 Landero, L. Juegos [1993] Esp (CDH )
      A Gregorio le hubiera gustado que el silencio hubiese sido un animal feroz, un león por ejemplo, para lanzarse sobre él y despedazarse a gritos entre sus garras, pero era sigiloso como una víbora y llegaba por todos lados en forma de campanadas, pasos en las penumbras, retumbos remotos y hasta un estertor ronco que tardó en reconocer como el anhelo de su propia respiración.
    • 1990 Vázquez Montalbán, M. Galíndez [1993] Esp (CDH )
      Entre ellos, ustedes, que en mala hora vinieron y nos pagaron la hospitalidad dejando el país lleno de huevos de serpiente. Franco les echó a correazos y ustedes pusieron los huevos allí donde les dejaron ponerlos, aprovechándose de la hospitalidad de hombres de corazón generoso como nuestro generalísimo Trujillo. ¿Por qué no está en España sembrando víboras?
    • 1991 Fajardo Aguirre, A. Americanismos léxicos (FG)
      VÍBORA. f. [...] Méj., Nombre genérico para cualquier tipo de serpiente venenosa.
    • 1991 Quintero, E. Danza jaguar [1991] 304 Ve (CDH )
      El monte se ha instalado en este camposanto, debe haber víboras y ratas por doquier, casi no se puede caminar. Sentado en una losa de mármol contemplo la ciudad desparramada en un valle cóncavo. Y a viva voz, por consideración a mi maestro que debe estar ya un poco sordo, leo el manuscrito. Lo encuentro insípido, aburrido e insustancial. Y no dudo en deshacerme de él.
    • 1992 Posse, A. Atardecer caminante [1992] Ar (CDH )

      En los buenos tiempos comen tiernos venados y vacas salvajes. En las malas épocas, sin queja ni comentario, se alimentan de lo que circunstancialmente pueda dar la tierra sin abundar en comentarios culinarios: huevos de hormigas, gusanos, lagartijas, culebras y hasta víboras de las especies más venenosas.

    • 1992 Posse, A. Atardecer caminante [1992] Ar (CDH )

      Blanco venido del mar, cuéntanos esa historia de la mujer bella y del primer hombre. Lo de la víbora y la fruta roja...

      Traté de repetir lo narrado pero me resultó muy difícil ante las miradas hurañas. Algunos se rieron con el cacique. Yo no alcanzaba a transmitir la gravedad bíblica. Hicieron preguntas irreverentes. No les parecía necesario ni verosímil que Cristo hubiese tenido que nacer de mujer virgen (y me pareció que hasta desconocían este término).

    • 1995 Giardinelli, M. Imposible equilibrio [1995] 14 Ar (CDH )

      Aunque nunca la fauna chaqueña había sido cordial, últimamente en esas formaciones pululaba todo tipo de bichos peligrosos: víboras, arañas, yacarés, palometas y demás alimañas acuáticas, además de nutrias y carpinchos, jejenes y mosquitos. El avance de esas estructuras vegetales era tal que, incluso, se decía que podía haber riesgo para el enorme puente que une Resistencia con Corrientes.

    • 1995 Giardinelli, M. Imposible equilibrio [1995] Ar (CDH )
      Los hombres usan polainas altas de lona blanca, para preservarse de las picaduras de víboras. Son también una vieja tradición de La Forestal, retoma Victorio. Antiguamente la compañía compraba grandes cantidades de lona, por rollos, y como la blanca era la más barata se repartía entre el personal del Chaco y todo el norte de Santa Fe.
    • 1995 Giardinelli, M. Imposible equilibrio [1995] Ar (CDH )
      Clelia sugiere darse un baño en un préstamo que hay a un costado, pero Victorio lo desaconseja por razones de tiempo y sobre todo de víboras. Los bañados, hacia el sur, se ven interminables; hacia el norte todo es monte cerrado: espinillos, algarrobos, vinales, y sobre ellos algún hermoso timbó inalcanzable reinando sobre el paisaje.
    • 1995 Giardinelli, M. Imposible equilibrio [1995] Ar (CDH )

      Un par de kilómetros después, y siempre a los tumbos, llegan a un cruce con lo que parece una calle ciega, polvosa pero en mejor estado. Entonces frena bajo un algarrobo y anuncia:

      — Ahora me toca pishar a mí —y se pierde detrás de unas matas.

      — Te va a salir una víbora. ¿Por qué no orinaste antes?

      — Yo hago pis cuando tengo ganas y no cuando me lo ordenan.

    • 1995 Giardinelli, M. Imposible equilibrio [1995] Ar (CDH )

      El tránsito a esa hora era intenso pero fluido. Resistencia y Corrientes son dos ciudades con vidas paralelas; pero esas paralelas se tocan a primera hora de la mañana y a la del crepúsculo, cuando el puente es una doble víbora de vehículos.

    • 1998 Gamboa, S. Páginas vuelta [1998] Co (CDH )

      Cayó en el sillón preguntándole a Dios por qué lo castigaba de esa manera, ¿no era acaso un sacerdote ejemplar? La imagen de su interior le pareció un pantano infecto, una oscura madriguera repleta de víboras rabiosas. ¿Por qué esa humillación? Lágrimas le vinieron a los ojos al sentirse prisionero de un cuerpo corroído y enfermo.

    • 2000 Vargas Llosa, M. Fiesta Chivo [2000] 505 Pe (CDH )

      Pero, aquel beso no se parecía a esto: el bigotito mosca de Su Excelencia le arañaba la nariz, y, ahora, su lengua, una puntita viscosa y caliente, forcejeaba por abrirle la boca. Resistió y luego separó labios y dientes: una viborilla húmeda, fogosa, entró con furia a su cavidad bucal, moviéndose con avidez. Sintió que se atoraba.

    • 2000 Vargas Llosa, M. Fiesta Chivo [2000] Pe (CDH )
      Contiguos a la Estancia Radhamés, estaban los jardines de la embajada de Estados Unidos, por más de veintiocho años una casa amiga, que se había vuelto nido de víboras. Ahi estaba el play de béisbol que hizo edificar para que Ramfis y Radhamés se divirtieran jugando a la pelota. Ahí, como hermanas gemelas, la casa de Balaguer y la nunciatura, otra que se volvió torva, malagradecida y vil.
    • 2001 Obando Bolaños, A. Violento paraíso [2001] 162 CR (CDH )
      Porque eso creyeron que era: un bebé que lentamente se moría de hambre; un bebé extraviado en los cafetales a merced de los gatos o las víboras; y aunque buscaron tenazmente entre lotes, acequias y toda clase de rincones, nunca apareció el niño. La gata murió y sus restos se pudrieron entre los techos de un viejo almacén. Alguien sólo mencionó alguna vez el mal olor que se desató después de la cuaresma.
    • 2001 Obando Bolaños, A. Violento paraíso [2001] CR (CDH )

      Un dragón es un dragón. Es decir, una víbora cruelmente inflada por el viento.

      Un dragón es una cama en llamas, un palacio en ruinas, un anciano ardiendo con todos sus muertos.

      Un dragón es el primer estadio del inconsciente selectivo, algo así como un demonio egipcio meciendo arpas en el sueño.

      Un dragón es una culebra grande, una serpiente de mar con siete colas y dos enormes cuernos [...].

    • 2001 Obando Bolaños, A. Violento paraíso [2001] 369 CR (CDH )

      Un dragón que de verdad se ame a sí mismo no deja que esto le pase. Se yergue como flautista de Hamelin y saca a todos los chiquillos por la puerta oscura. Cuando los otros se dan cuenta, ya no hay ratones ni cucas ni chuchas, ni niños para Baal. La plaza pública se ha quedado desierta y todos los tesoros del mundo están escondidos en las escamas de ónix de la víbora.

    • 2001 Obando Bolaños, A. Violento paraíso [2001] CR (CDH )

      Un dragón así visto, pierde la calma, pierde el miedo, se hace un Rey David bailando junto a los muros de Jerusalén; porque la Danza es de la víbora; es su reino, su fuerza, su mundo. Quien baila sin el visto bueno de la gran serpiente, baila sobre la roca que cubrirá su tumba.

      Un dragón así visto es el bello y pálido Azrael, ángel de la muerte. O ese otro temible Ángel de la Luna, tan grande, tan lleno de vello y blanco como el corcel de Gune.

    • 2001 RAE DRAE (22.ª ed.) (NTLLE)
      Víbora [...] f. Culebra venenosa de unos 50 cm de largo y menos de 3 de grueso. Es ovovivípara, con la cabeza cubierta en gran parte de escamas pequeñas semejantes a las del resto del cuerpo, y tiene dos dientes huecos en la mandíbula superior, por donde se vierte, cuando muerde, el veneno. Generalmente están adornadas de una faja parda ondulada a lo largo del cuerpo. Es común en los países montuosos de Europa y en el norte de África.
    • 2003 Acosta, J. "Tiempos difíciles" Irlanda después puente RD (CORPES)
      El agente gordo se extrañó al verle sonreír. Desde el banco, Santander vio al cenizo trepidante en el suelo y supo que en cuestión de segundos se iba a alzar con el triunfo. Lo vio levantar la cabeza con el pico ensangrentado y, con la sutil suavidad con que un encantador de víboras entra la mano en una cesta encrespada de serpientes venenosas, lo vio asirse a la masa movediza que era el pinto.
    • 2003 Mastretta, Á. Cielo leones [2006] Mx (CDH )

      Nunca hablé con él. Lo vi sólo una noche, entrando a Bellas Artes, en medio de una multitud. Mientras la víbora de gente se movía con nosotros dentro, yo, para mi sorpresa, justo tras él, tocaba su espalda, por casualidad, para luego perderla una y otra vez. Pensé que debía nombrarlo, esperar a que volteara y entonces decirle de qué modo lo sentía cerca.

    • 2003 Villanueva Rada, H. Cuentos Bo (CORPES)
      Alguna cosa se movía subiendo por su pie derecho; algo, frío y escalofriante, se iba enroscando en su pierna. Al mirar hacia abajo vio la cabeza del reptil, erguida, moviéndose lentamente de un lado al otro, y con sus ojillos mirándolo malignamente con fijeza hipnótica... —¡Miaaau! Al escuchar al odiado gato, por acción refleja el hombre hizo un movimiento que asustó a la víbora y ésta atacó una, dos, tres veces, mordiendo profundamente la pantorrilla derecha del hombre que chilló de pánico y dolor.
    • 2010 Aira, C. Error Ar (CORPES)
      Se esbozaban caminos, pero caminos de puro azar, sin ton ni son. La única referencia era el Sol, que subía al otro lado de troncos y copas de los árboles, marquesinas y tenderetes de calado caprichoso. Las aves cantaban, los insectos zumbaban, los monos chillaban, y las viborillas se escurrían por las ramas.
    • 2011 Siale Djangany, J. F. "Noches Malabo" Lapso ternura Guin (CORPES)
      [...] la cólera de los bebedores, un tanto exacerbada por la destilación, resonaba clamando venganza, exigiendo una justicia que, sabían, nunca sería tal cual iban las cosas por aquí. Nos acomodamos para trincar de nuevo cerveza morena con ese licor de China donde adoban hipocampos, víboras y algas marinas.
    • 2012 Brizuela, L. Misma noche Ar (CORPES)
      Caigo, caigo, caigo, mirando allá arriba la casa que se aleja en la ira del cielo hasta volverse un punto. Hasta que topo el agua con la espalda dolida y en mi vientre un cadáver y las víboras de la locura que flotan en el agua empiezan a morderme los tobillos, los brazos, la cabeza. Pero yo no digo nada. Callo.
    • 2014 RAE DLE (NTLLE)
      víbora. [...] f. Serpiente venenosa de mediano tamaño, ovovivípara, de cuerpo generalmente recorrido por una faja parda ondulada, cabeza triangular y aplastada, y con dos dientes huecos en la mandíbula superior por donde se vierte, cuando muerde, el veneno.
    • 2016 Paz Soldán, E. "Próximo movimiento" Visiones Bo (CORPES)
      De las visiones que provenían de las profundidades de las minas, con monstruos de falos gigantes que querían ahogarte en las Aguas del Fin en Malhado, mujeres de la floresta cuyos brazos convertidos en ramas te abrazaban hasta la asfixia, dragones de Megara de pupilas enormes que te devoraban si te movías, víboras reptantes capaces de meterse por todos tus orificios y encuevarse en tu estómago [...].
    • 2019 Osorio Gumá, M. Otro lado Mx (CORPES)
      De un tirón, el hombre le empujó la cabeza sobre su pito, y le restregó la cara contra el cuerpo. —Mira nomás qué viborota. Esta merita te vas a comer, por ladrona. ¡Cállate y abre el hocico, pinche pollo malparido! —y le volteó la cara de un golpe que le partió la boca—. ¡Sólo así entienden ustedes, pinches viejas!
    • 2023 Closs, M. ESTO JABALÍ Pombero Ar (CORPES)
      Para un gran dolor en la frente, mojar la cabeza en agua de yerba lucero. La hincadura de cualquier espina pinchando con otra. O grasa de huroncito para la picadura de víbora. O bien con la grasa matar un gusano. Con la curación, moría el gusano. El enfermo mordido de víbora sentía el veneno morir. Porque no moría él, moría el veneno. Al morir, el enfermo gritaba, pero después traspiraba. Hacía pis. Se secaba. Había eliminado su veneno.
    1. s. Frecuentemente, con los modificadores ponzoñosa o venenosa.
      docs. (1502-2019) 30 ejemplos:
      • c1499-1502 Rojas, F. Celestina [2000] Esp (CDH )

        ¡Oh qué mala cosa es de conocer el hombre! ¡Bien dicen que ninguna mercaduría ni animal es tan difícil! Mala vieja falsa es ésta; el diablo me metió con ella. Más seguro me fuera huir desta venenosa víbora que tomalla. Mía fue la culpa. Pero gané harto, que por bien o mal no negará la promesa.

      • 2019 Osorio Gumá, M. Otro lado Mx (CORPES)
        Ahí mero, a mitad de ese desalme de polvo y basura, la jaloneó nuevamente convirtiendo su cabeza en la de un monigote. Emilia intentó gritar, pero la calandria se apoderó de su voz. —¡Cállate! ¡Pareces gallina clueca! —susurró Vaquero, mientras le apretaba la boca—. ¿Pues adónde crees que vas, hija de tu pinche madre? Vas a ver: Te voy a echar a las víboras venenosas para que se te quite lo ladrona. Querías robar, ¿verdad?
      • c1499-1502 Rojas, F. Celestina [2000] Esp (CDH )

        ¡Oh qué mala cosa es de conocer el hombre! ¡Bien dicen que ninguna mercaduría ni animal es tan difícil! Mala vieja falsa es ésta; el diablo me metió con ella. Más seguro me fuera huir desta venenosa víbora que tomalla. Mía fue la culpa. Pero gané harto, que por bien o mal no negará la promesa.

      • 1609 Inca Garcilaso de la Vega (Gómez Suárez de Figueroa) Comentarios Reales Incas [1985] II, 189 Pe (CDH )

        Al oso llaman ucumari. Tigres no los hay sino en los Antis, donde son las montañas bravas, donde también se crían las culebras grandes que llaman amaru, que son de a veinticinco y de a treinta pies de largo y más gruesas que el muslo; donde también hay gran multitud de otras culebras menores que llaman macháchuay, y víboras ponzoñosas y otras muchas sabandijas malas; de todas las cuales está libre el Perú.

      • 1638 Rdz Freile, J. Carnero [1997] Co (CDH )

        De lo sucedido al presidente y que queda dicho, no sé si se tendrá por vengado el licenciado Dn. Juan de Padilla. La venganza y odio es una pasión de injusticia; la venganza y odio colocado en el corazón, mucho más daña, que una ponzoñosa víbora. Tarde o temprano, toma el Señor venganza de los malos y los mejor librados, son los castigados en esta vida para perdonarlos en la otra.

      • 1653 Cobo, B. HNuevo Mundo [1890-1893] Esp (CDH )
        ENTRE las varias diferencias de Víboras venenosas que produce esta tierra, ocho ó diez son las más nombradas y conocidas por la mortífera ponzoña que de sí arrojan, con que irreparablemente matan á quien pican dentro de veinticuatro horas, y en menos espacio de tiempo. Con este género de sabandijas ponzoñosas suelen hacerse algunas curas particulares, porque, guisada su carne, la dan á comer para curar la lepra.
      • 1679 Abarca Bolea, A. F. Vigilia octavario SJ Baptista [1994] Esp (CDH )
        De Orfeo, hijo de Apolo y la musa Calíope, cuenta la supersticiosa gentilidad que amó tanto a su mujer Eurídice que, habiendo ella muerto de una mordidura que le dio una venenosa víbora y bajado al Infierno, pero no pudiendo el esposo vivir sin su querida consorte, fue con su cítara a hacer música a las furias infernales, las cuales y sus dioses, pagados de la suave melodía, la sacaron de la tenebrosa habitación [...].
      • 1710 Montenegro, P. Materia médica [1942-1944] Ar (CDH )

        [...] dando á beber su cocimiento, y poniendo sus ojas molidas, ó el polvo de su raiz sobre las heridas: de suerte, que el que la trahe consigo no teme á las mas malignas y ponzoñosas viboras, y cerastes; pero estos enemigos no siempre son los mas frecüentes que que muerden y maltratan nuestros cuerpos.

      • 1798 Fdz Moratín, L. Trad Hamlet, Shakespeare [1825] Esp (CDH )
        He sabido que hay ciertas cartas selladas, y que mis dos condiscípulos (de quienes yo me fiaré como de una vívora ponzoñosa) van encargados de llevar el mensage, facilitarme la marcha, y conducirme al precipicio. Pero, yo los dejaré hacer: que es mucho gusto ver volar al minador con su propio hornillo, y mal irán las cosas, ó yo excavaré una vara no mas debajo de sus minas, y les haré saltar hasta la luna.
      • 1787-1803 García Malo, I. Voz naturaleza [1995] Esp (CDH )
        El Cielo defiende la inocencia, y él me defenderá. Aunque me veis sola, no lo estoy; me acompañan mi virtud y mi decoro. Aunque la mujer es débil, armada con estos escudos no teme a la insolencia ni a la maldad. En vano intentaréis oponeros contra mí, pues como una víbora ponzoñosa os despedazaré ese pérfido corazón".
      • 1813 Romero Alpuente, J. Wellington España Ballesteros Ceuta Escritos Esp (CDH )
        Lo cual, siendo así, tendrás aún Elío la arrogancia de declarar al Andaluz, a la Europa, y al mundo entero que si alguna mano o potencia humana concibiese el proyecto de emplear las armas fieles y constantes españoles en obsequio que no fuese la salvación y la libertad de la patria, tú y todos los generales españoles os revolveríais como víboras empozoñadas para anonadar al que abusase de su buena fe.
      • 1844 Gil Carrasco, E. Señor Bembibre [1989] Esp (CDH )

        — Sí, don Álvaro, contestó ella con acento apagado y sin atreverse a alzar la vista: yo no puedo huir con vos sin deshonrar a mi padre.

        Soltó él entonces la mano, como si de repente se hubiera convertido entre las suyas en una víbora ponzoñosa y clavando en ella una mirada casi feroz, le dijo con tono duro y casi sardónico:

        — ¿Y qué quiere decir entonces vuestro dolorido y extraño mensaje?

      • 1840-a1862 El Cucalambé (Juan Cristóbal Nápoles Fajardo) Poesías [1974] 437 Cu (CDH )
        / Tú, entre la duda que te agita el ánimo, / Ya me acometes con palabras frívolas; / ¿Será, tal vez, que de la piña, el ácido / Alcanzó a entorpecerte las mandíbulas? / ¡Oh Scola singular!, oye y confúndete / Al son alegre de mi voz raquítica, / Como si huyeras de legión satánica / O te mordiera venenosa víbora.
      • 1882 Pz Rosales, V. Recuerdos (1814-1860) [1993] Ch (CDH )
        Ya he indicado cuánto abundan los animales de cacería, y ojalá no sucediese otro tanto con las víboras ponzoñosas, que son el terror de los noveles viajeros en sus forzosos alojamientos a cielo raso, y con los molestísimos enjambres de vinchucas, que, cuando hartas de sangre, más parecen guindas que vinchucas.
      • 1905 Pz Galdós, B. Aita Tettauen [1905] Esp (CDH )
        "Sabrás —dijo Riomesta mezclando el furor con las lágrimas— que Yohar se envoluntó con ese profeta cristiano que responde por Yahia y que vino so color de predicar paces entre los hombres; pero á lo que vino fué á meter víboras venenosas en el corazón de mi Perla , y dañar su mente con vicio... ¡Oh, El Nasiry !, á mi soledad no hay consolación. Abandonado soy de Adonai. Polvo soy en mis vidas, cuanto más en mi muerte [...].
      • 1971 Castro Bastos, L. Paisajes Perú [1971] Pe (CDH )

        En la Selva la fiebre del trópico exacerba, enerva. Las copiosas lluvias y las humíferas arcillas paren bosques exuberantes, en que viven animales salvajes, insectos terribles, víboras ponzoñosas. Pero, en las llanuras indómitas de la Selva, enormes cursos hídricos se retuercen entre los matorrales del bosque.

      • 1982 Allende, I. Casa espíritus [1995] Ch (CDH )
        Suspiró, conmovido por aquella naturaleza pródiga que podía reunir en el más olvidado país de la tierra, todos los climas de su invención, la cordillera y el mar, los valles y las cumbres más altas, ríos de agua cristalina y una benigna fauna que permitía pasear con toda confianza, con la certeza de que no aparecerían víboras venenosas o fieras hambrientas, y, para total perfección, tampoco había negros rencorosos o indios salvajes.
      • 1988 Osmar Ciró, R. Primeros auxilios [1988] Ar (CDH )
        La característica de la mordedura también es diferente. La de culebra, por no poseer aparato inoculador, muestra una hilera de pequeños puntos hemorrágicos. La de víbora venenosa, en cambio, presenta dos puntos rojos hemorrágicos, algo distantes entre sí, de donde sale un líquido serosanguinolento; además hay dolor intenso y edema duro.
      • 1992 Vattuone, L. F. Biología I [1992] Ar (CDH )

        En esa zona habitan el yaguareté, gato montés, jabalí, coatí, mulitas, peludos, zorrinos, comadrejas y roedores; abundantes y variadas aves, como águilas, gavilanes, chimangos, lechuzas, cuervos, chajá, biguá, patos, cisnes, flamencos, cigüeñas, loros y palomas torcazas. En sus regiones inundables pulula gran cantidad y variedad de batracios y reptiles, como yacarés, iguanas, tortugas, boas y víboras ponzoñosas.

      • 2007 Vallbona, R. "Deriva tiempo" Deriva tiempo historia CR (CORPES)
        Hambre de oro y de poder, oculta como víbora ponzoñosa en las mansas palabras del culto a una cruz que pretenderá reemplazar a nuestros Zumis, y al todopoderoso e invisible Joca-Huva que nos gobierna desde el cielo; los llevará a extremos de crueldad, con lo que se sellará nuestro final...
      • 2009 Anónimo "Egipto artefactos tumba Cleopatra" El Universo (Guayaquil): eluniverso.com Ec (CORPES)
        Marco Antonio y Cleopatra desafiaron al emperador Augusto por el control del imperio romano hace más de 2.000 años. Su ejército fue desbandado y, en lugar de rendirse ante Augusto, los amantes se suicidaron. Marco Antonio cayó sobre su espada y Cleopatra se hizo picar por una víbora venenosa.
      • 2019 Osorio Gumá, M. Otro lado Mx (CORPES)
        Ahí mero, a mitad de ese desalme de polvo y basura, la jaloneó nuevamente convirtiendo su cabeza en la de un monigote. Emilia intentó gritar, pero la calandria se apoderó de su voz. —¡Cállate! ¡Pareces gallina clueca! —susurró Vaquero, mientras le apretaba la boca—. ¿Pues adónde crees que vas, hija de tu pinche madre? Vas a ver: Te voy a echar a las víboras venenosas para que se te quite lo ladrona. Querías robar, ¿verdad?
      • c1499-1502 Rojas, F. Celestina [2000] Esp (CDH )

        ¡Oh qué mala cosa es de conocer el hombre! ¡Bien dicen que ninguna mercaduría ni animal es tan difícil! Mala vieja falsa es ésta; el diablo me metió con ella. Más seguro me fuera huir desta venenosa víbora que tomalla. Mía fue la culpa. Pero gané harto, que por bien o mal no negará la promesa.

      • 1557 Granada, F. Manual Oraciones [1906] Esp (CDH )
        Porque no daña tanto un perro rabioso ni una vívora ponzoñosa, cuanto una mala compañía: pues es cierto (como dice el Apóstol) que las malas palabras corrompen las buenas costumbres. Escriba pues el siervo de Dios en su corazón aquello del Sabio: El que anda con sabios será sabio, y el amigo de los locos será uno de ellos. Item, aquello del mismo: El que toca á la pez ensuciarse ha con ella, y el que trata con soberbios no carecerá de soberbia.
      • 1591 Cárdenas, J. Secretos Indias I [2000] fol. 87r Mx (CDH )
        Del león, con ser animal ferocíssimo, se cuenta que, puesto delante de un gallo, tiembla y huye d'él. El fuerte e inexpugnable elefante, de un ratón se atemoriza. La bívora venenosa, si acaso encuentra con un ramo de haya, buelve atrás. El escorpión se adormece, siendo tocado con el acónito. La vulpeja no se atreve llegar a la gallina que fuere untada con çumo de ruda. No ay toro tan bravo que, atado a una higuera, no se amanse, ni lobo tan encarniçado que, si le tocan con la cebolla albarrana, no pierda la furia.
      • 1599 Alemán, M. Guzmán Alfarache I [1992] 167 Esp (CDH )

        Mas los que los hombres toman por sus vicios y deleites son píldoras doradas que, engañando la vista con aparencia falsa de sabroso gusto, dejan el cuerpo descompuesto y desbaratado. Son verdes prados llenos de ponzoñosas víboras; *piedras al parecer de mucha estima, y debajo están llenas de alacranes, eterna muerte que con breve vida engaña.

      • 1609 Inca Garcilaso de la Vega (Gómez Suárez de Figueroa) Comentarios Reales Incas [1985] II, 189 Pe (CDH )

        Al oso llaman ucumari. Tigres no los hay sino en los Antis, donde son las montañas bravas, donde también se crían las culebras grandes que llaman amaru, que son de a veinticinco y de a treinta pies de largo y más gruesas que el muslo; donde también hay gran multitud de otras culebras menores que llaman macháchuay, y víboras ponzoñosas y otras muchas sabandijas malas; de todas las cuales está libre el Perú.

      • 1609 Anónimo "Relación Ocelotepeque" Descripción lugares Indias Mx (CDH )

        No hay fruta ninguna; los robles y encinas llevan bellotas muy amargas. En los montes hay leones, tigres, venados y gatos monteses; son cobardes y no hacen daño; diferéncianse algo de los de España.

        Hay víboras ponzoñosas y algunas culebras que no hacen daño.
      • 1606-1610 Anónimo Descripción villa Panuco Descripción lugares Indias Mx (CDH )
        Las sabandijas que hay en esta tierra, son víboras ponzoñosas, de las que llaman de cascabel, y de coral, y de quatro narizes y otras culebras de otros nombres: hay guanay que son como lagartos; alacranes, lagartijas, sapos y garrapatas, que son muy dañosas: en todo el tiempo de los Nortes, que es cuando se crian, hay grandísima cantidad de mosquitos, de tres géneros diferentes.
      • 1619 Luna, J. Diáls familiares [1874] Esp (CDH )

        G.Estos renombres, o calidades de que deue estar dotado el enamorado algunos me parecen superfluos, y otros contrarios al mesmo amor. De que sirue que vn galan sea honesto; siendo la honestidad contraria a sus deseos.

        D.El galan que no se muestra honesto: jamas alcançara el fin dellos: porque la dama que conoce en su enamorado vn deseo de deshonrrarla, no solo le deue aborrecer, mas huyr del como de vna viuora ponçoñosa.

      • 1638 Rdz Freile, J. Carnero [1997] Co (CDH )

        De lo sucedido al presidente y que queda dicho, no sé si se tendrá por vengado el licenciado Dn. Juan de Padilla. La venganza y odio es una pasión de injusticia; la venganza y odio colocado en el corazón, mucho más daña, que una ponzoñosa víbora. Tarde o temprano, toma el Señor venganza de los malos y los mejor librados, son los castigados en esta vida para perdonarlos en la otra.

      • 1651 Gracián, B. Criticón 1.ª parte [1993] 108 Esp (CDH )
        Los ciegos del todo transformaba en Argos y hacía que los interesados no fuesen los postreros en saber las cosas. Los dominguillos de borra, los hombrecillos de paja, convertía en hombres de veras. A las víboras ponzoñosas, no sólo les quitaba todo el veneno, pero hacía triaca muy saludable de ellas.
      • 1653 Cobo, B. HNuevo Mundo [1890-1893] Esp (CDH )
        ENTRE las varias diferencias de Víboras venenosas que produce esta tierra, ocho ó diez son las más nombradas y conocidas por la mortífera ponzoña que de sí arrojan, con que irreparablemente matan á quien pican dentro de veinticuatro horas, y en menos espacio de tiempo. Con este género de sabandijas ponzoñosas suelen hacerse algunas curas particulares, porque, guisada su carne, la dan á comer para curar la lepra.
      • 1679 Abarca Bolea, A. F. Vigilia octavario SJ Baptista [1994] Esp (CDH )
        De Orfeo, hijo de Apolo y la musa Calíope, cuenta la supersticiosa gentilidad que amó tanto a su mujer Eurídice que, habiendo ella muerto de una mordidura que le dio una venenosa víbora y bajado al Infierno, pero no pudiendo el esposo vivir sin su querida consorte, fue con su cítara a hacer música a las furias infernales, las cuales y sus dioses, pagados de la suave melodía, la sacaron de la tenebrosa habitación [...].
      • 1710 Montenegro, P. Materia médica [1942-1944] Ar (CDH )

        [...] dando á beber su cocimiento, y poniendo sus ojas molidas, ó el polvo de su raiz sobre las heridas: de suerte, que el que la trahe consigo no teme á las mas malignas y ponzoñosas viboras, y cerastes; pero estos enemigos no siempre son los mas frecüentes que que muerden y maltratan nuestros cuerpos.

      • 1798 Fdz Moratín, L. Trad Hamlet, Shakespeare [1825] Esp (CDH )
        He sabido que hay ciertas cartas selladas, y que mis dos condiscípulos (de quienes yo me fiaré como de una vívora ponzoñosa) van encargados de llevar el mensage, facilitarme la marcha, y conducirme al precipicio. Pero, yo los dejaré hacer: que es mucho gusto ver volar al minador con su propio hornillo, y mal irán las cosas, ó yo excavaré una vara no mas debajo de sus minas, y les haré saltar hasta la luna.
      • 1787-1803 García Malo, I. Voz naturaleza [1995] Esp (CDH )
        El Cielo defiende la inocencia, y él me defenderá. Aunque me veis sola, no lo estoy; me acompañan mi virtud y mi decoro. Aunque la mujer es débil, armada con estos escudos no teme a la insolencia ni a la maldad. En vano intentaréis oponeros contra mí, pues como una víbora ponzoñosa os despedazaré ese pérfido corazón".
      • 1813 Romero Alpuente, J. Wellington España Ballesteros Ceuta Escritos Esp (CDH )
        Lo cual, siendo así, tendrás aún Elío la arrogancia de declarar al Andaluz, a la Europa, y al mundo entero que si alguna mano o potencia humana concibiese el proyecto de emplear las armas fieles y constantes españoles en obsequio que no fuese la salvación y la libertad de la patria, tú y todos los generales españoles os revolveríais como víboras empozoñadas para anonadar al que abusase de su buena fe.
      • 1844 Gil Carrasco, E. Señor Bembibre [1989] Esp (CDH )

        — Sí, don Álvaro, contestó ella con acento apagado y sin atreverse a alzar la vista: yo no puedo huir con vos sin deshonrar a mi padre.

        Soltó él entonces la mano, como si de repente se hubiera convertido entre las suyas en una víbora ponzoñosa y clavando en ella una mirada casi feroz, le dijo con tono duro y casi sardónico:

        — ¿Y qué quiere decir entonces vuestro dolorido y extraño mensaje?

      • 1840-a1862 El Cucalambé (Juan Cristóbal Nápoles Fajardo) Poesías [1974] 437 Cu (CDH )
        / Tú, entre la duda que te agita el ánimo, / Ya me acometes con palabras frívolas; / ¿Será, tal vez, que de la piña, el ácido / Alcanzó a entorpecerte las mandíbulas? / ¡Oh Scola singular!, oye y confúndete / Al son alegre de mi voz raquítica, / Como si huyeras de legión satánica / O te mordiera venenosa víbora.
      • 1828-1870 Bretón Herreros, M. Poesías [1884] Esp (CDH )
        Así el rosal ameno / De Vénus envidiosa / Crudas espinas cubre / Entre lozanas hojas. / No temes su venganza? / Tente!... Quizá se esconda / Cabe el risueño arbusto / Víbora ponzoñosa. / Si engalanar deseas / Tu cabellera blonda, / Deja que yo la arranque / Con esta mano tosca. /
      • 1882 Pz Rosales, V. Recuerdos (1814-1860) [1993] Ch (CDH )
        Ya he indicado cuánto abundan los animales de cacería, y ojalá no sucediese otro tanto con las víboras ponzoñosas, que son el terror de los noveles viajeros en sus forzosos alojamientos a cielo raso, y con los molestísimos enjambres de vinchucas, que, cuando hartas de sangre, más parecen guindas que vinchucas.
      • 1905 Pz Galdós, B. Aita Tettauen [1905] Esp (CDH )
        "Sabrás —dijo Riomesta mezclando el furor con las lágrimas— que Yohar se envoluntó con ese profeta cristiano que responde por Yahia y que vino so color de predicar paces entre los hombres; pero á lo que vino fué á meter víboras venenosas en el corazón de mi Perla , y dañar su mente con vicio... ¡Oh, El Nasiry !, á mi soledad no hay consolación. Abandonado soy de Adonai. Polvo soy en mis vidas, cuanto más en mi muerte [...].
      • 1971 Castro Bastos, L. Paisajes Perú [1971] Pe (CDH )

        En la Selva la fiebre del trópico exacerba, enerva. Las copiosas lluvias y las humíferas arcillas paren bosques exuberantes, en que viven animales salvajes, insectos terribles, víboras ponzoñosas. Pero, en las llanuras indómitas de la Selva, enormes cursos hídricos se retuercen entre los matorrales del bosque.

      • 1982 Allende, I. Casa espíritus [1995] Ch (CDH )
        Suspiró, conmovido por aquella naturaleza pródiga que podía reunir en el más olvidado país de la tierra, todos los climas de su invención, la cordillera y el mar, los valles y las cumbres más altas, ríos de agua cristalina y una benigna fauna que permitía pasear con toda confianza, con la certeza de que no aparecerían víboras venenosas o fieras hambrientas, y, para total perfección, tampoco había negros rencorosos o indios salvajes.
      • 1988 Osmar Ciró, R. Primeros auxilios [1988] Ar (CDH )
        La característica de la mordedura también es diferente. La de culebra, por no poseer aparato inoculador, muestra una hilera de pequeños puntos hemorrágicos. La de víbora venenosa, en cambio, presenta dos puntos rojos hemorrágicos, algo distantes entre sí, de donde sale un líquido serosanguinolento; además hay dolor intenso y edema duro.
      • 1992 Vattuone, L. F. Biología I [1992] Ar (CDH )

        En esa zona habitan el yaguareté, gato montés, jabalí, coatí, mulitas, peludos, zorrinos, comadrejas y roedores; abundantes y variadas aves, como águilas, gavilanes, chimangos, lechuzas, cuervos, chajá, biguá, patos, cisnes, flamencos, cigüeñas, loros y palomas torcazas. En sus regiones inundables pulula gran cantidad y variedad de batracios y reptiles, como yacarés, iguanas, tortugas, boas y víboras ponzoñosas.

      • 2007 Vallbona, R. "Deriva tiempo" Deriva tiempo historia CR (CORPES)
        Hambre de oro y de poder, oculta como víbora ponzoñosa en las mansas palabras del culto a una cruz que pretenderá reemplazar a nuestros Zumis, y al todopoderoso e invisible Joca-Huva que nos gobierna desde el cielo; los llevará a extremos de crueldad, con lo que se sellará nuestro final...
      • 2009 Ferreyra, G. Piquito Ar (CORPES)
        Hasta era posible que estuviera aburrida de lo esencial y ese simple aburrimiento con respecto a lo importante resultase su ruina. Su ruina personal porque... Hibernaba en su interior una víbora venenosa: el temor a que un fracaso inicial la desbarrancase en un fracaso definitivo, en la imposibilidad de hacer la carrera universitaria.
      • 2009 Villarino, C. Otro infierno Ve (CORPES)
        Todo el tiempo fue obediente, educada, sabía que me debía respeto y así se comportaba. Eva, irreverente, pretendía contrariar mis designios. Pero yo sé que era sólo una pose, su favorita, la pose de víbora venenosa que debes manejar con firmeza y cuidado. Así que siempre la complacía, la tomaba por el cuello y —con firmeza y cuidado— la colocaba en la dirección correcta. A la larga, como las víboras, ella se quedaba quieta y se dejaba hacer.
      • 2009 Anónimo "Egipto artefactos tumba Cleopatra" El Universo (Guayaquil): eluniverso.com Ec (CORPES)
        Marco Antonio y Cleopatra desafiaron al emperador Augusto por el control del imperio romano hace más de 2.000 años. Su ejército fue desbandado y, en lugar de rendirse ante Augusto, los amantes se suicidaron. Marco Antonio cayó sobre su espada y Cleopatra se hizo picar por una víbora venenosa.
      • 2019 Osorio Gumá, M. Otro lado Mx (CORPES)
        Ahí mero, a mitad de ese desalme de polvo y basura, la jaloneó nuevamente convirtiendo su cabeza en la de un monigote. Emilia intentó gritar, pero la calandria se apoderó de su voz. —¡Cállate! ¡Pareces gallina clueca! —susurró Vaquero, mientras le apretaba la boca—. ¿Pues adónde crees que vas, hija de tu pinche madre? Vas a ver: Te voy a echar a las víboras venenosas para que se te quite lo ladrona. Querías robar, ¿verdad?
    1. s. f. Con cascabel en aposición, con el modificador serrana o con el complemento de cascabel, para referirse al reptil venenoso de la familia de los vipéridos, endémico de América, de hasta 2,5 metros de longitud, de cuerpo robusto y con una serie de anillos córneos en el extremo de la cola con los que emite un sonido de aviso o alerta. Nombre científico: Crotalus (género).
      docs. (1541-2013) 34 ejemplos:
      • 1536-1541 Motolinía HIndios Nueva España [1970] 213 Mx (CDH )
        Delante de muchos ídolos ofrecían víboras y culebras, y a otros ídolos les ponían unos sartales de colas de víboras; que hay unas víboras grandes que por la cola hacen unas vueltas con las cuales hacen ruido, y a esta causa los españoles las llaman víboras de cascabel; algunas de éstas hay muy fieras, de diez y once nudos; su herida es mortal, y apenas llega a veinte y cuatro horas la vida del herido.
      • 2013 Carreira, S. / Estrades, A. "Reptiles" Especies conservación Uruguay Ur (CORPES)
        Otra especie con dificultades de conservación en el país es la víbora de cascabel (Crotalus durissus terrificus). Este taxón aparentemente ha desaparecido en el sur del país, actualmente se encuentra restricta al norte del territorio. Si bien es de amplia distribución regional, podría desaparecer de Uruguay en las próximas décadas.
      • 1536-1541 Motolinía HIndios Nueva España [1970] 213 Mx (CDH )
        Delante de muchos ídolos ofrecían víboras y culebras, y a otros ídolos les ponían unos sartales de colas de víboras; que hay unas víboras grandes que por la cola hacen unas vueltas con las cuales hacen ruido, y a esta causa los españoles las llaman víboras de cascabel; algunas de éstas hay muy fieras, de diez y once nudos; su herida es mortal, y apenas llega a veinte y cuatro horas la vida del herido.
      • 1605 Lizárraga, R. Descripción Perú [1909] 553 Ch (CDH )
        Toda la tierra que habitan es fértil de muchas víboras de cascabel y de las pequeñas que habemos dicho; hay otras culebras grandes de más de tres varas; éstas no pican, pero en viendo al hombre abalánzasele, cíñele por el cuerpo y luego con una espina acutísima que tienen en la cola es cierta al sieso por donde la meten, y desta suerte le mata, y luego se lo come.
      • c1605 Ocaña, D. Relación viaje América [1969] Pe (CDH )

        [...] muy pintadas y tan ponzoñosas que le puso la naturaleza en la cola unos zurroncillos con unos huesecillos dentro, que suenan como cascabeles, y cada año les nace uno; y llámanse víboras de cascabel porque van de continuo sonando por donde van, que se oyen más de veinte pasos antes que lleguen, para que huyan de ellas, porque en picando, no duran cuatro horas [...].

      • a1613 Murúa, M. HGral Perú [1961] Pe (CDH )
        Y hallaron en aquella montaña mucha summa de bíuoras de cascabel que dizen, y plugo a la Magestad divina que no peligró persona ninguna con ellas, porque son dañosísimas y el cansançio y trauajo que en el camino con la necesidad pasaron se les combirtió en flores y contento, mediante la buena presa que hizieron, y así llegaron con él al pueblo de Vilcabamba y se lo entregaron al general en la misma casa [...].
      • 1653 Cobo, B. HNuevo Mundo [1890-1893] Esp (CDH )
        LA Víbora llamada de los indios peruanos Pallacatari, nombran los españoles Víbora de cascabel; es larga de una á dos brazas y tan gruesa como el brazo, si bien las hay delgadas; unas son de color de tierra y otras pintadas.
      • 1802 Azara, F. Apuntamientos cuadrúpedos Paraguay, II p. 109 Py (BD)
        Nieremberg dice, que no temen á la Víbora de Cascabel, y que viven en paz con ella en la misma cueva. Pero le preguntaria yo, si quiso decir que la Víbora no los traga, ó que no los muerde: porque lo primero es imposible á una Víbora que á lo sumo es de una vara; á no ser que el Tatú sea recien nacido, en cuyo caso no dudo le tragará [...].
      • 1866 Molas, M. A. "Descripción Paraguay" [01-01-1866] p. 231 La Revista de Buenos Aires (Buenos Aires) Ar (HD)
        Son mas temibles cuando sopla viento norte, el cual á la vez que causa displicencia produciendo una atmosfera sofocante—comunica suma ajilidad y movimiento a estos reptiles. Vamos á señalar aquellas cuya ponzoña puede producir una muerte instantánea [...] Aguai, Roi ó Chino (víbora de cascabel, amarilla y prieta á cuadros).
      • 1881 Luis G. Iza (Luis Gonzaga del Corazón de Jesús) "Crótalos" [13-07-1881] El Telégrafo (Ciudad de México) Mx (HD)
        No es el Crotalus rhombifer la única especie que se conoce en México: existen varias, y entre ellas, la Víbora Serrana (Crotalos atrox) y la llamada por los rancheros, Hocico de puerco (Crotalus lugubris) cuyas mordeduras, segun dicen, son mortales.
      • 1887 Rabasa, E. Bola [2003] Mx (CDH )
        — Ciertamente, Juanillo —dijo melosamente el síndico, con un chacoloteo de paladar que me pareció de víbora de cascabel—; en estos casos es cuando se abre para los jóvenes como vd. un buen porvenir. Yo lo doy el buen consejo de que ni vacile; tanto porque así mejora la posición de vd. como porque se prepara para la vida pública, que siempre comienza por poco.
      • 1893 Zayas Enríquez, R. Estados Unidos Mexicanos p. 378 Mx (BD)
        Los solenoglifos están representados por el Tepelcolcoatl, como llamaban los indios á la Culebra de cascabel (Crotalus rhombifer, C. jimenezii C. adamanteus; por la Víbora serrana (Crotalus atrox) y por la Hocico de puerco (C. lugubris).
      • 1918 Quiroga, H. Cuentos selva [1993] Ur (CDH )

        Se trató en seguida de hacer salir al prisionero. Probaron primero cortar el alambre tejido, y los cuatro se pusieron a trabajar con los dientes; mas no conseguían nada. Entonces a la madre se le ocurrió de repente una idea, y dijo:

        — ¡Vamos a buscar las herramientas del hombre! Los hombres tienen herramientas para cortar fierro. Se llaman limas. Tienen tres lados como las víboras de cascabel. Se empuja y se retira. ¡Vamos a buscarla!

      • 1930-1948 Asturias, M. Á. Leyendas Guatemala [1977] Gu (CDH )
        Huían los cantiles, seguidos de las víboras de cascabel, que con las culebras silbadoras y las cuereadoras dejaban a lo largo de la cordillera la impresión salvaje de una fuga en diligencia. El silbo penetrante uníase al ruido de los cascabeles y al chasquido de las cuereadoras que aquí y allá enterraban la cabeza, descargando latigazos para abrirse campo.
      • 1973 Azuela, A. Tamaño infierno [1985] 219 Mx (CDH )
        Seguramente pensaba en los marrulleros que se tragaron los billetes, en las víboras de cascabel que nunca quedaron satisfechas en la opulencia, con los asaltos que patrocinaron a lo largo y a lo ancho del país. La fotografía parece más vieja que ellos: llena de pliegues, amarillenta, con rayas oscuras y las esquinas dobladas.
      • 1985 Martínez, H. Jaula tordo p. 12 Mx (BD)
        Sé también cuándo se aparean las cabras y cuándo hay que amarrarles a los machos un costal en la panza. Usted sabe para qué. Pregúnteme mejor acerca de la mordedura de la víbora serrana y le diré cuál es la raíz que mata su veneno. Pídame que le diga en qué ladera anidan las palomas o en qué barranca hay más garambullos y le diré, de paso, cómo es la planta de la bemberecua que llena de ronchas el cuerpo de quien la mira y no la escupe.
      • 1997 Prensa Clarín, 17/02/1997 [1997] Ar (CDH )
        Una oferta para capturar en la provincia de Salta víboras de cascabel para extraerles el veneno y elaborar crotoxina (la droga que se experimenta en la lucha contra el cáncer) provocó una ola de reacciones en organismos provinciales, que temieron que la caza furtiva desembocaría en la extinción de la especie. Frente al malestar surgido entre las autoridades salteñas, desde la Nación se aclaró que no se avalaba tal ofrecimiento.
      • 2002 Alemán Ocampo, C. "Cortarroz" Aventuras Juan Parado Ni (CORPES)
        Desde ese día desaparecieron las víboras de cascabel de la zona y Juan Sequeira, agradecido, lo nombró capataz mientras él quisiera quedarse trabajando allí. Estaba muy bien, buena paga; pero su Fulgencia le hacía falta y se regresó a El Diriá con reales para sembrar tabaco, comer y vivir la nostalgia de cuando fue cortarroz en Chontales.
      • 2007 Ordóñez Madrid, M. A. Némesis Zacapa Gu (CORPES)
        Desaparecieron las cactáceas, los guayacanes, el frutillo, los yajes, las zarzas y el manzanote espinoso. De la misma manera afectó a la fauna; ya no se ven cuervos ni se escucha el aullar de coyotes en noches de luna, ni el graznido de los peretetes; el puma y la víbora de cascabel emigraron a los cerros.
      • 2013 Carreira, S. / Estrades, A. "Reptiles" Especies conservación Uruguay Ur (CORPES)
        Otra especie con dificultades de conservación en el país es la víbora de cascabel (Crotalus durissus terrificus). Este taxón aparentemente ha desaparecido en el sur del país, actualmente se encuentra restricta al norte del territorio. Si bien es de amplia distribución regional, podría desaparecer de Uruguay en las próximas décadas.
      • 1536-1541 Motolinía HIndios Nueva España [1970] 213 Mx (CDH )
        Delante de muchos ídolos ofrecían víboras y culebras, y a otros ídolos les ponían unos sartales de colas de víboras; que hay unas víboras grandes que por la cola hacen unas vueltas con las cuales hacen ruido, y a esta causa los españoles las llaman víboras de cascabel; algunas de éstas hay muy fieras, de diez y once nudos; su herida es mortal, y apenas llega a veinte y cuatro horas la vida del herido.
      • 1605 Lizárraga, R. Descripción Perú [1909] 553 Ch (CDH )
        Toda la tierra que habitan es fértil de muchas víboras de cascabel y de las pequeñas que habemos dicho; hay otras culebras grandes de más de tres varas; éstas no pican, pero en viendo al hombre abalánzasele, cíñele por el cuerpo y luego con una espina acutísima que tienen en la cola es cierta al sieso por donde la meten, y desta suerte le mata, y luego se lo come.
      • c1605 Ocaña, D. Relación viaje América [1969] Pe (CDH )

        [...] muy pintadas y tan ponzoñosas que le puso la naturaleza en la cola unos zurroncillos con unos huesecillos dentro, que suenan como cascabeles, y cada año les nace uno; y llámanse víboras de cascabel porque van de continuo sonando por donde van, que se oyen más de veinte pasos antes que lleguen, para que huyan de ellas, porque en picando, no duran cuatro horas [...].

      • 1608 Anónimo Descripción villa Descripción lugares Indias Mx (CDH )
        Hay muchas víboras de las que llaman de cascabel, escorpiones de berruguilla, áspides, alacranes, cientopiés, hormigas y unas arañas negras muy ponçoñosas. De las picaduras de alacranes mueren niños; de las de víboras cualquiera persona. Dan contra las picaduras destas sabandijas, zumo de una yerba que llaman oreja de raton, escorzonera y triaca, sajando, si son de víbora, la parte mordida, y untándola con ajos [...].
      • a1613 Murúa, M. HGral Perú [1961] Pe (CDH )
        Y hallaron en aquella montaña mucha summa de bíuoras de cascabel que dizen, y plugo a la Magestad divina que no peligró persona ninguna con ellas, porque son dañosísimas y el cansançio y trauajo que en el camino con la necesidad pasaron se les combirtió en flores y contento, mediante la buena presa que hizieron, y así llegaron con él al pueblo de Vilcabamba y se lo entregaron al general en la misma casa [...].
      • 1653 Cobo, B. HNuevo Mundo [1890-1893] Esp (CDH )
        LA Víbora llamada de los indios peruanos Pallacatari, nombran los españoles Víbora de cascabel; es larga de una á dos brazas y tan gruesa como el brazo, si bien las hay delgadas; unas son de color de tierra y otras pintadas.
      • 1802 Azara, F. Apuntamientos cuadrúpedos Paraguay, II p. 109 Py (BD)
        Nieremberg dice, que no temen á la Víbora de Cascabel, y que viven en paz con ella en la misma cueva. Pero le preguntaria yo, si quiso decir que la Víbora no los traga, ó que no los muerde: porque lo primero es imposible á una Víbora que á lo sumo es de una vara; á no ser que el Tatú sea recien nacido, en cuyo caso no dudo le tragará [...].
      • 1866 Molas, M. A. "Descripción Paraguay" [01-01-1866] p. 231 La Revista de Buenos Aires (Buenos Aires) Ar (HD)
        Son mas temibles cuando sopla viento norte, el cual á la vez que causa displicencia produciendo una atmosfera sofocante—comunica suma ajilidad y movimiento a estos reptiles. Vamos á señalar aquellas cuya ponzoña puede producir una muerte instantánea [...] Aguai, Roi ó Chino (víbora de cascabel, amarilla y prieta á cuadros).
      • 1870 Dugés, A. "Catálogo animales vertebrados" [01-01-1870] p. 144 La Naturaleza (Ciudad de México) Mx (HD)
        REPTILES. 229. Emys ornata, Bell..... Tortuga de agua..... Veracruz. 230. Ozotheca (odorata?), Agass..... Tortugas de pozo..... Guanajuato y México [...] 279. Crotalus rhombifer, Latr..... Víbora de cascabel..... Tepecolcoatl, Teuhtlacotzauhqui. Guanajuato y Guadalajara. 280. Crotalus atrox, B. y G..... Víbora serrana..... Zacatecas.
      • 1881 Luis G. Iza (Luis Gonzaga del Corazón de Jesús) "Crótalos" [13-07-1881] El Telégrafo (Ciudad de México) Mx (HD)
        No es el Crotalus rhombifer la única especie que se conoce en México: existen varias, y entre ellas, la Víbora Serrana (Crotalos atrox) y la llamada por los rancheros, Hocico de puerco (Crotalus lugubris) cuyas mordeduras, segun dicen, son mortales.
      • 1882 Caballero, M. Álbum queretano p. 56 Mx (BD)
        Entre los reptiles, hay serpientes, víboras de cascabel, víbora serrana, coralilla, hocico de puerco, víbora blanca y aun se asegura que alguna vez el terrible boa constrictor, se ha dejado ver en la sierra de Jalpan. Hay tambien varias especies de lagartijas, escorpiones, camaleones y sapos. Entre los insectos encuentránse la tarántula, el alacran, el pinacate, la cochinilla, la araña, el chapulin, la hormiga [...].
      • 1887 Rabasa, E. Bola [2003] Mx (CDH )
        — Ciertamente, Juanillo —dijo melosamente el síndico, con un chacoloteo de paladar que me pareció de víbora de cascabel—; en estos casos es cuando se abre para los jóvenes como vd. un buen porvenir. Yo lo doy el buen consejo de que ni vacile; tanto porque así mejora la posición de vd. como porque se prepara para la vida pública, que siempre comienza por poco.
      • 1891 Velasco, A. L. Geografía estadística República Mexicana, VIII p. 48 Mx (BD)
        Entre los reptiles, sobre todo en los distritos de Jalpan y Tolimán, abundan las serpientes, la víbora serrana, la víbora de cascabel, el coralillo, el hocico de puerco, la víbora blanca, etc. Dícese que en la sierra y en los bosques de Jalpan se encuentra el boa constrictor.
      • 1891 Velasco, A. L. Geografía estadística República Mexicana, VIII p. 48 Mx (BD)
        Entre los reptiles, sobre todo en los distritos de Jalpan y Tolimán, abundan las serpientes, la víbora serrana, la víbora de cascabel, el coralillo, el hocico de puerco, la víbora blanca, etc. Dícese que en la sierra y en los bosques de Jalpan se encuentra el boa constrictor.
      • 1893 Zayas Enríquez, R. Estados Unidos Mexicanos p. 378 Mx (BD)
        Los solenoglifos están representados por el Tepelcolcoatl, como llamaban los indios á la Culebra de cascabel (Crotalus rhombifer, C. jimenezii C. adamanteus; por la Víbora serrana (Crotalus atrox) y por la Hocico de puerco (C. lugubris).
      • 1911 Segovia, L. Dicc argentinismos Ar (BD)
        VÍBORA DE CASCABEL (culebra ó serpiente de cascabel ó crótalo A.) f. Crotalus horridus. Mboi aguai ó mboi chinî, en guaraní y mboi-tinî ó tininî, en tupí. Se le llama así, á causa de los globitos córneos de la extremidad de la cola, globitos que el ofidio agita á voluntad, sobre todo cuando está enojada y se dispone á atacar [...]. Su color está jaspeado de rojo, amarillo y negro [...]. Es una variedad de los crótalos ó víboras de campanilla, gruesa, robusta, brava, muy ponzoñosa, y mide hasta dos metros de largo. Como contraveneno se preconiza el beber ron ó ginebra en abundancia. Se asegura que la mordedura cura la lepra. En el Brasil existe la boicininga [...] que es otra especie de cobra cascabel o boiquira.
      • 1918 Quiroga, H. Cuentos selva [1993] Ur (CDH )

        Se trató en seguida de hacer salir al prisionero. Probaron primero cortar el alambre tejido, y los cuatro se pusieron a trabajar con los dientes; mas no conseguían nada. Entonces a la madre se le ocurrió de repente una idea, y dijo:

        — ¡Vamos a buscar las herramientas del hombre! Los hombres tienen herramientas para cortar fierro. Se llaman limas. Tienen tres lados como las víboras de cascabel. Se empuja y se retira. ¡Vamos a buscarla!

      • 1921 Cuesta Terrón, C. "Crotolianos mexicanos" [01-01-1921] p. 182 Memorias de la Sociedad Científica "Antonio Alzate" (Ciudad de México) Mx (HD)
        Desde la época de los mexicanos viene este conocimiento y se han encontrado varias cabezas de Crótalos estilizadas. Les daban los siguientes nombres a diversas especies y variedades: TEPECOLCOATL, TEUHTLACOTZAUHQUI, CUECH, TLEHUA Y CHIAUCOATL. En la actualidad, reciben los siguientes nombres: víboras de cascabel, culebras de cascabel, víbora serrana, hocico de puerco.
      • 1942 Santamaría, F. J. Dicc general americanismos (NTLLE)
        VÍBORA SERRANA. (Crotalus atrox, BAIRD. & GIR.) Crótalo de Méjico, hasta como de un metro; de color blanco uniforme en las partes inferiores del cuerpo y pardo leonado pálido en las superiores, con manchas pardo-rojizas más oscuras en su circunferencia que en el centro, más visibles en la región dorsal.
      • 1930-1948 Asturias, M. Á. Leyendas Guatemala [1977] Gu (CDH )
        Huían los cantiles, seguidos de las víboras de cascabel, que con las culebras silbadoras y las cuereadoras dejaban a lo largo de la cordillera la impresión salvaje de una fuga en diligencia. El silbo penetrante uníase al ruido de los cascabeles y al chasquido de las cuereadoras que aquí y allá enterraban la cabeza, descargando latigazos para abrirse campo.
      • 1970 Rivarola Matto, J. B. Yvypóra [2003] Py (CDH )

        GUAICURÚ: India de rasgos mongólicos muy acentuados.

        GUAINO: Asistente del hachero o del cosechador de yerba.

        GUARAÑIRÁ: «Para la guerra». Árbol de madera muy dura.

        GUATAMBÚ: Árbol de madera muy apreciada, de calor amarillento, en una de sus variedades.

        GUAVIRAMÍ: Arbusto muy frondoso, que da frutos apreciados por su sabor. Es fama que guarece a la víbora cascabel.

      • 1973 Azuela, A. Tamaño infierno [1985] 219 Mx (CDH )
        Seguramente pensaba en los marrulleros que se tragaron los billetes, en las víboras de cascabel que nunca quedaron satisfechas en la opulencia, con los asaltos que patrocinaron a lo largo y a lo ancho del país. La fotografía parece más vieja que ellos: llena de pliegues, amarillenta, con rayas oscuras y las esquinas dobladas.
      • 1977 Paso, F. Palinuro [1982] Mx (CDH )
        [...] y las dedicatorias de mis versos, a azotarla con pétalos de flores para que le olieran las heridas, a insultarla de la cintura para abajo, a tomarme dos horas en desvestirla y a llevarla a un restaurante a comer coctel de moscas, sapo relleno de ojos de buitre, sopa de tarántulas, colas de rata empanizadas, jugo de chinches, pudín de zorrillo, ensalada de alas de murciélago y helado de víbora de cascabel.
      • 1980 Aridjis, H. Moctezuma [1994] Mx (CDH )
        Cuatro miradores salen a un jardín con dos estanques de agua en los que se ven aves acuáticas. En jaulas de madera jaguares, coyotes, gatos monteses se alimentan de conejos, ciervos y gallinas de la tierra. Desde una gran jaula de madera un enano y un jiboso, un albino y un hombre con dos cabezas observan en cántaros y tinajas a víboras de cascabel, hocicos de puerco y culebras que se muerden la cola.
      • 1980 Azar, R. T. Border Collie [1980] Ar (CDH )

        10) En la demora, es aconsejablela curación del sitio de la picadura, esto es, abrir las ampollas o flictemas que hubiese y desinfectar la superficie cruenta con una solución muy diluida de tintura de yodo.

        11) Es necesario administrar cardiotónicos y sedantes.

        12) En los mordidos por víboras de cascabel, dada la elevada toxicidad de su veneno y su efecto sobre el sistema nervioso, debe prolongarse la vigilia de los animales por plazo no menor de 15 días. En los casos de reaparición de los síntomas tóxicos, se repetirá el tratamiento.

      • 1985 Martínez, H. Jaula tordo p. 12 Mx (BD)
        Sé también cuándo se aparean las cabras y cuándo hay que amarrarles a los machos un costal en la panza. Usted sabe para qué. Pregúnteme mejor acerca de la mordedura de la víbora serrana y le diré cuál es la raíz que mata su veneno. Pídame que le diga en qué ladera anidan las palomas o en qué barranca hay más garambullos y le diré, de paso, cómo es la planta de la bemberecua que llena de ronchas el cuerpo de quien la mira y no la escupe.
      • 1992 Lpz Blanquet, M. Uruguayismos Ur (FG)
        víbora de cascabel. f. Reptil de un metro de longitud, de color pardo con manchas en forma de rombos, y cascabeles o apéndices córneos en la cola. Vive en cerros y lugares pedregosos de todo el país. Muy peligroso por la calidad de su ponzoña.
      • 1992 Vattuone, L. F. Biología I [1992] Ar (CDH )

        En esta selva se ha desarrollado consumidores de hábitos terrestres, como osos hormigueros [...] y varias especies de monos, entre ellos el mono aullador y los simpáticos caís o machines; de hábitos acuáticos, los carpinchos, lobitos de río, nutrias y osito lavador. Existen también gran número de reptiles: yacarés, lagartos, culebras, boas y las peligrosas víboras de cascabel, coral y yarará.

      • 1994 Lpz Torres, M. Arácnidos [1994] Mx (CDH )
        Dichas especies se pueden localizar en todas las partes del planeta, abundan en México y en Estados Unidos, principalmente Latrodectus mactans (viuda negra o araña capulina) de la que se afirma que el veneno es hasta 15 veces más potente que el de la víbora de cascabel, y Loxosceles reclusa (violinista o reclusa parda). También se mencionan los géneros en que se ubican las tarántulas, Lycosa sp y Phoneutria sp.
      • 1997 Prensa Proceso, 02/02/1997 [1997] Mx (CDH )

        A causa de la destrucción de su hábitat o de la cacería y la contaminación ambiental, las especies que están en peligro pertenecen en su mayoría a las aves (14 especies), seguidas de los mamíferos (siete), reptiles (tres) y anfibios (siete).

        Entre ellas, destacan: ajolote, víbora de cascabel, tortuga, culebras de agua, zinacuate, escorpión, falso camaleón, puma, venado cola blanca, zorra gris, conejo teporingo, rata canguro y algunos ratones.

      • 1997 Prensa Clarín, 17/02/1997 [1997] Ar (CDH )
        Una oferta para capturar en la provincia de Salta víboras de cascabel para extraerles el veneno y elaborar crotoxina (la droga que se experimenta en la lucha contra el cáncer) provocó una ola de reacciones en organismos provinciales, que temieron que la caza furtiva desembocaría en la extinción de la especie. Frente al malestar surgido entre las autoridades salteñas, desde la Nación se aclaró que no se avalaba tal ofrecimiento.
      • 2002 Alemán Ocampo, C. "Cortarroz" Aventuras Juan Parado Ni (CORPES)
        Desde ese día desaparecieron las víboras de cascabel de la zona y Juan Sequeira, agradecido, lo nombró capataz mientras él quisiera quedarse trabajando allí. Estaba muy bien, buena paga; pero su Fulgencia le hacía falta y se regresó a El Diriá con reales para sembrar tabaco, comer y vivir la nostalgia de cuando fue cortarroz en Chontales.
      • 2007 Ordóñez Madrid, M. A. Némesis Zacapa Gu (CORPES)
        Desaparecieron las cactáceas, los guayacanes, el frutillo, los yajes, las zarzas y el manzanote espinoso. De la misma manera afectó a la fauna; ya no se ven cuervos ni se escucha el aullar de coyotes en noches de luna, ni el graznido de los peretetes; el puma y la víbora de cascabel emigraron a los cerros.
      • 2013 Carreira, S. / Estrades, A. "Reptiles" Especies conservación Uruguay Ur (CORPES)
        Otra especie con dificultades de conservación en el país es la víbora de cascabel (Crotalus durissus terrificus). Este taxón aparentemente ha desaparecido en el sur del país, actualmente se encuentra restricta al norte del territorio. Si bien es de amplia distribución regional, podría desaparecer de Uruguay en las próximas décadas.
    2. s. f. Con coralillo en aposición o con el complemento de coral, para referirse al reptil venenoso de la familia de los elápidos, endémico de América y Asia, de hasta 80 centímetros de longitud, de cuerpo muy colorido con anillos negros, rojos y blancos o amarillos que forman un patrón fijo desde la cabeza hasta la cola. Nombre científico: Elapidae (familia); en particular Calliophis (género), Sinomicrurus (género), Leptomicrurus (género), Micrurus (género), Micruroides (género).
      Sinónimo: serpiente
      docs. (1610-2014) 19 ejemplos:
      • 1610 Anónimo Descripción Tunja Descripción Indias Co (CDH )
        Hay víboras de coral, que matan con su picadura; hay sapos ponçoñosos, que en tocándolos echan leche por todas las coyunturas del cuerpo, y donde llega la leche, se hincha y cubre de lepra; y si algun perro come de estos sapos, se muere; hay otros que llaman tiros, que son de tamaño de un palmo y de color de coral: pican de salto y la picadura es mortal. Demás destas, hay otras muchas serpientes de que no se saben los nombres, aunque se esperimenta la ponçoña, pues matan con su picadura.
      • 2014 Lojo, M. R. Todos éramos hijos Ar (CORPES)
        Las llaves del Reino donde todos serían reyes o todos serían pueblo, no estaban seguramente donde tantos las habían buscado. Quizá ni siquiera tenían forma de llaves, sino de animales temibles o grotescos. Una víbora de coral, que muerde la mano del que intenta capturarla, o un sapo cancionero con el vientre abombado por músicas nocturnas, que aturde a sus perseguidores en los laberintos de pantanos o estanques.
      • 1610 Anónimo Descripción Tunja Descripción Indias Co (CDH )
        Hay víboras de coral, que matan con su picadura; hay sapos ponçoñosos, que en tocándolos echan leche por todas las coyunturas del cuerpo, y donde llega la leche, se hincha y cubre de lepra; y si algun perro come de estos sapos, se muere; hay otros que llaman tiros, que son de tamaño de un palmo y de color de coral: pican de salto y la picadura es mortal. Demás destas, hay otras muchas serpientes de que no se saben los nombres, aunque se esperimenta la ponçoña, pues matan con su picadura.
      • 1653 Cobo, B. HNuevo Mundo [1890-1893] Esp (CDH )
        LA Víbora de coral no es más gruesa que el dedo menor de la mano, y larga poco más de dos palmos, y muy ponzoñosa. Danle este nombre por el color que más campea en ella de tres ó cuatro que tiene. Está compuesta como de trocillos delgados ensartados tan largos como los artejos de los dedos, y un trozo es de un colorado tan fino como un coral, otro de azul muy vivo y otro negro.
      • 1862 Paz Soldán, M. F. Geografía Perú, I p. 187 Pe (BD)
        Entre reptíles se encuentran las Víboras de coral y venenosas, cuyo antídoto es el tabaco y bejuco de Guayaquil. La especie llamada Colambo es domesticable y se alimenta de cuanto se le da. Por supuesto que no faltan Perros, Gatos, Ratones y otros animales que por do quier se encuentran.
      • 1886 Anónimo (E. D. de A.) "Notas República Paraguay" [15-04-1886] Revista Latino-Americana (Ciudad de México) Mx (HD)
        El reino animal es tambien sumamente variado, pues además del ganado vacuno, que es una de las principales riquezas del país [...]. Y de aves, el buitre, halcon, gavilan, la perdiz, la tórtola, el guacamayo, el loro, la gaviota, el cisne, el ganso y gran variedad de patos. Entre los reptiles, además de gran abundancia de tortugas, se cuentan el boa constrictor, la víbora de coral y de cascabel y el caiman.
      • 1918 Quiroga, H. Cuentos selva [1993] Ur (CDH )

        Sólo los flamencos, que entonces tenían las patas blancas, y tienen ahora como antes la nariz muy gruesa y torcida, sólo los flamencos estaban tristes, porque como tienen muy poca inteligencia, no habían sabido cómo adornarse. Envidiaban el traje de todos, y sobre todo el de las víboras de coral. Cada vez que una víbora pasaba por delante de ellos, coqueteando y haciendo ondular las gasas de serpentina, los flamencos se morían de envidia.

      • 1981 Castro, R. / Handel, M. / Rivolta, G. B. Actualizaciones biología [1999] Ar (CDH )

        La fauna es tan rica como la de la selva misionera: comadrejas, murciélagos, monos, zorro del monte, coatí, hurones, félidos como el gato onza, puma y yaguar, vizcachas, tuco-tucos, quirquinchos, perezosos, corzuelas; loros, teros y cóndores, entre otras aves; víboras de coral, de cascabel, yarará y falsa yarará; anfibios, peces e insectos abundantes tanto en número como en especies.

      • 1988 Osmar Ciró, R. Primeros auxilios [1988] 166 Ar (CDH )

        Más peligrosos que los anteriores son proteroglifos, en los cuales los dientes inoculadores son anteriores y poseen un canal por donde inyectan el veneno; pertenece a este tipo la víbora de coral.

      • 1992 Vattuone, L. F. Biología I [1992] Ar (CDH )

        Vegetación selvática rodeada de altos cerros. Flora: seibo salteño, laurel, nogal, cedro, sauce criollo, tala, algarrobo blanco, tunas, cardones, tipas colorada y blanca, saúco, lianas, orquídeas, etc. Fauna: murciélago mordedor, anta o tapir, hurón, yaguareté, puma, zorro, yarará, víbora coral, víbora de cascabel, insectos (vinchuca), etc. Ubicado dentro de la selva tucumanosalteña.

      • 1993 Monetta, A. Ischigualasto [1993] Ar (CDH )

        Los anfibios están representados por numerosas especies de "sapos y ranas"que aprovechan las pocas aguadas que subsisten luego de la época de las lluvias. Entre los reptiles más comunes encontramos lagartos y lagartijas que reciben nombres lugareños; culebras y algunas víboras entre las que se cuentan la yarará chica y la víbora de coral, que completan este cuadro.

      • 2005 Gutiérrez, G. / Guzmán, M. "México. Biotecnología" Ciencia y Desarrollo (México D. F.): cyd.conacyt.gob.mx Mx (CORPES)
        Alejandro Alagón Cano (Instituto de Biotecnología UNAM) aportó dos importantes aplicaciones de la biotecnología: un anticoagulante derivado de la sativa del murciélago, el cual es utilizado para tratamiento de infartos y en trombosis cerebrales, y un antiveneno contra la picadura de la araña viuda negra y de la víbora coralillo, resultado de la clonación de las toxinas de ambos animales.
      • 2008 Caparrós, M. A quien corresponda Ar (CORPES)
        No nos amenazaba la sombra de un gobierno o un ejército enemigo dispuestos a matarnos porque éramos indios negros judíos extranjeros. No había un gobierno que pensara que sólo podía sobrevivir si nos mataba. No vivíamos en un país donde la muerte política fuera más habitual que las picaduras de víbora coral, las caídas de andinistas en el Tupungato, el choque de dos trenes.
      • 2014 Lojo, M. R. Todos éramos hijos Ar (CORPES)
        Las llaves del Reino donde todos serían reyes o todos serían pueblo, no estaban seguramente donde tantos las habían buscado. Quizá ni siquiera tenían forma de llaves, sino de animales temibles o grotescos. Una víbora de coral, que muerde la mano del que intenta capturarla, o un sapo cancionero con el vientre abombado por músicas nocturnas, que aturde a sus perseguidores en los laberintos de pantanos o estanques.
      • 1610 Anónimo Descripción Tunja Descripción Indias Co (CDH )
        Hay víboras de coral, que matan con su picadura; hay sapos ponçoñosos, que en tocándolos echan leche por todas las coyunturas del cuerpo, y donde llega la leche, se hincha y cubre de lepra; y si algun perro come de estos sapos, se muere; hay otros que llaman tiros, que son de tamaño de un palmo y de color de coral: pican de salto y la picadura es mortal. Demás destas, hay otras muchas serpientes de que no se saben los nombres, aunque se esperimenta la ponçoña, pues matan con su picadura.
      • 1653 Cobo, B. HNuevo Mundo [1890-1893] Esp (CDH )
        LA Víbora de coral no es más gruesa que el dedo menor de la mano, y larga poco más de dos palmos, y muy ponzoñosa. Danle este nombre por el color que más campea en ella de tres ó cuatro que tiene. Está compuesta como de trocillos delgados ensartados tan largos como los artejos de los dedos, y un trozo es de un colorado tan fino como un coral, otro de azul muy vivo y otro negro.
      • 1862 Paz Soldán, M. F. Geografía Perú, I p. 187 Pe (BD)
        Entre reptíles se encuentran las Víboras de coral y venenosas, cuyo antídoto es el tabaco y bejuco de Guayaquil. La especie llamada Colambo es domesticable y se alimenta de cuanto se le da. Por supuesto que no faltan Perros, Gatos, Ratones y otros animales que por do quier se encuentran.
      • 1886 Anónimo (E. D. de A.) "Notas República Paraguay" [15-04-1886] Revista Latino-Americana (Ciudad de México) Mx (HD)
        El reino animal es tambien sumamente variado, pues además del ganado vacuno, que es una de las principales riquezas del país [...]. Y de aves, el buitre, halcon, gavilan, la perdiz, la tórtola, el guacamayo, el loro, la gaviota, el cisne, el ganso y gran variedad de patos. Entre los reptiles, además de gran abundancia de tortugas, se cuentan el boa constrictor, la víbora de coral y de cascabel y el caiman.
      • 1911 Segovia, L. Dicc argentinismos Ar (BD)
        VÍBORA DE CORAL. f. Elaps corallinus ó Maregrari y frontalis. En el Paraguay unboi chumbé (voces guaraníes). Víbora cegatona, de muy lindos colores. Su tamaño llega hasta uno y dos metros de largo; pero el diámetro del grosor no pasa de tres centímetros. El cuerpo está pintado á partes de bermejo color de coral, blanco y negro y así sucesivamente desde la cabeza hasta la punta de la cola, dice Moraes. No es tan brava ni tan ponzoñosa como se cree y se dice que su mordedura se cura aplicando la cabeza propia de la víbora machacada [...]. Hay especies no venenosas. Según la A. coral es culebra de Venezuela, muy venenosa, de color encarnado y con anillos negros, y coralillo, una serpiente de Sud America que tiene anillos amarillos, rojos y negros, y mide 70 centímetros de largo.
      • 1918 Quiroga, H. Cuentos selva [1993] Ur (CDH )

        Las víboras coloradas llevaban una pollerita de tul colorado; las verdes, una de tul verde; las amarillas otra de tul amarillo; y las yararás, una pollerita de tul gris pintada con rayas de polvo de ladrillo y ceniza, porque así es el color de las yararás.

        Y las más espléndidas de todas eran las víboras de coral, que estaban vestidas con larguísimas gasas rojas, blancas y negras, y bailaban como serpentinas.

      • 1918 Quiroga, H. Cuentos selva [1993] Ur (CDH )

        Sólo los flamencos, que entonces tenían las patas blancas, y tienen ahora como antes la nariz muy gruesa y torcida, sólo los flamencos estaban tristes, porque como tienen muy poca inteligencia, no habían sabido cómo adornarse. Envidiaban el traje de todos, y sobre todo el de las víboras de coral. Cada vez que una víbora pasaba por delante de ellos, coqueteando y haciendo ondular las gasas de serpentina, los flamencos se morían de envidia.

      • 1918 Quiroga, H. Cuentos selva [1993] Ur (CDH )

        Hasta que al fin, viendo que ya no quedaba un solo pedazo de media, las víboras los dejaron libres, cansadas y arreglándose las gasas de su traje de baile.

        Además, las víboras de coral estaban seguras de que los flamencos iban a morir, porque la mitad, por lo menos, de las víboras de coral que los habían mordido, eran venenosas.
      • 1947 Tovar Ramírez, E. D. Vocabulario oriente peruano [1966] Pe (NTLLE)
        Víbora coralillo.— Ofidio pequeño, del género Vipera.
      • 1981 Castro, R. / Handel, M. / Rivolta, G. B. Actualizaciones biología [1999] Ar (CDH )

        La fauna es tan rica como la de la selva misionera: comadrejas, murciélagos, monos, zorro del monte, coatí, hurones, félidos como el gato onza, puma y yaguar, vizcachas, tuco-tucos, quirquinchos, perezosos, corzuelas; loros, teros y cóndores, entre otras aves; víboras de coral, de cascabel, yarará y falsa yarará; anfibios, peces e insectos abundantes tanto en número como en especies.

      • 1988 Osmar Ciró, R. Primeros auxilios [1988] 166 Ar (CDH )

        Más peligrosos que los anteriores son proteroglifos, en los cuales los dientes inoculadores son anteriores y poseen un canal por donde inyectan el veneno; pertenece a este tipo la víbora de coral.

      • 1988 Osmar Ciró, R. Primeros auxilios [1988] Ar (CDH )
        La víbora coral se distribuye en el norte, nordeste y centro del país. Posee un cuerpo largo y delgado, de alrededor de 80 cm de longitud, que puede llegar hasta 1,30 metro. Presenta escamas lisas que forman bandas trasversales de color rojo, blanco y negro, a diferencia de las otras especies venenosas. Su cabeza es pequeña y oval, y casi no se distingue del cuello; su boca es diminuta y muestra un par de colmillos anteriores, fijos en el maxilar superior.
      • 1992 Vattuone, L. F. Biología I [1992] Ar (CDH )

        Vegetación selvática rodeada de altos cerros. Flora: seibo salteño, laurel, nogal, cedro, sauce criollo, tala, algarrobo blanco, tunas, cardones, tipas colorada y blanca, saúco, lianas, orquídeas, etc. Fauna: murciélago mordedor, anta o tapir, hurón, yaguareté, puma, zorro, yarará, víbora coral, víbora de cascabel, insectos (vinchuca), etc. Ubicado dentro de la selva tucumanosalteña.

      • 1993 Haensch, G. / Werner, R. (dirs.) Nuevo diccionario uruguayismos Ur (NTLLE)
        víbora f [...] (víbora de) coral Ofidio venenoso, que puede medir hasta 1,50 m de largo, con el cuerpo cilíndrico, relativamente delgado y ornamentado con anillos completos, alternados, de color negro, rojo y blanco. Su cabeza, poco destacada, presenta ojos y boca muy pequeños. No es muy agresiva, pero su veneno es muy activo (Fam. Elapidae, Micrurus spp.).
      • 1993 Monetta, A. Ischigualasto [1993] Ar (CDH )

        Los anfibios están representados por numerosas especies de "sapos y ranas"que aprovechan las pocas aguadas que subsisten luego de la época de las lluvias. Entre los reptiles más comunes encontramos lagartos y lagartijas que reciben nombres lugareños; culebras y algunas víboras entre las que se cuentan la yarará chica y la víbora de coral, que completan este cuadro.

      • 2005 Gutiérrez, G. / Guzmán, M. "México. Biotecnología" Ciencia y Desarrollo (México D. F.): cyd.conacyt.gob.mx Mx (CORPES)
        Alejandro Alagón Cano (Instituto de Biotecnología UNAM) aportó dos importantes aplicaciones de la biotecnología: un anticoagulante derivado de la sativa del murciélago, el cual es utilizado para tratamiento de infartos y en trombosis cerebrales, y un antiveneno contra la picadura de la araña viuda negra y de la víbora coralillo, resultado de la clonación de las toxinas de ambos animales.
      • 2008 Caparrós, M. A quien corresponda Ar (CORPES)
        No nos amenazaba la sombra de un gobierno o un ejército enemigo dispuestos a matarnos porque éramos indios negros judíos extranjeros. No había un gobierno que pensara que sólo podía sobrevivir si nos mataba. No vivíamos en un país donde la muerte política fuera más habitual que las picaduras de víbora coral, las caídas de andinistas en el Tupungato, el choque de dos trenes.
      • 2010 ASALE Dicc americanismos (NTLLE)
        víbora. [...] víbora de coral. f. Bo, Ar, Ur. coral [| culebra de hasta 1 m de longitud, de cabeza plana redondeada y cuerpo con franjas transversales de vivos colores, rojo, naranja, amarillo, blanco y negro según las variedades. (Elapidae; Micrurus spp.)].
      • 2014 Lojo, M. R. Todos éramos hijos Ar (CORPES)
        Las llaves del Reino donde todos serían reyes o todos serían pueblo, no estaban seguramente donde tantos las habían buscado. Quizá ni siquiera tenían forma de llaves, sino de animales temibles o grotescos. Una víbora de coral, que muerde la mano del que intenta capturarla, o un sapo cancionero con el vientre abombado por músicas nocturnas, que aturde a sus perseguidores en los laberintos de pantanos o estanques.
    3. s. f. Con áspid en aposición, para referirse al reptil venenoso de la familia de los vipéridos, endémico del centro y sur de Europa, de hasta 85 centímetros de longitud, de cabeza grande, angulosa y bien diferenciada, ojos con pupilas verticales, escama nasal elevada, y cuerpo de color marrón o gris con manchas oscuras en zigzag sobre el lomo; tiene hábitos nocturnos. Nombre científico: Vipera aspis .
      Sinónimos: áspid; culebra
      docs. (1829-2020) 12 ejemplos:
      • 1829 Anónimo (J.D-L.C) Trad Compendio higiene pública, Deslandes, I p. 413 Esp (BD)
        El doctor Goupil ha demostrado que la víbora aspid no es mas dañina que las otras como algunos habian creido: los efectos de sus mordeduras son tan rápidos que reclaman inmediatamente un remedio pronto, en cuyos pormenores no podemos entrar aquí; y solo nos contentaremos con indicar, que es muy útil aplicar una ventosa en la parte herida, como se ha recomendado en estos últimos tiempos.
      • 2020 García García, S. (ed.) Decisiones Urgencias Pediátricas p. 355 Esp (BD)
        La víbora europea habita en Galicia, León, la cornisa cantábrica y el País Vasco. La víbora áspid se encuentra en el País Vasco, los Pirineos y Cataluña. La víbora hocicuda está presente en toda la Península excepto en la cornisa cantábrica y los Pirineos. Los vipéridos solo logran inyectar veneno en uno de cada dos ataques, que se producen por intentos de atraparla.
      • 1829 Anónimo (J.D-L.C) Trad Compendio higiene pública, Deslandes, I p. 413 Esp (BD)
        El doctor Goupil ha demostrado que la víbora aspid no es mas dañina que las otras como algunos habian creido: los efectos de sus mordeduras son tan rápidos que reclaman inmediatamente un remedio pronto, en cuyos pormenores no podemos entrar aquí; y solo nos contentaremos con indicar, que es muy útil aplicar una ventosa en la parte herida, como se ha recomendado en estos últimos tiempos.
      • 1849 Casas Mendoza, N. Higiene veterinaria p. 234 Esp (BD)
        La víbora áspid es pequeña y tiene cuatro series de líneas negras en el dorso. Las víboras son vivíparas, se alimentan de insectos, pájaros y de mamíferos pequeños; son tímidas, viven en sitios aislados, con arbolado y pedregosos, no salen hasta despues de hacerlo el sol y se esconden cuando sus rayos calientan mucho.
      • 1877 Schz Ocaña, E. "Trad Mordedura animales venenosos" [01-01-1877] p. 264 Anuario de Medicina y Cirugía Prácticas (Madrid) Esp (HD)
        De los numerosos experimentos hechos por Weir Mitchell con el veneno de la culebra de cascabel y por Gicquian y Viaud Grand-Marais con el de la víbora aspid resulta: 1.º Que el ácido fénico introducido en las picadura inmediatamente despues de haber mordido el reptil impide que se produzca la intoxicacion tanto local como general [...].
      • 1894 Blasco Negrillo, J. "Córdoba apuntes notas conmemorativas conclusión" [10-02-1894] Diario de Córdoba de Comercio, Industria, Administración, Noticias y Avisos (Córdoba) Esp (HD)
        En distintos artículos trata de la Víbora áspid, con motivo de una descubierta en Fontainebleau, y de una loba marina que se había cogido cerca de Alicante y que se mostraba en el Retiro. A más de estos objetos que ofrecieron materia de estudio á nuestro escritor, hay otros que omitimos, aunque no los respectivos á aplicaciones de los conocimientos físicos á la vida ordinaria [...].
      • 1918 Oller Mtz, A. "Peligro víboras escorpiones" [16-07-1918] El Sol (Madrid) Esp (HD)
        Las víboras tienen como carácter peculiar dos series de escudos longitudinales en la cola. Se conocen hasta diez y siete especies: pero únicamente dos existen en España: la víbora áspid o común y las pelias.
      • 1932 Anónimo "Víbora modo conocerla defenderse" [01-01-1932] p. 93 Almanaque Bailly-Bailliere (Madrid) Esp (HD)
        Los naturalistas distinguen once especies de víboras. De estas once especies dos solamente se encuentran en Europa, siendo raras las demás; y de estas dos especies la que más abunda es la víbora áspid, o víbora común, causa de las nueve décimas de los accidentes de emponzoñamiento.
      • 1979 Ruiz Ocaña, C. "Valle Odesa" [14-08-1979] Diario de Burgos (Burgos) Esp (HD)
        En el río Arazas —truchero— y en sus cursos de agua tributarios se encuentran varias especies de ranas, el tritón pirenáico, los sapos —partero y común, aletargados durante el invierno— y la salamandra. Reptibles como la culebrilla de cristal, la esculapio, la culebra verde y varias especies de culebras acuáticas. Cuidado con la víbora áspid, venenosa.
      • 1988 Prensa ABC, 10/07/1988 [1988] Esp (CDH )
        España, gracias a su clima variado, a caballo entre la frontera de Africa y los Pirineos, permitió la supervivencia de especies y reservas —el urogallo y las víbora áspid, por ejemplo— que han desaparecido en Centroeuropa. El estudio recoge puntualmente el escenario, la fauna de la ibérica verde, la fauna de las estepas, la fauna del bosque y del matorral mediterráneos, los prisioneros de la montaña, la fauna de las zonas húmedas y la de costa.
      • 1999 Prensa Diario de Navarra, 12/05/1999 [1999] Esp (CDH )

        Es lo que le ocurrió el domingo pasado a un joven de 15 años que llegó con una mordedura de víbora al Hospital Virgen del Camino de Pamplona. Le había mordido en la Ulzama una víbora Aspid, típica del norte de Navarra, cuyo periodo más intenso de actividad es en mayo y junio.

      • 2009 Faraldo, J.M. Trad Narrenturm, Sapkowski p. 448 Esp (BD)
        ¿Oyes, curato maldito? ¿Asesino? ¿Qué haces, cierras los ojos a la verdad? ¿Cierras los oídos como la víbora áspid de la Biblia?
      • 2013 Bergillos Gasión, F. / Rivas Fdz, M. A. Toxinología clínica, II p. 654 Esp (BD)
        Víbora áspid (Vipera aspis). Se trata de una verdadera víbora, con tamaño promedio de 60-70 cm. Se trata de una especie que ocupa una amplia variedad de hábitats, desde bosques de coniferas, encinas, melojos, quejigos, y pinares, hasta prados de montaña y pastizales subalpinos.
      • 2020 García García, S. (ed.) Decisiones Urgencias Pediátricas p. 355 Esp (BD)
        La víbora europea habita en Galicia, León, la cornisa cantábrica y el País Vasco. La víbora áspid se encuentra en el País Vasco, los Pirineos y Cataluña. La víbora hocicuda está presente en toda la Península excepto en la cornisa cantábrica y los Pirineos. Los vipéridos solo logran inyectar veneno en uno de cada dos ataques, que se producen por intentos de atraparla.
    4. s. f. Con Adder o péliade en aposición, o con los modificadores común o europea, para referirse al reptil venenoso de la familia de los vipéridos, endémico de Europa y Asia, de hasta 90 centímetros de longitud, de cabeza grande, angulosa y bien diferenciada, y cuerpo de color marrón o gris con manchas oscuras en zigzag o completamente negro. Nombre científico: Vipera berus .
      docs. (1837-2013) 12 ejemplos:
      • 1837 Rodrigo, J. Trad HNatural, Salacroux, II p. 230 Esp (BD)
        Todas son de poca magnitud, y por consiguiente menos peligrosas que las precedentes. Se conocen más de doce especies, de las cuales seis son europeas; solo dos se encuentran en Francia: la víbora comun (col. berus, L.) y el aspid (col. aspis, L.).
      • 2013 Bergillos Gasión, F. / Rivas Fdz, M. A. Toxinología clínica, II p. 661 Esp (BD)
        Es sin duda la más prolífica de las víboras de la Península Ibérica, no tanto por el número de crías que pare si no [sic] por la frecuencia de los partos y porque el índice de supervivencia de los neonatos es elevado. El cuadro clínico que produce es superponible al viperismo producido por la víbora europea (Vipera berus), aunque nunca se han dado cuadros clínicos de envenenamiento severo.
      • 1837 Rodrigo, J. Trad HNatural, Salacroux, II p. 230 Esp (BD)
        Todas son de poca magnitud, y por consiguiente menos peligrosas que las precedentes. Se conocen más de doce especies, de las cuales seis son europeas; solo dos se encuentran en Francia: la víbora comun (col. berus, L.) y el aspid (col. aspis, L.).
      • 1862 Merino Glz, V. Discurso Influjo ciencias naturales medicina p. 27 Esp (BD)
        En efecto, mientras que la ponzoña de la víbora europea no produce la muerte sino en casos excepcionales, la de la víbora de África, llamada áspid, ocasiona en poco tiempo un entorpecimiento general, precursor de una muerte rápida y horrible. La misma diferencia se observa entre la picadura del escorpion de nuestros climas y el de las regiones intertropicales.
      • 1884 Anónimo "Variedades científicas antídoto ponzoña viborezna" [01-01-1884] p. 68 Revista Agustiniana (Valladolid) Esp (HD)
        Estoy absolutamente convencido, dice el facultativo citado, de que el permanganato de potasa es el antídoto del veneno de víboras cornudas, y con mayor razón del de la víbora común, que es menos dañosa. En los casos, añade, en que se ha aplicado este remedio, el mal ha desaparecido como quitado con la mano: en los demás, la muerte es inevitable.
      • 1911 Vera, V. "Jardín serpientes" [08-09-1911] La Ilustración Española y Americana (Madrid) Esp (HD)
        El mismo Dr. Calmette manifiesta en su magnífica obra sobre los venenos, que á cada ponzoña debe corresponder un suero especial. Ahora bien: los sueros que se preparan en el Instituto de Lilla proceden de la ponzoña de las serpientes asiáticas, y estos sueros, aunque han resultado excelentes contra la acción de la mordedura de la víbora europea, son ineficaces para combatir los efectos de la ponzoña de las serpientes brasileñas, tanto crótalos como jaracas.
      • 1934 Anónimo "Víbora" [19-01-1934] La Orientación: Periódico Semanal de Instrucción Pública (Guadalajara) Esp (HD)
        La víbora europea gusta de permanecer en los lugares calientes y secos, ocultándose entre las malezas o bajo las piedras. Su longitud es generalmente de sesenta centímetros; mata los pájaros y ratones con su veneno para engullirlos luego enteros. No acomete al hombre, a no ser que se le inquiete [...].
      • 1988 García Pelayo Gross, R. Enciclopedia científica Larousse, III p. 717 Mx (BD)
        [...] y matan las presas apretándolas entre los anillos, y, en las especies venenosas, la culebra acuática (Natrix natrix), la cobra de la India (Naia naia), causante de numerosas muertes, y, más particularmente, las pertenecientes a la familia de los vipéridos, como la víbora pelíade (Vipera berus) y la víbora áspid (Vipera aspis).
      • 1991 Ortiz Vera, I. Trad Vida montaña Stratsny Bejcek p. 80 Esp (BD)
        Las turberas acogen también a Lacerta vivipara y a la víbora péliade (Vipera berus), único reptil que habita más allá del Círculo polar. Ambas especies son ovovivíparas. Esta es una importante adaptación que les permite sobrevivir en medios relativamente fríos como las turberas, la alta montaña o las regiones septentrionales.
      • 1998 Cifuentes, P. et alii Diccionario naturaleza, II p. 225 Esp (BD)
        Las otras víboras ibéricas, víbora áspid (Vipera aspis), víbora europea (Vipera berus) y víbora de seoane (Vipera seoanei), tienen sus cuarteles confinados a la España atlántica y pirenaica. La áspid habita en las zonas pedregosas de los Pirineos y el País Vasco, y llega a vivir por encima de los 2.000 m; su actividad es principalmente diurna.
      • 2001 Delibes Castro, M. Naturaleza Esp (CORPES)
        De todos modos, recientemente unos investigadores suecos, encabezados por Thomas Madsen, han salvado de la extinción in extremis a una población aislada de víboras europeas (Vipera berus), demostrando, de paso, que sus problemas derivaban de la endogamia.
      • 2008 Bustamante, Ó. Jugador rugby Ch (CORPES)
        "La víbora Adder, Vipera Berus, teóricamente, vuelvo a insistir, habita desde el Mediterráneo hasta el Círculo Polar Ártico y por el este llega hasta Siberia. No voy a decir que es muy abundante, pero sí diré que es visible de tanto en tanto en el Reino Unido, Francia, Alemania, España y demás países del entorno".
      • 2013 Bergillos Gasión, F. / Rivas Fdz, M. A. Toxinología clínica, II p. 661 Esp (BD)
        Es sin duda la más prolífica de las víboras de la Península Ibérica, no tanto por el número de crías que pare si no [sic] por la frecuencia de los partos y porque el índice de supervivencia de los neonatos es elevado. El cuadro clínico que produce es superponible al viperismo producido por la víbora europea (Vipera berus), aunque nunca se han dado cuadros clínicos de envenenamiento severo.
      • 1837 Rodrigo, J. Trad HNatural, Salacroux, II p. 230 Esp (BD)
        Todas son de poca magnitud, y por consiguiente menos peligrosas que las precedentes. Se conocen más de doce especies, de las cuales seis son europeas; solo dos se encuentran en Francia: la víbora comun (col. berus, L.) y el aspid (col. aspis, L.).
      • 1862 Merino Glz, V. Discurso Influjo ciencias naturales medicina p. 27 Esp (BD)
        En efecto, mientras que la ponzoña de la víbora europea no produce la muerte sino en casos excepcionales, la de la víbora de África, llamada áspid, ocasiona en poco tiempo un entorpecimiento general, precursor de una muerte rápida y horrible. La misma diferencia se observa entre la picadura del escorpion de nuestros climas y el de las regiones intertropicales.
      • 1884 Anónimo "Variedades científicas antídoto ponzoña viborezna" [01-01-1884] p. 68 Revista Agustiniana (Valladolid) Esp (HD)
        Estoy absolutamente convencido, dice el facultativo citado, de que el permanganato de potasa es el antídoto del veneno de víboras cornudas, y con mayor razón del de la víbora común, que es menos dañosa. En los casos, añade, en que se ha aplicado este remedio, el mal ha desaparecido como quitado con la mano: en los demás, la muerte es inevitable.
      • 1911 Vera, V. "Jardín serpientes" [08-09-1911] La Ilustración Española y Americana (Madrid) Esp (HD)
        El mismo Dr. Calmette manifiesta en su magnífica obra sobre los venenos, que á cada ponzoña debe corresponder un suero especial. Ahora bien: los sueros que se preparan en el Instituto de Lilla proceden de la ponzoña de las serpientes asiáticas, y estos sueros, aunque han resultado excelentes contra la acción de la mordedura de la víbora europea, son ineficaces para combatir los efectos de la ponzoña de las serpientes brasileñas, tanto crótalos como jaracas.
      • 1934 Anónimo "Víbora" [19-01-1934] La Orientación: Periódico Semanal de Instrucción Pública (Guadalajara) Esp (HD)
        La víbora europea gusta de permanecer en los lugares calientes y secos, ocultándose entre las malezas o bajo las piedras. Su longitud es generalmente de sesenta centímetros; mata los pájaros y ratones con su veneno para engullirlos luego enteros. No acomete al hombre, a no ser que se le inquiete [...].
      • 1983 Bárcena, A. Trad Reptiles Carr p. 126 Mx (BD)
        Es notable que de los tres reptiles que se aventuran más por el norte, rebasando incluso el Círculo Polar Ártico, dos, la víbora europea y el lagarto Lacerta vivípara, sean vivíparos. Lo mismo hace la serpiente de cristal Anguis, otro frecuentador de las regiones nórdicas.
      • 1988 García Pelayo Gross, R. Enciclopedia científica Larousse, III p. 717 Mx (BD)
        [...] y matan las presas apretándolas entre los anillos, y, en las especies venenosas, la culebra acuática (Natrix natrix), la cobra de la India (Naia naia), causante de numerosas muertes, y, más particularmente, las pertenecientes a la familia de los vipéridos, como la víbora pelíade (Vipera berus) y la víbora áspid (Vipera aspis).
      • 1991 Ortiz Vera, I. Trad Vida montaña Stratsny Bejcek p. 80 Esp (BD)
        Las turberas acogen también a Lacerta vivipara y a la víbora péliade (Vipera berus), único reptil que habita más allá del Círculo polar. Ambas especies son ovovivíparas. Esta es una importante adaptación que les permite sobrevivir en medios relativamente fríos como las turberas, la alta montaña o las regiones septentrionales.
      • 1998 Cifuentes, P. et alii Diccionario naturaleza, II p. 225 Esp (BD)
        Las otras víboras ibéricas, víbora áspid (Vipera aspis), víbora europea (Vipera berus) y víbora de seoane (Vipera seoanei), tienen sus cuarteles confinados a la España atlántica y pirenaica. La áspid habita en las zonas pedregosas de los Pirineos y el País Vasco, y llega a vivir por encima de los 2.000 m; su actividad es principalmente diurna.
      • 2001 Delibes Castro, M. Naturaleza Esp (CORPES)
        De todos modos, recientemente unos investigadores suecos, encabezados por Thomas Madsen, han salvado de la extinción in extremis a una población aislada de víboras europeas (Vipera berus), demostrando, de paso, que sus problemas derivaban de la endogamia.
      • 2008 Bustamante, Ó. Jugador rugby Ch (CORPES)
        "La víbora Adder, Vipera Berus, teóricamente, vuelvo a insistir, habita desde el Mediterráneo hasta el Círculo Polar Ártico y por el este llega hasta Siberia. No voy a decir que es muy abundante, pero sí diré que es visible de tanto en tanto en el Reino Unido, Francia, Alemania, España y demás países del entorno".
      • 2013 Bergillos Gasión, F. / Rivas Fdz, M. A. Toxinología clínica, II p. 661 Esp (BD)
        Es sin duda la más prolífica de las víboras de la Península Ibérica, no tanto por el número de crías que pare si no [sic] por la frecuencia de los partos y porque el índice de supervivencia de los neonatos es elevado. El cuadro clínico que produce es superponible al viperismo producido por la víbora europea (Vipera berus), aunque nunca se han dado cuadros clínicos de envenenamiento severo.
    5. s. f. Con el modificador cornuda o con el complemento de cuernitos, para referirse al reptil venenoso de la familia de los vipéridos, endémico del norte de África y de ciertas zonas de Asia, de hasta 85 centímetros de longitud, con una protuberancia puntiaguda encima de cada ojo, cuerpo de color amarillo, gris o marrón que le sirve para camuflarse con el terreno, con manchas oscuras semirrectangulares en el lomo, y cola delgada. Nombre científico: Cerastes cerastes.
      docs. (1837-2003) 12 ejemplos:
      • 1837 Rodrigo, J. Trad HNatural, Salacroux, II p. 231 Esp (BD)
        Las demas víboras son tambien muy temibles por la actividad de su veneno. Tales son la víbora de cola corta (vip. brachyura), la víbora de hocico cornudo (col. ammodites) parecida á la comun, pero de la que se distingue por un pequeño cuerno blando y cubierto de escamas que lleva en la estremidad del hocico; la víbora cornuda ó cerasto (col. cerastes), que tiene un cuernecito en cada ceja [...].
      • 2003 Julivert, M. Sáhara tierras pueblos culturas p. 196 Esp (BD)
        Entre las víboras (Viperidae) pueden citarse Bitis arietans, especie sobre todo del Sahel pero que se encuentra por todo el Sáhara, Cerastes cerastes, o víbora cornuda, C. vipera, propia de todas las regiones desérticas de África del Norte y Próximo Oriente [...].
      • 1837 Rodrigo, J. Trad HNatural, Salacroux, II p. 231 Esp (BD)
        Las demas víboras son tambien muy temibles por la actividad de su veneno. Tales son la víbora de cola corta (vip. brachyura), la víbora de hocico cornudo (col. ammodites) parecida á la comun, pero de la que se distingue por un pequeño cuerno blando y cubierto de escamas que lleva en la estremidad del hocico; la víbora cornuda ó cerasto (col. cerastes), que tiene un cuernecito en cada ceja [...].
      • 1848 Anónimo Trad Obras completas Buffon XV p. 192 Esp (BD)
        Dan este nombre á una culebra venenosa de Arabia, de Africa, y particularmente de Egipto, que se remitió al Gabinete del Rey con el nombre de víbora cornuda: es muy notable y muy fácil de distinguir en dos especies de cuernecillos que tiene mas arriba de los ojos. Esta particularidad junta á su calidad venenosa, y acaso tambien á sus hábitos naturales, habrá hecho precisamente que los primeros egipcios observasen con atencion al ceraste [...].
      • 1875 Anónimo "Trad Mitos serpientes piedras, Buckland" [10-01-1875] Revista Europea (Madrid) Esp (HD)
        Así sucede con la cobra, que es el emblema de la divinidad en la India, con la víbora cornuda en Egipto, con el crótalo en América, y el hecho parece tanto más extraño al pensar que estos reptiles, de mordedura mortal, son los emblemas del dios de la medicina.
      • 1884 Anónimo "Variedades científicas antídoto ponzoña viborezna" [01-01-1884] p. 68 Revista Agustiniana (Valladolid) Esp (HD)
        Estoy absolutamente convencido, dice el facultativo citado, de que el permanganato de potasa es el antídoto del veneno de víboras cornudas, y con mayor razón del de la víbora común, que es menos dañosa. En los casos, añade, en que se ha aplicado este remedio, el mal ha desaparecido como quitado con la mano: en los demás, la muerte es inevitable.
      • 1909 Bolívar Urrutia, I. / Calderón, I. HNatural, III: Zoología (2.ª ed.) [1909] Esp (CDH )

        La V. berusL. es especie de Europa, que en España sólo se encuentra en el Norte, y la AmmodytesL. se extiende desde Italia hasta el Cáucaso; las otras dos especies son frecuentes en España, sobre todo la LatasteiBoscá, que es la común en el centro. En África existe otra especie más temible, llamada víbora cornuda, Cerastes cornutusó aegyptiacusDum., que lleva encima de la cabeza dos protuberancias córneas.

      • 1950 Anónimo "Nuevo suero veneno serpientes" [24-10-1950] Diario de Burgos (Burgos) Esp (HD)
        El instituto Pasteur de París, ha logrado crear con éste varios sueros que son antivenenosos excelentes. Dicho centro científico fabrica el suero antivíbora para uso en Europa, y el anticerasto y el anticobra para su empleo en Africa y en Indochina. El cerasto es la víbora cornuda del Sahara.
      • 1981 Alvarado Ballester, R. (dir.) Historia natural, VI Esp (FG)
        Las víboras no suelen pasar de 70 cm de longitud, pero en el género Bitis, de África, B. gabonica llega a 1,80 m. Muy conocida y temida también Cerastes cerastes, de los desiertos norteafricanos, la víbora cornuda.
      • 1988 Cela, C. J. Cristo [1993] 45 Esp (CDH )
        [...] Deena el ama del rancho Providence es aún joven y tiene buena figura y buenos sentimientos, Deena es viuda, a su marido le picó una cascabel en Topock, a lo mejor fue una víbora de cuernitos, que camina de lado y es aún más peligrosa porque no silba, la víbora de cuernitos no vive en ningún otro lugar del mundo [...].
      • 1995 Leguineche, M. Camino corto [1996] Esp (CDH )

        En la tertulia ha surgido el tema inevitable de Tobruk y la campaña de Rommel por estas tierras. Maravilloso lugar para hacer no el amor sino la guerra: restos de ruinas romanas, oleoductos, palmeras datileras y arbustos aislados, hienas y chacales, escorpiones, víboras cornudas, lagartos, ratas, algunas gacelas, áspides de Cleopatra y el desierto interminable. El sol no ha logrado desintegrar los restos de la chatarra de los dos ejércitos.

      • 2003 Julivert, M. Sáhara tierras pueblos culturas p. 196 Esp (BD)
        Entre las víboras (Viperidae) pueden citarse Bitis arietans, especie sobre todo del Sahel pero que se encuentra por todo el Sáhara, Cerastes cerastes, o víbora cornuda, C. vipera, propia de todas las regiones desérticas de África del Norte y Próximo Oriente [...].
      • 1837 Rodrigo, J. Trad HNatural, Salacroux, II p. 231 Esp (BD)
        Las demas víboras son tambien muy temibles por la actividad de su veneno. Tales son la víbora de cola corta (vip. brachyura), la víbora de hocico cornudo (col. ammodites) parecida á la comun, pero de la que se distingue por un pequeño cuerno blando y cubierto de escamas que lleva en la estremidad del hocico; la víbora cornuda ó cerasto (col. cerastes), que tiene un cuernecito en cada ceja [...].
      • 1848 Anónimo Trad Obras completas Buffon XV p. 192 Esp (BD)
        Dan este nombre á una culebra venenosa de Arabia, de Africa, y particularmente de Egipto, que se remitió al Gabinete del Rey con el nombre de víbora cornuda: es muy notable y muy fácil de distinguir en dos especies de cuernecillos que tiene mas arriba de los ojos. Esta particularidad junta á su calidad venenosa, y acaso tambien á sus hábitos naturales, habrá hecho precisamente que los primeros egipcios observasen con atencion al ceraste [...].
      • 1875 Anónimo "Trad Mitos serpientes piedras, Buckland" [10-01-1875] Revista Europea (Madrid) Esp (HD)
        Así sucede con la cobra, que es el emblema de la divinidad en la India, con la víbora cornuda en Egipto, con el crótalo en América, y el hecho parece tanto más extraño al pensar que estos reptiles, de mordedura mortal, son los emblemas del dios de la medicina.
      • 1884 Anónimo "Variedades científicas antídoto ponzoña viborezna" [01-01-1884] p. 68 Revista Agustiniana (Valladolid) Esp (HD)
        Estoy absolutamente convencido, dice el facultativo citado, de que el permanganato de potasa es el antídoto del veneno de víboras cornudas, y con mayor razón del de la víbora común, que es menos dañosa. En los casos, añade, en que se ha aplicado este remedio, el mal ha desaparecido como quitado con la mano: en los demás, la muerte es inevitable.
      • 1909 Bolívar Urrutia, I. / Calderón, I. HNatural, III: Zoología (2.ª ed.) [1909] Esp (CDH )

        La V. berusL. es especie de Europa, que en España sólo se encuentra en el Norte, y la AmmodytesL. se extiende desde Italia hasta el Cáucaso; las otras dos especies son frecuentes en España, sobre todo la LatasteiBoscá, que es la común en el centro. En África existe otra especie más temible, llamada víbora cornuda, Cerastes cornutusó aegyptiacusDum., que lleva encima de la cabeza dos protuberancias córneas.

      • 1950 Anónimo "Nuevo suero veneno serpientes" [24-10-1950] Diario de Burgos (Burgos) Esp (HD)
        El instituto Pasteur de París, ha logrado crear con éste varios sueros que son antivenenosos excelentes. Dicho centro científico fabrica el suero antivíbora para uso en Europa, y el anticerasto y el anticobra para su empleo en Africa y en Indochina. El cerasto es la víbora cornuda del Sahara.
      • 1967 Fernández Suárez, A. "Entre razón mito" [01-11-1967] Cuadernos Americanos (Ciudad de México) Mx (HD)
        Era la cobra egipcia (Naja Haje) o bien la víbora cornuda del Sahara (Cerastes cornutus), con una afilada espina dirigida hacia arriba —un animal inhóspito— y cuernos, como Amón, una bestia sagrada y significativa.
      • 1981 Alvarado Ballester, R. (dir.) Historia natural, VI Esp (FG)
        Las víboras no suelen pasar de 70 cm de longitud, pero en el género Bitis, de África, B. gabonica llega a 1,80 m. Muy conocida y temida también Cerastes cerastes, de los desiertos norteafricanos, la víbora cornuda.
      • 1988 Cela, C. J. Cristo [1993] 45 Esp (CDH )
        [...] Deena el ama del rancho Providence es aún joven y tiene buena figura y buenos sentimientos, Deena es viuda, a su marido le picó una cascabel en Topock, a lo mejor fue una víbora de cuernitos, que camina de lado y es aún más peligrosa porque no silba, la víbora de cuernitos no vive en ningún otro lugar del mundo [...].
      • 1988 Cela, C. J. Cristo [1993] 174 Esp (CDH )
        [...] el niño conocido por Juanito Preguntón apareció en Durango, Colorado, en el camino de Hermosa, su papá retribuyó con diez dólares a madame Angelina que fue quien acertó a encontrarlo estudiando con mucho detenimiento las convulsiones de la agonía de una víbora de cuernitos [...].
      • 1995 Leguineche, M. Camino corto [1996] Esp (CDH )

        En la tertulia ha surgido el tema inevitable de Tobruk y la campaña de Rommel por estas tierras. Maravilloso lugar para hacer no el amor sino la guerra: restos de ruinas romanas, oleoductos, palmeras datileras y arbustos aislados, hienas y chacales, escorpiones, víboras cornudas, lagartos, ratas, algunas gacelas, áspides de Cleopatra y el desierto interminable. El sol no ha logrado desintegrar los restos de la chatarra de los dos ejércitos.

      • 2003 Julivert, M. Sáhara tierras pueblos culturas p. 196 Esp (BD)
        Entre las víboras (Viperidae) pueden citarse Bitis arietans, especie sobre todo del Sahel pero que se encuentra por todo el Sáhara, Cerastes cerastes, o víbora cornuda, C. vipera, propia de todas las regiones desérticas de África del Norte y Próximo Oriente [...].
    6. s. f. Con el modificador cornuda o con el complemento de cuerno, para referirse al reptil venenoso de la familia de los vipéridos, endémico del sur de Europa y ciertas zonas de Asia, de hasta 70 centímetros de longitud, con una protuberancia flexible sobre el hocico de hasta 5 milímetros, cuerpo de color gris, marrón, amarillo o naranja, y con manchas oscuras en zigzag sobre el lomo. Nombre científico: Vipera ammodytes .
      docs. (1856-2013) 5 ejemplos:
      • 1856 Machado, A. A. "Erpetologia Hispalensis" [01-01-1856] p. 570 Memorias de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Madrid (Madrid) Esp (HD)
        V. ammodytes, Laur.— Castellano, Víbora cornuda.— Habita en los alrededores de Sevilla: el cortijo del Judío es célebre por la multitud de reptiles que en él abundan de esta especie. Hay en la provincia de Sevilla otras dos especies de Víboras, si hemos de juzgar por los nombres vulgares con que las distinguen.
      • 1874 Vilanova Piera, J. (dir.) Creacion hist natural, V p. 132 Esp (BD)
        Distínguese además la víbora cornuda de sus congéneres por la escamacion de la cabeza, en la que no se ven mas escudos que los superciliares. Su coloracion, tan variable como en todas las víboras, es, por lo general, amarillo pardusca; en algunos individuos mas ó menos rojiza, y á veces de una tinta rosa verdaderamente espléndida.
      • 1931 Anónimo "Historia natural" [16-05-1931] Algo (Barcelona) Esp (HD)
        Viven en la Europa meridional y central varias especies de víboras, que se reconocen todas ellas por su cabeza de forma triangular, muy distinta del cuerpo, que es relativamente corto y grueso, y entre las cuales figuran [...] la víbora de cuerno, así llamada por una pequeña protuberancia que tiene en el extremo del hocico [...].
      • 1987 Prensa ABC, 21/11/1987 [1987] Esp (CDH )
        Dejando volar la imaginación, aquellas víboras no serían víboras comunes, sino las famosas y celtibéricas víboras cornudas, rara especie de la fauna hispana en peligro de extinción y que provocaron un divertido debate en el Mercado Común. De repente, Europa nos descubría a los ignorantes batuecos la desconocida riqueza que poseemos en víboras cornudas. Estamos en el país del toro y no debe extrañarnos que por estos páramos aparezca algo que lleve cuernos.
      • 2013 Bergillos Gasión, F. / Rivas Fdz, M. A. Toxinología clínica, II p. 674 Esp (BD)
        En la víbora de cuerno (Vipera ammodytes), donde se ha confirmado la presencia de la neurotoxina (ammodytoxina), su mordedura produce un efecto neurotóxico directo con el compromiso de nervios craneales que producen oftalmoplejia, ptosis (el signo neurotóxico más frecuente), dificultad del habla y dificultades para tragar, así como neuropatías periféricas con presencia de parálisis y paresia de la extremidad afectada.
    7. s. f. Ar Ur Py Con la aposición yarará o con el complemento de la cruz, para referirse al reptil venenoso de la familia de los vipéridos, endémico de Sudamérica, de hasta 1,7 metros de longitud, con una mancha en forma de cruz en la cabeza, cuerpo de color marrón, verde oscuro o gris, y con manchas oscuras simétricas en forma de C en el dorso. Nombre científico: Bothrops alternatus .
      Sinónimo: serpiente
      docs. (1862-2014) 29 ejemplos:
      • 1862 Calvo, C. Trad República Paraguay Graty p. 311 Ur (BD)
        Las Víboras mas comunes son: el Quĭrĭrĭo ó Víbora de la Cruz, así llamada por tener una cruz en la cabeza: es oscura, manchada de negro, y de dos piés de longitud; se tiene por una de las mas venenosas.
      • 2014 RAE DLE (NTLLE)
        víbora. [...] víbora de la cruz. f. Arg., Par. y Ur. crucera [| cada una de las dos especies de ofidios venenosos de aspecto muy similar, de hasta un metro y medio de longitud y de color castaño claro con dibujos de tonos más oscuros, que se alimentan de anfibios, aves, huevos y pequeños roedores].
      • 1862 Calvo, C. Trad República Paraguay Graty p. 311 Ur (BD)
        Las Víboras mas comunes son: el Quĭrĭrĭo ó Víbora de la Cruz, así llamada por tener una cruz en la cabeza: es oscura, manchada de negro, y de dos piés de longitud; se tiene por una de las mas venenosas.
      • 1880 Romero, E. (dir.) Enciclopedia educación, IV p. 438 Ur (BD)
        Hicieron las alumnas análisis y construcción de simples proposiciones, entre ellas, ésta: la víbora es un reptil venenoso. Fué variada y complementada de este modo: La víbora de la cruz es un reptil muy ponzoñoso; y agregaron: la ponzoñosa es secretada por una glándula situada en la base de un diente especial de la mandíbula superior.
      • 1888 Acevedo Díaz, E. Ismael [1991] Ur (CDH )
        En este espacio, a trechos despejado, el mataojo, el sarandí colorado y el guabiroba formaban islas, y en su suelo arenoso y caliente, preferido de los ofidios, hacía oír su silbo agudo y penetrante la víbora de la cruz. El jinete lo atravesó a paso rápido, y llegado que hubo a una nueva aspereza en que crecían el coronilla, el timbó y la «rama negra», desmontóse, siguiendo a pie con el caballo del cabestro [...].
      • 1889 Granada, D. Vocabulario rioplatense Ur (BD)
        VÍBORA DE LA CRUZ. f. —Víbora común en las regiones del Plata. Llámanla de la cruz, por parecerse á una cruz una mancha que tiene en la cabeza.
      • 1896 Granada, D. Supersticiones Río Plata p. 336 Ur (BD)
        Una víbora yarará mordió en Entre Ríos, frontera de Corrientes, á un peón de estancia. Se le aplicaron en seguida cuantos remedios se conocen en el campo para esos males: el cauterio con un hierro ardiente, baldes de leche, pieles de venado, tabaco mascado, isipó-curuzá, etc. El individuo sanó al cabo de un mes y medio de penosa enfermedad; pero quedó ciego y loco.
      • 1921 Quiroga, H. "Anaconda" [2011] p. 36 "Anaconda otros cuentos" Ur (BD)
        Estaba allí, negligentemente tendida como si se tratara de todo menos de hacer admirar las curvas blancas y café de su lomo sobre largas bandas salmón, la esbelta Neuwied, dechado de belleza, y que había guardado para sí el nombre del naturalista que determinó su especie. Estaba Cruzada —que en el sur llaman víbora de la cruz—, potente y audaz, rival de Neuwied en punto a belleza de dibujo.
      • 1922 Pagano, J. L. Hombre volvió vida p. 235 Ar (BD)
        Ño Casiano — Ya sé que es medio alzao y tajiador, pero a mí con la uña y dormío ha'e ser. Yo no le temo a la picadura traicionera de la víbora yarará. Cipriano. — Muy mudao anda el tiempo, ño Casiano: ayer mesmo me sabía yamar su "patroncito". Ño Casiano — Porque no lo creiba tan descastao. Cipriano — ¿Y por qué sopla hoy un ventarrón tan juerte, vamos a ver?
      • 1960 Roa Bastos, A. Hijo hombre [1977] Py (CDH )

        Tuerto y corpulento, picado de viruelas, Chaparro era la odiosa sombra del habilitado, tal vez más odiada que él mismo. Lo apodaban a sus espaldas Juan Kurusú, o Kurusú, simplemente, porque era eso: la sombra de la cruz en que penaban los peones. Y también porque la punta del látigo de Chaparro sabía vibrar rápida y mortal como la víbora de la cruz.

      • 1988 Osmar Ciró, R. Primeros auxilios [1988] Ar (CDH )

        Todas son del género Bothrops, tienen cabeza triangular y colmillos del tipo solenoglifos, o sea que se proyectan hacia adelante cuando ataca.

        En el territorio de nuestro país se encuentran varias especies, pero las más frecuentes son la yarará grande o víbora de la cruz y la yarará chica o yarará. /

      • 1992 Digón, A. Venenos animales Intoxicaciones pediatría Ar (CDH )
        La B. alternata (yarará grande, yarará real, víbora de la cruz) es una serpiente voluminosa, amarronada, con un diseño similar a una cruz en las escamas dorsales de la cabeza y similar a una flecha en las escamas ventrales de la misma (características de distinción de especie).
      • 2002 Ortega, P. Bolivia: Guía [2002] Esp (CORPES)
        Entre el pasto viven serpientes como la cascabel, la víbora de la cruz, la coral, la yurará, la yoperojobobo y también el tatú, una especie parecida al puercoespín; los osos hormigueros, el ñandú y la perdiz. En los ríos no es difícil contemplar al simpático bufeo o delfín de agua dulce, junto a los dorados y surubís, las pirañas y los deliciosos pacús.
      • 2010 ASALE Dicc americanismos (NTLLE)
        víbora. [...] víbora de la cruz. Bo, Ar, Ur. equis [| serpiente de hasta 1,5 m de longitud, con fosas faciales como órganos sensibles al calor. (Viperidae; Bothrops spp.)].
      • 2014 RAE DLE (NTLLE)
        víbora. [...] víbora de la cruz. f. Arg., Par. y Ur. crucera [| cada una de las dos especies de ofidios venenosos de aspecto muy similar, de hasta un metro y medio de longitud y de color castaño claro con dibujos de tonos más oscuros, que se alimentan de anfibios, aves, huevos y pequeños roedores].
      • 1862 Calvo, C. Trad República Paraguay Graty p. 311 Ur (BD)
        Las Víboras mas comunes son: el Quĭrĭrĭo ó Víbora de la Cruz, así llamada por tener una cruz en la cabeza: es oscura, manchada de negro, y de dos piés de longitud; se tiene por una de las mas venenosas.
      • 1880 Romero, E. (dir.) Enciclopedia educación, IV p. 438 Ur (BD)
        Hicieron las alumnas análisis y construcción de simples proposiciones, entre ellas, ésta: la víbora es un reptil venenoso. Fué variada y complementada de este modo: La víbora de la cruz es un reptil muy ponzoñoso; y agregaron: la ponzoñosa es secretada por una glándula situada en la base de un diente especial de la mandíbula superior.
      • 1888 Acevedo Díaz, E. Ismael [1991] Ur (CDH )
        En este espacio, a trechos despejado, el mataojo, el sarandí colorado y el guabiroba formaban islas, y en su suelo arenoso y caliente, preferido de los ofidios, hacía oír su silbo agudo y penetrante la víbora de la cruz. El jinete lo atravesó a paso rápido, y llegado que hubo a una nueva aspereza en que crecían el coronilla, el timbó y la «rama negra», desmontóse, siguiendo a pie con el caballo del cabestro [...].
      • 1889 Granada, D. Vocabulario rioplatense Ur (BD)
        VÍBORA DE LA CRUZ. f. —Víbora común en las regiones del Plata. Llámanla de la cruz, por parecerse á una cruz una mancha que tiene en la cabeza.
      • 1896 Granada, D. Supersticiones Río Plata p. 336 Ur (BD)
        Una víbora yarará mordió en Entre Ríos, frontera de Corrientes, á un peón de estancia. Se le aplicaron en seguida cuantos remedios se conocen en el campo para esos males: el cauterio con un hierro ardiente, baldes de leche, pieles de venado, tabaco mascado, isipó-curuzá, etc. El individuo sanó al cabo de un mes y medio de penosa enfermedad; pero quedó ciego y loco.
      • 1911 Segovia, L. Dicc argentinismos Ar (BD)
        VÍBORA DE LA CRUZ. f. Trigonocephalus alternatus, bothrops alternatus. Serpiente muy venenosa, que debe su nombre á una especie de cruz blanca, que tiene pintada sobre la cabeza: es de color negruzco con manchas cenicientas y simétricos dibujos. Este trigonocéfalo que no es común, mide hasta un metro y medio de largo por unos 20 centímetros de circunferencia.
      • 1917 Alemany Bolufer, J. Dicc lengua española (NTLLE)
        VÍBORA. [...] de la cruz. Amer. Víbora común en el Río de la Plata, así llamada porque tiene en la cabeza una mancha parecida a una cruz.
      • 1921 Quiroga, H. "Anaconda" [2011] p. 36 "Anaconda otros cuentos" Ur (BD)
        Estaba allí, negligentemente tendida como si se tratara de todo menos de hacer admirar las curvas blancas y café de su lomo sobre largas bandas salmón, la esbelta Neuwied, dechado de belleza, y que había guardado para sí el nombre del naturalista que determinó su especie. Estaba Cruzada —que en el sur llaman víbora de la cruz—, potente y audaz, rival de Neuwied en punto a belleza de dibujo.
      • 1922 Pagano, J. L. Hombre volvió vida p. 235 Ar (BD)
        Ño Casiano — Ya sé que es medio alzao y tajiador, pero a mí con la uña y dormío ha'e ser. Yo no le temo a la picadura traicionera de la víbora yarará. Cipriano. — Muy mudao anda el tiempo, ño Casiano: ayer mesmo me sabía yamar su "patroncito". Ño Casiano — Porque no lo creiba tan descastao. Cipriano — ¿Y por qué sopla hoy un ventarrón tan juerte, vamos a ver?
      • 1923 Hugo Wast La que no perdonó p. 81 Ar (BD)
        [...] ni los echaba de menos, pero no habría podido vivir tres días sin su canoa, casi tan vieja como él, y tan remendada como su piel, en que se veían junto a las gloriosas cicatrices de las batallas de Curupayti, los tajos en cruz, hechos de su propia mano, para curarse una mordedura de víbora "yarará", quemando encima una narigada de pólvora.
      • 1925 Malaret, A. Diccionario americanismos PR (BD)
        Víbora de la cruz. Argent. Serpiente venenosa que debe su nombre a una especie de cruz blanca que tiene pintada sobre la cabeza. (Bothrops alternatus; Trigonocephalus alternatus.).
      • c1931-1938 Bouton, R. J. Vida rural Uruguay [1961] Ur (FG)
        Víbora de la cruz x o Crucera. En nuestro país por lo general le llaman víbora de la cruz o crucera; también muchos la llaman yarará y otros yararaca.
      • 1942 Santamaría, F. J. Dicc general americanismos (NTLLE)
        VÍBORA DE LA CRUZ. (Bothrops alternatus; Trigonocephalus alternatus.) Nombre de una serpiente venenosa de la región del Plata, en Sur América, llamada así porque tiene sobre la cabeza una mancha semejante a una cruz.
      • 1945 Saubidet, T. Vocabulario criollo refranero Ar (BD)
        VÍBORA DE LA CRUZ. Serpiente muy venenosa que toma su nombre de una cruz o ancla blanca pintada sobre la cabeza. Es de color negruzca con manchas cenicientas y simétricos dibujos. De la familia de la yarará.
      • 1953 VV. AA. DiccEnciclopédico UTEHA (FG)
        víbora: [...] || - de la cruz. En América del Sur, la culebra Bothrops altenatus.
      • 1960 Roa Bastos, A. Hijo hombre [1977] Py (CDH )

        Tuerto y corpulento, picado de viruelas, Chaparro era la odiosa sombra del habilitado, tal vez más odiada que él mismo. Lo apodaban a sus espaldas Juan Kurusú, o Kurusú, simplemente, porque era eso: la sombra de la cruz en que penaban los peones. Y también porque la punta del látigo de Chaparro sabía vibrar rápida y mortal como la víbora de la cruz.

      • 1966 Morínigo, M. A. DiccAmericanismos (NTLLE)
        VÍBORA. [...] Arg., Par. y Urug. VÍBORA de la cruz. Serpiente venenosa que tiene en la cabeza una mancha que se interpreta como una cruz, Bothrops alternatus.
      • 1968 Guarnieri, J. C. Dicc campesino rioplatense (NTLLE)
        CRUCERA. f. Víbora de la cruz. Lachesis alternatus (D. y B.). Su mordedura es fatal si el paciente no es atendido a tiempo.
      • 1981 Academia Argentina "Carta 02/07/1981" Ar (FG)
        Temible ofidio, cuya denominación en el litoral de nuestro país, yarará, sí está registrada en el DRAE. Se solicita el ingreso en el mismo para el apelativo usado en la pampa: víbora de la cruz.
      • 1981 Castro, R. / Handel, M. / Rivolta, G. B. Actualizaciones biología [1999] Ar (CDH )

        Hay también peludos y piches. Las aves están representadas por una gran cantidad de especies: patos, avutardas, gallaretas, teros, ñandúes, perdices, macáes, gavilanes, lechuzas y otras. Los reptiles incluyen ofidios venenosos como la yarará ñata y la víbora de la cruz; iguanas y culebras. Hay numerosos artrópodos: escorpiones, arañas, insectos, pero pocas mariposas y avispas.

      • 1984 RAE DRAE (20.ª ed.) (NTLLE)
        víbora. [...] de la cruz. Argent., Par. y Urug. yarará [| víbora que alcanza hasta un metro de largo, muy venenosa, de color pardo con manchas blanquecinas].
      • 1988 Osmar Ciró, R. Primeros auxilios [1988] Ar (CDH )

        Todas son del género Bothrops, tienen cabeza triangular y colmillos del tipo solenoglifos, o sea que se proyectan hacia adelante cuando ataca.

        En el territorio de nuestro país se encuentran varias especies, pero las más frecuentes son la yarará grande o víbora de la cruz y la yarará chica o yarará. /

      • 1992 Digón, A. Venenos animales Intoxicaciones pediatría Ar (CDH )
        La B. alternata (yarará grande, yarará real, víbora de la cruz) es una serpiente voluminosa, amarronada, con un diseño similar a una cruz en las escamas dorsales de la cabeza y similar a una flecha en las escamas ventrales de la misma (características de distinción de especie).
      • 1992 Lpz Blanquet, M. Uruguayismos Ur (FG)
        víbora de la cruz. f. Reptil de gran tamaño, que puede llegar a dos metros. De color pardo grisáceo, presenta manchas en todo su cuerpo; las de la cabeza dan la imagen de una cruz, lo que le vale su nombre. Vive en todo el territorio nacional. Su ponzoña ocasiona graves trastornos y aun la muerte.
      • 1993 Haensch, G. / Werner, R. (dirs.) Nuevo diccionario uruguayismos Ur (NTLLE)
        víbora f [...] víbora de la cruz Nombre de dos especies de ofidios venenosos, de cuerpo grueso y sección casi triangular, que pueden superar los 1,50 m de largo. Son de color pardo claro, con dibujos laterales de color pardo oscuro en forma de C, redondeada o con ángulos, dispuestas con la parte abierta hacia abajo [...] (Fam. Viperidae, Bothrops alternatus, Bothrops neuwiedi) [U: crucera, yara, yarará].
      • 1993 Haensch, G. / Werner, R. (dirs.) Nuevo diccionario argentinismos Ar (NTLLE)
        víbora f [...] víbora de la cruz Ofidio venenoso, de cuerpo grueso y sección casi triangular, que puede superar los 1,50 m de largo. Es de color pardo claro, con dibujos laterales de color pardo oscuro en forma de C redondeada o con ángulos, dispuestos con la parte abierta hacia abajo [...] (Fam. Viperidae, Bothrops alternatus, Bothrops neuwiedi) [Arg: crucera, yara, yarará].
      • 2002 Ortega, P. Bolivia: Guía [2002] Esp (CORPES)
        Entre el pasto viven serpientes como la cascabel, la víbora de la cruz, la coral, la yurará, la yoperojobobo y también el tatú, una especie parecida al puercoespín; los osos hormigueros, el ñandú y la perdiz. En los ríos no es difícil contemplar al simpático bufeo o delfín de agua dulce, junto a los dorados y surubís, las pirañas y los deliciosos pacús.
      • 2010 ASALE Dicc americanismos (NTLLE)
        víbora. [...] víbora de la cruz. Bo, Ar, Ur. equis [| serpiente de hasta 1,5 m de longitud, con fosas faciales como órganos sensibles al calor. (Viperidae; Bothrops spp.)].
      • 2014 RAE DLE (NTLLE)
        víbora. [...] víbora de la cruz. f. Arg., Par. y Ur. crucera [| cada una de las dos especies de ofidios venenosos de aspecto muy similar, de hasta un metro y medio de longitud y de color castaño claro con dibujos de tonos más oscuros, que se alimentan de anfibios, aves, huevos y pequeños roedores].
    8. s. f. Con equis, mapanare o terciopelo en aposición, o con el complemento de terciopelo, para referirse al reptil venenoso de la familia de los vipéridos, endémico del centro y sur de América y las Antillas Menores, de hasta 2 metros de longitud, de cabeza grande y angulosa con pronunciadas fosas entre los ojos y el orificio nasal, escama frontal aguda y plana, y cuerpo robusto; tiene hábitos nocturnos. Nombre científico: Bothrops (género).
      Sinónimos: culebra; mapanare
      docs. (1874-2019) 8 ejemplos:
      • 1874 Berendt, C. H. Palabras Nicaragua [1992] Ni (FG)
        VÍBORA DE TERCIOPELO o TERCIOPELA: de 4 a 5 cuartas de largo, color negro mate sin brillo como terciopelo; cabeza chata. Se dice que es muy venenosa.
      • 2019 Orellana-Vásquez, H. / Díaz, L. "Reporte Melanomys dieta Bothrops" p. 267 Avances en Ciencias e Ingenierías (Quito) Ec (HD)
        En el Ecuador, la víbora equis o terciopelo, Bothrops asper (Garman, 1884), se distribuye desde las tierras bajas del Pacífico hasta los 1720 m en las estribaciones occidentales de los Andes [...]. Se la puede encontrar en varios hábitats, desde bosques secos hasta nublados y también en las cercanías de asentamientos humanos [...].
      • 1874 Berendt, C. H. Palabras Nicaragua [1992] Ni (FG)
        VÍBORA DE TERCIOPELO o TERCIOPELA: de 4 a 5 cuartas de largo, color negro mate sin brillo como terciopelo; cabeza chata. Se dice que es muy venenosa.
      • 1924 Rivera, J. E. Vorágine [1995] Co (CDH )
        A la manera de la víbora mapanare, * que vuelve los colmillos contra la cola, la llamarada se retorcía sobre sí misma, ahumando la limpidez de la noche, y empezó a disparar bombas en la llanura, donde el viento —aliado luciferino— le prestó sus alas a la candela.
      • 1979 Jiménez Saa, H. Trad Ecología zonas vida, Holdridge [2000] p. 50 CR (BD)
        En el caso anterior, el conjunto de actividades de consecución del alimento de cada predator, desde los grandes felinos hasta la víbora mapanare o "bushmaster" es, posiblemente, distinto en cada caso. Como todos devoran la liebre, se supone que existe algún traslapo; pero el nicho puede ser diferente, bien sea por la estación o por el porcentaje de alimento que la liebre representa para cada predator.
      • 1995 Acosta Bello, A. Confusión Rey Esmeralda p. 56 Ve (BD)
        Fulgencio hablaba de un viaje a Carayaca con Rafael y Milena, con Marcos y Teresa, con Iván; fueron a ver una propiedad que quieren comprar. En la niebla, una víbora terciopelo hizo su aparición. A piedras y palos la mataron. Aquilino ayudó, pero exigió a Fulgencio que la reviviera para volver a matarla. La meneó con un palo y Aquilino disparó su escopeta de juguete.
      • 1997 Changmarín, C. F. Mentiras Encantadas p. 50 Pa (BD)
        Ella también era una mujer medio india y medio negra: pero negra fina, delgada y clara, de ojos profundamente negros y brillantes. Mi abuelo, le decía que tenía ojos de sierpe o de culebra o de víbora terciopelo, de las muchas que había por allá, en el país de mis abuelos, la gran montaña del Darién.
      • 2008 Barrantes Cartín, C. Último cacique p. 64 CR (BD)
        Uno de los mozos que iban abriendo picada, Ramón Fonseca, fue mordido en la parte anterior de la pierna izquierda por una víbora terciopelo de unos dos metros de largo (ocho colmillos). En el acto que dio el grito acudimos todos en su auxilio, le ligamos fuertemente la rodilla, le sajamos en cruz los ocho piquetes que tenía y hechas las primeras curaciones con las drogas que llevé al intento (curarina, alcali, ácido fénico concentrado, etc.), trasladámosle al campamento.
      • 2016 Montero Manglano, L. Ciudad hombres santos p. 498 Esp (BD)
        A continuación, Rodrigo abrió una caja en la que había un montón de ampollas de cristal llenas con un líquido incoloro. Era antisuero para serpientes. De ésos me llevé bastantes. —Toma cuantos quieras —me dijo Rodrigo—. Tengo antídoto para serpiente lora, jergón, rabo amarillo, víbora de terciopelo...
      • 2019 Orellana-Vásquez, H. / Díaz, L. "Reporte Melanomys dieta Bothrops" p. 267 Avances en Ciencias e Ingenierías (Quito) Ec (HD)
        En el Ecuador, la víbora equis o terciopelo, Bothrops asper (Garman, 1884), se distribuye desde las tierras bajas del Pacífico hasta los 1720 m en las estribaciones occidentales de los Andes [...]. Se la puede encontrar en varios hábitats, desde bosques secos hasta nublados y también en las cercanías de asentamientos humanos [...].
    9. s. f. Con Russell en aposición o con el complemento de Russell, para referirse al reptil venenoso de la familia de los vipéridos, endémico de ciertas zonas de Asia, de hasta 1,2 metros de longitud, de cabeza grande, angulosa y bien diferenciada, con fosas nasales grandes, cuerpo de color marrón, gris o beis, y con manchas semicirculares de borde negro. Nombre científico: Daboia russelii .
      docs. (1875-2013) 11 ejemplos:
      • 1875 Anónimo "Trad Veneno serpientes" [15-09-1875] Anales de la Sociedad Anatómica Española (Madrid) Esp (HD)
        Experiencias comparativas han demostrado que el veneno de la víbora de Russell (daboia), no es tan poderoso como el de la culebra de antojeras. La culebra de antojeras india produce un veneno más poderoso y en mayor cantidad que el de las serpientes de Australia, sería diez ó doce veces más dañino que estas, contrariamente á las aseveraciones del Dr. Halford.
      • 2013 Bergillos Gasión, F. / Rivas Fdz, M. A. Toxinología clínica, II p. 728 Esp (BD)
        Víbora de Rusell (Daboia russelii). Esta víbora, también conocida como víbora de cadena, o serpiente de las tijeras es una especie vipérida del Viejo Mundo [...]. Su nombre es en honor a Patrick Russell (1726-1805), un herpetólogo escocés que fue el primero en describir muchas de las serpientes de la India; y el género proviene de la lengua hindi que significa "cosa oculta" o "la que acecha".
      • 1875 Anónimo "Trad Veneno serpientes" [15-09-1875] Anales de la Sociedad Anatómica Española (Madrid) Esp (HD)
        Experiencias comparativas han demostrado que el veneno de la víbora de Russell (daboia), no es tan poderoso como el de la culebra de antojeras. La culebra de antojeras india produce un veneno más poderoso y en mayor cantidad que el de las serpientes de Australia, sería diez ó doce veces más dañino que estas, contrariamente á las aseveraciones del Dr. Halford.
      • 1902 Anónimo "Sección científica animales venenosos" [14-10-1902] El Diario del Hogar (Ciudad de México) Mx (HD)
        Las más formidables serpientes venenosas del Viejo Mundo, son la cobra de la India, las serpientes de la misma familia de la India Oriental y la víbora Rusell. En Egipto, la víbora más temida es la llamada de Cleopatra. En América, la culebra más temible es la de cascabel, que lleva su famosa sonaja en la cola. En Europa, las culebras de veneno más mortífero son las víboras, especialmente el áspid de Italia.
      • 1930 Anónimo (B. S. N.) "Historia natural serpiente" [20-03-1930] El Bien Público (Mahón) Esp (HD)
        [...] la "víbora de Russell", una de las calamidades de la India, pues su mordedura es terriblemente venenosa [...].
      • a1973 Neruda, P. Confieso [1993] Ch (CDH )

        Seguido por mis admiradores —bandas enteras de chiquillos tamiles y cingaleses, sin más trajes que sus taparrabos—, encabecé el desfile guerrero con mi mangosta en los brazos.

        El ofidio era una especie negra de la temible pollongha, o víbora de Russell, de mortífero poder. Tomaba el sol entre las hierbas sobre una cañería blanca de la que se destacaba como un látigo en la nieve.

      • 1992 Ortiz. Y. "Temibles ofidios" [11-05-1992] El Informador (Guadalajara) Mx (HD)
        En el sur del Sahara se encuentran géneros y especies de ofidios con características singulares, algunos de tamaño excepcionalmente grande, con colmillos muy desarrollados, como la robusta víbora de Gabón, la del Cabo y la rinoceronte. En Asia destaca la víbora de Russell, que alcanza hasta 1.70 metros de largo.
      • 1994 Lpz Torres, M. Arácnidos [1994] Mx (CDH )
        Familias muy peligrosas son Colúbridos (opistóglifos), Crotálidos (cascabel), Elápidos (cobras, coralillos, etcétera), Vipéridos (víboras de Russell) e Hidrófidos (serpientes de agua).
      • 2013 Bergillos Gasión, F. / Rivas Fdz, M. A. Toxinología clínica, II p. 728 Esp (BD)
        Víbora de Rusell (Daboia russelii). Esta víbora, también conocida como víbora de cadena, o serpiente de las tijeras es una especie vipérida del Viejo Mundo [...]. Su nombre es en honor a Patrick Russell (1726-1805), un herpetólogo escocés que fue el primero en describir muchas de las serpientes de la India; y el género proviene de la lengua hindi que significa "cosa oculta" o "la que acecha".
      • 1875 Anónimo "Trad Veneno serpientes" [15-09-1875] Anales de la Sociedad Anatómica Española (Madrid) Esp (HD)
        Experiencias comparativas han demostrado que el veneno de la víbora de Russell (daboia), no es tan poderoso como el de la culebra de antojeras. La culebra de antojeras india produce un veneno más poderoso y en mayor cantidad que el de las serpientes de Australia, sería diez ó doce veces más dañino que estas, contrariamente á las aseveraciones del Dr. Halford.
      • 1902 Anónimo "Sección científica animales venenosos" [14-10-1902] El Diario del Hogar (Ciudad de México) Mx (HD)
        Las más formidables serpientes venenosas del Viejo Mundo, son la cobra de la India, las serpientes de la misma familia de la India Oriental y la víbora Rusell. En Egipto, la víbora más temida es la llamada de Cleopatra. En América, la culebra más temible es la de cascabel, que lleva su famosa sonaja en la cola. En Europa, las culebras de veneno más mortífero son las víboras, especialmente el áspid de Italia.
      • 1903 Anónimo "Mundo serpientes" [19-12-1903] El Mundo Científico (Barcelona) Esp (HD)
        El capitán Lamb ha efectuado una serie de experimentos acerca la acción de los venenos de algunas serpientes, especialmente la cobra y la víbora de Russell. De estos experimentos resulta que mientras el veneno de la cobra produce sobre la sangre una acción que dificulta la coagulación, el veneno de la víbora (Daboia Russelii), coagula rápidamente la sangre [...].
      • 1930 Anónimo (B. S. N.) "Historia natural serpiente" [20-03-1930] El Bien Público (Mahón) Esp (HD)
        [...] la "víbora de Russell", una de las calamidades de la India, pues su mordedura es terriblemente venenosa [...].
      • 1943 Legislación "Burroughs Wellcome&Co." [01-01-1943] p. 13 Boletín Oficial de la Propiedad Industrial (La Habana) Cu (HD)
        Productos que ampara: Aceto feneditina, bromuro de acetilcolina, ácido, alcohol, alona, aminofilina; amoniaco, aromáticos, quinina amoniacanio [...] veneno de víbora Russell: aminofenil arseniado de sodio: jabón supergrasado, menta de soda: bicarbonato de sosa, bifostato de sodio [...].
      • a1973 Neruda, P. Confieso [1993] Ch (CDH )
        Las serpientes no nos miran. Pasamos rozándolas por los estrechos laberintos del templo, están sobre nuestras cabezas, colgadas de la arquitectura dorada, duermen en la mampostería, se enroscan sobre los altares. He ahí a la temible víbora de Russell; se está tragando un huevo junto a una docena de mortíferas serpientes coral, cuyos anillos de color escarlata anuncian su veneno instantáneo.
      • a1973 Neruda, P. Confieso [1993] Ch (CDH )

        Seguido por mis admiradores —bandas enteras de chiquillos tamiles y cingaleses, sin más trajes que sus taparrabos—, encabecé el desfile guerrero con mi mangosta en los brazos.

        El ofidio era una especie negra de la temible pollongha, o víbora de Russell, de mortífero poder. Tomaba el sol entre las hierbas sobre una cañería blanca de la que se destacaba como un látigo en la nieve.

      • 1992 Ortiz. Y. "Temibles ofidios" [11-05-1992] El Informador (Guadalajara) Mx (HD)
        En el sur del Sahara se encuentran géneros y especies de ofidios con características singulares, algunos de tamaño excepcionalmente grande, con colmillos muy desarrollados, como la robusta víbora de Gabón, la del Cabo y la rinoceronte. En Asia destaca la víbora de Russell, que alcanza hasta 1.70 metros de largo.
      • 1994 Conte L., G. Manifestaciones hematológicas Sida Ch (CDH )
        Es una inmunoglobulina IgG o IgM o ambas que interfieren con las pruebas de coagulación in vitro dependientes de fosfolípidos (T. protrombina, TTPA, tiempo de veneno víbora Russell). Estos anticuerpos están dirigidos a los epítopes fosfolípidos. Es frecuente que se asocien a pruebas de sífilis falsas positivas (VDRL) que dependen de la presencia de cardiolipina.
      • 1994 Lpz Torres, M. Arácnidos [1994] Mx (CDH )
        Familias muy peligrosas son Colúbridos (opistóglifos), Crotálidos (cascabel), Elápidos (cobras, coralillos, etcétera), Vipéridos (víboras de Russell) e Hidrófidos (serpientes de agua).
      • 2013 Bergillos Gasión, F. / Rivas Fdz, M. A. Toxinología clínica, II p. 728 Esp (BD)
        Víbora de Rusell (Daboia russelii). Esta víbora, también conocida como víbora de cadena, o serpiente de las tijeras es una especie vipérida del Viejo Mundo [...]. Su nombre es en honor a Patrick Russell (1726-1805), un herpetólogo escocés que fue el primero en describir muchas de las serpientes de la India; y el género proviene de la lengua hindi que significa "cosa oculta" o "la que acecha".
    10. s. f. Con los complementos de Gabón o del Gabón, para referirse al reptil venenoso de la familia de los vipéridos, endémico de ciertas zonas de África, de hasta 1,5 metros de longitud, con dos protuberancias puntiagudas entre las fosas nasales, colmillos de 5,5 centímetros de longitud, cuerpo muy robusto y pesado de color marrón, gris o amarillo, y cola fina y bien diferenciada. Nombre científico: Bitis gabonica .
      docs. (1879-2013) 9 ejemplos:
      • 1879 Anónimo "Numero 69 de Naturaleza" [05-04-1879] El Bien Público (Mahón) Esp (HD)
        Hemos recibido el número 69 de la "Naturaleza" publicacion ilustrada cuyo fin es poner al alcance de todos, los adelantos científicos modernos. El sumario es el siguiente: [...] Este número contiene 17 preciosos grabados entre ellos los siguientes: Víbora del Gabon, viva actualmente en la seccion de reptiles del Jardin de Plantas de París.
      • 2013 Bergillos Gasión, F. / Rivas Fdz, M. A. Toxinología clínica, II p. 700 Esp (BD)
        Esto ocurre, sobre todo, en aquellos casos en los que la inflamación se extiende rápidamente hacia a el tronco, siendo más común después de una mordedura por víbora sopladora (Bitis arietans). Las complicaciones por cardiotoxicidad y formación de edema pulmonar se dan prácticamente en exclusiva tras mordeduras por la víbora del Gabón (Bitis gabonica).
      • 1879 Anónimo "Numero 69 de Naturaleza" [05-04-1879] El Bien Público (Mahón) Esp (HD)
        Hemos recibido el número 69 de la "Naturaleza" publicacion ilustrada cuyo fin es poner al alcance de todos, los adelantos científicos modernos. El sumario es el siguiente: [...] Este número contiene 17 preciosos grabados entre ellos los siguientes: Víbora del Gabon, viva actualmente en la seccion de reptiles del Jardin de Plantas de París.
      • 1892 Anónimo "Cierto" [17-07-1892] El Siglo Médico (Madrid) Esp (HD)
        Los habitantes de la India, África, Australia, el Brasil, Venezuela, la Martinica, Colombia, Java, Sumatra y Ceilán, donde este género de serpiente alcanza las proporciones de una verdadera plaga son deudores de un bien inmenso al sabio descubridor. El veneno del cobra sobrepuja en sus terribles efectos á los del crótalo, del ceras egipcio, de la serpiente-coral de Bengala y de la víbora del Gabón.
      • 1970 Anónimo "Víboras Gabón proliferan Amsterdan" [10-04-1970] Diario de Burgos (Burgos) Esp (HD)
        La "Casa de los reptiles" de Artis, en la ciudad holandesa de Amsterdam se vio obligada esta mañana a cerrar sus puertas al público dos veces, debido al inesperado nacimiento de 99 serpientes víboras del Gabón, algunas de las cuales habían escapado de las jaulas maternas.
      • 1983 Víctor Uve (Víctor Vadorrey) "Modesta carta Presidente comunidad autónoma" [24-10-1983] Hoja Oficial del Lunes (Madrid) Esp (HD)
        La evidente desigualdad ya es grave. Más todavía si la "Plaza" da información extranjera: el parto de una víbora de Gabón, los libros que escribe un extremeño, el montaje de "Don Juan Tenorio", que era un sevillano, o la historia de las calles de Toledo.
      • 1991 Crespo, Á. "Casa Municipal varias especies reptiles" [04-10-1991] Diario de Burgos (Burgos) Esp (HD)
        Entre las serpientes podrán verse especies como la víbora áspid, la víbora de oriente, la cobra de Cleopatra, la cobra india, la víbora del Gabón y la cobra blanca. Las arañas son la nigale voladora y la nigale pajarera. Por último habrá la oportunidad de ver al escorpión negro africano, en el conjunto de la muestra.
      • 1995 Pozo, R. Noche tahúres [1995] Esp (CDH )
        Recuerde que los informes nos decían que el Gafe, además de traficante de espaldas mojadas, era ordeñador de serpientes, de los que en los zocos compran a los beréberes y beduinos víboras del Gabón, a las que después les quitan el veneno para los laboratorios de farmacia.
      • 2004 Allende, I. Bosque pigmeos p. 53 Ch (BD)
        —¿Hay pitones por estos lados? —preguntó Joel González, pensando en el abrazado casi fatal de una anaconda en el Amazonas. —Las pitones no son problema, porque se ven de lejos y se pueden matar a tiros. Peores son la víbora de Gabón y la cobra del bosque. El veneno mata en cuestión de minutos —dijo Angie.
      • 2013 Bergillos Gasión, F. / Rivas Fdz, M. A. Toxinología clínica, II p. 700 Esp (BD)
        Esto ocurre, sobre todo, en aquellos casos en los que la inflamación se extiende rápidamente hacia a el tronco, siendo más común después de una mordedura por víbora sopladora (Bitis arietans). Las complicaciones por cardiotoxicidad y formación de edema pulmonar se dan prácticamente en exclusiva tras mordeduras por la víbora del Gabón (Bitis gabonica).
      • 1879 Anónimo "Numero 69 de Naturaleza" [05-04-1879] El Bien Público (Mahón) Esp (HD)
        Hemos recibido el número 69 de la "Naturaleza" publicacion ilustrada cuyo fin es poner al alcance de todos, los adelantos científicos modernos. El sumario es el siguiente: [...] Este número contiene 17 preciosos grabados entre ellos los siguientes: Víbora del Gabon, viva actualmente en la seccion de reptiles del Jardin de Plantas de París.
      • 1892 Anónimo "Cierto" [17-07-1892] El Siglo Médico (Madrid) Esp (HD)
        Los habitantes de la India, África, Australia, el Brasil, Venezuela, la Martinica, Colombia, Java, Sumatra y Ceilán, donde este género de serpiente alcanza las proporciones de una verdadera plaga son deudores de un bien inmenso al sabio descubridor. El veneno del cobra sobrepuja en sus terribles efectos á los del crótalo, del ceras egipcio, de la serpiente-coral de Bengala y de la víbora del Gabón.
      • 1970 Anónimo "Víboras Gabón proliferan Amsterdan" [10-04-1970] Diario de Burgos (Burgos) Esp (HD)
        La "Casa de los reptiles" de Artis, en la ciudad holandesa de Amsterdam se vio obligada esta mañana a cerrar sus puertas al público dos veces, debido al inesperado nacimiento de 99 serpientes víboras del Gabón, algunas de las cuales habían escapado de las jaulas maternas.
      • 1983 Víctor Uve (Víctor Vadorrey) "Modesta carta Presidente comunidad autónoma" [24-10-1983] Hoja Oficial del Lunes (Madrid) Esp (HD)
        La evidente desigualdad ya es grave. Más todavía si la "Plaza" da información extranjera: el parto de una víbora de Gabón, los libros que escribe un extremeño, el montaje de "Don Juan Tenorio", que era un sevillano, o la historia de las calles de Toledo.
      • 1991 Crespo, Á. "Casa Municipal varias especies reptiles" [04-10-1991] Diario de Burgos (Burgos) Esp (HD)
        Entre las serpientes podrán verse especies como la víbora áspid, la víbora de oriente, la cobra de Cleopatra, la cobra india, la víbora del Gabón y la cobra blanca. Las arañas son la nigale voladora y la nigale pajarera. Por último habrá la oportunidad de ver al escorpión negro africano, en el conjunto de la muestra.
      • 1995 Pozo, R. Noche tahúres [1995] Esp (CDH )

        Víboras del Gabón. Sus colmillos, más grandes que los de cualquier otra serpiente. Miden más de metro y medio. El ofidio más venenoso de cabeza blanca. Puede matar en cinco minutos. Se esconde en los matorrales de África.

      • 1995 Pozo, R. Noche tahúres [1995] Esp (CDH )
        Recuerde que los informes nos decían que el Gafe, además de traficante de espaldas mojadas, era ordeñador de serpientes, de los que en los zocos compran a los beréberes y beduinos víboras del Gabón, a las que después les quitan el veneno para los laboratorios de farmacia.
      • 2004 Allende, I. Bosque pigmeos p. 53 Ch (BD)
        —¿Hay pitones por estos lados? —preguntó Joel González, pensando en el abrazado casi fatal de una anaconda en el Amazonas. —Las pitones no son problema, porque se ven de lejos y se pueden matar a tiros. Peores son la víbora de Gabón y la cobra del bosque. El veneno mata en cuestión de minutos —dijo Angie.
      • 2013 Bergillos Gasión, F. / Rivas Fdz, M. A. Toxinología clínica, II p. 700 Esp (BD)
        Esto ocurre, sobre todo, en aquellos casos en los que la inflamación se extiende rápidamente hacia a el tronco, siendo más común después de una mordedura por víbora sopladora (Bitis arietans). Las complicaciones por cardiotoxicidad y formación de edema pulmonar se dan prácticamente en exclusiva tras mordeduras por la víbora del Gabón (Bitis gabonica).
    11. s. f. Con el modificador verde, para referirse al reptil venenoso de la familia de los colúbridos, endémico de América, de hasta 2 metros de longitud, cabeza pequeña y redondeada, ojos con pupilas circulares, acentuados por una línea negra que va desde la escama nasal hasta la mandíbula, cuerpo delgado y, generalmente, de color verde intenso y uniforme, a excepción de algunos ejemplares adultos de tonos azulados o marrones. Nombre científico: Philodryas (género).
      Sinónimo: culebra
      docs. (1885-2014) 10 ejemplos:
      • 1885 Anónimo Campaña Chaco p. 759 Ar (BD)
        La especie de las víboras es como las demas, muy estensa en clases. La vívora de cascabel, que se le da ese nombre por el ruido que producen unos anillos [...]. La víbora de la cruz, que se le dá este nombre por dos rayas cruzadas diagonalmente que tiene sobre la cabeza [...]. La víbora verde que se encuentra en los árboles y se deja caer de ellos.
      • 2014 Fischer, H. A. "Baños rurales argentinos" p. 35 Polvo historias misioneras Ar (BD)
        ¡Señora maestra! ¡Maestra! ¡En el baño hay una víbora! Y la respuesta: ¿Qué víbora es? ¿La vieron? ¡Sí, maestra, es una víbora verde, así de larga! ¡Ah! —Cuantas veces le dijimos que "La víbora verde" es una culebra que nos viene a hacer el favor de limpiar nuestros baños de alimañas y ratas que andan por ahí.
      • 1885 Anónimo Campaña Chaco p. 759 Ar (BD)
        La especie de las víboras es como las demas, muy estensa en clases. La vívora de cascabel, que se le da ese nombre por el ruido que producen unos anillos [...]. La víbora de la cruz, que se le dá este nombre por dos rayas cruzadas diagonalmente que tiene sobre la cabeza [...]. La víbora verde que se encuentra en los árboles y se deja caer de ellos.
      • 1891 Cabezón, J. M. "Mordeduras serpientes ponzoñosas" Tomo XIV, p. 241 Anales del Círculo Médico Argentino (Buenos Aires) Ar (BD)
        La víbora de coral tiene una longitud de sesenta á noventa centímetros por dos á cuatro de diámetro. Su piel se compone de anillos alternativamente blancos, rojos y grises de un hermoso efecto. Sus escamas, muy pequeñas, figuran losanges regulares. La boy-houê ó víbora verde, es un reptil muy ágil y se encuentra en los terrenos montuosos.
      • 1959 Juan Cabal (José Escofet) Grandes exploradores p. 159 Esp (BD)
        El áspid, el pitón, el crótalo, la serpiente de cascabel, la víbora verde, les salían al paso con aire de reto. Pero el más terrible de los enemigos, la fiebre, era invisible; su aparición era seguro anuncio de muerte. Diecisiete días tardó la caravana en llegar al río, y en tan poco tiempo murieron algunos de los expedicionarios.
      • 1985 Monti Grané, W. "Ofidios Florida" [28-11-1985] El Heraldo de Florida (Florida) Ur (HD)
        Porque nuestras culebras son animales útiles, que en nada nos perjudican, pues devoran ratones, coleópteros, cucarachas y otros pequeños y aún perjudiciales seres. Esto quiere decir que la "Pajarera" o víbora negra, la víbora verde, o aquella que ostenta los colores de Peñarol, o la de "vientre rojo" o una cantidad de culebritas inofensivas, son víctimas del odio y el desprecio humano sin ninguna razón valedera.
      • 1993 Haensch, G. / Werner, R. (dirs.) Nuevo diccionario uruguayismos Ur (NTLLE)
        víbora f [...] víbora verde Culebra de hasta unos 70 cm de longitud, de color verde vivo, muy rápida y agresiva, aunque no venenosa (Fam. Colubridae, Philodryas aestivus) [U: culebra verde].
      • 1993 Haensch, G. / Werner, R. (dirs.) Nuevo diccionario argentinismos Ar (NTLLE)
        víbora f [...] víbora verde Culebra no venenosa, de color verde vivo, muy rápida y agresiva. Mide hasta unos 70 cm de longitud de largo (Fam. Colubridae, Philodryas aestivus) [Arg: culebra verde].
      • 1999 Ortiz Vargas, H. "Acolman arte arquitectónico" [31-01-1999] El Informador (Guadalajara) Mx (HD)
        La fauna silvestre del municipio está compuesta por las siguientes especies: conejo, tlacuache, zorrillo, ardilla, ratón de campo y tuza. Además encontramos, aunque es muy poca cantidad, camaleón, cincuate, víbora verde y escorpión.
      • 2010 ASALE Dicc americanismos (NTLLE)
        víbora. [...] víbora verde. f. Ar, Ur. culebra verde [| culebra no venenosa, de vivo color verde y muy rápida y agresiva].
      • 2014 Fischer, H. A. "Baños rurales argentinos" p. 35 Polvo historias misioneras Ar (BD)
        ¡Señora maestra! ¡Maestra! ¡En el baño hay una víbora! Y la respuesta: ¿Qué víbora es? ¿La vieron? ¡Sí, maestra, es una víbora verde, así de larga! ¡Ah! —Cuantas veces le dijimos que "La víbora verde" es una culebra que nos viene a hacer el favor de limpiar nuestros baños de alimañas y ratas que andan por ahí.
      • 1885 Anónimo Campaña Chaco p. 759 Ar (BD)
        La especie de las víboras es como las demas, muy estensa en clases. La vívora de cascabel, que se le da ese nombre por el ruido que producen unos anillos [...]. La víbora de la cruz, que se le dá este nombre por dos rayas cruzadas diagonalmente que tiene sobre la cabeza [...]. La víbora verde que se encuentra en los árboles y se deja caer de ellos.
      • 1891 Cabezón, J. M. "Mordeduras serpientes ponzoñosas" Tomo XIV, p. 241 Anales del Círculo Médico Argentino (Buenos Aires) Ar (BD)
        La víbora de coral tiene una longitud de sesenta á noventa centímetros por dos á cuatro de diámetro. Su piel se compone de anillos alternativamente blancos, rojos y grises de un hermoso efecto. Sus escamas, muy pequeñas, figuran losanges regulares. La boy-houê ó víbora verde, es un reptil muy ágil y se encuentra en los terrenos montuosos.
      • 1959 Juan Cabal (José Escofet) Grandes exploradores p. 159 Esp (BD)
        El áspid, el pitón, el crótalo, la serpiente de cascabel, la víbora verde, les salían al paso con aire de reto. Pero el más terrible de los enemigos, la fiebre, era invisible; su aparición era seguro anuncio de muerte. Diecisiete días tardó la caravana en llegar al río, y en tan poco tiempo murieron algunos de los expedicionarios.
      • 1985 Monti Grané, W. "Ofidios Florida" [28-11-1985] El Heraldo de Florida (Florida) Ur (HD)
        Porque nuestras culebras son animales útiles, que en nada nos perjudican, pues devoran ratones, coleópteros, cucarachas y otros pequeños y aún perjudiciales seres. Esto quiere decir que la "Pajarera" o víbora negra, la víbora verde, o aquella que ostenta los colores de Peñarol, o la de "vientre rojo" o una cantidad de culebritas inofensivas, son víctimas del odio y el desprecio humano sin ninguna razón valedera.
      • 1993 Haensch, G. / Werner, R. (dirs.) Nuevo diccionario uruguayismos Ur (NTLLE)
        víbora f [...] víbora verde Culebra de hasta unos 70 cm de longitud, de color verde vivo, muy rápida y agresiva, aunque no venenosa (Fam. Colubridae, Philodryas aestivus) [U: culebra verde].
      • 1993 Haensch, G. / Werner, R. (dirs.) Nuevo diccionario argentinismos Ar (NTLLE)
        víbora f [...] víbora verde Culebra no venenosa, de color verde vivo, muy rápida y agresiva. Mide hasta unos 70 cm de longitud de largo (Fam. Colubridae, Philodryas aestivus) [Arg: culebra verde].
      • 1999 Ortiz Vargas, H. "Acolman arte arquitectónico" [31-01-1999] El Informador (Guadalajara) Mx (HD)
        La fauna silvestre del municipio está compuesta por las siguientes especies: conejo, tlacuache, zorrillo, ardilla, ratón de campo y tuza. Además encontramos, aunque es muy poca cantidad, camaleón, cincuate, víbora verde y escorpión.
      • 2000 Chuchuy, C. (coord.) Dicc español Argentina Ar (BD)
        víbora [...] víbora verde f Culebra no venenosa, de color verde vivo, muy rápida y agresiva. Mide hasta unos 70 cm de largo (Fam. Colubridae, Philodryas spp.).
      • 2010 ASALE Dicc americanismos (NTLLE)
        víbora. [...] víbora verde. f. Ar, Ur. culebra verde [| culebra no venenosa, de vivo color verde y muy rápida y agresiva].
      • 2014 Fischer, H. A. "Baños rurales argentinos" p. 35 Polvo historias misioneras Ar (BD)
        ¡Señora maestra! ¡Maestra! ¡En el baño hay una víbora! Y la respuesta: ¿Qué víbora es? ¿La vieron? ¡Sí, maestra, es una víbora verde, así de larga! ¡Ah! —Cuantas veces le dijimos que "La víbora verde" es una culebra que nos viene a hacer el favor de limpiar nuestros baños de alimañas y ratas que andan por ahí.
    12. s. f. Con el modificador hocicuda o con el complemento de lataste, para referirse al reptil venenoso de la familia de los vipéridos, endémico de la península ibérica y ciertas zonas del norte de África, de hasta 60 centímetros de longitud, cabeza grande, angulosa y bien diferenciada, con el hocico ligeramente elevado, cuerpo de color gris, y con manchas oscuras en zigzag. Nombre científico: Vipera latastei .
      Sinónimo: sacre
      docs. (1925-2020) 12 ejemplos:
      • 1925 Maluquer, J. "Reptiles" Historia natural, I Esp (FG)
        Entre las víboras europeas, se encuentra en la Península Ibérica y en el Norte de África la VÍBORA DE LATASTE (Vipera latastei), cuyo tamaño no sobrepasa de 60 cm. y que es amante de los lugares pedregosos y áridos, encontrándosele, no obstante algunas veces en los bosques, siendo sus costumbres crepusculares y nocturnas, aun cuando le place pasar horas enteras expuesta al ardor de los rayos solares hacia mediodía.
      • 2020 García García, S. (ed.) Decisiones Urgencias Pediátricas p. 355 Esp (BD)
        La víbora europea habita en Galicia, León, la cornisa cantábrica y el País Vasco. La víbora áspid se encuentra en el País Vasco, los Pirineos y Cataluña. La víbora hocicuda está presente en toda la Península excepto en la cornisa cantábrica y los Pirineos. Los vipéridos solo logran inyectar veneno en uno de cada dos ataques, que se producen por intentos de atraparla.
      • 1925 Maluquer, J. "Reptiles" Historia natural, I Esp (FG)
        Entre las víboras europeas, se encuentra en la Península Ibérica y en el Norte de África la VÍBORA DE LATASTE (Vipera latastei), cuyo tamaño no sobrepasa de 60 cm. y que es amante de los lugares pedregosos y áridos, encontrándosele, no obstante algunas veces en los bosques, siendo sus costumbres crepusculares y nocturnas, aun cuando le place pasar horas enteras expuesta al ardor de los rayos solares hacia mediodía.
      • 1976 Anónimo "Víboras cercanías antiguo sanatorio" [26-05-1976] Diario de Burgos (Burgos) Esp (HD)
        En el curso de las experiencias que se están llevando a cabo por miembros del Departamento de Análisis Ambiental [...], se detectó la presencia de la víbora hocicuda (Vipera latasti), por lo que creemos de interés la publicación de esta nota para los burgaleses que acostumbran a pasearse por dicho paraje.
      • 1987 Prensa El País, 01/08/1987 [1987] Esp (CDH )
        Conviene administrar analgésicos y practicar un torniquete por encima de la herida para que no progrese el veneno. Estas medidas son suficientes para tratar la mordedura de la víbora hocicuda, pero no así para las lesiones causadas por la víbora de Seoane y la áspid, que requieren un antídoto específico.
      • 1989 Llobera Serra, F. / Valladares Ros, F. Litoral mediterráneo [1989] Esp (CDH )
        La víbora hocicuda, Vipera latastei es la única víbora presente en el litoral mediterráneo, pero no llega a ser frecuente en ningún lugar. Prefiere los parajes rocosos con vegetación poco densa y también se encuentra en sistemas dunares. Esta especie ha dado nombre a las islas Columbretes, por su extraordinaria frecuencia en la isla mayor del pequeño archipiélago, hasta que fue extinguida a finales del siglo pasado.
      • 1992 Bueno, P. LMountain bike [1992] 6 Esp (CDH )

        [...] suelen moverse con bastante soltura en la montaña, pues su técnica de conducción es muy depurada. No se plantea una actividad en la que tenga que pasar varios días en la montaña, salvo reserva previa de hotel, pues le atemoriza la terrible picadura de la víbora hocicuda o el desgarrador mordisco del oso polar mientras pernocta al aire libre.

      • 2002 Pleguezuelos, J. M. / Santos, X. "Víbora hocicuda" p. 301 Anfibios y reptiles España Esp (BD)
        En general la víbora hocicuda, por su lento desplazamiento y las muchas horas que las hembras grávidas dedican al asoleamiento, son víctimas frecuentes del tráfico rodado. El abandono de la ganadería de montaña que se produce en algunas comarcas puede favorecer a la especie.
      • 2005 Santamaría Polo, T. / Tens Schz, B. Excursiones Valle Tiétar [2005] Esp (CORPES)
        En su conjunto, se constituye así una ideal fuente de alimento que atrae a reptiles, como la víbora hocicuda, el lagarto verdinegro, y un amplio cortejo de pequeñas aves insectívoras como el acentor común, el pechiazul y la tarabilla común. En definitiva vemos en el piornal un equilibrado medio ecológico, con una biocenosis que ha sabido adaptarse perfectamente a un suelo difícil y a unas condiciones ambientales por lo demás rigurosas.
      • 2020 García García, S. (ed.) Decisiones Urgencias Pediátricas p. 355 Esp (BD)
        La víbora europea habita en Galicia, León, la cornisa cantábrica y el País Vasco. La víbora áspid se encuentra en el País Vasco, los Pirineos y Cataluña. La víbora hocicuda está presente en toda la Península excepto en la cornisa cantábrica y los Pirineos. Los vipéridos solo logran inyectar veneno en uno de cada dos ataques, que se producen por intentos de atraparla.
      • 1925 Maluquer, J. "Reptiles" Historia natural, I Esp (FG)
        Entre las víboras europeas, se encuentra en la Península Ibérica y en el Norte de África la VÍBORA DE LATASTE (Vipera latastei), cuyo tamaño no sobrepasa de 60 cm. y que es amante de los lugares pedregosos y áridos, encontrándosele, no obstante algunas veces en los bosques, siendo sus costumbres crepusculares y nocturnas, aun cuando le place pasar horas enteras expuesta al ardor de los rayos solares hacia mediodía.
      • 1974 Anónimo "Fauna española" [06-07-1974] Diario de Burgos (Burgos) Esp (HD)
        Con fecha de 3 de Julio de 1974 se pone a la venta y circulación en España esta serie postal dedicada a la fauna de nuestro país. Consta de cinco valores y de cada uno de ellos se ha hecho una tirada de siete millones de ejemplares. El de una peseta reproduce la tortuga terrestre [...]; y el de quince, la víbora de lataste. La serie está dedicada a los reptiles.
      • 1976 Anónimo "Víboras cercanías antiguo sanatorio" [26-05-1976] Diario de Burgos (Burgos) Esp (HD)
        En el curso de las experiencias que se están llevando a cabo por miembros del Departamento de Análisis Ambiental [...], se detectó la presencia de la víbora hocicuda (Vipera latasti), por lo que creemos de interés la publicación de esta nota para los burgaleses que acostumbran a pasearse por dicho paraje.
      • 1987 Prensa El País, 01/08/1987 [1987] Esp (CDH )
        Conviene administrar analgésicos y practicar un torniquete por encima de la herida para que no progrese el veneno. Estas medidas son suficientes para tratar la mordedura de la víbora hocicuda, pero no así para las lesiones causadas por la víbora de Seoane y la áspid, que requieren un antídoto específico.
      • 1989 Llobera Serra, F. / Valladares Ros, F. Litoral mediterráneo [1989] 46 Esp (CDH )

        Los escorpiones predan sobre otros artrópodos, como coleópteros, tisanuros, isópodos, ortópteros, arañas, etc. Son predadores potenciales de los escorpiones algunos mamíferos insectívoros, reptiles como la víbora hocicuda, aves como el alcaraván, o pequeñas rapaces; y sobre los individuos de menor talla, roqueros, alcaudones, lagartijas, etc.

      • 1989 Llobera Serra, F. / Valladares Ros, F. Litoral mediterráneo [1989] Esp (CDH )
        La víbora hocicuda, Vipera latastei es la única víbora presente en el litoral mediterráneo, pero no llega a ser frecuente en ningún lugar. Prefiere los parajes rocosos con vegetación poco densa y también se encuentra en sistemas dunares. Esta especie ha dado nombre a las islas Columbretes, por su extraordinaria frecuencia en la isla mayor del pequeño archipiélago, hasta que fue extinguida a finales del siglo pasado.
      • 1992 Bueno, P. LMountain bike [1992] 6 Esp (CDH )

        [...] suelen moverse con bastante soltura en la montaña, pues su técnica de conducción es muy depurada. No se plantea una actividad en la que tenga que pasar varios días en la montaña, salvo reserva previa de hotel, pues le atemoriza la terrible picadura de la víbora hocicuda o el desgarrador mordisco del oso polar mientras pernocta al aire libre.

      • 2002 Pleguezuelos, J. M. / Santos, X. "Víbora hocicuda" p. 301 Anfibios y reptiles España Esp (BD)
        En general la víbora hocicuda, por su lento desplazamiento y las muchas horas que las hembras grávidas dedican al asoleamiento, son víctimas frecuentes del tráfico rodado. El abandono de la ganadería de montaña que se produce en algunas comarcas puede favorecer a la especie.
      • 2005 Santamaría Polo, T. / Tens Schz, B. Excursiones Valle Tiétar [2005] Esp (CORPES)
        En su conjunto, se constituye así una ideal fuente de alimento que atrae a reptiles, como la víbora hocicuda, el lagarto verdinegro, y un amplio cortejo de pequeñas aves insectívoras como el acentor común, el pechiazul y la tarabilla común. En definitiva vemos en el piornal un equilibrado medio ecológico, con una biocenosis que ha sabido adaptarse perfectamente a un suelo difícil y a unas condiciones ambientales por lo demás rigurosas.
      • 2012 Méndez, R. "Investigador investigado inventó seis estudios" El País (Madrid): elpais.com Esp (CORPES)
        Así hay tres más. O no existe el estudio o llevan a una página en la que hay otro documento. Son publicaciones sobre una lagartija colilarga y una víbora hocicuda, sobre la flora bacteriana de las salamandras en el centro de la Península y sobre el estado de salud del sapo corredor en España.
      • 2013 Bergillos Gasión, F. / Rivas Fdz, M. A. Toxinología clínica, II p. 657 Esp (BD)
        Víbora hocicuda (Vipera latastei). Víbora de cuerpo grueso y cola corta, llega a alcanzar entre 50-60 cm. Existen diversas estimaciones de la toxicidad del veneno [...]. Aunque la toxicidad del veneno de Vipera latastei es más reducida comparativamente con los restantes víboras europeas, la cantidad de veneno inoculado durante la mordedura es sustancialmente más elevada [...].
      • 2020 García García, S. (ed.) Decisiones Urgencias Pediátricas p. 355 Esp (BD)
        La víbora europea habita en Galicia, León, la cornisa cantábrica y el País Vasco. La víbora áspid se encuentra en el País Vasco, los Pirineos y Cataluña. La víbora hocicuda está presente en toda la Península excepto en la cornisa cantábrica y los Pirineos. Los vipéridos solo logran inyectar veneno en uno de cada dos ataques, que se producen por intentos de atraparla.
    13. s. f. Con el modificador cantábrica o con el complemento de Seoane, para referirse al reptil venenoso de la familia de los vipéridos, endémico del norte y noroeste de la península ibérica y el sur de Francia, de hasta 70 centímetros, de cabeza grande y hocico redondo, y cuerpo de color marrón, gris, negra o beis. Nombre científico: Vipera seoanei .
      docs. (1987-2013) 9 ejemplos:
      • 1987 Anónimo "Embalse Ebro" [03-03-1987] Diario de Burgos (Burgos) Esp (HD)
        Anfibios y reptiles aparecen bien representados, con algunas especies de gran interés, como el tritón alpino, rana bermeja, lagartija de turbera y víbora de seoane. Por su parte, los mamíferos aportan un variado plantel de especies, desde la musaraña enana —apenas 4 gramos de peso—, hasta el jabalí, pasando por algunas de reducidísima distribución en España, como el ratón espiguero y el musgaño patiblanco.
      • 2013 Bergillos Gasión, F. / Rivas Fdz, M. A. Toxinología clínica, II p. 659 Esp (BD)
        Víbora de Seoane (Vipera seoanei). También conocida como víbora cantábrica estuvo considerada como una subespecie de la víbora europea (Vipera berus). Es una víbora de talla mediana con longitudes desde los 45 a 75 cm. En cuanto a la coloración, es la más variable de las víboras de la Península ibérica, y presenta cinco patrones de coloración bien diferenciables. La toxicidad del veneno es muy variable [...].
      • 1987 Anónimo "Embalse Ebro" [03-03-1987] Diario de Burgos (Burgos) Esp (HD)
        Anfibios y reptiles aparecen bien representados, con algunas especies de gran interés, como el tritón alpino, rana bermeja, lagartija de turbera y víbora de seoane. Por su parte, los mamíferos aportan un variado plantel de especies, desde la musaraña enana —apenas 4 gramos de peso—, hasta el jabalí, pasando por algunas de reducidísima distribución en España, como el ratón espiguero y el musgaño patiblanco.
      • 1987 Prensa El País, 01/08/1987 [1987] Esp (CDH )
        Conviene administrar analgésicos y practicar un torniquete por encima de la herida para que no progrese el veneno. Estas medidas son suficientes para tratar la mordedura de la víbora hocicuda, pero no así para las lesiones causadas por la víbora de Seoane y la áspid, que requieren un antídoto específico.
      • 1993 Cubillas, J. "Perla palentina" [13-11-1993] Diario de Burgos (Burgos) Esp (HD)
        La situación de las sierras, a caballo entre la región atlántica y la mediterránea, provoca la aparición de especies características del dominio atlántico como los picos mediano y negro, el lirón gris, la marta o la víbora de Seoane, al lado de otras típicamente mediterráneas como la culebra bastarda, el lagarto ocelado o el avión roquero.
      • 1997 Legislación "Plan ordenación recursos naturales marismas" [15-05-1997] Boletín Oficial de la Provincia de Santander (Santander) Esp (HD)
        Dentro de los reptiles, se han identificado las 12 especies que se relacionan a continuación: [...] Culebra de collar (Natrix natrix), Culebra viperina (N. maura), Culebra lisa (Coronella girondica) y Víbora cantábrica (Vipera seoanei).
      • 1998 Cifuentes, P. et alii Diccionario naturaleza, II Esp (BD)
        Las otras víboras ibéricas, víbora áspid (Vipera aspis), víbora europea (Vipera berus) y víbora de seoane (Vipera seoanei), tienen sus cuarteles confinados a la España atlántica y pirenaica.
      • 2002 Menéndez Hoz, M. Guía Parque Nacional Picos Europa p. 98 Esp (BD)
        Los anfibios poseen una representación interesante, desde la salamandra rabilarga (Chioglossa lusitanica) al tritón alpino (Triturus alpestris) con ranas, sapos y sapillos, a pesar de ser el agua un elemento muy inestable en este espacio natural. Con los reptiles no sucede lo mismo son quince especies de lagartos, lagartijas, luciones y eslizones, culebras y la víbora de Seoane.
      • 2004 Anónimo "Especies rapaces" Diario León Esp (CORPES)
        La fauna está constituida fundamentalmente por especies cinegéticas (corzo, conejo, liebre, perdiz) sin olvidar las rapaces (azor, águilas perdicera, culebrera y real, ratonero), y los carnívoros (lobo, zorro, gato montés, nutria, garduña). Tampoco faltan los anfibios (rana de San Antonio, salamandra común, tritones jaspeado, ibérico, alpino y palmeado) y reptiles (lagartijas serrana y roquera, lagarto ocelado, culebra de collar, víbora de Seoane).
      • 2013 Bergillos Gasión, F. / Rivas Fdz, M. A. Toxinología clínica, II p. 659 Esp (BD)
        Víbora de Seoane (Vipera seoanei). También conocida como víbora cantábrica estuvo considerada como una subespecie de la víbora europea (Vipera berus). Es una víbora de talla mediana con longitudes desde los 45 a 75 cm. En cuanto a la coloración, es la más variable de las víboras de la Península ibérica, y presenta cinco patrones de coloración bien diferenciables. La toxicidad del veneno es muy variable [...].
      • 1987 Anónimo "Embalse Ebro" [03-03-1987] Diario de Burgos (Burgos) Esp (HD)
        Anfibios y reptiles aparecen bien representados, con algunas especies de gran interés, como el tritón alpino, rana bermeja, lagartija de turbera y víbora de seoane. Por su parte, los mamíferos aportan un variado plantel de especies, desde la musaraña enana —apenas 4 gramos de peso—, hasta el jabalí, pasando por algunas de reducidísima distribución en España, como el ratón espiguero y el musgaño patiblanco.
      • 1987 Prensa El País, 01/08/1987 [1987] Esp (CDH )
        Conviene administrar analgésicos y practicar un torniquete por encima de la herida para que no progrese el veneno. Estas medidas son suficientes para tratar la mordedura de la víbora hocicuda, pero no así para las lesiones causadas por la víbora de Seoane y la áspid, que requieren un antídoto específico.
      • 1993 Cubillas, J. "Perla palentina" [13-11-1993] Diario de Burgos (Burgos) Esp (HD)
        La situación de las sierras, a caballo entre la región atlántica y la mediterránea, provoca la aparición de especies características del dominio atlántico como los picos mediano y negro, el lirón gris, la marta o la víbora de Seoane, al lado de otras típicamente mediterráneas como la culebra bastarda, el lagarto ocelado o el avión roquero.
      • 1997 Legislación "Plan ordenación recursos naturales marismas" [15-05-1997] Boletín Oficial de la Provincia de Santander (Santander) Esp (HD)
        Dentro de los reptiles, se han identificado las 12 especies que se relacionan a continuación: [...] Culebra de collar (Natrix natrix), Culebra viperina (N. maura), Culebra lisa (Coronella girondica) y Víbora cantábrica (Vipera seoanei).
      • 1998 Cifuentes, P. et alii Diccionario naturaleza, II Esp (BD)
        Las otras víboras ibéricas, víbora áspid (Vipera aspis), víbora europea (Vipera berus) y víbora de seoane (Vipera seoanei), tienen sus cuarteles confinados a la España atlántica y pirenaica.
      • 2002 Braña, F. "Víbora de Seoane" p. 302 Anfibios y reptiles España Esp (BD)
        La víbora de Seoane es una especie endémica en la Península Ibérica, cuya área de distribución se extiende por toda Galicia, las regiones costeras del Cantábrico, y las partes de montaña no mediterráneas de las regiones limítrofes: norte de León, Palencia, Burgos, Álava y Navarra, así como el extremo oeste de Zamora (BEA et al., 1984; BRAÑA, 1998).
      • 2002 Menéndez Hoz, M. Guía Parque Nacional Picos Europa p. 98 Esp (BD)
        Los anfibios poseen una representación interesante, desde la salamandra rabilarga (Chioglossa lusitanica) al tritón alpino (Triturus alpestris) con ranas, sapos y sapillos, a pesar de ser el agua un elemento muy inestable en este espacio natural. Con los reptiles no sucede lo mismo son quince especies de lagartos, lagartijas, luciones y eslizones, culebras y la víbora de Seoane.
      • 2004 Anónimo "Especies rapaces" Diario León Esp (CORPES)
        La fauna está constituida fundamentalmente por especies cinegéticas (corzo, conejo, liebre, perdiz) sin olvidar las rapaces (azor, águilas perdicera, culebrera y real, ratonero), y los carnívoros (lobo, zorro, gato montés, nutria, garduña). Tampoco faltan los anfibios (rana de San Antonio, salamandra común, tritones jaspeado, ibérico, alpino y palmeado) y reptiles (lagartijas serrana y roquera, lagarto ocelado, culebra de collar, víbora de Seoane).
      • 2013 Bergillos Gasión, F. / Rivas Fdz, M. A. Toxinología clínica, II p. 659 Esp (BD)
        Víbora de Seoane (Vipera seoanei). También conocida como víbora cantábrica estuvo considerada como una subespecie de la víbora europea (Vipera berus). Es una víbora de talla mediana con longitudes desde los 45 a 75 cm. En cuanto a la coloración, es la más variable de las víboras de la Península ibérica, y presenta cinco patrones de coloración bien diferenciables. La toxicidad del veneno es muy variable [...].
  2. 1⟶sinécdoque
    s. f. Carne de víbora.
    docs. (1335-2019) 15 ejemplos:
    • 1325-1335 Juan Manuel Lucanor [1994] Esp (CDH )

      Qui ha de fablar de muchas cosas ayuntadas es commo el que desvuelve grand oviello que ha muchos cabos.

      Todas las cosas nacen pequeñas et crecen; el pesar nasce grande et cada día mengua.

      Por onra recibe onra qui faz onra. La onra dévese fazer onra guardándola.

      El cuerdo, de la bívora faz triaca; et el de mal seso, de gallinas faz vegambre.

    • 2019 Pz Andújar, J. Noche fenomenal Esp (CORPES)
      En ellos se guardaban nuez moscada, nenúfares blancos, azufaifas para el pecho, mirabolanos separados de sus huesos, alumbre, mirra, sal gema, láminas amarillas de oropimente para atenuar las fiebres oscilantes, trociscos de víbora preparados con su propio veneno y con mucílago de tragacanto (hecho con vino) y una pizca de bálsamo de La Meca [...].
    • 1325-1335 Juan Manuel Lucanor [1994] Esp (CDH )

      Qui ha de fablar de muchas cosas ayuntadas es commo el que desvuelve grand oviello que ha muchos cabos.

      Todas las cosas nacen pequeñas et crecen; el pesar nasce grande et cada día mengua.

      Por onra recibe onra qui faz onra. La onra dévese fazer onra guardándola.

      El cuerdo, de la bívora faz triaca; et el de mal seso, de gallinas faz vegambre.

    • 1498 Lpz Villalobos, F. Sumario medicina [1997] fol. 21v Esp (CDH )
      Asi que se purgue vna vez en el mes / y antes que coma que haga exercicio / y con oleos humidos se vnte despues / tambien con triaca a este tal fregares / y biuora coma ques gran beneficio / mas preparada segun los autores / y el oleo daquesta valdra para vntar / iten los baños le son valedores / la leche y manjares humedecedores / no frios ni calidos deue de vsar / Fen .iiij. de la solucion del continuo conuiene / saber de qualquier rotura o abertura y llaga / en qualquier miembro.
    • c1604 Mendieta, J. HEclesiástica indiana [1973] I, 97 Mx (CDH )
      Comían las víboras los viejos cortada la cabeza y la cola. Y así dice Plinio en el libro séptimo, que en la India comen la carne de la víbora; y Dioscórides en el libro segundo dice que la víbora se puede comer seguramente, y que es provechosa para la vista y para los nervios, y hase de cortar (como dicho es) la cabeza y la cola, y desollada cocerla en aceite o en vino.
    • 1635-1645 Quevedo Villegas, F. Fortuna seso Hora de todos [2003] 783 Esp (CDH )
      Si os determináis a esta alianza, os daremos la receta con peso y número de ingredientes y boticarios doctos en esta confección, en que Danipe y Alkemiastos y yo hemos sudado y no debe nuestro sudor nada a los trociscos de la víbora. Dejaos gobernar por nuestro Pragas, que no dejaréis de ser judíos y sabréis juntamente ser Monopantos.
    • 1802-1805 Azara, F. Pájaros Paraguay Río Plata [1992] Esp (CDH )
      A que se agrega que el Caráu es ménos arisco, prefiere los barros, no entra en las aguas, ni enrosca el cuello, que está cubierto de diferente pluma. Tiene mas carne á proporcion, la espalda mas ancha, y no come víboras ni pescado. No conoce diferencia sexûal, y aseguran que oculta mucho el nido en los esteros, y que cria dos pollos, que siguen á la madre desde muy pequeños.
    • 1807 Paz Rdz, J. M. Explicación farmacopea [1807] Esp (CDH )
      Son muchas y muy grandes las virtudes, que se han concedido á esta preparacion de los Trociscos de Víboras, como el ser sudoríficos, resistir á la putrefaccion, purificar la sangre &c. &c. y por lo mismo se han considerado en otros tiempos como específicos para todas las enfermedades procedidas de malignidad y para hacer salir por la transpiracion los humores dañosos [...].
    • 1962 Font Quer, P. Plantas medicinales [1962] Esp (CDH )
      Comprende 65 ingredientes, en primer término 48 libras de trociscos de cebolla albarrana y 24 de trociscos de víbora, con otras tantas de opio tebaico; cantidades diversas de pétalos desuñados de rosas rojas, lirio de Florencia, zumo de regaliz, canela, agárico, mirra, genciana, anís, hinojo... y, en último término, cantidad suficiente de excelentísima miel y vino generoso para preparar el electuario.
    • 1994 Muñoz Calvo, S. HFarmacia [1994] Esp (CDH )

      Llegamos a la parcela dedicada a los Trociscos de víbora. Es ésta la más extensa de todas las referentes a los trociscos; y en la misma, nuestro autor desarrolla su contenido en nada menos que doce páginas. Ya en su comienzo nos advierte:

      "Los trociscos de víbora, aunque son de los que tienen en su composición menos cosas, no son de los que tienen menos dificultades"

    • 2015 Glz Bernal, J. "Convivencia culinaria" El Universal (Ciudad de México) Mx (CORPES)
      Aventureros comensales, restauranteros, chefs y estudiantes de gastronomía, tanto nacionales como extranjeros son atraídos por la fama del mercado. Quien se aventura a comer cocodrilo, víbora, insectos y hasta carne de león, entre otras especialidades, se da cita en el lugar, sin importar las críticas de los protectores de animales.
    • 2019 Pz Andújar, J. Noche fenomenal Esp (CORPES)
      En ellos se guardaban nuez moscada, nenúfares blancos, azufaifas para el pecho, mirabolanos separados de sus huesos, alumbre, mirra, sal gema, láminas amarillas de oropimente para atenuar las fiebres oscilantes, trociscos de víbora preparados con su propio veneno y con mucílago de tragacanto (hecho con vino) y una pizca de bálsamo de La Meca [...].
    • 1325-1335 Juan Manuel Lucanor [1994] Esp (CDH )

      Qui ha de fablar de muchas cosas ayuntadas es commo el que desvuelve grand oviello que ha muchos cabos.

      Todas las cosas nacen pequeñas et crecen; el pesar nasce grande et cada día mengua.

      Por onra recibe onra qui faz onra. La onra dévese fazer onra guardándola.

      El cuerdo, de la bívora faz triaca; et el de mal seso, de gallinas faz vegambre.

    • 1498 Lpz Villalobos, F. Sumario medicina [1997] fol. 21v Esp (CDH )
      Asi que se purgue vna vez en el mes / y antes que coma que haga exercicio / y con oleos humidos se vnte despues / tambien con triaca a este tal fregares / y biuora coma ques gran beneficio / mas preparada segun los autores / y el oleo daquesta valdra para vntar / iten los baños le son valedores / la leche y manjares humedecedores / no frios ni calidos deue de vsar / Fen .iiij. de la solucion del continuo conuiene / saber de qualquier rotura o abertura y llaga / en qualquier miembro.
    • 1540-c1550 Mejía, P. Silva [1989-1990] Esp (CDH )

      Y también dize que se haze della cierto género de sal o polvo muy excelente, muy bueno de comer, que da mucha gracia y apetito, preparada desta manera: toman un vaso de barro y, echada dentro la bívora, adereçada como está dicho, echan allí sal y higos majados y cantidad de miel; y, embarrado y cubierto, lo dexan cozer assí y tostar mucho tiempo en un horno; y, después de assí tostado, todo molido y hecho polvos, lo guardan como salpimienta; y que lo pueden usar con otras viandas y es muy sabroso y provechoso.

    • 1589 Pineda, J. Diálogos agricultura cristiana [1963-1964] Esp (CDH )

      Carnes de víboras comía la envidia, conforme a lo del filósofo, que cual es lo que somos, tal es lo con que nos mantenemos; y la envidia es viborezna, y ansí come víboras, y por eso dijo el poeta que eran los alimentos de sus vicios, como la malicia del envidioso se ceba con diversos actos de envidiar.

    • 1592 Virués, J. "Discurso medicina" 31 Actas Academia Nocturnos, 17.ª Esp (CDH )
      Los lagartos conocen assí mesmo otra eccelente yerva con que se defienden de las serpientes para quando entran en pelea con ellas. Las golondrinas, la nombrada celidonia con que restituyen la vista perdida a sus hijuelos, aunque tengan sacados los ojos, según Plinio y otros. * Las tortugas la cunila, quando comen la bívora, como dize Arist[óteles], * a quien Plinio nombra bubula. * La[s] comadrejas la ruda, para quando caçan los ratones y pelean con las serpientes.
    • c1604 Mendieta, J. HEclesiástica indiana [1973] I, 97 Mx (CDH )
      Comían las víboras los viejos cortada la cabeza y la cola. Y así dice Plinio en el libro séptimo, que en la India comen la carne de la víbora; y Dioscórides en el libro segundo dice que la víbora se puede comer seguramente, y que es provechosa para la vista y para los nervios, y hase de cortar (como dicho es) la cabeza y la cola, y desollada cocerla en aceite o en vino.
    • 1605 Lizárraga, R. Descripción Perú [1909] Ch (CDH )
      [...] con sus mujeres y hijos se van veinte leguas y más de la cibdad, y tan buena tierra hallan allí y tan fértil como en la cibdad ó en sus pueblos, y como uno déstos tenga una víbora de cascabel que comer, tiene muy buena comida y cena, y no ha menester más, las cuales fácilmente las cazan, y no las temen, que no temerlas parece barbaridad.
    • 1606 Alonso Ruyzes Fontecha, J. Diez previlegios Esp (NTLLE)
      trocisci de squilla, trociscos de cebolla albarrana; trocisci de Tyro, trociscos de víuora; v. trocisco.
    • 1635-1645 Quevedo Villegas, F. Fortuna seso Hora de todos [2003] 783 Esp (CDH )
      Si os determináis a esta alianza, os daremos la receta con peso y número de ingredientes y boticarios doctos en esta confección, en que Danipe y Alkemiastos y yo hemos sudado y no debe nuestro sudor nada a los trociscos de la víbora. Dejaos gobernar por nuestro Pragas, que no dejaréis de ser judíos y sabréis juntamente ser Monopantos.
    • 1802-1805 Azara, F. Pájaros Paraguay Río Plata [1992] Esp (CDH )
      A que se agrega que el Caráu es ménos arisco, prefiere los barros, no entra en las aguas, ni enrosca el cuello, que está cubierto de diferente pluma. Tiene mas carne á proporcion, la espalda mas ancha, y no come víboras ni pescado. No conoce diferencia sexûal, y aseguran que oculta mucho el nido en los esteros, y que cria dos pollos, que siguen á la madre desde muy pequeños.
    • 1807 Paz Rdz, J. M. Explicación farmacopea [1807] Esp (CDH )
      Son muchas y muy grandes las virtudes, que se han concedido á esta preparacion de los Trociscos de Víboras, como el ser sudoríficos, resistir á la putrefaccion, purificar la sangre &c. &c. y por lo mismo se han considerado en otros tiempos como específicos para todas las enfermedades procedidas de malignidad y para hacer salir por la transpiracion los humores dañosos [...].
    • 1962 Font Quer, P. Plantas medicinales [1962] Esp (CDH )
      Comprende 65 ingredientes, en primer término 48 libras de trociscos de cebolla albarrana y 24 de trociscos de víbora, con otras tantas de opio tebaico; cantidades diversas de pétalos desuñados de rosas rojas, lirio de Florencia, zumo de regaliz, canela, agárico, mirra, genciana, anís, hinojo... y, en último término, cantidad suficiente de excelentísima miel y vino generoso para preparar el electuario.
    • 1994 Muñoz Calvo, S. HFarmacia [1994] Esp (CDH )

      Llegamos a la parcela dedicada a los Trociscos de víbora. Es ésta la más extensa de todas las referentes a los trociscos; y en la misma, nuestro autor desarrolla su contenido en nada menos que doce páginas. Ya en su comienzo nos advierte:

      "Los trociscos de víbora, aunque son de los que tienen en su composición menos cosas, no son de los que tienen menos dificultades"

    • 2015 Glz Bernal, J. "Convivencia culinaria" El Universal (Ciudad de México) Mx (CORPES)
      Aventureros comensales, restauranteros, chefs y estudiantes de gastronomía, tanto nacionales como extranjeros son atraídos por la fama del mercado. Quien se aventura a comer cocodrilo, víbora, insectos y hasta carne de león, entre otras especialidades, se da cita en el lugar, sin importar las críticas de los protectores de animales.
    • 2019 Pz Andújar, J. Noche fenomenal Esp (CORPES)
      En ellos se guardaban nuez moscada, nenúfares blancos, azufaifas para el pecho, mirabolanos separados de sus huesos, alumbre, mirra, sal gema, láminas amarillas de oropimente para atenuar las fiebres oscilantes, trociscos de víbora preparados con su propio veneno y con mucílago de tragacanto (hecho con vino) y una pizca de bálsamo de La Meca [...].
  3. ac. etim.
    s. m. y f. Persona que actúa con maldad o mala intención, generalmente difamando o criticando a alguien.
    docs. (1396-2016) 75 ejemplos:
    • 1376-1396 Fdz Heredia, J. Trad Historia paganos, Orosio [2003] Esp (CDH )
      Generacion de biuoras certas crio pora su perdimiento, la qual crescio por la su libidine et cobdicia pora uençer con su muert et consumarse entre si. Et por aquesto quando el roydo et turbamiento de los sieruos se leuanta, quanto acaesce mas tarde et mas pocas vegadas que los otros, tanto es mas cruel et mas duro quando se comiença, porque quando la multitut de los hombres libres se leuanta et se comueue non se comueue sinon con entencion de augmentar et crexer la patria [...].
    • 2016 Schz-Garnica, P. Mi recuerdo Esp (CORPES)
      Las dos mujeres se miraron de hito en hito durante un rato, inmóviles, reflexivas, valorando lo que decir o si debían hablar. Justina fue la primera que esquivó los ojos. Se sentó en una butaca y dio un suspiro. —No sé qué te habrá contado esa víbora, pero ya te aseguro yo que todo no te lo contó, porque ella sólo conocía una parte, la suya propia. —Cuéntame tu versión, Justina, tú estabas aquí, tú lo viste todo.
    • 1376-1396 Fdz Heredia, J. Trad Historia paganos, Orosio [2003] Esp (CDH )
      Generacion de biuoras certas crio pora su perdimiento, la qual crescio por la su libidine et cobdicia pora uençer con su muert et consumarse entre si. Et por aquesto quando el roydo et turbamiento de los sieruos se leuanta, quanto acaesce mas tarde et mas pocas vegadas que los otros, tanto es mas cruel et mas duro quando se comiença, porque quando la multitut de los hombres libres se leuanta et se comueue non se comueue sinon con entencion de augmentar et crexer la patria [...].
    • 1528 Guevara, A. LÁureo [1994] Esp (CDH )
      [...] si hos castigan, tornáishos bívoras; finalmente, iamás muger supo perdonar iniurias ni agradesçer benefiçios. Llamen oy la muger más simple de todas las mugeres: yo iuraré que ella iure a menos saber sabe más que todos los hombres, como sea verdad que a la más sabia la falte harto de cordura. ¿Queréis ver, señoras, quán poco es lo que sabéis y cómo es mucho lo que ignoráis?
    • 1600 Sigüenza, J. HOrden SJerónimo II [1907] 22 Esp (CDH )
      Tambien se allegaua, que quando algunos yuan a hablar con ellos en cosas espirituales (yuan muchos armados en malicias para cogerles en palabras, como otro tiempo los Fariseos con Christo) tratauan luego de la vida Christiana (quien tiene sed trata de fuentes, y quien hambre, de la comida) y como vasos en quien el Espiritu santo auia puesto muchos de sus dones, dauan señas dellos en las platicas. No aduertian que no les basta a los buenos la sencillez de palomas, sino que es necessaria la prudencia de serpientes contra estas viboras.
    • 1616 Ovando, G. Atalanta [2001] Esp (CDH )
      PlexipoDe esta hazaña sois testigos, / no hagamos de ella milagro, / acabárala Meleagro / si no con fuerza de amigos.Meleagro Víbora de envidia cruel, / entre tantos parabienes / sólo tu marchitar tienes / mi siempre verde laurel. / Vierte de una vez venenos / con este golpe prolijo, / [fol. 25] que no dijo mal quien dijo / que, de enemigos, los menos.
    • 1626 Alcalá Yáñez Ribera, J. Donado hablador II [1946] Esp (CDH )
      [...] que á dos por tres, por una palabra que la hablaba, nunca pisada la serpiente del descuidado y tosco pié del labrador grosero volvió con más ira, meneando la ponzoñosa lengua, como la víbora de mi compañera, dada para purgatorio de mis grandes culpas, se volvía para mí de suerte, que si la pendencia empezaba á las seis de la mañana, habia de durar hasta las seis de otro dia, porque se cumpliesen las veinte y cuatro horas y no quedase falto el término por su ocasion.
    • 1597-1645 Quevedo Villegas, F. Poesías [1969-1971] Esp (CDH )
      Disparado esmeril, toro herido; / fuego que libremente se ha soltado, / osa que los hijuelos le han robado, / rayo de pardas nubes escupido / [...] espada que la rige loca mano, / pedernal sacudido del acero, / pólvora a quien llegó encendida mecha; / villano rico con poder tirano, / víbora, cocodrilo, caimán fiero / es la mujer si el hombre la desecha.
    • 1788 Terreros Pando, E. Diccionario castellano (NTLLE)
      VÍBORA, se dice figuradamente de los malignos y maldicientes, ó murmuradores.
    • 1849 Fernán Caballero (Cecilia Böhl de Faber) Gaviota [1997] Esp (CDH )

      — Os aplazo para dentro de aquí a seis meses, invulnerable Aquiles —repuso la condesa. *

      — Callad, por Dios, condesa —exclamó el duque—. Lo que en vuestra bella boca es una chanza ligera, en las bocas de víboras que pululan en la sociedad sería una mortal ponzoña.

      — No tengáis cuidado, no seré yo quien tire la primera piedra. *Soy indulgente como una santa o como una gran pecadora, sin ser ni lo uno ni lo otro.

    • 1867 Salomé Jil (José Millá y Vidaurre) Visitador [1935] Gu (CDH )

      Así, cuando el paje fué a llamarle para que fuese a afeitar y peinar al señor Capitán don Fernando Peraza, hijo de Su Señoría, el Muy Ilustre señor Presidente, el maestro Basilio se dio prisa a acudir al llamamiento, impaciente por conocer al joven de quien tanto había oído hablar. Ya hemos visto cuán poco lisonjero para la vanidad del favorito fué el recibimiento que le hizo el Capitán, quien estaba muy ajeno de sospechar siquiera con qué clase de víbora se las había.

    • 1871 Pz Galdós, B. Audaz [2003] Esp (CDH )

      — Yo creí que usted respetaría al señor como a mí mismo. Bien me dijo él que no debía recibirle. Marchese usted de aquí inmediatamente. Yo no tengo que pagarle a usted deuda ninguna. Bastantes desazones me dio su señor padre, y demasiado prudente soy cuando no mando a mis criados que le arrojen de aquí...

      — Eso, eso es... muy bien dicho —dijo la víbora de don Lorenzo reanimándose.
    • 1879 Pereda, J. M. Gonzalo Glz Gonzalera [2003] Esp (CDH )

      — ¡Qué iniquidad! —exclamó Magdalena sollozando.

      — ¡Qué gazmoñería! —dijo Osmunda remedando a la atribulada joven.

      — ¡Silencio, víbora! —tronó don Lope cogiendo a su sobrina por un brazo.

    • 1898 Blasco Ibáñez, V. Barraca [1997] Esp (CDH )

      Y así continuó la viborilla, soltando todo lo oído en su casa y en la vega: las mentiras fraguadas por los perdidos de casa de Copa, toda una urdimbre de calumnias inventadas por Pimentó, que cada vez se sentía menos dispuesto a atacar cara a cara a Batiste, y pretendía hostilizarlo, cansarlo y herirlo por medio del insulto.

    • 1918 Muñoz Seca, P. Don Mendo [1997] 217 Esp (CDH )
      Magdalena(Levantándose.)¡Falso!AzofaifaDon Mendo es el trovador / a quien ella ha denunciado / vilmente, porque le teme.Magdalena / ¡Calla, víbora! Azofaifa¡No callo!Magdalena¿Sales de la zarza, mora, / para cebarte en mi daño?AzofaifaSalgo para hacer justicia, / y he de hacella por mi mano.AlfonsoPrueba, mora, lo que dices, / y si no logras probarlo, / el verdugo tu cabeza / cortará de un solo tajo.
    • 1918 Quiroga, H. Cuentos Amor [1993] Ur (CDH )

      Mazzini se puso pálido.

      — ¡Al fin! —murmuró con los dientes apretados—. ¡Al fin, víbora, has dicho lo que querías!

      — ¡Sí, víbora, sí! ¡Pero yo he tenido padres sanos! ¿Oyes?, ¡sanos! ¡Mi padre no ha muerto de delirio! ¡Yo hubiera tenido hijos como los de todo el mundo! ¡Esos son hijos tuyos, los cuatro tuyos!

      Mazzini explotó a su vez.

    • 1952 Casaccia, G. Babosa [1991] Py (CDH )
      Purita, Romualda, Cristina Pacheco, todo ese grupito de víboras. Yo no soy una tonta. No tiene necesidad de decirme nada más. Ya sé de dónde viene el cuento. — Y aprovechó la coyuntura para hablar de algo que le escocía el ánimo de tiempo atrás—. Cree usted que yo no sé que fue por culpa de Clara y de esa pérfida de Purita que se me eliminó a mí de la comisión Pro Templo.
    • 1975 Salisachs, M. Gangrena [1976] Esp (CDH )

      — Tu amigo es una víbora. Cuando tú no estás delante te desuella vivo. Te ha llamado parvenu, iluso y vanidoso.

      Aquellas acusaciones eran algo más que pura frivolidad:

      — No me pillas desprevenido, querida Alicia. Lo conozco. Dice siempre lo primero que le pasa por la cabezota. Pero en el fondo no es malo: sólo tonto. Si se tercia es capaz de ponerme por las nubes. Todo depende de su humor, de la digestión que esté haciendo, de lo que gane jugando al bridge...

    • 2000 Vargas Llosa, M. Fiesta Chivo [2000] 346 Pe (CDH )
      Teniendo que cuidarse de los resentidos, de los mediocres, de la ingratitud de tanto pobre diablo. ¿No merece, un hombre así, distraerse de cuando en cuando? ¿Gozar unos minutos con una hembra? Una de las pocas compensaciones en su vida, Agustín. Por eso, me siento orgulloso de ser lo que dicen tantas víboras: el celestino del Jefe.
    • 2001 Ruiz Zafón, C. Sombra viento Esp (CORPES)
      Le molestó que una víbora como Fumero diese por descontada su vileza, pero tan pronto el siniestro cortejo de la policía abandonó la tienda, el sombrerero partió rumbo a la capilla de la catedral donde había conocido a Sophie para rogarle al santo que condujese los pasos de su hijo de vuelta a casa antes de que fuese demasiado tarde.
    • 2012 Noroña Franco, E. Muerte muralla santa Mx (CORPES)
      —Te repito una vez más que no sé quién pudo haber empezado con esos rumores sobre ti y tus escapadas... Pero lo que sí voy a decirte es que estoy cansada de pagarte todos tus gustos, que por cierto son muy caros —dijo Violette Renaud. —¡Mejor cállate y no hables como mi madre! ¡Eres una víbora! Mis gustos no los estás pagando de tu dinero.
    • 2016 Schz-Garnica, P. Mi recuerdo Esp (CORPES)
      Las dos mujeres se miraron de hito en hito durante un rato, inmóviles, reflexivas, valorando lo que decir o si debían hablar. Justina fue la primera que esquivó los ojos. Se sentó en una butaca y dio un suspiro. —No sé qué te habrá contado esa víbora, pero ya te aseguro yo que todo no te lo contó, porque ella sólo conocía una parte, la suya propia. —Cuéntame tu versión, Justina, tú estabas aquí, tú lo viste todo.
    • 1376-1396 Fdz Heredia, J. Trad Historia paganos, Orosio [2003] Esp (CDH )
      Generacion de biuoras certas crio pora su perdimiento, la qual crescio por la su libidine et cobdicia pora uençer con su muert et consumarse entre si. Et por aquesto quando el roydo et turbamiento de los sieruos se leuanta, quanto acaesce mas tarde et mas pocas vegadas que los otros, tanto es mas cruel et mas duro quando se comiença, porque quando la multitut de los hombres libres se leuanta et se comueue non se comueue sinon con entencion de augmentar et crexer la patria [...].
    • 1528 Guevara, A. LÁureo [1994] Esp (CDH )
      [...] si hos castigan, tornáishos bívoras; finalmente, iamás muger supo perdonar iniurias ni agradesçer benefiçios. Llamen oy la muger más simple de todas las mugeres: yo iuraré que ella iure a menos saber sabe más que todos los hombres, como sea verdad que a la más sabia la falte harto de cordura. ¿Queréis ver, señoras, quán poco es lo que sabéis y cómo es mucho lo que ignoráis?
    • 1592 Temeroso (Juan Fenollet) Cuatro redondillas alabando víbora Actas Academia Nocturnos 19ª Esp (CDH )
      Una bívora enemiga / por quien vivo, muero y peno, / haze, bívora, que diga / lo que en ti tienes de bueno / sin que en lo malo prosiga. / Es pues el primer lugar, / bívora, que te he de dar, / matar naciendo tu madre / por vengar en ella el padre / que te mató al engendrar. /
    • 1600 Sigüenza, J. HOrden SJerónimo II [1907] 22 Esp (CDH )
      Tambien se allegaua, que quando algunos yuan a hablar con ellos en cosas espirituales (yuan muchos armados en malicias para cogerles en palabras, como otro tiempo los Fariseos con Christo) tratauan luego de la vida Christiana (quien tiene sed trata de fuentes, y quien hambre, de la comida) y como vasos en quien el Espiritu santo auia puesto muchos de sus dones, dauan señas dellos en las platicas. No aduertian que no les basta a los buenos la sencillez de palomas, sino que es necessaria la prudencia de serpientes contra estas viboras.
    • 1616 Ovando, G. Atalanta [2001] Esp (CDH )
      PlexipoDe esta hazaña sois testigos, / no hagamos de ella milagro, / acabárala Meleagro / si no con fuerza de amigos.Meleagro Víbora de envidia cruel, / entre tantos parabienes / sólo tu marchitar tienes / mi siempre verde laurel. / Vierte de una vez venenos / con este golpe prolijo, / [fol. 25] que no dijo mal quien dijo / que, de enemigos, los menos.
    • 1626 Alcalá Yáñez Ribera, J. Donado hablador II [1946] Esp (CDH )
      [...] que á dos por tres, por una palabra que la hablaba, nunca pisada la serpiente del descuidado y tosco pié del labrador grosero volvió con más ira, meneando la ponzoñosa lengua, como la víbora de mi compañera, dada para purgatorio de mis grandes culpas, se volvía para mí de suerte, que si la pendencia empezaba á las seis de la mañana, habia de durar hasta las seis de otro dia, porque se cumpliesen las veinte y cuatro horas y no quedase falto el término por su ocasion.
    • 1597-1645 Quevedo Villegas, F. Poesías [1969-1971] Esp (CDH )
      Disparado esmeril, toro herido; / fuego que libremente se ha soltado, / osa que los hijuelos le han robado, / rayo de pardas nubes escupido / [...] espada que la rige loca mano, / pedernal sacudido del acero, / pólvora a quien llegó encendida mecha; / villano rico con poder tirano, / víbora, cocodrilo, caimán fiero / es la mujer si el hombre la desecha.
    • 1655 Varen Soto, B. HSiete Césares Historia imperial y cesárea [...], compuesta por el magnífico caballero Pedro Mexía [...]. Prosíguela el Padre Basilio Varen- Esp (FG)
      Passó el César a Vormes, a tener la dieta de los Estados generales, no tanto para dar cobro a las cosas tocantes al gouierno Político, como a las de la Religión, profanadas lastimosamente [...] con los nuevos dogmas del pérfido Lutero. Nació esta venenosa víuora en Saxonia, para romper las entrañas de su patria.
    • 1788 Terreros Pando, E. Diccionario castellano (NTLLE)
      VÍBORA, se dice figuradamente de los malignos y maldicientes, ó murmuradores.
    • 1849 Fernán Caballero (Cecilia Böhl de Faber) Gaviota [1997] Esp (CDH )

      — Os aplazo para dentro de aquí a seis meses, invulnerable Aquiles —repuso la condesa. *

      — Callad, por Dios, condesa —exclamó el duque—. Lo que en vuestra bella boca es una chanza ligera, en las bocas de víboras que pululan en la sociedad sería una mortal ponzoña.

      — No tengáis cuidado, no seré yo quien tire la primera piedra. *Soy indulgente como una santa o como una gran pecadora, sin ser ni lo uno ni lo otro.

    • 1862 Castelar, E. Hermana caridad [2002] Esp (CDH )
      — No tengo yo la culpa de que vos hayáis elegido a una víbora por esposa.

      — ¡Qué decís! —exclamó Eduardo montando en cólera.

      — ¿Qué os puedo yo decir, cuitado, que no os diga el lugar donde estáis, el puñal asesino en vuestra mano, y el cadalso, levantándose ya en la plaza de Nápoles para recibir vuestra cabeza? —dijo el Conde en ademán terrible y severo.

    • 1867 Salomé Jil (José Millá y Vidaurre) Visitador [1935] Gu (CDH )

      Así, cuando el paje fué a llamarle para que fuese a afeitar y peinar al señor Capitán don Fernando Peraza, hijo de Su Señoría, el Muy Ilustre señor Presidente, el maestro Basilio se dio prisa a acudir al llamamiento, impaciente por conocer al joven de quien tanto había oído hablar. Ya hemos visto cuán poco lisonjero para la vanidad del favorito fué el recibimiento que le hizo el Capitán, quien estaba muy ajeno de sospechar siquiera con qué clase de víbora se las había.

    • 1867 Pereda, J. M.ª Los buenos muchachos Esbozos y rasguños Esp (CDH )

      Nada se me contestó en el acto; pero me consta que, refiriéndose á mí, se dijeron luego en el corrillo primores como los siguientes:

      — ¡Qué víbora!

      — ¡Qué lengua de acero!

      — Con veneno semejante es imposible que haya en la sociedad una sola virtud incólume.

      Todos estos pormenores forman un detalle que no es de los ménos típicos en los «buenos muchachos.»

    • 1871 Pz Galdós, B. Audaz [2003] Esp (CDH )

      — ¡Ah víbora! —gritó Martín con furor y ademán de amenaza—. Yo juro que me la habéis de pagar tú y tu padre, ¡raza de Caínes!

      Y diciendo esto volvió la espalda y se marchó muy aprisa, tomando el camino que conducía fuera del jardín, mientras Susanita se dirigía a sus amigas y pedía al Marqués para calmar su agitación, una pastilla de goma, y a Pluma el olor del azahar.

    • 1871 Pz Galdós, B. Audaz [2003] Esp (CDH )

      — Yo creí que usted respetaría al señor como a mí mismo. Bien me dijo él que no debía recibirle. Marchese usted de aquí inmediatamente. Yo no tengo que pagarle a usted deuda ninguna. Bastantes desazones me dio su señor padre, y demasiado prudente soy cuando no mando a mis criados que le arrojen de aquí...

      — Eso, eso es... muy bien dicho —dijo la víbora de don Lorenzo reanimándose.
    • 1845-1874 Sarmiento, D. F. Facundo [1993] 136 Ar (CDH )

      Más tarde fue reclutado para el ejército de los Andes, y enrolado en los Granaderos a Caballo: un teniente García lo tomó de asistente, y bien pronto la deserción dejó un vacío en aquellas gloriosas filas. Después, Quiroga, como Rosas, como todas esas víboras, que han medrado a la sombra de los laureles de la Patria, se ha hecho notar por su odio a los militares de la Independencia, en los que uno y otro han hecho una horrible matanza.

    • 1877 Pz Galdós, B. Terror 1824 [2002] Esp (CDH )

      Esgraciosísimo, señora mía, graciosísimo. ¿La conoce usted hace tiempo? ¿De qué procede ese interés tan vivo? Ella no demuestra tenerla a usted grabada en las telas de su corazón. Recordemos cómo declaró haberle entregado una de las cartas. Sin duda quería perderla a usted. ¡Infame víbora! ¡Y usted quiere favorecerla! ¡Oh generosidad inaudita!

    • 1878 Pereda, J. M. Buey [1990] Esp (CDH )

      — ¡Mi padre en tu casa! Pero, ¿quién le guió allá? —dijo Solita dejando los dengues y dando a su voz y a su fisonomía tal aire de sinceridad, que el mismo Gedeón no se atreve a dudar de ella.

      — Por lo visto, la víbora de doña Ambrosia, a quien el condenado fue, con infeliz ocurrencia para mí, a pedir antecedentesdel caso. ¡Figúrate si se habrá regodeado la pícara buscándonos las huellas!

      — ¡Pero es una infamia eso!

    • 1878 Pereda, J. M. Buey [1990] Esp (CDH )

      — ¿Qué quieres decir?

      — Que pienses en lo que debespensar, antes de entregarte al sueño.

      — ¡Infame! ¿Temes que sea el último que duerma?

      — No, pero...

      — ¡Víbora! ¿Esa agonía me preparas? ¿Ese es el consuelo que me traes?

      Y cuando dice esto, Gedeón no encuentra ya postura cómoda en la cama; su respiración comienza a ser fatigosa; los dolores le punzan de nuevo, y los ojos se le inyectan de sangre.

    • 1879 Pereda, J. M. Gonzalo Glz Gonzalera [2003] Esp (CDH )

      — ¡Qué iniquidad! —exclamó Magdalena sollozando.

      — ¡Qué gazmoñería! —dijo Osmunda remedando a la atribulada joven.

      — ¡Silencio, víbora! —tronó don Lope cogiendo a su sobrina por un brazo.

    • 1885-1887 Pz Galdós, B. Fortunata [1993] Esp (CDH )

      Reproducción de algo que ella le había contestado: «Mira; no lo tomes tan a pechos. Podrá ser mentira. ¿Yo qué sé? No creerás que lo he inventado yo. Para que veas que no me gustan farsas contigo; eso que te incomoda tanto, es cosa de Aurora...»

      Y él: «Como yo la coja, le arranco la lengua. Es una víbora esa mujer, una envidiosa, una intrigante. Ándate con cuidado con ella.»

    • 1887 Rabasa, E. Gran ciencia [1948] Mx (CDH )

      — ¿Engañarme a mí? —preguntó Torvado, sonriendo con modo despreciativo.

      — ¿Y cómo hemos de ponernos de acuerdo, si lo que quiere es ser gobernador?

      — Que vaya al Congreso general.

      — ¡Pero, don Vicente!, ¿hemos de mandar a la capital de la República esa víbora para que allá nos trabaje en contra?

      — Pues hagámosle tesorero, que con eso se conformará.

      — ¡Imposible! Pondrá mil dificultades en cada caso; no podremos caminar; se servirá de los fondos para ganarse medio Estado.

    • 1895 Zerolo, E. Dicc enciclopédico lengua castellana (NTLLE)
      Víbora. [...] fig. Persona de perversa condición, se dice especialmente de las que tienen mala lengua ó son maldicientes.
    • 1898 Blasco Ibáñez, V. Barraca [1997] Esp (CDH )

      Y así continuó la viborilla, soltando todo lo oído en su casa y en la vega: las mentiras fraguadas por los perdidos de casa de Copa, toda una urdimbre de calumnias inventadas por Pimentó, que cada vez se sentía menos dispuesto a atacar cara a cara a Batiste, y pretendía hostilizarlo, cansarlo y herirlo por medio del insulto.

    • 1905 Pz Galdós, B. Aita Tettauen [1905] 328 Esp (CDH )
      Yohar gusta de los ricos vestidos, de las joyas... Sin duda esa víbora de Mazaltob le ha hecho creer que eres tú algún magnate disfrazado de pobre... Sigue mi consejo: haz paces con Riomesta; pídele su borriquita blanca; dile, ó hazle creer, que por poseerla en forma de ley entrarás por el aro judiego y te hincarás delante de Adonai.
    • 1916 Azuela, M. Abajo [1991] 39 Mx (CDH )

      ¡Ah, Villa!... La palabra mágica. El gran hombre que se esboza; el guerrero invicto que ejerce a distancia ya su gran fascinación de boa.

      — ¡Nuestro Napoleón mexicano! —exclama Luis Cervantes.

      — Sí, "el Aguila azteca, que ha clavado su pico de acero sobre la cabeza de la víbora Victoriano Huerta"... Así dije en un discurso en Ciudad Juárez —habló en tono un tanto irónico Alberto Solís, el ayudante de Natera.

    • 1918 Muñoz Seca, P. Don Mendo [1997] 217 Esp (CDH )
      Magdalena(Levantándose.)¡Falso!AzofaifaDon Mendo es el trovador / a quien ella ha denunciado / vilmente, porque le teme.Magdalena / ¡Calla, víbora! Azofaifa¡No callo!Magdalena¿Sales de la zarza, mora, / para cebarte en mi daño?AzofaifaSalgo para hacer justicia, / y he de hacella por mi mano.AlfonsoPrueba, mora, lo que dices, / y si no logras probarlo, / el verdugo tu cabeza / cortará de un solo tajo.
    • 1918 Quiroga, H. Cuentos Amor [1993] Ur (CDH )

      Mazzini se puso pálido.

      — ¡Al fin! —murmuró con los dientes apretados—. ¡Al fin, víbora, has dicho lo que querías!

      — ¡Sí, víbora, sí! ¡Pero yo he tenido padres sanos! ¿Oyes?, ¡sanos! ¡Mi padre no ha muerto de delirio! ¡Yo hubiera tenido hijos como los de todo el mundo! ¡Esos son hijos tuyos, los cuatro tuyos!

      Mazzini explotó a su vez.

    • 1918 Quiroga, H. Cuentos Amor [1993] Ur (CDH )

      Mazzini explotó a su vez.

      — ¡Víbora tísica! ¡eso es lo que te dije, lo que te quiero decir! ¡Pregúntale, pregúntale al médico quién tiene la mayor culpa de la meningitis de tus *hijos: mi padre o tu pulmón picado, víbora!

      Continuaron cada vez con mayor violencia, hasta que un gemido de Bertita selló instantáneamente sus bocas.

    • 1918 Quiroga, H. Cuentos Amor [1993] Ur (CDH )

      La noche que caía ya le deparó incidentes a su plena satisfacción. El río, a flor de ojo casi, corría velozmente con untuosidad de aceite. A ambos lados pasaban y pasaban sin cesar sombras densas. Un hombre ahogado tropezó con la guabiroba; Candiyú se inclinó, y vio que tenía la garganta abierta. Luego visitantes incómodos, víboras al asalto, las mismas que en las crecidas trepan por las ruedas de los vapores hasta los camarotes.

    • 1918 Quiroga, H. Cuentos Amor [1993] Ur (CDH )

      Mazzini se puso pálido.

      — ¡Al fin! —murmuró con los dientes apretados—. ¡Al fin, víbora, has dicho lo que querías!

      — ¡Sí, víbora, sí! ¡Pero yo he tenido padres sanos! ¿Oyes?, ¡sanos! ¡Mi padre no ha muerto de delirio! ¡Yo hubiera tenido hijos como los de todo el mundo! ¡Esos son hijos tuyos, los cuatro tuyos!

      Mazzini explotó a su vez.

    • 1925 RAE DRAE (15.ª ed.) (NTLLE)
      VÍBORA. [...] fig. Lengua de escorpión, o de víbora [| persona mordaz, murmuradora y maldiciente].
    • 1927 RAE DMILE (1.ª ed.) (NTLLE)
      VÍBORA. f. [...] fig. Persona maldiciente.
    • 1930 Arconada, C. Turbina [1975] Esp (CDH )
      Uno no puede ser menos que el alcalde, que el médico, que el registrador, que el bruto de mi hermano. Aunque luego la quite. Pero la víbora de mi cuñada, ya andaba diciendo por ahí que no pondríamos ninguna luz porque no teníamos para pagarla. ¡Eso no podíamos consentirlo! ¿Comprendes, Cachán?
    • 1933 García Lorca, F. Bodas sangre [1996] Esp (CDH )

      MadrePor eso pregunto quién es. Porque tengo que no reconocerla, para no clavarle mis dientes en el cuello. ¡Víbora! (Se dirige hacia la Novia con ademán fulminante; se detiene. A la Vecina .)¿La ves? Está ahí y está llorando, y yo quieta sin arrancarle los ojos. No me entiendo. ¿Será que yo no quería a mi hijo? Pero ¿y su honra? ¿Dónde está su honra? (Golpea a la Novia . Ésta cae al suelo.)

    • 1947 Yáñez, A. Filo Agua [1992] Mx (CDH )
      Por cierto que usted ha de saber que la víbora diz que anda indagando el paradero de Gabriel, porque diz que quiere favorecerlo; ¿qué a poco también le habría echado el ojo para perjudicarlo? ¡Mal haya la hora en que a Carmen se le ocurrió convidarla a que viniera a pasar Semana Santa a esta casa que nomás vino a destruir!
    • 1948 Marechal, L. Adán Buenosayres [1999] Ar (CDH )
      Y en su corazón siciliano, como en una retorta, el odio se cocinaba lentamente al solo recuerdo de aquella hija cuyo nombre maldito no pronunciaría jamás, como no fuera para volverlo a maldecir una y mil veces, tantas como gotas de leche le había dado (y al reflexionar en ello se golpeaba las tetas rugosas, como si las castigase por el delito de haber amamantado a una víbora).
    • 1949 Buero Vallejo, A. HEscalera [1994] Esp (CDH )
      ¡Víbora! (Se abalanza y la agarra del pelo. Todos vocean. Carmina pretende pegar a Elvira. Urbano trata de separarlas. Fernando sujeta a su mujer. Entre los dos consiguen separarlas a medias. Fernando, hijo, con el asco y la amargura pintados en su faz, avanza despacio por detrás del grupo y baja los escalones, sin dejar de mirar, tanteando la pared a sus espaldas. Con desesperada actitud sigue escuchando desde el «casinillo» la disputa de los mayores.)
    • 1952 Casaccia, G. Babosa [1991] Py (CDH )
      Purita, Romualda, Cristina Pacheco, todo ese grupito de víboras. Yo no soy una tonta. No tiene necesidad de decirme nada más. Ya sé de dónde viene el cuento. — Y aprovechó la coyuntura para hablar de algo que le escocía el ánimo de tiempo atrás—. Cree usted que yo no sé que fue por culpa de Clara y de esa pérfida de Purita que se me eliminó a mí de la comisión Pro Templo.
    • 1952 Casaccia, G. Babosa [1991] Py (CDH )
      Parece increíble que sea la hermana de esa víbora agria y estúpida de Ángela. Tiene modales y gestos de gran dama. Y ¡qué perfume!» No acababa de arrepentirse de su falta de coraje para hablarle de sus deseos o insinuarse, por lo menos, con más decisión. Cómo no se había animado a decirle una cosa tan sencilla y fácil como «¿usted, Clara, puede vivir sin un amor?»
    • 1952 Casaccia, G. Babosa [1991] Py (CDH )

      — ¡Ah!... Con que esa víbora quiere cobrarme ese dinero... Es repugnante tener una hermana como Clara —exclamó doña Ángela excitadísima.

      Aunque ella ya le había contado al doctor Brítez que firmaba esos recibos, le produjo irritación el saber que Clara había tenido la desvergüenza de referirlo a un extraño.

    • 1952 Casaccia, G. Babosa [1991] Py (CDH )
      Dígame usted ¿qué he conseguido yo poniéndole la cara a doña Ángela, llamándola babosa y víbora y mirándola con gesto avinagrado? Me hubiese comportado con ella con hipocresía, le hubiese puesto buena cara a los chismes que me traía y la hubiese nombrado presidenta de la comisión Pro-Templo, y es seguro que hubiese vivido más tranquilo.
    • 1952 Casaccia, G. Babosa [1991] Py (CDH )

      — ¡Ya está! —exclamó airado—. No pudo callarse esa vieja arpía.

      — ¡Ea!, pero usted sabe quién fue. ¿Quién fue? —preguntó Adela con curiosidad.

      — Yo sé muchas, muchísimas cosas de este pueblo, que si me pusiera a esparcirlas [...]. Así que no te asustes si un día reboso y salen escapando por mi boca sapos, culebras y serpientes —y añadió con ímpetu—: Pero a esa víbora yo la aplastaría así. Sí, así como ves —y apretaba con fuerza uno de sus pies contra el piso.

    • 1952 Casaccia, G. Babosa [1991] Py (CDH )

      — No se irá más —repetía quejoso Salvado—. Nadie querrá recibirla. Se nos pegará para siempre... Vamos a traer una víbora a casa.

      Rosalba ofendióse al oír llamar así a su amiga. Injuriar a esa pobre mujer, perseguida por la sinvergüenza y borracha de su hermana, que la quería dejar en la calle para poder tenerla «entre sus garras».

    • 1952 Casaccia, G. Babosa [1991] Py (CDH )
      Un nido de víboras y chismes. Habían hablado de construir un casino, un hotel, un balneario y de convertir Areguá en un pueblo de veraneo, para terminar no pudiendo arreglar la única calle del pueblo que podía más o menos llamarse así. Ramón, Arana, Paredes, Villar, toda esa banda de rateros e ignorantes era culpable del fracaso de la Sociedad.
    • 1964 Bullrich, S. Burgueses [1998] 65 Ar (CDH )
      Mira, eso está por verse..., qué querés decir. Nada, pero acordáte que en una época se decía... No, no seas mala. Sin embargo cuando el río suena agua trae y se los veía mucho juntos. Sos una víbora, ya bastante triste es que le pase una herencia ante las narices para que todavía empiecen a buscar pelos en la leche. ¡Pelos en la leche!
    • 1967 Sarduy, S. Cantantes [1993] Cu (CDH )
      Ah, pero están allí esas víboras, esas ponzoñas venenosas, frescas, recién bañadas, teñidas de color salmón y con botas de piel de cebra, ya había yo sentido el olor a Camel y a Old Spice de Shoulton. Allí están, después de haber perpetrado el más horripilante crimen de la historia camagüeyana, la delación más innoble, el fratricidio más... no encuentro el adjetivo.
    • 1951-1969 Cela, C. J. Colmena [1986] 131 Esp (CDH )

      Y si a don Pablo le parece que está muy claro, que se vaya con su señora a donde se lo den mejor. ¡Pues estaría bueno! ¡Habráse visto! Lo que no sabe ese piernas desgraciado es que lo que aquí sobran, gracias a Dios, son clientes. ¿Te enteras? Si no le gusta, que se vaya; eso saldremos ganando. ¡Pues ni que fueran reyes! Su señora es una víbora que me tiene muy harta. ¡Muy harta es lo que estoy yo de la doña Pura!

    • 1972 Puig, M. Boquitas [1994] Ar (CDH )

      Fue Celina la culpable de todo, su hija que es una víbora, tenga cuidado con ella. Y ya que estoy en tren de confidencias le voy a decir cómo fue que me dejé marcar para toda la vida: yo tenía diecinueve años y me pusieron a aprender de enfermera con Aschero. Un día en el consultorio no había nadie y yo tenía tos y me empezó a auscultar.

    • 1972 Puig, M. Boquitas [1994] 247 Ar (CDH )

      [...] el uniforme me queda tan mal, y esto sí que debí esperarlo: ... la viuda de negro le cierra el paso entre dos mostradores... él la mira... le dice muchas gracias por tus sacrificios... ella no le cede el paso... él con dulzura y firmeza la hace a un lado... y detrás del mostrador surge la Celina, ¡y detrás de ella Mabel muy paqueta! ...¿por qué estará Mabel junto a esa víbora?

    • 1973 Aguilera Malta, D. Secuestro [1973] Ec (CDH )
      ¿Le habrán transmitido mi mensaje a los Amautas? Seguramente, no. La culpa es mía por aceptar la sugestión de Rigoletto. ¿Cómo pude confiar en unas víboras? Pero son diez mil víboras. Aunque fueran un millón. Debí, más bien, enviar todos los vehículos del ejército provistos de altavoces.
    • a1974 Madariaga, S. Viva la muerte [1983] Esp (CDH )

      AcraciaPuede ser. ¿Por qué no? Ya ves, ahora: tú dices que no sabes por qué tiraste y yo digo que sé por qué.

      MayaBueno, dilo ya y revienta.

      AcraciaPues porque creíste que era Mandonio que venía a verte y resultó que era Indivil que venía a verme a mí. (Pausa.)

      Maya(Lentamente y como volviendo de lejos.)Si eso es mentira, eres una víbora; y si es verdad eres otra víbora aún peor. (Pausa.)

    • 1975 Mendoza, E. Caso Savolta [1994] Esp (CDH )

      —No sé qué demonios veis en esa criatura —comentó como si hablase consigo misma—. Es terca, perezosa, corta de luces y tiene un corazón de piedra.

      —¿Se refiere usted a María Coral?

      —Sí.

      —¿Por qué habla tan mal de ella?

      —Porque la conozco y conozco a las de su clase. No esperes nada bueno de ella: es una víbora. Claro que a mí, lo que os ocurra, ni me va ni me viene.

      —¿Me dirá dónde puedo encontrarla?

    • 1975 Salisachs, M. Gangrena [1976] Esp (CDH )

      — Tu amigo es una víbora. Cuando tú no estás delante te desuella vivo. Te ha llamado parvenu, iluso y vanidoso.

      Aquellas acusaciones eran algo más que pura frivolidad:

      — No me pillas desprevenido, querida Alicia. Lo conozco. Dice siempre lo primero que le pasa por la cabezota. Pero en el fondo no es malo: sólo tonto. Si se tercia es capaz de ponerme por las nubes. Todo depende de su humor, de la digestión que esté haciendo, de lo que gane jugando al bridge...

    • 1977 Wolff, E. Kindergarten [1990] Ch (CDH )

      TOÑO(Desafiante)¿Que pasó? ¿Qué, qué pasó? Dímelo tú, porque no me acuerdo.

      MICO¿Qué pasó en el corral de los carneros champion, Toño?

      TOÑO(Más inseguro ya)¿Qué, qué pasó?...

      MICO¡Sí, eso! Los carneros premiados chapaleando en la mierda de los chanchos, porque a alguien se le había olvidado ponerles alcantarilla

      TOÑO¡Oh, tú... víbora insidiosa!

      MICOPensó que los puercos no cegaban, ¿eh? Especie de criaturas celestiales, sin orificios de salida, ¿eh?

    • 1982 Arrabal, F. Torre herida [1983] Esp (CDH )

      Corneille se levantó hecho un basilisco, babeando de furor; con un dedo acusador, a unos centímetros del pecho de Michelle, le aulló:

      — Tan sólo eres una víbora infecta al servicio del capitalismo asesino.

      Hizo una larga pausa, felizmente; Amary temía que la derrengara a palos. Y Corneille, protegido como estaba por sus incondicionales, era muy capaz de hacerlo.

    • 1982 Mtz Mediero, M. Juana [1982] Esp (CDH )

      JUANA.—España, España... ¿Qué no hubiera yo deseado siempre para bien de España...? Por España un día me enviaron a Flandes, por España me casé, por España estoy encerrada. Lo siento, no firmo nada...

      DENIA.—Es usted la peor de las víboras, el peor enemigo de España...

      JUANA.—¡Déjeme, y suélteme inmediatamente...

      DENIA.—Antes firmaréis este documento...

    • 1984 Ayerra, R. Lucha inútil [1984] 456 Esp (CDH )

      En cuanto a lo del gato, ya hablaremos más despacio. Ahora tráeme a Sebastián el tendero y luego a don Amadeo el maestro, que va de broncas. Y te quiero presente en las entrevistas. Te pones como firme junto a la mesa y me atiendes si te pido algún recado. Si no, tú como un dontancredo, que es lo que eres, japuto, viborón.

    • 1984 Wolff, E. Balsa Medusa [1990] Ch (CDH )

      MARIO—(Burlón)Querellas doctrinarias de la vida matrimonial, querida! Esos dos hace rato que me parecen desconectados. Ella adopta un permanente y sospechoso aire de mendiga sentimental, y él, tratando de zafarse de la asfixia... (Ambos se sientan en un sofá)

      CARLA—Con lo cual, ella se parece vivamente a alguien que conozco...

      MARIO—Qué quieres decir, víbora?

    • 1988 Cela, C. J. Cristo [1993] 76 Esp (CDH )
      [...] Deena era el alma del rancho Providence, a Jesusito Huevón Mochila lo echó por murmurador y entrometido, en el rancho Culebrón hay menos disciplina, a Macario Calavera Davis le gusta montar a las mujeres en español y no recatándose de llamarles putas y cabronas, antes también les llamaba víboras pero se fue olvidando [...].
    • 1988 Paz Pz, C. Glosario habla cubana Cu (BD)
      VÍBORA (popular) adj. Persona mala, malvada.
    • 1992 RAE DRAE (21.ª ed.) (NTLLE)
      víbora. [...]. fig. Persona con malas intenciones.
    • 1993 Haensch, G. / Werner, R. (dirs.) Nuevo diccionario uruguayismos Ur (NTLLE)
      viborita f coloq desp Persona intrigante, que critica malintencionadamente a los demás [E, U: víbora; U: alacrán].
    • 1996 Bayly, J. Últimos días "La Prensa" [1996] 87 Pe (CDH )

      Asimismo, quiero advertirle que no se atreva a tomar represalia alguna contra mi nieto Diego, pues él no tiene nada que ver en nuestros líos políticos, señor. No se desquite con menores de edad, Larrañaga, porque en ese caso me voy a ver obligado a sacarle la jijunagranputa a puño limpio. Qué pena me da, oiga usted, que el Perú esté lleno de velasquistas podridos como tú, Larrañaga, víbora traidora. / Atentamente, don Rafael Tudela.

    • 1996 Bayly, J. Últimos días "La Prensa" [1996] Pe (CDH )

      Los tipos que lo han cogido lo empujan ahora hacia la puerta, mientras Larrañaga recoge la plata de la limosna, desperdigada por el suelo.

      — No me empujen, maricones —grita don Rafael—. ¿Ustedes también son velasquistas como la víbora Larrañaga? ¿Ustedes también me quieren dejar pelado, en la calle?

      No le contestan, lo llevan en vilo.

    • 1996 Bayly, J. Últimos días "La Prensa" [1996] 86 Pe (CDH )
      Así es que ya sabe, señor: a partir de hoy, La Prensa pierde un lector más, y espero que siga perdiendo lectores y que se vaya a la mierda y que usted se quede en la bancarrota de por vida, porque las víboras velasquistas tienen que morir envenenadas por su propio veneno. Ya sabe, le voy a contar a todos mis amigos la canallada que me ha hecho su periódico para que todos dejen de leer La Prensa.
    • 1998 Paz Pz, C. Dicc cubano popular Cu (BD)
      VÍBORA (pop.) m. y f. Malo, malvado.
    • 2000 Vargas Llosa, M. Fiesta Chivo [2000] Pe (CDH )

      Al principio, la idea lo espantaba, un católico tenía que respetar el quinto mandamiento. Pese a ello, volvía, irresistible, cada vez que leía en El Caribe, en La Nación, o escuchaba en La Voz Dominicana los ataques contra monseñor Panal y monseñor Reilly: agentes de potencias extranjeras, vendidos al comunismo, colonialistas, traidores, víboras.

    • 2000 Vargas Llosa, M. Fiesta Chivo [2000] 346 Pe (CDH )
      Teniendo que cuidarse de los resentidos, de los mediocres, de la ingratitud de tanto pobre diablo. ¿No merece, un hombre así, distraerse de cuando en cuando? ¿Gozar unos minutos con una hembra? Una de las pocas compensaciones en su vida, Agustín. Por eso, me siento orgulloso de ser lo que dicen tantas víboras: el celestino del Jefe.
    • 2001 RAE DRAE (22.ª ed.) (NTLLE)
      víbora. [...] f. Persona con malas intenciones.
    • 2001 Ruiz Zafón, C. Sombra viento Esp (CORPES)
      Le molestó que una víbora como Fumero diese por descontada su vileza, pero tan pronto el siniestro cortejo de la policía abandonó la tienda, el sombrerero partió rumbo a la capilla de la catedral donde había conocido a Sophie para rogarle al santo que condujese los pasos de su hijo de vuelta a casa antes de que fuese demasiado tarde.
    • 2010 ASALE Dicc americanismos (NTLLE)
      víbora. m-f. Gu. Persona intrigante, chismosa.
    • 2012 Noroña Franco, E. Muerte muralla santa Mx (CORPES)
      —Te repito una vez más que no sé quién pudo haber empezado con esos rumores sobre ti y tus escapadas... Pero lo que sí voy a decirte es que estoy cansada de pagarte todos tus gustos, que por cierto son muy caros —dijo Violette Renaud. —¡Mejor cállate y no hables como mi madre! ¡Eres una víbora! Mis gustos no los estás pagando de tu dinero.
    • 2014 RAE DLE (NTLLE)
      víbora. [...] f. Persona con malas intenciones.
    • 2016 Schz-Garnica, P. Mi recuerdo Esp (CORPES)
      Las dos mujeres se miraron de hito en hito durante un rato, inmóviles, reflexivas, valorando lo que decir o si debían hablar. Justina fue la primera que esquivó los ojos. Se sentó en una butaca y dio un suspiro. —No sé qué te habrá contado esa víbora, pero ya te aseguro yo que todo no te lo contó, porque ella sólo conocía una parte, la suya propia. —Cuéntame tu versión, Justina, tú estabas aquí, tú lo viste todo.
    1. s. En ocasiones, con el modificador mala.
      docs. (1923-2013) 7 ejemplos:
      • 1923 Romero, F. / Fdz Shaw, G. Doña Francisquita [2002] Esp (CDH )
        Dª. FRANCISCA.—(Aparte)¡Qué desvergüenzamás grande!D. MATÍAS.—Y ¿qué es lo que te alucina? / Mi figura no es, por cierto, / la de un húsar de Pavía.FRANCISQUITA.—Pero tiene un no sé qué...Dª. FRANCISCA.— (Aparte)Yo sí lo sé, mala víbora. D. MATÍAS.—Mis bienes no son cuantiosos.FRANCISQUITA.—No me tienta la codicia.D. MATÍAS.—Tengo un hijo.FRANCISQUITA.—Sí, Fernando.D. MATÍAS.—Ya un mozo.
      • 2013 Etxebarria Asteinza, L. Corazón bien cabeza Esp (CORPES)
        Atención, porque es muy típico pero muy típico de los hombres recién separados lo de empezar a colgar fotos en las que se les ve coquetamente abrazados a unas rubias de impresión [...]. Digo que es típico de los hombres y no tanto de las mujeres, debido a un condicionamiento social que implica que si un hombre recién salido de una ruptura al día siguiente está con otra es muy macho pero una mujer que haga lo mismo es una mala víbora o una zorra.
      • 1923 Romero, F. / Fdz Shaw, G. Doña Francisquita [2002] Esp (CDH )
        Dª. FRANCISCA.—(Aparte)¡Qué desvergüenzamás grande!D. MATÍAS.—Y ¿qué es lo que te alucina? / Mi figura no es, por cierto, / la de un húsar de Pavía.FRANCISQUITA.—Pero tiene un no sé qué...Dª. FRANCISCA.— (Aparte)Yo sí lo sé, mala víbora. D. MATÍAS.—Mis bienes no son cuantiosos.FRANCISQUITA.—No me tienta la codicia.D. MATÍAS.—Tengo un hijo.FRANCISQUITA.—Sí, Fernando.D. MATÍAS.—Ya un mozo.
      • 1930 Arconada, C. Turbina [1975] 81 Esp (CDH )
        Las murmuraciones llegaban, como es natural, a oídos de doña Patro, porque no hay en los pueblos nada más natural que las murmuraciones lleguen a los oídos de quien se murmura. Doña Patro contestaba, también por medio de sus vecinas: «No hagáis caso de esa usurera. Es una mala víbora. Mucho dinero, mucho dinero... ¿Y para qué lo quiere si está tísica por no comer?»
      • 1951-1969 Cela, C. J. Colmena [1986] Esp (CDH )

        A la muchacha, que es dulce como una flor y también capaz de dejarse abrir sin dar ni un solo grito, le entran entonces ganas de matar a la madre.

        — ¡Así reventases, mala víbora! —dice por lo bajo.

        Victorita con su abriguillo de algodón, va dando una carrera hasta la tipografía El Porvenir, en la calle de la Madera, donde trabaja de empaquetadora, todo el santo día de pie.

      • 1982 Alegre Cudós, J. L. Minotauro [1982] 14 Esp (CDH )

        No, no estornudes tanto que te conozco. Tú a mí no me la pegas. Di algo. ¿No te da asco vivir dentro de la sangre inocente? ¿Y el chalet que te he comprado en la montaña para tus peculiares fines de semana? ¿De dónde ha salido? ¿O te crees que tu padre es un prestidigitador? Todo ha salido del sudor de quienes ni tú conoces. Di algo, mala víbora.

      • 1984 Tomás García, J. L. Orilla droga [1985] Esp (CDH )

        Antonio miró las tijeras en las manos de la mujer y sonrió con aire de suficiencia.

        — ¡Eres una bruja asquerosa! —le gritó, caminando hacia la puerta.

        — ¡Te voy a matar, mala víbora!

        — Iros a la mierda los dos.

        Antonio salió de la casa enfurecido. Fue corriendo durante un gran trecho, hasta que el cansancio le obligó a aminorar la marcha.

      • 2013 Etxebarria Asteinza, L. Corazón bien cabeza Esp (CORPES)
        Atención, porque es muy típico pero muy típico de los hombres recién separados lo de empezar a colgar fotos en las que se les ve coquetamente abrazados a unas rubias de impresión [...]. Digo que es típico de los hombres y no tanto de las mujeres, debido a un condicionamiento social que implica que si un hombre recién salido de una ruptura al día siguiente está con otra es muy macho pero una mujer que haga lo mismo es una mala víbora o una zorra.
      • 1923 Romero, F. / Fdz Shaw, G. Doña Francisquita [2002] Esp (CDH )
        Dª. FRANCISCA.—(Aparte)¡Qué desvergüenzamás grande!D. MATÍAS.—Y ¿qué es lo que te alucina? / Mi figura no es, por cierto, / la de un húsar de Pavía.FRANCISQUITA.—Pero tiene un no sé qué...Dª. FRANCISCA.— (Aparte)Yo sí lo sé, mala víbora. D. MATÍAS.—Mis bienes no son cuantiosos.FRANCISQUITA.—No me tienta la codicia.D. MATÍAS.—Tengo un hijo.FRANCISQUITA.—Sí, Fernando.D. MATÍAS.—Ya un mozo.
      • 1930 Arconada, C. Turbina [1975] 81 Esp (CDH )
        Las murmuraciones llegaban, como es natural, a oídos de doña Patro, porque no hay en los pueblos nada más natural que las murmuraciones lleguen a los oídos de quien se murmura. Doña Patro contestaba, también por medio de sus vecinas: «No hagáis caso de esa usurera. Es una mala víbora. Mucho dinero, mucho dinero... ¿Y para qué lo quiere si está tísica por no comer?»
      • 1951-1969 Cela, C. J. Colmena [1986] Esp (CDH )

        A la muchacha, que es dulce como una flor y también capaz de dejarse abrir sin dar ni un solo grito, le entran entonces ganas de matar a la madre.

        — ¡Así reventases, mala víbora! —dice por lo bajo.

        Victorita con su abriguillo de algodón, va dando una carrera hasta la tipografía El Porvenir, en la calle de la Madera, donde trabaja de empaquetadora, todo el santo día de pie.

      • 1981 Arrau, S. Digo [1992] Ch (CDH )

        Hace un guiño picaresco al Inquisidor.

        VALDIVIA¿Qué pretendéis?

        ARLEQUÍNSimplemente considerar la primera acusación, esto es... perdone, ¿eh?: adulterio fragante... no, flagrante, inequívoco y continuado.

        VALDIVIA¡Mala víbora! ¿Qué decís?

        INQUISIDORCalma, Sr. Gobernador. Respete al tribunal.

        ARLEQUÍN¿No tenía usted esposa en España?

        VALDIVIALa tengo. Y siempre la he recordado con singular cariño.

      • 1982 Alegre Cudós, J. L. Minotauro [1982] 14 Esp (CDH )

        No, no estornudes tanto que te conozco. Tú a mí no me la pegas. Di algo. ¿No te da asco vivir dentro de la sangre inocente? ¿Y el chalet que te he comprado en la montaña para tus peculiares fines de semana? ¿De dónde ha salido? ¿O te crees que tu padre es un prestidigitador? Todo ha salido del sudor de quienes ni tú conoces. Di algo, mala víbora.

      • 1984 Tomás García, J. L. Orilla droga [1985] Esp (CDH )

        Antonio miró las tijeras en las manos de la mujer y sonrió con aire de suficiencia.

        — ¡Eres una bruja asquerosa! —le gritó, caminando hacia la puerta.

        — ¡Te voy a matar, mala víbora!

        — Iros a la mierda los dos.

        Antonio salió de la casa enfurecido. Fue corriendo durante un gran trecho, hasta que el cansancio le obligó a aminorar la marcha.

      • 2013 Etxebarria Asteinza, L. Corazón bien cabeza Esp (CORPES)
        Atención, porque es muy típico pero muy típico de los hombres recién separados lo de empezar a colgar fotos en las que se les ve coquetamente abrazados a unas rubias de impresión [...]. Digo que es típico de los hombres y no tanto de las mujeres, debido a un condicionamiento social que implica que si un hombre recién salido de una ruptura al día siguiente está con otra es muy macho pero una mujer que haga lo mismo es una mala víbora o una zorra.
  4. 1⟶metáfora
    s. f. Sentimiento u obsesión persistente y torturadora.
    Sinónimos: áspid; culebra
    docs. (1527-1918) 16 ejemplos:
    • 1527 Osuna, F. Abecedario espiritual III [2007] Esp (CDH )
      El que tiene la bívora en el seno, aunque esté adormida, no se deve assegurar, porque con un poco de calor torna a bivir y muerde aun a sant Pablo. Si entonces, como dize sant Jerónimo, más mañosamente nos combate el demonio quando menos lo sentimos, claro está que nunca nos devríamos asegurar ni dezir que no somos combatidos, pues que el demonio nunca duerme.
    • 1918 Vallejo, C. Heraldos [1985] 5 Pe (CDH )
      Tu cuerpo es la espumante escaramuza / de un rosado Jordán; / y ondea, como un látigo beatífico / que humillara a la víbora del mal! / Tus brazos dan la sed de lo infinito, / con sus castas hespérides de luz, / cual dos blancos caminos redentores, / dos arranques murientes de una cruz. / Y están plasmados en la sangre invicta / de mi imposible azul! /
    • 1527 Osuna, F. Abecedario espiritual III [2007] Esp (CDH )
      El que tiene la bívora en el seno, aunque esté adormida, no se deve assegurar, porque con un poco de calor torna a bivir y muerde aun a sant Pablo. Si entonces, como dize sant Jerónimo, más mañosamente nos combate el demonio quando menos lo sentimos, claro está que nunca nos devríamos asegurar ni dezir que no somos combatidos, pues que el demonio nunca duerme.
    • 1533 Pz Chinchón, B. Leng Erasmo [1975] 88 Esp (CDH )
      Solo el hombre tiene ponçoña contra otro hombre, y tememos a los sapos y a las culebras y no tememos al hombre muy más ponçoñoso que los dichos. Si nos muerde el basilisco, sin más dilación cortamos el miembro mordido y no cortamos la conversación del hombre maldiziente. ¿Quién es tan loco que abrigue la bívora en su seno? Nosotros abrigamos muchas vezes aun en nuestra cama a los que son más dañosos que mil bívoras.
    • 1627 Carvajal Robles, R. Poema Antequera [1963] 41 Esp (CDH )
      Temo que estas alabanças no las a de sufrir la embidia, mas quien se hallare mordido desta víbora no lea el canto décimo, que yo no quise dexar de alabar lo que vi, si bien conozco está el mundo de manera que quien alaba cansa, y quien mormura se introduze, pero destos dos estremos más quiero cansar que ser aplaudido.
    • 1640-1642 Saavedra Fajardo, D. Empresas [1999] Esp (CDH )
      Si el Valimiento se funda en la confianza ya hecha de grandes secretos, peligra en ellos, siendo víboras en el pecho del valido, que le roen las entrañas y salen afuera; porque, o la ligereza y ambición de parecer favorecido los revela, o se descubren por otra parte, o se sacan por discurso, y causan la indignación del príncipe desempeñarse del cuidado de haberlos fiado, rompiendo el saco donde están. Un secreto es un peligro.
    • 1654 Zabaleta, J. Día fiesta mañana [1983] Esp (CDH )
      Estas tres Furias le nacieron a nuestro celoso de la privación de la luz de la verdad y del veneno infernal del amor que él se llevaba. Rodando le traían sobre el lecho como si le volvieran sobre abrojos. Las víboras de sus sienes le mordían el entendimiento con tal dolor y tal presteza que le movían como a loco. Los áspides que al pecho las pendían le picaban con tal furia el pecho que no le dejaban más de una migaja de vida porque no descansase en la muerte.
    • 1843 Collado, M. A. Trad Aventuras Telémaco [2003] 430 Esp (CDH )

      Conducido este por su valor y candidez, recibió bondadoso a aquel desgraciado que había visto a Ulises en Sicilia, y referídole las aventuras de este héroe. Le alimentaba y procuraba consolarle en su desgracia; porque se lamentaba Acante de haberle engañado y tratado indignamente Adrasto. Así mantenía y abrigaba en su seno a la ponzoñosa víbora que se preparaba a causarle una herida mortal.

    • 1846 Navarro Villoslada, F. Blanca Navarra [2003] Esp (CDH )
      Terrible golpe recibió Jimeno con semejante noticia, pues a un mismo tiempo le confirmaba en la sacrílega perversidad de la condesa, y hacía renacer en su corazón la víbora de los remordimientos; como quiera que pudiese atribuir la desesperación de Inés más al abandono, a la orfandad en que la dejara, que a la mancha que sobre su nombre había caído.
    • 1859 Falcón, J. C. "Proclama Palmasola" Doc Venezuela Ve (CDH )
      Que menos puedo ser un ambicioso tentado por la víbora del poder, para quien la reputación significa poco, con tal de mandar sin ella; uno de esos hombres que, prefiriendo el monótono placer del mando al honor y la fama, renuncian a un puesto en el panteón de la historia, donde vivir con nuestros nietos, donde vivir con la edad del mundo, donde vivir siempre [...].
    • 1882 Montalvo, J. Siete tratados, II [1882] 328 Ec (CDH )
      Así á Virgilio, en otro tiempo, quisieron atribuirle vicios y culpas de sus héroes; cuando su buena índole, la apacibilidad de su genio, su bondadosa mansedumbre le volvian amable para todos los que no abrigasen en su seno esa víbora inspiradora de maldades que llamamos envidia.
    • 1889 Matto Turner, C. Aves [2000] Pe (CDH )

      — La señora Lucía me ha prestado, y dame el vuelto para retirarme —dijo la madre de Margarita, tímida por quebrantar con aquella revelación el primer mandato de su benefactora. Y el cura Pascual, al oír el nombre de la esposa de Marín, dijo, como picado por la víbora del despecho:

      — ¿Vuelto?... ¡Qué vuelto! Otro día te lo daré —y mordiéndose los labios con pasión reprimida, murmuró— ¡Lucía! ¡Lucía!

    • 1918 Vallejo, C. Heraldos [1985] 5 Pe (CDH )
      Tu cuerpo es la espumante escaramuza / de un rosado Jordán; / y ondea, como un látigo beatífico / que humillara a la víbora del mal! / Tus brazos dan la sed de lo infinito, / con sus castas hespérides de luz, / cual dos blancos caminos redentores, / dos arranques murientes de una cruz. / Y están plasmados en la sangre invicta / de mi imposible azul! /
    • 1527 Osuna, F. Abecedario espiritual III [2007] Esp (CDH )
      El que tiene la bívora en el seno, aunque esté adormida, no se deve assegurar, porque con un poco de calor torna a bivir y muerde aun a sant Pablo. Si entonces, como dize sant Jerónimo, más mañosamente nos combate el demonio quando menos lo sentimos, claro está que nunca nos devríamos asegurar ni dezir que no somos combatidos, pues que el demonio nunca duerme.
    • 1533 Pz Chinchón, B. Leng Erasmo [1975] 88 Esp (CDH )
      Solo el hombre tiene ponçoña contra otro hombre, y tememos a los sapos y a las culebras y no tememos al hombre muy más ponçoñoso que los dichos. Si nos muerde el basilisco, sin más dilación cortamos el miembro mordido y no cortamos la conversación del hombre maldiziente. ¿Quién es tan loco que abrigue la bívora en su seno? Nosotros abrigamos muchas vezes aun en nuestra cama a los que son más dañosos que mil bívoras.
    • 1594 Góngora Argote, L. "Letrillas. Cada uno estornuda" 133 Letrillas Esp (CDH )
      Este no tiene por bueno / el amor de la casada, / porque es dormir con espada, / y la víbora en el seno; / a aquél del cercado ajeno / le es la fruta más sabrosa, / y coge mejor la rosa / de la espina más aguda. / Cada uno estornuda / como Dios le ayuda.Muchos hay que dan su vida / por edad menos que tierna, / y otros hay que los gobierna / edad más endurecida [...]. /
    • 1627 Carvajal Robles, R. Poema Antequera [1963] 41 Esp (CDH )
      Temo que estas alabanças no las a de sufrir la embidia, mas quien se hallare mordido desta víbora no lea el canto décimo, que yo no quise dexar de alabar lo que vi, si bien conozco está el mundo de manera que quien alaba cansa, y quien mormura se introduze, pero destos dos estremos más quiero cansar que ser aplaudido.
    • 1629 Corral, G. Cintia Aranjuez [1945] Esp (CDH )
      Licio, templa tus desvelos, / Si puedes, quedando honrado, / Supuesto que te ha picado / La vibora de los zelos. / No guardes a tu muger, / Aunque estes mal satisfecho: / Porque si es buena, es mal hecho; / Si mala, no puede ser.
    • c1634 Calderón Barca, P. Cabellos Absalón [2003] Esp (CDH )
      Aquitofel / ¡Que esto escuche yo de quien / esperé tantas mercedes! / ¿baldones son recompensas? / ¡qué rigurosa, qué fuerte / la vívora de la embidia / en el coraçón me muerde! / Sin vida estoy, sin aliento, / que se me eclypsa parece / el Sol, la tierra me huye, / y el mismo viento me ofende.
    • 1640-1642 Saavedra Fajardo, D. Empresas [1999] Esp (CDH )
      Si el Valimiento se funda en la confianza ya hecha de grandes secretos, peligra en ellos, siendo víboras en el pecho del valido, que le roen las entrañas y salen afuera; porque, o la ligereza y ambición de parecer favorecido los revela, o se descubren por otra parte, o se sacan por discurso, y causan la indignación del príncipe desempeñarse del cuidado de haberlos fiado, rompiendo el saco donde están. Un secreto es un peligro.
    • 1654 Zabaleta, J. Día fiesta mañana [1983] Esp (CDH )
      Estas tres Furias le nacieron a nuestro celoso de la privación de la luz de la verdad y del veneno infernal del amor que él se llevaba. Rodando le traían sobre el lecho como si le volvieran sobre abrojos. Las víboras de sus sienes le mordían el entendimiento con tal dolor y tal presteza que le movían como a loco. Los áspides que al pecho las pendían le picaban con tal furia el pecho que no le dejaban más de una migaja de vida porque no descansase en la muerte.
    • 1688 Garau, F. Sabio instruido Gracia, I p. 91 Esp (BD)
      Pedro que son fieras? Quien se engaña? Ninguno; sino que Isaias lo mirava de lexos como Profeta; i Pedro lo mira de cerca como Pastor, i Prelado: i no ay lilio, por bello que sea, que a quien le govierna, no le sea una vivora que le roe el corazón. Que serán las fieras a quien govierna, si son padecidos venenos, las flores? Mas al caso.
    • 1843 Collado, M. A. Trad Aventuras Telémaco [2003] 430 Esp (CDH )

      Conducido este por su valor y candidez, recibió bondadoso a aquel desgraciado que había visto a Ulises en Sicilia, y referídole las aventuras de este héroe. Le alimentaba y procuraba consolarle en su desgracia; porque se lamentaba Acante de haberle engañado y tratado indignamente Adrasto. Así mantenía y abrigaba en su seno a la ponzoñosa víbora que se preparaba a causarle una herida mortal.

    • 1846 Navarro Villoslada, F. Blanca Navarra [2003] Esp (CDH )
      Terrible golpe recibió Jimeno con semejante noticia, pues a un mismo tiempo le confirmaba en la sacrílega perversidad de la condesa, y hacía renacer en su corazón la víbora de los remordimientos; como quiera que pudiese atribuir la desesperación de Inés más al abandono, a la orfandad en que la dejara, que a la mancha que sobre su nombre había caído.
    • 1849 Navarro Villoslada, F. Doña Urraca [2003] Esp (CDH )
      Mientras las víboras de los remordimientos hallaban sabroso pasto en las entrañas del implacable carcelero; mientras la noche de bodas era la hora prefijada por las furias desencadenadas de la superstición y de la venganza para los terribles combates, mortales sudores y congojas del desposado, el prisionero, como en un lecho de flores, reposaba y se sonreía.
    • 1859 Falcón, J. C. "Proclama Palmasola" Doc Venezuela Ve (CDH )
      Que menos puedo ser un ambicioso tentado por la víbora del poder, para quien la reputación significa poco, con tal de mandar sin ella; uno de esos hombres que, prefiriendo el monótono placer del mando al honor y la fama, renuncian a un puesto en el panteón de la historia, donde vivir con nuestros nietos, donde vivir con la edad del mundo, donde vivir siempre [...].
    • 1882 Montalvo, J. Siete tratados, II [1882] 328 Ec (CDH )
      Así á Virgilio, en otro tiempo, quisieron atribuirle vicios y culpas de sus héroes; cuando su buena índole, la apacibilidad de su genio, su bondadosa mansedumbre le volvian amable para todos los que no abrigasen en su seno esa víbora inspiradora de maldades que llamamos envidia.
    • 1889 Matto Turner, C. Aves [2000] Pe (CDH )

      — La señora Lucía me ha prestado, y dame el vuelto para retirarme —dijo la madre de Margarita, tímida por quebrantar con aquella revelación el primer mandato de su benefactora. Y el cura Pascual, al oír el nombre de la esposa de Marín, dijo, como picado por la víbora del despecho:

      — ¿Vuelto?... ¡Qué vuelto! Otro día te lo daré —y mordiéndose los labios con pasión reprimida, murmuró— ¡Lucía! ¡Lucía!

    • 1918 Vallejo, C. Heraldos [1985] 5 Pe (CDH )
      Tu cuerpo es la espumante escaramuza / de un rosado Jordán; / y ondea, como un látigo beatífico / que humillara a la víbora del mal! / Tus brazos dan la sed de lo infinito, / con sus castas hespérides de luz, / cual dos blancos caminos redentores, / dos arranques murientes de una cruz. / Y están plasmados en la sangre invicta / de mi imposible azul! /
  5. 1⟶metáfora
    s. m. y f. Persona que muestra enfado o furia.
    Sinónimos: basilisco; sierpe
    docs. (1547-1903) 3 ejemplos:
    • 1820 Fdz Moratín, L. Cartas 1820 [1973] Epistolario Esp (CDH )

      Escríbeme sin falta, o desde París, si tienes tiempo para ello, o de qualquiera punto donde te lleven los hados. Sepa yo de tu salud y de esa irritable vívora, y el itinerario que lleváis. Quando me escribas, no dexes de decirme en compendio lo que sepas de nuestra España. Darás mems de mi parte a quantos te pregunten por mí, y en particular a Arnao, a su muger y a todas mis criaturas.

    • 1820 Fdz Moratín, L. Cartas 1820 [1973] Epistolario Esp (CDH )

      Debe advertirse que la dicha muger ha de ser muy conocida de ellas, porque no hay que fiarse de informes y recomendaciones. También las dirás que, aunque la encuentren, no concluyan nada hasta recibir mi carta, en la qual las renovaré el encargo.

      Cuéntame cómo te ha ido, y cómo te va, da mis finas mems a tu hermano y a MrPrunier y a la de Strasburgo, y a esa irritada vívora, a cuyas oraciones me recomiendo. A Dios.

    • 1903 Bobadilla, E. Fuego [2003] Cu (CDH )

      Éste salía aturdido de sus brazos, con el oído lleno de arrullos, la boca de besos anchos, húmedos y sonoros y el cuerpo tembloroso de eléctricas caricias...

      ¿Por qué no se resolvía a vivir de una vez con ella lejos, donde Alicia no pudiera sorprenderles? ¿Por qué se resignaba a seguir viviendo con aquella histérica, con aquella víbora, como él decía?

      Acepción en desuso
    1. s. Frecuentemente, en la construcción hecha una víbora.
      docs. (1547-1900) 7 ejemplos:
      • 1547 Fernández, J. Belanís [1997] I, 305 Esp (CDH )
        [...] mas de los primeros encuentros más de los ciento dellos vinieron al suelo y como el soldán a don Contumeliano, por las armas que tanto temía le auían causado conociese, hecho vna bíuora ponçoñosa, arremetió para él y con su espada le quiso herir sobre la cabeça, mas él que de semejantes cosas no se turbaua, tomándole el golpe en el escudo, que más de vna mano metió por él de vna parte [...].
      • c1850-1900 Anónimo "Cortante Cádiz" 118 Romances ciego Esp (CDH )
        Díjole como su hermano / le maltrató; y sin acuerdo, / al ver llorar á su hijo, / hecha una vivora ardiendo, / salió, y á pocas palabras, / falta ya de sufrimiento, / le dijo que era un bastardo. / Y él con grande sentimiento / de ver que asi le trataban, / tanto discurrió sobre ello, / que no comia de tristeza, / ni dormia con sosiego, / ni trataba á sus amigos, / ni se salia á paseo, / siempre metido en su cuarto [...]. /
      • 1547 Fernández, J. Belanís [1997] I, 305 Esp (CDH )
        [...] mas de los primeros encuentros más de los ciento dellos vinieron al suelo y como el soldán a don Contumeliano, por las armas que tanto temía le auían causado conociese, hecho vna bíuora ponçoñosa, arremetió para él y con su espada le quiso herir sobre la cabeça, mas él que de semejantes cosas no se turbaua, tomándole el golpe en el escudo, que más de vna mano metió por él de vna parte [...].
      • c1545-1567 Rueda, L. Armelina [2001] Las cuatro comedias Esp (CDH )

        Sí, sí, aguarden que yo lo diga. Estaba la otra hecha una víbora porque la querían casar contra su voluntad. ¡Miró qué milagro que se fuesse como desesperada por esse mundo!

        Pascual.¿Cómo contra su voluntad? ¿Y no le venía muy ancho a ella quererla yo dotar en mi hazienda y casalla con un hombre tan honrado, no siendo mi hija? ¡Hazed honra a semejantes!

      • 1594 Villegas, A. Fructus sanctorum [1988] Esp (CDH )

        — Señor, mucho os ruego que roguéis a Dios por mí, que soy tan mala, que temo no castigue Dios por mis pecados a toda esta ciudad.

        — Quiso el otro provar con qué intento dezía esto y ver si era humilde, y assí le respondió:

        — Verdad dezís, señora, porque esso he yo oído dezir antes de aora.

        — Ella, hecha una vívora, replicó:

        — Vós no dezís verdaad, y quien os lo dixo mintió, que nunca fui mala.

      • 1758 Isla, J. F. Fray Gerundio [1992] Esp (CDH )

        — Sí —dijo a este punto, hecha una víbora, la tía Cecilia Cebollón; que así se llamaba la mujer del familiar—, para que aquellos flairones te le desuellen a azotes.

        — Mijor —respondió con mucha sorna el socarrón del familiar— por eso nació el día de san Bertolomé y jue mi gusto que le pusiesen Bertolo, para que me le desollasen; porque desengáñate Cicilia, que la letra con sangre entra.

      • c1786 Chantre Herrera, J. Historia misiones Marañón [1901] Ec (CDH )
        Loco, furioso y hecho una víbora, no dejó al pobre viejo hasta que le hizo pedazos el bastón en sus costillas. Los demás indios que esto vieron, escaparon y desaparecieron todos. Quedó solo el misionero y dando un poco de tiempo á que volviese en sí aquel furioso le dijo con sosiego y con blandura.
      • c1818 Fdz Lizardi, J. J. Quijotita [1967] Mx (CDH )

        En efecto, fueron todos el jueves, no a la hora señalada sino después de almorzar; pero ¿cuál fue la sorpresa del coronel, de Matilde y Pudenciana, al hallarse con la sala llena de gente y a Pomposa en medio muy colorada y hecha una víbora de rabia, con un papel en la mano diciendo [...].

      • c1850-1900 Anónimo "Cortante Cádiz" 118 Romances ciego Esp (CDH )
        Díjole como su hermano / le maltrató; y sin acuerdo, / al ver llorar á su hijo, / hecha una vivora ardiendo, / salió, y á pocas palabras, / falta ya de sufrimiento, / le dijo que era un bastardo. / Y él con grande sentimiento / de ver que asi le trataban, / tanto discurrió sobre ello, / que no comia de tristeza, / ni dormia con sosiego, / ni trataba á sus amigos, / ni se salia á paseo, / siempre metido en su cuarto [...]. /
  6. 1⟶metonimia
    s. f. Representación convencional de la víbora.
    docs. (1611-1987) 3 ejemplos:
    • p1611 Covarrubias, S. Tesoro Cast. (Suplemento) Esp (NTLLE)
      La insignia de las armas de la ciudad de Milán es una bívora que vomita y echa por la boca un niño hasta el medio cuerpo. Tubo origen de que Othón, Vizconde de Milán, en la conquista de Gerusalem hiço campo con un Moro o Turco llamado Voluco al qual venció y mató quitándole la çelada en la qual trahía por timble una bívora enrroscada que echava por la boca un niño descubierto hasta el medio cuerpo, y esta empresa añadió a sus armas.
    • 1962 Mujica Láinez, M. Bomarzo [1996] 46 Ar (CDH )
      [...] y luego con alguno de mis amigos sabios y después, muchísimo después, con guías incoloros, para ver, a la luz bailoteante de las antorchas o a la claridad exacta de las lámparas eléctricas, las siluetas de los luchadores ocres, de las danzarinas y de los monstruos azules que acechaban a Piritoo y a Teseo, agitando las aterradoras diademas de víboras: los actores del drama del amor y de la muerte, del suplicio y de la concupiscencia [...].
    • 1987 Edwards, J. Anfitrión [1987] Ch (CDH )

      [...] y la inauguraría incorporando números muy especiales: los de Apolinario, para empezar, y el de Margit, la niña de la ropa blanca y de la piel de leche, que se había esfumado sin dejar huellas, y quizás, por qué no, el de Margarita de la Sierra, que en el bar del hotel, con su peluca de gorgona, llena de víboras rojas en la cabeza y en contraste con un cutis pálido, se veía muy atractiva.

  7. 1⟶extensión significado
    s. f. Reptil de cuerpo alargado, estrecho y generalmente cilíndrico, sin extremidades, cabeza aplastada, boca grande y piel recubierta de escamas, que muda periódicamente. Nombre científico: Serpentes (suborden).
    docs. (1806-2019) 5 ejemplos:
    • 1852 Fernán Caballero (Cecilia Böhl de Faber) Clemencia [1984] 110 Esp (CDH )

      Ponía a la sociedad en buen lugar, poniendo a los que la formaban en buena luz; respetaba profundamente todas las opiniones, mirándolo todo bajo un bello prisma sui generis, por el que aparecían las rosas sin espinas, y las víboras sin veneno. En suma, era don Galo una momia del siglo de oro, resucitada por medio del elixir de vida que inventó Balzac.

    • 1908 Pardo Bazán, E. "Vida contemporánea época manías" [31-08-1908] La Ilustración Artística (Barcelona) Esp (HD)
      La verdad es que la ciencia, metida á rehabilitar, no se queda corta. Nos demuestra que el sapo es utilísimo, la araña modelo de laboriosidad, la víbora una pobrecilla criatura sin veneno, y la mosca un excelente detective que vela por nuestra seguridad y salud... Nuestro siglo deberá llevar el nombre de siglo de las rehabilitaciones. Nadie es malo, lo cual equivale a sentar que nadie es bueno...
    • 2007 Quesada Pacheco, M. Á. Nuevo dicc costarriqueñismos (4.ª ed.) p. 71 CR (BD)
      bejuquilla f. [Zoo.] Víbora no venenosa, de color verde, de los lugares húmedos (Imantodes cenchoa).
    • 2008 Pacheco, N. (ed.) Trad Guía Anfibios Reptiles Chiquitania, Embert Reichle p. 122 Bo (BD)
      Boa constrictor [...]. Se encuentra frecuentemente en la tierra, árboles e incluso en el agua. Esta víbora no venenosa se alimenta principalmente de mamíferos y aves a los que mata por constricción. Se trata de una víbora generalmente inofensiva, aunque puede morder con fuerza si se la molesta. También puede mostrar su molestia siseando. Otras víboras de este género se conoce que esperan a la salida de cuevas parar cazar murciélagos al paso.
    • 2019 Enríquez, M. Nuestra parte de noche Ar (CORPES)
      Caminaron dos o tres cuadras: no quedaba tan lejos el río y llegaron al agua apartando pastos altos. Había ruido de animales, Gaspar sabía que ahí había víboras, pero no eran víboras venenosas, y además recordaba las palabras de su padre, ahora nada puede lastimarte, cuánto duraba el ahora, cuánto tiempo era el presente.
    1. s. f. Con el modificador ciega o con el complemento de dos cabezas, para referirse al reptil no venenoso de la familia de las anfisbenas, endémico de Sudamérica, ciertas zonas del Caribe y Panamá, de hasta 60 centímetros de longitud, con ojos muy pequeños y ocultos bajo la piel, de cuerpo cilíndrico, poco diferenciado de la cabeza y la cola, capaz de moverse tanto hacia delante como hacia atrás; tiene hábitos subterráneos y dieta insectívora. Nombre científico: Amphisbaena (género).
      docs. (1806-2015) 18 ejemplos:
      • 1806 Azara, F. Descripción Paraguay Río Plata, I [1847] p. 125 Esp (BD)
        A otra llaman vívora de dos cabezas y suponen que indiferentemente camina por ambos lados; pero no tiene dos cabezas ni camina para atrás, ni la creo vívora ni aun culebra, sino mas bien una especie de lombriz ó gusano de la tierra [...]. Aseguran y creo que vive en galerias subterráneas que me mostraron, y eran largas, bastante profundas y no más anchas de lo preciso.
      • 2015 Balesta, B. "Prácticas sociales entierros valle Hualfín" p. 99 Personas cosas relaciones Ec (BD)
        También se diagnosticó hipoplasia del esmalte dental, que fue relacionada con estrés metabólico en el desarrollo individual. Junto a uno de los niños se hallaron restos óseos adjudicados al género Amphisbaena, conocida en la zona como víbora ciega o de dos cabezas [...].
      • 1806 Azara, F. Descripción Paraguay Río Plata, I [1847] p. 125 Esp (BD)
        A otra llaman vívora de dos cabezas y suponen que indiferentemente camina por ambos lados; pero no tiene dos cabezas ni camina para atrás, ni la creo vívora ni aun culebra, sino mas bien una especie de lombriz ó gusano de la tierra [...]. Aseguran y creo que vive en galerias subterráneas que me mostraron, y eran largas, bastante profundas y no más anchas de lo preciso.
      • 1836 Pino Manrique, J. Descripción Villa Potosí p. 72 Obras documentos Río Plata, II Esp (BD)
        La víbora de dos cabezas es larga media vara, y gruesa igualmente por las dos extremidades [...]. Es muy temido su veneno, y mas lo fuera, si como se dice, tuviese dos cabezas. Yo lo he observado con exquisita diligencia, y noté que la una es real y verdadera, y la otra de perspectiva, pero tan viva y admirable, que engaña y hace creer que la pintada es verdadera.
      • 1905 Armentia, N. Descripción Territorio Misiones Franciscanas Apolobamba p. 70 Bo (BD)
        La víbora Ciega: así llamada, porque lo mismo camina adelante que atrás; parece no tener ojos.
      • 1911 Segovia, L. Dicc argentinismos Ar (BD)
        VÍBORA DE DOS CABEZAS. Anfisbena.
      • 1926 Real Academia Nacional Medicina Anales Real Academia Medicina, XLVI Tomo XLVI, p. 613 Esp (BD)
        Entre los reptiles abundan en la Argentina los amphysbenidos, y de éstos, el Amphysbema fuliginosa, conocido por el nombre popular de víbora de dos cabezas o víbora ciega [...]. Pero bajo esta apariencia de gusano encierra una organización bastante superior; es un lagarto que, por adaptación al medio (tiene una vida subterránea), adquirió un aspecto lumbrical, ha perdido sus patas [...].
      • 1933 Serié, Pedro "Animales calumniados escuerzo" [16-09-1933] Caras y Caretas (Buenos Aires) Ar (HD)
        Se sabe que este batracio leptodáctilo, tan típico de nuestros campos, llamado cientñificamente "Ceratophrys ornata", goza de una fama siniestra, aunque tan poco merecida como la de la famosa "víbora de dos cabezas", del "matuasto" y del "chelco", saurios todos inofensivos, o de la "ñandurie", simple culebrita innocua.
      • 1969 Klappenbach, M. A. / Orejas-Miranda, B. Anfibios reptiles p. 45 Nuestra tierra, 11 Ur (BD)
        Hay múltiples ejemplos de lagartijas y lagartos ápodos, tal como ocurre en nuestro país con las familias Anguidae y Amphisbenidae (víbora o culebra de cristal y víboras ciegas o de dos cabezas).
      • 2006 Acerbi, Marcelo et al.(ed.) Situación Ambiental Argentina p. 251 Ar (BD)
        Se han incluido cuatro reptiles en la categoría cC: el teyu (Teius oculatus), la víbora de dos cabezas (Leptotyphlops sp.), la víbora ciega (Amphisbaena darwini ssp.) y la víbora de cristal (Ophiodes intermedius); ésta última es una reciente novedad biogeográfica para la provincia de Buenos Aires.
      • 2010 Anónimo Plan Manejo Parque Rafael Aguiar p. 52 Ar (BD)
        Los pastizales relictuales del Parque constituyen el único hábitat para tres especies: el lagarto de cristal o lución (Ophiodes vertebralis), la víbora de dos cabezas (Amphisbaena darwini) y la víborita ciega (Epictia australis).
      • 2015 Balesta, B. "Prácticas sociales entierros valle Hualfín" p. 99 Personas cosas relaciones Ec (BD)
        También se diagnosticó hipoplasia del esmalte dental, que fue relacionada con estrés metabólico en el desarrollo individual. Junto a uno de los niños se hallaron restos óseos adjudicados al género Amphisbaena, conocida en la zona como víbora ciega o de dos cabezas [...].
      • 1806 Azara, F. Descripción Paraguay Río Plata, I [1847] p. 125 Esp (BD)
        A otra llaman vívora de dos cabezas y suponen que indiferentemente camina por ambos lados; pero no tiene dos cabezas ni camina para atrás, ni la creo vívora ni aun culebra, sino mas bien una especie de lombriz ó gusano de la tierra [...]. Aseguran y creo que vive en galerias subterráneas que me mostraron, y eran largas, bastante profundas y no más anchas de lo preciso.
      • 1836 Pino Manrique, J. Descripción Villa Potosí p. 72 Obras documentos Río Plata, II Esp (BD)
        La víbora de dos cabezas es larga media vara, y gruesa igualmente por las dos extremidades [...]. Es muy temido su veneno, y mas lo fuera, si como se dice, tuviese dos cabezas. Yo lo he observado con exquisita diligencia, y noté que la una es real y verdadera, y la otra de perspectiva, pero tan viva y admirable, que engaña y hace creer que la pintada es verdadera.
      • 1905 Armentia, N. Descripción Territorio Misiones Franciscanas Apolobamba p. 70 Bo (BD)
        La víbora Ciega: así llamada, porque lo mismo camina adelante que atrás; parece no tener ojos.
      • 1909 Chirveches, A. Candidatura Rojas p. 95 Bo (BD)
        No, las apasancas, que pertenecen al género de las saltadoras, viven como los escorpiones que nosotros llamamos alacranes, dentro de las piedras. No es nada. El mismo escorpión no es acá peligroso. Los únicos animales verdaderamente peligrosos son el crótalo, la víbora ciega y el coral.
      • 1911 Segovia, L. Dicc argentinismos Ar (BD)
        VÍBORA DE DOS CABEZAS. Anfisbena.
      • 1911 Segovia, L. Dicc argentinismos Ar (BD)
        VÍBORA CIEGA. Una muy venenosa, que habita en las cuevas y minas, es negra con pintas amarillas y sólo ve donde la luz es escasa.
      • 1926 Real Academia Nacional Medicina Anales Real Academia Medicina, XLVI Tomo XLVI, p. 613 Esp (BD)
        Entre los reptiles abundan en la Argentina los amphysbenidos, y de éstos, el Amphysbema fuliginosa, conocido por el nombre popular de víbora de dos cabezas o víbora ciega [...]. Pero bajo esta apariencia de gusano encierra una organización bastante superior; es un lagarto que, por adaptación al medio (tiene una vida subterránea), adquirió un aspecto lumbrical, ha perdido sus patas [...].
      • 1926 Real Academia Nacional Medicina Anales Real Academia Medicina, XLVI p. 613 Esp (BD)
        Entre los reptiles abundan en la Argentina los amphysbenidos, y de éstos, el Amphysbema fuliginosa, conocido por el nombre popular de víbora de dos cabezas o víbora ciega [...]. Pero bajo esta apariencia de gusano encierra una organización bastante superior; es un lagarto que, por adaptación al medio (tiene una vida subterránea), adquirió un aspecto lumbrical, ha perdido sus patas [...].
      • 1933 Serié, Pedro "Animales calumniados escuerzo" [16-09-1933] Caras y Caretas (Buenos Aires) Ar (HD)
        Se sabe que este batracio leptodáctilo, tan típico de nuestros campos, llamado cientñificamente "Ceratophrys ornata", goza de una fama siniestra, aunque tan poco merecida como la de la famosa "víbora de dos cabezas", del "matuasto" y del "chelco", saurios todos inofensivos, o de la "ñandurie", simple culebrita innocua.
      • 1969 Klappenbach, M. A. / Orejas-Miranda, B. Anfibios reptiles p. 45 Nuestra tierra, 11 Ur (BD)
        Hay múltiples ejemplos de lagartijas y lagartos ápodos, tal como ocurre en nuestro país con las familias Anguidae y Amphisbenidae (víbora o culebra de cristal y víboras ciegas o de dos cabezas).
      • 1993 Haensch, G. / Werner, R. (dirs.) Nuevo diccionario uruguayismos Ur (NTLLE)
        víbora f [...] víbora ciega Lagarto ápodo, de cuerpo cilíndrico y cabeza poco destacada, de color rosado a bayo amarillento. Los ojos, atrofiados, se reducen a dos simples manchas oculares. Es de hábitos cavícolas (Fam. Amphisbaenidae, Amphisbaena spp.) [U: víbora de dos cabezas].
      • 1993 Haensch, G. / Werner, R. (dirs.) Nuevo diccionario argentinismos Ar (NTLLE)
        víbora: víbora de dos cabezas Lagarto ápodo, de cuerpo cilíndrico y cabeza poco destacada, de color rosado a bayo amarillento. Sus ojos, atrofiados, se reducen a dos simples manchas oculares. Es de hábitos cavícolas (Fam. Amphisbaenidae, Amphisbaena spp.) [Arg: víbora ciega].
      • 2006 Acerbi, Marcelo et al.(ed.) Situación Ambiental Argentina p. 251 Ar (BD)
        Se han incluido cuatro reptiles en la categoría cC: el teyu (Teius oculatus), la víbora de dos cabezas (Leptotyphlops sp.), la víbora ciega (Amphisbaena darwini ssp.) y la víbora de cristal (Ophiodes intermedius); ésta última es una reciente novedad biogeográfica para la provincia de Buenos Aires.
      • 2009 Kacoliris, F. P. / Williams, J. D. "Anfibios reptiles Parque Costero Sur" p. 255 Parque Costero Sur Ar (BD)
        Amphisbaena angustifrons angustifrons Cope, 1861 Nombre vulgar: "víbora de dos cabezas" o "víbora ciega" [...]. Distribución: Ampliamente distribuida desde el sur de Bolivia, en el norte, centro y este del país, hasta la provincia de Buenos Aires. Comentarios: Los anfisbénidos están extremadamente adaptados para la vida subterránea, por lo tanto su encuentro es sumamente casual.
      • 2009 Kacoliris, F. P. / Williams, J. D. "Anfibios reptiles Parque Costero Sur" p. 255 Parque Costero Sur Ar (BD)
        Amphisbaena angustifrons angustifrons Cope, 1861 Nombre vulgar: "víbora de dos cabezas" o "víbora ciega" [...]. Distribución: Ampliamente distribuida desde el sur de Bolivia, en el norte, centro y este del país, hasta la provincia de Buenos Aires. Comentarios: Los anfisbénidos están extremadamente adaptados para la vida subterránea, por lo tanto su encuentro es sumamente casual.
      • 2010 ASALE Dicc americanismos (NTLLE)
        víbora. [...] víbora de dos cabezas. f. Ar, Ur. Lagarto ápodo de cuerpo cilíndrico, cabeza poco destacada y color rosado a bayo amarillento, cuyos ojos, atrofiados, son dos simples manchas oculares; habita en cuevas. (Amphisbaenidae; Amphisbaena alba). [...] víbora ciega.
      • 2010 Anónimo Plan Manejo Parque Rafael Aguiar p. 52 Ar (BD)
        Los pastizales relictuales del Parque constituyen el único hábitat para tres especies: el lagarto de cristal o lución (Ophiodes vertebralis), la víbora de dos cabezas (Amphisbaena darwini) y la víborita ciega (Epictia australis).
      • 2015 Balesta, B. "Prácticas sociales entierros valle Hualfín" p. 99 Personas cosas relaciones Ec (BD)
        También se diagnosticó hipoplasia del esmalte dental, que fue relacionada con estrés metabólico en el desarrollo individual. Junto a uno de los niños se hallaron restos óseos adjudicados al género Amphisbaena, conocida en la zona como víbora ciega o de dos cabezas [...].
    2. s. f. Con chirrionera en aposición, para referirse al reptil no venenoso de la familia de los colúbridos, endémico de Estados Unidos y el norte y centro de México, de hasta 1,8 metros de longitud, de cabeza alargada y ovalada, ojos con pupilas circulares, cuerpo de colores muy variados, que se desplaza rápidamente, y con una cola muy larga y fina que puede agitar enérgicamente. Nombre científico: Masticophis (género).
      docs. (1971-2018) 6 ejemplos:
      • 1971 Poniatowska, E. Noche Tlatelolco p. 115 Mx (BD)
        Se repitieron las torturas ahora con más encono, más prolongadas. Yo me revolcaba como víbora chirrionera, lloraba, me quejaba, gritaba, mentaba madres. Cesaron los tormentos y el soldado me dijo: "¡Ni se hagan ilusiones! ¡Cerdos comunistas! Si fallamos nosotros, aquí cerquita tenemos a los gringos".
      • 2003 CONANP Reserva Biosfera p. 13 Mx (BD)
        Algunas de las especies tienen poblaciones que son abundantes localmente. (Arriaga, et al., 1996), mencionan que sin embargo, muchas de ellas tienen áreas de distribución limitadas, tal es el caso de algunas especies endémicas, como [...] la víbora chirrionera Masticophis aurigulus (Colubridae) [...].
      • 2005 Glz Caballero, A. Señora amibas p. 8 Señora amibas otras obras Mx (BD)
        Sí, los frijoles agrios con veneno de víbora chirrionera en ayunas me funcionaron bastante bien. Sólo me queda una llaguita minúscula en la frente que, según los cultores de belleza, le sientan bien a una mujer, dándole cierto parecido con Brozo el paya...
      • 2018 Cienfuegos Salgado, D. Estados República Mexicana Ciudad México p. 128 Mx (BD)
        FAUNA: En los bosques de coníferas y encinos: tlacuache, zorra, zorrillo, tejón, venado cola blanca, armadillo y gato montés; en las laderas: zorra gris, conejo y coyote; en los valles: gavilán, halcón, búho, pájaro carpintero, pato, paloma y mapache. En los matorrales: víbora de cascabel, coralillo, víbora chirrionera y tuza.
      • 1971 Poniatowska, E. Noche Tlatelolco p. 115 Mx (BD)
        Se repitieron las torturas ahora con más encono, más prolongadas. Yo me revolcaba como víbora chirrionera, lloraba, me quejaba, gritaba, mentaba madres. Cesaron los tormentos y el soldado me dijo: "¡Ni se hagan ilusiones! ¡Cerdos comunistas! Si fallamos nosotros, aquí cerquita tenemos a los gringos".
      • 2001 Gmz Silva, G. Dicc breve mexicanismos Mx (BD)
        víbora chirrionera [...] f. Cierta culebra de color oscuro.
      • 2003 CONANP Reserva Biosfera p. 13 Mx (BD)
        Algunas de las especies tienen poblaciones que son abundantes localmente. (Arriaga, et al., 1996), mencionan que sin embargo, muchas de ellas tienen áreas de distribución limitadas, tal es el caso de algunas especies endémicas, como [...] la víbora chirrionera Masticophis aurigulus (Colubridae) [...].
      • 2004 García Elías, J. "Broma veras" [29-04-2004] El Informador (Guadalajara) Mx (HD)
        En el catálogo cromático ampliado, que, de paso, daría pie a hacer algún retoque al Artículo 3 de la Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacionales, ya estarían incluidos, por supuesto, el morado de las tunas de nopal, el gris de la piel de la víbora chirrionera y los delicados pétalos de las margaritas silvestres [...].
      • 2005 Glz Caballero, A. Señora amibas p. 8 Señora amibas otras obras Mx (BD)
        Sí, los frijoles agrios con veneno de víbora chirrionera en ayunas me funcionaron bastante bien. Sólo me queda una llaguita minúscula en la frente que, según los cultores de belleza, le sientan bien a una mujer, dándole cierto parecido con Brozo el paya...
      • 2018 Cienfuegos Salgado, D. Estados República Mexicana Ciudad México p. 128 Mx (BD)
        FAUNA: En los bosques de coníferas y encinos: tlacuache, zorra, zorrillo, tejón, venado cola blanca, armadillo y gato montés; en las laderas: zorra gris, conejo y coyote; en los valles: gavilán, halcón, búho, pájaro carpintero, pato, paloma y mapache. En los matorrales: víbora de cascabel, coralillo, víbora chirrionera y tuza.
    3. s. f. Con el modificador ciega o con el complemento de dos cabezas, para referirse al reptil no venenoso, endémico de África y América, de hasta 30 centímetros de longitud, con ojos pequeños, redondos y oscuros, de cuerpo cilíndrico y estrecho, poco diferenciado de la cabeza y la cola; tiene hábitos subterráneos y dieta insectívora. Nombre científico: Leptotyphlopidae (familia).
      docs. (2006-2010) 4 ejemplos:
      • 2006 Acerbi, Marcelo et al.(ed.) Situación Ambiental Argentina p. 251 Ar (BD)
        Se han incluido cuatro reptiles en la categoría cC: el teyu (Teius oculatus), la víbora de dos cabezas (Leptotyphlops sp.), la víbora ciega (Amphisbaena darwini ssp.) y la víbora de cristal (Ophiodes intermedius); ésta última es una reciente novedad biogeográfica para la provincia de Buenos Aires.
      • 2009 Kacoliris, F. P. / Williams, J. D. "Anfibios reptiles Parque Costero Sur" p. 255 Parque Costero Sur Ar (BD)
        Leptotyphlops munoai Orejas Miranda, 1961 Nombre vulgar: "víbora de dos cabezas"; "víbora ciega" o "víbora gusano" [...]. Distribución: En Buenos Aires, Corrientes, La Pampa y Misiones. También en Uruguay, Paraguay y sur de Brasil Comentarios: Es una especie de serpiente que no supera los 20 cm de longitud, altamente especializada para la vida subterránea, razón por la cual su hallazgo suele ser casual.
      • 2009 Kacoliris, F. P. / Williams, J. D. "Anfibios reptiles Parque Costero Sur" p. 255 Parque Costero Sur Ar (BD)
        Leptotyphlops munoai Orejas Miranda, 1961 Nombre vulgar: "víbora de dos cabezas"; "víbora ciega" o "víbora gusano" [...]. Distribución: En Buenos Aires, Corrientes, La Pampa y Misiones. También en Uruguay, Paraguay y sur de Brasil Comentarios: Es una especie de serpiente que no supera los 20 cm de longitud, altamente especializada para la vida subterránea, razón por la cual su hallazgo suele ser casual.
      • 2010 Anónimo Plan Manejo Parque Rafael Aguiar p. 52 Ar (BD)
        Los pastizales relictuales del Parque constituyen el único hábitat para tres especies: el lagarto de cristal o lución (Ophiodes vertebralis), la víbora de dos cabezas (Amphisbaena darwini) y la víborita ciega (Epictia australis).
  8. s. f. Mx Funda hueca, larga y estrecha, que sirve para guardar dinero.
    docs. (1887-2014) 15 ejemplos:
    • 1887 Anónimo "Gacetilla crónica judicial" [23-04-1887] El Diario del Hogar (Ciudad de México) Mx (HD)
      Batallón, Ezquiel [sic] Vega, se había suicidado en su casa estando platicando con su hija María Nestor García; el Inspector se trasladó á dicha habitación y encontró al referido Ezequiel tendido en el suelo, bañado en sangre, con dos puñaladas en el pecho, y sin poder pronunciar palabra; debajo de la almohada se encontró una víbora de cuero, que después se supo encerraba diez pesos.
    • 2014 Guzmán, F. Retrato Isabela p. 63 Mx (BD)
      Con un cúmulo de ilusiones había llegado a San Gabriel, un lejanísimo día de verano. Porfió hasta que logró convencer a Refugio —uno de los hijos de Teodomiro García— para que le vendiera unos cuantos acres de terreno, ajustándose a los treinta pesos que llevaba ocultos en aquella ingeniosa víbora de cuero que él mismo había confeccionado, y que mantenía atada con cintas a uno de sus tobillos.
    • 1887 Anónimo "Gacetilla crónica judicial" [23-04-1887] El Diario del Hogar (Ciudad de México) Mx (HD)
      Batallón, Ezquiel [sic] Vega, se había suicidado en su casa estando platicando con su hija María Nestor García; el Inspector se trasladó á dicha habitación y encontró al referido Ezequiel tendido en el suelo, bañado en sangre, con dos puñaladas en el pecho, y sin poder pronunciar palabra; debajo de la almohada se encontró una víbora de cuero, que después se supo encerraba diez pesos.
    • 1894 Anónimo "Chilpancingo noviembre 1893" [09-02-1894] El Foro (Ciudad de México) Mx (HD)
      [...] pero apenas habría andado media legua cuando lo asaltaron los que antes habían sido sus compañeros, Marcelino Hernández y Casiano Barrera, quienes lo golpearon con unos garrotes que portaban hasta postrarlo en tierra, y después de atarlo de piés y manos le quitaron de la cintura una "víbora de cuero" que contenía el dinero producto de la venta del frijol, y en seguida emprendieron la fuga dejándolo tirado en aquel lugar.
    • 1895 Anónimo "Asalto robo" [07-08-1895] El Tiempo (Ciudad de México) Mx (HD)
      Iba á caballo y de pronto sintió que le habían agarrado las riendas; quiso sacar su pistola; pero le fué imposible, porque inmediatamente le apearon y ataron junto á un árbol. En seguida lo registraron y robaron cincuenta pesos y centavos que traía en una víbora de cuero, que le habían pagado en Tlaxcoaque.
    • 1895 Paz, I. Leyendas históricas, VIII p. 39 Mx (BD)
      Y mandó como un pequeño desahogo dado á su cólera que se fusilaran tres prisioneros que habia hecho de los de Praxedis durante las escaramuzas. Este, al dia siguiente, escoltó á su novia y á la madre de ésta hasta ponerlas en el camino de Tepic. Vaciando en el rebozo de la última una víbora de cuero llena de onzas de oro que llevaba, le dijo [...].
    • 1896 Anónimo "Carnaval Mérida" [08-03-1896] p. 149 El Mundo (Ciudad de México) Mx (HD)
      Familias enteras recorren las calles, precedidas ó seguidas del perro consentido, llevando en la cintura la víbora de cuero que contiene el ahorro de todo un año. El período de fiestas inaugúrase con la llegada en triunfo del Rey del Carnaval, que es algún vecino elevado á tal puesto por sufragio popular, y disfrazado de Dios Momova en un vehículo grotescamente adornado [...].
    • 1916 Azuela, M. Abajo [1991] Mx (CDH )

      — ¡Moza de mi vida! —gritó el Manteca estusiasmado con un albur. Sobre la sota de espadas puso una moneda de veinte centavos de plata.

      — ¡Cómo cree que a mí nadita que me cuadra el juego, curro!... ¿Quiere usté apostar?... ¡Andele, mire; esta viborita de cuero suena todavía! —dijo Anastasio sacudiendo el cinturón y haciendo oír el choque de los pesos duros.

    • 1916 Palacios, E. J. Paisajes México I Mx (FG)
      Acaso un poco más pagados de lo necesario, de la víbora repleta de pesos y de onzas que portan al cinto o de los fajos de billetes que guardan en la flamante guayabera.
    • 1940 Mena Brito, B. Paludismo [2001] p. 5 Mx (BD)
      Solo, con dos latas de salmón y dos mil pesos oro en la "víbora" que rodea mi cintura, tomo una vereda, rumbo al sur, para ver de incorporarme a las revolucionarios del norte —por la vía de Guatemala, Belice, New Orleáns, Naco—, como si fuera un experto conocedor de la selva y caminara por una ruta segura y transitada; sin recapacitar en que soy un niño que nunca ha salido de la ciudad.
    • 1985 Mojarro, T. Yo [1985] Mx (CDH )
      Veo el gesto aquel, mexicanísimo, de los dinerosos, cerrar el trato de la caballada o las hectáreas de tierra, y decir trato hecho, y darse la mano, y desabrocharse de la cintura la víbora de cuero crudo y vaciarla sobre la mesa y dejar salir por el hocico de aquella cueruda alcancía la lluvia argentina de los pesos fuertes. Ah, aquel sonido, me acuerdo, que haga de cuenta esquilas de jubileo y resurrección.
    • 1987 Fuentes, C. Cristóbal Nonato [1988] Mx (CDH )
      Don Fernando Benítez usaba viborilla para guardar el dinero alrededor de la cintura, como todo aquel que salía a caminar por Makesicko City, pero no podía dejar de lucir el reloj de leontina que colgaba a la mitad de su chaleco, pues éste era un regalo de su más antigua a su más joven amante [...].
    • 2014 Guzmán, F. Retrato Isabela p. 63 Mx (BD)
      Con un cúmulo de ilusiones había llegado a San Gabriel, un lejanísimo día de verano. Porfió hasta que logró convencer a Refugio —uno de los hijos de Teodomiro García— para que le vendiera unos cuantos acres de terreno, ajustándose a los treinta pesos que llevaba ocultos en aquella ingeniosa víbora de cuero que él mismo había confeccionado, y que mantenía atada con cintas a uno de sus tobillos.
    • 1887 Anónimo "Gacetilla crónica judicial" [23-04-1887] El Diario del Hogar (Ciudad de México) Mx (HD)
      Batallón, Ezquiel [sic] Vega, se había suicidado en su casa estando platicando con su hija María Nestor García; el Inspector se trasladó á dicha habitación y encontró al referido Ezequiel tendido en el suelo, bañado en sangre, con dos puñaladas en el pecho, y sin poder pronunciar palabra; debajo de la almohada se encontró una víbora de cuero, que después se supo encerraba diez pesos.
    • 1894 Anónimo "Chilpancingo noviembre 1893" [09-02-1894] El Foro (Ciudad de México) Mx (HD)
      [...] pero apenas habría andado media legua cuando lo asaltaron los que antes habían sido sus compañeros, Marcelino Hernández y Casiano Barrera, quienes lo golpearon con unos garrotes que portaban hasta postrarlo en tierra, y después de atarlo de piés y manos le quitaron de la cintura una "víbora de cuero" que contenía el dinero producto de la venta del frijol, y en seguida emprendieron la fuga dejándolo tirado en aquel lugar.
    • 1895 Anónimo "Asalto robo" [07-08-1895] El Tiempo (Ciudad de México) Mx (HD)
      Iba á caballo y de pronto sintió que le habían agarrado las riendas; quiso sacar su pistola; pero le fué imposible, porque inmediatamente le apearon y ataron junto á un árbol. En seguida lo registraron y robaron cincuenta pesos y centavos que traía en una víbora de cuero, que le habían pagado en Tlaxcoaque.
    • 1895 Paz, I. Leyendas históricas, VIII p. 39 Mx (BD)
      Y mandó como un pequeño desahogo dado á su cólera que se fusilaran tres prisioneros que habia hecho de los de Praxedis durante las escaramuzas. Este, al dia siguiente, escoltó á su novia y á la madre de ésta hasta ponerlas en el camino de Tepic. Vaciando en el rebozo de la última una víbora de cuero llena de onzas de oro que llevaba, le dijo [...].
    • 1896 Anónimo "Carnaval Mérida" [08-03-1896] p. 149 El Mundo (Ciudad de México) Mx (HD)
      Familias enteras recorren las calles, precedidas ó seguidas del perro consentido, llevando en la cintura la víbora de cuero que contiene el ahorro de todo un año. El período de fiestas inaugúrase con la llegada en triunfo del Rey del Carnaval, que es algún vecino elevado á tal puesto por sufragio popular, y disfrazado de Dios Momova en un vehículo grotescamente adornado [...].
    • 1916 Azuela, M. Abajo [1991] Mx (CDH )

      — ¡Moza de mi vida! —gritó el Manteca estusiasmado con un albur. Sobre la sota de espadas puso una moneda de veinte centavos de plata.

      — ¡Cómo cree que a mí nadita que me cuadra el juego, curro!... ¿Quiere usté apostar?... ¡Andele, mire; esta viborita de cuero suena todavía! —dijo Anastasio sacudiendo el cinturón y haciendo oír el choque de los pesos duros.

    • 1916 Palacios, E. J. Paisajes México I Mx (FG)
      Acaso un poco más pagados de lo necesario, de la víbora repleta de pesos y de onzas que portan al cinto o de los fajos de billetes que guardan en la flamante guayabera.
    • 1931 Malaret, A. Dicc americanismos (FG)
      Víbora. f. [...] Méx. Cinturón donde se guardan monedas (En germanía española dicen culebra.).
    • 1937 Lpz Fuentes, G. Arrieros Ch (FG)
      Mostrando en la cintura la víbora del dinero.
    • 1940 Mena Brito, B. Paludismo [2001] p. 5 Mx (BD)
      Solo, con dos latas de salmón y dos mil pesos oro en la "víbora" que rodea mi cintura, tomo una vereda, rumbo al sur, para ver de incorporarme a las revolucionarios del norte —por la vía de Guatemala, Belice, New Orleáns, Naco—, como si fuera un experto conocedor de la selva y caminara por una ruta segura y transitada; sin recapacitar en que soy un niño que nunca ha salido de la ciudad.
    • 1959 Santamaría, F. J. Dicc mejicanismos Mx (NTLLE)
      Víbora. f. Cinturón a modo de canana o tubo de cuero, que puede servir para guardar o llevar dinero consigo, sobre todo en metálico.
    • 1966 Morínigo, M. A. DiccAmericanismos (NTLLE)
      VÍBORA. f. [...] Méx. Cinturón con bolsillos ocultos para guardar el dinero.
    • 1985 Mojarro, T. Yo [1985] Mx (CDH )
      Veo el gesto aquel, mexicanísimo, de los dinerosos, cerrar el trato de la caballada o las hectáreas de tierra, y decir trato hecho, y darse la mano, y desabrocharse de la cintura la víbora de cuero crudo y vaciarla sobre la mesa y dejar salir por el hocico de aquella cueruda alcancía la lluvia argentina de los pesos fuertes. Ah, aquel sonido, me acuerdo, que haga de cuenta esquilas de jubileo y resurrección.
    • 1987 Fuentes, C. Cristóbal Nonato [1988] Mx (CDH )
      Don Fernando Benítez usaba viborilla para guardar el dinero alrededor de la cintura, como todo aquel que salía a caminar por Makesicko City, pero no podía dejar de lucir el reloj de leontina que colgaba a la mitad de su chaleco, pues éste era un regalo de su más antigua a su más joven amante [...].
    • 2014 Guzmán, F. Retrato Isabela p. 63 Mx (BD)
      Con un cúmulo de ilusiones había llegado a San Gabriel, un lejanísimo día de verano. Porfió hasta que logró convencer a Refugio —uno de los hijos de Teodomiro García— para que le vendiera unos cuantos acres de terreno, ajustándose a los treinta pesos que llevaba ocultos en aquella ingeniosa víbora de cuero que él mismo había confeccionado, y que mantenía atada con cintas a uno de sus tobillos.
  9. Acepción lexicográfica
  10. s. f. "Género de reptiles ofidios, caracterizados por tener la cabeza triangular y comprimida, el cuerpo cilíndrico y escamoso, la cola corta y obtusa y los dientes agudos en ambas mandíbulas; los destinados a la secrecion del veneno son un verdadero instrumento propio para la inoculacion del virus, y tienen la forma de agujas acanaladas interiormente, de manera que al introducirse en un cuerpo dejan salir el humor venenoso que se esparce instantáneamente" ([Gaspar y Roig], Dicc enciclopédico lengua española, II-1855).
    docs. (1847-1855) 2 ejemplos:
    • 1847 Domínguez, R. J. Dicc nacional (2.ª ed.) (BD)
      Víbora, s. f. Erpet. Género de reptiles vivíparos, tipo de la familia de las viperíneas: especie de culebra de un pié de largo, y de una pulgada de diámetro. Por el lomo es de color ceniciento oscuro, con una raya en el medio, compuesta de manchas triangulares y negras, y por el vientre es de color blanquizco con algunas manchas triangulares y negras. Tiene la cabeza más recia que el cuerpo, y la mandíbula superior armada de dientecitos huecos por cuyo medio introduce, al tiempo de morder, un humor venenoso y mortífero. Es reptil comun en todos los países montuosos de Europa; y desde tiempos antiquísimos se usa como remedio figurado en las boticas para casos de confecciones especiales.
    • 1855 [Gaspar y Roig] Dicc enciclopédico lengua española, II (NTLLE)
      VÍBORA: s. f. Zool: género de reptiles ofidios, caracterizados por tener la cabeza triangular y comprimida, el cuerpo cilíndrico y escamoso, la cola corta y obtusa y los dientes agudos en ambas mandíbulas; los destinados a la secrecion del veneno son un verdadero instrumento propio para la inoculacion del virus, y tienen la forma de agujas acanaladas interiormente, de manera que al introducirse en un cuerpo dejan salir el humor venenoso que se esparce instantáneamente. La mordedura de la víbora es mas o menos peligrosa segun el clima, estacion, individuo y parte mordida, influyendo tambien mucho la impresion moral. Estos animales se encuentran en los montes secos y pedregosos de la Europa Meridional y templada; se alimentan de pequeños mamíferos, moluscos e insectos; pasan el invierno entorpecidos dentro de sus madrigueras y su generación es ovovípara. La antigua terapéutica sacaba muchas materias de la víbora [...].
  11. Acepción lexicográfica
  12. s. f. Cu. "Nombre que se da, en Cuba, a una planta de la familia de las clasuláceas, arbusto cuyas hojas bordeadas como de conchitas, o con ondas por dientes, echan otras, y vegetan separadas en la mata, colgadas en parajes húmedos y sombríos. Debe su nombre a la creencia vulgar de que nacen víboras de sus raíces, y es venenosa" (Santamaría, Dicc general americanismos-1942).
    docs. (1849-1953) 9 ejemplos:
    • 1849 Pichardo, E. Dicc voces cubanas (2.ª ed.) Cu (BD)
      Víbora.—N. s. f. — Arbusto, cuyas hojas, bordeadas de conchitas, ó con ondas por dientes, echan otras que salen de aquí mismo, y vejetan separadas en la mata, colgadas y puestas en parajes húmedos ó sombríos: flores colgantes con la corola en forma de taceta dividida en cuatro partes. Lleva ese nombre por la preocupación vulgar de que nacen viboras de sus raices y que es venenosa. También la llaman Inmortal o Pólipo herbáceo; en Villaclara Siempreviva. (Calanchoe.)
    • 1953 VV. AA. DiccEnciclopédico UTEHA (FG)
      víbora: [...] En Cuba, la crasulácea Bryophyllum calycinum y las araliáceas Scheffera arborea y S. cuneifobia.
    • 1849 Pichardo, E. Dicc voces cubanas (2.ª ed.) Cu (BD)
      Víbora.—N. s. f. — Arbusto, cuyas hojas, bordeadas de conchitas, ó con ondas por dientes, echan otras que salen de aquí mismo, y vejetan separadas en la mata, colgadas y puestas en parajes húmedos ó sombríos: flores colgantes con la corola en forma de taceta dividida en cuatro partes. Lleva ese nombre por la preocupación vulgar de que nacen viboras de sus raices y que es venenosa. También la llaman Inmortal o Pólipo herbáceo; en Villaclara Siempreviva. (Calanchoe.)
    • 1917 Alemany Bolufer, J. Dicc lengua española (NTLLE)
      VÍBORA. [...] Amer. En Cuba, arbusto cuyas hojas bordeadas de conchitas, o con ondas por dientes, echan otras y vegetan separadas en la mata, colgadas y en parajes húmedos y sombríos. Debe su nombre a la creencia vulgar de que nacen víboras en sus raíces, y es venenosa.
    • 1925 Malaret, A. Diccionario americanismos PR (BD)
      VÍBORA.-f.- Cuba. Arbustillo cuyas hojas echan otras, y vegetan separadas en la mata, colgadas y puestas en parajes húmedos o sombríos. (Calanchoe floripendula, Lam.; Cassuvia fl.; Commers; Bryophyllum calycimum, Salisb.; B. floripendulum, Salisb.).
    • 1927 RAE DMILE (1.ª ed.) (NTLLE)
      VÍBORA. f. [...] Cuba. Planta crasulácea, de flores colgantes.
    • 1928 Roig Mesa, J. T. Diccionario botánico cubano Cu (BD)
      VÍBORA: Bryophyllum calycinum, Salisb. Planta herbácea, común, de la familia de las Crasuláceas, cuyas hojas destacadas de la planta y colgadas al aire vegetan y se llenan de raíces adventicias y renuevos, por cuya razón también se llama Siempreviva, Inmortal, Prodigiosa, Hoja bruja y Pólipo herbáceo. Es una mata carnosa, erguida, ramificada, lampiña [...].
    • 1953 VV. AA. DiccEnciclopédico UTEHA (FG)
      víbora: [...] En Cuba, la crasulácea Bryophyllum calycinum y las araliáceas Scheffera arborea y S. cuneifobia.
    • 1849 Pichardo, E. Dicc voces cubanas (2.ª ed.) Cu (BD)
      Víbora.—N. s. f. — Arbusto, cuyas hojas, bordeadas de conchitas, ó con ondas por dientes, echan otras que salen de aquí mismo, y vejetan separadas en la mata, colgadas y puestas en parajes húmedos ó sombríos: flores colgantes con la corola en forma de taceta dividida en cuatro partes. Lleva ese nombre por la preocupación vulgar de que nacen viboras de sus raices y que es venenosa. También la llaman Inmortal o Pólipo herbáceo; en Villaclara Siempreviva. (Calanchoe.)
    • 1917 Alemany Bolufer, J. Dicc lengua española (NTLLE)
      VÍBORA. [...] Amer. En Cuba, arbusto cuyas hojas bordeadas de conchitas, o con ondas por dientes, echan otras y vegetan separadas en la mata, colgadas y en parajes húmedos y sombríos. Debe su nombre a la creencia vulgar de que nacen víboras en sus raíces, y es venenosa.
    • 1921 Suárez, C. Vocabulario cubano Cu (BD)
      Víbora. Cub. f.—Planta arbustosa, erguida, ramificada, carnosa, lampiña, de hojas opuestas pecioladas, aovadas, con el borde ondeado y un punto blanco en cada concha u onda, de los que nacen renuevos que vegetan al aire y pendientes de las hojas, las cuales se supone que son ácidas por la mañana, insípidas al medio día y amargas de noche; también las flores están colgantes. Toma el nombre de víbora, porque suponía el vulgo que de sus raíces, al parecer venenosas, salían víboras. También se llama, por su particular verdor y reproducción perennes, inmortal, prodigiosa, hoja bruja, siempreviva, y pólipo herbáceo (Bot. F. Crausuláceas; esp. Bryophyllum calycinum, Salisb.).
    • 1925 Malaret, A. Diccionario americanismos PR (BD)
      VÍBORA.-f.- Cuba. Arbustillo cuyas hojas echan otras, y vegetan separadas en la mata, colgadas y puestas en parajes húmedos o sombríos. (Calanchoe floripendula, Lam.; Cassuvia fl.; Commers; Bryophyllum calycimum, Salisb.; B. floripendulum, Salisb.).
    • 1927 RAE DMILE (1.ª ed.) (NTLLE)
      VÍBORA. f. [...] Cuba. Planta crasulácea, de flores colgantes.
    • 1928 Roig Mesa, J. T. Diccionario botánico cubano Cu (BD)
      VÍBORA: Bryophyllum calycinum, Salisb. Planta herbácea, común, de la familia de las Crasuláceas, cuyas hojas destacadas de la planta y colgadas al aire vegetan y se llenan de raíces adventicias y renuevos, por cuya razón también se llama Siempreviva, Inmortal, Prodigiosa, Hoja bruja y Pólipo herbáceo. Es una mata carnosa, erguida, ramificada, lampiña [...].
    • 1931 Pagés, A. Gran diccionario lengua castellana (NTLLE)
      Víbora: En Cuba, planta crasulácea, de flores colgantes.
    • 1942 Santamaría, F. J. Dicc general americanismos (NTLLE)
      VÍBORA. (Bryophyllum calycinum, SALISB.) f. Nombre que se da, en Cuba, a una planta de la familia de las clasuláceas, arbusto cuyas hojas bordeadas como de conchitas, o con ondas por dientes, echan otras, y vegetan separadas en la mata, colgadas en parajes húmedos y sombríos. Debe su nombre a la creencia vulgar de que nacen víboras de sus raíces, y es venenosa. Llámase también hojabruja, prodigiosa, pólipoherbáceo, etc.
    • 1953 VV. AA. DiccEnciclopédico UTEHA (FG)
      víbora: [...] En Cuba, la crasulácea Bryophyllum calycinum y las araliáceas Scheffera arborea y S. cuneifobia.
  13. Acepción lexicográfica
  14. s. f. Ar "Planta asclepiadácea de aplicaciones medicinales" (Arias Cruz, Americanismos-1980).
    docs. (1925-1980) 4 ejemplos:
    • 1925 Malaret, A. Diccionario americanismos PR (BD)
      VÍBORA. f. [...] Argent. Planta medicinal (Conyza serpentaria; Asclepias campestris.).
    • 1942 Santamaría, F. J. Dicc general americanismos (NTLLE)
      VÍBORA. [...] Planta medicinal de la Argentina (Asclepias campestris).
    • 1953 VV. AA. DiccEnciclopédico UTEHA (FG)
      víbora: [...] || Bot. En Argentina, la asclepidácea medicinal Asclepias campestris.
    • 1980 Arias Cruz, M. Á. Americanismos (BD)
      VÍBORA n. f. Bot. (Argent.). Planta asclepiadácea de aplicaciones medicinales.
  15. Acepción lexicográfica
  16. s. f. Cu. "Planta herbácea, común, de la familia de las Crasuláceas, cuyas hojas destacadas de la planta y colgadas al aire vegetan y se llenan de raíces adventicias y renuevos, por cuya razón también se llama Siempreviva, Inmortal, Prodigiosa, Hoja bruja y Pólipo herbáceo. Es una mata carnosa, erguida, ramificada, lampiña; hojas opuestas, carnosas, pecioladas, algunas paripennadas [...]" (Roig Mesa, Diccionario botánico cubano-1928).
    docs. (1928) Ejemplo:
    • 1928 Roig Mesa, J. T. Diccionario botánico cubano Cu (BD)
      VÍBORA: Bryophyllum calycinum, Salisb. Planta herbácea, común, de la familia de las Crasuláceas, cuyas hojas destacadas de la planta y colgadas al aire vegetan y se llenan de raíces adventicias y renuevos, por cuya razón también se llama Siempreviva, Inmortal, Prodigiosa, Hoja bruja y Pólipo herbáceo. Es una mata carnosa, erguida, ramificada, lampiña; hojas opuestas, carnosas, pecioladas, algunas paripennadas [...].
  17. Acepción lexicográfica
  18. s. f. PR "Angelón [| planta herbácea perenne, de hojas opuestas lanceoladas, flores de color violeta dispuestas en racimos terminales y fruto en cápsulas. (Scrophulariaceae; Angelonia angustifolia)]" (ASALE, Dicc americanismos-2010).
    docs. (1937-2010) 4 ejemplos:
    • 1937 Malaret, A. Vocabulario Puerto Rico PR (TesoroPR)
      víbora [...]. Herbácea. (Angelonia angustifolia). Cook.
    • 1943 Tovar Ramírez, E. D. "Habla peruanos portorriqueños" Boletín de la Academia Chilena (Santiago de Chile) (FG)
      VÍBORA.—Nombre de planta herbácea de Puerto Rico.
    • 1955 Malaret, A. Vocabulario Puerto Rico (NTLLE)
      VÍBORA. f. Herbácea. (Angelonia angustifolia).
    • 2010 ASALE Dicc americanismos (NTLLE)
      víbora. [...] PR. angelón [| planta herbácea perenne, de hojas opuestas lanceoladas, flores de color violeta dispuestas en racimos terminales y fruto en cápsulas. (Scrophulariaceae; Angelonia angustifolia)].
  19. Acepción lexicográfica
  20. s. f. PR "En Puerto Rico se llama así la vibona de Cuba (Dendroponax), y este debe ser nombre derivado del otro" (Santamaría, Dicc general americanismos-1942).
    docs. (1942) Ejemplo:
    • 1942 Santamaría, F. J. Dicc general americanismos (NTLLE)
      VÍBORA. [...] En Puerto Rico se llama así la vibona de Cuba (Dendroponax), y este debe ser nombre derivado del otro.
  21. Acepción lexicográfica
  22. s. f. Co "Planta de las comelináceas (Tradescantia zebrina)" (Neves, DiccAmericanismos-1975).
    docs. (1942-1975) 3 ejemplos:
    • 1942 Santamaría, F. J. Dicc general americanismos (NTLLE)
      VÍBORA. [...] En Colombia, la panameña, planta comelinácea.
    • 1953 VV. AA. DiccEnciclopédico UTEHA (FG)
      víbora: [...] En Colombia, la comelinácea medicinal Zebrina pendula.
    • 1975 Neves, A. N. Diccionario Americanismos (2.ª ed.) (BD)
      VÍBORA. f. [...] Col. Planta de las comelináceas (Tradescantia zebrina).
  23. Acepción lexicográfica
  24. s. f. "Cualquier especie de ofidio, sea venenoso o no" (Haensch / Werner (dirs.), NDiccUruguayismos-1993).
    docs. (1960-1993) 2 ejemplos:
    • 1960 Boyd-Bowman, P. Habla Guanajuato Mx (FG)
      víbora 'cualquier clase de serpiente, venenosa o no' Este empleo de la palabra es casi general, lo mismo que en Nuevo México, México y la Argentina.
    • 1993 Haensch, G. / Werner, R. (dirs.) Nuevo diccionario uruguayismos Ur (NTLLE)
      víbora f Cualquier especie de ofidio, sea venenoso o no.
  25. Acepción lexicográfica
  26. s. f. Esp. cent Esp. merid (And) "Trachinus radiatus C. y V. (Castilla y Cádiz)" (Lozano, Nomenclatura ictiológica-1963).
    docs. (1963) Ejemplo:
    • 1963 Lozano, F. Nomenclatura ictiológica (FG)
      VÍBORA. 481. TRACHINUS RADIATUS C. y V. (Castilla y Cádiz).
  27. Acepción lexicográfica
  28. s. f. Esp. or Esp. merid (And) "Lución" (Alvar (dir.), ALEANR-1980).
    Sinónimos: aspe; can; culebra; escorpión
    docs. (1963-1980) 2 ejemplos:
    • 1963 Alvar, M. (dir.) ALEA, II Esp (FG)
      VÍBORA CIEGA: 'id' [...] (lám 383, mapa 399).
    • 1980 Alvar, M. (dir.) ALEANR, III-IV Esp (FG)
      VÍBORA 'lución' [...] (lám 508, mapa 436).
  29. Acepción lexicográfica
  30. s. f. Am. "Nombre de varias plantas de diferentes familias y géneros" (Morínigo, Dicc americanismos-1966).
    docs. (1966) Ejemplo:
    • 1966 Morínigo, M. A. DiccAmericanismos (NTLLE)
      VÍBORA. f. Amér. Nombre de varias plantas de diferentes familias y géneros.
  31. Acepción lexicográfica
  32. s. f. Esp. cent "Letra de cambio" (Serna, DiccManchego-1974).
    docs. (1974) Ejemplo:
    • 1974 Serna, J. S. Dicc manchego Esp (NTLLE)
      víbora [...] fig. y fam. Letra de cambio.
  33. Acepción lexicográfica
  34. s. f. PR "Gongolí, árbol" (ASALE, Dicc americanismos-2010).
    docs. (1975-2010) 2 ejemplos:
    • 1975 Neves, A. N. Diccionario Americanismos (2.ª ed.) (BD)
      VÍBORA. f. P. Rico. Árbol de las araliáceas, género Dendroponax.
    • 2010 ASALE Dicc americanismos (NTLLE)
      víbora. [...] f. PR. gongolí, árbol.
  35. Acepción lexicográfica
  36. s. f. Ur Textil "Piel de víbora, usada especialmente en la confección de cinturones, zapatos y carteras" (Alba / Saravia / Jones Gaye, -1985).
    docs. (1985) Ejemplo:
    • 1985 Alba, L. / Rosa Saravia, J. J. / Jones Gaye, C. Voces indumentaria Ur (FG)
      víbora. f. Piel de víbora, usada especialmente en la confección de cinturones, zapatos y carteras.
  37. Acepción lexicográfica
  38. s. f. Co "Esposa" (Montes Giraldo et al., Glosario Lexicográfico ALEC-1986).
    docs. (1986) Ejemplo:
    • 1986 Montes Giraldo, J. J. et al. Glosario Lexicográfico ALEC Co (FG)
      víbora, esposa: III 7 (O.r.) [...].
  39. Acepción lexicográfica
  40. s. m. Co "Suegra" (Montes Giraldo et al., Glosario Lexicográfico ALEC-1986).
    docs. (1986) Ejemplo:
    • 1986 Montes Giraldo, J. J. et al. Glosario Lexicográfico ALEC Co (FG)
      víbora, [...] suegra: III 62 (A.).
  41. Acepción lexicográfica
  42. s. f. PR "Juego infantil" (Álvz Nazario, HablaCampesina PRico-1990).
    docs. (1990) Ejemplo:
    • 1990 Álvz Nazario, M. Habla campesina Puerto Rico PR (TesoroPR)
      víbora [...]. juego infantil.
  43. Acepción lexicográfica
  44. s. f. ES desp. "Persona servil y aduladora" (ASALE, Dicc americanismos-2010).
    Sinónimos: boa; culebrero, a; serpiente
    docs. (2010) Ejemplo:
    • 2010 ASALE Dicc americanismos (NTLLE)
      víbora. [...] ES. Persona servil y aduladora. desp.
cuando volaban las víboras
    Acepción lexicográfica
  1. loc. adv. "En épocas muy antiguas y remotas" (Haensch / Werner, NDiccArgentinismos-1993).
    docs. (1993) Ejemplo:
    • 1993 Haensch, G. / Werner, R. (dirs.) Nuevo diccionario argentinismos Ar (NTLLE)
      víbora: [...] cuando volaban las víboras [...] coloq En épocas muy antiguas y remotas [E: cuando la mili se hacía con lanza; E, Arg: en tiempos de Maricastaña].
echar víboras
  1. loc. verb. Criticar [algo o a alguien] de manera enérgica o reiterada.
    docs. (1560-1971) 2 ejemplos:
    • 1560 Cervantes Salazar, F. Crón Nueva España [1971] I, 110 Esp (CDH )

      [...] o para hermosear y hacer más fecunda la lengua en que se habla, o para dar a entender la frescura del campo y lo que alegra, decimos que se ríe; al hombre que habla con aviso y dice cosas escogidas, decimos que echa perlas por la boca; e al murmurador e infamador, que echa víboras y que es carta de descomunión.

    • 1971 Aub, M. Gallina ciega [1995] Esp (CDH )

      — Al fin y al cabo no están tan lejos de la verdad.

      — No le duela. Acudieron al panal al conjuro del exilio. No tenían la menor idea de quién era. Seguramente les sonó el nombre de Buñuel, más que el de Malraux. No saben quién es usted. Esperaban que echara víboras contra el régimen y su sumo Artífice. Además, no halagó su valencianismo, su folklore. Usted, a quien dicen valenciano. Así ¿qué quería que le dijesen?

víbora ciega
  1. s. f. Ur Anfibio ápodo, endémico de América, África y ciertas zonas del sur de Asia, de hasta 1,5 metros de longitud, de cabeza redonda, aplanada y poco diferenciada, cuerpo de color negro, marrón, gris, azul o rosado rodeado por completo de anillos; tiene hábitos subterráneos. Nombre científico: Gymnophiona (orden).
    docs. (1892-1969) 4 ejemplos:
    • 1892 Araújo, O. Geografía nacional física política corográfica p. 172 Ur (BD)
      Los ápodos, tan parecidos á las serpientes, tienen también su representante, la cecilia, conocida en el país por víbora ciega y víbora de dos cabezas. Abunda en los terrenos flojos y húmedos y es completamente inofensiva.
    • 1912 Araújo, O. Compendio geografía p. 60 Ur (BD)
      La clase de los anfibios está representada por varias especies de sapos, cuya utilidad es indiscutible por su género de alimentación, que consiste en insectos. Los ápodos tienen su único representante en la víbora ciega ó de dos cabezas, que abunda en los terrenos húmedos y en los hormigueros de todo el país; algunos la incluyen en la novena familia de los saurios.
    • 1925 Lpz Campaña, P. Libro centenario Uruguay p. 50 Ur (BD)
      La Cecilia, especie de serpiente, conocida también por Víbora Ciega y víbora de Dos Cabezas y que abunda en los terrenos flojos y húmedos, sin que sea temible.
    • 1969 Klappenbach, M. A. / Orejas-Miranda, B. Anfibios reptiles p. 13 Nuestra tierra, 11 Ur (BD)
      En el Uruguay se encuentra una sola especie, perteneciente al género Chthonerpeton. Se les aplica el nombre vernáculo de "víbora ciega" o "víbora de dos cabezas", aunque con estos nombres también se designa popularmente a reptiles de la familia Amphisbaena (Anfisbénidos) que nada tienen que ver con el grupo que estamos tratando.
víbora de agua
    Acepción lexicográfica
  1. loc. sust. f. Mx "Tromba de agua, tormenta" (Gmz Silva, Dicc breve mexicanismos-2001).
    docs. (2001) Ejemplo:
    • 2001 Gmz Silva, G. Dicc breve mexicanismos Mx (BD)
      víbora de agua. f. [...] Tromba de agua, tormenta.
víbora de dos cabezas
  1. loc. sust. f. Ur Anfibio ápodo, endémico de América, África y ciertas zonas del sur de Asia, de hasta 1,5 metros de longitud, de cabeza redonda, aplanada y poco diferenciada, cuerpo de color negro, marrón, gris, azul o rosado rodeado por completo de anillos; tiene hábitos subterráneos. Nombre científico: Gymnophiona (orden).
    Sinónimo: víbora ciega
    docs. (1892-1969) 5 ejemplos:
    • 1892 Araújo, O. Geografía nacional física política corográfica p. 172 Ur (BD)
      Los ápodos, tan parecidos á las serpientes, tienen también su representante, la cecilia, conocida en el país por víbora ciega y víbora de dos cabezas. Abunda en los terrenos flojos y húmedos y es completamente inofensiva.
    • 1912 Araújo, O. Compendio geografía p. 60 Ur (BD)
      La clase de los anfibios está representada por varias especies de sapos, cuya utilidad es indiscutible por su género de alimentación, que consiste en insectos. Los ápodos tienen su único representante en la víbora ciega ó de dos cabezas, que abunda en los terrenos húmedos y en los hormigueros de todo el país; algunos la incluyen en la novena familia de los saurios.
    • 1925 Lpz Campaña, P. Libro centenario Uruguay p. 50 Ur (BD)
      La Cecilia, especie de serpiente, conocida también por Víbora Ciega y víbora de Dos Cabezas y que abunda en los terrenos flojos y húmedos, sin que sea temible.
    • 1969 Klappenbach, M. A. / Orejas-Miranda, B. Anfibios reptiles p. 13 Nuestra tierra, 11 Ur (BD)
      En el Uruguay se encuentra una sola especie, perteneciente al género Chthonerpeton. Se les aplica el nombre vernáculo de "víbora ciega" o "víbora de dos cabezas", aunque con estos nombres también se designa popularmente a reptiles de la familia Amphisbaena (Anfisbénidos) que nada tienen que ver con el grupo que estamos tratando.
    • 1969 Klappenbach, M. A. / Orejas-Miranda, B. Anfibios reptiles p. 13 Nuestra tierra, 11 Ur (BD)
      Nuestra "víbora ciega" responde al nombre científico de Chthonerpeton indistinctum y parece ser relativamente escasa, motivo por el cual resulta poco o nada conocida de la mayoría de personas. Ello se debe, posiblemente, a las peculiares condiciones de vida de este anfibio, en lugares de tierra muy húmeda, dentro de barro o fango.
  2. Acepción lexicográfica
  3. loc. sust. f. Ar "Esta expresión se usa también en el juego del truco cuando uno de los jugadores quiere comunicar a su compañero que no tiene cartas de valor" (Saubidet, VocCriollo-1945).
    docs. (1945) Ejemplo:
    • 1945 Saubidet, T. Vocabulario criollo refranero Ar (BD)
      VÍBORA DE DOS CABEZAS. [...] Esta expresión se usa también en el juego del truco cuando uno de los jugadores quiere comunicar a su compañero que no tiene cartas de valor.
víbora perro
  1. loc. sust. Reptil no venenoso y constrictor de la familia de las boas, endémico de ciertas zonas de Sudamérica, de hasta 8 metros de longitud, de hocico corto, estrecho y ovalado, con un cuerpo muy pesado y robusto, de color que varía entre diversas tonalidades de verde, y con manchas oscuras circulares. Nombre científico: Eunectes murinus.
    docs. (1793-1970) 5 ejemplos:
    • 1793 Aguirre, J. F. Diario Capitán [1947-1951] Revista de la Biblioteca Nacional (Buenos Aires) (FG)
      La ampalaba y la de cascabel subsisten en los parages remotos pero entre todas las viboras, ninguna tan grande como la Boy yaguá ó vibora perro por su cabeza parecida á la de este animal.
    • 1881 Anónimo (M. G. Morel) "Laguna Iberá" [01-06-1881] Nueva Revista de Buenos Aires (Buenos Aires) Ar (HD)
      Existen también víboras en los esteros que ahullan como los perros y á las que se les llama mboy-yaguá (víbora-perro); de modo que la creencia de las sencillas gentes de esos alrededores á que nos hemos referido más adelante, es completamente absurda, pues los fenómenos que suponen, son hechos del todo vulgares.
    • 1885 Anónimo Campaña Chaco p. 759 Ar (BD)
      La víbora verde que se encuentra en los árboles y se deja caer de ellos. Variedad de culebras, siendo la mas importante la conocida por vai jagua ó víbora perro, llamada así porque produce un sonido parecido al ladrido del perro, se come cervatillos y otros animales pequeños [...].
    • 1970 Rivarola Matto, J. B. Yvypóra [2003] Py (CDH )
      Según Toño, del sótano que se abría en el centro, entre los cimientos de una casa que nunca se levantó, solía verse un mboi-yaguá –la enorme víbora-perro– saliendo para aullar en las noches de luna tormentosa. Aunque poco afecto a fantasías, Toño no hallaba otra explicación racional al hecho, comprobado, de que los gatos orejanos no se hubieran aquerenciado por ahí.
    • 1970 Rivarola Matto, J. B. Yvypóra [2003] Py (CDH )

      – No puedo volver a casa –explicó–. Esta noche tenían que venir a buscarme a la plaza para llevarme a otra... Ya viste, no aparecieron. Así que no me queda otro remedio que ayunar y pasar la noche aquí.

      – No sirve –le dijo Miguelí, señalando la boca del sótano–. De allí suele salir un mboi-yaguá.

      – ¿Qué?

      – La víbora-perro –repitió– de ese agujero...

      Sotelo dejó escapar una risita nerviosa.

víbora volante (voladora o volantona)
  1. s. f. Esp. merid (And) Insecto de la familia de los cerambícidos de hasta 6,2 centímetros de longitud, cabeza fina y bien diferenciada del tronco, con antenas muy robustas y tan largas como el cuerpo, mandíbulas fuertes y un par de alas protegidas por élitros; vive en el tronco de los árboles y se alimenta de madera. Nombre científico: Cerambyx (género).
    docs. (1878-2014) 8 ejemplos:
    • 1878 Tárrago Mateos, T. Doce mil piés altura, I p. 118 Esp (BD)
      Verdad ó mentira, es lo cierto que el insecto señalado por las personas que frecuentan Sierra Nevada con el nombre de víbora volante, anida en los huecos y en las raíces de las encinas, y produce con su vuelo un ruido ó zumbido que pone en alarma á dichas personas.
    • 2014 RAE DLE (NTLLE)
      víbora. [...] víbora volante. f. And. Especie de coleóptero de una pulgada de longitud, de color pardo rojizo, de antenas muy largas.
    • 1878 Tárrago Mateos, T. Doce mil piés altura, I p. 118 Esp (BD)
      Verdad ó mentira, es lo cierto que el insecto señalado por las personas que frecuentan Sierra Nevada con el nombre de víbora volante, anida en los huecos y en las raíces de las encinas, y produce con su vuelo un ruido ó zumbido que pone en alarma á dichas personas.
    • 1915 Gago Palomo, R. "Recuerdos estudiante" [30-09-1915] La Alhambra (Granada) Esp (HD)
      [...] y mi familia agrupada bajo un brillante quinqué colgante y alrededor de la mesa camilla, cubierta tan solo con un tapete de gutapercha, cuando de pronto cayó bordoneando sobre el tapete un bicho negro que corría con espantosa rapidez de un lado a otro de la mesa. ¡La víbora volante!, exclamamos todos aterrorizados, y caímos al suelo huyendo del contacto de aquel tremendo animal.
    • 1926 Bolívar Pieltain, C. Pseudortópteros HNatural Esp (CDH )

      [...] sus antenas fuertes y largas aparecen como nudosas, por estar engrosado hacia el ápice cada uno de los artejos. En Andalucía son muy temidas las especies de este género, conociéndoselas vulgarmente con el nombre de "víboras volantes", nombre fantástico y disparatado, pues se trata de animales por completo inofensivos y de agradable aspecto.

    • 1935 Benítez Morera, A. "Insectos perforan cables eléctricos comunicaciones" [18-08-1935] El Debate (Madrid) Esp (HD)
      Una especie de éstas, perjudiciales, es el "Cerambyx cerdo", conocido vulgarmente con los nombres de "alfaraján" o "víbora volante", llamándolo así, sin razón que lo abandone, los campesinos andaluces, pues lo consideran como un insecto venenoso y de peligrosa picadura, cuando en realidad es totalmente inofensivo.
    • 1936 RAE DRAE (16.ª ed.) (NTLLE)
      VÍBORA. [...] volante. And. Especie de coleóptero de una pulgada de longitud, de color pardo rojizo, de antenas muy largas.
    • 1991 Alvar, M. Pasos peregrino p. 57 Esp (BD)
      [...] alemanes llaman al coleóptero Donnerguggi, mensajero del dios del trueno, porque anuncia las tormentas primaverales; mientras que en Andalucía, horros de evocaciones míticas, le dicen toro, vaca, señorito y, sobre todo, víbora volante ("si te pica la víbora volante, llama al cura que te cante").
    • 2001 RAE DRAE (22.ª ed.) (NTLLE)
      víbora. [...] víbora volante. f. And. Especie de coleóptero de una pulgada de longitud, de color pardo rojizo, de antenas muy largas.
    • 2014 RAE DLE (NTLLE)
      víbora. [...] víbora volante. f. And. Especie de coleóptero de una pulgada de longitud, de color pardo rojizo, de antenas muy largas.
  2. Acepción lexicográfica
  3. s. f. "Ciervo volante" (Alvar, ALEA, II-1963).
    docs. (1963) 3 ejemplos:
    • 1963 Alvar, M. (dir.) ALEA, II Esp (FG)
      VÍBORA voladora: 'id' [...] (lám 370, mapa 384).
    • 1963 Alvar, M. (dir.) ALEA, II Esp (FG)
      VÍBORA volante: 'ciervo volante' [...] (lám 370, mapa 384).
    • 1963 Alvar, M. (dir.) ALEA, II Esp (FG)
      VÍBORA volantona: 'id' [...] (lám 370, mapa 384).
viborita escondida
    Acepción lexicográfica
  1. loc. sust. f. Ar "Juego de niños que consiste en esconder un látigo confeccionado con un pañuelo grande al cual se le han hecho nudos. Se lo busca y quien lo halla primero está autorizado a vapulear al que logra alcanzar. En Perú dicen "pan quemado". En S. del Estero llaman mamilla a este juego" (Solá, DiccRegionalismosSalta-1947).
    docs. (1934-1947) 2 ejemplos:
    • 1934 Dávalos, J. C. Lexicología Salta [1934] Boletín de la Academia Argentina de Letras (Buenos Aires) Ar (FG)
      Viborita escondida. Juego de niños. Consiste en esconder un látigo, hecho con un pañuelo grande, retorcido, y buscarlo para zurrar al primero que se alcanza en la persecusión, tal como en la mancha.
    • 1947 Solá, J. V. Dicc regionalismos Salta Ar (FG)
      Viborita escondida. s. f. Juego de niños que consiste en esconder un látigo confeccionado con un pañuelo grande al cual se le han hecho nudos. Se lo busca y quien lo halla primero está autorizado a vapulear al que logra alcanzar. En Perú dicen "pan quemado". En S. del Estero llaman mamilla a este juego.

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